Produced by Chuck Greif and the Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net [Nota del transcriptor: La ortografa del original fue conservada.] TRATADO METDICO Y PRACTICO DE MATERIA MDICA Y DE TERAPUTICA FUNDADO EN LA LEY DE LOS SEMEJANTES POR A. ESPANET Traducido al espaol por D. PIO HERNANDEZ Y ESPESO MDICO HOMEPATA. Tomo segundo. MADRID CRLOS BAILLY-BAILLIERE LIBRERO DE CMARA DE SS. MM., DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL, DEL CONGRESO DE LOS SEORES DIPUTADOS Y DE LA ACADEMIA DE JURISPRUDENCIA Y LEGISLACION _--Plaza del Prncipe D. Alfonso, nm. 16.--_ PARIS, LNDRES, NUEVA-YORK, J. B. Bailliere hijo. H. Bailliere. Bailliere hermanos. 1862. NDICE DE LAS MATERIAS DEL TOMO SEGUNDO. F =Ferrum=: _historia_, 5.--_Efectos fisiolgicos_, 7.--_Efectos teraputicos_, 10.--Clorosis. Anemia. Caractres diferenciales, 10.--Contraindicaciones.--Tisis, 13.--Eretismo sanguneo, hemorragias, flujo mucoso, neuralgias, caquexias, 15.--=_Dsis_=, 17. G =Graphites=: _historia_, 18.--_Efectos fisiolgicos_, 19.--_Efectos teraputicos_, 23.--Afecciones venosas y escrofulosas, 25.--Erisipela, oftalma, otitis, angina, dismenorrea, leucorrea, hemorrides, hipocondra, estreimiento, gastropata, tnia.--Afecciones cutneas, 29.--Zona, lceras, dartros, tia, escoriaciones, grietas de las mamas.....--_Neuralgias_, 31.--Gastralgias, afecciones reumticas.--=_Dsis_=, 32. =Gualacum=: _historia_, 32.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_, 33.--Ditesis artrtica, herptica, sifiltica, medicamentosa.--=_Dsis_=, 35. H =Hepar sulphuris=: _historia_, 36.--_Efectos fisiolgicos_, 36.--_Efectos teraputicos_, 39.--_Fiebres. Flegmasas_, 39.--Fluxion hinchazon erisipelatosa.--Oftalmas, corizas y otras inflamaciones catarrales, secrecion sebcea de los prpados, flegmasas por abuso del mercurio, otorrea.--_Laringitis. Angina membranosa. Crup. Coqueluche_, 41.--_Piogenia. Tisis mucosa, mesentrica. Pleuresa crnica_, 42.--Inflamaciones pseudo-membranosas de las cavidades serosas articulares de las superficies mucosas.--_Adenitis, Ulceras. Abscesos. Ditesis purulenta_, 44.--_Afecciones cutneas_, 45.--Tia, dartros crustceos y hmedos.--_Afecciones cutneas venreas. Afecciones mercuriales_, 45.--Rgades, tialismo, lesiones supurantes, bubon, leucorrea, aftas, lceras, caquexia y temblor mercurial.--_Afecciones neurlgicas_, 47.--Ritmo y carcter de las gastralgias, odontalgias, dolores reumticos.--=_Dsis_=, 47. =Hyosciumus niger=: _historia_, 48.--_Efectos fisiolgicos_, 48.--_Efectos_ _teraputicos_, 52.--Espasmos, hipo, histerismo, eclamsia de las embarazadas, delirio.--Encefalitis, fiebre puerperal, tos convulsiva.--=_Dsis_=, 55. I =Ignatia=: _historia_, 55.--_Efectos fisiolgicos_, 55.--_Efectos teraputicos_, 57.--Afecciones catarrales, fiebres intermitentes....--Grietas de los labios, fisuras del ano, prolapsus del recto, prurito.--Neuralgias, neuroses, convulsiones.--=_Dsis_=, 63. =Iodium=: _historia_, 63.--_Efectos fisiolgicos_, 65.--_Efectos teraputicos_, 69.--Escrfulas y ditesis escrofulosa, cries, ulceraciones, induracion, supuracion, laringitis.--Crup, bronquitis mucosa, corea, accidentes sifilticos, dolores reumticos.--=_Dsis_=, 72. =Ipecacuana=: _historia_, 74.--_Efectos fisiolgicos_, 75.--_Efectos teraputicos_, 80.--_Afecciones febriles_, 80.--Fiebres intermitentes, su uso como abortivo.--_Flegmasas_, 81.--Estado puerperal.--Diarrea, disentera.--_Congestiones. Hemorragias_, 83.--_Afecciones espasmdicas y neurlgicas_, 84.--_Vmitos incoercibles del embarazo_, 84.--_Afecciones de los rganos respiratorios_, 85.--Disnea, asma, crup.--=_Dsis_=, 87. K =Kali carbonicum=: _historia_, 87.--_Efectos fisiolgicos_, 88.--_Efectos teraputicos_, 90.--Irritaciones crnicas, edemas, ulceraciones, zona, amenorrea, estado escorbtico y escrofuloso, fiebre verminosa, tisis larngea, hidropesas, artritis irregular.--Afecciones cutneas.--=_Dsis_=, 96. =Kali nitricum=: _historia_, 97.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_, 97.--Fiebre, neuralgias, molimen hemorrgico, coriza, bronquitis, irritaciones mucosas, flujos astnicos, caquexia.--=_Dsis_=, 102. L =Lycopodium clavatum=: _historia_, 102.--_Efectos fisiolgicos_, 104.--_Efectos teraputicos_, 107.--_Fiebres lentas. Tisis_, 107.--_Neuralgias. Neuropatas_, 108.--Espasmos, tics.--_Congestiones, estado venoso, vrices_, 109.--Ulceras.--_Afecciones de las vas digestivas_, 110.--Gastropatas, estreimiento, afecciones del hgado, hemorrides, hipocondra, alteraciones funcionales uterinas. _Afecciones de las vas urinarias_, 111.--Hematuria, espasmo vesical, balanitis, incontinencia de la orina en los viejos.--_Afecciones escrofulosas y cutneas_, 112.--Adenitis, hidropesas, cries, otorrea, gastrose, fiebre lenta, flujo mucoso-purulento, ozena.--Verrugas, tics, condilomas, rgades, callos, lceras, alopecia.--Intertrigo, escoriaciones, dartros, tia, prurito, vrices....--=_Dsis_=, 116. M =Magnesia=: _historia_, 116.--_Efectos fisiolgicos_, 118.--_Efectos teraputicos_, 120.--Padecimientos de las embarazadas, desrdenes de la menstruacion, calambres histricos, fiebres nerviosas lentas, irritaciones de las mucosas, aftas, ozena, coriza, oftalma escrofulosa, obstrucciones.--=_Dsis_=, 121. =Mercurius=: _historia_, 122.--_Efectos fisiolgicos_, 124.--_Efectos teraputicos_, 130.--_Afecciones febriles. Flegmasas_, 130.--Diarrea, fiebre verminosa, viruela, fiebres catarrales, mucosas, encefalitis, hidrocfalo.--Anginas, vaginitis, coqueluche, coriza, dotinenteritis..., pulmona, peritonitis.--Adenitis, angioleucitis, disentera, parotitis...--Oftalma, orquitis y bubon sifiltico, laringitis, afecciones erisipelatosas.--_Afecciones neurlgicas y reumticas. Su ritmo_, 148.--Ninfomana, hidrofobia.--Reumatismo febril.--_Afecciones sifilticas_, 144.--Sus perodos y diversas formas, empleo de las diferentes sales de mercurio...--_Afecciones cutneas_, 151.--_Afecciones serosas, caqucticas, anmicas y escrofulosas_, 153.--Edemas, hidropesas, flujos astnicos, infartos glandulares, sudamina, sudores de los pis...--Temblores musculares, convulsiones epilpticas coreiformes.--Antdotos.--=_Dsis_=, 158. =Mezereum=: _historia_, 159.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_, 160.--Escrfulas, herpetismo, stasis venosos, neuropatas, espasmos.--Flegmasas mucosas, laringitis crnicas, dolores, infartos consecuencia de la sfilis de los tratamientos mercuriales.--=_Dsis_=, 165. =Millefollium=: _historia_, 165.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_, 165.--Congestiones, hemoptisis, metrorragia...--_Dsis_, 166. =Moschus=: _historia_, 167.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_, 167.--Nerviosidad, neuropata, histerismo, asma de Millar, hipo, fiebres nerviosas graves, convulsiones.--=_Dsis_=, 170. =Muriatis acidum=: _historia_, 170.--_Efectos fisiolgicos_, 171.--_Efectos teraputicos_, 172.--Caquexias, afecciones gangrenosas, aftosas.--Estado tifodeo, erupciones.--=_Dsis_=, 174. N =Natrum muriaticum=: _historia_, 174.--_Efectos fisiolgicos_, 175.--_Efectos teraputicos_, 178.--_Fiebres sintomticas, hcticas, intermitentes_, 178.--_Afecciones de las mucosas_, 181.--Afecciones de las membranas, irritativas, aftosas, ulcerosas, de los ojos, de la boca, de los rganos gnito-urinarios.--Dispepsia, catarro, hipocondra, desrdenes de la menstruacion, anemia, flujos astnicos, espasmos.--_Afecciones discrsicas nerviosas y nutritivas_, 184.--Lesiones orgnicas del corazon, degeneraciones, tubrculos, parlisis, ditesis psrica...--_Afecciones linfticas y cutneas_, 186.--Escrfulas, dartros.--=_Dsis_=, 187. =Nitri acidum=: _historia_, 187.--_Efectos fisiolgicos_, 189.--_Efectos teraputicos_, 193.--_Afecciones febriles y nerviosas_, 193.--Espasmos y neuralgias.--_Afecciones ulcerosas, vegetativas, sifilticas y mercuriales_, 195.--_Fisuras en el ano_, 195.--_Afecciones irritativas y flegmorrgicas de las membranas mucosas_, 197.--Leucorrea, otorrea, flujos colicuativos.--_Afecciones cutneas_, 198.--=_Dsis_=, 199. =Nux moschata=: _historia_, 200.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_, 200.--Histeria, neuro-astenia, parlisis, diarreas y flujos astnicos, neuralgias.--Gastro-atona, impotencia, dismenorrea...--=_Dsis_=, 204. =Nux vmica=: _historia_, 204.--_Efectos fisiolgicos_, 206.--_Efectos teraputicos_, 212.--_Fiebres y afecciones flegmsicas_, 212.--Eretismo febril, estado gstrico, fiebre puerperal...--Hepatitis, neumona biliosa, gastritis, enteritis, afecciones agudas de las membranas mucosas.--Muguet, oftalmas, anginas, erisipelas por recidivas.--_Afecciones apirticas y crnicas_, 217.--_Hemorrides. Congestiones. Hemorragias_, 218.--_Clicos. Gastralgias, Gastropatas_, 219.--_Bronquitis. Aborto. Vmitos de las embarazadas_, 219.--_Diabetes. Artritis. Clculos. Hipocondra_, 220.--_Sabaones. Estado venoso_, 220.--_Estreimiento gstrico y nervioso. Ileo. Hernia estrangulada_, 220.--_Descenso del tero. Menopausia. Metrorragias_, 221.--_Afecciones de los rganos gnito-urinarios y del sistema linftico_, 222.--_Delirium tremens. Melancola. Epilepsia_, 223.--_Ninfomana. Hemicrnea. Neuralgias_, 223.--_Tic doloroso_.--_Afecciones reumticas_, 225.--_Mielitis. Corea, Parlisis_, 226.--_Asma_, 227.--_Afecciones cutneas, irritacion crnica de las mucosas esternas_, 227.--=_Dsis_=, 228. O =Opium=: _historia_, 230.--_Efectos fisiolgicos_, 231.--_Efectos teraputicos_, 235.--_Afecciones nerviosas_, 235.--Inercia orgnica, epilepsia, delirium tremens, insomnio, hemicrnea, neuralgias, espasmos.--_Afecciones del sistema sanguneo_, 238.--Congestiones, asma pletrico, coma.--_Afecciones febriles_, 239.--=_Dsis_=, 241. P =Phosphorus=: _historia_, 242.--_Efectos fisiolgicos_, 244.--_Efectos teraputicos_, 250.--_Estado agudo y flegmasas nerviosas graves, prodromos nerviosos de las fiebres catarrales_, 250.--Neumona.--Laringitis, tisis, fiebre hctica, flujos colicuativos.--_Estado crnico. Afecciones congestivas y hemorrgicas_, 255.--_Afecciones nerviosas, y neuralgias_, 255.--_Afecciones de los rganos gnito-urinarios_, 257.--Irregularidades de la menstruacion, satiriasis impotencia.--_Afecciones del sistema gstrico_, 258.--_Afecciones del sistema cutneo, linftico y nutritivo_, 261.--Caparrosa, costra lctea, prurito, dartros secos, imptigo, lceras, laringitis, vegetaciones, verrugas, escrescencias y convalecencias difciles.--=_Dsis_=, 264. =Plumbum=: _historia_, 264.--_Efectos fisiolgicos_, 266.--_Efectos teraputicos_, 269.--Irritaciones de las mucosas esternas, ozena, vmitos de las embarazadas, gastro-atonas, induraciones internas, fisuras en el ano, rubicundeces, lceras...--Dolores clicos por abscesos, parlisis, espasmos.--_Dsis_, 272. =Pulsatila nigricans=: _historia_, 272.--_Efectos fisilgicos_, 273.--_Efectos teraputicos_, 282.--_Fiebres eruptivas, biliosas mucosas_, 282.--_Afecciones catarrales y flegmorrgicas_, 284.--_Flegmasas y afecciones irritativas locales_, 285.--_Afecciones de los rganos respiratorios. Bronquitis_, 287.--_Neumona. Hemoptisis. Coqueluche_, 288.--_Afecciones de los rganos digestivos. Saburra gstrica_, 289.--_Irritaciones gastro-intestinales. Gastralgias. Enteralgias_, 290.--_Diarrea. Vmitos. Afecciones del hgado_, 291.--_Afecciones de los rganos gnito-urinarios. Fluxion del tero. Dismenorrea_, 292.--_Metrorragia. Parto. Fiebre lctea. Agalactia_, 294.--_Prostatitis. Disuria. Catarro de la vagina, de la vejiga, de la uretra_, 296.--_Afecciones venosas particulares_, 297.--_Afecciones linfticas_, 299.--_Afeccion anmica clortica_, 299.--_Afecciones reumticas, neurlgicas y nerviosas_, 300.--_Afecciones de la piel_, 302.--=_Dsis_=, 303. R =Rhabarbarum=: _historia_, 304.--_Efectos fisiolgicos_, 305.--_Efectos teraputicos_, 307.--Obstrucciones abdominales, diarrea crnica, anemia de los nios...--_Dsis_, 308. =Rhus toxicodendron=: _historia_, 309.--_Efectos fisiolgicos_, 311.--_Efectos teraputicos_, 314.--_Fiebres y flegmasas tifodeas, nerviosas, ptridas, catarrales, mucosas_, 314.--Afecciones febriles reumticas, prpura hemorrgica, fiebres intermitentes.--Neumona tifodea y la de los viejos.--_Afecciones de las membranas mucosas. Escrfulas. Afecciones de los tejidos blandos_, 318.--Afecciones consecutivas enfriamientos en el agua.--_Afecciones reumticas, neurlgicas, espasmdicas y paralticas_, 320.--Afecciones cutneas, erisipela, zona-erupciones vesiculosas, flictenides vesiculosas, pustulosas.--=_Dsis_=, 324. S =Sabina=: _historia_, 324.--_Efectos fisiolgicos_, 325.--_Efectos teraputicos_, 326.--Metrorragia, hemorragias, gota.--=_Dsis_=, 330. =Sambucus nigra=: _historia_, 331.--_Efectos fisiolgicos_, 331.--_Efectos teraputicos_, 333.--Bronquitis, coqueluche, asma de Millar, hidropesas, catarro sofocante, sudor ingls, aun con miliar, sudores escesivos febriles, hidropesas.--=_Dsis_=, 334. =Secale cornutum=: _historia_, 334.--_Efectos fisiolgicos_, 336.--_En el sistema nervioso_, 336.--_En el capilar, en los rganos secretorios, en la esfera nutritiva_, 337.--_Efectos teraputicos_, 338.--Convulsiones, ergotismo, parlisis, partos, hemorragias, flujos astnicos.--=_Dsis_=, 341. =Sassaparilla=: _historia_, 341.--_Efectos fisiolgicos_, 342.--_Efectos teraputicos_, 343.--Afecciones venreas mercuriales rebeldes, dolores reumticos, afecciones urinarias, herpes secos, costras serpiginosas.--=_Dsis_=, 344. =Sepia=: _historia_, 344.--_Efectos fisiolgicos_, 345.--_Efectos teraputicos_, 347.--_Afecciones febriles_, 347.--_Flegmasas, subirritaciones_, 349.--_Irritaciones crnicas, flujos astnicos_, 350.--Sudores de los pis, de la axila, leucorrea.--Afecciones uterinas, histricas, dismenorricas.--_Afecciones nerviosas y neurlgicas_, 352.--_Afecciones cutneas_, 353.--Herpes mucoso, fluxiones erisipelatosas, intertrigo, dartros, vrices, lceras.--=_Dsis_=, 354. =Silicea=: _historia_, 354.--_Efectos fisiolgicos_, 357.--Resea de las aguas minerales silicatadas y sobre la accion de las dsis infinitesimales.--_Efectos teraputicos_, 361.--_Fiebres. Flegmasas_, 361.--Panadizo, inflamaciones graves.--_Necrosis. Pstulas. Afecciones escrofulosas. Piogenia_, 362.--_Afecciones nerviosas y neurlgicas_, 363.--Hemicrnea, gastralgia, bulimia, disecea, espasmos histricos y torcicos.--Afecciones cutneas, induraciones, vegetaciones, herpes.--=_Dsis_=, 368. =Spigelia=: _historia_, 368.--_Efectos fisiolgicos_, 369.--_Efectos teraputicos_, 370.--Fiebres, congestiones, palpitaciones, flegmasas subagudas y crnicas.--Neuralgias, neuroses, angina de pecho, hemicrnea, neuralgia del corazon...--=_Dsis_=, 373. =Squilla=: _historia_, 373.--_Efectos fisiolgicos_, 374.--_Efectos teraputicos_, 376.--Flegmasas catarrales, bronquitis, dispepsias, hidropesas.--=_Dsis_=, 377. =Stannum=: _historia_, 377.--_Efectos fisiolgicos_, 378.--_Efectos teraputicos_, 381.--Afecciones espasmdicas.--Afecciones de las membranas mucosas, flegmorragia, flujo mucoso-purulento..., helmintasis.--=_Dsis_=, 384. =Staphysagria=: _historia_, 384.--_Efectos fisiolgicos_, 385.--_Efectos teraputicos_, 388.--Fiebres, oftalmas, ozena, afecciones uterinas.--Afecciones escorbticas, gastropatas, congestiones.--Hipocondra, histerismo, artritis, caquexia y lesiones escrofulosas.--Afecciones herpticas y sicsicas.--=_Dsis_=, 391. =Sulphur=: _historia_, 392.--_Efectos fisiolgicos_, 393.--_Efectos teraputicos_, 397.--Afeccion febril con sin lesion orgnica, fiebres subagudas, exantemticas.--Afecciones de los bronquios, del pulmon, de las pleuras.--Afecciones flegmsicas, congestivas, venosas.--Diarreas, flujos mucosos, sudores y secreciones alteradas locales, hemorrides.--Caquexias con marasmo, eretismo, lesiones orgnicas, herpetismo...--Afecciones nerviosas y neurlgicas.--Espasmos, neurosis, dolores.--Afecciones cutneas, dartro primitivo, secundario, terciario, sarna...--=_Dsis_=, 406. =Sulphuris acidum=: _historia_, 409.--_Efectos fisiolgicos_, 410.--_Efectos teraputicos_, 412.--Lesiones de la plasticidad, de la sensibilidad, de la contractilidad.--Congestiones venosas, subirritaciones.--Fiebres, hemorragias.--Gastropatas, flujo mucoso y seroso.--Esterilidad, convulsiones, afecciones herpticas.--=_Dsis_=, 414. T =Thuya=: _historia_, 414.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_, 418.--Neuralgias, afecciones febriles, flegmasa de las mucosas, romadizo, vaginitis, uretritis..., flujos mucosos.--Scosis, condilomas, chancros, siflide, rubicundeces, pstulas, sudores parciales...--Hemicrnea, neuralgias histricas, ritmo de los dolores, laringitis, incontinencia de orina...--=_Dsis_=, 423. V =Valeriana=: _historia_, 423.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_, 424.--Nerviosidad histrica.--Afeccion reumtica, fiebres nerviosas, verminosas, sobreimpresionabilidad y apata hipocondraca.--=_Dsis_=, 426. =Veratrum album=: _historia_, 426.--_Efectos fisiolgicos_, 427.--_Efectos teraputicos_, 429.--Clera asitico, fiebre intermitente lgida, neuroses graves, diarrea, vmitos, tos.--=_Dsis_=, 432. Z =Zincum=: _historia_, 433.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_, 433.--Fiebres catarrales, encefalitis, astenia general febril.--Estado nervioso de las fiebres sintomticas, irritacion de las mucosas del ojo, de la vagina, del estmago..., flujo mucoso-purulento, congestiones venosas abdominales..., sabaones...--Grietas de los labios, de los pezones..., herpes secos, lceras; dolores reumticos, espasmos histricos y otros varios, hipocondra, afecciones paralticas.--=_Dsis_=, 437. =FIN DEL NDICE DE MATERIAS.= * * * * * TRATADO METDICO DE MATERIA MDICA y de TERAPUTICA. FERRUM (HIERRO). I.--Historia. La observacion y los ensayos fisiolgicos dan las sales de _hierro_ propiedades que no difieren en el fondo de las del _hierro metlico_, si bien se emplean con preferencia, porque entre los sntomas atribuidos este metal, muchos se han obtenido con el _acetato_ y otras varias sales. Las mas usuales son: el _tannato_, el _acetato_ el _citrato_, el _lactato_, el _muriato_ _hidroclorato_ de _hierro_, el _hierro magntico_ _deutxido de hierro_, el _xido de hierro hidratado rojo_, el _subcarbonato de hierro_..... Citarmos tambien el _yoduro_ de _hierro_ tan recomendado en nuestros dias, y cuyos efectos fisiolgicos hay pocos deseos de conocer. El _hierro_ es uno de los medicamentos mas antiguamente usados, y uno de los mas frecuentemente empleados; y pesar de que las discusiones sobre sus indicaciones han llamado la atencion de casi todos los terapeutistas, se conocen muy poco sus efectos fisiolgicos Hahnemann es el que ha dado la primera resea, nico modo de cortar formalmente las cuestiones de aplicacion del _hierro_ en los diversos casos de enfermedad. Procediendo de esta manera se hubieran determinado hace mucho tiempo sus efectos diatsicos y crnicos y distinguido la caquexia y la anemia que son del recurso de este medicamento, de las que combaten mas ventajosamente la _quina_, el _mercurio_, el _arsnico_, el _yodo_, el _fsforo_..... No es nuestro nimo emprender un tratado sobre el _hierro_, pero esperamos que este estudio bastar para apreciar las aserciones de los autores sobre sus propiedades y para sentar sus indicaciones con mas precision. Todas las escuelas han usado hasta hoy el _hierro_ en las enfermedades mas opuestas por su naturaleza y por sus sntomas; aqu se le ha dado en las inflamaciones estnicas, all, en las flegmasas de indivduos cacoqumicos; los unos le han usado como aperitivo, otros como astringente; la artritis, el reumatismo, la hidropesa, la anemia..... en sus mas distintas formas, han sido combatidas por el _hierro_. Tantas y tales variaciones nos indujeron trazar el plan de un mtodo mas completo, aplicado al estudio de la materia mdica, y nos advertian que las doctrinas esclusivas preconizaban, unas las propiedades tnicas y flogsticas, y otras, las atnicas y debilitantes, no poseyendo cada una mas que una parte de la verdad, y que llegariamos poseerla por completo para este medicamento y todos los dems, abrazando la universalidad de los efectos de cada uno en nuestros estudios. II.--Efectos fisiolgicos. Todos los hechos, ya en el rden fisiolgico como en el patolgico, marchan de consuno para dar al _hierro_ una accion electiva sobre el sistema nervioso ganglionar, pero en perodos diferentes y en una srie de efectos opuestos los diversos grados de la evolucion de su accion. Esta conduce al aumento de la hematosis, una proporcion mayor de la fibrina en la sangre, y despues la profunda alteracion de este lquido por el hecho mismo de la exageracion de su riqueza, la cual determina la debilitacion de los rganos quilferos y la alteracion de la quilificacion. Los fenmenos que resultan de la accion del _hierro_ en el hombre sano espresan sucesivamente la irritacion, el orgasmo, la actividad de los sistemas circulatorio y nutritivo, la exuberancia plstica, la congestion, el molimen hemorrgico, la nerviosidad, la debilidad, el infarto de algunos rganos, la dispepsia, el empobrecimiento de la sangre y de los humores, una caquexia caracterstica. A esta escala ascendente y descendente de fenmenos dinmicos, se opone una graduacion de dsis dinmicas y aptas llenar todas las indicaciones. Los sntomas nerviosos que anuncian el principio de la accion del _hierro_ consisten en una simple concentracion, que es como el primer grado de la accion astnica y diatsica final. No hay espasmos, como no se consideren tales el frio y calofros que recorren todo el cuerpo, algunos movimientos congestivos activos en la cabeza y el pecho, ansiedad, palpitaciones de corazon, aturdimiento y pesadez de cabeza, vrtigos que se aumentan inclinando la cabeza hcia adelante. Los calofros no tardan en ser reemplazados poco poco por enardecimientos de la sangre, por la hinchazon de las venas, por una sensacion de laxitud; suceden al frio un calor vivo y seco con necesidad de descubrirse, congestiones en la cabeza, latido en las sienes, opresion, peso doloroso en la cabeza, por encima de la raiz de la nariz, sed, sudores. El estado febril se presenta ordinariamente por una especie de accesos, los calofros se reproducen y son seguidos de calor y de sudores. En la mayor parte de los casos, se desarrolla una especie de pltora con rubicundez de las mejillas, estado floreciente de la nutricion y de la hematosis, estreimiento, escasez de las orinas, somnolencia, actividad de los rganos de la digestion, escitacion de los sentidos, vrtigos, congestiones fugaces en el corazon, en el pulmon, en la cabeza. Bien pronto sobreviene repugnancia, irritaciones y dolores de estmago, sed viva, calor incmodo, sensaciones de frio, sobre todo durante el reposo, dolores pasajeros en diferentes puntos, incomodidades de cabeza con latidos, somnolencia penosa, agitacion durante el sueo, vmito de alimentos, sudores parciales, tristeza y mal humor; la piel palidece, las fuerzas decaen. Si el uso del _hierro_ contina, los sntomas se pronuncian ms; hay tos, opresion, pesadez, dolores de cabeza por intrvalos, diarrea, hinchazon de la cara, hemorragias con escitacion sangunea, marasmo, grande debilidad general. Lo particular que ofrece este estado, es que los dolores, que son dislacerantes y lancinantes, se agravan aparecen por la noche y estando sentado. Tambien se hace sentir por la noche la necesidad de mover las partes doloridas afectadas de calambres; los fenmenos febriles son igualmente mas pronunciados por la noche. El aire libre molesta y produce una especie de desfallecimiento con obnubilacion, y hay necesidad de acostarse. Se observa en las personas que abusan del _hierro_, en los obreros que le trabajan, en las poblaciones servidas por manantiales ferruginosos, enfermedades crnicas que nos interesa analizar y que ofrecen los sntomas siguientes: debilidad paraltica de todo el cuerpo de alguna parte, con temblor; dolores violentos en los miembros, obstruccion de las vsceras abdominales, lientera, diarreas crnicas; hemorrides, vrices, vmitos crnicos, tisis pulmonal, hemoptisis, diversas hemorragias, supresion del flujo menstrual, aborto, esterilidad, impotencia, ictericia, clorosis; estados caqucticos en los que la hematosis parece abolida y el calor vital aniquilado. H aqu, pues, un estado nervioso, sanguneo y crnico bien caracterizados; no es por un cuadro sintomtico semejante como se manifiestan las caquexias y en las que el _hierro_ obra eficazmente? Y no es, pues, racional reconocer que puede tambien estar indicado en el perodo congestivo, sanguneo, y por lo mismo pirtico, de las afecciones de este gnero, as como en el perodo ltimo y discrsico, del mismo modo que en el estado estnico y astnico? Luego el _hierro_ no es un tnico, sino un medicamento escelente y especial que cura por su accion electiva, por sus relaciones con tal cual enfermedad. Cuando se quiere fortificar una persona dbil, es porque est enferma; y siendo su debilidad el efecto de su enfermedad uno de sus sntomas, es preciso curar la enfermedad, porque as se cura la causa de la debilidad y esta misma la vez. El medicamento se dirige una afeccion vital que, curada, permite al organismo recobrar su actividad y sus fuerzas; corrige la afeccion, como el alimento la debilidad pura. Hay medicamentos que pueden obrar como los alimentos, medicamentos reconstitutivos destinados volver al organismo los elementos qumicos que le faltan; el _hierro_ es uno de esos medicamentos en ciertos casos en que la sangre carece mas menos de l. En este nmero de agentes teraputicos se cuentan aun algunas sustancias, porque todava se dudar en una multitud de casos, si hay no una afeccion primaria, esencial que curar dinmicamente, la cual seria la causa de la diminucion de la cantidad normal de _hierro_ en el organismo. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Clorosis, anemia._--Que el _hierro_ es un poderoso generador del glbulo sanguneo, nadie lo duda; pero tambien es preciso proclamar otra verdad importante para la justa apreciacion de sus efectos teraputicos, y es que la accion tnica del _hierro_, llamado por Marcus el _contrario de la clorosis_, no es mas que el primero de una srie de efectos de este medicamento sobre la vitalidad de los rganos, sobre la inervacion ganglionar y sobre la elaboracion de los elementos orgnicos, que, en ltimo trmino de esta srie, se pervierten, se alteran, se afectan de debilidad impotencia. No nos incumbe entrar en la discusion de las teoras que se han dado sobre la naturaleza de la _clorosis_. Nos limitamos consignar que la observacion clnica, como la esperimentacion pura, estn acordes para probar que el _hierro_ obra dinmicamente sobre los rganos encargados de la hematosis, y por consiguiente, sobre la constitucion ntima de este flido, cuya parte prctica proseguirmos tratando en este artculo. El _hierro_ es tambien un agente alterante de la sangre y de los humores, pues los empobrece, y decolora los tejidos, afectando al organismo hasta el deterioro y descomposicion; los sntomas que indican al _hierro_ en una clorosis dada, son los siguientes: grande debilidad muscular, la sola accion de hablar fatiga, necesidad de estar echado, eretismo y supresion de varias secreciones, falta de derrames serosos hidropesas, escepto el edema de los pis y la hinchazon plida de la piel alrededor de los ojos, sueo agitado, fatiga al despertar, opresion del corazon que impide dormir en decbito lateral, pulso pequeo, ruido de fuelle en el corazon y los grandes vasos, palpitaciones al menor movimiento, opresion y constriccion en el pecho en momentos dados, sudor matinal, cido, movimientos congestivos en la cabeza, dolor en la misma, sobre todo de un lado, cefalalgia que aumenta encorvndose, alopecia, ansiedad y latidos en el epigastrio, zumbido en los oidos, ojos empaados, cara terrosa sucia, de una palidez oscura, facilidad congestionarse y encenderse el semblante, rubicundez de las mejillas como si fuera una mancha roja en la piel, que est plida alrededor, palidez de los labios, dilatacion de las narices cada espiracion, anorexia, repugnancia la carne, regurgitaciones, nuseas y vmitos cidos de alimentos, ventosidades, lientera, supresion de las reglas metrorragias, tos seca por la maana y despues de comer, opresion por la tarde, calambres en el estmago, en el vientre y en el pecho, en los dedos de las manos, en las pantorrillas y en los pis. La caquexia clortica y anmica presenta un carcter nervioso ertico que tiene su punto de partida en la afeccion de los nervios ganglionares y en el estado de alteracion de las funciones hematsicas y nutritivas. No hay, ni prdida de sangre humores, ni flujo seroso mucoso. Esto distingue perfectamente al _hierro_ de la _quina_, del _mercurio_, del _yodo_, del _arsnico_....; no presenta, ni infartos linfticos de los gnglios, ni derrames serosos, ni flegmorragias. La clorosis en que est indicado el _hierro_, est caracterizada, no por el ruido de fuelle, que pertenece tambien otras anemias, sino por la pltora y actividad sangunea iniciales, por la falta de prdida sangunea humoral, y por el conjunto de otros sntomas. Los principios de la sangre parecen agotados, el organismo se marchita y aniquila estando en todo su apogeo y lozana; la lesion es dinmica y siempre lo fu; las prdidas, en fin, y las hemorragias solo se manifiestan en el perodo congestivo y en el estado caquctico; y aun cuando presenten un carcter pasivo, conservan siempre un sello congestivo y ertico, que es el propio de la accion de los ferruginosos y su efecto inicial. Las dsis exageradas de _hierro_ en una enfermedad tan dinmica, podrn cuando ms aliviar momentneamente, y en efecto dan este resultado; pero la clorosis se reproduce despues de la mitigacion conseguida con el medicamento; el abuso, adems, tiene su trmino: se declara, en fin, una especie de pltora ertica con hemorragias, especialmente pulmonales, seguidas de tisis de una caquexia anmica incurables. Si recordamos el pasado, pocos mdicos habr que empleando el _hierro_ fuertes dsis y con insistencia, no hayan visto graves accidentes pulmonales reemplazando estas clorosis reproducidas por el tratamiento; que no hayan observado en las mismas la espectoracion sanguinolenta despues del uso de los ferruginosos, y que no hayan vuelto ver las enfermas mas clorticas que lo que antes estaban. Esta es una de las verdades confesadas ingnuamente por Mr. Trousseau, pesar de sus teoras inconciliables. Estos accidentes no se cohonestan invocando la hiptesis de un cambio de forma de la enfermedad de una esclusion recproca de la clorosis y de los tubrculos pulmonales, ni aun con la preexistencia de los tubrculos; son los efectos del _hierro_, esto es todo. Entre los mdicamentos que tienen una accion mas menos anloga la del _hierro_ en la produccion de la anemia, y en el tratamiento de esta enfermedad, debemos indicar el _azufre_, la _sepia_, la _pulsatila_, el _platino_, la _nuez vmica_, el _manganeso_, el _yodo_, el _arsnico_, el _slice_, los _cidos minerales_. =B.= _Tisis._--H ya mucho tiempo que se ha aconseado y empleado el _hierro_ en la tisis, pero con resultados fatales y tristes accidentes, causa de la falta de indicaciones precisas y por lo cual la mayora de los mdicos le han abandonado. Ha sido necesario que la observacion clnica uniese sus datos los de la esperimentacion en el hombre sano, para permitir algunos prcticos el volver al _hierro_ en el tratamiento de esta grave enfermedad. Los sntomas fisiolgicos del _hierro_ han podido ya ponernos en disposicion de precisar los casos particulares que debe combatir ventajosamente: estos sntomas estn representados por los accidentes morbosos, producto del abuso del _hierro_ y que afectan el pecho; he aqu los mas principales: tos seca, espasmdica, con constriccion del pecho, agravada por el movimiento, y que es mas frecuente por la tarde y por la noche, acompaada de espectoracion de sangre que aumenta la opresion; esputos estriados de sangre, sanguinolentos purulentos, que se espectoran con dificultad, despues de un acceso de tos, despues es abundante, sobre todo por la maana; plenitud y apretamiento, calor en el pecho; gases quemantes ascienden la traquearteria, punzadas entre las escpulas, palpitaciones de corazon, opresion mayor por la tarde y despues de media noche, ronquera, anorexia, repugnancia la carne, calor y somnolencia despues de comer, eructos, vomituriciones, espasmo constrictivo en el epigastrio, diarrea, lientera, orinas con sedimento latericio; solo se puede dormir en decbito dorsal, calofro por la tarde y frio general al meterse en la cama, calores y escitaciones sanguneas, sudor por la noche y por la maana, que se prolonga hasta medio dia, producido por el menor movimiento; por ltimo, piel seca, palidez sucia de la cara, congestion en la cabeza, rubicundez de las mejillas, la conversacion fatiga hasta el esceso, sensacion de sncope al andar, tintineo en los oidos, epistaxis por la tarde, calambres en las pantorrillas y estremidades, grande fatiga, debilidad muscular, pesadez de los miembros, enflaquecimiento, deseo insuperable de estar acostado, frio de los pis, edema de los mismos, pulso frecuente, apenas sensible. El doctor Muller, que ha publicado un trabajo sobre el _hierro_ en la tisis pulmonal, ha confirmado estos datos patogensicos y comprobado los accidentes por abuso del mismo, empleando el hidroclorato de hierro dsis muy dbiles en la tisis caracterizada por estos sntomas y por estos accidentes, sentando adems, las indicaciones siguientes: No puedo, en general, caracterizar mejor la esfera de accion de este medicamento en la tisis, que afirmando est especialmente indicado en los casos en que los mdicos antiguos le hallaban contraindicado y peligroso. Conviene sobre todo en personas jvenes, lozanas, que presentan un eretismo pasajero del sistema vascular que estn dispuestas congestiones en el pecho y la cabeza. Los sntomas especiales son: agitacion y ardor fcilmente provocados por los movimientos del cuerpo y las emociones morales, y como consecuencia natural, palpitacion, disnea, tos, rubicundez sbita de las mejillas, epistaxis, hemoptisis, fatiga rpida, escitabilidad nerviosa. En indivduos de esta categora es raro que el _hierro_ no obre favorablemente. Por sus relaciones con el estado caquctico, el _hierro_ puede ser empleado con ventaja en la fiebre hctica, colicuativa, en la tisis avanzada (descrita anteriormente); pues resulta de todas las observaciones que este medicamento est indicado en dos estados diferentes de la enfermedad, en su principio y en un perodo muy avanzado. Esta doble accion teraputica no es privativa del _hierro_; pertenece todos los medicamentos como ya lo han visto nuestros lectores, lo cual es un hecho que nuestras investigaciones nos han patentizado, tanto por la prctica antigua, como por las aplicaciones teraputicas modernas, y que tambien la clnica est en armona con la esperimentacion fisiolgica. =C.= _Eretismo sanguneo_, _hemorragias_, _flujo mucoso_, _neuralgias_, _caquexias_.--El lector no estraar las indicaciones que nos restan indicar para la administracion del _hierro_ en los casos de eretismo sanguneo, en personas irritables, de un temperamento nervioso y sanguneo con molimen hemorrgico local general, con hemorragias activas, particularmente del pulmon y de la matriz, as como en la amenorrea ertica. El _hierro_, en estos casos, est mas indicado que la _manzanilla_ y la _nuez vmica_; su accion puede compararse la del _rnica_ en esta circunstancia; pero estas indicaciones deben llenarse con las dsis dinmicas mas dbiles. El _hierro_, por otra parte, segun los sntomas ya conocidos, es escelente para combatir la amenorrea anmica; para escitar el flujo menstrual muy debilitado retardado, para curar la hemoptisis y la metrorragia anmicas con palidez, palpitaciones, edemas. Est indicado en las bronquitis crnicas, en los catarros de la vejiga, las leucorreas con flujo mucoso sero-purulento abundante, cuando la anemia precede los flujos y que no es producida por prdidas sanguneas humorales. La diarrea del _hierro_ es generalmente indolente, pero presenta con frecuencia escoriaciones en el ano; su leucorrea consiste casi siempre en una serosidad alterada como la del _lolium temulentum_. El _azufre_ y la _quina_ son tambien los mas anlogos al _hierro_, en una y otra afeccion. Son, como l, muy eficaces en la lientera que el _laurel-rosa_ combate con buenos resultados. El _hierro_ tiene el carcter de eretismo que le indica en el estreimiento propio de las personas anmicas, del mismo modo que en el de las personas de que hemos hablado al principio de este prrafo. Las neuralgias propias del _hierro_ son todas anmicas y se distinguen por la debilidad general, por la palidez, por los latidos y movimientos congestivos en la parte afecta; tales son ciertas odontalgias y dolores reumticos en la cabeza, cuya curacion disputan muchas veces la _quina_ y la _sabina_; y aun la citica, y el tic doloroso..., que ofrecen los mismos caractres. El _hierro_ se usa muy ventajosamente en el curso del tratamiento de una enfermedad estnica, para amortiguar un esceso de irritabilidad que se opone la receptividad de la accion del medicamento mas indicado; llena igualmente la misma indicacion en afecciones astnicas y anmicas dominadas por una grande escitabilidad de la fibra. Con este carcter deben presentarse la ditesis paldica y los estados caqucticos para ser aliviados por el _hierro_: en estos estados comprendemos las caquexias por abuso de la _quina_ y el _opio_. En cuanto al del _hierro_, se le podr remediar con el _sulfuro de cal_, la _pulsatila_, el _arsnico_. =Dsis.=--Las tres primeras trituraciones del _hierro_ se usan con frecuencia para combatir las afecciones anmicas y diatsicas en que est indicado; las atenuaciones mas elevadas se aplican al tratamiento de las lesiones de la sensibilidad y el eretismo. En el primer caso se puede administrar hasta un gramo por dia en tres dsis; en el segundo, basta una gota algunos glbulos empapados de la sesta de la dcimaoctava atenuacion en agua para veinticuatro horas. El _agua de hierro_, los _bolos de Nancy_, especie de _tartrato de hierro_, las diversas pastillas y grajeas ferruginosas, son preferibles la forma pilular y se administran en distintas dsis. Pero la preparacion mas recomendable y que hemos designado al principio, es la del _hierro_ tratado por el hidrgeno, y dividido y atenuado por trituraciones sucesivas con el azcar de leche. El _percloruro de hierro_ cuya solucion concentrada puede emplearse la dsis de una veinte gotas al dia, es hoy el mas usado, y muchas veces el mas propsito. Nada tenemos que decir de su uso al esterior como hemosttico, pues es uno de los mas eficaces; basta por ejemplo empapar en esta solucion pura un pedazo de algodon y aplicarle sobre una picadura de sanguijuela para detener instantneamente una hemorragia grave en los nios en personas anmicas. GRAPHITES (GRAFITO). I.--Historia. Este carbon mineral, llamado tambien _plombagina_ y _percarburo de hierro_ (una parte de _hierro_ y nueve de _carbono_), es un medicamento nuevo, introducido en la materia mdica en 1812, y usado con xito, al interior y al esterior, en los dartros, por el doctor Weinhold, que le di conocer en un erudito trabajo. Su eficacia le hizo bien pronto recomendable los prcticos estranjeros, y el mismo Hufeland no fu el que menos contribuy con su prctica. En Francia fu Marc quien abog por este medicamento, pero no tuvo xito. Fu necesario que Hahnemann[1] y varios mdicos de su escuela, animados del deseo de revisar la materia mdica y esclarecer sus numerosos agentes con los datos de la esperimentacion pura, publicasen el resultado de sus ensayos y numerosos hechos clnicos, para que pudiramos conocerle. Emprendemos su estudio con la esperanza de ser tiles los mdicos, dndoles conocer un medio poderoso y muy despreciado en una multitud de afecciones rebeldes, y en particular en la escrfula y los dartros. II.--Efectos fisiolgicos. El grafito posee evidentemente una accion electiva sobre el sistema cutneo por una parte, y sobre el venoso por otra: uno y otro sistema, es decir, los elementos venoso y linftico son los centros, y el nervioso ganglionar es el agente directo. Los caractres siguientes establecern suficientemente las diferencias de su accion de la del _carbon vegetal_, de la _pulsatila_, del _carbonato de cal_, de la _barita_, del _azufre_....., aun cuando el _grafito_ tenga, con la mayora de ellos, caractres comunes; tales son: grande sensibilidad al frio, diminucion de la contractilidad orgnica, alteracion profunda de la nutricion, accion lenta que se desarrolla por una srie de efectos que tienden mas uniformemente la astenia. El _grafito_ no dirige su accion ni al corazon, ni al cerebro de una manera directa activa; no tiene carcter flegmsico ni nervioso esencial; sus fenmenos febriles son diatsicos; representan una fiebre lenta con remision por la tarde por la noche; el frio y los calofros disminuyen; el calor es seco, quemante en las estremidades, pero no es fijo ni duradero; el sudor es principalmente nocturno y matutinal, se manifiesta se agrava por el movimiento y el menor esfuerzo del espritu; es ftido, sobre todo cuando es el resultado de causas accidentales. Todo indica en este medicamento la astenia, la falta de contractilidad de los vasos capilares venosos y linfticos. Rfagas de calor y numerosos movimientos congestivos rpidos y vagos, se observan en la cabeza, en el pecho, en el vientre, en los miembros, y tambien una sensacion de ardor quemante que dan cierta consistencia las congestiones eminentemente pasivas y venosas de este medicamento. El prurito, tanto interno como esterno, espresa el mismo carcter venoso, el cual precede y acompaa las congestiones; la sensacion de frio sucede al prurito frecuentemente, como el temblor y la debilidad los dolores. Pocos son ninguno, los medicamentos que con mas frecuencia produzcan la sensacion de quemazon, y que la manifiesten en mas puntos que el _grafito_; pero aunque se le observa en todas partes, domina en el abdmen, donde todos los sntomas espresan el entorpecimiento del sistema de la vena porta. Los escozores, los pruritos, las pulsaciones, las sensaciones de escoriacion y de quemazon que se manifiestan en las membranas mucosas de los ojos, de la nariz, de los oidos, de la boca, del ano, de la vagina, de la uretra; las irritaciones subagudas con tumefaccion y flujo mucoso aumento de las secreciones de estas partes, son siempre caractres de la electividad del _grafito_. Estos sntomas tienen la astenia por trmino, y est adems representada por la mayor parte de los sntomas. En el primer perodo subirritativo de esta accion sobre el sistema venoso, es en el que existen los grupos de sntomas que indican el estreimiento, la escitacion venrea incompleta, los violentos latidos del corazon y las pulsaciones de todo el cuerpo. El perodo irritativo del sistema linftico no ofrece los mismos sntomas, y solo se distingue del estado crnico por cierta sensibilidad en los gnglios infartados. La afeccion linftica se confunde con frecuencia con la venosa en la misma parte y en la misma lesion. Pero la mayor parte de la afeccion se presenta en la superficie cutnea, que ofrece casi todas las variedades de los dartros y de las lesiones herpticas y nutritivas, desde el eretismo hasta los rgades y las escoriaciones, desde la vescula serosa y la ampolla llena de pus, hasta el dartro crustceo, y aun corrosivo; y en los casos de lesion de los tejidos, uno de los caractres dominantes de la accion del _grafito_ es la exudacion, la abundancia de jugos mal elaborados impotentes para regenerar el tejido y reparar la lesion. La afeccion del sistema nervioso ganglionar se espresa por una multitud de sntomas los que, los anteriores dan incontestablemente un gran valor. Indicarmos como ejemplo los siguientes: ansiedad con sudores incomodidad en la cabeza, con nuseas, vacilacion y vrtigos con frio y calosfros, calor amarillento de la cara con crculo azulado alrededor de los ojos y palidez sbita de la misma por el menor trabajo intelectual, sed y apetito escesivo y variable con mas frecuencia, meteorismo, flatulencia, plenitud despues de comer; el cito produce clicos, calambres, y aun cuando no sea completo, es seguido de laxitud, ardores, sudores generales y enfriamiento de las piernas; durante las reglas hay frio, dolores clicos y diarrea, y por la noche, conatos frecuentes de orinar; sueos inquietos que dificultan la respiracion, hacen gritar y producen un abundante sudor; hay ansiedad orgnica con gemidos sin poder precisar un dolor, fatiga hasta encontrarse incmodo, y que parece residir en el vientre. Es, en fin, el ataque al pecho el que revela mas distintamente la afeccion de los nervios ganglionares; todas las secreciones estn modificadas por una mala incompleta elaboracion; las orinas son turbias y se alteran fcilmente; el sudor es ftido tiene un fuerte olor cido, el de las mucosidades y el de los eructos tienen el mismo carcter, y hasta las secreciones purulentas y serosas de las lesiones cutneas le tienen desagradable, ftido algunas veces: esta fetidez se observa generalmente, y con especialidad en el moco nasal, el olor de la nariz es malo, el de la boca es agrio y ptrido. La piel es enfermiza, toda lesion tiende ulcerarse; hay tumores enquistados, escoriaciones, grietas, vesculas corrosivas, vegetaciones en las lceras, espesor de las uas, humedad glutinosa de los cabellos, alopecia; y en las lesiones herpticas, se alteran los jugos reparadores y se escretan forman costras delgadas. El carcter de estas lesiones es linftico, pero no deja de asociarse veces el venoso de desarrollarse aisladamente; es preciso indicar aun: diversas erupciones de granos de un rojo oscuro, orzuelos en los prpados, rubicundeces erisipelatosas, rubicundez de la conjuntiva, hinchazon roja del pabellon de las orejas y de la nariz, epistaxis, exhalacion de una sangre negra mezclada con el moco nasal, tumefaccion y rubicundez de las encas y de la faringe, tumores hemorroidales, flujo sanguneo hemorroidal, hinchazon de las venas, sangre menstrual negra y espesa. Las superficies internas son el sitio de una flojedad y flujos astnicos abundantes, como, diarrea, leucorrea, espectoracion mucosa, salivacion y coriza fluente; despues de un eretismo inicial de las superficies exhalantes, se observa siempre alguna sequedad. Los movimientos congestivos son mas y mas astnicos, resultando la relajacion de la fibra, la infiltracion de los tejidos, los edemas mucosos y linfticos, las flogoses subagudas de la piel y de los gnglios. La obstruccion inercia abdominal, por los stasis y obstculos de la circulacion de la vena porta, sostiene cuando domina la escena, una irritabilidad intestinal que conduce al estreimiento: este es crnico y contrasta con el carcter de flojedad que existe en las otras superficies. H aqu el estado del sistema venoso abdominal que corresponde, en las mujeres, una multitud de padecimientos simpticos, de carcter venoso, que reproduce cada congestion en las pocas menstruales. Las menstruaciones son habitualmente retardadas por el eretismo que la pltora venosa sostiene en el tero. Pocos son los medicamentos mas directamente indicados en las constituciones blandas, linfticas, en las personas escrofulosas, en los temperamentos venosos, en las constituciones de indivduos en los que la sangre venosa esperimenta dificultades en su circulacion y alteraciones por el rgimen gnero de vida. Los efectos del _grafito_, no solo armonizan con lo que constituye materialmente los temperamentos linftico y venoso, sino tambien con sus disposiciones morales; tales como la apata, la timidez de los primeros por una parte, y por otra, la melancola, la irascibilidad, el desaliento y la desesperacion. III.--Efectos terapeticos. Es tanto mas posible trazar un cuadro exacto de la vasta esfera de accion de este medicamento, cuanto que las esperimentaciones fisiolgicas de Hahnemann y de un gran nmero de autores, se han agregado las observaciones hechas en los obreros que trabajan la _plombagina_ mina de _plomo_, en diversas fabricaciones y manufacturas. En estos operarios se manifiestan mas los estados linftico y venoso, las afecciones nerviosas diatsicas caqucticas y las lesiones cutneas y nutritivas. Vamos revistar algunas de estas enfermedades, pero antes harmos dos observaciones. La primera es, que no insistirmos en detallar las indicaciones cuando los sntomas ya referidos pueden suplir al detalle, evitando de esta manera incidir en repeticiones; y la segunda, que siendo hasta ahora tan limitado el uso de este medicamento, poseemos pocos hechos clnicos capaces de confirmar la eficacia en cierto nmero de enfermedades que la esperiencia ensear sin duda combatirlas. Podramos citar nuestras propias observaciones, pero nos hemos impuesto en esta obra el valernos muy poco de ellas, y cuando lo hacemos, es mas bien por comprobar los datos dudosos. Tenemos el pensamiento, sea dicho de paso, de publicar mas tarde las observaciones que recojamos bajo el punto de vista de estos estudios. Al efecto podramos citar casos de curacion de caquexia por la _almina_, la _sal marina_, el _tanino_, el _azufre_, el _carbono_, el _amoniaco_, el _hierro_..... y otras sustancias salinas y minerales trabajadas laboreadas en ciertas poblaciones, por varias familias y obreros. Se han despreciado mucho las observaciones de este gnero con detrimento de la materia mdica y de la teraputica; y sin embargo, es el modo de apreciar en la mayor parte de las sustancias sus efectos crnicos y diatsicos, como ya se ha hecho con la corteza de _naranjas amargas_, la _potasa_, el _fsforo_, el _cobre_..... El _grafito_ se ha manifestado muy eficaz en las afecciones siguientes, que enumerarmos en el rden que corresponde por el nmero de sus resultados: dartros; erisipelas crnicas; lceras inveteradas, escrofulosas, varicosas, psricas; oftalmas igualmente psricas y escrofulosas; hemorrides fluentes; amenorreas y dismenorreas; gastralgia; epilepsia y parlisis parcial; hidropesa; asma. =A.= _Afecciones venosas y escrofulosas._--El estado venoso y escrofuloso, y las irritaciones que de l dependen, apenas son susceptibles de clasificacion; son afecciones frecuentemente complicadas y diversamente combinadas con otros elementos morbosos. El eritema y la erisipela del _grafito_ proceden ordinariamente de recidivas en personas debilitadas de una constitucion venosa, en las mujeres en la poca de las reglas, de su supresion natural. Todas estas personas estn afectadas de incomodidades abdominales, de embarazos gstricos, de vrices en las estremidades inferiores, de ardores, de dolores, de quemazones en los hipocondrios. La erisipela presenta un color mas menos oscuro plido, y hay mas hinchazon en la piel que en los casos ordinarios; la cabeza est pesada, hay latidos; el enfermo teme al frio; la superficie de la piel afectada est hendida, escamosa, y ofrece con frecuencia alguna exudacion; la inflamacion es local, infebril, y la erisipela es de las que se denominan flegmonosas, pero de marcha subaguda y con mucho prurito. La erisipela del _grafito_ est relacionada frecuentemente con las pocas menstruales, y aparece desaparece con ellas. Las fluxiones en las mejillas y otras varias subagudas y linfticas que se hacen erisipelatosas, son tambien propias del _grafito_. Lo son asimismo la erisipela edematosa de los pis, y ciertos eritemas artrticos; afecciones, que como las anteriores, tienen un carcter venoso pronunciado y escrofuloso algunas veces. La oftalma mas propia del _grafito_ es de la misma naturaleza, y se distingue por el calor, prurito, escozor, rubicundez hinchazon dolorosa de los prpados; escozor quemante en los ngulos de los ojos, acumulacion de pus; inflamacion y supuracion de los ojos; aglutinacion por la maana, legaa seca en las pestaas, fotofobia. En los nios escrofulosos, en los que los ojos estn cerrados por la tumefaccion con aversion la luz y erupcion costrosa en la cara, el _grafito_ es un medicamento herico. Est indicado en la otitis escrofulosa con hinchazon del pabellon de la oreja, prurito, sequedad flujo abundante de pus de cermen alterado muy lquido, sin dolores vivos. Producir buenos resultados en ciertas afecciones crnicas del oido con zumbido y congestion, con caractres herpticos escrofulosos. En todos los casos de otitis, como en un gran nmero de otras afecciones, el _grafito_ es el mas anlogo de la _pulsatila_ y su mejor auxiliar. El _grafito_ est indicado en una especie de angina herptica crnica subaguda, profunda, con infarto superficial; sequedad algunas veces, y en otras muchas abundancia de moco que siempre existe despues de algun tiempo de irritacion; sensacion de un cuerpo estrao, punzadas profundas en la garganta. Es el medicamento mas anlogo de la _barita_ en estos casos, y hasta se eleva muy cerca de la astenia gangrenosa del _carbon vegetal_. Respecto los rganos gnito-urinarios, el _grafito_ se adapta mejor que cualquier otro medicamento la dismenorrea retardada, en las mujeres cuyo sistema venoso abdominal est habitualmente entorpecido pesar de los fenmenos de irritacion que produce la congestion menstrual. La sangre es negra y muy espesa; hay dolores clicos y espasmos abdominales, incomodidades en la cabeza con sensacion de compresion, vrtigos con latidos en la base del crneo en el vrtice, dolores en el pecho, palpitaciones de corazon, dolores en los miembros, frio en las estremidades que veces estn hinchadas edematosas, grande debilidad en fin. Casi siempre hay dartros, algun flujo mucoso, ya bronquial, ya nasal, ya leucorrico hinchazones erisipelatosas que coinciden muchas veces con la poca menstrual. Para el _grafito_, el molimen menstrual produce irascibilidad, melancola con mal humor; para la _pulsatila_, grande sensibilidad y llantos. El lumbago no es habitual en estos casos para el _grafito_, y la sensacion de presion como si fuera salir un mar de sangre por la vagina, no le pertenece es muy raro. La leucorrea que es del recurso de este medicamento presenta un lquido menos alterado que el de las dems secreciones; es un moco ordinariamente blanco, abundante, y cuya prdida debilita mucho; rara vez existe sin vesculas sin escoriaciones en los grandes labios: este flujo reemplaza frecuentemente la menstruacion. Esta amenorrea est siempre acompaada de alteraciones congestivas, de sofocaciones ardorosas, de espasmos internos, de neuralgias; y tiene de notable un cosquilleo constante entre los dedos. Ultimamente, el dartro se presenta entre estos, pertenece al _grafito_ mejor que al _selenio_. El stasis venoso hemorroidal, la inflamacion subaguda de los hemorrides y su flujo, reclaman el _grafito_ como su mejor remedio. Est particularmente indicado en esta afeccion, en la astenia con tumefaccion de los tumores hemorroidales, generalmente indolente con poco dolor, pero mas bien con tenesmo: el _aloes_ la _pimienta_, la _nuez vmica_..... exigen mas agudeza. La hipocondra con ansiedad y aun desesperacion, grande irritabilidad, que los enfermos lloran fcilmente, condolindose hasta el punto de creerse desgraciados; que hay gran desarrollo de gases los que se atribuye los dolores que se presentan en un punto distante y que desaparecen despues de la espulsion de los mismos, se combate ventajosamente con el _grafito_; as como tambien muchas incomodidades abdominales de toda especie, el calor quemante en el estmago despues de haber comido, la agravacion al menos de estos padecimientos despues de comer. Este estado, debido en general la pltora venosa abdominal, produce casi siempre un estreimiento rebelde, infiltraciones, infartos viscerales. El estreimiento coexiste veces en los casos de vastas lesiones herpticas en la piel, con la caquexia escrofulosa, si bien en este ltimo caso es mas frecuente la diarrea. Esta por otra parte es el sntoma mas en armona con la accion astnica del _grafito_ en la plenitud de su evolucion en el organismo; la materia de la diarrea es de olor agrio, y como espumosa muchas veces en los nios, y generalmente de color oscuro: este carcter es propio de los adultos. La ditesis escrofulosa se modifica ventajosamente con el _grafito_. En esta afeccion, toda la abundancia de jugos insuficientemente elaborados, se trasporta los gnglios linfticos que se ponen tumefactos sobre todo los del cuello; la piel est seca, pero no arrugada, marchita; pulula alguna erupcion exudante, un favus mucoso, vesculas; y se observa un enflaquecimiento continuo pesar de la persistencia del apetito. En este estado principalmente, vomitan los enfermos por la maana aguas con especialidad, y lo mismo despues de las comidas. Estos vmitos son un sntoma bastante comun del _grafito_ en las caquexias, ya venosa, ya linftica. En estos dos casos, la diarrea alterna con el estreimiento; es cida y espumosa. Muchas veces en los adultos est el vientre tirante, hay desarrollo de gases, clicos, sueo angustioso bruscamente interrumpido. En este estado diatsico, como en todo estancamiento venoso abdominal que est en relacion con los efectos del _grafito_, es en el que existe frecuentemente la tnia. Modificando este medicamento las condiciones orgnicas, destruye con mas seguridad este parsito. La _ignacia_, la _nuez vmica_ y la _pulsatila_ son tambien medicamentos eficaces contra la tnia, porque tienen una accion electiva sobre los rganos y sistema venoso abdominal. El _mercurio_ y el _azufre_ son, despues de los anteriores y del _grafito_, los mas tiles en casos semejantes. Es por lo mismo necesario dar el _azufre_ como intercurrente en el tratamiento de la tnia por el _grafito_. =B.= _Afecciones cutneas._--Nos limitarmos enumerar las afecciones cutneas unidas no estas ditesis, y las cuales corresponden los sntomas del _grafito_; las lceras fistulosas, aun con lesion de un hueso, se curan bajo su influencia; es preciso recurrir tambien al _cystus canadensis_ al _slice_. El _grafito_ es uno de los medios mas eficaces en las lceras sarnosas, varicosas y fagednicas, despues de la accion del _azufre_, y est en la misma lnea que el _licopodio_, el _cido fosfrico_; el _carbon vegetal_. Se le puede administrar como especfico del zona, pues es por lo menos en union del _zumaque_ el medicamento mas propsito para calmar los dolores de esta erupcion pustulosa, y para abreviar admirablemente la duracion, aun en personas, por otra parte, bien sanas. El _arsnico_, el _causticum_ y el _mercurio_ son medios eficaces en la misma enfermedad, pero cuyas indicaciones solo en los dos primeros hemos podido trazar. El _grafito_ goza de una eficacia notable en muchas afecciones herpticas hmedas, exudantes, en oposicion al _carbonato de cal_ y otros medicamentos que corresponden con preferencia las erupciones secas. En las de la cabeza, se le puede alternar ventajosamente con el _zumaque_ y el _laurel-rosa_; este se limita las erupciones que se presentan detrs de la oreja; el _licopodio_ completa la accion del _grafito_ cuando la erupcion se fija en la parte posterior de la cabeza. La costra serpiginosa de los nios se cura con el _grafito_, cuando est rodeada de rubicundez con poca infartacion de los gnglios linfticos inmediatos. El favus mucoso, rebelde, ftido, con supuraciones glandulares de la misma naturaleza, reclama igualmente la accion de este medicamento. El doctor Ruoff[2] quiere que en todos los casos se le emplee las mas bajas trituraciones, y que se le alterne con el _azufre_ por pocas, cortos intrvalos; y muchas veces con estas dsis triunfa de los dartros inveterados. Es superior en eficacia al _mercurio_, la _thuya_, la _pulsatila_ y al _zinc_ en el ectima (pstulas), al _mercurio_ y al _zumaque_ en el eczema (vesculas); pero es inferior al _carbonato de cal_ y al _fsforo_ en el imptigo (pstulas), y al _causticum_ y la _belladona_ en el lquen (ppulas). Las escoriaciones inflamaciones de los repliegues del cuello y de la ngle corresponden _licopodio_, y en los nios se espolvorean estas partes con esta sustancia; el intertrigo se cura con _grafito_, y cuando es intenso y la piel se inflama sobre los muslos, es necesaria tambien la _estafisagria_. Las escoriaciones de las manos y de los pis se curan admirablemente con la mas dbil dsis de _grafito_ aun cuando haya rgades profundos, y la mano mas arrugada se pone tersa y flexible. El _licopodio_ tiene tambien indicaciones en estos casos, en los que, ni el _slice_, ni el _oro_, ni el _carbonato_, ni el _sulfuro de cal_ tienen una accion tan segura. Las grietas de los labios y del ano exigen otros medicamentos tales como la _ignacia_, la _sal marina_, el _fsforo_, el _mezereum_. El _grafito_ es el medicamento principal para remediar las escoriaciones grietas de las mamas. El _rnica_ calma el dolor, pero es un paliativo que solo debe emplearse uno dos dias. El _grafito_ es el mejor indicado en las escoriaciones con dolores quemantes y rodeados de una zona eritematosa. En cualquiera otro caso el _licopodio_ el _azufre_ pueden ser preferibles, por lo menos agregarles, alternndoles. La disposicion de la piel supurar por la menor causa, con la mas ligera escoriacion, exige el _grafito_, y en los nios y personas nerviosas y delicadas, la _manzanilla_. El _petrleo_ y la _sepia_ son tiles algunas veces, si la parte afecta carece de tumefaccion y rubicundez. El _grafito_, en fin, se administra en las convalecencias, para la alopecia; aplicado tpicamente es muy eficaz para quitar del cuero cabelludo las pequeas escamas furfurceas tan abundantes en algunas personas. El _carbonato de cal_, el _slice_ y el _mezereum_ son entonces sus mejores auxiliares. =C.= _Neuralgias._--Rstanos indicar las neuralgias que pertenecen la accion del _grafito_. Solo se ha usado en algunos casos de gastralgias calambrides con salivacion, flujo mucoso y desarrollo de gases; la gastralgia atnica, con dolores reumticos y artrticos, calambres y frio en las estremidades, tambien es del recurso del _grafito_, pero con la condicion de que no es preciso exista la afeccion herptica, pues basta que el estado caquctico anlogo al de este medicamento sea la causa de estas neuralgias que exista con ellas. Lo mismo sucede en los tumores tofceos de la artritis irregular, en personas cacoqumicas frecuentemente atacadas de eritemas cutneos afectados de padecimientos abdominales. =Dsis.=--Las dsis varian segun que se emplee el _grafito_ como alterante en calidad de modificador de la vitalidad, y segun que se use en personas dotadas de poca fuerza de reaccion, de alguna irritabilidad, desde dos tres decgramos de una de las tres trituraciones, hasta una gota algunos glbulos de la sesta, duodcima, dcimaoctava atenuacion, continuando su uso hasta obtener los efectos deseados. La pomada compuesta de un gramo de la primera trituracion para ocho de un cuerpo graso, sobre todo manteca de cacao, es muy til en la pitiriasis del cuero cabelludo, en los rgades y algunas afecciones herpticas. GUAIACUM (GUAYACO). I.--Historia. Es la resina estraida del _guayaco_, planta de la familia de las rutceas, _Juss_.--De la decandria monoginia, de _Linn_.--El _guayaco_ debe ocupar un lugar en la materia mdica, si se atiende lo que de l han escrito los mdicos antiguos y al frecuente uso que se ha hecho hasta ltimos del siglo pasado. En el dia, parece estar limitado algunos casos de gota. Muchos autores se han ocupado de este medicamento, entre los que se cuentan, Ulric de Hutten, Montagnana, Jacques Bthencourt, Teuthorn, Hahnemann, etc. Los primeros le emplearon en la sfilis y la lepra que en el siglo XVI se confundian con frecuencia. Las curaciones de estas enfermedades obtenidas por este medio en aquella poca en que tan terribles y graves eran, no podian menos de animar al estudio de los efectos y propiedades del _guayaco_. No pudiendo negar Giacomini los casos de curacion obtenidos en la India, de un mal que solo podia ser la lepra una viruela degenerada, trata de atenuar la significacion de estos hechos, pretendiendo, que estas afecciones son menos graves en este pas, lo cual es inexacto, y manifestando que el _guayaco_ es all mas activo por ser indgeno y por emplearse en las mejores condiciones, lo cual es muy posible. En Europa, se ha utilizado el _guayaco_ en estas afecciones y en el reumatismo agudo y crnico, el coriza y catarro tambien crnicos, la gota aguda y crnica, la diarrea y otros flujos mucosos, en la escrfula, la amenorrea, la fiebre hctica, la amaurosis, la sordera, la cries, y en las erupciones crnicas como los dartros. II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos. Las observaciones antiguas atribuyen al _guayaco_ los efectos fisiolgicos siguientes: neuralgias, vrices, contracturas y acortamiento de las partes musculosas y tendinosas, tumefacciones subcutneas y articulares, aumento de la cantidad de orina, sudores abundantes. Los sntomas observados por Hahnemann y otros esperimentadores armonizan con los anteriores y confirman el dato prctico de los antiguos que consideraban al _guayaco_ como mas eficaz, y solamente curativo, en personas de una constitucion dbil y en las que la enfermedad es crnica tiende serlo. Los fenmenos diatsicos del _guayaco_ se elevan hasta la fiebre lenta, con exacerbacion por la maana y por la tarde, con debilidad, hinchazon con palidez de la cara, consuncion. Pero precisamente estos fenmenos y la altura que llegan, prueban que la accion del _guayaco_ es primeramente escitante. Esto mismo se ve confirmado por las observaciones de Barthez que le ha visto producir cefalalgias y hemorragias pronunciadas, y lo que demuestran los ensayos sobre el hombre sano; como lo indican los siguientes sntomas: pulso acelerado, fiebre ardiente precedida de bostezos, necesidad de estirarse, calofro y horripilaciones: esta fiebre es seguida de sudores abundantes, sobre todo en la cabeza y por la maana, de quebrantamiento y debilidad de los miembros con pereza y horror al movimiento, sed y conato intil de orinar, estreimiento y tos seca. H aqu el cuadro de los restantes sntomas fisiolgicos del _guayaco_: dolores articulares; dislacerantes y lancinantes en los miembros; contracciones de las partes afectadas; agravacion de los dolores al menor movimiento; punzadas en el pecho; dolores presivos en las ngles; lancinaciones en la uretra; rigidez en la nuca y en un lado del dorso; constricciones entre los omplatos, en el estmago, en el pecho; punzadas en los brazos y antebrazos; dolores nocturnos profundos en los muslos, seguidos de tension paraltica y debilidad al cambiar de posicion; lancinaciones violentas en el cerebro; pulsaciones en las sienes; dolores dislacerantes en un solo lado de la cabeza, en los oidos; punzadas en las mejillas y en los dientes; dolor presivo al comprimirse las dos mandbulas; dolor quemante en la garganta. Gusto soso, falta de apetito, eructos y nuseas como si la garganta estuviese llena de flemas, repugnancia de la leche, borborigmos; emision frecuente y repetida de orinas, leucorreas; abundantes mucosidades nasales y farngeas, espectoracion purulenta, sudores igualmente abundantes; hinchazon de los prpados, pupilas dilatadas; debilidad de la memoria y olvido de los nombres; flojedad, adormecimiento de los miembros, debilidad paraltica. Algunos sntomas tales como la mirada fija, la falta de ideas, la abolicion de la vista, pulsaciones en la cabeza con sensacion de abultamiento y plenitud de los vasos sanguneos, la somnolencia despues de medio dia, la pesadilla, la rigidez de un solo lado del dorso, dan algun fundamento los que han aconsejado el _guayaco_ en los accidentes apoplticos. Estos accidentes se refieren la ditesis artrtica, y la caquexia consuntiva que parece ser el complemento de la accion del _guayaco_, su efecto crnico, el resultado de su accion prolongada. El prurito ardiente en la piel que aumenta rascndose, sobre todo en el dorso, los granos en la nariz y la ceja, pueden justificar su uso en ciertos dartros, si se considera estos sntomas como el rudimento de una accion sobre la piel: esto es presumible, porque el _guayaco_ est mal estudiado y peor esperimentarlo. Se le podr tambien emplear en las afecciones reumticas, especialmente en el reumatismo blenorrgico, en la artritis con tumefaccion y contracturas, en algunas periostitis, en la hemicrnea de las personas flacas que descienden de padres gotosos, en algunos flujos mucosos purulentos, como la leucorrea, coriza crnico, otorrea, bronquitis crnica la misma tisis mucosa. =Dsis.=--La tintura en cantidad de dos veinte gotas en una pocion, algunas de estas glbulos de las primeras atenuaciones, cada veinticuatro horas, son las dsis usadas, las primeras con preferencia las otras. HEPAR SULPHURIS (SULFURO DE CAL). I.--Historia. La combinacion del _azufre_ y de la _cal_ de que se trata, se denomina tambien _hgado de azufre calcreo_ y _calcrea sulfurada_. Ha sido menos usada que el _sulfuro de potasa_ con el que presenta grandes analogas, y su primitivo uso es bastante reciente. Primeramente se le emple al esterior en la sarna, los dartros y tumores escrofulosos. Stoll le recomienda en el bocio. El primer uso al interior es debido Hahnemann que le propone para combatir la salivacion mercurial[3]. A medida que se le ha conocido mejor, su uso se ha hecho ostensivo mayor nmero de casos, y hoy es uno de los medicamentos con que se combate la tisis pulmonal. Siguiendo nuestra marcha, prescindirmos de las citas y nos ocuparmos de los efectos fisiolgicos del medicamento, y deducirmos las indicaciones teraputicas, valindonos de los resultados obtenidos en los enfermos. II.--Efectos fisiolgicos. El _sulfuro de cal_ ha sido bien denominado por los alemanes medicamento linftico venoso. Sus efectos sobre el sistema sanguneo son secundarios, y su espresion es subaguda. Sus efectos crnicos y diatsicos simulan la constitucion escrofulosa. Afecta principalmente la piel y las membranas mucosas, pero de una manera especial que le caracteriza. Obra sobre la vida vegetativa facilitando la asimilacion de materiales mal elaborados, determinando una caquexia mucosa y purulenta, y una descomposicion lenta de la sangre; su astenia es notable por la movilidad nerviosa; porque se eleva hasta la exaltacion, hasta la ilusion de los sentidos, como el del olfato por ejemplo; exalta la irritabilidad nerviosa con espasmos, como si fuesen los ltimos esfuerzos de una vida que procura resistir su dominio. As pues, estos fenmenos nerviosos son los menos importantes en las indicaciones de este medicamento, es decir, que son muy graves para que puedan ser frecuentemente tiles. El _sulfuro de cal_ participa qumica y teraputicamente del _azufre_ y del _carbonato de cal_, y sus efectos espresan las afecciones del sistema linftico y nutritivo, y las irritaciones crnicas mas variadas. Lobethal indica al efecto la importancia de los medicamentos compuestos que se han sometido la esperimentacion. El _hepar sulphuris_, dice este homepata, es el mas suave y eficaz sucedneo del _azufre_ puro, en los casos en que una enfermedad confirmada, especialmente en la esfera de la reproduccion, de las lesiones orgnicas, afecciones cutneas y linfticas...., le reclamen como conveniente, causa de la mezcla del _azufre_ y de la _cal_. Esta mezcla tiene, como el _azufre_, una accion antiflogstica conveniente en toda irritacion flegmsica crnica; pero es menos ertica que este, y por consiguiente posee un uso mas suave y frecuentemente til, con principalidad en las afecciones por abuso del _mercurio_. Los numerosos hechos de curacion han justificado completamente las esperanzas que las esperimentaciones fisiolgicas habian hecho concebir de este medicamento; los unos y las otras han revelado en el _sulfuro de cal_ una virtud piognica. Facilita la formacion del pus y preside de tal manera este trabajo, que muchas veces hace intil la abertura del absceso, como el _rnica_ acelera la inflamacion y se opone la supuracion y la cicatrizacion de una herida reciente. Teraputicamente hablando, los hechos prueban todos los dias que es el mejor medicamento que se puede emplear en la supuracion, en los abscesos glandulares y aun en la ditesis piognica, as como el _rnica_ es el mejor medio de cicatrizacion y de reabsorcion sangunea. La ditesis del _sulfuro de cal_ est caracterizada por un aniquilamiento de las fuerzas y por sntomas que la aproximan la de la _quina_, pero con la circunstancia en aquel, que las prdidas de humores son, principalmente en el _hepar_, flujos muco-purulentos, y que los derrames serosos son reemplazados por lesiones de tejidos con prdida de sustancia. Hay aun entre el _sulfato de quinina_ y el _sulfuro de cal_ cierta analoga en sus efectos que les hacen aptos para el crup. Las neuralgias del _hepar_ tienen, adems, la semejanza con las de la _quina_, de que afectan personas aniquiladas, ya cacoqumicas, ya solamente debilitadas por abundantes prdidas de un pus de buen carcter. Los dolores, en fin, son dislacerantes y se agravan por el tacto como los de la _quina_. No nos estendemos mas en estas generalidades, porque nos basta haber establecido la esfera de accion del _sulfuro de cal_, de la cual resulta que su electividad sobre la piel y las mucosas tiene por orgen la alteracion de la hematosis causa de la elaboracion de los materiales de la sangre y su trasformacion en pus. Los efectos de este medicamento, desde el primero hasta el ltimo, tienen una marcha crnica que conserva un sello de eretismo procedente de la irritabilidad del sistema vascular sanguneo, y de las alteraciones profundas de la plasticidad que reaccionan sobre el sistema nervioso de la vida inorgnica. En las aplicaciones teraputicas seguirmos los grupos caractersticos de este medicamento, en los cuales vermos en el _hepar_ un nuevo agente, cuyas pretensiones la curacion de la tisis no se deben desdear. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Fiebres. Flegmasas._--En los fenmenos febriles del _sulfuro de cal_ se observa agravacion por la noche; los dolores hacen que los calofros sean mas incmodos; el calor produce ansiedad. Aquellos se reproducen al aire libre, el calor es fugaz y parcial, puede ser ardiente y general, pero de corta duracion. El sudor, cuando no es parcial, es nocturno y matinal, ordinariamente viscoso cido y aun ftido en ciertas partes. El amargor de la boca; la facilidad de los calofros reproducirse por el aire esterior, la sed, aun con calofro; el frio interno, la sensacion del mismo que se siente por las tardes; los vmitos de materia verdosa durante la fiebre con calor seco; la grande sensibilidad al frio, el mal humor, la angustia por la tarde, la cefalalgia en el vrtice de la cabeza, el dolor de ulceracion encima de los ojos por la tarde por la noche, y el de terebracion por encima de la nariz por la maana, las punzadas en la cabeza, como si fuera estallar, unidas al vrtigo en el momento de bajarse; estos sntomas y otros anlogos de los ojos, de los oidos, de la nariz, de la laringe, del pecho..... los dolores articulares, los vagos errticos, la pesadez de los miembros, la facilidad traspirar con el menor movimiento, indican suficientemente la utilidad del _sulfuro de cal_ en las fiebres catarrales, con menos irritacion de las mucosas de los ojos, de los oidos, de la garganta, que para la _eufrasia_, y con menos orgasmo y tension que para el _arsnico_ y la _nuez vmica_. Las flegmasas en que est indicado el _hepar_, son especies de fluxiones inflamaciones erisipelatosas en la mejilla, en los prpados, en la nariz, en los labios y otras partes; hay rubicundez, vesculas algunas veces, y siempre una tumefaccion que invade el tejido celular libre de la rubicundez; la hinchazon es edematosa en el lmite de las partes sanas. Estas flegmasas tienen una marcha lenta indecisa, y generalmente infebriles. El _grafito_ puede ser su auxiliar, especialmente si el eretismo predomina. Las oftalmas catarral, escrofulosa, exantemtica, con tumefaccion palpebral, secrecion de mucosidades, granos, costras, rubicundez alrededor del ojo, pstulas especie de escrescencias de la conjuntiva ocular, dolores quemantes, de ulceracion, rubicundez de la conjuntiva, hallan en el _sulfuro de cal_ su mejor remedio. No es menos eficaz en la blefaritis y en la inflamacion crnica del borde libre de los prpados, tumefaccion de las glndulas de Meibomio, cuando hay lagrimeo, hinchazon de los prpados, secreciones moco-purulentas, legaas, ardor, movimiento doloroso de los ojos. Es de una eficacia estraordinaria en la oftalma de los recien nacidos, con hinchazon, flujo abundante de pus, con particularidad si ha habido abuso, simplemente uso del _mercurio_. En fin, su accion resolutiva y cicatrizante es notable en las pequeas lceras crnicas indolentes de la crnea y en el pannus que se manifiesta consecuencia de aquellas y que amenazan impedir la vision. El coriza pertenece al _sulfuro de cal_ en sus perodos subagudo y crnico, as como tambien, el romadizo, araamiento en la garganta, la hinchazon de la nariz, abundancia de mucosidades nasales, y aun de saliva, fiebrecilla por la tarde, sensacion de frio interno, dolor presivo en la region etmoidal y en la de los pmulos, dolor contusivo en la nariz y sus inmediaciones, y algunas veces dolores escocientes en las narices. La otitis y la otorrea del _sulfuro de cal_ son de la misma naturaleza, pero conviene tener presente que este medicamento es eficaz, especialmente en las personas que en el estado de salud segregan fcilmente y el cermen es abundante. =B.= _Laringitis. Angina membranosa. Crup. Coqueluche._--La laringitis, la angina simple y la membranosa reclaman el _sulfuro de cal_ como un remedio poderoso; la mayor parte de sus sntomas se reproducen con este medicamento; tales son: sequedad en la garganta, disfagia muy pronunciada, tumefaccion de las amgdalas, punzadas en la garganta con peligro de sofocacion, cosquilleo en la laringe que escita la tos aun con espectoracion sanguinolenta, tos seca con dolor escociente en el pecho, ronquera, dolor permanente en la laringe que se agrava por la presion, por la palabra, por la tos y por la respiracion, marasmo, fiebre hctica. El _mercurio_ y aun el _bromo_ no son quizs menos importantes que el _sulfuro de cal_ en el tratamiento de la angina membranosa. El crup y la coqueluche estn tambien representados en los siguientes sntomas: tos profunda, bronca, provocada por la dificultad de respirar, sofocante y con vmitos, tos semejante la de la coqueluche, accesos de tos seca con dolor en la cabeza como si fuera estallar, y encendimiento oscuro de la cara, tos aullante, accesos de tos seca, ronca, profunda, con angustia y sofocacion, terminando generalmente por llantos; respiracion angustiosa, sibilante, ronquera, accesos de sofocacion que obligan mover la cabeza uno y otro lado; respiracion corta. Este medicamento es tambien el mas conveniente despues de _acnito_, siempre que la tos revista alguno de estos caractres, con ronquera en el intrvalo de los accesos, sin aguardar que la afeccion se agrave. Estos dos medicamentos pueden, en semejantes casos, prevenir el crup. Cuando no alivian los sntomas, con una dsis de _yodo_ de _bromo_, se puede obtener el resultado. El _sulfuro de cal_ solo est indicado en la coqueluche, en la declinacion de la enfermedad, y cuando los esputos son abundantes y mucosos con ronquera. =C.= _Piogenia. Tisis mucosa, mesentrica. Pleuresa crnica._--No es la tisis larngea la nica en que es eficaz este medicamento; es tambien muy til en el catarro crnico y en la tisis pulmonal mucosa, cuando la tos, sea no violenta, est acompaada de espectoracion abundante de mucosidades y de pus, de esputos sanguinolentos, de ronquera, de opresion, debilidad de los rganos de la voz y del pecho, hasta el punto de impedir hablar leer en alta voz; insomnio, sed, fiebre lenta, sudores nocturnos y matinales; color amarillento de la piel con sequedad y prurito. Estos son los casos en que el _yoduro de hierro_ y el _estao_ pueden compartir ventajosamente el tratamiento con el _sulfuro de cal_. La tisis mesentrica tambien est comprendida en la esfera de accion de este medicamento, del mismo modo que los infartos escrofulosos de los gnglios linfticos y su inflamacion. El vientre est abultado, duro, sensible, con dolor como de contusion, hay punzadas en la region esplnica, en el hgado y en el resto del abdmen. Se presentan calambres y dolores contrctiles, dolores de ulceracion, dolores clicos, deposiciones duras y secas, y diarreas escrementicias de materias blanquecinas, de olor agrio en los nios, deposiciones disentricas, tenesmo; caquexia con fiebre lenta, piel seca y amarillenta, enflaquecimiento estremado, voracidad, orinas turbias que se descomponen fcilmente, sudores nocturnos viscosos cidos. Las afecciones piognicas supurantes con tendencia la supuracion, son las en que evidentemente el _sulfuro de cal_ es generalmente til. Lo es igualmente en este trabajo patolgico por el cual la linfa plstica se exhala de los vasos y da lugar las exudaciones pseudo-membranosas en las superficies mucosas y serosas. Despues de sus indicaciones en la angina membranosa y el crup, indicarmos ahora algunas inflamaciones de las cpsulas articulares y las pleuresas, en que este medicamento puede tener lugar despues de la _brionia_, y otros agentes mas convenientes en los primeros perodos de la flogosis: para que el _sulfuro de cal_ desplegue su actividad curativa en estos casos, es preciso que hayan ya cedido el aparato febril y los movimientos fluxionarios; es necesario que solo exista un punto de irritacion, una flogosis local suficiente para este trabajo de exudacion. Con estas circunstancias, el _sulfuro de cal_ est indicado en estos puntos pleurticos que persisten despues de la fiebre con derrame purulento formacion de un absceso, aun cuando exista una fiebre subaguda, con calofros, remisiones, exacerbaciones, fiebre anloga la de supuracion; pero todo signo de hidropesa con fiebre hctica y tension, indica el arsnico con preferencia. =D.= _Adenitis. Ulceras. Abscesos. Ditesis purulenta._--No insistirmos en la utilidad del _sulfuro de cal_ en el tratamiento de los infartos y de las inflamaciones de los gnglios linfticos, del cuello sobre todo; otros varios medicamentos tienen propiedades anlogas; dirmos, por lo tanto, que en estos casos, el medicamento de que se trata no puede reemplazar al _azufre_ y el _carbonato de cal_, y que la _barita_ y el _mercurio_ son indispensables en un tratamiento de esta especie, con, sin el _sulfuro de cal_. Este tiene la ventajosa propiedad de aliviar las lceras escrofulosas, con irritacion y mal aspecto, transformndolas en las de buen carcter, de pus de buenas condiciones y que marchan rpidamente la cicatrizacion. Es con el _grafito_ y el _petrleo_ el medicamento mas conveniente en esa disposicion morbosa de la piel con tendencia supurar y que eterniza sostiene ciertas heridas lesiones. En cuanto la produccion de abscesos subcutneos sucesivos y la ditesis purulenta, si bien el _sulfuro de cal_ es esencial como en todas las supuraciones, no es el nico capaz de realizar la curacion: el _arsnico_, el _slice_, la _pulsatila_ y el _mercurio_, contribuyen poderosamente al efecto. Importa, pues, determinar primero la naturaleza de la ditesis y la calidad del pus, para lo cual h aqu algunas indicaciones: el pus reciente, por lo menos espeso, y convenientemente elaborado, corresponde con especialidad al _hepar_, mxime si es sanguinolento, de olor ftido y de color blanco amarillento; el pus acre, que irrita las partes prximas, mal elaborado, indica _arsnico_, _causticum_, _cido aztico_, _slice_; la fetidez de un pus no homogneo es mas propio de _asaftida_, _carbon vegetal_, _grafito_; el pus sanioso corresponde al _arsnico_, _quina_, _carbon vegetal_, _fsforo_, _azufre_..... =E.= _Afecciones cutneas._--La tia se trata muy bien con el _sulfuro de cal_, cuando los enfermos enflaquecen, que las costras se reproducen incesantemente que se aumentan por una exudacion purulenta, y que la erupcion se extiende la cara. La _dulcamara_ es en este caso el mejor auxiliar, as como la _cicuta_ lo es en los dartros escamosos hmedos. En uno y otro caso, la _estafisagria_ es tambien de grande utilidad. Los dartros con costras, secreciones abundantes, ligera hinchazon con el aire esterior en ciertas pocas, con sin prurito, especialmente cuando se fijan en la cara, en los miembros superiores y en el pecho, exigen _sulfuro de cal_, y es hasta indispensable en el tratamiento; pero no producir resultados felices si no se le usa con constancia por una larga temporada. Es pues el principal medicamento de las afecciones herpticas, hmedas crustceas. En los nios de teta puede ser til haciendo que le absorba la nodriza por unturas fricciones. =F.= _Afecciones cutneas venreas. Afecciones mercuriales._--Las afecciones cutneas venreas, las siflides, cuya forma se aproxima la de los dartros propios del _sulfuro de cal_, exigen tambien su uso. Estas erupciones rebeldes reclaman igualmente el uso de _clematis_, _mezereum_, _dulcamara_, _grafito_..... El _sulfuro de cal_ debe preceder al _oro_ en el tratamiento de las ulceraciones de la nariz y del paladar; es veces el remedio de los rgades, de las grietas, del resquebrajamiento de la piel, cuando son el efecto de la sfilis, el resultado del abuso del _mercurio_; lo es tambien, y mas especialmente, de la salivacion mercurial. Se le debe emplear en todas las afecciones glandulares y cutneas de orgen sospechoso y que tan frecuentemente se arraigan en personas impregnadas de escrfulas; de herpes, de sfilis, saturadas de _mercurio_; cuyas afecciones alivia y cura mejor que cualquier otro medicamento; y si no realiza por s solo la curacion, generalmente larga, es muy eficaz administrado antes despues de los remedios mas apropiados anlogos. El bubon sifiltico cede admirablemente con _mercurio_, como lo dirmos en su lugar. Mas si hay circunstancias en que estos bubones, abiertos no, se resisten este medicamento, ya por la lentitud de su desarrollo, ya por la antigedad de la infeccion venrea, ya por su naturaleza escrofulosa, el _sulfuro de cal_ es el preferible, no ser que la induracion exija el _carbon animal_. El _sulfuro de cal_ est muy indicado en todos los flujos moco-purulentos de las membranas mucosas, y es uno de los mejores medicamentos que se puede oponer la gonorrea secundaria gotita militar, particularmente si el flujo es bastante abundante continuo por lo menos; si hay ardor al orinar y punzadas en la uretra. La leucorrea que corresponde al _hepar_, es copiosa, amarillenta, continua, con prurito en la vulva y aun escoriacion en los grandes labios. Debilita y produce tirones, hinchazon del estmago, anorexia, repugnancia los alimentos grasos y eructos, nuseas y vmitos. El _sulfuro de cal_ es uno de los mejores antdotos del _mercurio_. Cura la angina, la estomatitis mercurial y la salivacion. Cicatriza las aftas, las lceras y todas las lesiones supurantes cuyo aspecto es plido y que son debidas mas menos remotamente al _mercurio_. El temblor mercurial y la caquexia de este nombre se curan igualmente con este medicamento. Lo que se diga del _azufre_ como antdoto del _mercurio_, se refiere este medicamento que es el principal agente de las aguas minerales sulfurosas. =G.= _Afecciones neurlgicas._--Las cefalalgias, las odontalgias, las gastralgias, las dispepsias, los dolores reumticos de este medicamento, son sintomticos; pues se refieren la ditesis caracterstica y un vicio herptico. Diremos en particular de la cefalalgia, que es anloga la de _slice_, en que es nocturna y con escitacion sangunea; pero hay mas actividad de imaginacion con afluencia de ideas, el dolor simula veces al clavo histrico, y el menor movimiento, el de los mismos prpados, le agrava. Los dolores reumticos, igualmente mas sensibles por la noche y al tacto, son dislacerantes con sensacion de escoriacion de magullamiento y debilidad paraltica por la maana al levantarse. La apreciacion exacta de una multitud de sntomas especiales de este medicamento necesita el auxilio de la patogenesia entera en la materia mdica pura; nico modo de elegir fielmente un medicamento para afecciones compuestas de unos pocos sntomas, cuyo valor no siempre est determinado por datos etiolgicos por particularidades diatsicas. =Dsis.=--Lo dicho sobre las dsis del _hierro_, es aplicable este medicamento. Agregarmos, pues, que los nios de teta pueden recibir este medicamento por medio de la nodriza quien se la puede administrar. Este mtodo se aplica los dems medicamentos alterantes, antisifilticos, antiherpticos. Lo general en estos casos es que el _sulfuro de cal_ se aplique en pomada compuesta de una parte de este para diez de grasa, friccionando sobre los puntos mas provistos de vasos linfticos absorbentes. HYOSCIAMUS NIGER (BELEO). I.--Historia. Planta de las solanceas, _Juss_.--De la pentandria monoginia, _Linn_. El beleo, tenido como un narctico general, solo ha recibido de los autores modernos propiedades muy limitadas, y al leerlas, no se puede dudar que los antiguos le usaron en mayor nmero de enfermedades. Es probable que el abuso que de l se ha hecho hubiera concluido por relegarle al nmero de los medicamentos inaplicables, si Hahnemann no llegase precisar su uso por datos esperimentales. II.--Efectos fisiolgicos. Dsis elevadas produjeron primeramente el adormecimiento y la somnolencia. El sueo conducia al estado contrario cuando se llegaba despertar, y desarrollaba escitacion de los sentidos y de las facultades intelectuales, un bienestar y mejor disposicion fsica. En otras circunstancias, dsis aun mas fuertes han determinado un abatimiento considerable del pulso, la palidez de la cara, frio en las estremidades, oscurecimiento de la vista, convulsiones, desfallecimiento. En los casos de envenenamiento mas comunes se ha observado: vrtigos, somnolencia, delirio alegre, dilatacion de la pupila, alucinacion de los sentidos, gestos ridculos, afona, coma, letargo. Al mismo tiempo y desde los primeros momentos de la intoxicacion, se advierten nuseas, sequedad estrema de la garganta y de la boca, ansiedad, dolor en el epigastrio; mas tarde, diarrea, enfriamiento general, debilidad estremada, temblores, palidez, sudores frios, pulso muy pequeo y desigual, prdida de la sensibilidad, parlisis de los miembros, hinchazon de la cara, terrores pnicos, sncope y una especie de asfixia. No es lgico juzgar este medicamento por estos solos efectos, y aceptar su accion hipostenizante por la carencia de sntomas flegmsicos. Las dsis dbiles y medias dan lugar sntomas mas especiales y mas tiles, y de los que se puede deducir mejor la accion electiva del _beleo_ y sus aplicaciones teraputicas. Pocos son los medicamentos cuyos sntomas espresen mejor los tres grados de agudeza, subagudeza y astenia, para hablar con exactitud respecto al _beleo_: 1. la escitacion; 2. el espasmo la ataxia; 3. la postracion; pues este medicamento solo obra indirectamente en el sistema circulatorio; su accion no se estiende los vasos capilares sino por su fuerza de concentracion en los centros nerviosos, y bien se puede decir que los dos polos de esta accion son el cerebro y el sistema capilar, quiz el cerebro y las estremidades nerviosas. El _beleo_, pues, si bien es anlogo la _belladona_ por su accion electiva en el cerebro, difiere esencialmente por su falta de influencia directa sobre el sistema sanguneo; hasta ahora el _beleo_ no tiene, como la _belladona_, rubicundeces escarlatinosas en la piel, ni el orgasmo sanguneo, ni el pulso lleno duro y entorpecido en su desarrollo; el _beleo_ ofrece s manchas en la piel y tumefacciones en la cara, pero las unas son negruzcas, y las otras plidas oscuras, y estos caractres, unidos la pasibilidad de sus congestiones, indican, no una actividad de la circulacion, sino una estancacion de la sangre en los capilares. Examinando su patogenesia, vemos espresados en varias partes los diversos grados de su accion, como se ve por lo siguiente: locuacidad, mal humor, envidia; h aqu ahora sntomas que tienen otra significacion: furor, delirio con convulsiones, ciertas manas, y prdida, en fin, del conocimiento, apata, torpeza debilidad muscular que proceden mas bien de un estado congestivo astnico que de una congestion activa aguda. Los sntomas mas notables de la cabeza son: dolor presivo y aturdiente en la frente; vrtigo con oscurecimiento de la vista; dolor sensacion como de un balanceo, una fluctuacion, un quebrantamiento del cerebro, especialmente andando; acceso de congestion con prdida del conocimiento. Se manifiesta el insomnio por escitacion nerviosa, y por angustia, as como la somnolencia lo verifica por el sueo comatoso con convulsiones, por la carfologia, en fin, y el coma vigil. Los fenmenos febriles se espresan por horripilacion general y calor quemante, escitacion del sistema circulatorio con convulsiones epileptiformes y grande debilidad, frio en todas partes con calor en la cara, sudor, en fin, tan solo durante el sueo. Hay dolores dislacerantes en los miembros, movimientos convulsivos, congestiones cerebrales con accesos epileptiformes que alternan con los primeros, _subsultus tendinum_, frio de las estremidades que se adormecen, grande debilidad, temblores y la parlisis. Creemos conveniente indicar que los espasmos y los dolores se manifiestan principalmente despues de beber comer. Tal es, entre otras afecciones, la gastralgia unida un estado histrico, la odontalgia que en el _beleo_ es matinal y congestiva, con un elemento venoso que la relaciona con la menstruacion, con la pubertad, con la edad crtica, con el stasis sanguneo abdominal; el dolor es pulsativo y dislacerante, generalmente con rubicundez y calor de la cara y de las encas; irradia hasta la frente, y hay zumbido en los oidos y espasmos en la garganta. Los movimientos convulsivos de los ojos, que estn rubicundos, brillantes, prominentes, no prueban una inflamacion, pero s un estado espasmdico; hay adems estrabismo, diplopia, errores de la vision, debilidad de la misma, ojos tristes y empaados, ceguera nocturna. El _beleo_ es propsito para combatir ciertos vicios de la vista, modificando el rgano sus dependencias; es tambien el principal medicamento en el estrabismo esencial, en el que resulta de una enfermedad espasmdica del cerebro. La sequedad de la boca es prontamente reemplazada por la salivacion espuma en la misma; la lengua est encendida, seca, ardorosa, cubierta de una capa negruzca, y se paraliza; la garganta se presenta seca y quemante; sus msculos se contraen espasmdicamente y la deglucion de los lquidos se imposibilita: estos sntomas han inducido recomendar el _beleo_ en la hidrofobia. Adems de la prdida del gusto, se nota bulimia, sed viva y horror las bebidas. Hay hipo, nuseas, vomituriciones, vmitos convulsivos de mucosidades sanguinolentas, veces con angustia, frio en las estremidades, calambres en el estmago que se calman con el vmito, convulsiones despues de beber, la inflamacion, en fin, del estmago. Los calambres y los dolores clicos del vientre estn acompaados de vmito; hay estreimiento, pero tambien conato deponer y diarrea; despues, deposiciones involuntarias por parlisis del esfinter del ano, retencion de orina, conato frecuente de orinar y flujo de orina emision involuntaria de las mismas; exaltacion del apetito venreo impotencia; supresion de las reglas y menstruacion abundante metrorragias de una sangre de color rojo vivo. La congestion catamenial conduce grandes alteraciones en mujeres histricas, como por ejemplo el delirio, flujo de orina, sudores con temblores convulsivos, calambres histricos. El elemento espasmo domina en la accion del _beleo_ fijndose en el pecho, por lo cual se le atribuye una accion especial sobre los nervios de los rganos de la respiracion. Se observan espasmos de la glotis y de la laringe, tos seca, convulsiva, por accesos contnua algunas veces; esta tos produce vmitos; los msculos abdominales estn fatigados y doloridos. La secrecion mucosa bronquial es tan abundante, que algunas veces dificulta la fonacion; la tos suele ser seguida de convulsiones y espectoracion sanguinolenta. Se observa, en fin, opresion, estertor mucoso, espasmos en el pecho, respiracion corta subiendo una elevacion, y alivio de la misma, inclinndose hcia adelante. III.--Efectos teraputicos. A fin de evitar repeticiones, insistirmos poco sobre los efectos teraputicos del _beleo_ en la designacion de las afecciones que estn relacionadas con su accion, porque adems de obrar as con ciertos medicamentos, completarmos el cuadro teraputico de este con la esposicion de los fenmenos fisiolgicos, segun lo venimos verificando. El _beleo_ es muy til en las simples escitaciones nerviosas con insomnio, y en los espasmos; difiere de la _belladona_ tan solo por un fondo de astenia de pasibilidad incipiente al menos; porque si bien en los espasmos se pone tumefacta la cara, esta tumefaccion es mas bien lvida azulada; y cuando no hay espasmos, domina la anemia mas que la pltora; pero en uno y otro caso, la hinchazon y la coloracion son debidas la estancacion de la sangre, la inercia de los capilares, y lo mismo sucede con los fenmenos que se observan en otras partes, en los pis por ejemplo. El hipo espasmdico pertenece al _beleo_. El histerismo es igualmente de su recurso, al menos en su estado mas nervioso, especialmente cuando acompaa al cuadro un vrtigo crnico. La eclampsia de los nios y de las mujeres embarazadas, la epilepsia misma con gritos, corresponden muchas veces al _beleo_, as como las convulsiones coreiformes que se presentan por accesos, con agitacion, actividad, disposicion reirse y locuacidad en el intrvalo. Los espasmos en que el _beleo_ ejerce una accion mas aguda y mas activa, son en los de la faringe y que se oponen la deglucion; en este caso, es superior al _estramonio_, pero no la _belladona_, lo cual es aplicable la hidrofobia. El _beleo_ tiene adems el sntoma notable de la agravacion y reproduccion de los espasmos de la faringe despues de haber bebido con solo ensayarse beber. No se debe despreciar el uso de este medicamento en el delirio nervioso sin congestion, y debido probablemente un stasis venoso lentamente producido. En las fiebres nerviosas graves est tambien indicado el _beleo_ por el delirio continuo con terrores; por las ligeras convulsiones, por la supresion de la orina, por miccion y deposiciones involuntarias, por la sordera, por la inercia de la fibra, por la abolicion de los sentidos. La envidia que se nota entre los sntomas del _beleo_ parece ser el caracterstico de los fenmenos morales y espresar un temperamento venoso y nervioso, anlogo las modificaciones que este medicamento tiende inducir en el organismo. El _beleo_ tiene alguna importancia en el tratamiento de ciertas enajenaciones mentales que presentan mas pasibilidad y menos eretismo que en los efectos de la _belladona_, si bien los fenmenos morales y nerviosos son casi anlogos en la forma. Hablamos de las manas furiosas, de las melanclicas, de la lipemana con mutismo y aprensiones continuas, cuando hay estreimiento, agitacion por momentos y fotofobia. La encefalitis de los nios, en el perodo de exudacion, reclama el _beleo_ desde el momento en que cesa la agudeza y la _belladona_ ya no est indicada; cuando los ojos estn prominentes y convulsos y que no hay la irritacion que desde el primer perodo es propia del _zinc_, del _acnito_ y aun de la _belladona_, ni el delirio furioso del _estramonio_, ni la constante resolucion de las fuerzas musculares que se notan en la _digital_. El _mercurio_ es un poderoso auxiliar del _beleo_ en estos casos, y mejor aun, en la parlisis consecutiva de las meninges. El _beleo_ es eficaz en el ltimo perodo de las fiebres puerperales con supresion de los loquios, delirio nervioso, palidez general, ligeras convulsiones, sed viva. En general, la supresion de los loquios, as como su esceso, exigen este medicamento, del mismo modo que la supresion de las reglas y la metrorragia de sangre clara. En la supresion de los loquios hay un subdelirio acompaado de visiones espantosas, palidez inercia de la fibra que le diferencia de la _belladona_. Cuando hay esceso de flujo, tambien se observa la inercia de la fibra, espasmos generales, debilitacion gradual de los sentidos, aumento del flujo cada sacudida convulsiva, tanto loquial como menstrual. Estos diversos sntomas diferencian su accion de la _ipecacuana_ y del _centeno cornezuelo_. La tos convulsiva, seca, ya puramente nerviosa, ya consecutiva de una neumona, sobre todo si se presenta aumenta por la noche, es mas propia del _beleo_, que de la _manzanilla_. En estos casos y en la coqueluche, es necesario repetir frecuentemente las dsis. =Dsis.=--El _beleo_ se administra las dsis y del modo que el _acnito_, el _acbar_, la _belladona_. IGNATIA (HABA DE SAN IGNACIO.--IGNACIA). I.--Historia. Se usan los granos (habas de San Ignacio) de esta planta de la familia de las apocneas, _Juss_.--De la pentandria monoginia, _Linn_.--Este medicamento solo se halla mencionado en los tratados de materia mdica en union con la _nuez vmica_, causa de la _estricnina_, principio activo comun los dos. Murray ha recopilado todas las observaciones relativas la primera. Jaerg y Hahnemann la han esperimentado. II.--Efectos fisiolgicos. Se puede afirmar en general, que la _ignacia_ tiene propiedades muy anlogas las de la _nuez vmica_, con la diferencia de que la primera presenta mas instabilidad en los fenmenos nerviosos, y que afecta con menos intensidad los rganos de la circulacion. No parece que Hahnemann haya tenido completa razon al afirmar que este medicamento est particularmente indicado para tratar enfermedades agudas, si por tales se entienden las afecciones febriles. Verdad es que, en general hablando, no conviene en las enfermedades crnicas; que su especialidad es la de las afecciones nerviosas espasmdicas, su exacerbacion, y las fiebres lentas dependientes de un estmulo moral nervioso; pero aun en este caso, sea cual quiera su eficacia, necesita el concurso ayuda de medicamentos de accion mas fija y duradera. La _ignacia_ est en relacion, como la _nuez vmica_, con las afecciones gstricas nerviosas, con la condicion de que sus sntomas se agraven mas bien por la maana que por la tarde, y que reconozcan por causa un pesar, y causas morales deprimentes, mejor que la clera y las emociones repentinas. La _ignacia_ produce unas veces la alegra y buen humor, y otras las afecciones tristes y sentimentales, y con mas frecuencia, alternativas rpidas de hilaridad y tendencia al llanto. Este medicamento y la _nuez vmica_ tienen en sus efectos patogensicos dolores dislacerantes y calambrides, agravados por el tacto, por el movimiento, por el aire libre y por la aplicacion del calor. La _ignacia_ obra sobre el sistema espinal, sin dejar por eso de alterar tambien los nervios ganglionares y por estos las vsceras y el pecho, los rganos digestivos y el sistema venoso; pero perdiendo de su actividad, cuanto mas se separa de los nervios espinales, y cesando por consiguiente de ser anloga la _nuez vmica_ en su influencia sobre el sistema venoso y gstrico, de lo cual se deduce que su accion es mas nerviosa y menos estensa. Esta accion eminentemente nerviosa de la _ignacia_ se espresa por una variacion notable de la calorificacion distribuida con desigualdad, variacion y cambio estensivo las disposiciones morales. Sin embargo, los sntomas gstricos y los que espresan la estension de la accion medicinal la vida nutritiva, son fijos y permanentes. No carece de inters el observar, con un profesor de teraputica de Viena, que estas mismas afecciones gstricas son propias de la _ignacia_, especialmente en personas de un carcter vivo y dulce, opuesto al que requiere la _nuez vmica_. El estado moral en armona con las modificaciones que produce la _ignacia_ en el hombre sano, es el del temperamento nervioso y de las personas delicadas, as como tambien el de las sensibles y vivamente impresionadas por un pesar por un amor contrariado. Los padecimientos gstricos que resultan de estas causas morales, que generalmente concentran su accion en los centros epigstricos, corresponden directamente con la accion de la _ignacia_ sobre estos mismos centros, y hacen que este medicamento sea bastante eficaz en las enfermedades producidas por las aflicciones y pesares, y mas aun en las afecciones gstricas y neuropticas que resultan de un amor contrariado desgraciado. Este medicamento es, pues, mas propio de los temperamentos nerviosos y constituciones delicadas y sensibles, que de los temperamentos sanguneos linfticos; lo es igualmente de la versatilidad nerviosa en las enfermedades convulsivas de los nios, sobre todo si la nutricion est deteriorada; ocupa, pues, la _ignacia_ un lugar entre la _manzanilla_ y la _ipecacuana_. Su accion es mas benfica en los nios afectados con la denticion, y en las personas histricas muy sensibles impresionables hasta el esceso. III.--Efectos teraputicos. Las afecciones propias de la _ignacia_ son, en general, catarrales intermitentes: los calofros y el calor estn desigualmente repartidos; la sed se presenta mas en el frio que durante el calor; se observan sntomas gstricos y aun el vmito mucoso, estreimiento, frio interior con calor en la piel, ansiedad con agitacion que obliga cambiar de posicion cada instante, vrtigos repentinos, dolores contusivos en las vsceras, debilidad y abatimiento. En las fiebres intermitentes, el calor es algunas veces grande, pero con el carcter nervioso que le convierte en seco y que hace variar la rubicundez de las mejillas; los sntomas gstricos, as como la sensacion de vacuidad en el estmago que los acompaa, son mas pronunciados durante los accesos. En las fiebres catarrales, los dolores contusivos son prontamente reemplazados por otros lancinantes, errticos y rpidos, la tos es seca, aun cuando haya coriza fluente, y es producida por una irritacion interior, por una sensacion de cosquilleo en la traquearteria. En las personas nerviosas se observan siempre movimientos espasmdicos y aun convulsiones en los nios. Se administra la _ignacia_ despues de la _eufrasia_ cuando la tos se presenta por accesos y que se hace continua durante el dia; que el coriza persiste hmedo, y especialmente si hay sntomas de angina. Se dar despues de la _manzanilla_ en las afecciones febriles de la infancia, cuando se han declarado los espasmos, y que los sntomas de reaccion han perdido su agudeza que ha cedido la escitacion sangunea. La _ignacia_ est tambien indicada para disipar los espasmos inquietos que persisten al principio de una fiebre mucosa, despues del _acnito_ y _manzanilla_. La _ignacia_ es preferible al _beleo_ y la _cicuta_, cuando la tos catarral es menor por la noche que por el dia: la primera tiene mas relacion con la mucosa de los bronquios en las irritaciones con estertor mucoso y ronquera. El _sulfuro de cal_ y la _eufrasia_ estienden su accion la conjuntiva en el perodo irritativo, que pasa pronto, y uno de sus caractres es siempre la ronquera. La _ignacia_ est indicada en los clicos biliosos con deposiciones disentricas estreimiento, si hay grande irritabilidad nerviosa. Su accion en general es til en las neuropatas gstricas y uterinas que despiertan las simpatas del sistema nervioso de relacion y aun del circulatorio, con movimientos febriles en los que domina la nerviosidad. El estreimiento crnico que se puede llamar nervioso ertico, en personas dispuestas irritaciones errticas y eminentemente sensibles, cede _ignacia_, frecuentemente repetida. La irregularidad de las reglas, pero con esceso del flujo menstrual, en mujeres histricas muy nerviosas, exige el uso de _ignacia_: en estos casos, se observan alteraciones variadas de la sensibilidad, tales como clavo histrico, hemicrnea, odontalgia, diversas neuralgias, espasmos, casi siempre la bola histrica, ansiedad, palpitaciones, bocanadas de calor en las partes superiores, calores incmodos parciales y sin fijeza. La _ignacia_ posee una accion notable sobre las mucosas en su punto de union con la piel, por lo cual es muy recomendable: 1. en las grietas de los labios, con irritacion, sequedad, dolor y rubicundez pronunciada de estas partes; el _zinc_ corresponde mas las grietas con palidez; la _pulsatila_, si hay color azulado; la _sal marina_ y el _fsforo_, si las grietas tienen costras; el _mercurio_, en las excoriaciones exudantes y ulcerosas; el _mezereum_, mas anlogo _ignacia_ en este caso especial, difiere como los anteriores por los caractres generales de su accion sobre el organismo. 2. En las fisuras del ano, con prurito, punzadas, dolores constrictivos: estas son lineales, poco profundas y unidas, generalmente con exudacion. El _cido aztico_ est indicado en fisuras mas irregulares mas profundas, exudantes, que dan sangre con facilidad, y que se refieren algunos sntomas remotos de la sfilis. El _plomo_, en su accion sobre el ano, es mas anlogo _ignacia_, pero difiere por todos los dems sntomas. 3. En el prolapsus del recto con sin fisuras: en el primer caso, la fisura es la causa de la procidencia del recto por los esfuerzos de espulsion y por las contracciones que escita; curada la fisura, cesa el descenso del recto y los dolores y contracciones; en el segundo caso, la _ignacia_ es uno de los mejores medios curativos, especialmente en los nios. 4. En el prurito del ano, y lo mismo en el producido por los ascrides; pero en este caso, es preferible la _valeriana_ en los nios, aun cuando haya convulsiones. El _marum_ y el _azufre_ pueden ser auxiliares hasta necesarios de la _ignacia_. La _espigelia_ est tambien indicada en estas especies de prurito, cuando se presentan despues de un estado febril que sobrevienen durante el curso de una fiebre verminosa, y que se han suscitado simpticamente ansiedades, palpitaciones, padecimientos nerviosos generales. 5. En ciertas conjuntivitis de los nios y de los adultos, cuando la conjuntiva se tumeface formando un rodete invirtindose hcia afuera. Solo en esta circunstancia y antes de la hipertrofia del borde palpebral es cuando conviene la _ignacia_; es el medicamento mas til en la oftalma de los recien nacidos, cuando se desarrolla el rodete conjuntival. La _ignacia_ juega poco en las afecciones cutneas, pero es til como accesoria, en el intertrigo, en el eritema de los miembros en personas nerviosas delicadas, y particularmente en una especie de prurito ardiente que ocupa casi toda la piel y que desaparece despues de rascarse. Las afecciones en que es mas ventajoso y mas frecuentemente til este medicamento, por su accion electiva en los nervios espinales, son las neuroses, neuralgias y espasmos, cuyos caractres vamos indicar. La _ignacia_ y la _ipecacuana_ son muy anlogas en los espasmos con rigidez del cuerpo, estiramiento, sacudidas espasmdicas en los miembros, y movimientos en los msculos de la cara; pero es mas particular en la _ignacia_, las congestiones fugaces en la cabeza, la alternativa de palidez y rubicundez de una de las mejillas, y la irregularidad en la distribucion del calor. La accion de este medicamento en la mdula espinal secundada por la que tambien posee sobre el sistema nervioso ganglionar, le hace eficaz en los espasmos producidos por la indignacion, con concentraciones rpidas en este sistema, y por el pesar que las da desde el principio un carcter crnico. La corea baile de San Vito, las convulsiones y los accesos epileptiformes aislados, especialmente si dependen del trabajo de la digestion, y que el decbito dorsal alivia las primeras, se tratan con _ignacia_ en las personas nerviosas cuya nutricion est deteriorada. En estos casos, cada emocion de pesar de contrariedad renueva los espasmos los accesos convulsivos. Cuando sea preferible la _belladona_ por los sntomas congestivos del cerebro, la _ignacia_ puede sucederla con ventaja en circunstancias anlogas, como, por ejemplo, en la eclampsia repetida con convulsion de los msculos de la cara y espasmos del exfago. La _ipecacuana_ juega en la misma afeccion con diarrea; el _estramonio_, cuando los fenmenos cerebrales son mas nerviosos que sanguneos; el _centeno cornezuelo_, si hay temblor contraccion de varios msculos, salto de tendones y respiracion entrecortada. La hemicrnea que corresponde _ignacia_ depende de una irritacion espinal, escepto la de las personas estremadamente irritables, y le acompaan siempre los espasmos. Los dolores de cabeza y de los dientes, las neuralgias de los miembros y del tronco, sean no reumticas, exigen _ignacia_ cuando son bruscas y como rfagas de dolores. Se distinguen poco de las de _espigelia_ y del _fsforo_, sin la tension y el estreimiento ordinario, sin la agravacion de los dolores por el calor, sin el alivio por el cambio de posicion, sin cierta periodicidad en su aparicion, sin la influencia de algunas causas, tales como el miedo, el ruido, los alcohlicos, el caf. El tratamiento del reumatismo articular reclama comunmente la _ignacia_ en el perodo subagudo apirtico. Este medicamento es quiz eficaz en algunas enajenaciones mentales, caracterizadas por el disgusto para todo, por la indiferencia, el susto, la debilidad general, y que dependan de pesares, de mortificaciones y de sobresaltos crnicos repetidos. Es importante indicar que los sntomas morales que reclaman _ignacia_ son el despecho y la indignacion, as como la contraindican la alegra y el placer. No insistimos mas sobre su uso teraputico, aun cuando muchos sntomas la hacen recomendable en otras afecciones, porque la observacion clnica es incompleta, y porque no se ha usado todava lo bastante. =Dsis.=--El prctico poco familiarizado con este medicamento podr emplearle la dsis de una cuatro gotas de la tintura, primera dilucion, en agua. Pero su uso frecuente y la necesidad de elegirle por la analoga de sus sntomas inclinan preferir una gota algunos glbulos de la tercera, sesta duodcima atenuacion en cinco seis cucharadas de agua pura, dadas cortos intrvalos, cada cuatro cinco minutos, en los casos de afecciones espasmdicas neurlgicas. IODIUM (YODO). I.--Historia. Introducido este metalide en la materia mdica casi en nuestros dias, goza ya de gran celebridad. Preconizado primero, y con razon, en el bocio, se estendi bien pronto su indicacion todos los infartos linfticos y glandulares, sindolo despues igualmente los numerosos accidentes secundarios de la sfilis; es en fin hoy dia una panacea para muchos teraputicos, llenando l solo un peridico. Justo es que convengamos en la verdad de la alta importancia que el _yodo_ ha conquistado. Invadidos estamos hoy por una multitud de desrdenes orgnicos que bajo una triple forma amenazan el porvenir de todas las familias; la sfilis secundaria y terciaria, el tubrculo y la escrfula, tres ditesis que afectan profundamente la economa y la celdilla orgnica, y que el _yodo_ parece debe modificar mas ventajosamente que ninguno de los medicamentos de la antigua materia mdica que han resistido la rutina, al esclusivismo de los sistemas y al escepticismo moderno. No nos admiremos, pues, de su alta fortuna clnica. Pero las confusiones y dudas que han surgido en nuestros dias en las memorias y en la Academia[4] sobre los efectos del _yodo_, y sus indicaciones, prueban cunta es la ligereza con que se ha procedido en el frecuente uso de este medicamento. Ciertamente se puede asegurar que si se hiciese un severo exmen de toda la materia mdica antigua, pocos medicamentos dejarian de presentar las mismas confusiones en la apreciacion de sus efectos fisiolgicos y teraputicos. De este modo se vendria reconocer que la ley de los semejantes no es un principio despreciable, y que los trabajos de Hahnemann y de los mdicos que, adeptos su escuela partidarios de otros mtodos, se han dedicado esperiencias formales, son de una grande importancia. Los compuestos del _yodo_ conocidos son: el _yoduro de bario_, el _yoduro de calcio_, el de _hierro_, el _protoyoduro de potasio_ _hidriodato de potasa_, los _yoduros de mercurio_. El _hidriodato de potasa_ es la sal de _yodo_ mas usada y la cual se refiere lo que dirmos de este cuerpo simple. Su accion solo difiere por la menor actividad y por efectos mas suaves y mas graduados. Las otras combinaciones del _yodo_ con el _hierro_, el _mercurio_, etc., estn probablemente llamadas estender la accion teraputica de este medicamento; la prctica se ha enriquecido con algunos hechos nuevos, pero la esperiencia falta en este asunto, y las indicaciones de todos estos compuestos del _yodo_ solo se pueden establecer claramente con esperimentaciones fisiolgicas y clnicas. II.--Efectos fisiolgicos. La accion del _yodo_ sobre el sistema nervioso es fugaz incoherente en su principio; pero por la modificacion que induce en la inervacion ganglionar y en los lquidos, es decir, por sus efectos discrsicos, altera al sistema nervioso de la vida de relacion hasta el punto de producir sntomas neurlgicos que corresponden con bastante exactitud los que espresan las ditesis escrofulosas sifiltica y mercurial, tales son: dolores errticos en las articulaciones, dislaceraciones en las mismas y aun en los miembros por la noche, sensacion de pesadez y temblor en estos, estremecimientos musculares, marcha vacilante, grande debilidad; y en particular, calambres en los dedos, dolores ostecopos en los brazos, dolores que alteran el sueo, movimientos convulsivos y temblores de los brazos y de las manos, adormecimiento de los dedos de estas, dolores, pesadez, debilidad paraltica de las piernas, calambres en los pis por la noche. El sistema sanguneo sufre una primera alteracion que es completamente escitante, caracterizada por el aumento de calor en la piel; turgencia sangunea que comunica un aspecto de salud floreciente; pulso acelerado y duro, de noventa pulsaciones; cefalalgia gravativa y congestiones hcia la cabeza y la laringe, en el pecho, el corazon, el estmago, los intestinos; opresion y tos con esputos sanguinolentos. Esta primera escitacion es reemplazada por un aumento de secreciones; por congestiones pasivas subagudas; por irritaciones locales de las membranas mucosas de los ojos, de la nariz, de la laringe, de los rganos gnito-urinarios; por un estado gstrico caracterizado por pirosis, nuseas, vmitos, digestiones difciles, clicos, desarrollo de gases, deposiciones irregulares; por palpitaciones violentas y momentneas del corazon..... Si se contina el uso del yodo, bien pronto se alteran mas y mas las digestiones, la sangre se hace mas serosa, la piel toma un aspecto sucio, el sudor es viscoso, el pulso dbil, las venas se llenan de una sangre cargada de elementos mal elaborados, de grasa y otras sustancias absorbidas; sus paredes debilitadas se distienden, las venas se hinchan, se aumenta la debilidad muscular, se presentan temblores de los miembros, angustia, facilidad asustarse, sueos penosos. El marasmo es notable, las mismas glndulas desaparecen con el tejido adiposo, y son absorbidas; las secreciones aumentan simultneamente, y se hacen mas copiosos los flujos mucosos, los esputos, la diarrea, la leucorrea, etc. El sistema nervioso adquiere grande irritabilidad, y sobreviene, por ltimo, un estado ertico con diminucion supresion de las secreciones, fiebre contnua y con mas frecuencia remitente, hinchazon y meteorismo del vientre, estreimiento, impresionabilidad de la fibra y de los rganos de los sentidos, abatimiento, ansiedad, debilidad estremada..... Hahnemann resume de este modo los sntomas que indican el _yodo_[5]: aturdimiento por la maana, latidos en la cabeza, escozor en los ojos, zumbido de oidos, disecea, lengua sucia, salivacion, gusto como de jabon en la boca, eructos cidos con ardor, pirosis despues de la ingestion de alimentos indigestos, hambre canina, nuseas, flatuosidades, estreimiento, miccion en la cama, reglas retardadas, tos crnica por la maana, dificultad de respirar, hinchazon esterior del cuello, laxitud de los brazos por la maana en la cama, adormecimiento de los dedos, torcedura de los huesos, sequedad de la piel, sudor nocturno. Despues de estos sntomas que refiere Hahnemann al tratar de este medicamento, hubiera podido agregar el siguiente cuadro: dolor irritacion en la garganta, coriza fluente, lagrimeo, irritacion y sequedad atona de las mucosas y flujo mucoso, pstulas de acn especialmente en la cara y en la espalda, temblor de las manos que se estiende luego todo el cuerpo. Ya Lobethal, en 1840, decia del _yodo_ que es un medio poderoso para la reabsorcion y absorcion; que provoca todas las secreciones y escreciones; que ataca principalmente el sistema de la vida vegetativa; que es un medicamento eficaz en la alteracion de la actividad plstica reproductiva, por su accion especfica sobre el sistema linftico y glandular. Es evidente que el _yodo_ posee una accion electiva muy pronunciada sobre la vida vegetativa en los fenmenos de absorcion y exhalacion, y que luego obra inmediatamente sobre los sistemas nutritivo y quilfero, mucoso y seroso, linftico y glandular, y tambien, por consiguiente, aunque secundariamente, sobre el sistema venoso, sobre la celdilla orgnica y sobre el processus plstico. Si bajo este concepto, puede emplearse el _yodo_ para combatir la tuberculizacion, mejor podr emplersele si se tiene presente, que sus efectos diatsicos son anlogos los de las ditesis escrofulosa y sifiltica. En su accion sobre la nutricion intersticial y sobre la clula orgnica, solo el _azufre_ y quizs el _arsnico_ son los nicos medicamentos mas justamente anlogos, y los mas convenientes para obtener felices modificaciones en los sugetos predispuestos afectados ya de tubrculos. Las relaciones entre el _yodo_ y el _arsnico_ se manifiestan por su eretismo y actividad de los absorbentes, por la venosidad y la caquexia final; entre el _yodo_ y el _mercurio_, por la accion recproca de ambos en el sistema linftico y glandular, y aun en la laringe. El _yodo_ ofrece bastante analoga con la _cina_ por la alteracion de la nutricion. El _azufre_ tiene muchas relaciones de analoga con el _yodo_, y aquel, as como el _arsnico_, son los mejores antdotos despues del _mercurio_. Por lo tanto, el _yodo_ es uno de los mas naturales de este ltimo medicamento, sin esceptuar el _sulfuro de cal_. La accion tan pronunciada del _yodo_ sobre el sistema linftico y la vida vegetativa, hace que sea un medicamento precioso en las discrasias escrofulosa, sifiltica, mercurial, tuberculosa. A esta accion debe el adaptarse la constitucion linftica con predominio de las glndulas, de las mucosas y de los jugos blancos. La infancia y el perodo de la vida en que existe este predominio, son muy simpticos al _yodo_. Por esta razon dedujo el doctor Asunn de sus propias observaciones, que solo debia emplearse el _yodo_ en los jvenes, hasta los cuarenta aos cuando ms, poca del predominio de los sistemas sanguneo, gstrico y pulmonal, y la edad de mayor fijeza en los elementos orgnicos. Sin embargo, as como el _yodo_, por su accion sobre los gnglios linfticos y glndulas salivales, y sobre las criptas mucosas de las superficies internas, es mas anlogo la edad de la juventud en la que estos rganos gozan de mayor actividad, as tambien es fcil admitir, y la clnica autoriza esta opinion, que la vejez, por la actividad en sentido inverso de los mismos rganos de secrecion y escrecion, no est fuera de la esfera de accion del _yodo_. III.--Efectos teraputicos. Es un hecho de observacion comprobado por los prcticos de todas las escuelas y doctrinas, que la mayora de los estados morbosos curados con el _yodo_ se hallan entre los sntomas que este medicamento produce en el hombre sano. Esta observacion, comun todos los medicamentos generalmente empleados, prueba la alta importancia de los trabajos de Hahnemann y de sus discpulos, especialmente alemanes que han formado sociedades para la esperimentacion fisiolgica de aquellos. Las afecciones escrofulosas, en sus espresiones locales y diatsicas, ofrecen muchas indicaciones del yodo. Desde el infarto de los gnglios del cuello, del mesenterio....., hasta la lcera escrofulosa, que empieza por un grano invade los tejidos, cicatrizndose por un lado, medida que se estiende por otro; desde la amigdalitis y la prostatitis crnicas con hipertrofia, hasta el bocio, que corresponde la _esponja quemada_, principal sustancia ydica conocida de los antiguos, rara es la afeccion en estas escalas en que el yodo no tenga un momento de oportunidad. El _azufre_, el _arsnico_ y el _carbonato de cal_, entre otros medicamentos, son con frecuencia tan eficaces como el _yodo_, y este mismo tiene en el _bromo_ su reciente y moderno rival. El _yodo_ se ha manifestado hasta indispensable en las ulceraciones de los huesos por el vicio escrofuloso, si bien el _slice_, el _mercurio_ y el _azufre_ estn igualmente indicados en un tratamiento de esta especie. Se ha decantado mucho al _yodo_, es decir, el _hidriodato de potasa_ en el escirro, las producciones sicsicas degeneradas, los tumores glandulares endurecidos; en este ltimo caso, pueden jugar oportunamente el _oro_, el _clematis_, la _cicuta_. Las induraciones del tejido celular y de las glndulas, del hgado y del bazo, las periostitis crnicas y la tumefaccion de los huesos, reclaman el uso del _yodo_, aunque rara vez se curan con l solo. El _carbonato de cal_ el de _potasa_, el _azufre_, el _slice_, el _mercurio_ y el _arsnico_ son generalmente sus auxiliares. El _yodo_ est indicado en muchas flegmasas subagudas, cuando tienen un carcter escrofuloso, que proceden de la sfilis degenerada antigua, son un resultado de la mercurializacion, entre las que se pueden citar las siguientes: oftalmas hmedas, corizas fluentes; la ozena, leucorrea, algunos vmitos rebeldes, el tialismo mercurial simplemente la salivacion, ya astnica, estnica, la escesiva abundancia de las orinas y la secrecion lctea exagerada con un estado linftico mas menos pronunciado. El _yodo_ es particularmente til en las discrasias que afectan particularmente el organismo en el sentido que hemos indicado y con especialidad en la disposicion la tuberculizacion, en el linfatismo, y en ese estado constitucional en que abundan los jugos blancos, que las carnes estn flcidas, las mucosas irritadas y flogoseadas con facilidad, y la reaccion es lenta incompleta. El _azufre_ y la _sal marina_ son muy apropiados estos estados. Se ha pretendido negar la existencia de un vicio, de un principio escrofuloso, sin pensar que las causas que han querido atribuir la escrfula, si bien pueden esplicar la existencia de esta afeccion en las personas que la padecen, no sucede lo mismo cuando estas afecciones escrofulosas se presentan en indivduos sanguneos, de nutricion buena y de una quilificacion escelente. Por otra parte, est desgraciadamente bien probada la trasmision hereditaria del vicio escrofuloso, por multitud de hechos que todos los dias se presentan la observacion de los mdicos. La accion electiva del _yodo_ en la laringe le hace propsito para las afecciones de este rgano, tanto como el _bromo_ y la _esponja quemada_ que contienen compuestos del uno y del otro; as pues se le usa en el crup, despues de _acnito_, en dsis muy pequeas. El doctor Koch le emplea desde 1840, en lugar de la _esponja_, cuyos sntomas fisiolgicos tienen grande analoga con los del _yodo_. Nosotros mismos hemos recurrido la tintura de _yodo_ en un caso de crup muy urgente, y obtuvimos un feliz resultado. El _yodo_ es, con el _sulfuro de cal_ y el _fsforo_, uno de los mejores medios para curar la ronquera rebelde que subsiste veces mucho tiempo despues del crup, en los nios dbiles de bello aspecto, pero muy linfticos hereditariamente escrofulosos. El _yodo_ es tambien un escelente recurso para combatir la disposicion contraer corizas y bronquitis, en ciertas personas flemticas. El _azufre_ es un poderoso auxiliar, as como la _cantrida_, pero esta exige una debilidad tal de los rganos torcicos, que el mas simple ejercicio, aun el uso mas moderado de la palabra, provoca una sensacion de fatiga y aniquilamiento. El _yodo_, en fin, est muy indicado en los nios cuya tos es hmeda y que tienen habitualmente el pecho lleno; es decir, con ruido estertor mucoso. Nos falta indicar un estado caquctico propio del _yodo_, y que le modifica muy ventajosamente, manifestndose con principalidad en personas generalmente jvenes, poco apticas muy irritables, pero no por temperamento; en las que se observa fiebre, palpitaciones, tos seca, insomnio, espasmos, dolores, vmitos, grande irritacion gastro-intestinal, y sobre todo un marasmo rpido. En este estado, los enfermos padecen tambien alguna afeccion local, tal como infartos induraciones glandulares, adenitis mesentrica, raquitismo, dartros indolentes, otitis oftalmas crnicas y escrofulosas, lceras hmedas y edematosas en sus bordes, dispepsia con orinas abundantes, leucorreas con amenorrea galactorrea, laringitis bronquitis crnicas, bocio, tumor blanco. Con sntomas diatsicos de este gnero y mas menos pronunciados, se desarrollan las afecciones nerviosas que el _yodo_ combate victoriosamente. De este nmero es el corea, cuyo punto de partida reconocido es el sistema nervioso ganglionar, y que resulta de una afeccion visceral persistente, y especialmente de la induracion de una vscera abdominal, de una mesenteritis escrofulosa. De este nmero son tambien los dolores reumticos causados sostenidos por restos sifilticos, por una gonorrea mal tratada por el abuso del _mercurio_ del _azufre_. =Dsis.=--Este medicamento es uno de los que mas conviene usar dsis alterantes y por mucho tiempo. De la primera y segunda atenuacion no pueden esperarse generalmente mas que efectos nerviosos fugaces pasajeros, impotentes para obtener la modificacion que se desea de los lquidos y slidos; pues si bien sus efectos dinmicos pueden quiz ser suficientes para obtenerla en personas de una reaccion legtima poderosa, es un caso escepcional en las circunstancias en que el _yodo_ est indicado, circunstancias que ofrecen precisamente la condicion opuesta; es decir, una inercia vital que exige algunas veces dsis mayores, como la de medio gramo de _yoduro de potasio_ en solucion para veinticuatro horas. Pero el prctico debe usar dsis mas dbiles en una multitud de casos. Las combinaciones del _yodo_ con el _azufre_, el _hierro_...., exigen igualmente dsis mas crecidas que en la mayor parte de los medicamentos. El compuesto de _yodo_ y _almidon_, que parece mas suave y menos activo que las dems combinaciones, no le conocemos nosotros lo bastante. En el _aceite de hgado de bacalao_, tan universal y ventajosamente empleado, tenemos uno de los mejores sucedneos del _yodo_ en ciertos casos de ditesis escrofulosa en los jvenes. No pretendemos ciertamente afirmar la existencia del _yodo_ en este aceite; solo aludimos la analoga de sus efectos fisiolgicos, y, por consiguiente, de sus indicaciones. La _esponja quemada_ que contiene _yodo_ y _bromo_, se emplea en casos de la misma naturaleza. A pesar de que no nos hemos propuesto tratar en esta obra de la accion mecnica del _yodo_ y su aplicacion esterna en inyecciones, manifestarmos, sin embargo, que esta accion irritante no impide el desenvolvimiento de su accion dinmica por la absorcion de una cantidad dada del medicamento. El uso del _yodo_ en inyecciones en los quistes, en las cavidades esplnicas...., prueba su electividad en las membranas serosas y su eficacia en ciertas hidropesas, cuya curacion no puede atribuirse esclusivamente la irritacion de las superficies enfermas, ocasionada por el _yodo_, sino tambien por el concurso de los efectos dinmicos de este medicamento. Es esto tan cierto, que se obtienen igualmente curaciones de este gnero por dsis de _yodo_ muy atenuadas y debilitadas; y que las inyecciones practicadas en una cavidad serosa, en el punto de la serosidad derramada, con dsis pequeas que solo contengan una cantidad muy dbil de _yodo_, que no produce irritacion alguna, determinan, no obstante, una diuresis abundante. Conocidos son, en fin, los buenos efectos de la pomada _yodurada_ en el tratamiento de ciertas induraciones infartos glandulares y linfticos. IPECACUANHA (IPECACUANA). I.--Historia. Se usa la raiz de esta planta, de la familia de las rubiceas, _Juss_.--De la pentandria monoginia, _Linneo_.--Este medicamento fu conocido en la Amrica del Sur mucho tiempo antes que en Europa, y se import hcia la mitad del siglo XVII. La _ipecacuana_, por abreviatura la _ipeca_, se la us primeramente en la disentera, y poco poco se la emple en otras muchas enfermedades, pero desgraciadamente por datos puramente empricos. Diferentes opiniones reinan en el campo de la teraputica respecto este medicamento. Para unos es irritante, y como tal produce el vmito; para otros es un antiflogstico, y como tal contiene el vmito y la disentera; no falta quien le considere como un medio que llaman vagamente _incisivo_, y del que se sirven para combatir las broncorreas y disminuir la abundancia de la espectoracion; para muchos es un tnico que provoca una espectoracion abundante; en fin, la emplean en accidentes nerviosos, aun los de la fiebre, y uno de nuestros mas clebres profesores de teraputica le preconiza para todas las afecciones de las recien paridas. Vermos lo que hay de positivo en todas estas aserciones formuladas por buenos observadores, aunque desprovistos de fundamento. II.--Efectos fisiolgicos. La _ipecacuana_ tiene una accion electiva general sobre el sistema nervioso ganglionar, especialmente en su parte torcica y gstrica, lo cual confirma su propiedad esencial de provocar vmitos y diarrea. A los nervios, pues, de este sistema debe sus efectos especiales: 1. sobre el sistema capilar; 2. sobre las membranas mucosas; 3. sobre la mdula espinal. En esto se funda su notable actividad: 1. en las congestiones sanguneas, hemorragias y afecciones febriles; 2. en los estados gstrico y catarral; 3. en la coqueluche, catarro sofocante, parlisis inminente del pulmon, asma, convulsiones y diversas neuroses.... H aqu el objeto de este estudio sobre la _ipecacuana_ y de la comparacion que hemos verificado de sus sntomas fisiolgicos con su accion teraputica. No queremos alterar estos simples datos con esplicaciones difusas; pero fin de justificarlos, sealarmos los sntomas caractersticos de este medicamento en los principales aparatos de su actividad: Acceso de malestar con repugnancia todos los alimentos, y debilidad escesiva y repentina; sensibilidad escesiva al frio y al calor; enflaquecimiento pronunciado; acceso de indisposiciones de cabeza con nuseas y vmitos; color plido, trreo de la cara; deglucion difcil como por parlisis de la lengua y de la garganta; nuseas con acumulacion abundante de saliva, vmitos de las bebidas, de las sustancias ingeridas y de materias mucosas, vmito con diarrea; sensacion de una grande incomodidad en el estmago; clicos con anhelacion y gritos en los nios; clicos con dolores calambrides, clico flatulento; deposiciones diarricas, diarrea con clicos y vmitos. Movimientos congestivos y convulsivos en diversos rganos; vrtigos y dolores lancinantes de la cabeza; epistaxis y vmitos de sangre, deposiciones y orina sanguinolentas; congestion uterina; reglas muy precoces y fuertes, metrorragias con flujo de sangre roja y coagulada; tos con espectoracion de sangre, opresion de pecho; palpitaciones de corazon; manchas encendidas alrededor de la boca; placas rojas en el pecho; ojos encendidos inflamados; legaas en los ngulos; coriza con obturacion de la nariz; prdida del olfato; labios cubiertos con pequeas aftas; sensibilidad dolorosa en toda la boca; lengua cubierta con una capa blanca amarilla; incomodidad en la garganta como por tumefaccion de la laringe, que dificulta la deglucion; gusto insulso, pastoso amargo; repugnancia los alimentos; deseo de cosas dulces; gases y mucosidades en el estmago; vmitos de materias mucosas, biliosas, amarillentas verdosas; fetidez del aliento; dolores de escoriacion en el abdmen; deposiciones mucosas, serosas biliosas; sensacion quemante en la uretra, orinas turbias con sedimentos. Accesos de espasmos y de convulsiones; alteracion de las facciones con movimientos convulsivos de los msculos de la cara, de los labios, de los miembros; estremecimiento de estos durante el sueo, sobresaltos frecuentes con sueos espantosos estando durmiendo; acumulacion de saliva en el momento de las nuseas y vmitos; vmitos y algunas deposiciones con tenesmo; temblor de los prpados; tos, sobre todo por la noche; tos convulsiva, tos seca con vomituricion de alimentos; tos con hemorragia por la nariz y por la boca; tos espasmdica, seca, conmovente con acceso de sofocacion, rigidez del cuerpo y cara azulada; asma con sensacion de constriccion en la laringe; espasmos del pecho; rigidez tetnica inversion del tronco, ya hcia adelante, ya hcia atrs; calambres nocturnos en los muslos. La accion de la _ipecacuana_ en la nutricion y la piel es indirecta; se manifiesta por enflaquecimiento y palidez, por erupciones miliares, por un prurito violento y manchas rojas con prurito y sensacion de quemazon despues de rascarse, por el color negruzco que toman las lceras. Los sntomas neurlgicos son pocos; no existen en la patogenesia de este medicamento, esceptundose algunos dolores evidentemente sintomticos en la cabeza, en el vientre; es decir, en las cavidades esplnicas; la odontalgia se manifiesta del modo siguiente: sensacion como si se arrancase un diente, y dolor de luxacion en la articulacion coxo-femoral desde que se sienta, sntomas que son probablemente congestivos. Esta rareza de los dolores de la _ipecacuana_ recuerda el _opio_, que tambien produce sntomas espasmdicos y neuropticos, que no son esenciales, sino debidos la ingurgitacion de los capilares, por la diminucion de la inervacion ganglionar en el cerebro soporoso. En su lugar oportuno tratarmos de esto, concretndonos ahora manifestar que el _opio_ y la _ipecacuana_ son por esto mismo antdotos recprocos. Debemos consignar algunas particularidades en los efectos de la _ipecacuana_: 1. este medicamento es anlogo del _arsnico_, del _elboro blanco_, y aun del _centeno cornezuelo_ por ciertos sntomas insignificantes en apariencia, tales como vrtigo, vmito, deposicion, coriza, sntomas que producen debilidad, incomodidades y ansiedad que no estn en relacion con estos sntomas; 2. los movimientos congestivos en la _ipecacuana_ son rpidos, parciales y precedidos de cierto estado nervioso, espasmdico, sin contar los calofros cuando existen: estas congestiones son veces muy violentas y afectan principalmente las vsceras del pecho y del abdmen, comprendiendo la matriz misma; 3. la aparicion aumento de algunos sntomas, como el espasmo, los calofros, pruritos, vrtigos, dolor en el momento de los vmitos; la grande sensibilidad al frio al calor; es decir, las temperaturas estremadas, asimismo en el momento del calofro febril; la agravacion de la cefalalgia dislacerante y otros dolores congestivos, por el tacto; regurgitaciones despues de beber lquidos frios; pinchazos en el vientre agravados por el movimiento y aliviados por el reposo. Todos estos sntomas facilitan la eleccion de la _ipecacuana_. Los homepatas alemanes creen que la juventud, el temperamento linftico-sanguneo y linftico-nervioso, el abuso de la _quina_, del _caf_ el _opio_, las consecuencias de un enfriamiento, los elementos catarral, mucoso, los resultados de una afeccion gstrica saburral y mucosa, son los signos que indican este medicamento y las circunstancias favorables su accion. Y nosotros agregamos la estacion del esto, los climas tropicales y los pases en que reinan las fiebres paldicas. Hasta ahora, nada hemos dicho de la accion de la _ipecacuana_ en la circulacion general. Por lo espuesto, se puede ya juzgar que este medicamento obra en la circulacion y en los capilares por una accion mediata y primitiva en los nervios ganglionares; se puede estar convencido de sto por los sntomas febriles que produce en el hombre sano y por los que cura en los febricitantes: el calofro es precedido de malestar, pandiculaciones, laxitud, frio, sudor frio. Los calofros se elevan hasta la horripilacion; duran incomparablemente mas que el calor, y en otras ocasiones, este es muy vivo, de larga duracion y sin relacion con los fenmenos de concentracion. En el estadio del frio hay nuseas y vmitos, y los sntomas gstricos subsisten en la apirexia. El acceso sobreviene con preferencia por la tarde, bien este es el momento de la agravacion de la fiebre; por lo general, el sudor es nocturno interceptado por movimientos congestivos pasajeros. La sed se presenta solamente con los calofros, y la ansiedad subsiste en los dos primeros estadios. El calor es seco y quemante. La esperiencia ha probado que la _ipecacuana_ es un medicamento esencial en el tratamiento de las fiebres de Africa y de todos los pases pantanosos, clidos intertropicales, y que en union de la _quina y_ el _arsnico_, constituye el fondo de su teraputica. Esta especialidad de la _ipecacuana_ en las fiebres paldicas nos parece que procede de su electividad sobre el sistema nervioso ganglionar que distribuye sus nervios del plexo solar y otros plexos en la aorta y en los rganos gstricos y pulmonales. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Afecciones febriles._--La _ipecacuana_ est indicada en las fiebres intermitentes, especialmente las de los pases clidos. Su tratamiento debe empezarse con dsis dbiles; es decir, impotentes para provocar la menor nusea el mas pequeo efecto diafortico: entonces la _ipecacuana_ abrevia la duracion de la fiebre, la simplifica, la corta por s sola, sin reproduccion; tenemos numerosos hechos que lo confirman. No es necesario generalmente inquirir con toda exactitud la analoga de sus sntomas con los de la fiebre intermitente, remitente subcontinua que se quiere tratar. Este hecho prctico admitido hace mas de veinte aos por muchos mdicos de las colonias y de la Argelia, merece mucha consideracion. Es preciso evitar el obstinarse en el uso de la _quina_ del _arsnico_, investigar mas medios que los puramente empricos de las curaciones mas positivas. La _nuez vmica_, la _quina_ y la _ipecacuana_ son los tres medicamentos esenciales de la fiebre intermitente remitente de los pases pantanosos, si bien no debe impedir el que en ocasiones dadas se recurra la _pimienta de la Jamaica_, al _arsnico_ y otros febrfugos de este gnero. No omitirmos el indicar la propiedad abortiva de la _ipecacuana_ administrada antes del calofro y desde los primeros signos de concentracion citados mas arriba, signos propios de la _ipecacuana_ y de muchas fiebres de esto con accesos cotidianos: este medicamento suprime el acceso y algunas veces la fiebre. Tambien es, despues de la _quina_ alternada con esta, el medicamento mas apto para prevenir el desarrollo de los accesos y de la fiebre paldica. La _ipecacuana_ est eminentemente indicada despues de _acnito_ en los casos de fiebre sobreaguda con flogosis en la garganta, en los bronquios, en el pulmon, en los nios. La falta de esta agudeza y la carencia de fenmenos congestivos rpidos y espasmdicos, de terquedad y de susceptibilidad, contraindican su uso en los nios, en los jvenes y en las mujeres, aun en una fiebre gstrica. La _manzanilla_ tiene mucha analoga con la _ipecacuana_ en las fiebres, con la diferencia que aquella corresponde un orgasmo sanguneo menos intenso, y un eretismo mas bien atxico que espasmdico en las fiebres ya desarrolladas y en un perodo avanzado. La fiebre gstrica biliosa subaguda con propension continua al vmito durante una epidemia en esto, corresponde _ipecacuana_. Le pertenecen tambien las fiebres en las que el sudor es escesivo y hay espasmos, con ansiedad y tendencia al desfallecimiento aun con desfallecimiento y grande debilidad. La _brionia_ corresponde igualmente al sudor escesivo de ciertas fiebres; pero este sudor es debido un orgasmo sanguneo del pulmon y no est acompaado de esos fenmenos. El _elboro blanco_ solo conviene en un sudor abundante, pero con frio. El acnito no tiene espasmos ni desfallecimiento en estos casos, y el sudor es mas sosegado, sin que veces sea menos abundante. Solo el _arsnico_ puede rivalizar con la _ipecacuana_, si el sudor abundante al que corresponde, est acompaado de espasmos; pero exige adems una ansiedad mucho mayor. =B.= _Flegmasas._ La _ipecacuana_ es til en las inflamaciones subagudas, cuando subsiste la irritacion nerviosa despues del perodo de incremento de la fiebre; su accion est en relacion con los fenmenos convulsivos de los miembros, y difiere del _beleo_, en que los sntomas nerviosos se fijan en la cabeza proceden de los primeros; de la _sal de nitro_, porque esta afecta mas particularmente el corazon; de la _pulsatila_, porque desenvuelve mas bien neuralgias y alternativas de calofros y calor. La _ipecacuana_ est indicada en las erupciones miliares de las mujeres paridas, si hay angustia, opresion, suspiros: anloga en estos casos la _brionia_, difiere por la menor afeccion del peritoneo; pero decir verdad, es eficacsima en la mayor parte de las enfermedades febriles de las embarazadas, con tal que haya espasmos y movimientos congestivos. Est, en fin, indicada en los prodromos de la meningitis y aun en el primer perodo de esta grave afeccion, y lo est asimismo hasta el fin, cuando la enfermedad, por su rpida marcha, confunde sus perodos. El _beleo_ es preferible en la agudeza, y se le puede administrar ventajosamente despues de _ipecacuana_. No est probado, como se necesita, que este medicamento sea mas eficaz que el _sublimado corrosivo_ y el _arsnico_ en la disentera; pero es til al principio de esta afeccion cuando es febril que las deposiciones contienen mucha sangre. La _ipecacuana_ se limita muchas veces modificar el estado general sin disminuir el tenesmo ni cambiar las deposiciones de un modo notable, como no sea la supresion de la sangre que contienen, cantidad que puede llegar hasta constituir una hemorragia intestinal. Pero el mdico posee poderosos recursos para estas especies patolgicas, con la _quina_, el _zumaque_, el _arsnico_, el _clchico_, el _mercurio_, sobre todo el _corrosivo_, pues cada uno de estos en su especialidad, llenan las exigencias de los diversos casos de disentera. Las diarreas disentricas, las colicuativas, las mucosas biliosas, tienen tambien sus respectivos medicamentos, entre los cuales es la _ipecacuana_ el que ocupa el primer lugar. Las diarreas del esto y todos los flujos intestinales con sntomas mucosos y gstricos ceden generalmente con la _ipecacuana_. Si estos sntomas se une la fiebre, en los nios, casi siempre sern indicadores de la _ipecacuana_, los movimientos convulsivos, los vmitos, la _diarrea_, fiebre violenta, bronquitis y opresion. =C.= _Congestiones. Hemorragias._--Entre las afecciones anlogas los sntomas de este medicamento, se hallan las congestiones y hemorragias. La apopleja solo reclama su uso en los casos en que el estmago es la _pars mandans_ de la congestion, pues su accion sobre el cerebro es consecutiva la que ejerce en el estmago. La _nuez vmica_ es tambien muy eficaz en la apopleja gstrica. Despues del _acnito_, es la _ipecacuana_ uno de los mejores remedios de la hemoptisis, cuando hay congestion pulmonal caracterizada por la palidez del resto del cuerpo y por los espasmos de las estremidades. Importa en estos casos averiguar la causa de la hemoptisis y recurrir _brionia_, _rnica_ otros medicamentos que mejor correspondan por este concepto. En general, las congestiones del pulmon que mas se adaptan _brionia_, exigen como intercurrente algunas dsis de _ipecacuana_. El _fsforo_ est indicado en las congestiones del tejido pulmonal, y en todos los casos de congestiones completas y fijas, y el _zumaque_ en las menos rpidas y activas que las de la _ipecacuana_. En las congestiones uterinas con movimiento rpido de la sangre, palidez y nerviosidad, la _ipecacuana_ puede evitar el aborto. Este medicamento se opone eficazmente las hemorragias uterinas con contracciones normales de esta vscera. Disminuye las reglas escesivas producidas por una fuerte congestion uterina, y las cura completamente cuando degeneran en metrorragia. Los loquios escesivos se reducen sus justos lmites con la accion de la _ipecacuana_. Como sntomas indicadores en todos los casos, es preciso tener presente un dolor rpido continuo y cortante en el ombligo, una sensacion de presion en el tero y de espulsion hcia el cuello de este rgano, calor en la cabeza con frio en lo restante del cuerpo. =D.= _Afecciones espasmdicas y neurlgicas._--Estas afecciones no tienen para la _ipecacuana_ el carcter nervioso esencial como en las de _ignacia_. Son siempre el resultado de una afeccion gstrica, uterina, pulmonal, con movimientos congestivos. No tienen la pasibilidad de las del _opio_, ni el carcter esclusivamente calambride del _cobre_. Estn acompaadas de palidez de la cara, de gritos involuntarios, y consisten principalmente en sacudidas rigideces del cuerpo, en movimientos continuos de los msculos de la cara; se presentan en fin al principio de una fiebre en el perodo agudo, y algunas veces en los estados graves de las afecciones puerperales, en la denticion.... Ha sido eficaz la _ipecacuana_ en ciertas neuralgias congestivas intermitentes del ojo, en oftalmas muy dolorosas con turbacion de la vista, y que la inflamacion afecta con preferencia el ris y la crnea. Los vmitos incoercibles del embarazo, para los que se han preconizado tantos medicamentos y que la _pulsatila_, el _arsnico_, el _elboro blanco_, el _platino_...., han curado algunas veces, ceden generalmente la _ipecacuana_ y la _nuez vmica_. Se usar el primero de estos dos, durante las dos horas antes de comer, y el segundo, en las dos tres horas despues de comer: esta medicacion es casi siempre eficaz, pero exige dsis pequeas. Tambien produce buen efecto la _ipecacuana_ en las toses gstricas con sin vmitos, y en los de los nios de teta que arrojan fcilmente la leche no elaborada. =E.= _Afecciones de los rganos respiratorios._--Conviene la _ipecacuana_ en las bronquitis con esfuerzos para vomitar, opresion mayor que la que el grado de irritacion bronquial puede hacer suponer, ansiedad debilidad que no corresponde la benignidad de la enfermedad. Por su electividad en las membranas mucosas, corresponde la _ipecacuana_ al carcter catarral, y se adapta por una parte las bronquitis con fiebre tos seca, y por otra, la misma afeccion con espectoracion abundante y astenia, es decir, los perodos inicial y final, puesto que presentan sntomas caractersticos de la _ipecacuana_. La coqueluche en que est indicada, es eminentemente catarral y tiene el dolor tirante profundo, las titilaciones en la laringe que escitan la tos, esputos sanguinolentos, diarrea, padecimientos asmticos pero que no se elevan hasta el enfisema pulmonal. En el primer perodo, en el catarral de la coqueluche, es cuando conviene mas la _ipecacuana_ despues del _acnito_ y la _belladona_ antes que esta ltima. La _ipecacuana_ es, en general, un medicamento precioso en la disnea de las bronquitis y de las afecciones asmticas, cuando empieza la espectoracion despues de la tos, y que los esputos son espumosos y abundantes, hasta el punto de escitar el vmito. En estos casos, el _trtaro estibiado_ est tan indicado como la _ipecacuana_. En el asma de Millar calambre del pecho, la _ipecacuana_ rivaliza con el _arsnico_, la _nuez vmica_ y el _saco_, especialmente si hay un elemento congestivo. No es menos recomendable en el catarro sofocante, de los nios al menos, y en el asma hmedo que cura en union de la _brionia_, la _lobelia_, el _arsnico_ y la _nuez vmica_, dsis mas menos frecuentemente repetidas, y alternadas con las de los referidos. La _ipecacuana_ puede conjurar los accidentes mas graves: la disnea estremada, la respiracion angustiosa, la parlisis inminente del pulmon. En la acumulacion de mucosidades en los bronquios que aumenta en proporcion del peligro, son de grande utilidad el _almizcle_, el _trtaro estibiado_, el _arsnico_ y la _cantrida_ administrada al interior aplicada como vesicatoria. Agregarmos al efecto, que la abundancia de mucosidades, aun las filamentosas, sin otro accidente, se corrige mejor con la _ipecacuana_ que con el mismo _arsnico_, si aun subsiste algun resto de irritacion; se recurrir al _fsforo_ y al _carbon vegetal_, cuando la flegmorragia es mas astnica. En el tratamiento siempre largo de estas broncorreas, son tambien tiles la _senega_, la _pulsatila_, la _dulcamara_, la _escila_. No se debe desdear el uso de la _ipecacuana_ en el _crup_ antes de la formacion de las falsas membranas, si los sntomas generales y concomitantes la indican; pues ya se la ha recomendado eficazmente para esta grave enfermedad antes que lo propusiese M. Teste, siendo por otra parte cierto que la _ipecacuana_ posee sntomas fisiolgicos muy anlogos al crup. M. Teste la alterna con la _brionia_, felicitndose mucho de este procedimiento; nosotros no podemos alegar en favor de esta opinion el resultado de esta esperiencia, y por lo tanto suspendemos el juicio. A la verdad que conociendo bastante las imperfecciones de la materia mdica, aguardamos con confianza que nuevas esperiencias y ensayos bien hechos, agrandarn continuamente el campo de la teraputica, y descubrirn en muchos medicamentos propiedades no comprendidas aun en sus patogenesias incompletas por lo general. =Dsis.=--Se usa la dsis de una cinco gotas en agua, en los casos de catarro sofocante, asma, afecciones congestivas, espasmdicas y flegmsicas. Se emplearn dsis mas dbiles en los casos de fiebres menos tempestuosas, y en las afecciones gstricas y neurlgicas. Es raro convenga administrarla menores dsis que las de algunos glbulos de la tercera atenuacion, no ser en nios altamente impresionables. KALI CARBONICUM (SUBCARBONATO DE POTASA). 1.--Historia. Esta sal de _potasa_ se ha usado en todos tiempos en enfermedades muy diversas. Se la han atribuido propiedades diurticas, resolutivas, antiescrofulosas. Ha estado muy en boga en el tratamiento de las hidropesas y compone parte como medicamento esencial en las frmulas que tan clebres han sido para la ascitis. El elixir de Peyrhile, pretendido antiescrofuloso, contiene gran cantidad de esta sal. Es indudable que el _carbonato de sosa_ no tiene las mismas propiedades que el _subcarbonato de potasa_, particularmente en las aguas minerales que les contienen, pero estas propiedades han sido prejuzgadas, ya por los efectos teraputicos, ya por los fisiolgicos generales, de una importancia mucho menor, y que pertenecen todas las sales alcalinas. II.--Efectos fisiolgicos. Los numerosos sntomas recogidos en la esperimentacion sobre el hombre sano, demuestran que el _carbonato de potasa_ ejerce una accion profunda sobre la nutricion y la vida vegetativa. Los fenmenos febriles tienen todos el carcter de una fiebre crnica y diatsica, sin que en su accion se advierta nada de agudo ni de inflamatorio; pues si bien es verdad que en su patogenesia se ven algunos sntomas congestivos, tambien lo es que van acompaados de temblores nerviosos, de adormecimiento y debilidad real; si hay neuralgias, son la espresion de una astenia nerviosa y de largos padecimientos anteriores; si hay fiebre sntomas de inflamacion local, domina el calofro, el sudor falta es nocturno y aun colicuativo, y el estado general indica la hidroemia. La accion electiva de este medicamento se dirige al sistema exhalante y absorbente, las membranas serosas y mucosas, y tambien por consiguiente los sistemas venoso y linftico los que van parar todos los productos de la absorcion, y de donde proceden todos los de la exhalacion. Esto esplica la profunda alteracion que este medicamento produce en la nutricion, la superabundancia de serosidad en la sangre y su derrame en las cavidades esplnicas y en las mallas del tejido celular; de aqu, en fin, resultan los infartos linfticos y la venosidad. Su accion sobre el sistema venoso se manifiesta principalmente en el tero, por lo que Goullon ha podido decir que ejercia una influencia especial en este rgano, y adminstrale como el especfico del aborto por sus condiciones particulares de venosidad. Su accion en el sistema linftico refleja de tal modo en la piel, que le constituye en poderoso antiherptico. Esta accion es alterante, antiplstica; debindose tambien consignar, que esta sustancia produce una astenia nerviosa, aumento de las secreciones, y la falta de la reconstitucion misma de la piel, y da lugar la formacion de callos, verrugas y otras escrescencias, en las que los lquidos parecen depositar las molculas slidas como en los lmites de la vida, la par que la serosidad se exhala en las mallas del tejido celular y en la superficie de las membranas serosas y mucosas. En fin, aun cuando no haya toda la esperiencia necesaria para afirmar que el _subcarbonato de potasa_ obra sobre estas superficies, separando de la sangre los materiales para elaborar el pus, creemos, fundados en un corto nmero de hechos, que es un medio que se debe ensayar en la ditesis purulenta y en la piohemia, como se le emplea en la ditesis serosa. Este medicamento tiene todava una gran importancia para estar indicado en estos casos, aun prescindiendo de la ltima propiedad de que acabamos de hablar, porque adems de los caractres diferenciales que se deducen de su accion electiva, se observa una sensibilidad dolorosa en los miembros y en la piel, como si estuviera ulcerada; dolores quemantes en las vsceras y los miembros; prurito quemante, dolores dislacerantes y lancinantes, dominando la sensacion de contraccion de tirantez, y que son seguidos de temblores de adormecimiento. Estos dolores aumentan ordinariamente en el reposo de la segunda parte de la noche, y se alivian al aire libre y por el movimiento, mientras que los fenmenos febriles se agravan con el aire esterior. Hay tambien suma disposicion resfriarse; la cabeza y el pecho se afectan ms con la impresion del aire. Varios autores han consignado como sntoma caracterstico de este medicamento la hinchazon de los prpados superiores. Como trmino de comparacion agregamos nosotros que esta hinchazon se fija en los prpados inferiores para el _fsforo_. La accion del _subcarbonato de potasa_ es anloga la de la _sal marina_, pero con la diferencia que la de esta se dirige mas bien al abdmen, y al pecho la del primero. El moral se altera casi de la misma manera en este medicamento que en la _sal marina_, el _licopodio_ y en los medicamentos cuya accion electiva es anloga en los aparatos esenciales la hematosis. La irresolucion, la apata, la tristeza, el temor, la impaciencia algunas veces, la irascibilidad la poca aptitud al trabajo y la falta de memoria son sntomas comunes toda esta clase de medicamentos. Sin detenernos en detallar mas los efectos fisiolgicos del _subcarbonato de potasa_, vamos presentar el cuadro de sus principales indicaciones en las enfermedades, con lo cual se completar la sntesis de los caractres distintivos de su accion bajo el punto de vista teraputico. III.--Efectos teraputicos. Este medicamento no tiene una accion aguda rigorosamente hablando; los sntomas que revelan la escitacion sangunea son pasivos diatsicos, y procedentes de lesiones en la nutricion orgnicas. Tan solo algunas flegmasas de carcter escrofuloso son las que corresponden su esfera de actividad, como la oftalma con rubicundez de la conjuntiva, tumefaccion de los prpados, supuracion en los ngulos de los ojos, lagrimeo, aglutinacion de los prpados, fotofobia, dolores presivos y aun lancinantes, sntomas todos que pertenecen la oftalma escrofulosa y la de las personas venosas y caqucticas. Este medicamento combate ventajosamente las manchas de la crnea y su opacidad inflamatoria, alternado con la _eufrasia_ y el _yodo_. La hinchazon roja de los oidos con flujo purulento sero-purulento tambien le pertenece; hay con frecuencia escoriaciones exudantes detrs del pabellon de la oreja y aun ulceraciones internas. Sea cual quiera la hinchazon, se observa edema una infiltracion plida en los lmites de las partes inflamadas. El _sulfuro de cal_ y el _mercurio_ completan su accion en este caso. El mismo rden y carcter fenomenal se presentan en la nariz, cuya hinchazon est acompaada de obturacion de las narices, de coriza fluente, de ulceraciones en el interior y de abolicion del olfato. El _zumaque_ y la _estafisagria_ son veces preferibles en casos semejantes al _subcarbonato de potasa_. Las fluxiones en la cara que corresponden este medicamento, consisten mas bien en un abotagamiento parcial; en las personas escrofulosas se limita algunas veces una simple parotitis de la misma ndole, una induracion como resultado de la fluxion inflamatoria. La parotitis que este medicamento cura, se presenta al parecer con calofros, fiebre y violentos sntomas de inflamacion. La _belladona_ no est indicada en esta parotitis, sino en la febril, y el _mercurio_ es el mejor auxiliar; el _rhux_ conviene en la parotitis subaguda, por mejor decir, en la que se presenta sin prodromos generales; se le puede alternar tilmente con el _mercurio_. El _subcarbonato de potasa_ es uno de los medicamentos apropiados las induraciones que resultan de las flegmasas. En este sentido, est la misma altura que la _barita_, el _yodo_ y el _slice_, pero hay un estado hidrohmico mas bien que escrofuloso, un estado venoso sin la irritacion local que exige el _azufre_. La hinchazon inflamatoria de las encas con ulceraciones alrededor de los dientes, reclama este medicamento cuando las irritaciones se reproducen; que se presentan de cuando en cuando vesculas dolorosas en la mucosa bucal, y que la saliva abunda aunque haya sensacion de sequedad en la boca. Estas afecciones atacan con preferencia las personas debilitadas. Lo mismo acontece en los casos de anginas subagudas, con hinchazon edematosa de la base de la lengua y secrecion mucosa aumentada. Las hemorrides inflamadas, dolorosas, son propias de este medicamento, cuando hay prurito habitual en el ano, escoriaciones veces, y dolores lancinantes. Corresponde igualmente este medicamento la hinchazon caliente indolente de los testculos con sensacion de contusion en el escroto, y falta habitual de deseos venreos carencia de erecciones. En las mujeres, la irritacion venosa de los rganos gnito-urinarios es muy pronunciada; la sangre menstrual es irritante y provoca erupciones con prurito y escoriaciones en las partes prximas; hay sensacion de espulsion y escoriacion interna, esceso de flujo catamenial, reglas escasas, pero anticipadas. La amenorrea es tambien propia de este medicamento, cuando hay debilidad y eretismo local, especialmente si la leucorrea es considerable. En las mujeres venosas debilitadas, es superior el _subcarbonato de potasa_ la _pulsatila_ en la amenorrea; lo es igualmente la _manzanilla_ y la _nuez vmica_ en la menstruacion escesiva con dolores violentos en los riones, y con dolores como de parto, irritacion de la vagina. Este medicamento, en fin, previene evita el aborto en las mujeres ya afectadas como dejamos referido. En todas estas circunstancias no hay mas fiebre que la que precede la parotitis de que hemos hablado, que sobreviene al mismo tiempo. La fiebre verminosa est en relacion con los efectos de este medicamento, cuando hay grande sensibilidad al frio, movimientos congestivos en la cabeza, rubicundez y palidez alternantes en la cara, ansiedad, calor, nuseas, vmitos, sensibilidad del vientre, deposiciones acuosas, estado linftico empobrecimiento considerable de la sangre. Los efectos del _subcarbonato de potasa_ presentan cierta analoga con la tisis larngea cuando hay disposicion la afona hinchazon frecuente de la campanilla y de los tejidos de la faringe. Se observa tambien, ronquera y voz ronca, tos provocada por un cosquilleo, tos seca por la tarde y la noche, tos con mucosidades grumosas por la maana. Hay al parecer una indicacion mas notable en la tisis pulmonal que se manifiesta por la espulsion intrvalos mas menos aproximados de masas purulentas, de grumos parecidos los tubrculos, con punzadas vagas al travs del pecho, tos seca, muy penosa, despues esputos purulentos, grande debilidad acompaada de emaciacion. Ningun medicamento es mas anlogo este en casos semejantes que el _licopodio_, que puede administrarse antes despues y con la distancia de algunos dias, se le alterna ventajosamente con el _acnito_ la _brionia_, en la hemoptisis de la afeccion tuberculosa; y con la _digital_ cuando hay calor ardiente y hervor en el pecho. El _subcarbonato de potasa_ es uno de los medicamentos mas dignos de ser empleados en esta fatal enfermedad; prcticos instruidos le han considerado como esencial en el principio de la tuberculizacion pulmonal. Est adems muy indicado en afeciones asmticas, particularmente en el hidrotorax. En las afecciones hidrpicas en general, debe el prctico fijar la atencion en el _subcarbonato de potasa_, principalmente cuando las funciones de la piel parecen abolidas; que esta superficie est seca, con sensibilidad dolorosa veces y siempre con ciertas callosidades, espesamiento del epidrmis y endurecimientos. Este medicamento es mas eficaz en la hidrohemia de las personas venosas escrofulosas, y esta eficacia es mas notable en la anasarca, en la ascitis, en el hidrotorax, en los edemas de las estremidades y hasta en la hidropericarditis: estos casos son los en que este medicamento presenta la infiltracion serosa del prpado superior como sntoma caracterstico. Los dolores artrticos reumticos propios de este medicamento nunca carecen de alguna tumefaccion. Esta consiste veces en un simple edema situado debajo de la articulacion dolorosa; los dolores son mas vivos en la segunda parte de la noche y durante el movimiento; estn acompaados de sensibilidad dolorosa de la parte afecta y seguidos de calofros y debilidad. La caquexia hidrohmica es inseparable; los enfermos son muy impresionables al frio, y estn dispuestos movimientos congestivos irregulares escitaciones sanguneas. Estos movimientos caracterizan la fiebre lenta que corresponde al estado crnico producido por este medicamento; la debilidad muscular es grande, la inervacion general est debilitada, hay desfallecimientos, y la sangre no estimula suficientemente al organismo. En estas circunstancias mas menos pronunciadas, son en las que se desarrollan los accesos epilpticos, los espasmos, las hemicrneas, las neuralgias, que tienen analoga similitud con el _subcarbonato de potasa_. Las convalecencias interminables en las que es eficaz este medicamento, son en las que se observa esta astenia nerviosa y este empobrecimiento de la sangre; son tambien las procedentes de prdidas humorales continuas. No se estraar, pues, en vista de lo espuesto, que este medicamento pueda convenir: 1. en ciertas afecciones paralticas desarrolladas con lentitud, pero que corresponden igualmente quiz la _sal marina_, la _barita_, al _azufre_ y al _arsnico_; 2. en amaurosis incipientes, 3. en la disecea; 4. en infartos escrofulosos y pasivos de las glndulas y de los gnglios; 5. en la incontinencia de orina rebelde, y en cierta afeccion diabtica y albuminrica. La utilidad del _subcarbonato de potasa_ en las enfermedades de la piel es incontestable, y admira en verdad que los autores modernos se hayan ocupado tan poco de l, siendo tan notables los sntomas siguientes que determina en el hombre sano: piel seca como impenetrable al sudor; sensacion de ulceracion y de quemadura en la piel; prurito quemante, picazon; manchas amarillentas rojas con prurito quemazon y que exudan serosidad despues de rascarse; erupcion miliar y vesicular; sabaones azulados, hemorragia de las lceras, manchas furfurceas, sobre todo en la frente, herpes detrs de las orejas, granos, eflides, verrugas en la cara; manos speras y escoriadas, vesculas corrosivas en los dedos de las manos, hinchazon roja en los dedos de los pis y manos, en la nariz, como si fueran sabaones, clavos en los pis, sudores en la axila, sudores ftidos en los pis. La clnica le ha reconocido por muy eficaz: 1. en la caparrosa granular con sensacion quemante, casi anloga la que exige arsnico; 2. en los sabaones azulados con prurito violento, antes despues de _causticum_; 3. en ciertas erupciones urticarias en las manchas que acompaan la fluxion catamenial, con prurito general; 4. en el acn, con preferencia al _arsnico_, al _carbonato de cal_ y la _nuez vmica_; 5. en el imptigo, si bien en este caso es preferible el _fsforo_, y mas aun el _carbonato de cal_; 6. en el eczema, aunque en esta forma vesiculosa del herpes es mas apropiado el _mercurio_; 7. en el lquen, forma papulosa, en la que son auxiliares el _causticum_ y otros varios medicamentos. =Dsis.=--Las trituraciones son preparaciones mas convenientes que las disoluciones salinas mas menos fuertes; se administran algunos centgramos de la primera, varias veces al dia, y uno dos gramos de la segunda y tercera en pequeas fracciones. Circunstancias hay en que las dsis mas dbiles son las mas convenientes; se ha recurrido tambien algunas gotas glbulos de la sesta y duodcima atenuacion, cuando la afeccion que se va tratar, es anloga tan solo los efectos de irritacion y congestivos de este medicamento. KALI NITRICUM (AZOATO DE POTASA.--SAL DE NITRO). I.--Historia. La _sal de nitro_ _azoato de potasa_ es muy conocida desde los mas remotos tiempos. Colocada en la clase de los hipostenizantes cardaco-vasculares por Giacomini, y confundida por los ms con varios medicamentos cuyos efectos tanto difieren, solo estn acordes sobre un punto vago indefinido, es decir, sobre una analoga remota con alguna parte del sistema circulatorio. Monsieur Trousseau ve en la _sal de nitro_ todo lo contrario que el profesor de Pdua, y hace de l un escitante; toma de las esperiencias de Jory uno de los efectos fisiolgicos de esta sustancia, el aumento de la secrecion urinaria. Hahnemann y muchos mdicos despues de l la han esperimentado en la creencia de hallar en este medicamento un agente de curacion tanto mas poderoso, cuanto que la antigedad le reconocia efectos que la ciencia, hasta su poca, nada habia agregado. Nosotros creemos, sin embargo, que las esperimentaciones no han respondido completamente las esperanzas que habian hecho concebir; mas bien, que no se ha hallado una esfera de accion tan estensa como se habia juzgado. II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos. A dsis moderadas y asimismo en el primer momento de accion de las dsis grandes, pero no txicas, el _azoato de potasa_ estimula suavemente las funciones digestivas, desarrolla dolores lancinantes y escita el corazon y la circulacion. Estos fenmenos son esencialmente pasajeros y dan bien pronto lugar efectos astnicos fijos y opuestos, por decirlo as. Por otra parte, desde el primer momento de su accion y en esta escitacion, se advierte ya un carcter de atona debido la influencia predominante de la accion medicamentosa en la sangre venosa, en el sistema capilar y en los nervios ganglionares; de aqu resulta la marcha tumultuosa y por influjo de los fenmenos estnicos, que descubre un fondo de sedacion; la circulacion arterial y el sistema nervioso de relacion se alteran, se afectan simplemente, y no son arrastrados participar de las sinergias cuyo punto de partida es el sistema nervioso ganglionar, y sus agentes residen en el sistema capilar, en la sangre venosa y en los rganos de la vida nutritiva. Los sntomas de este perodo inicial son mas manifiestos por la tarde y por la noche que por el dia; el tacto, el movimiento y sobre todo la escitacion por calofros, apaciguan los dolores, el calor alivia todos los padecimientos, y estas circunstancias, que espresan la astenia, pertenecen los sntomas de la _sal de nitro_ en toda la duracion y estension de su accion. Se observa tambien el frio con sed; los calofros vespertinos y el calor nocturno se presentan sin ella; fiebre cotidiana, dolores de cabeza insoportables al bajarse, rubicundez congestiva en la cara con agravacion de los dolores de cabeza, violentas inflamaciones en el estmago, orinas abundantes, escitacion de los rganos gnito-urinarios, sntomas de inflamacion en el pecho con hemoptisis, violentas palpitaciones de corazon, sobre todo estando en la cama, hemorragias de una sangre negra acre. No hay en estos sntomas un elemento de verdadera inflamacion, ni en el ardor en los ojos y la nariz, ni por algunos sntomas inflamatorios de la nariz y del oido, ni en la sed ardiente, dolores lancinantes, calambres, vomituriciones sanguinolentas que acompaan la inflamacion del estmago, ni en la especie de disentera causada por la _sal de nitro_, ni en los sntomas de bronquitis y de neumona. Y sin embargo todo esto justifica el uso de este medicamento en: 1. Ciertos movimientos febriles despues de medio dia de media noche, cuando preceden sin calofros prolongados y sin sudor despues. Estos accidentes febriles corresponden con bastante exactitud los que sobrevienen despues de una gran fatiga una marcha forzada con aturdimiento en la cabeza, dificultad de orinar, dolores en las piernas, estado ertico. 2. En ciertas neuralgias de los miembros incomodidades en la cabeza que reconocen las mismas causas. 3. En el estado de calofro espasmdico que precede ciertas hemorragias, la hemoptisis entre otras, con bocanadas de calor la cabeza, rubicundez de las mejillas, vrtigos, oscurecimiento de la vista. 4. En el coriza y la bronquitis aguda de las personas linfticas, venosas, debilitadas, con sensacion de ardor quemante en la nariz, irritacion en ambas, rubicundez inflamatoria de la punta de la nariz, obturacion de la misma con ronquera, dolores tensivos en la laringe, tos violenta con indisposiciones ceflicas vertiginosas, tos escitada por la respiracion de aire fresco, tos con dolores vivos en el pecho hasta que se presenta la espectoracion. 5. En las irritaciones del pecho con congestion pasajera en personas tuberculosas cacoqumicas, con dificultad de la respiracion que obliga acostarse colocando la cabeza en alto, dolores contractivos del pecho que parten del dorso, dolores lancinantes al respirar toser, con angustias, tos seca con punzada y espectoracion de sangre pura. 6. En ciertas irritaciones del estmago por congestion pasiva, con presion, corrosion, dolor lancinante, sed, calambre, sensacion de ardor quemante seguida de frio, siempre en personas enfermizas sin resistencia vital. 7. Y en todos aquellos enfermos en los que se presenten fenmenos flegmsicos con clicos, timpanitis, dolores lancinantes, deposiciones sanguinolentas, tenesmo, en el curso de una diarrea crnica y aun colicuativa. Ya se ha podido ver espresada la accion electiva de la _sal de nitro_ en el sistema nervioso ganglionar y en los rganos relacionados mas menos directamente con l, y con los sistemas venoso y capilar; ahora vamos ver cmo se completa esta accion electiva hasta hacerse crnica, en los rganos particularmente animados por los nervios de la vida orgnica, es decir, en las vsceras y en el sistema nutritivo. El estmago y el pulmon de que ya hemos hablado, son las vsceras mas afectadas en su tonicidad singularmente disminuida. El corazon es el punto de donde parten dolores que se estienden al dorso; el pulso es febril y mas nervioso que sanguneo; hay latidos tumultuosos, especialmente por la noche y en la cama, y que anuncian una congestion, una pltora pasiva producida por el decbito, acompaada de ansiedad, constriccion y opresion. Estas circunstancias y el estado de anemia de caquexia de los enfermos son una preciosa indicacion para emplear este medicamento en la pltora venosa del corazon, en la del pulmon y vsceras abdominales. Los sntomas que se refieren la vida vegetativa y orgnica denotan una caquexia, en la que la sangre parece privada de sus cualidades vitales y vivificantes, y privada por consiguiente de la influencia que ejercen en la composicion de la sangre los nervios ganglionares como se ve por los sntomas siguientes: aspecto plido y enfermizo, grande abatimiento por la maana, debilidad constante, mayor laxitud estando sentado que ejercitando las fuerzas musculares, sueo comatoso agitado, pesadilla, hemorragia de una sangre negra que no se coagula, debilidad de la vista y del oido, prdida del apetito, nuseas, gases. Hay desaliento, ansiedad y temor de la muerte; dolores tractivos en los miembros con debilidad paraltica, sudores matinales en el pecho especialmente; sudores colicuativos; nudosidades subcutneas, vesculas serosas quemantes; hinchazon escorbtica y hemorragia de las encas, incomodidad dolorosa en la garganta, y estado pasivo que ocasiona la formacion rpida de congestiones que casi suspenden la respiracion; diarrea colicuativa, congestion uterina con reglas escesivas, leucorrea serosa acompaada de dolor en los riones. En todos estos sntomas est indicado el _azoato de potasa_, y por lo tanto en los estados caqucticos caracterizados por movimientos congestivos, que, aunque astnicos, presentan fenmenos de eretismo local y de orgasmo febril momentneo, estado que si fuera necesario compararle con algun medicamento, seria mas bien con el _arsnico_ y no con el _acnito_ como quiere Rau. Nos resta sealar las indicaciones de la _sal de nitro_ en las afecciones neurlgicas. Conocido ya el carcter general y diferencial de este medicamento, as como tambien sus dolores dislacerantes lancinantes en las articulaciones y la cara, en los miembros etc., con agravacion por la noche al terminar el dia, necesario es aun apreciar, respecto de los enfermos, las condiciones referidas ya repetidas veces en este artculo para elegir la _sal de nitro_ como el medicamento apropiado; as es como se proceder para tener en esta _sal_ un escelente remedio para algunas neuralgias y afecciones reumticas. =Dsis.=--La aplicacion de este medicamento en las enfermedades en que est indicado por relacion de similitud, exige dsis pequeas, como se ha dicho ya para otros medicamentos. La administracion, pues, de 1 2 decgramos de la primera, segunda tercera atenuacion de hora en hora produce los mejores resultados, mejores aun que la simple disolucion de esta _sal_ en pequea dsis. El uso del _azoato de potasa_ ttulo sedativo, es para la rutina una panacea que no ha podido reemplazar con medios mas suaves y seguros. LYCOPODIUM CLAVATUM (LICOPODIO). I.--Historia. Se usa el plen del _lycopodium clavatum_ de la familia de los musgos, _Juss_.--De las criptgamas, _Linn_.--La preparacion que se da este polvo, consiste en trituraciones sucesivas con el azcar de leche. Esta operacion rompe la envoltura de los granos espigas del plen, dejando libre la esencia la sustancia dada que contienen. Se puede usar desde la primera trituracion hasta la dcima vigsima, para hacer una tintura de _licopodio_ de color ligero que pone blanca el agua en que se echen unas gotas y que deposita pequeos cristales grnulos resinosos. Los antiguos no reconocieron el licopodio[6]. Murray[7] cita autores que atribuyeron propiedades activas al cocimiento hecho con la planta entera. El plen, nica parte usada hoy, es una sustancia la que muchos mdicos han atribuido virtudes notables; puesto que, ya en pomada, ya en tintura, ya simplemente el polvo, se ha empleado en irritaciones cutneas, escoriaciones, lceras, en la tia y el intertrigo. Es por lo mismo de un uso popular en esta ltima afeccion: se le emplea espolvoreando las junturas y los repliegues de la piel en los nios y personas obesas, para impedir irritaciones escoriaciones. Puesto que se sabe que el _licopodio_ produce efectos anlogos en el hombre sano y que los cura tomndole solo al interior, no se puede dudar que en su aplicacion esterna, segun el mtodo popular, no goce de alguna accion por la absorcion que se verifique. Hay ms; tomado al interior este mismo polvo, ha sido recomendado y empleado por prcticos esperimentados, en la cardialgia, el clico flatulento, la disentera, afecciones calculosas, reumatismo, epilepsia, enfermedades del pulmon. Pero las enfermedades en que con mas frecuencia le administraban los antiguos, eran las de las vas urinarias. Se cuestiona hoy sobre el uso del _licopodio_ en la mayor parte de las afecciones referidas, pero formulando con mas exactitud sus indicaciones. Los detalles suscitados hace mas de veinte aos, entre los mdicos alemanes y franceses sobre la actividad real del _licopodio_, se han juzgado por muchos prcticos, publicando los resultados por ellos obtenidos. Estas publicaciones son de importancia y en estremo interesantes. Solo mencionarmos las de los doctores Lobethan y Charg. Los debates concluyeron, siendo su resultado el ser mejor conocido y considerado hoy como uno de los medicamentos mas tiles. II.--Efectos fisiolgicos. El _licopodio_, como la mayor parte de los medicamentos de accion profunda y duradera, y los que con justicia se les puede denominar con Hahnemann con el ttulo de antipsricos, estiende su influencia en la inervacion ganglionar todos los sistemas y todos los aparatos, reconocindosele una accion electiva sobre la fibra, mas bien sobre la trama orgnica, ya celular, ya fibrosa, ya sea; sobre el corazon, las venas y los capilares; en los vasos y gnglios linfticos; en las superficies exhalantes y absorbentes; en las membranas serosas y mucosas; en la piel. Si del estudio de sus efectos en el dominio de la esperimentacion fisiolgica y de la clnica, resulta que tiene una esfera de accion muy estensa, nos indica tambien una particularidad muy caracterstica y que consiste en las relaciones de este medicamento con un principio herptico latente declarado, hasta el punto de que todas sus propiedades teraputicas parezcan dirigirse al herpetismo bajo sus diversas formas en los aparatos cutneo, mucoso, linftico, y las afecciones simpticas que dependen de la ditesis herptica y que alternan con sus esplosiones esteriores. Con justicia se ha podido decir que este medicamento desarrollaba mejor sus efectos curativos en personas de cualquiera edad que hayan tenido la tia, costras de leche serpiginosas en la infancia. En general, el _licopodio_, _positis ponendis_, es mas eficaz en las personas apacibles, linfticas, pero irritables, cuya salud se altera fcilmente y que padecen irritaciones intestinales con dificultad y escasez de las deposiciones, en las que se acatarran fcilmente, ya gozando de una salud robusta, ya dotadas de una constitucion delicada; en las mujeres que tienen menstruaciones de larga duracion y que padecen irritaciones, secreciones crnicas anormales; en los hombres y nios dispuestos irritaciones psricas internas esternas, en todos los que sufren afecciones neurlgicas que alternan con las de la piel. Bajo este punto de vista, el _licopodio_ tiene grande analoga teraputica con el _azufre_, el _carbonato de cal_, la _sal marina_. Tiene muchos puntos de contacto con varios medicamentos: en las afecciones febriles, con el _arsnico_, el _fsforo_, el _azufre_; en las caquexias febriles, con el _mercurio_, el _arsnico_, el _cido fosfrico_, la _nuez vmica_; en las afecciones reumticas y accidentes artrticos, con el _causticum_, el _azufre_; en las enfermedades de la piel, con la _quina_, el _grafito_, la _cantrida_; en la scosis, con el _carbonato de cal_, la _tuya_, el _fsforo_; en las flegmasas, con la _sepia_, el _azufre_, el _arsnico_; en la tisis, con el _subcarbonato de potasa_, el _hierro_; en las afecciones gastro-urinarias, con el _oro_, la _belladona_, el _fsforo_; en la escrfula, con el _azufre_, el _carbonato de cal_, el _yodo_; en las afecciones de los huesos, con el _slice_, el _oro_, el _mercurio_; en las afecciones hemorroidales y venosas, con el _azufre_, el _grafito_, el _carbon vegetal_; en las gastropatas, con la _nuez vmica_, el _carbonato de cal_, la _sepia_; en las afecciones morales hipocondracas, con el _arsnico_, la _pulsatila_.... Entre los sntomas distintivos del _licopodio_, es preciso indicar los sufrimientos debidos una afeccion herptica actual antigua y trasladada, latente actualmente. Sabido es que muchas afecciones crnicas internas tienen relaciones con otras afecciones cutneas de naturaleza herptica, y que unas y otras se reemplazan y se suplen mtuamente. Se pueden citar principalmente las relaciones de la tia con la tisis, es decir, con el pulmon; las de los dartros del ano y del escroto con el hgado; del eczema de las orejas con los bronquios; las de los dartros de las piernas, el estmago intestinos; de los herpes hmedos de los brazos y de las manos con el asma nervioso; del acn rosceo con las afecciones del corazon; del prrigo del escroto y del pene con la impotencia..... Entre los efectos del _licopodio_ se cuenta tambien el eretismo del sistema sanguneo con un estado opuesto de sistema exhalante; un estado de oposicion entre la piel y las mucosas pulmonal y gastro-intestinal, en la primera con laxitud, en las segundas con tension; en las mucosas con hipersecrecion; en la piel con sequedad, y _vice-versa_; una afeccion herptica, un estado de la piel con escoriacion y grietas superficiales, dartros hendidos, profundos, que alternan con afecciones intestinales; la intermitencia de ciertas neuralgias y su reproduccion cada dos cuatro dias; el edema de los pis y de varias partes afectadas de dolores; enfisema del tejido celular subcutneo; flatulencia y estreimiento habitual; afecciones espasmdicas de las vas urinarias; disposicion acatarrarse y resfriarse en personas robustas; en otras, diminucion del calor vital y debilidad orgnica; la agravacion de los sntomas nerviosos y febriles por la tarde, al aire esterior, en tiempos hmedos y con el reposo. Al recorrer los casos morbosos en los que juega ventajosamente el _licopodio_, establecermos las indicaciones de su uso, segun los sntomas particulares cada afeccion, y el lector hallar igualmente los efectos fisiolgicos, aunque ordenados teraputicamente. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Fiebres lentas. Tisis._--Aunque el _licopodio_ est mas especialmente indicado en las enfermedades crnicas, como la _sal marina_, no es raro tener que usarle en algunas enfermedades febriles, tales como las fiebres nerviosas tifodeas y atxicas en el perodo de decremento, con alternativas de calofro y calor sin grande ardor en la cabeza ni congestion de la cara, sino tan solo rubicundez de las mejillas; sudores que debilitan y no alivian; rubicundez y sequedad de la lengua, estreimiento, eretismo. En estos casos, el _licopodio_ est indicado por el estado estacionario de la fiebre y la de sntomas propios de otros medicamentos. La tisis pulmonal con espectoracion purulenta generalmente degusto salado, estreimiento pertinaz y estremada sensibilidad al frio, es propia de este medicamento; se observa adems: la coloracion circunscripta de las mejillas, la hinchazon de la cara y de las manos, el calor quemante con respiracion incompleta, alternativa de calofro y de calor; sudor nocturno en el pecho y en el dorso, calor en la palma de las manos, escitacion nerviosa, grande impresionabilidad y accesos remitentes. El _licopodio_ es mas eficaz cuando la tisis es el resultado de una neumona; es igualmente til en la tisis mucosa y en las bronquitis con espectoracion purulenta; el _estao_ es su anlogo; mas si hay diarrea regularidad habitual y fcil de las disposiciones, es preferible el _cido aztico_. Aun est indicado el _licopodio_ en ciertas fiebres subagudas, dependientes de una irritacion en la piel en las mucosas, consecuencia de un eritema de un herpe agudo que aparece desaparece en medio de una perturbacion tempestuosa de la economa; as es como se concibe que este medicamento corresponda ciertas anginas, leucorreas, erupciones muy pronunciadas, fluxiones en la mejilla, hemorrides, generalmente con neuralgias intermitentes y calofros repetidos. =B.= _Neuralgias. Neuropatas._--La odontalgia, la citica y otras neuralgias propias del _licopodio_ estn acompaadas seguidas de tumefacciones mas menos flegmsicas, de edemas, de dolores simpticos en un rgano distante que se estienden las partes prximas, la citica en fin que se une complica al lumbago. Los dolores del _licopodio_ son generalmente dislacerantes y lancinantes, muy violentos veces, pero no continuos; son mas vivos por la noche y en el reposo, bien aparecen en estas circunstancias, as como tambien en tiempos hmedos. Suelen ser nocturnos, profundos, quemantes, y que parecen fijarse en el periostio. En los accesos de dolor se observan movimientos congestivos en la cara, ardores en los miembros, grande irritabilidad, tics espasmdicos, estremecimientos, calambres, movimientos convulsivos que tambien son sntomas fisiolgicos del _licopodio_ que le hacen apto para combatir los tics dolorosos y espasmdicos. Conviene tambien en los dolores precedidos de rigidez, debilidad y laxitud de los msculos. Las afecciones espasmdicas y la epilepsia misma, cuya curacion se ha atribuido al _licopodio_, presentan un estado general y sntomas nerviosos come los que acabamos de esponer. Muchos de los del _licopodio_ indican adems su accion sobre la contractilidad de la fibra. Este medicamento, en fin, conviene casi esclusivamente las personas robustas, las lesiones de la sensibilidad debidas un vicio herptico cualquiera otro grmen crnico; los dolores de cabeza son dislacerantes, presivos, con cierta congestion; son tambien con frecuencia metastticos simpticos, y dependientes de una erupcion cutnea de un estado varicoso de la base del crneo. =C.= _Congestiones. Estado venoso. Vrices._--La mayor parte de los sntomas ceflicos del _licopodio_ son congestivos, pasivos y venosos; los mismos caractres presentan los sntomas abdominales, y no obstante su nmero, no han podido servir indicar este medicamento en algunas enfermedades particulares. Mas incluyndolos en el estado general, dan al _licopodio_ un valor importante en las afecciones varicosas esternas internas, y elevan este medicamento al rango del _carbon vegetal_, de la _pulsatila_ y del _carbonato de cal_. Las lceras varicosas que se han resistido al _azufre_ exigen _licopodio_. Su accion en los vasos sanguneos, particularmente en las venas, le hace eficaz en muchos casos de aneurisma, de la aorta misma, despues de _acnito_, _arsnico_, etc., pero con especialidad en las afecciones del corazon, que, aunque tenidas por orgnicas, solo son debidas un estancamiento de sangre venosa abdominal del sistema de la vena porta hcia el corazon, de donde proceden las palpitaciones tumultuosas, la irregularidad, la intermitencia del pulso. De esta pltora venosa y de esta estancacion de sangre en el estmago, resulta la hematemesis del _licopodio_, y los sntomas de vrtigos, calambres, ansiedad, latidos, pirosis y plenitud que la acompaan. En este caso, difiere poco el _licopodio_ de la _estafisagria_, de la _sal marina_, de la _sepia_ y del _azufre_, notables por las congestiones abdominales y las estancaciones venosas. Las hemorrides son una de las particularidades del _licopodio_, pero con la circunstancia de que con mas frecuencia haya flujo mucoso que no sanguinolento; el prurito y la tension en el ano son tan inseparables como la flatulencia, el estreimiento y algunos sntomas de hipocondra. =D.= _Afeccion de las vas digestivas._--El _licopodio_ est tambien indicado en las alteraciones mas graves de la actividad digestiva, en la efervescencia sangunea que atormenta las personas afectadas de tisis incipiente, y en las mas vastas lesiones herpticas. El arte de curar no posee quiz un medio mas seguro que el _licopodio_ para combatir la inercia del intestino grueso y los mas rebeldes estreimientos, debiendo usarle por largo tiempo y variando las dsis. El _licopodio_, la _nuez vmica_ y la _brionia_ son los mas usados y los mas tiles para corregir el estreimiento por sus efectos dinmicos, combatiendo las causas, tales como la inercia y el eretismo del recto. El _licopodio_ es tambien el principal medicamento del estreimiento pertinaz de los nios, cuando hay esfuerzos intiles y alteracion del semblante; el _opio_ y el _azufre_ llaman igualmente la atencion. Cuando al estreimiento en los adultos se unen sntomas de irritacion, tenesmo, hipocondra, desarrollo de gases meteorismo, el _licopodio_ es el indicado, si bien el _carbon vegetal_ rivaliza en eficacia. Los clicos gaseosos, la timpanitis, el estreimiento que se refieren erupciones cutneas que han desaparecido, se tratan preferentemente con _licopodio_. Las afecciones de estmago sin sed, como no sea por la noche, y aun con sed viva y hambre canina algunas veces, sequedad de la boca, lengua sucia, punteada generalmente, mal gusto, digestiones difciles, palpitaciones, gastralgia presiva, pirosis, aguas, flatulencia, timpanitis con sensibilidad, nuseas, vmitos y varias neuropatas, reclaman este medicamento. La afeccion del hgado por una alteracion venosa abdominal, las hemorrides y el estado de hipocondra de apata moral son otras tantas circunstancias que indican el _licopodio_. La electividad del _licopodio_ en el sistema venoso es mas pronunciada en los rganos del bajo vientre y en la matriz; pero debe tenerse presente que es sobre todo en personas herpticas; hay tambien eretismo irritabilidad de la fibra, menstruaciones muy abundantes y anticipadas, difciles irregulares: en estas circunstancias son anlogas la _magnesia_ y la _sepia_. En mujeres robustas y reumticas, la supresion menstrual es una indicacion del _licopodio_. En unas y otras hay disposicion al aborto, que pueden prevenir el _licopodio_, el _centeno cornezuelo_, la nuez vmica y el _carbon vegetal_. Este ltimo tiene analoga con _licopodio_ en las irritaciones de la vagina y del cuello del tero; pero la leucorrea es mas propia de este cuando coexiste el herpetismo, que se presenta como por accesos, que es acuosa filamentosa con dolores clicos y bocanadas de calor en la cara, irritaciones vaginales y aun escoriaciones. =E.= _Afecciones de las vas urinarias._--La hematuria que no es propia de la _cantrida_ por la violencia de la inflamacion, cede con _licopodio_ mejor que con _nuez vmica_, en personas robustas y tambien en las delicadas; la miccion sanguinolenta es precedida de cistalgia y seguida de una afeccion espasmdica de las vas urinarias de estrechez de la uretra: este elemento espasmdico que acompaa la afeccion calculosa y las arenillas se disipa con el _licopodio_, simplificando el tratamiento de estas enfermedades, y sin ser el agente curativo, es sin embargo indispensable. En la impotencia por falta de ereccion es en la que mas especialmente se manifiesta eficaz el _licopodio_; Boeninghaussen prefiere algunas veces el _selenio_. Algunos sntomas del _licopodio_ tienen analoga con la gonorrea, por lo cual muchos prcticos la han empleado con resultado en los flujos mucosos crnicos de la uretra, cuando este flujo reemplaza los dolores reumticos suprimidos. Se le ha empleado tambien, aunque ignoramos los resultados, en esa gonorrea crnica y eminentemente rebelde que se llama _gota militar_; los resultados han sido escelentes cuando el flujo tenia el carcter sicsico, y mejor y mas especialmente, en la balanitis irritaciones exudantes del glande, en cuyo caso es veces preferible el _cido aztico_. La incontinencia de orina de los viejos y de personas escrofulosas y debilitadas exige _licopodio_: esta incontinencia es continua y no tan solo por la noche. El _licopodio_ en general corresponde al herpes secundario mucoso, particularmente cuando se fija en los rganos gnito-urinarios y que desarrolla los sntomas comunes de una irritacion de este gnero. =F.= _Afecciones escrofulosas y cutneas._--El _licopodio_ ha sido muy usado por los mdicos, primero por los alemanes y despues por todos, en diversas afecciones escrofulosas. Est muy indicado en los que tienen han tenido alguna erupcion crnica en la piel: 1. en infartos escrofulosos del cuello con dolor terebrante y entorpecimiento en la articulacion del maxilar inferior; 2. en las hidropesas, ascitis, hidrotorax, ya que la coleccion serosa dependa del infarto de los gnglios linfticos de la cavidad afectada, ya que estos infartos sean una simple coincidencia; 3. en las cries escrofulosas, ya fijas, ya que recorren diversas partes del sistema seo, algunos huesos en la direccion de su longitud; el _cido fosfrico_ y el _cido aztico_, y mejor aun el _slice_ y el _mercurio_ son igualmente muy tiles en esta forma de la escrfula; 4. en la otorrea con pus ftido icoroso generalmente, con sin disecea, pero que es necesario que esta afeccion sea consecutiva de una fiebre exantemtica de un herpes repercutido. De este modo es como el _licopodio_ ha podido curar la sordera y preservar de la sordo-mudez nios afectados de estos males, despues de la escarlatina. Lo mismo ocurre en la oftalma con inflamacion crnica de las pestaas, rubicundez, espesamiento, granulaciones de la conjuntiva, dolores quemantes, legaas, alteracion de la vista, tumefaccion, acritud de las lgrimas, recidivas exacerbaciones frecuentes; 5. en las afecciones gstricas con tension, hinchazon en el epigastrio, flatulencia y estreimiento, con principalidad si hay caquexia de carcter escrofuloso mas menos pronunciada; 6. en esta misma caquexia con fiebre lenta sujeta exacerbaciones cotidianas cada dos dias, estado ertico, marasmo, carencia de calor vital, estremada sensibilidad al frio, abotagamiento de la cara, sntomas escrofulosos, raquitismo; derrames serosos, por lo menos edemas, timpanitis y algunos flujos moco-purulentos, ya de los bronquios, ya de la vagina, ya de los oidos, ya de la nariz.....; 7. en la ozena de personas cacoqumicas y escrofulosas, robustas y afectadas de herpetismo. Se han obtenido buenos resultados con el _licopodio_ en los condilomas aun sifilticos, en los ficus y escrescencias situadas en las partes genitales, en los granos sicsicos y las lceras que dan lugar, en el fungus de la crnea. Las escrescencias sicsicas del _licopodio_ no son lisas como las de la _tuya_ y del _cido aztico_; son hendidas rugosas; lo mismo ocurre en las verrugas que tienen algunas veces una aurola herptica, furfurcea; las rugosidades las distinguen de las del _carbonato de cal_, de la _dulcamara_ y del _zumaque_. Estas propiedades del licopodio confirman su accion electiva en el drmis, accion reconocida hace mucho tiempo por Reisig: ella esplica igualmente su eficacia en los eflides, manchas hepticas, escoriaciones de los pezones, rgades de la piel de las manos, con induraciones de los bordes y callosidades. El _grafito_ es despues de _licopodio_ el mas eficaz en estos casos. En oposicion las escrescencias de que hemos hablado, el _licopodio_ est tan indicado en las lceras atnicas de bordes callosos, con sinuosidades fistulosas, sean varicosas, psricas fagednicas, como en las lceras sicsicas, quiz por la misma accion electiva de este medicamento en el drmis privado de los materiales de reparacion y de los jugos nutritivos. No nos oponemos que se atribuya la misma accion su propiedad en la caida de los cabellos y la calvicie consecuencia de enfermedades graves y de cefalalgias rebeldes. El _licopodio_ con el _slice_, el _carbonato de cal_....., es en estos casos uno de los medicamentos mas eficaces. Su accion en las enfermedades de la piel no se limita las referidas; es tambien eficaz: 1. en el intertrigo de los nios y de los adultos, y en general en las escoriaciones y erupciones de los repliegues de los miembros. Sin embargo, como es capaz de producirlas por su accion electiva, es necesario informarse si se ha usado el polvo como secante, en cuyo caso seria preferible el _grafito_ la _manzanilla_, la _estafisagria_ y el _mercurio_. El _licopodio_ es tambien conveniente en la erisipela, cuando es exudante con edema, y que se reproduce con frecuencia dejando en pos de s escamas furfurceas. Este medicamento reservado primeramente para la tia amiantcea, de costras fibrosas y brillantes, ejerce igualmente grande influencia en la tia hmeda, especialmente la que se fija en el occipucio, y en las que las costras estn divididas por surcos cortados por placas. Es notable que, como se ha visto ya en la comparacion hecha con las verrugas y escrescencias que el licopodio cura, el carcter rugoso y hendido se observe igualmente en los rgades y grietas. En la tia propia del _licopodio_ hay infarto de los gnglios cervicales y rubicundez con exudacion detrs del pabellon de la oreja. Est aun muy indicado en los nios cacoqumicos que padecen flatulencia, costra lctea, serpiginosa, en distintos puntos de la cabeza, especialmente en el occipucio. El prurito violento en los pis y otros puntos con hinchazon de la parte, se cura con el _licopodio_, aun en las personas robustas, si la causa es un vicio herptico, como por ejemplo, en la pitiriasis rubea, en el imptigo pruritoso, y en general, los dartros rojos, hmedos, furfurceos, y con prurito en la mayora de los casos. Las personas robustas cuya nutricion es escelente y en las que es difcil la aparicion en la piel de las erupciones herpticas, y que desaparecen fcilmente, reclaman este medicamento cuando el herpes es reemplazado por afecciones internas, cefalalgias violentas, neuralgias frecuentemente intermitentes. En fin, las afecciones varicosas, ciertas nudosidades, tumefacciones y afecciones artrticas y reumticas, el acn rosceo, las induraciones del estmago con flatulencia y estreimiento, cuando la _clematis_ y el _carbon animal_ solo han producido un alivio pasajero; el asma flatulento, la hidropesa seca gaseosa, los espasmos con calambres y debilidad paraltica, y la ambliopia amaurtica, tienen en el _licopodio_ un medio eficaz, en personas de temperamento aptico y constitucion linftica, con rganos digestivos muy desarrollados y que estn afectados de un vicio herptico hereditario. =Dsis.=--Est reconocido por observaciones numerosas que la trigsima atenuacion del _licopodio_ es mas eficaz en muchos casos que las atenuaciones bajas, las trituraciones y la tintura. El prctico se formar pronto una opinion en armona con la esperiencia. Nosotros podemos con tanta mas razon invocar la observacion, cuanto que hace ya veinte aos venimos usando el _licopodio_, ya en tintura, la dsis de 15 20 gotas y ms, ya en fracciones de 3 6 glbulos de la trigsima atenuacion y otras; y podemos manifestar que los mejores casos de curacion los hemos obtenido con las dsis mas atenuadas. En el tratamiento de ciertas lesiones esteriores, como lceras, vrices...., se puede aplicar con ventaja una mezcla de 5 10 20 partes de agua por una de tintura, una pomada hecha con una 2 partes de una trituracion y 10 15 de grasa. MAGNESIA (MAGNESIA). 1.--Historia. Comprendemos con el nombre de _magnesia_ las sales de esta sustancia, tales como el _subcarbonato_ _hidroclorato_, el _sulfato_ mismo, y tambien la _magnesia calcinada_. Prescindirmos de la accion privativa de la _magnesia_ que las materias mdicas le atribuyen, con esclusion de los efectos especiales y dinmicos de este medicamento, para concretarla al simple papel de absorbente y laxante. Nadie dudar que es mas racional y cientfico dedicarse destruir la disposicion del estmago la aceda, y de cambiar el modo de ser anormal de los jugos gstricos modificando la vitalidad de los rganos secretorios, que neutralizar su acidez por un procedimiento qumico, como se pudiera hacer en una retorta, espulsar estas materias por un procedimiento mecnico. Si la naturaleza obra algunas veces produciendo efectos purgantes, con mas frecuencia ensea tener en cuenta la accion dinmica de los agentes teraputicos y la vitalidad de los rganos. Haga el lector un simple paralelo entre este estudio y las siguientes conclusiones teraputicas de los autores sobre la _magnesia_, y del _hidroclorato de magnesia_ en particular: 1. incomoda poco el estmago; 2. favorece la digestion; 3. estimula el hgado y los intestinos, y provoca evacuaciones copiosas; 4. es un purgante suave y seguro, y al mismo tiempo un resolutivo y un fundente. Cuando un gran nmero de sustancias medicamentosas se las limita de esta manera propiedades imaginarias y efectos inmediatos generales y mecnicos, seria bien injusto vituperar un autor que, abrazando un conjunto de observaciones, trate de determinar los efectos especiales de los medicamentos y no quiera agregar su captulo un artculo que lleve por epgrafe: _vas de eliminacion_ como garanta contra la _intoxicacion_. II.--Efectos fisiolgicos. Las diversas sales de _magnesia_ producen efectos iguales en el fondo, y solo varian en la forma de algunos. Los mas constantes para cada una de estas sales son: aumento de la sensibilidad en general, dolores de tirantez y dislaceracion, sacudidas, espasmos, calambres, debilidades paralticas, caidas rpidas y epileptiformes sin prdida de conocimiento, agravacion de los sntomas por la tarde, prurito, erupcion de pequeos granos vesculas, sabaones en los dedos de las manos, grietas en las mismas, fornculos, calofros por la tarde, acidez del sudor, sudores despues de media noche, sueo no reparador con pesadilla, sueos angustiosos, agitacion y calor interior, inquietud, irritabilidad, vrtigos y dolores constrictivos con malestar como de desfallecimiento por la tarde, dolores de cabeza congestivos y pulsativos con calores, compresiones, vrtigos hasta hacer caer, irritacion y dolor de la conjuntiva, secrecion sebcea en los prpados, dolores quemantes y alteracion de la vista, lancinacion y congestion en el oido con disecea, dolor de escoriacion y erupcion de vesculas costras en la nariz, epistaxis nocturna con pulsaciones en la cabeza, coriza fluente, romadizo, disminucion del olfato, aspecto plido y sucio, tension y dolores en la cara; estos son dislacerantes, nocturnos insoportables durante la comida, erupcion herptica en la cara irritacion de los labios, rubicundez hinchazon de las mejillas, dolores de dientes dislacerantes, sobre todo por la noche durante la comida, punzadas en los dientes despues de comer, vacilacion de estos, erupcion vesicular en la boca, tumefaccion de las encas con epistaxis erupcion de pequeas tuberosidades con ardor quemante, lancinaciones en la garganta, con ardor sensacion de escoriacion, tos seca, veces con calambres, dolores quemantes y de escoriacion, opresion de pecho, espectoracion amarillenta y espesa, dolores en el dorso y en todas las articulaciones con agravacion por el movimiento, dolores nocturnos por accesos seguidos de rigidez y adormecimiento, gusto y eructos cidos amargos, sed sobre todo por la noche, dolores constrictivos en el estmago con cara trrea, nuseas, sensacion de desabrimiento debilidad en el estmago, dolor de escoriacion y sensibilidad en el mismo, tension hinchacion en el epigastrio, lancinaciones y calambres en el vientre, al tacto parece haber durezas en este estreimiento, tenesmo, diarrea verdosa y de olor agrio, punzadas en el ano, sensacion quemante al orinar, tenesmo vesical, emision frecuente de orina por la noche, disuria por el dia, irritacion de la uretra, prdidas seminales, leucorrea quemante y abundante, falta de apetito venreo, sangre menstrual negra y coagulada como la pez, irregularidad del flujo menstrual, pues unas veces es escesivo y otras suprimido, sensacion de presion espulsiva durante la menstruacion, clicos, calambres que detienen el flujo menstrual, lumbago, pesadez de cabeza, calofros, palidez de la cara, abatimiento. Los sntomas neurlgicos dependen del estado venoso, ya en la caquexia y en el temperamento de este nombre, ya en las convalecencias de las enfermedades largas que han empobrecido la economa en el estado de embarazo, en ciertas caquexias de los nios mal nutridos, cuya nutricion se efecta mal. III.--Efectos teraputicos. Cuando la circulacion disminuye en los vasos del abdmen por infartos hepticos uterinos, en la poca menstrual, cuando el flujo catamenial se establece con dificultad produce estancaciones venosas, durante la gestacion, son las circunstancias mas favorables para que la _magnesia_ desarrolle mejor sus eficaces efectos. As se comprende por que han afirmado los autores haber curado hepatitis crnicas, infartos mesentricos y uterinos con las _sales de magnesia_; sus efectos fisiolgicos las justifican; atribuyen la _magnesia_ grande eficacia en las estancaciones venosas, causas complicaciones de estos infartos. Las propiedades de esta sustancia estn aun probadas por numerosos hechos: 1. en los padecimientos de las mujeres embarazadas, como la odontalgia, dolores de cabeza pulsativos, y los vmitos que la pltora abdominal produce sostiene; 2. en los calambres histricos de las mujeres que tienen prdidas y tendencia al estreimiento: en estas se observan los siguientes sntomas indicadores de la _magnesia_: nuseas por la maana, aspecto terroso, debilidad y frio que aumentan durante los accidentes histricos, bola histrica con opresion, dolores clicos y pinchazos en el vientre, buen apetito: en todas estas circunstancias, la _magnesia_ rivaliza ventajosamente con la _sepia_. Los nios que tienen lombrices esperimentan esta debilidad y este frio, tienen dolores, clicos, mala cara y aspecto enfermizo y cacoqumico. La _magnesia_ es un modificador tan eficaz casi como la _sal marina_ en las fiebres nerviosas crnicas, en la convalecencia larga que sobreviene, y cuando los medicamentos quiz mejor indicados son ineficaces; la _magnesia_ escita entonces la vitalidad para reparar los desrdenes nacidos del empobrecimiento de la sangre venosa. Estos casos estn caracterizados por dolores como de contusion por esceso de sensibilidad, por la profunda debilidad muscular, por la ansiedad moral y el mal humor, por los vrtigos y desfallecimientos, por el abultamiento de las venas y aspecto trreo. Este medicamento produce buenos efectos en ciertas escoriaciones irritaciones de la boca, de las encas de los labios consecuencia de algunas fiebres mucosas; pero el desarrollo de aftas escluye formalmente este medicamento. Es tambien muy til en las leucorreas, irritaciones uretrales, la ozena, resultado de un coriza crnico, la otorrea, y cuando todas estas afecciones proceden del empobrecimiento de la sangre durante una larga enfermedad, que sobrevienen en el curso de una caquexia venosa y abdominal. La _magnesia_ est tambien indicada en la oftalma escrofulosa, con rubicundez de la conjuntiva, alternativas de sequedad y secrecion mucosa, quemazon, legaas y sntomas de hidroftalma. No debemos omitir que se ha recomendado la _magnesia_ en la catarata lenticular por algunos de sus efectos fisiolgicos, por ciertas gastralgias en los hipocondracos, por algunas neuralgias y odontalgias nocturnas, con tal que el _cido aztico_, la _nuez vmica_ y la _quina_ no sean mas apropiados. Cura, en fin, las acedas en los nios cuando la _manzanilla_ ha sido ineficaz. =Dsis.=--La administracion de las aguas minerales en que abundan la _magnesia_ y sus sales puede hallar en este captulo algunas indicaciones tiles, pero con la condicion de ser en dsis bastante dbiles para que no obren como laxantes. En general, las trituraciones del _carbonato hidroclorato de magnesia_, por fracciones de 1 2 decgramos al dia, son las convenientes en el tratamiento de la ditesis, mientras que se puede recurrir atenuaciones mas elevadas, en los casos de neuralgias y otras afecciones accidentales. MERCURIUS (MERCURIO). 1.--Historia. Con el ttulo de _mercurio_ estudiarmos las diferentes preparaciones y sus diversas sales, porque sus efectos pueden comprenderse en conjunto, procurando indicar las diferencias y sus particularidades conocidas. Empezarmos por las sustancias que constituyen los compuestos _mercuriales_ mas simples, es decir, el _mercurio_ en el estado de division perfecta, como las trituraciones de _mercurio vivo_ y _soluble de Hahnemann_, preparacion que se altera fcilmente estando triturada, pero que es la mas usada; no es ni un xido ni un protxido, sino un _sub-protonitrato-amonaco-mercurial_; vendrn despues el _xido precipitado rojo de mercurio_, luego las combinaciones del _mercurio_ con el _azufre_, el _yodo_ y el _bromo_, los _sulfuros negro_ y _rojo de mercurio_, el _protoyoduro_ y _peryoduro de mercurio_, el _protobromuro_ y el _deuto_ _bibromuro de mercurio_. Restan aun las preparaciones en que entra el _cloro_, y son, el _protocloruro_ y _deutocloruro de mercurio_, es decir, el _mercurio vivo_ _calomelano_ y el _sublimado corrosivo_; las en que entra el _ciangeno_ para formar el _cianuro_ _prusiato de mercurio_, y por ltimo, el _acetato_, _nitrato de mercurio_, etc. Desde principios del siglo pasado se ha usado mucho el _mercurio_ y ha sido objeto de numerosos escritos. Pocos son los medicamentos que hayan producido efectos tan benficos la par que tan fatales, pudindose aplicar aqu aquello de: _Abussus optimi pessimus_[8]. Independientemente de los efectos desastrosos de las dsis escesivas por largo tiempo usadas en las afecciones sifilticas positivas, hubo un tiempo en que se le prodig en la mayor parte de las enfermedades, en la gratuita hiptesis de una sfilis latente. Hoy se comete la injusticia contrara, al creer que el elemento sifiltico no complica muchas enfermedades sobre todo crnicas. Se puede atribuir esta falsa seguridad al abuso mismo que se ha hecho del _mercurio_ y la opinion que considera muchas gonorreas como no sifilticas. Hablando en su ctedra del _mercurio_ el erudito Zlatarowich, profesor de materia mdica y de teraputica en Viena, se qued admirado de la grande semejanza de sus efectos fisiolgicos con los sntomas de las sfilis, y que no podia continuar sus lecciones sino con la ayuda de los trabajos de Hahnemann; sus esplicaciones desde entonces tomaron un inters estraordinario. Muchos prcticos dejan de curar curan muy lentamente la sfilis por el uso que hacen de dsis crecidas de _mercurio_, pues en vez de disminuirlas, las aumentan mas y mas sin pensar que las atenuaciones convenientemente debilitadas desenvuelven mejor y con mas seguridad los efectos especiales curativos nicos que deben investigarse. Aun cuando Hahnemann no hubiera prestado mas servicios que el de fijar la atencion de los prcticos sobre este punto, bastaria para merecer bien de la humanidad y de la ciencia. Administrado primeramente el _mercurio_ en la sfilis nicamente, se ha estendido despues su uso un gran nmero de enfermedades, tales como la lepra, el escorbuto, la escrfula, varias afecciones de los ojos, la angina; en casi todas las afecciones catarrales y flegmsicas de las membranas mucosas, de las glndulas y de la piel; en la viruela y otras muchas enfermedades cutneas; en las afecciones verminosas, la plica, el antrax, la peste, la hidropesa, la neumona, la hepatitis, la metritis, la disentera, el histerismo, la epilepsia, la mana, el ttanos, la rabia. Es casi increible que se use hoy tan poco el _mercurio_ en estas enfermedades, siendo un hecho su similitud con la mayor parte de ellas, y que en algunas es en estremo eficaz. II.--Efectos fisiolgicos. Al estudiar el _mercurio_, importa mucho mas que con cualquier otro medicamento, estudiar su accion en conjunto y en todos los aparatos, segun lo que repetidas veces hemos manifestado. Pero al abordar este trabajo, no es posible desconocer con cunta razon prcticos distinguidos han podido decir que bastaba un pequeo nmero de medicamentos bien conocidos para obtener los resultados apetecidos. En efecto, con la posesion de treinta medicamentos tan perfectamente conocidos como este, se lograr, bien empleados, resultados tan numerosos como variados; medios que evitarian, en una infinidad de casos, el recurrir otros menos conocidos, aunque en apariencia se manifiesten mas especiales, _tan vasta_ es su esfera de accion, tan grandes sus propiedades! El _mercurio_ ataca todos los rganos, pero solo parece obrar electivamente sobre el sistema linftico, y por consiguiente sobre la piel y sus dependencias, sobre las membranas mucosas, serosas, fibrosas y sero-fibrosas, sobre las aponeurosis, los tendones, los ligamentos, las cpsulas sinoviales; el periostio, los huesos, sobre el tejido celular, las glndulas, los gnglios, los vasos linfticos y sobre las venas que son como la espansion, y mas especialmente sobre los vasos del sistema de la vena porta. El _mercurio_ tiene adems la especificidad de ser el antdoto del vrus sifiltico, si bien no le ataca mas que en el dominio del sistema linftico. Un autor ha caracterizado perfectamente al _mercurio_ denominndole medicamento venoso-linftico. Esta palabra comprende todos los efectos del _mercurio_. No hay rgano que no afecte, porque no hay tampoco uno en el que no entre algun elemento del sistema linftico, como parte integrante como de relacion. En cuanto los rganos particulares, h aqu el rden en que estn segun sus relaciones con los efectos del _mercurio_, y segun la susceptibilidad para ser modificados mas fcilmente: las glndulas salivales y las amgdalas, la campanilla, el velo del paladar, la bveda palatina, la lengua, los dientes, las encas, la faringe y la laringe, los rganos gnito-urinarios, los ojos, la nariz, los pulmones, el tubo digestivo, el hgado, las articulaciones, etc. La progresion de su influencia en el sistema nervioso es esta: agitacion, endolorimiento de todo el cuerpo, quebrantamiento, debilidad, temblores, movimientos convulsivos, calambres, rigidez, resolucion de las fuerzas radicales, escitabilidad, estremada sensibilidad al dolor, parlisis. En el sistema sanguneo se espresa de este modo: movimientos congestivos aun violentos, fluxiones, inflamaciones vivas, fiebre ardiente, ertica. Mas en atencion sus sntomas, estas fluxiones, estas inflamaciones, esta fiebre, tienen una marcha incierta, poco constante; los tejidos no reaccionan; el sistema sanguneo no obra de pronto y como escitado directamente por el elemento flegmsico, sino de un modo pasivo y sufriendo el impulso de otro sistema; el linftico es el centro de accion y el punto de eleccion del medicamento. El sistema gstrico por sus numerosos sntomas: aftas, estomacace, fluxiones, depravacion del gusto y del apetito, nuseas, aflujo de saliva y agua nauseabunda en la boca, vmitos amargos, hipo, dolor quemante, sensibilidad y tumefaccion en la region heptica, vientre duro y timpanizado, clicos, deposiciones diarricas y disentricas....., confirma mas y mas el estado linftico con orgasmo sanguneo mas menos pronunciado. En todo este conjunto de sntomas, no se halla el carcter gstrico esencial, como por ejemplo, en la _nuez vmica_; sino una afeccion principal del sistema linftico en las membranas mucosas y sus folculos, en el tejido celular y sus mallas, en las glndulas y sus vasos capilares. Despues de la primera influencia pronta y rpida del medicamento sobre tal cual rgano, la alteracion del sistema nervioso parece agotar su propia actividad; desde entonces todo toma una marcha crnica hcia la descomposicion; pues el ltimo trmino de la accion del _mercurio_ es el de disminuir la cohesion de las fibras, de reblandecer los tejidos, de relajar las mallas de las lminas celulares en las que penetran y se acumulan los jugos blancos. La accion del _mercurio_ se desarrolla mas poderosamente por la noche y en la cama que por el dia. Esta sobreescitacion de su accion empieza con la noche y concluye con ella; el calor de la cama la aumenta; la aplicacion del frio no la disminuye sin embargo, y el movimiento agrava el padecimiento. Pudiera decirse que esta accion, esencialmente descomponente, se detiene por la escitacion solar y diurna, como si la electricidad positiva del dia ejerciese alguna influencia. La influencia del _mercurio_ sobre el moral espresa la naturaleza de su accion: despues de los sntomas de irascibilidad, sobrevienen los mas constantes de morosidad, de aversion toda ocupacion, de insulseces, y los del ltimo perodo en fin, como la instabilidad y falta de armona en las ideas, la debilidad de la memoria, el disgusto la vida, la mana automtica. La disolucion moral est en relacion con la fsica. El _mercurio_ es anlogo _acnito_ en las afecciones febriles habida consideracion la efervescencia sangunea. Pero esta efervescencia solo se exacerba en los casos propios del _mercurio_, por la escitacion nerviosa por el eretismo producido por la alteracion de la sangre en el sentido de empobrecimiento de este lquido, que no es bastante estimulante y plstico para contener el sistema nervioso en la estabilidad fisiolgica: _sanguis moderator nervorum_; el mercurio obra sobre el sistema linftico, como el _acnito_ sobre el sanguneo arterial. Las flegmasas propias del _mercurio_ tienen analoga con las de la _brionia_, en lo relativo al sistema linftico; pero en la congestion inflamacion, el _mercurio_ desplega una agudeza mayor y mas rpida, y llega mas pronto, ya la supuracion, ya una acumulacion serosa, ya la exudacion plstica, la induracion por la astenia de la fibra. Tambien se advierte alguna analoga entre la movilidad de las fluxiones del _mercurio_ y las de la _pulsatila_; pero en el primero, esta movilidad se estiende los sistemas nervioso y linftico, y en la segunda se propaga primitivamente al sistema sanguneo venoso. El _mercurio_ se distingue del _arsnico_ por la vivacidad del orgasmo y del eretismo inicial, y por la relajacion que resulta inmediatamente. El coriza, por ejemplo, se hace pronto fluente, la bronquitis llega la espectoracion, las flogosis intestinales determinan flujos abundantes en seguida; la fiebre mas pronunciada conduce en poco tiempo la postracion, y el calor sofocante rompe en un sudor copioso. La accion del _mercurio_ es opuesta la del _azufre_; por esta razon es tan til el uso alternativo de los dos en ciertas afecciones crnicas en las que es preciso acelerar el curso de la enfermedad; el _azufre_ se dirige al eretismo sanguneo, y el _mercurio_ al linftico. Hay perturbacion para la indicacion de uno y otro, y hasta se puede decir que poseen la propiedad de escitar la vitalidad; el _opio_ hace lo mismo, pero obrando directamente en el sistema nervioso. El _mercurio_ adems est en relacion con la plasticidad, siendo por consiguiente tan til como el _carbonato de cal_ en los nios cuyo estado de linfatismo y de inercia parece impedir embotar la accion de los medicamentos. Respecto este asunto, es importante indicar que la accion del _mercurio_ vara en los diversos sistemas orgnicos segun la dsis, mas que ningun otro medicamento. As pues, dsis infinitesimales obra principalmente en la esfera nerviosa; en atenuaciones menores, asimismo en dsis masivas, obra en la infeccion sifiltica y en la esfera vegetativa. Esta observacion es una de las mas prcticas, y aplicable todos los medicamentos en mas menos escala; pero es de mas importancia para los destinados obrar en afecciones virulentas y en las discrasias, como el _mercurio_, el _azufre_, el _yodo_, el _oro_, el _hierro_, el _carbonato de potasa_, el _sulfuro de cal_, etc.; es, en fin, cada dia mas necesaria una posologia que comprenda todos los grados de cantidad y atenuacion de los medicamentos, desde una dsis de sustancia pura en disolucion en estado de division conveniente, hasta las dsis tan atenuadas que solo un ignorante es capaz de poner en duda. Cada prctico puede asegurarse apropindolas con exactitud en cada caso, que todas estas dsis gozan de una accion real, positiva. Este hecho, que es ya del dominio de la ciencia, es el orgen de nuestras riquezas teraputicas y la causa de la propagacion del arte de curar. El _mercurio_ se ha usado con la idea de comunicar la sangre y los humores una potencia refractaria las leyes de la vida y que les hace menos propios la nutricion. Esta hiptesis no produce utilidad alguna prctica. Confiamos en que estas pginas ofrecern ideas mas claras, mas prcticas. El _mercurio_, como txico, altera la sangre hacindola mas flida, menos plstica, y produce una caquexia particular, es verdad; pero no se le emplea para desarrollar efectos antiplsticos generales, sino para desenvolver efectos teraputicos en armona con las acciones vitales que l modifica y vuelve al estado normal; pues el _mercurio_, como cualquiera otro medicamento, desarrolla su propiedad curativa de una manera directa y no por el intermedio de fenmenos txicos. Estos no deben jams constituir por s solos, y con esclusion de los sntomas mas especiales y dinmicos, el diagnstico mltiple de un medicamento. Los efectos txicos, por ltimo, tienen tambien caractres particulares y distintivos, y no pueden ser clasificados bajo un solo punto de vista para constituir una medicacion nica. Todas las _sales mercuriales_ participan de la accion electiva del _mercurio_ en el sistema linftico, con la diferencia de que unos dirigen mas particularmente su accion la mucosa del intestino, otros la piel; aquellos producen mas orgasmo sanguneo, estos mas eretismo, y algunos una flojedad mas marcada. Sealarmos estas particularidades en los prrafos siguientes propsito de las indicaciones del _mercurio_ y de la eleccion de sus preparaciones. Darmos adems los sntomas caractersticos de la accion de este medicamento al describir los casos que reclamen su uso. La esperiencia no ha pronunciado su ltima palabra sobre algunas preparaciones _mercuriales_, y prcticamente hablando, las hay que no podemos considerarlas como convenientes. Nos concretarmos, pues, indicar el _mercurio vivo_, el _soluble_, el _calomelano_, el _sublimado corrosivo_, el _cinabrio_, el _protoyoduro de mercurio_ y el _etiope mineral_. Cada una de estas preparaciones tiene sus indicaciones y su momento de oportunidad en los diversos grados de la evolucion sifiltica y en otras muchas enfermedades. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Afecciones febriles. Flegmasas._--No obstante las dificultades nsitas nuestro objeto por la abundancia de las materias, procurarmos ordenarlas convenientemente al indicar las numerosas enfermedades y perodos de las mismas en los que est indicado el _mercurio_; este es el nico modo de evitar las repeticiones as como las confusiones. Pocas son las fiebres propias del _mercurio_ que tienen el pulso regular; casi siempre hay algunas pulsaciones mas menos fuertes que las otras, y hasta se observa intermitencia algunas veces; la irregularidad del pulso denota siempre, respecto al _mercurio_, un desrden en la circulacion en el sistema de la vena porta, y una gastricidad en la que el hgado ejerce una influencia que no se puede desconocer. Hay orgasmo febril en la superficie cutnea; pulsaciones en las sienes y arterias superficiales, cefalalgia con sensacion como de distension de dentro afuera. La reaccion es viva, pero sin consistencia; domina el eretismo en el aparato cerebral y se agrava por la noche, la vez que se presenta una diaforesis copiosa, evacuaciones intestinales abundantes, vmitos biliosos y grande secrecion salival. Se desarrolla al mismo tiempo grande debilidad, postracion, calofros y calor como por bocanadas, ansiedad sin delirio propiamente dicho: este contraindica siempre al _mercurio_ en las fiebres nerviosas. La fiebre snoca que es propia de este medicamento, tiene los siguientes sntomas: grande orgasmo, eretismo y ansiedad; es una fiebre comun en los nios y los jvenes linfticos; es generalmente el primer perodo de las fiebres catarrales y gstricas. El _mercurio_ juega tambien en el perodo subagudo, con diarrea mucosa, palidez y temblor, sin olvidar la ansiedad. El _calomelano_ reclama un predominio de la accion del hgado de las glndulas salivales. En los casos mas graves, la fiebre adquiere el carcter tifodeo; hay somnolencia, sopor, sudor debilitante, turgencia alternativa de los tegumentos y de algunas vsceras, endolorimiento general, sensacion de ardor, descomposicion de vientre. El _etiope mineral_ _sulfuro negro de mercurio_ es el indicado cuando la fiebre se ha hecho tifodea que el sistema de la vida de relacion ha caido en la inercia, que la influencia del encfalo parece como aniquilada, que los rganos abdominales estn particularmente afectados, y que hay sentidos obtusos, estupor, postracion, dientes fuliginosos, lengua como inmvil, seca y negra, meteorismo, pulso frecuente y muy dbil, y diarrea amarilla, biliosa. El doctor Serres (de Montpellier) y algunos mdicos han procurado utilizar las propiedades del _mercurio_ en las fiebres nerviosas graves en un perodo avanzado, en el que parece convenir este medicamento los sntomas naturales; pero el resultado no ha sido feliz y el _mercurio_ ha sido impotente para reanimar las fuerzas y oponerse una especie de disolucion que aparentaba estar en relacion con sus efectos. Mas asociado el _azufre_ con el _etiope mineral_, el _mercurio_ adquiere una actividad que el doctor Petroz pudo utilizar admirablemente. Despues del _ruibarbo_ y la _manzanilla_, el _mercurio soluble_ y el _acetato de mercurio_ son los mejores medicamentos para las diarreas de los nios cacoqumicos, plidos, de nutricion enfermiza, con sin fiebre. Estas dos preparaciones del _mercurio_ convienen perfectamente en las diarreas de esta edad de la vida en que abundan los jugos blancos, ya que haya fiebre con somnolencia, agravacion nocturna, tan solo calor y sequedad de la boca. La fiebre verminosa, aun la grave, cede _mercurio vivo soluble_, si hay deposiciones mucosas, rojizas, con tenesmo, ardor y escoriacion en el ano; aspecto trreo de la piel, abatimiento escesivo, y un malestar y gran cantidad de mucosidades obstruyen la garganta. El _mercurio_ est indicado, aun cuando se desarrollen sntomas de encefalitis y convulsiones. En estos casos, Recamier usaba una agua en la que hacia hervir 15 gramos de _mercurio metlico_ para 250 de lquido; pero las trituraciones homeopticas son incomparablemente preferibles. El _mercurio vivo_ est perfectamente indicado en el perodo de supuracion de la viruela, tanto por los sntomas de la garganta, el estado de la nariz y de los ojos, y la agitacion, como por la supuracion del drmis, oponindose la formacion de cicatrices indelebles. Solo la _tuya_ puede ser superior veces por su accion electiva en el drmis. El _mercurio_ ocupa un importante lugar en el tratamiento de las fiebres con inflamacion de las mucosas y lentitud en su curso, superficialidad de la afeccion, eretismo, dolores quemantes y tendencia la diarrea y la ulceracion. Es igualmente eficaz en las afecciones inflamatorias, cuando la inflamacion termina por exudacion serosa formacion de falsas membranas, y tambien por supuracion, cuando la parte supurante est rodeada de una tumefaccion subinflamatoria edematosa: su indicacion est basada, no solo en el movimiento de descomposicion de la sangre de los lquidos que se segregan, sino en los caractres generales y locales que acabamos de designar y que la diferencian de la de la _brionia_... El _mercurio_ es muy til en las inflamaciones de las superficies internas que segregan un lquido alterado, y en la periostitis misma, un nuevo producto que constituya un exstose. Casi siempre, en todas estas circunstancias, se alterna ventajosamente el _mercurio_ con la _brionia_ con la _belladona_, segun lo que dejamos indicado al tratar de estos medicamentos. Se ha recomendado mucho el _mercurio_ en la encefalitis, mas bien en la aracnoiditis, especialmente en el momento en que amenaza pasar al hidrocfalo agudo; es decir, que este medicamento corresponde la fluxion mas bien serosa que sangunea, por lo menos en el perodo de la inflamacion en que empieza el suero separarse de la sangre. Pero en lo que menos se ha pensado, es en que se obtienen mejores resultados de la primera, segunda tercera trituracion del _mercurio vivo_ la dsis de 5 10 centgramos, que por grandes dsis del mismo. En la inflamacion de las mucosas, corresponde el _mercurio_ la flogosis crnica de las criptas y los folculos mucosos con hipersecrecion y tendencia la ulceracion la induracion. En estas afecciones deben contarse la vaginitis leucorrica, ciertas metritis, laringitis y la mayor parte de las anginas, as mismo las seudo-membranosas, los catarros bronquiales y aun la coqueluche, la grippe, el coriza, la tisis mucosa, la dotinenteritis, y en general todas las afecciones foliculosas. Es tanto mas necesario el _mercurio_ en su tratamiento, cuanto que es el nico medio de oponerse eficazmente y por electividad las induraciones, callosidades, escirros, y las ulceraciones en que tan frecuentemente terminan estas flogosis crnicas de las criptas mucosas. El _mercurio_ est indicado en el perodo mas agudo de todas estas afecciones, por su analoga con la ndole y sntomas mas principales de las mismas; tales como ansiedad agitacion, abatimiento, frio escalofros en la plenitud de la fiebre, agravacion de la fiebre del eretismo sanguneo desde que empieza la noche, aumento de la sensibilidad, endolorimiento de las partes afectas mas notable que para el _acnito_ y los medicamentos mas sanguneos, porque empobrecida alterada la sangre en su vitalidad, no modera ya con regularidad la accion nerviosa, y comunica la efervescencia sangunea un carcter de agudeza dolorosa, tanto mas viva, cuanto mas rpidamente se gasta para dar lugar una marcha crnica; sin esceptuar el muguet de los nios, inflamacion foliculosa de la mucosa de la boca y aun de todo el tubo intestinal, en la que el _cinabrio_ es generalmente preferible al _mercurio vivo_, con especialidad si se desarrolla la ulceracion; el _borax_ y el _cido sulfrico_ son siempre tiles y hasta necesarios en el ltimo perodo del muguet. La neumona crnica con tendencia la cronicidad por descenso de la fiebre, aun cuando sea mltiple y ocupe muchos puntos del pulmon se trata muy bien con el _mercurio_ alternado con _brionia_, medios muy poderosos para disipar la hepatizacion la induracion. En la hepatitis perenquimatosa es preferible el _calomelano_; pues en este caso est indicado aun desde el primer perodo de la flogosis; corresponde tambien todos los grados de la hepatitis, alternndole, segun las causas y perodo de la afeccion, con el _acnito_, la _manzanilla_, la _brionia_, la _belladona_. La peritonitis y las inflamaciones de las membranas sinoviales rara vez dejan de reclamar el _mercurio_, la _belladona_ y la _brionia_. En la peritonitis, los dolores son vivos; los sudores debilitan y no calman; hay sensibilidad exagerada del vientre, tumefaccion y dureza, borborigmos, desarrollo de gases, ansiedad, cara amarillenta y espresando un dolor profundo; hay menos orgasmo sanguneo y escitacion nerviosa que para la _brionia_, y por consiguiente menos sed. Las inflamaciones articulares se adaptan al _mercurio_ del mismo modo que los otros dos medicamentos, y corresponden todas las fases de la inflamacion y de la cronicidad, siendo menor, sin embargo, la sensibilidad la incomodidad al menos. La inflamacion de los vasos linfticos requiere _mercurio_, ya que esta afecte los gnglios aglomeradamente y en un espacio dado (adenitis), ya que se presente lo largo de los vasos blancos (angioleucitis), as en la parte interna de un miembro, como en el muslo. La _belladona_ es en este caso un auxiliar muy til del _mercurio_; como lo es la _pulsatila_ cuando la rubicundez oscura indica la afeccion simultnea de las venas. En estos casos se alternan los dos medicamentos, dando una dsis cada dos horas, y dejando de cuatro seis horas de intrvalo entre uno y otro medicamento. Creemos es esta la ocasion de insistir sobre la disentera y la diarrea apropiada al _mercurio_, que es la en que siempre existe una afeccion de los folculos mucosos, y que bajo este punto de vista ofrece un curso menos agudo menos rpido que otras. Esta es la disentera la que mas conviene el _sublimado corrosivo_, y el que puede considerarse como especfico. La sed que indica el primer perodo (congestivo), rara vez desaparece; cambia de objeto en el segundo y tercero (reblandecimiento, ulceracion); el enfermo desea entonces aguardiente, bebidas alcohlicas con las que esperimenta un alivio momentneo. H aqu un carcter muy importante para la indicacion del _sublimado_, hasta en este ltimo perodo, siquiera no sea el medicamento esencial de la ulceracion, que corresponde al _azufre_, al _carbonato de cal_, al _arsnico_... El _sublimado corrosivo_ posee todos los efectos del _mercurio_ soluble, pero en un grado mas enrgico y mas pronunciado. Es la mejor preparacion mercurial que se debe emplear en las enfermedades agudas que convenga detener y curar prontamente. Una disentera que se curaria en ocho dias con el _mercurio soluble_, se cura en cuatro con el _sublimado_; teniendo muy presente que la disentera de carcter ptrido es del dominio de otros medicamentos, como el _zumaque_, el _arsnico_. El _sublimado corrosivo_ es igualmente til en el estreimiento por inflamacion seudo-membranosa de una porcion dada del intestino grueso, y en los clicos hemorroidales con tumefaccion del hgado, y stasis venoso abdominal. Acabamos de ver el poder antiflogstico del _mercurio_ y los inmensos recursos que ofrece bajo este punto de vista prctico. Sus propiedades se estienden aun las inflamaciones subagudas, las fluxiones agudas escrofulosas, las induraciones consecutivas de estas flegmasas. La inflamacion de la glndula mamaria, especialmente en las nodrizas, exige imperiosamente el _mercurio_, ya solo, seguido precedido de _belladona_ y _bryonia_, ya combinado con uno y otro en una pomada que se aplica los panadizos incipientes, en las inflamaciones articulares, etc..... El _mercurio vivo_, el _calomelano_ y el _yoduro de mercurio_ son muy eficaces en las induraciones que persisten en distintos puntos de la mama despues del descenso de la inflamacion por un stasis lcteo. Lo mismo decimos de las adenitis escrofulosas y de las flebitis, despues de la agudeza hasta la terminacion por induracion. El _yoduro de mercurio_, en sus efectos fisiolgicos, inflama el tero relajndole; y es el mejor medicamento que se debe emplear en las metritis crnicas con descenso del tero, hipertrofia infarto de este rgano, y sensacion de pesadez, de calor, de tirantez..... La parotitis en las personas linfticas, aun cuando haya llegado la supuracion, si hay grande infarto, cede al _mercurio_, que le resuelve si se le usa desde el principio. Es aun el mejor medicamento y el mas eficaz en las parotitis. En estos casos, como en las inflamaciones de la lengua y de las amgdalas, debe administrrsele despues de la _belladona_; pero puede drsele solo en las amigdalitis y anginas de carcter membranoso; es el mas poderoso modificador conocido de las afecciones de la garganta. Solo est contraindicado en la angina maligna gangrenosa, y en general, en todas las flegmasas que tiendan la gangrena por la malignidad por el esceso de inflamacion; la agudeza nerviosa sangunea, es decir, los estados nerviosos sanguneos no corresponden su esfera de accion. Como medio principal accesorio, el _mercurio_ est indicado en todos los casos de oftalma subaguda y en gran parte de los crnicos. Su accion no se limita la superficie, ataca las partes profundas del ojo. En el estado flegmsico catarral y escrofuloso es anlogo de _belladona_; en los casos crnicos, precisa como auxiliares el _azufre_ y el _carbonato de cal_. El _sulfuro negro de mercurio_ est aun muy poco conocido; pero ha sido muy eficaz en las inflamaciones crnicas de los ojos, en la blefaritis, la secrecion sebcea, la conjuntivitis crnica. La iritis reclama el _sublimado corrosivo_, lo mismo que la inflamacion escrofulosa ertica. El _calomelano_ es mas propio de las inflamaciones oculares indolentes, en el flujo de los oidos de los nios sin otitis anterior, en la otitis subaguda despues de la _pulsatila_ la _belladona_, as como tambien en las afecciones de los gnglios del cuello con tension inflamatoria. La orquitis venrea, el bubon sifiltico, la laringitis y la oftalma de la misma naturaleza, la gonorrea virulenta y todas las inflamaciones de este gnero exigen _mercurio vivo_ _soluble_ de las primeras atenuaciones, la dsis de algunos centgramos al dia y por un mes al menos. Los hechos y la esperiencia mas slida estn acordes en esto con los sntomas fisiolgicos del _mercurio_, para confirmar esta prctica que es sin contradiccion la mas pronta y segura. Para convencerse si la gonorrea es no virulenta, se ha aconsejado recurrir la esploracion por la inoculacion; pero este medio no es siempre aplicable: en estos casos, que se administre no inmediatamente la _copaiba_, es necesario emplear el _mercurio_ las dsis arriba indicadas para destruir el vrus sifiltico si existe; si no existe, este medicamento no producir efecto alguno perjudicial y ser una garanta de seguridad. Muchas afecciones erisipelatosas con edema alrededor, dolor quemante, color rojo claro de la parte, son del dominio del _mercurio_; como la erisipela de la mrgen del ano, que algunas veces exige el _licopodio_, la inflamacion erisipelatosa del escroto y de las articulaciones, y la que sobreviene en personas cacoqumicas, escrofulosas, sifilticas, en cualquiera parte del cuerpo; el _cido aztico_ es un auxiliar del _mercurio_ y se administra con frecuencia en abscesos cutneos antes del _sulfuro de cal_, cuando la piel est rubicunda; y en el panadizo abierto con pus seroso y sanioso. El _slice_ corresponde la estrangulacion de las partes inflamadas y la lesion de los huesos. En estas formas patolgicas, el _mercurio_ corresponde la inflamacion del periostio. =B.= _Afecciones neurlgicas y reumticas._--El _mercurio_ no est indicado en las neuralgias esenciales. El elemento dolor y el espasmo, en el _mercurio_, dependen de una discrasia de una afeccion particular del rgano afecto de estas lesiones de la sensibilidad y de la contractilidad; como las caquexias sifiltica, neuro-astnica, escrofulosa, anmica, serosa; y tambien las congestiones venosas y linfticas, las inflamaciones de la misma naturaleza, las flebitis, los stasis venosos de la vena porta, las induraciones, las supuraciones sero-purulentas y saniosas, las erosiones de los tejidos. Las neuralgias propias del _mercurio_ presentan un ritmo caracterstico mas que ningun otro medicamento. Se agravan por la noche y en la cama, empezando al finalizar el dia y concluyendo cuando reaparece. El calor de la cama la aumenta, pero la aplicacion del frio no alivia y el movimiento exacerba los padecimientos. Esto es aplicable igualmente los sntomas febriles. Los dolores son generalmente profundos, quemantes dislacerantes, con latidos casi siempre, escepcion de los dolores ostecopos propios del _mercurio_. El nico carcter que le hace anlogo al _zumaque_ y la _pulsatila_, es el de que los padecimientos se calman fuera de la cama; los dolores adems se alivian por el movimiento en el _rhux_; los de la _pulsatila_ no tienen la misma fijeza. La _quina_, el _ledum_ y la _manzanilla_ tienen, como el _mercurio_, dolores que se agravan al crepsculo y se alivian por la maana, pero difieren por otras circunstancias. Repetirmos ahora, que la _brionia_ tiene por caractres marcados la agravacion de los dolores por el movimiento, al aire libre, despues de la comida y hcia media noche; y que la _nuez vmica_, cuyos dolores tienen casi el mismo ritmo, aparecen especialmente se agravan hcia las dos de la maana y al despertar; siendo tambien muy manifiestos al empezar moverse y alivindose con la continuacion del movimiento. H aqu datos eminentemente prcticos cuyo conocimiento es algunas veces el nico medio para elegir el medicamento en casos dados. Qu prctico no habr observado la variedad estraordinaria de los dolores en cuanto circunstancias de este gnero! La negligencia de estas apreciaciones pone con frecuencia al mdico en la necesidad de recurrir medios indirectos de curacion la paliacion por la aplicacion de vejigatorios, por la administracion de narcticos, etc..... La cefalalgia del _mercurio_ se espresa por latidos; y si es histrica, por lancinaciones y un estado ertico. El _fsforo_ tiene cefalalgias de este gnero, pero con nuseas por la tarde. No enumerarmos todas las neuralgias del _mercurio_, pero s indicarmos la odontalgia, una de las mas frecuentes, porque cuando es catarral se adapta al _mercurio_, as como tambien la que tiende la caquexia la cries del diente; presenta siempre un fondo linftico, hidromico, de destruccion del tejido. Aparte del ritmo anlogo al del _mercurio_ y los diversos estados orgnicos que se refieren los del mismo medicamento, hay aun agravacion del dolor por la impresion del frio y del calor producida por los alimentos; el diente dientes parecen mas largos, vacilan, hay salivacion, desprendimiento de las encas, irritacion frecuente de la membrana alveolar; se presenta, en fin, casi siempre alguna hinchazon plida rubicunda de las encas de la mejilla. Las afecciones espasmdicas y aun epileptiformes que se aproximan los efectos del _mercurio_, no deben contarse entre las afecciones diatsicas de las que nos ocuparmos en los prrafos siguientes. Sin embargo, consignarmos las indicaciones mas notables del _mercurio_ en las neuroses desarrolladas, como la ninfomana y la hidrofobia. El _mercurio_ corresponde por su accion antiplstica y descomponente en las ditesis caracterizadas, y en muchas neuroses de personas debilitadas cacoqumicas; pero su accion electiva en la garganta y el tero le hace muy til en estas dos neuroses, en personas de una constitucion no ajada y jvenes linftico-sanguneas. La ninfomana propia del _mercurio_ es la que resulta del abuso de los placeres, cuando el orgasmo nervioso repetido ha producido temblores involuntarios y una astenia nerviosa profunda altera la nutricion. Los sntomas locales son: prurito insoportable y que llega hasta el furor, irritaciones frecuentes de la vagina y de los grandes labios, sensacion de quemadura al orinar, leucorreas corrosivas, alteracion de la vista, irascibilidad, apata. El _oro_ y la _tuya_, y tambien la _nuez vmica_, prestan en estos casos servicios muy importantes en un tratamiento erizado de muchas dificultades. El _mercurio_ est indicado en los espasmos del exfago y de la laringe caractersticos de la hidrofobia: estos espasmos dependen de la inflamacion de la mucosa farngea. La patogenesia del _mercurio_ contiene adems el horror los lquidos, el furor que escita la vista del agua, el delirio particular de la hidrofobia y sus alucinaciones, los movimientos espasmdicos del cuerpo. La _cantrida_ es en esto mas anloga que la _belladona_; pero esta, el _estramonio_ el _beleo_ se adaptan mejor los espasmos de los msculos de la faringe que dificultan la deglucion con sensacion de sequedad. Las neuralgias reumticas de la cara, la otitis y la otalgia pueden exigir _mercurio_ _pulsatila_; para el primero, el dolor es mas fijo, se agrava mas con mas constancia por el frio, es mas exactamente nocturno; para el segundo, los dolores son menos fijos; el calor les agrava en general mas que el frio, y la existencia de una fluxion plida encendida le contraindica. En los dolores reumticos es necesario tener presente los sntomas siguientes, como indicantes del _mercurio_: agravacion por toda la noche, cara plida, alteracion de los rasgos de la cara, edema de las estremidades, escitacion nerviosa, sudores que no alivian, y los sntomas que se refieren la citica y la gota. En esta ltima afeccion, hay rubicundez de la piel y tumefaccion; pero no tofos como para la _estafisagria_, la _quina_. Vamos insistir en este prrafo sobre la fiebre, para marcar los caractres del reumatismo febril y de la fiebre reumtica que corresponde la esfera nerviosa del _mercurio_. En estas afecciones hay calor vivo y alternativa de escalofros y bocanadas de calor muy incmodas; el enfermo se ve precisado mover incesantemente las partes dolorosas, y sudores abundantes le molestan y fatigan. El sudor, especialmente el copioso que no alivia, es una indicacion particular del _mercurio_, en el estado agudo. Este medicamento es al elemento reumtico-catarral lo que el _acnito_ es al elemento inflamatorio. Con mucha frecuencia, la _pulsatila_ completa confirma la accion del _mercurio_ en estas afecciones, y hasta es indispensable cuando los dolores son errticos y cambian fcilmente de sitio. El _mercurio_ presenta entre sus efectos el cuadro mas completo del reumatismo articular subagudo; su accion se dirige las membranas sinoviales y tejidos blancos que son el punto de una fluxion cuyo carcter es mas bien linftico seroso que sanguneo, y que viene terminar por un derrame seroso mas bien que piognico. La _brionia_ es en este caso el medicamente mas anlogo en cuanto la electividad sobre los tejidos celulares, membranosos, fibrosos y tendinosos; pero su accion es mas aguda, mas sangunea y mas anloga en este sentido la del _rnica_; la _sal de nitro_ parece ser el intermediario de la _brionia_ y el _mercurio_, el cual conserva siempre sus caractres distintivos. =C.= _Afecciones sifilticas._--El _mercurio_ no cura todas las formas de la sfilis; pero la esperiencia clnica le indica como un medio necesario en primer trmino en todo accidente sifiltico ttulo de especfico y de antdoto[9]. A todos consta que la sfilis ocupa sucesivamente, por lo general, la piel, las membranas mucosas, el tejido celular, los huesos; pero que el crculo de sus transformaciones no est limitado estos puntos, y que el sistema nervioso puede afectarse, serlo inmediatamente, especialmente por la generacion. Cuntos asmas, gastralgias, epilepsias, enajenaciones mentales, etc...., no proceden de la sfilis? La esperiencia prueba que puede revestirse con todas las formas de las afecciones de las membranas mucosas y de los diversos aparatos orgnicos, sin pasar por sus formas comunes y primitivas. En todas estas circunstancias, el _mercurio_ y sus diferentes preparaciones se hallan indicadas en primera lnea, y dan lugar despues otros medicamentos mas menos anlogos y capaces de completar su accion; tales son: el _yodo_, el _oro_, el _azufre_, el _sulfuro de cal_, la _plata_, el _mezereum_. La gonorrea la blenorragia no sifiltica es mas rara de lo que se cree, siendo prudente en muchos casos en los que las causas de la infeccion son probables, tratar esta afeccion como virulenta, aun cuando la inoculacion no sea favorable. Varias razones dan lugar creer en la existencia de una gonorrea sicsica, aceptando que la scosis sea un vicio independiente de la sfilis. Sea de esto lo que quiera, la aparicion de escrescencias, verrugas, condilomas, crestas de gallo, coliflores, en el curso de una afeccion sifiltica, en su declinacion y aun despues de ella, complicaria de un modo estrao el diagnstico de las enfermedades venreas sin los trabajos de Hahnemann y sus discpulos que han diferenciado la scosis, no solo por sus sntomas propios, sino tambien por su tratamiento, como puede verse en los artculos _Tuya_, _Acido aztico_, _Licopodio_, y como lo harmos ver en este. Sin embargo, satisfechos con poseer los medios de combatir la scosis, tan bien como la sfilis, nos importa poco que se considere la primera como una consecuencia de la segunda, y que no se admita la naturaleza sifiltica de una gonorrea aislada de todo otro sntoma venreo, hecha abstraccion de la inoculacion esploradora, puesto que se reconoce la sencillez de un tratamiento antisifiltico por las dsis pequeas, y que se acepta con mas facilidad la necesidad de tratar por el _mercurio_ una afeccion, que sin este medicamento, produce con frecuencia estragos tanto mas graves cuanto mas desconocida es su etiologa. Suprimir el flujo en pocos dias con la _copaiba_ y dar inmediatamente el _mercurio soluble_, como lo hemos dicho anteriormente, es una prctica tan recomendable como el uso del _mercurio_ solo y de seguida. Este ltimo proceder es mas propio para oponerse al desarrollo ulterior de todo sntoma. En los casos rebeldes, la gonorrea puede exigir el uso del _azufre_, especialmente cuando el lquido es amarillento y la flogosis local casi nula. El _mercurio_ alternado con el _azufre_ es tambien el mejor medio para corregir las poluciones sanguinolentas con espasmos pasajeros que sobrevienen involuntariamente aun en la aproximacion de los sexos. Es muchas veces necesario en la gonorrea con erecciones dolorosas, estranguria y flujo de sangre, calmar esta irritacion violenta con algunas dsis de _cantrida_. A su vez, el _azufre_ y la _tuya_, dados sucesivamente, curan muy bien las gonorreas indolentes y pasivas que subsisten despues de la administracion conveniente del _mercurio_. El _sublimado corrosivo_ es algunas veces necesario en los casos de uretritis crnica. Es preferible el _yoduro de mercurio_, si hay alguna nudosidad en un punto dado del canal de la uretra. En las mujeres, es el _mercurio_ con la _tuya_, el _hierro_ y el _zumaque_, pero usado antes que estos, aun en las vaginitis no sifilticas, el mejor medio de corregir la leucorrea rebelde con dolores de escoriacion en la vagina, y quemantes con prurito en los grandes labios. Necesario es veces recurrir otros medicamentos, como la _sepia_, el _licopodio_, el _azufre_ y aun el _estao_. Las indicaciones del _mercurio_ consisten en un estado inflamatorio de la mucosa vaginal que tiene un color rojo-oscuro, en un flujo abundante y corrosivo y en la tumefaccion de los grandes labios. En fin, el _precipitado rojo_ y el _cinabrio_ _sulfuro rojo de mercurio_, obran con mucha eficacia; del mismo modo que en los afectados de balanitis con erosion del glande y flujo como lechoso, y en las gonorreas subagudas por recidivas, si hay hinchazon de los vasos linfticos lo largo del pene y del prepucio. La aplicacion de las diversas preparaciones del _mercurio_ en las lceras sifilticas de toda especie, exige distinciones que indicarmos, aunque ligeramente. El chancro primitivo, en la primera sfilis en una segunda infeccion despues de una curacion perfecta, exige simplemente el uso del _mercurio vivo_ _soluble_, la dsis de 3 4 gramos de cada una de las tres trituraciones, tomados por fracciones cotidianas por maana y tarde, durante veinticinco treinta dias. El _precipitado rojo_ es la preparacion preferible cuando el anterior ha sido ineficaz por varias causas, por ejemplo, en personas que han sufrido repetidas veces la infeccion. El _cinabrio_ se dirige al chancro simple y primitivo, cuando el fondo se eleva sobre los bordes; la _tuya_ en iguales casos sucede al anterior con ventaja. El _precipitado rojo_ conviene en general en el chancro indurado inflamado. Se ha recurrido al _biyoduro de mercurio_ para el chancro indurado, insensible, y para el bubon indolente. Mas sea cual quiera la preparacion _mercurial_ elegida, es necesario agotar su accion, despues de administradas las dsis convenientes, si no se quiere producir una alteracion retardar la mejora del enfermo. El chancro indurado exige un tratamiento de dos tres semanas mas que el chancro primitivo, y dsis iguales, pero continuadas por mas tiempo. El chancro, ya primitivo, ya indurado, si tiene un carcter fagednico con tendencia la destruccion de los tejidos, si ocupa la uretra y se inflama al estenderse, reclama el _sublimado corrosivo_, que obra mejor en las personas debilitadas caqucticas, y cuando los dolores son quemantes. Muchas veces se limita combatir la malignidad, simplificarle; entonces se le reemplaza con otra preparacion que se adapte mejor al estado del chancro modificado por l. Las lceras secundarias del velo del paladar, de las alas de la nariz, las lceras escrofulosas de la crnea que se estienden rpidamente y cuya secrecion es icorosa con fotofobia, y en general, las afecciones escrofulosas con tumefaccion, inflamacion, destruccion de los tejidos y caquexia, corresponden perfectamente al _sublimado corrosivo_, as como los bubones abiertos que se agrandan mucho y son muy dolorosos. El bubon simple, primitivo, y la orquitis blenorrgica, en una palabra, todos los accidentes primitivos de la sfilis, en personas bien constituidas poco acostumbradas la dolencia, les basta el _mercurio_ con sin el chancro simple. La oftalma blenorrgica exige _calomelano_ y algunas veces el _sublimado corrosivo_. El bubon consecutivo al chancro requiere el _precipitado rojo_, as como tambien las alteraciones sifilticas de la boca y de las amgdalas con concreciones y lceras, igualmente las lceras escrofulosas que empiezan por una ampolla. En las aftas de la boca con salivacion, en la estomatitis sin accidente alguno estraordinario, est indicado el _calomelano_. Respecto las aftas, conveniente es hacer constar, que las del _mercurio_ son profundas y flcidas, con el fondo grisceo y un color rojo oscuro de la mucosa que las rodea: este color es plido en las aftas del _cido fosfrico_, y rojo en las del _mezereum_. Las aftas del _cido clorhdrico_, del _carbon vegetal_ y de la _quina_ son mas atnicas y sobrevienen despues de una afeccion gangrenosa, son ellas mismas gangrenosas. Aun cuando el _precipitado rojo_ es til en los tubrculos sifilticos de la piel, en las siflides impetiginosas, cuyas costras se cubren de pequeas ulceraciones, el _biyoduro de mercurio_ es preferible en las induraciones tuberculosas que sobrevienen despues de la cicatrizacion de los chancros indurados. Estas concreciones ocultan el peligro de un chancro fagednico, y cuando llegan abrirse, deben llamar la atencion del mdico. En este caso, el _biyoduro de mercurio_ es un medio eficaz. Tambien lo es en la epididimitis blenorrgica, en la orquitis subaguda con sin persistencia del flujo, en la siflide del escroto: esta afeccion est caracterizada por concreciones cuya superficie se esfola, y segrega una serosidad la que reemplazan pelculas que se desprenden y dejan la piel de color rojo de carne con escozor. El _biyoduro de mercurio_ tambien juega en las lceras que reemplazan las concreciones de que hemos hablado, aun cuando se estiendan y propaguen la piel; los abscesos en el ano reclaman igualmente este medicamento. Estos accesos dejan con frecuencia en pos de s una induracion tuberculosa del tejido celular situado entre la piel y la _fascia superficialis_, induracion que renueva muchas veces el absceso. El _calomelano_ cura el absceso, y el _biyoduro de mercurio_ la induracion. Este medicamento es un escelente recurso en los infartos del tero con descenso de este rgano: esta propiedad curativa resulta, no solo de los hechos clnicos, sino de sus efectos fisiolgicos. Posee, pues, una utilsima accion en casos de este gnero que no se refieren la sfilis. Las menores dsis de _calomelanos_ esponen la salivacion y la estomatitis mercurial; por cuya razon debe ser parco el mdico en su uso, aun en dsis estremadamente atenuadas; conviene reservarle para las afecciones que cura mejor que cualquiera otra sal mercurial, cuando en estas afecciones hay, por ejemplo, lceras en la garganta, en la boca, dolores ostecopos, etc..... En atencion lo espuesto, el _mercurio vivo_ es rara vez el mejor medio en los accidentes secundarios, y mucho menos en los terciarios de la sfilis, siendo por lo tanto preferibles siempre las preparaciones mercuriales, menos que en el principio de una infeccion reciente, se haya usado convenientemente el _mercurio_. Preciso es confesar que los tratamientos clandestinos, los remedios secretos mal aplicados, y la negligencia de ciertos enfermos ponen con frecuencia al mdico en el mayor embarazo para apreciar los medios que se han usado y aun la naturaleza misma del mal que puede ser mercurial y juzgrsele sifiltico, y _vice-versa_. Esto es precisamente lo que constituye una de las dificultades que se presentan para curar accidentes mas menos remotos, tales como manchas, pstulas; pstulas tuberculosas, aftas induradas, escoriaciones de las mucosas, placas mucosas, tubrculos, cries, periostitis, exstoses, dolores ostecopos, tumores gomosos, ozena sifiltica, y otros accidentes mas remotos aun, cuya curacion por los medios antisifilticos espresa descubre el orgen, como son: ciertas gastritis, cefleas y cefalalgias, dolores reumticos..... Mas sean las que quieran las dificultades de estos tratamientos, se puede recurrir medicamentos que, como el _sulfuro de cal_, el _cido aztico_, la _tuya_ y el _mezereum_, juegan en las transformaciones de la sfilis en todo el organismo. Bien pronto volvermos decir algo de esto al hablar de las ditesis; pero antes de abordar el exmen de las afecciones sifilticas de la piel, indicarmos que el _azoato de mercurio_ est mejor indicado en las vegetaciones sifilticas blandas, sangrantes, poco dolorosas y planas, situadas en la faringe, en el ano y en la lengua. En este sntoma, como en cualquiera otro de la sfilis, es muy importante hacer observar que el mdico instruido evita con cuidado toda cauterizacion y toda escision, hasta la aplicacion de pomadas y lociones medicamentosas irritantes. La razon de esto es que los sntomas, chancros y vegetaciones, espresion del vrus interno, cuya manifestacion esterior indica la fuerza languidez, la regularidad la aberracion, importa dejarles subsistentes fin de reconocer el efecto del tratamiento en las modificaciones que sufran. Esta prctica es por lo tanto la mas racional y la mas sencilla, y que desgraciadamente abandonan algunos enfermos, la que, merced su impaciencia, estiman mas cortar una escrescencia que reaparecer tantas veces como se arranque, que aguardar algunos dias para verlas arrugarse, desecarse y desaparecer sin dolor y sin dejar rastro alguno, por la eficaz influencia del _mercurio_, del _cido aztico_ y de la _tuya_ administrados al interior. =D.= _Afecciones cutneas._--Es precisa que las afecciones cutneas conocidas con el nombre de siflides y claramente descritas en los libros, sean fciles de diagnosticar y que presenten caractres inequvocos. El _mercurio_ por otra parte no solo es eficaz en enfermedades cutneas procedentes de una manifestacion secundaria de la sfilis, sino que tambien lo es en varias afecciones herpticas y escrofulosas. Las siflides pueden revestir todas las formas de las enfermedades cutneas. Se manifiestan algunas veces simultneamente con los sntomas primitivos, si bien las mas se verifican despues y aun con meses y aos de intrvalo. Hay circunstancias en que estas erupciones estn acompaadas de movimientos febriles y dolores nocturnos en los huesos y las articulaciones; casi siempre alternan con cualquier otro sntoma sifiltico. Las partes genitales, la mrgen del ano, la cara, la frente, el dorso, y el abdmen, son los puntos de preferencia. Sea cual quiera la forma, siempre tienen un color particular de rojo violeta de amarillo sucio; se la designa con el nombre de heptica y cobriza, y presentan en general una tendencia notable la ulceracion que reviste el carcter sifiltico. Las pstulas sifilticas, y en particular la _corona veneris_, exigen con preferencia la _tuya_ y el _cido aztico_, despues del _mercurio vivo_ el _cinabrio_. Las escamas y todas las esfoliaciones, aun de la palma de las manos, con el aspecto cobrizo caracterstico, reclaman el _sublimado corrosivo_, el _cinabrio_, y cuando mas, la _clematis_, el _licopodio_, el _mezereum_. En los tubrculos, son eficaces el _biyoduro de mercurio_ y el _carbonato de cal_. Las ulceraciones ceden con el _etiope mineral_, el _azoato de mercurio_, el _slice_, la _estafisagria_ y la _tuya_, cuando se cubren de costras y se sitan en los rganos genitales. En todas las formas de las siflides estn mas indicadas las _sales mercuriales_ que el _mercurio vivo_. El _cinabrio_ en general, corresponde mas exactamente las erupciones vesiculosas, las vesculas aisladas por placas sobre fondo rojizo, en las tumefacciones rubicundas, erisipelatosas de las mejillas y de los prpados, en las manchas mucosas, en las fluxiones de la mucosa nasal con esceso de secrecion, que la fluxion se estiende al labio con vesculas, y que el prurito es violento. El calomelano es mas propio para los abscesos en el ano; el _biyoduro de mercurio_, en las induraciones concreciones, y los tubrculos; el _sublimado corrosivo_ en los casos rebeldes, el estado caquctico, las ulceraciones corrosivas, las rubicundeces vagas y estensas, el _azoato de mercurio_ en el intertrigo, las escoriaciones, el _mercurio vivo_ _soluble_ en la zona no sifiltica antes del _arsnico_ mismo y otros medicamentos propios de esta erupcion, tales como el _grafito_, el _causticum_ y el _zumaque_; alternado con el _azufre_, es un poderoso medio de resolucion en la induracion de la piel y del tejido celular. Aun en las afecciones no reputadas como sifilticas, el _mercurio_ y sus preparaciones tienen una eficacia superior la _sepia_ y al _carbon vegetal_, en la psoriasis; al _petrleo_, _grafito_, _sal marina_, _carbonato de cal_ y _zumaque_, en el eczema; los mercuriales son tiles en el tratamiento del ectima y en las grietas, aunque en menor grado que el _zinc_, la _tuya_ y la _pulsatila_, pero teniendo presente que el _licopodio_, el _grafito_, el _zinc_ y otros varios medicamentos estn indicados en estas especies de lesiones cutneas. El _mercurio_ es con frecuencia preferible _arsnico_ y _belladona_ en el _lupus_, y entra como elemento esencial en el tratamiento de la elefantiasis y de la _flegmasa alba dolens_. Ciertas tias reclaman su uso sobre todo despues del _azufre_ y del _carbonato de cal_; lo mismo puede decirse de casi todas las afecciones herpticas en personas escrofulosas linfticas y de una constitucion floja. =E.= _Afecciones serosas, caqucticas, anmicas y escrofulosas._--Se tratan victoriosamente por el _mercurio_ muchas enfermedades, ya sean la espresion de las caquexias escrofulosa, sifiltica y mercurial, ya que contribuyan desarrollar el estado de las mismas. Independientemente de las afecciones indicadas ya, podemos citar: 1. las colecciones serosas, desde el edema hinchazon de los tegumentos con aspecto flojo y color plido y sucio de la piel hasta la ascitis. En todos estos casos, el _mercurio_ puede jugar en union con la _belladona_, el _arsnico_ y el _azufre;_ en el hidrocele escrofuloso, el _slice_ es muy anlogo _mercurio_. Las hinchazones artrticas, edematosas y plidas, con dolores internos y gastrose, exigen _mercurio_ y muchas veces la _quina_. 2. Los flujos astnicos, los infartos glandulares mucosos con hipersecrecion tendencia la destruccion de los tejidos. La materia de estos flujos y de estas secreciones est mal elaborada; la supuracion es icorosa y de mal carcter; sucede lo contrario que en las ulceraciones de la sfilis reciente cuando la esfera vegetativa no est aun alterada. En todos los casos de hipersecreciones hay atona de la fibra, astenia nerviosa y descomposicion de los lquidos: sudores nocturnos, diarreas colicuativas, lientera, otorrea, leucorrea, coriza con ozena, ligera hinchazon de la nariz y el periostio, salivacion, supuracion saniosa abundante de las superficies ulceradas y blandas. El fsforo, el _azufre_, la _quina_ y el _carbonato de cal_ son veces tan tiles como el _mercurio_. 3. La sudamina, el sudor de los pis, la alopecia, la caida deformidad de las uas, la esterilidad, las prdidas seminales, la albuminuria y una multitud de afecciones debidas una cacoquimia, una perversion funcional con un fondo de astenia y falta de plasticidad. 4. Las afecciones caracterizadas por la astenia nerviosa con temblor muscular, grande debilidad; las parlisis que se desarrollan con lentitud, parciales generales, con infiltraciones serosas en diversos grados, decoloracion de los tejidos, ausencia del calor natural; las manas automticas, la corea, y aun la misma epilepsia. El _mercurio_, en fin, es uno de los principales medicamentos de la escrfula; conviene no solo en los infartos linfticos y en las flegmasas subagudas de las mucosas, sino tambien en su perodo avanzado, si hay sudores nocturnos, flujos colicuativos, enflaquecimiento rpido, gnglios infartados ulcerados, erupciones costrosas pruritosas, especialmente en el cuero cabelludo, orinas sucias y abundantes, deposiciones fciles y lientricas, timpanitis, raquitismo. En estos casos, las dsis mas dbiles son las mas eficaces, pues su semejanza conduce la necesidad de su estrema atenuacion. Obrando el _mercurio_ electivamente en el sistema linftico y sobre la fuerza plstica, conviene de preferencia en el _habitus_ leucoflegmsico y en la hinchazon de la piel, con facilidad resfriarse y sudar; pero con la condicion, de que los casos que exigen el _mercurio_, cuanto mas se separan de estas disposiciones orgnicas, tanto mas distan de este medicamento y se aproximan sus sales, desde el _precipitado rojo_ hasta el _sublimado corrosivo_, y desde el _sulfuro de mercurio_ hasta sus _yoduros_ y _azoatos_. Asimismo conviene el _mercurio_, por sus efectos, en la alteracion de la nutricion, en la venosidad y en el estado seroso, en la retardacion del desarrollo intelectual por la debilidad fsica y vegetativa; pero se debe recurrir una de sus sales si se unen la sequedad de la piel de las superficies exhalantes y algunos fenmenos de eretismo sanguneo. El _mercurio_, adems, despierta la receptibilidad medicinal cuando la vida vegetativa es la mas especialmente afectada, y que la astenia plstica y el entorpecimiento de la inervacion se opone toda reaccion. Las indicaciones del _mercurio_ en las afecciones que acabamos de enumerar sucintamente, estn caracterizadas por algunos de los sntomas que indican su profunda influencia en el organismo, como los siguientes que completan el cuadro de su accion: calambres, espasmos, grande fatiga, debilidad enorme, malestar del cuerpo y del espritu, somnolencia, ardor de la sangre con temblor de los miembros, infartos linfticos, tumefacciones pasivas de las mucosas con hemorragia, rubicundeces astnicas en la piel, flujos pasivos, secreciones exageradas, pus mal elaborado, lceras fagednicas, edemas; derrames serosos, decoloracion de los tejidos, color amarillento de la piel, sudores fciles, escitabilidad de todos los rganos, marasmo, agravacion de los sntomas por la noche y con el calor de la cama, grande sensibilidad y agravacion de los padecimientos al aire frio. Siempre que en el tratamiento de la sfilis se observe un conjunto de sntomas como los siguientes: cries hmedas, lceras fungosas, flcidas, astnicas, disolucion de la sangre, vacilacion de los dientes y erosion de las encas, mal estado de la boca, salivacion, temblores, fiebre hctica, es muy probable que haya una caquexia mercurial. Desde entonces se debe proceder dar un antdoto, entre los que debemos indicar: 1. el _azufre_, que es el que mejor corresponde los sntomas de la fiebre lenta y al eretismo que sufre en medio de los fenmenos mas graves. Las aguas minerales sulfurosas obran en este sentido con mucha eficacia, no por neutralizar el _mercurio_ que pueda existir en la economa, sino por combatir los efectos del medicamento y las modificaciones que opera en la vitalidad y los tejidos, especialmente en la gota mercurial, las tumefacciones articulares aisladas, las parlisis incipientes con temblores, las flegmorragias. El _mercurio_ es su vez uno de los mejores antdotos de los efectos dinmicos del _azufre_. El _sulfuro de cal_ est igualmente indicado en la caquexia mercurial, la astenia nerviosa, las cries, las complicaciones escrofulosas. 2. El _cido aztico_, la dsis mas dbil, pero bien apropiada, neutraliza los efectos del _mercurio_ y cura las afecciones sifilticas agravadas sostenidas por este medicamento, como son: las vegetaciones y las lceras de los rganos genitales, las aftas y los chancros corrosivos flcidos, los infartos de las glndulas inguinales, las lceras de la garganta, la gota militar, las manchas color de violeta cobrizas en la piel con aspecto sucio, la otorrea, la oftalma, la ozena, las grietas, los herpes en las manos, de carcter sospechoso, las pstulas lvidas en la frente y en el dorso, la sensibilidad escesiva del cuero cabelludo, la alopecia. 3. El _oro_ puede reemplazar al _cido aztico_ en un gran nmero de estos casos; pero combate mejor aun las cries de los huesos del crneo, de la nariz y de la cara, la destruccion de las partes blandas del paladar, los dolores ostecopos, los accidentes de la gota anormal, la dispepsia, las palpitaciones, el hidrotorax incipiente, la ictericia y las afecciones del hgado. 4. La _quina_, cuando es mas bien el organismo y no un rgano en particular el afectado, cuyas fuerzas radicales estn alteradas, como por ejemplo: en la caquexia sin lesion especial, en la fiebre lenta con descomposicion del vientre y timpanitis, en las hemorragias pasivas y el edema de diversos rganos. La accion dinmica de la _quina_ est aqu tan indicada, que no se necesitan mas que dsis muy dbiles para reanimar las fuerzas, volver el tono la fibra, escitar la vitalidad. El _sulfato de quinina_ es algunas veces una preparacion mas apropiada que la _quina_. Dsis mayores son preferibles en ciertos efectos febriles del _mercurio_ y que toman un tipo intermitente, la forma de esta fiebre larvada, con sensacion de gran dislaceracion en la cabeza en otra parte cualquiera. 5. El _yodo_ es otro antdoto bien indicado en la salivacion mercurial, en los infartos linfticos y ganglionares desarrollados por la influencia del _mercurio_; el _slice_ se adapta las cries, las lceras degeneradas que se han resistido al _cido aztico_, al _oro_.... El _opio_ est indicado en los casos de postracion y para ayudar completar la accion de la _quina_. El _mezereum_, la _clematis_ y el _cido fosfrico_ convienen cuando el _mercurio_ ha desarrollado erupciones cutneas; la _tuya_, el _licopodio_, cuando hay vegetaciones sostenidas por dsis mercuriales; la _plata_ y otros medicamentos ya indicados, si las emanaciones vapores mercuriales han determinado accidentes paralticos. En las afecciones mercuriales rebeldes los medicamentos mas apropiados, no hay algunas veces mas que el _mercurio_ mismo que las pueda curar. Una multitud de hechos curiosos han establecido para este y otros medicamentos que las dsis infinitesimales son las mas idneas para disipar los efectos diatsicos y dinmicos de sus exageradas dsis. =Dsis.=--Si es importante no escederse de la dsis conveniente, fin de evitar los efectos medicinales que con tanta frecuencia complican la enfermedad influyen desventajosamente en su tratamiento, en el _mercurio_ es mas que en cualquiera otro medicamento. Las afecciones febriles inflamaciones locales ceden con dsis muy tnues: algunos centgramos de la tercera trituracion, repetidos varias veces cada hora, por ejemplo, algunos glbulos de la cuarta, sesta y aun duodcima atenuacion disueltos en agua para tomar por cucharadas mas menos aproximadas. Con estas dsis se curan las amigdalitis, las anginas y una multitud de irritaciones mucosas y de flogosis, de fiebres, de neuralgias..... Las trituraciones comunes, es decir, las hechas con un grano, con diez, bastan para el tratamiento de la sfilis, ya se emplee el _mercurio vivo_, ya una de sus sales, de sus compuestos, de _azufre_, de _yodo_..., segun el perodo de la sfilis que se haya de tratar los sntomas sifilticos dominantes; y rara vez habr precision de recurrir, no dirmos al licor de Van-Swieten, sino una solucion mucho menor de _sublimado corrosivo_; 15 centgramos por 250 gramos de agua destilada, para tomar cucharadas cada doce horas. No pueden negarse los buenos efectos del _ungento mercurial_ en fricciones en algunos casos de inflamacion, tal como el panadizo, la angioleucitis inflamacion de los vasos linfticos..... MEZEREUM.--DAPHNE MEZEREUM (MECEREON). I.--Historia. El _mezereum_ es de la familia de las thimelas, _Juss._, y de la octandria monoginia, _Linn._--No se trata del torvisco (_daphne guidium_), sino de la _laureola hembra_ _daphne mezereum_, y cuya corteza es la que se usa y de la que se prepara la tintura. En todos tiempos se ha creido que la aplicacion de la corteza irrita la piel y sostiene una supuracion superficial. Se conocen pocas observaciones referentes su uso interno; sin embargo, Huffeland la empleaba con xito en los dolores ostecopos, la tumefaccion de los huesos y ciertas afecciones cutneas. Algunos prcticos le han usado como un medio de combatir ventajosamente las periostitis, los padecimientos por abuso del _mercurio_, las adenitis escrofulosas, los herpes, tias, leucorreas, neuralgias y tics dolorosos, oftalmas crnicas, cierta hematuria, acortamiento de los tendones, fiebres intermitentes; mas para precisar estas indicaciones y algunas otras es preciso acudir Hahnemann, que es el primero que se ha dedicado al estudio de los efectos del _mezereum_ en el hombre sano. II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos. El conjunto de los efectos fisiolgicos del _mezereum_ indica una accion electiva sobre las membranas mucosas y sobre la piel primeramente, y en los tejidos celular y seo despues. Pero si este medicamento fuese mejor conocido, hay razones para creer que se podria determinar mas positivamente su electividad sobre el sistema linftico, la manera del _mercurio_. Por mas de un concepto son anlogos estos dos medicamentos; la analoga del _mercurio_ se halla en los sntomas siguientes del _mezereum_: dolores dislacerantes y tractivos; tumefaccion y dolor de las glndulas, de los huesos y cries; movimientos impetuosos de la sangre, fiebre violenta, pero con alternativa de aumento y disminucion, grande sensibilidad al frio; agravacion por la tarde y al aire frio; enflaquecimiento hinchazon del cuerpo y de la cara; dolores quemantes, prurito, irritacion inflamacion subaguda de las mucosas de los sentidos, de la boca y de los rganos digestivos, coriza fluente, leucorrea y otros flujos, debilidad y palidez. Pero en el _mezereum_, hay mas bien que escoriacion en las membranas mucosas, dolor. Las lesiones en la piel y las ulceraciones no presentan una supuracion degenerada y saniosa; las orinas estn mas bien disminuidas y muy elaboradas; hay dolores seguidos de debilidad paraltica, pero no de parlisis; los temblores no existen y la caquexia no se presenta completamente, aunque es una verdad que existe rudimentariamente en algunos sntomas de este medicamento. Sus sntomas en general son la espresion de una ditesis escrofulosa, de herpetismo, de stasis venosos. Fundado en esto, Reisig hizo de l un especfico en la hemicrnea del lado derecho. En algunos casos de neuralgias faciales con estorbo en la cabeza, dislaceracion en los maxilares superiores y dolor que irradia de la sien los dientes superiores, este medicamento ha sido eficaz, as como tambien en los dolores violentos, con estremecimientos en los msculos de una pierna y espasmos de las fibras que se acortan se hinchan. Un dolor de este gnero en el msculo temporal derecho ha cedido con _mezereum_. Este medicamento merece ser empleado con mas frecuencia en los dolores profundos y ostecopos agravados por el tacto y el movimiento, afectando alguna intermitencia y habindose resistido la accion de los medicamentos mejor indicados en el elemento dolor. La odontalgia, pues, consiste en punzadas quemantes dislaceraciones vivas que se estienden hasta las mejillas y los oidos. Los dientes parecen muy largos, el dolor aumenta por el contacto de los alimentos y por el tacto en los dientes. Los dolores se agravan por la tarde, y no se fijan tanto en los dientes cariados como los en que la membrana alveolar est afectada, inflamada; veces las encas se cubren de vesculas quemantes. En todos estos casos, es preciso tener presente que los enfermos vienen padeciendo erupciones degeneradas que reaparecen con bastante regularidad en el esto. Las afecciones espasmdicas no son estraas este medicamento; adems de los sntomas precedentes, podemos indicar los dolores calambrides, los saltos y estremecimientos musculares, la contraccion de las pupilas, la constriccion y apretamiento de la faringe, el hipo y las contracciones del diafragma, la constriccion espasmdica del esfinter del ano, los sacudimientos y contracciones rpidas de los msculos, sobre todo de los cigomticos y palpebrales. Estos sntomas determinan la eleccion del _mezereum_, en algunas irritaciones del ojo con rubicundez de la conjuntiva y escozor en los ngulos, en ciertas erupciones escamosas alrededor de los labios y en los miembros, en algunas diarreas violentas con procidencia del recto. Las afecciones de la cabeza con presion, aturdimiento y sobre todo pulsaciones en el cerebro, amargor de la boca, nuseas con horripilaciones, sensacion de hambre durante la fiebre, vmitos violentos con incomodidad en la cabeza de carcter vertiginoso, son caractres de la fiebre del _mezereum_, la cual es intermitente con calofros y frio mas prolongados que el calor, sed viva en el estadio del frio, sudor durante el sueo; cuando la fiebre es continua suele ser muy rpida en su curso y se asemeja mas bien un acceso aislado de fiebre intermitente. El _mezereum_ altera profundamente los tejidos; y todas las flogoses mucosas de su dominio tienen los dos caractres de subagudeza de cronicidad y de ligera hinchazon por la participacion del tejido celular subyacente en la afeccion de la membrana mucosa. Tal es la indicacion del _mezereum_ en la laringitis crnica, resto casi siempre de la sfilis, del abuso del _mercurio_ y de las sales de _yodo_. Esta laringitis puede ser tal, que los tejidos profundos se alteren hasta el punto de comprometer el libre ejercicio de la palabra, y que resulte por lo mismo la parlisis accidental de la lengua. El _mezereum_ est dotado de una incontestable eficacia en las inflamaciones con escoriaciones de la garganta y de las narices; en las leucorreas subagudas con ardores quemantes, cualquiera que sea la naturaleza del flujo; en ciertos infartos del cuello de la matriz, en el escirro, por lo menos en la induracion del ploro y espesamiento de la mucosa del estmago, ya en el cardias, ya en el ploro, aun con dolores que provocan vmitos caractersticos del cncer; en la blenorragia ulcerosa en la que la irritacion se propaga los tejidos submucosos. En todas estas circunstancias, hay un estado escrofuloso de debilitacion causa de los estragos constantes de un vicio herptico por lo menos. Los buenos efectos de la _plata_ en las afecciones profundas y en las lesiones de los huesos no son superiores los del _mezereum_ con quien tiene analoga por su electividad sobre los mismos tejidos y por varios efectos teraputicos concernientes la laringe, el estmago, los huesos, las lceras en la piel, el prurito. El _cido fosfrico_ con mas razon que la _asaftida_, merece ocupar el mismo lugar y ser administrado con los anteriores en los efectos desastrosos del _mercurio_ y de la escrfula en el sistema seo. El _mezereum_, en particular, es apto para disipar las periostitis que se han resistido al _mercurio_; es tambien eficaz en los exstoses de los huesos, largos sobre todo, y en las cries fijas ambulantes, con supuracion moderada, sin ella con mas frecuencia, pero cubrindose de costras en la estremidad del trayecto fistuloso. Las lceras fagednicas, varicosas, de mal carcter, cuyo tratamiento es largo, especialmente cuando los medicamentos mas usuales han sido poco eficaces, reclaman _mezereum_, y estn en relacion con su accion sobre el tejido celular huesoso sirviendo de base la lesion. Obra con preferencia en estos tejidos, por lo cual es mas propio en el tratamiento de las lceras con bordes no duros, cuya induracion ha desaparecido por la influencia de otros medicamentos; reanima la superficie ya negruzca y escita en ella una vitalidad normal. Las aftas profundas, anchas y flcidas, particularmente en la garganta, son igualmente del recurso del _mezereum_, cuando son antiguas, de recidiva, y se las puede atribuir al abuso del _mercurio_ una sfilis degenerada. Las enfermedades cutneas que forman el resto de la herencia teraputica del _mezereum_ estn caracterizadas mas bien por la etiologa que por los sntomas: rebelda, escrfula, siflide tenaz, abuso del _mercurio_ y del _azufre_, repercusion, h aqu los elementos etiolgicos dignos para fijar la eleccion del _mezereum_; en la descamacion repetida del epidrmis con algunos puntos ulcerados en distintos sitios, en la tia de los nios cuando es hereditaria, en las erupciones psoriformes y papulosas, en las inflamaciones del borde libre de los prpados, en lo cual la _digital_ y la _sal marina_ son muy anlogas, en los herpes escamosos, en fin, con costras que se reproducen constantemente y que han empezado por un grupo de vesculas, ya sobre la nariz, ya en el labio superior y el menton, ya en la cara y en los miembros. =Dsis.=--El _mezereum_ se administra en todas las dsis, desde 5 y 10 gotas de la tintura, hasta algunos glbulos una gota de la sesta y duodcima dilucion. Pero la esperiencia prueba, que las dsis mas fuertes no son siempre las mas eficaces, aun en enfermedades de los huesos y de la piel, en estados discrsicos. Se hacen aplicaciones esteriores por medio de una pomada compuesta de 20 30 gotas de la tintura para 30 gramos de manteca. La glicerina es tambien un vehculo muy cmodo para la tintura en la proporcion de una parte de esta para cuatro mas de glicerina. MILLEFOLIUM.--ACHILA MILLEFOLIUM (MIL HOJAS). I.--Historia. Esta planta, de la familia de las corimbferas, _Juss._; de la singenesia poligamia, _Linn._,--ha gozado en otros tiempos de grande reputacion en las hemorragias de toda clase, en dolores y espasmos, y aun en la epilepsia que reconoce por causa la supresion de un flujo sanguneo. Tambien se ha usado en la supresion de las reglas, de los loquios, de las hemorrides. II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos. Las esperiencias en el hombre sano hechas hace algunos aos con este medicamento, nos pueden conducir conocer el secreto de sus propiedades positivas. Se observan dolores casi siempre lancinantes en todas las partes del cuerpo; dolores quemantes y congestivos, especialmente en el pecho y en el abdmen; latidos y susurro en la cabeza; afluencia de sangre, encendimiento de la cara; sensacion de plenitud en el estmago, tenesmo con calor y presion en el recto; puntos, obstculo y opresion en el pecho; estos sntomas hacen temer que los ensayos no son numerosos y completos. Bastan, sin embargo, para autorizar su uso en casos de hemorragias, de las que han triunfado ya en la prctica varios mdicos. Estas hemorragias son: la hemoptisis congestiva que reemplaza los dolores lancinantes en los pulmones; en la bronquitis con dolores torcicos y esputos sanguinolentos; hemorrides fluentes cuando la prdida de la sangre es grande, la epistaxis con dolores pulsativos dislaceraciones en la cabeza; la metrorragia, los loquios escesivos; la ditesis hemorrgica y todas las hemorragias por recidiva. El jugo de la planta y su infusion han sido algunas veces preferidas para obtener estos resultados. Con estas preparaciones se han conseguido igualmente buenos efectos en ciertas alteraciones neurlgicas y espasmdicas, y hasta epileptiformes, procedentes de la supresion de las reglas, de los loquios, de las hemorrides, de una epistaxis, y en estos casos la accion del medicamento disipa los padecimientos reproduciendo el flujo sanguneo. =Dsis.=--La esperiencia no ha confirmado suficientemente la accion de las pequeas dsis, y parece conveniente administrar hasta 5 6 gramos del jugo de la planta, 15 20 gotas de la tintura, una infusion teiforme; reservando las atenuaciones para casos en que haya grande irritabilidad. MOSCHUS (ALMIZCLE). I.--Historia. Esta sustancia, escesivamente olorosa, procede de un animal del gnero de los cabritos. Se usa el _almizcle_ de Tonquin de Oriente, y cuya historia data del siglo XVI. Se le emple primeramente en el histerismo y otras afecciones nerviosas. Posteriormente se le ha usado en el tifus y fiebres nerviosas graves, en la fiebre catarral epidmica, y ltimamente en el delirio atxico de la neumona, como lo ha espresado muy bien M. Trousseau en su _Tratado de Teraputica_. La importancia del _almizcle_ no est aceptada por todos los teraputicos; pues mientras unos le han relegado al olvido, otros se limitan usarle en afecciones nerviosas astnicas y atxicas. Debemos, pues, emitir nuestra opinion, ilustrar la prctica, inquiriendo primero sus efectos fisiolgicos y presentando despues los hechos publicados hasta el dia. II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos. Entre todos los sntomas atribuidos legtimamente al _almizcle_, solo hallamos ciertos dolores de carcter calambride, tractivo, y que se fijan en el sistema muscular voluntario. Se observan sensaciones de tension y de presion en la cabeza, vientre y pecho, sensaciones que especialmente en la primera adquieren una agudeza tal, que parece como si se introdujese un clavo. Dominan mas los temblores, los espasmos, las convulsiones, los sntomas tetnicos, la histeria y el asma, y otras afecciones nerviosas: hay abatimiento, debilidad, desfallecimiento, sensacion de frio, horripilacion frecuente que desde la cabeza se estiende todo el cuerpo, acceso de calor quemante, vrtigos y oscilacion delante de los ojos y que llegan hasta el desvanecimiento, cierto estado como de embriaguez, oscurecimiento repentino de la vista, ojos fijos y centelleantes, ruido en los oidos y disecea, calor de la cara de una mejilla sin rubicundez, y encendimiento de la otra sin calor, acceso de nuseas, vmitos violentos, acceso de contraccion dolorosa hcia el ombligo con suspension de la respiracion, sensacion de tension del vientre con una ansiedad que obliga cambiar de sitio sin cesar, compresion de los gases, diarrea, estreimiento, conato apremiante intil deponer, exaltacion del apetito venreo, impotencia, vmito despues del cito, reglas anticipadas y escesivas, sensacion como si todo afluyese las partes genitales, constriccion de la laringe, respiracion difcil, constriccion espasmdica y sofocante en el pecho, palpitaciones angustiosas del corazon, ardor con sensacion de frio en los dedos de las manos, movimientos convulsivos de estas, inquietud y debilidad paraltica de las piernas. La esfera nutritiva parece que no est alterada; pues si hay algunos eructos, y alteraciones momentneas de las secreciones y prurito, solo son efectos de una escitacion sangunea y nerviosa efmera. Los efectos del _almizcle_ prueban su accion esclusivamente electiva sobre el sistema nervioso crebro-espinal, y le constituyen en un medicamento especial para un histerismo en el que los dolores son confusos indescriptibles, con clavo histrico: esta afeccion tiene adems por caractres sensaciones de constriccion en el pecho, en el epigastrio y en el vientre; grande variedad de los espasmos, de la congestion y del flujo, una irregularidad muy pronunciada en los fenmenos de la calorificacion, interrumpidos por momentos de calma. No nos corresponde esponer teoras sobre el histerismo, despues de las presentadas por hbiles fisilogos; nos limitamos la parte prctica de la teraputica, para determinar hasta donde sea dable las indicaciones del _almizcle_, uno de los medios antihistricos mas poderosos en toda clase de neuropatas y todos los cambios de dolores en las mujeres nerviosas. No es menos eficaz en algunas variedades de afecciones nerviosas asmticas, en el asma de Millar, en el espasmo de la glotis, en el hipo espasmdico con sensacion de constriccion. Pero cuando una neumona, una fiebre catarral grave, una nerviosa tifodea, el tifus, han llegado ese perodo astnico en el que la postracion se combina con fenmenos de escitacion, y en el que el _subdelirium_ se manifiesta y progresa en medio de los sntomas nerviosos que atestiguan la ataxia sobre un fondo de adinamia, el _almizcle_ est entonces llamado regularizar la marcha de la fiebre, sofocar sntomas peligrosos, establecer el predominio del sistema sanguneo necesario para la crsis de la enfermedad. No seria infundado, en fin, usar este medicamento en algunas convulsiones de los nios sumidos en una debilidad nerviosa por el progreso de una fiebre, por la persistencia de los espasmos, en ciertas afecciones tetnicas, en diversos estados nerviosos de personas aniquiladas por largos padecimientos y profundamente hipocondracos, y en la impotencia de las personas muy nerviosas, cuya actividad moral y debilidad orgnica estn en completa desarmona, y el deseo venreo tan pronunciado que la misma escitacion que desarrolla en los rganos paraliza su accion. =Dsis.=--Rara vez convendr administrar mas de 2 3 gotas de la tintura en agua; lo mas general es servirse de 2 3 de la primera segunda atenuacion, siendo tambien pocos los casos en que convenga recurrir atenuaciones mas altas. MURIATIS ACIDUM (ACIDO CLORHDRICO.--ACIDO MURITICO). I.--Historia. Es de admirar que con los progresos de la teraputica que tiende cada vez mas establecer sus indicaciones, segun la accion fisiolgica de los medicamentos, los autores clasifiquen tan diversamente el _cido clorhdrico_. Mientras que M. Trousseau[10] hace de l un simple _tnico astringente_, detenindose en la infancia del arte, Giacomini le considera como un hipostenizante vascular venoso anunciando sus virtudes _ priori_. El primero solo tiene en cuenta sus propiedades qumicas y mecnicas; el segundo prejuzga sus propiedades dinmicas, sin determinar las indicaciones teraputicas. El _cido clorhdrico_ ha sido poco usado, no obstante estar esperimentado por Hahnemann y algunos de sus discpulos. A pesar de todo, sus efectos fisiolgicos armonizan muy bien con los resultados clnicos obtenidos hasta el dia y llaman justamente la atencion del prctico. Este medicamento tiene alguna analoga con el _almizcle_ por sus sntomas febriles; con el _mercurio_, por sus lesiones y su caquexia, es decir, por su estado discrsico. Pero los sntomas febriles del _almizcle_ son nerviosos por su accion directa sobre el sistema crebro-espinal, mientras que los del _cido muritico_ son el resultado de su accion sobre la sangre y el conjunto de lquidos y slidos. En cuanto su analoga con el _mercurio_, debe decirse, en verdad, que no es tanta en la ditesis como con otros cidos minerales. II.--Efectos fisiolgicos. En el _cido clorhdrico_ los dolores son dislacerantes, rpidos, acompaados de hormigueo y debilidad, disminuidos por el movimiento, como si llamando mas sangre influjo nervioso en la parte, esta fuese menos sensible la lesion de la sensibilidad. Los dolores de las articulaciones producen la sensacion de quebrantamiento. Hay dolor en las partes profundas de los miembros, calor, sensibilidad dolorosa del periostio, grande apata, temor de moverse, abatimiento escesivo, marcha vacilante y estrema sensibilidad al frio hmedo. Se observan sntomas de prodromos febriles en los que domina el frio; calores febriles sin sed, grande agitacion durante la fiebre, pulso intermitente, irregular, frecuente, hinchazones hidrpicas, hemorragias pasivas, sequedad de la boca, irritaciones con escozor, quemazon, ulceraciones en las diversas mucosas de los rganos de los sentidos y de las vsceras; la inercia muscular se estiende las fibras de los intestinos y de las membranas musculares; la vida vegetativa est profundamente atacada, mas que por el sistema venoso, por el linftico; hay pruritos y ardores; algunas veces, erupciones costrosas, fornculos, pstulas negras, lceras ptridas y dolorosas. El carcter venoso del estado crnico consiste en las mismas erupciones y en sntomas como los siguientes: sensacion de ardor que acompaa todas las irritaciones de las mucosas y de las lesiones cutneas, hemorragias por trasudacion la superficie de las membranas mucosas, hemorrides con prurito, quemazon y flujo de sangre. III.--Efectos teraputicos. El _cido clorhdrico_ se usa tilmente en un gran nmero de afecciones de personas debilitadas, venosas y cuyo sistema muscular est torpe, que padecen alguna parlisis parcial, tales como ciertas convalecencias en borrachos de profesion; en personas que han abusado de los placeres y de la mesa; cuando hay sequedad en la piel, colecciones serosas en el peritneo y otros puntos, erupciones costrosas sin caractres sobresalientes, prurito en la piel que fatiga por lo mucho que molesta, prurito en el ano, en la vulva, hemorrides pasivas, hinchazon de la punta de los dedos de los pis y manos con rubicundez lvida y dolor quemante, entorpecimiento de los dedos de las manos con palidez; rubicundez ardorosa de las mejillas, granos en la cara, hinchazon y rubicundez de los prpados; relajacion crnica de los esfnteres; aumento y aun evacuacion involuntaria de las orinas; escrementos difciles de escretar por inercia del recto, deposiciones involuntarias y evacuadas inmediatamente de sentirse la necesidad; irritaciones de la vulva y del prepucio con ardor, lceras, secrecion escasa y acre saniosa; impotencia, reglas adelantadas; irritacion de la boca con pstulas y lceras blandas, tumefaccion escorbtica de las encas, ronquera y sensacion de escoriacion en la laringe, disecea. Para mejor caracterizar algunas de estas indicaciones, citarmos la angina gangrenosa, en la que este medicamento es anlogo la _quina_. Ambos son iguales en las lesiones cutneas y mucosas, aftas, lceras cuya atona es seguida de una hinchazon ptrida y de un movimiento de descomposicion prximo la gangrena hmeda, y aun de la cual esta ltima no es mas que un sntoma. Reemplaza con utilidad al _mercurio_ en las aftas malignas, y la _estafisagria_ en la tia hmeda con exudacion ftida, saniosa y si hay gangliones. Despues del _arsnico_, es el _cido clorhdrico_ el mejor indicado en la inflamacion erisipelatosa del escroto en los desollinadores limpia-chimeneas. Pero cuando con mas frecuencia se le ha empleado, es en las fiebres graves, por lo que su indicacion produce casi siempre pronsticos fatales; en las fiebres y exantemas febriles complicados con petequias negruzcas y fenmenos tifodeos, hemorragias pasivas, exhalaciones sanguinolentas, especialmente cuando el _arsnico_ ha sido ineficaz. Los sntomas febriles del _cido clorhdrico_ corresponden tambien perfectamente ciertos estados tifodeos cuyos caractres son: postracion, decbito, tendencia del enfermo deslizarse por los pis de la cama; diarrea ftida y serosa, borborigmos y ruido de tripas, flatulencia deposiciones involuntarias; necesidad de destaparse, pulso frecuente, pequeo, intermitente; rubicundez alternante en las dos mejillas, epistaxis prolongada; ronquido, agitacion y gemidos durante el sueo, labios hendidos rajados, sequedad y fuliginosidad de la boca, salivacion viscosa, fetidez del aliento, torpeza para hablar, como si la lengua estuviera paralizada; en los casos mas graves, aniquilamiento tal de las fuerzas musculares, que produce parlisis parciales una inminencia del pulmon. El _arsnico_ y el _fsforo_ son los medicamentos mas anlogos, pero ser preferible el _cido clorhdrico_ si las orinas permanecen abundantes y claras por regla general. Las aftas y erupciones miliares se manifiestan con menos frecuencia que la diarrea; no hay delirio menos que los ensueos terribles y angustiosos del enfermo no den lugar momentos de calma; en fin, la pasibilidad de las facultades intelectuales y de los sentidos es el estado ordinario y muy en armona por cierto con la resolucion de las fuerzas. Esta disposicion fsica y moral constituye la principal diferencia que existe entre los casos de tifus, de fiebres tifodeas y de fiebres nerviosas graves que son del dominio del _cido clorhdrico_ y los que pertenecen al _almizcle_ y la _valeriana_. =Dsis.=--Las dsis deben ser tanto mas dbiles, cuanto mas marcada es la facultad de reaccion: estos casos son mas raros que los de torpeza y astenia: en este ltimo caso debe usarse de una varias gotas de la sesta la primera atenuacion en 150 gramos de agua para tomar cucharadas de hora en hora. Se puede recurrir tambien al cido puro administrado la dsis de 10 15 gotas en un litro de agua azucarada, con principalidad en los casos de postracion con hemorragias pasivas. NATRUM MURIATICUM (HIDROCLORATO DE SOSA.--SAL MARINA). I.--Historia. Se ha usado algunas veces el _subcarbonato de sosa_ _natrum carbonicum_, pero la _sal marina_ lo ha sido con mas frecuencia, y es tambien la mejor conocida en sus efectos fisiolgicos. Estas dos _sales_ son muy anlogas y en muchos casos se puede emplear una otra, pero con la condicion de que el _subcarbonato_ tiene una accion mas decidida sobre la plasticidad y sobre la piel. Las observaciones de los antiguos sobre la _sal marina_ tienen poco valor, porque este medicamento estaba muchas veces mezclado con otros, y porque no dieron grande importancia su uso; algunos administraban dsis pequeas, mas bien por escepticismo en los dems medicamentos, que por investigar algunas propiedades en esta sustancia. La _sal marina_ ha llamado la atencion de los modernos por mas de un concepto, ya en el uso econmico y en su influencia en el ganado, ya en las aguas de mar y de algunos manantiales minerales. Pero bajo el punto de vista que mas se la ha considerado, es el de sus efectos inmediatos y qumicos en varias circunstancias. Resulta, sin embargo, de estos trabajos la notable consecuencia, de que la _sal marina_ disminuye la cantidad de suero en la sangre, y que aumenta la del glbulo sanguneo cuando se usa al interior en determinadas dsis. Estos efectos son muy diferentes de los que resultan de su accion qumica, que puesta en contacto con la sangre, la liquida al modo como lo hacen las sustancias alcalinas. II.--Efectos fisiolgicos. El uso de la _sal marina_ en la alimentacion diaria escita la secrecion de la saliva, y es una de las primeras condiciones de una buena quilificacion. Lo que despues produce, segun las esperimentaciones sobre el hombre sano y los efectos observados en las poblaciones que hacen uso de aguas saladas y en los ganados los que se les da en sus pastos, prueban su notable influencia en la hematosis, en particular sobre el glbulo sanguneo y la fibrina, sobre la plasticidad en su acto ntimo de asimilacion y desasimilacion, de apropiacion y eliminacion. La _sal marina_ participa algo de la impresionabilidad del _arsnico_, sin tener la gravedad ni la agudeza de este medicamento en las esferas nerviosa y sangunea. Sus dolores en los huesos, sus ardores dolorosos que recorren el interior de los miembros durante las escitaciones febriles, se hallan tambien en la patogenesia del _carbon vegetal_, con los dolores contusivos. Pero en los efectos de la _sal marina_ hay mas frio y disposicion al mismo, sin que se presente con los fenmenos de estancacion venosa y de asfixia capilar, ni los dolores quemantes, ni la pirosis del _carbon vegetal_; aparte de otras diferencias, existen las del moral, que en la _sal marina_ ofrecen el aspecto de una apata profunda con disposicion melanclica que suscita en el paciente las ideas mas tristes con las que se atormenta s mismo. Si los efectos escitantes y hematsicos de esta sustancia producen en la sangre aumento de cruor y una diminucion relativa de suero, la accion prolongada, crnica y diatsica de la misma sustancia desarrolla efectos completamente opuestos. En la influencia activa de la _sal marina_ sobre la hematosis, se observan sntomas graves en el sistema nervioso y fenmenos febriles muy propios de la fiebre hctica. Estos fenmenos anlogos los que existen en una fiebre reparadora reconstitutiva, parecen esfuerzos de la economa para reparar las prdidas mediante un incremento de la actividad de la circulacion para renovar las molculas orgnicas, fin de restablecer la armona entre los slidos y los lquidos, entre la asimilacion y la desasimilacion. Los sistemas nervioso y linftico se alteran ligeramente con este medicamento. Su accion electiva se dirige los aparatos cutneo y mucoso, y tambien los vasos quilferos, lo cual esplica su eficacia en muchas afecciones de la piel y de los intestinos con alteracion profunda de la quilificacion. La plenitud mximum de los efectos de la _sal marina_ est representada por su ditesis, es decir, por su accion en la vida vegetativa, ofreciendo al efecto los sntomas de anemia, palidez, debilidad estremada, parlisis, estreimiento tenaz, infartos glandulares, alteracion de la piel y de las mucosas, irritaciones subagudas, hipersecreciones. Los sntomas de plenitud venosa abdominal son el resultado de este estado y la causa de los infartos del hgado y del bazo. Todas estas alteraciones se desarrollan lentamente causa del empobrecimiento de la sangre y de la decoloracion de los glbulos sanguneos. Los msculos mismos se decoloran, y como la fibra no es estimulada convenientemente, sobrevienen, como es consiguiente, parlisis parciales y ese estreimiento rebelde debido la atona de la membrana muscular de los intestinos. Esta es la razon de por qu la _sal marina_ reviste con preferencia las formas morbosas lentas. Esto no obstante, si esta sustancia no puede ser colocada entre los medicamentos pirticos, es preciso armonizar sus relaciones con las fiebres vinculadas una afeccion diatsica. En este sentido es anloga: 1. la accion crnica de la _quina_ en la astenia nerviosa y vegetativa, como complemento de sus efectos, y en los movimientos febriles que afectan una intermitencia mas menos marcada; resultando que en estos dos medicamentos se altera la nutricion en sus focos y en la trama celular; 2. tambien es anloga al _licopodio_, con especialidad por la ditesis herptica. Entre los sntomas que pueden determinar la accion de la _sal marina_, se cuentan los siguientes: rigidez y chasquido de las articulaciones; acortamiento de los tendones; acceso de incomodidad malestar, particularmente por maana y tarde con nuseas, palidez cadavrica de la cara, adormecimiento de los miembros; agravacion manifestacion de los sntomas estando echado, y por la noche, alivindose al levantarse; efervescencia de la sangre por todas partes; movimientos congestivos en algunas vsceras con frio en las estremidades; abatimiento completo de las fuerzas musculares y morales por la marcha otros ejercicios; grande cansancio por la maana al levantarse y repugnancia al movimiento; sensacion de quebrantamiento en los miembros; sobre todo por la maana y estando sentado; inquietud muscular en las estremidades, con horripilacion, gran disposicion resfriarse, enflaquecimiento escesivo. Seguirmos indicando en los prrafos sucesivos los efectos de este medicamento, al hablar de sus aplicaciones clnicas y de sus apropiaciones en enfermedades dadas. No se crea que el uso habitual de la _sal marina_ en los alimentos perjudique la accion de esta sustancia, dada como medicamento, pues est asegurada principalmente por la atenuacion y division convenientes de las dsis, tales como las ha sancionado la esperiencia diaria en todos los pases, y la prctica de un gran nmero de mdicos. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Fiebres._--En los estados febriles propios de esta sustancia, se observa un _habitus_ morboso con cara amarillenta, calofros interiores, sensacion de frio con somnolencia que se reproduce frecuentemente y que es seguido de sudores. El abatimiento es grande; la apata y la indiferencia son caractersticas de la _sal marina_ en las afecciones paldicas, y consisten, tanto en el ritmo de los sntomas febriles, cuanto en la alteracion de la quilificacion y de la nutricion, as como la inquietud y la irritabilidad caracterizan las lesiones de la nutricion con las afecciones cutneas y mucosas que corresponden este medicamento. Todos los sntomas comprueban que la permanencia de la fiebre es debida un estimulus interno, que no es otro que un principio herptico. Los resultados de la medicacion curativa confirman este dato, puesto que esta fiebre cede la _sal marina_ que corresponde mas bien su elemento herptico latente que su intermitencia, es decir, al fondo mejor que la forma de la reaccion. Los accesos son generalmente muy irregulares y de tipo cotidiano. Despues de los calofros mas menos largos incmodos, durante los cuales el enfermo no puede librarse del frio ni aun esponindose los rayos quemantes del sol del fuego, se presenta calor como por bocanadas de calor sofocantes, con encendimiento de la cara, vrtigos cefalalgias violentas, dolores profundos en los miembros, abatimiento sin ansiedad. Se presenta el sudor antes despues de dormir, y parece producido por los movimientos que efecta el enfermo obligado por cierta agitacion muscular en los brazos y en las piernas. Los sntomas febriles se desarrollan mas bien por pocas, por sacudimientos, que no por una verdadera intermitencia; son la espresion de una reaccion impotente, aun cuando el eretismo que comunican los rganos de la vida nutritiva sea bastante duradero y determine en los mismos la atona que caracteriza su influencia especial. Este eretismo de la fibra y de los vasos capilares se presenta despues de la fiebre, si bien tiende siempre escitar la plasticidad, aumentar la rubicundez del glbulo de la sangre, la tonicidad fibrilar; h aqu el fondo en que viven y se sostienen esas fiebres de pocas, sin continuidad, irregularmente intermitentes, esas congestiones, esas escitaciones sanguneas, esas fatigas escesivas, esos dolores profundos, la alteracion de las secreciones y una gran variedad de incomodidades y de sntomas gstricos, con movimientos febriles, segun el aparato cuya afeccion predomina; de modo que en este estado, lo mismo puede surgir una hepatitis, una fluxion de pecho, que una flegmasa en la periferia, un panadizo, una otitis, hemorrides..... La _sal marina_ est muy indicada: 1. en las fiebres rebeldes de personas debilitadas; 2. en fiebres hcticas que padecen ciertas personas en pocas dadas, y que estn relacionadas con la existencia de un herpe de fenmenos herpticos mucosos y de otras formas; 3. en fiebres consecutivas de una enfermedad aguda que ha aniquilado el organismo; 4. en fiebres intermitentes. En todas estas afecciones febriles, independientemente de los sntomas referidos y de cierta intermitencia, el pulso es lleno, pero no de una manera sostenida; es frecuente por momentos, el calor es vivo y le reemplaza una sensacion de frio, los dolores contusivos ostecopos abaten al enfermo, la respiracion es corta y acelerada, hay sed, y cuando se bebe, se siente como un obstculo y el lquido desarrolla gases, meteorismo, y aun provoca vmitos. Se presentan vesculas en las mucosas de la boca y de la nariz, sobrevienen irritaciones de estas mismas membranas de las del ojo y de la vagina; se presenta con frecuencia en la piel una erupcion miliar urticaria, que por regla general no recorre todos sus perodos. En el intrvalo generalmente largo de los estados febriles, sntomas de la ditesis herptica, as como en los espacios lcidos de los accesos, la piel est seca y amarillenta, hay debilidad muscular muy pronunciada, las orinas son muy irregulares y cargadas, y se observa un estreimiento notable, porque, aunque escasas y difciles en su espulsion las materias fecales, son seguidas de otras dos deposiciones blandas y aun diarricas, quedando despues el enfermo estreido por varios dias. =B.= _Afecciones de las mucosas._--Los rganos de los sentidos se afectan frecuentemente de irritaciones limitadas la mucosa y unidas un herpes cutneo mas menos manifiesto. Despues de las fiebres gstricas exantemticas es cuando suelen desarrollarse las flegmasas agudas crnicas. En los ojos se observa: prurito, escozor, lagrimeo, legaas, rubicundez granulacion y ulceracion de los bordes libres de los prpados; en los oidos, punzadas, pulsaciones, calor, supuracion; en la nariz, escoriacion en el interior, costras, sequedad, estornudo, obturacion con coriza fluente no; en la boca, escoriacion, ulceraciones, costras, escozor de los labios, tumefaccion de las encas y de la mejilla, hemorragia y ulceraciones en las encas que estn muy sensibles las sustancias calientes y frias, vacilacion, cries, dolores lancinantes de los dientes que se impresionan mucho al aire y contacto de los alimentos; vesculas y ulceraciones en la lengua, escozor, espuicion sanguinolenta, salivacion; irritacion de la garganta con lancinacion y dolor de escoriacion. A estos sntomas es preciso agregar los de la gastro-atona, gastralgia, gastritis crnica, dispepsia con flatulencia, dolores clicos, conatos deponer, pero sin resultado, flujo sanguinolento en las deposiciones, pulsacion, contraccion y dolor de escoriacion en el ano, hemorrides dolorosas, herpes en el ano, conato frecuente de orinar, flujo purulento despues de verificarlo, leucorrea acre. Los rganos gnito-urinarios presentan menos sntomas de irritacion, mas bien carecen de ellos, y solo domina la astenia alguna escitacion nerviosa. No sucede lo mismo en la mucosa pulmonal: la tos es matutinal, producida por un cosquilleo que existe en la faringe y que se hace mas sensible al respirar y agitarse. La tos es algunas veces espasmdica y sofocante, otras corta, con espectoracion mucosa y aun sanguinolenta. La tos suele escitar el vmito y muy frecuentemente provoca dolores en la cabeza como si la frente fuera estallar. Hay punzadas en los costados del pecho con dificultad de respirar cuando se inspira y se tose. Hay igualmente opresion durante el movimiento, dificultad de respirar andando, palpitaciones de corazon, dolores lancinantes estremecimiento en esta misma region irregularidad de sus pulsaciones. En atencion lo espuesto, la _sal marina_ se emplea con xito en personas de constitucion escrofulosa, debilitada por el estudio los escesos, en los convalecientes cuyo organismo ha padecido profundamente: este medicamento combate las irritaciones de este gnero. Obra tambien favorablemente en los vmitos de sangre con congestion nerviosa abdominal, infarto del hgado del bazo, hepatitis subaguda, gastralgia despues de comer con frio en el estmago y dorso, dispepsia, estreimiento por atona de los intestinos, diarrea astnica que alterna con el estreimiento, vmito por simpata del tero en las embarazadas, padecimientos gstricos con acumulacion de agua y mucosidades filamentosas en la boca, digestiones difciles, clicos flatulentos, congestion en el ano, hipocondra con alternativas de mal humor, de sensibilidad exagerada y de indiferencia. El apetito es unas veces regular, otras caprichoso; las sustancias azucaradas pasan mejor que las grasas y los cidos. La _sal marina_ es muy til en las oftalmas escrofulosas crnicas con formacion de legaas, blefaroftalma; en las irritaciones de la mucosa nasal con coriza y romadizo; en las bronquitis crnicas subagudas con irritacion en el pecho, disposicion la tuberculizacion y en el primer perodo de la tisis tuberculosa. Est indicada adems, y con las mismas condiciones orgnicas: 1. en los desrdenes menstruales por pltora venosa abdominal por empobrecimiento de la sangre, consecuencia de una ditesis escrofulosa y herptica la vez; unas veces hay esceso, y en otras falta diminucion del flujo menstrual; esterilidad por venosidad; el _cido sulfrico_ es en estos casos uno de sus mejores auxiliares; 2. en la anemia que reconoce las mismas causas; el _azufre_, la _sepia_ y la _pulsatila_ tienen en estas circunstancias indicaciones casi idnticas; 3. en la leucorrea crnica con flujo mucoso, dolores clicos constrictivos, cambios frecuentes en la espresion y rasgos de la cara y en la calorificacion, padecimientos gstricos y enflaquecimiento progresivo; en ciertas gonorreas crnicas, ya sean sifilticas, reconozcan por causa el abuso de ciertos medicamentos, siendo preferibles el _cido aztico_, el _azufre_, el _licopodio_ y la _plata_; 4. en el histerismo con accesos frecuentemente repetidos, y seguidos de sudores de debilidad estremada con adormecimiento, quebrantamiento de los miembros, palidez manifiesta, accesos de desvanecimiento; y en las incomodidades histricas, con aberracion del gusto por la greda, el yeso, el carbon..... caquexia, estenuacion, entorpecimiento muscular, desfallecimientos. =C.= _Afecciones discrsicas, nerviosas y nutritivas._--Las lesiones de la nutricion en las que est indicada la _sal marina_, proceden siempre de la alteracion de la quilificacion y de la hematosis, ya por un estado venoso infartos esplnicos y aun hepticos, consecuencia de fiebres intermitentes otros desrdenes de las funciones digestivas, ya por el empobrecimiento de la sangre consecuencia de una afeccion herptica directa, escrofulosa, del vicio sicsico degenerado, as como tambien en la leucocitemia esplnica y en la denominada linftica. Estas son, en nuestro concepto, las causas de las siguientes lesiones orgnicas correspondientes la _sal marina_ y en las que se ha usado con buen resultado: 1. ciertas lesiones del corazon; 2. endurecimientos y degeneraciones de los tejidos, sobre todo cutneos; 3. los tubrculos y disposicion tuberculosa, con condiciones poco conocidas todava; 4. ciertas ditesis, tales como la paldica con infartos abdominales y stasis venosos; 5. la catarata incipiente; 6. la anemia con enteritis crnica; 7. la diabetes mas bien ciertas lesiones orgnicas de los riones; 8. el insomnio en las anemias y leucocitemias con vrtigos y sensacion de vacilacion en la cabeza; 9. la parlisis de los miembros inferiores, por escesos venreos; la parlisis la debilidad relativamente mayor de los msculos flexores de un miembro, as como en el _causticum_, el _cobre_ y el _plomo_ corresponden al mismo estado de los msculos estensores; 10. la inercia de la fibra de la tnica muscular de los intestinos y el estreimiento que es consiguiente, y ciertas afecciones herniarias, si bien en estos casos parece preferible el _oro_; 11. la debilidad en general y la desigualdad de las fuerzas musculares, las contracturas y las deviaciones, como la del rquis por ejemplo. Ultimamente, la astenia es el sntoma que aparece en todas las alteraciones funcionales producidas por las ditesis que pertenecen la _sal marina_, espresadas, en los ojos, por los sntomas siguientes: oscurecimiento de la vista, hemiopia, ambliopia amaurtica, presbiopia, debilidad de la vista con puntos negros rfagas luminosas en el campo de la vision; oclusion espasmdica de los prpados como si los msculos palpebrales hubieran perdido la tonicidad de la fibra. La audicion est tambien debilitada; se perciben sonidos que no existen y hay un zumbido continuo. Tambien veces se pierde el olfato y aun el gusto. La locucion es difcil, hay torpeza en la mitad de la lengua que se inclina un lado; se observan sntomas de espasmo en la garganta con cierta inercia que da lugar la sensacion de un cuerpo estrao que dificulta la deglucion; prdida del apetito voracidad con sensacion de plenitud que obliga muy pronto dejar de comer; eructos, pirosis, timpanitis en la region epigstrica, acedas, palpitaciones de corazon, regurgitaciones acuosas, vmitos atnicos, hinchazon dolorosa, sensacion como de un cuerpo duro en el estmago, incomodidades en el vientre, meteorismo, borborigmos ruidosos, estreimiento deposiciones frecuentes involuntarias despues de comer; se observa habitualmente hipocondra, tenesmo, prolapsus del recto, miccion involuntaria al toser haciendo algun esfuerzo, exaltacion venrea con falta de energa en los rganos, impotencia, respiracion difcil, aliento corto, opresion, palpitacion y sacudimiento del corazon, laxitud y pesadez paraltica de los miembros. Todos estos sntomas corroboran particularmente las aplicaciones teraputicas que acabamos de indicar. =D.= _Afecciones linfticas y cutneas._--Establecidas las condiciones diatsicas propias de la accion de la _sal marina_, podemos consignar sus indicaciones en los infartos escrofulosos con sin induracion, y en las enfermedades de la piel: el tratamiento de estas corresponde igualmente _causticum_, _azufre_, _petrleo_, _licopodio_, _sulfuro de cal_, _arsnico_, _carbonato de cal_, _sepia_, _grafito_, _cido fosfrico_, _clematis_, _subcarbonato de potasa_, _mezereum_, el _zumaque_, con particularidad en la costra lctea serpiginosa, en el herpes vesiculoso y escamoso, en las manchas, las erupciones miliares y urticarias, en otras varias afecciones, tales como la alopecia, la plica, el prurito en el ano, las afecciones varicosas, lceras atnicas, supresion del sudor de los pis. Pero donde la _sal marina_ est principalmente indicada es en los exantemas crnicos flictenides, despues del perodo agudo de la erupcion que reclama la _belladona_, el _zumaque_ y el _mercurio_; en el herpes del escroto despues del _azufre_; en las tuberosidades elefantisicas con sequedad y escoriaciones de la piel, y en las verrugas, antes despues de la _dulcamara_, el _fsforo_, el _causticum_, y cuando estn mas unidas que las que corresponden al _licopodio_; est, en fin, indicada la _sal marina_ en las enfermedades cutneas en general, sostenidas por los calores intertropicales. Hemos omitido en este artculo todos los casos patolgicos para los que se ha empleado aconsejado este medicamento tan solo por ideas tericas desmentidas, ya por la clnica y efectos fisiolgicos de este medicamento, ya tambien por los efectos teraputicos conocidos. Entre las afecciones omitidas, podemos citar las neuralgias, la hemicrnea entre otras, porque en la esfera de accion de la _sal marina_, es un sntoma muy secundario y subordinado otros mas caractersticos y de mayor importancia, como en el clera, afeccion para la que poseemos agentes mas poderosos. =Dsis.=--La perfecta atenuacion de esta sal la constituye un medicamento cuya accion es independiente de las cantidades que se toman en los alimentos. Las trituraciones no son las preparaciones mas preferibles. Se usan mas las atenuaciones de la sesta la trigsima, bastando para curar una dos gotas algunos glbulos. Las aguas minerales que la contienen, se pueden usar en pequeas dsis. Tambien se usa la solucion de 5 20 centgramos en un vaso de agua hasta producir efectos en la hematosis, y la hora mejor de tomarle para esto es por la maana en ayunas. NITRI ACIDUM (ACIDO NTRICO.--ACIDO AZTICO). I.--Historia. El _cido aztico_ empez usarse fines del ltimo siglo en las enfermedades del hgado. Pronto se observ su poderosa accion sobre la sangre y sobre la vida nutritiva. Se apreciaron tambien sus relaciones con las glndulas salivales, por lo que se le hizo anlogo del _mercurio_ y se form la idea de emplearle en ciertas afecciones sifilticas. De los ensayos se pasa la prctica, y despues al abuso. Swediaur[11]reasume los resultados obtenidos en los primeros aos de su siglo. Desde entonces, el _cido aztico_ fu administrado mas particularmente en algunas afecciones sifilticas inveteradas, en ciertos infartos del hgado, en varias afecciones cutneas, en leucorreas, afecciones escorbticas, escrofulosas, artrticas, en hemorragias, fiebres malignas, flujos de vientre y en fiebres intermitentes, hasta el punto que Pearson le ha preconizado como un sucedneo de la _quina_. Las experimentaciones fisiolgicas de Hahnemann[12] y las observaciones de un gran nmero de mdicos, entre otros K. Hoffmann, Alyon, Sandford y Pereira, nos permiten hoy apreciar con mas exactitud la accion de este medicamento, sin estender demasiado la esfera de su actividad. Al hablar de los alcalinos, harmos resaltar las diferencias que caracterizan su accion y la de los cidos minerales (vase _Carbonato de cal_). Solo dirmos aqu en general, que la ditesis, la alteracion dinmica y hematsica, efecto de los alcalinos, ofrece los sntomas siguientes: abatimiento continuo de la vitalidad despues de algunos esfuerzos de una reaccion impotente, parlisis con sudor y flujo mucoso, secreciones aumentadas, fenmenos nerviosos y neurlgicos, lceras, erupciones cutneas con superabundancia de jugos muy elaborados. La ditesis provocada por los cidos minerales, consiste mas particularmente en eretismo, tension, fiebre nerviosa, aftas, lceras y erupciones cutneas con flujos saniosos y jugos muy elaborados animalizados. Esta distincion nos ofrece la ocasion de decir que todas las caquexias y las ditesis morbosas se asemejan bajo un punto de vista, que es el estado anmico; pero esta anemia se unen circunstancias y condiciones orgnicas y sintomticas que reclaman cualquier otro medicamento que no sea el _hierro_. Vermos, al tratar de este, que no responde todas las anemias, ni todas las clorosis. II.--Efectos fisiolgicos. Aparte de las esperimentaciones fisiolgicas, Sachs reconocia ya en el _cido aztico_ una grande influencia sobre la vida vegetativa. Cierto es que no tiene sobre el corazon mas que una accion secundaria, y que su fiebre es irregular, con predominio del frio y de los sudores cidos ftidos, y siempre secundaria sintomtica de la ditesis de la alteracion de la sangre. Por esta razon, los sntomas de flegmasas que tiene no son mas que espresiones del estado diatsico, sea cual quiera su sitio: en los ojos, en los oidos, en la garganta y en la piel; las flegmasas tienen siempre una marcha subaguda, y aun muchas veces crnica. Este estado diatsico est caracterizado por la sequedad de la piel y el aumento de las secreciones internas, ya de orina, ya de saliva, de mucosidades intestinales vaginales. Tambien lo est por infartos linfticos, peristicos; por aftas, ulceraciones sobre las membranas mucosas; por lceras y erupciones en la piel, por la palidez amarillenta de la cara, de las mucosas y de los tejidos, ojos hundidos, y en general, por la decoloracion de la sangre, por una estrema debilidad muscular con temblor, pesadez de los miembros y algunas veces convulsiones epileptiformes; por el marasmo y la facilidad resfriarse, por los desrdenes de la digestion que est acompaada de fatiga, bocanadas incmodas de calor, sudor, palpitaciones de corazon, angustias, somnolencia, nuseas, eructos cidos, regurgitaciones acuosas, calambres en el estmago, sensaciones de ardor de frio, timpanitis mas sensible con este ltimo, deposiciones diarricas, lientricas ptridas. El sueo est agitado interrumpido por la escitacion nerviosa del corazon y por dolores errticos; la somnolencia abate durante el dia; la parte moral est inquieta y tiende la hipocondra; hay irritabilidad y aun accesos de furor, y otras veces, una profunda apata; el enfermo presenta con frecuencia las disposiciones de las personas nostlgicas. El sistema nervioso est afectado del mismo modo que el circulatorio, es decir, secundariamente, y por el intermedio de la alteracion de los lquidos y aun de los slidos. Los dolores son dislacerantes, quemantes, y ocupan, no solo los tejidos las mucosas, sino las partes profundas de los miembros, como los dolores ostecopos. La cefalalgia se sita con preferencia en el vrtice de la cabeza, y se presenta por accesos con vmitos y vrtigos. Las observaciones siguientes corresponden mas principalmente los fenmenos nerviosos: agravacion de los dolores al tacto, por la impresion del aire frio y por los cambios de tiempo; se agravan tambien en la cama y por tarde y maana; el lado izquierdo del cuerpo es el afectado con preferencia. Los sntomas febriles y los que se refieren las funciones nutritivas se exasperan por la noche, por el movimiento, por la accion de la luz y durante despues de la comida. El conjunto de fenmenos de los sistemas respiratorio, digestivo y linftico, del corazon, de las mucosas y de la piel, espresa un estado venoso que caracteriza la accion del _cido aztico_ en el curso de su evolucion, hasta su complemento en la ditesis que le es propia: y esta es tanto mas notable, cuanto que abraza los dos elementos de la vida vegetativa, lo que es lo mismo, la eliminacion y asimilacion, la destruccion y produccion; de suerte, que en ciertas condiciones orgnicas aun desconocidas, el _cido aztico_, por su accion dinmica, determina la ulceracion y erosion de los tejidos, detiene la plasticidad, y en otras circunstancias la escita y la exagera, desarrollando vegetaciones y escrescencias, generalmente sobre las superficies ulceradas, como por una exuberancia plstica. El _cido aztico_ es anlogo la _sal marina_ (hidroclorato de sosa) en su accion sobre la piel y la circulacion, con caquexia; tiene igualmente relaciones con el _carbonato de cal_, en lo relativo su influencia sobre la plasticidad, y con el _subcarbonato de potasa_, en su accion sobre las superficies exhalantes y las mucosas. La analoga entre el _cido aztico_ y el _mercurio_, respecto la erosion y destruccion de los tejidos, es mas notable, mas proporcionalmente igual y casi en las mismas condiciones que con los otros cidos minerales, pues tienden la misma ditesis y tienen una influencia casi igual sobre la hematosis y sobre la misma sangre por su defibrinacion y decoloracion, sin aumento de su parte serosa, que es lo contrario lo que se observa en muchas sales, y en los alcalinos en particular. Tambien los cidos minerales, tales como el _cido_ _clorhdrico_, el _sulfrico_, el _fosfrico_, el _aztico_ de que nos ocupamos, y aun el _hidroclorato de hierro_, son muy eficaces en los accidentes hemorrgicos de las fiebres graves, nerviosas. Producen los mejores efectos sobre las superficies mucosas que carecen de tonicidad, y dejan escapar una sangre que se ha hecho antes muy lquida, pero no muy serosa. Sus efectos son los mismos sobre las superficies ulceradas y sangrantes. Esta accion esplica, en las congestiones pasivas y los stasis sanguneos que naturalmente supone, la irregularidad intermitencia del pulso de todas estas sustancias; el pulso frecuente, dbil intermitente del _hidroclorato de hierro_, el intermitente del _cido fosfrico_ y del _clorhdrico_, y la irregularidad del mismo en el _cido sulfrico_. Pero el _cido aztico_ difiere esencialmente de los otros por el desarrollo y estension de la plasticidad, en la produccion de las escrescencias, de los granos ficiformes, de las vegetaciones, de las crestas carnosas sobre las lceras, en el borde de las soluciones de continuidad y en las mucosas. Bajo este aspecto, tiene analoga con la _tuya_ y con el _licopodio_, pero las vegetaciones del primero no son lisas y unidas, sino rugosas y hendidas. El _cido aztico_, en fin, cuenta, entre sus efectos, fisuras y rgades, cutneas mucosas. Estos efectos tambien corresponden al _grafito_, al _licopodio_ y al _azufre_. El cido _aztico_ debe ser considerado como uno de los medicamentos de accion astnica y deprimente bien caracterizada. El efecto primitivo escitante no siempre se presenta, y concluye muy pronto por su tendencia la astenia. Otros varios medicamentos estn en el mismo caso, y principalmente el _mercurio_, el _slice_, la _sepia_, los cidos minerales que tienen con el _cido aztico_ sntomas comunes de astenia fija, mezclada de movimientos rpidos de escitacion por influjo y sin constancia; alternativas de efectos opuestos como por impotencia de reaccion, tales como escitabilidad de los sentidos y debilitacion sensorial; tension, sequedad de las superficies exhalantes y retencion con hipersecreciones; exaltacion del apetito venreo impotencia; agitacion del espritu que impide el reposo y somnolencia, aun comatosa, y siempre, por ltimo, anemia, caquexia, calor acre, alteracion del gusto, fetidez de la boca, putridez de los productos segregados, flojedad, decoloracion y abotagamiento de las carnes, irritaciones astnicas de las mucosas con reblandecimiento y aftas, friabilidad de los huesos y flujos colicuativos. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Afecciones febriles y nerviosas._--En las indicaciones del _cido aztico_, es necesario atender la manera de espresarse la astenia. Es mas bien una depresion vital que escluye toda agudeza febril y flegmsica, no solo en cuanto al elemento inflamatorio, sino en cuanto una escitacion esencial cualquiera del sistema sanguneo. Son muy propias del _cido aztico_ las fiebres sintomticas de una lesion orgnica, las lceras, la cries, el flujo mucoso mas bien seroso-purulento de la nariz, de los bronquios, del intestino, de la vagina; las fiebres revelan sus formas lentas y hcticas, y constituyen las tisis: hay siempre flujos colicuativos, de sudores al menos nocturnos y ftidos, de orinas ftidas tambien, turbias, moco-purulentas, albuminosas. El frio de la piel, y aun la sensacion de frio habitual, las exacerbaciones remitentes despues de medio dia, y un calor acre por la noche, caracterizan esas fiebres hcticas independientemente de los sntomas generales diatsicos y de los locales que pertenecen la lesion, la afeccion local. La astenia que combate el _cido aztico_ no afecta la fibra de los msculos y de las membranas musculares, sino secundariamente, despues de algun tiempo, y consecuencia del empobrecimiento de la sangre: esta astenia de la fibra no es caracterstica; la que lo es, afecta el sistema capilar, las estremidades venosas, los poros cutneos y mucosos, y la estremidad de los vasos exhalantes y secretorios. Esta atona se manifiesta por estancaciones sanguneas, por hemorragias pasivas, por flujos mucosos, salivares, purulentos....., que por su falta de elaboracion adquieren rpidamente cualidades mas bien ptridas y ftidas, que cres y corrosivas. Adems de esta atona que llega hasta los vasos exhalantes, se escapan materiales abundantes que la economa no repara con facilidad. De aqu resulta un grande enflaquecimiento y cierto eretismo de los sistemas circulatorio y nervioso que caracteriza el ltimo perodo de la caquexia, y que, en fin, est indicado. 1. En las afecciones asmticas, en personas delicadas, aniquiladas sobre todo por el libertinaje, y si al mismo tiempo hay coriza fluente, diarrea, esputos abundantes fuera de los accesos; 2. en la histeria de las personas nerviosas linfticas que han abusado de los placeres y en las que las reglas son habitualmente escesivas, estn suprimidas por la plenitud venosa abdominal que constituye al tero en un estado de espasmo: en este caso, los dolores se propagan del sacro al dorso, las costillas y son seguidos de eructos, flatulencia, desfallecimiento, cuya sensacion acompaan los temblores, los espasmos torcicos y la bola histrica; 3. en las neuralgias y dolores ostecopos dependientes tambien del estado general y que consisten en odontalgias nocturnas, en hemicrneas, en la citica y otros dolores de carcter reumtico que pueden referirse algun accidente sifiltico, la supresion de una gonorrea, al abuso del _mercurio_, una caquexia escrofulosa; 4. la sobrescitacion nerviosa debida la intoxicacion mercurial es aun del dominio de este medicamento. =B.= _Afecciones ulcerosas, vegetativas, sifilticas y mercuriales._--El mercurio no cura siempre todos los chancros y todas las formas de la sfilis; algunas veces las sostiene y las provoca. En este caso es preciso recurrir otros medicamentos entre los que el _cido aztico_ es uno de los mas importantes. Este medicamento suple muy bien la insuficiencia del _mercurio_ en el muguet y las aftas de los nios de las personas mayores. Merece por lo mismo ser empleado con preferencia los otros _cidos minerales_ y al _borax_. Cura perfectamente los chancros y las pequeas ulceraciones cutneas y mucosas de cuyo fondo se elevan vegetaciones, carnosidades que sangran fcilmente. La _tuya_ es preferible cuando ni hay fetidez del pus, ni hemorragia de la superficio ulcerada. Si se divide la sfilis en dos perodos, el ulceroso y el productivo luxuriante, el _mercurio_ responde al primero, el _cido aztico_ al segundo; sin embargo, las vegetaciones absolutamente sifilticas, y las que se da el nombre de coliflores, deben ser tratadas con el _mercurio_, siempre que no se haya usado un mes antes. Algunos prcticos alternan el _cido ntrico_ con la _tuya_ en las vegetaciones carnosas de los chancros, en los grandes labios, en la cara interna del prepucio y del ano; tales son los granos sicsicos lisos, inflamados no, los condilomas, los higos pediculados puntiagudos, los tubrculos mucosos aplanados. Las indicaciones del _cido aztico_ se estienden hasta las escrescencias verrugosas que son algunas veces propias del _slice_ y la _estafisagria_, y hasta las verrugas simples y blandas, mas que ninguna otra produccion sicsica, manifiestan en el _cido aztico_ una accion electiva sobre el drmis. Todos los accidentes sifilticos rebeldes al _mercurio_, sostenidos por este medicamento, reclaman primero el uso del _cido aztico_, quiz del _yoduro potsico_; tales son: las inflamaciones de los huesos, las periostitis, las cries, sobre todo las de los huesos de la cara. En estos casos, el _oro_ es el mas poderoso competidor, as como en los dolores ostecopos rebeldes. El _sulfuro de cal_ disputa la eficacia al _cido aztico_, cuando hay abundante supuracion, y el _azufre_ en la calvicie mercurial; pero es probable que ni el _yodo_ ni el _sulfuro de cal_ sean mas eficaces para la curacion de la salivacion mercurial. El _cido aztico_ est tambien indicado en la blenorragia causada sostenida por el _mercurio_, y la en que existen vegetaciones cuya presencia produce la blenorragia. Esta gonorrea sicsica parece exigir mejor la _tuya_; pero es veces tan rebelde, que, como la gota militar, exige el uso de otros medicamentos segun las circunstancias de ditesis, estado local, etc. Entre los indicados, se distinguen el _azufre_, el _licopodio_, la _plata_, la _sepia_ y el _sulfuro de cal_. =C.= _Fisuras en el ano._--Se emplea igualmente el cido aztico contra las fisuras en el ano, tanto por su electividad sobre el drmis, cuanto por apropiacion los accidentes sifilticos y mercuriales. Estas fisuras exigen con frecuencia otros medicamentos, porque la medicacion debe dirigirse los dos elementos de la afeccion, la lesion material y el espasmo; pues la fisura es una ulceracion estrecha, prolongada, que determina la contraccion espasmdica del esfinter. Como suele suceder que la contraccion sea la nica causa de la fisura, se comprende bien que _ignacia_ la haya curado por s sola, especialmente cuando hay procidencia del recto. Casos hay de fisuras en los que puede el mdico verse obligado recurrir la _nuez vmica_, al _arsnico_, al _plomo_, al _cido fosfrico_, la _sal marina_, al _mezereum_, al _zinc_, la _tuya_ y al _slice_, segun los sntomas accesorios, aun cuando el _cido aztico_ sea, si no indispensable, al menos necesario y casi siempre til racionalmente pensando; porque aparte de su indicacion, basada sobre una causa sifiltica probable y de sus relaciones con el tejido dermoide, base de la fisura, resta aun su relacion con el sistema venoso abdominal, las venas hemorroidales y el ano. =D.= _Afecciones irritativas y flegmorrgicas de las membranas mucosas._--Segun las causas y los sntomas concomitantes, el _cido ntrico_ es igual en eficacia al _licopodio_, _subcarbonato de potasa_, _sulfuro de cal_ y _estao_, en las afecciones supurantes del pecho y de otras superficies mucosas. Dirige tambien su accion, as como el _licopodio_, las lesiones del parnquima pulmonal, y aun es mas eficaz que l en las formaciones purulentas del hgado y otras vsceras, de los huesos mismos, cuando la cries sea de naturaleza puramente escrofulosa. El lector puede hallar sin dificultad la indicacion del _cido aztico_ en los flujos astnicos y colicuativos, as como en las subirritaciones de las mucosas, por los datos y afecciones siguientes: sudores generales parciales de los pis, de la axila, con fetidez; deposiciones diarricas, ya biliosas y por afeccion del hgado, ya mucosas y por astenia, ya purulentas y sanguinolentas por irritacion ptrida por reblandecimiento y ulceracion; flujo de orinas albuminosas y aun diabticas; anginas sifilticas mercuriales por recidiva; estomatitis escorbtica; leucorrea, otorrea, generalmente consecutivas de afecciones sifilticas de tratamientos inconvenientes; fiebres exantemticas; gastritis crnica con vmitos y regurgitaciones, dolores calambrides y diarrea; oftalma escrofulosa, con sin ulceracion. La _pulsatila_ ayuda mucho en estos casos la accion del _cido aztico_, y el _arsnico_ le reemplaza en las ulceraciones con ardor y sequedad, grande acritud de las lgrimas del moco-pus. El _cido aztico_ est mejor indicado en los casos de ulceracion de la crnea con supuracion, y en la cries escrofulosa del oido interno, circunstancias en las cuales el _azufre_ y el _carbonato de cal_ son muy tiles. El _cido aztico_ se alterna ventajosamente con el _fsforo_, se usa solo en la _ozena escrofulosa_. =E.= _Afecciones cutneas._--El _cido aztico_ se dirige primero las manchas hepticas, las siflides, y en general toda erupcion que presenta un color cobrizo rojizo oscuro. Es tambien eficaz este medicamento en las eflides y puntos negros que se manifiestan en la piel de la cara. Se le emplea igualmente en la tia hmeda, contra las lceras anlogas al chancro, en algunos casos de mentagra y de acn, contra la _corona Veneris_ y las _pstulas impetiginosas_, que tambien se curan algunas veces con el _licopodio_, el _fsforo_, _slice_, _dulcamara_ y el _carbonato de cal_; contra el intertrigo de los nios y de los adultos; en los sabaones que repiten todos los aos la presentacion del frio, con dolores escocientes. En todas estas afecciones, la indicacion del _cido aztico_ es tanto mas fcil de establecer, cuanto mas caractericen su accion los sntomas concomitantes locales; que corresponda al estado diatsico, y que haya circunstancias de mercurializacion infeccion sifiltica, aunque sean antiguas. Por ltimo, estas circunstancias hacen veces necesario el _cido aztico_ en enfermedades para las que no tiene al parecer indicacion, como en la epilepsia, laringitis crnica, etc. =Dsis.=--Se usa con preferencia pociones con agua muy pura con una varias gotas de bajas atenuaciones, y aun del _cido aztico puro_, en las afecciones discrsicas febriles sin fiebre, en las afecciones aftosas, ulcerosas, y en la salivacion mercurial. En estos casos se ha recurrido las lociones, inyecciones y gargarismos de agua ligeramente acidulada con esta sustancia. Cuando se trata de vegetaciones y verrugas, es til, adems del uso interno, tocar las escrescencias las lceras y las aftas, con una mezcla de una parte del _cido ntrico_ para tres cuatro de agua pura. En general, las afecciones mercuriales exigen dsis de la primera, segunda tercera atenuacion, administradas por algunas semanas; pero sern preferibles las dsis mas dbiles, cuanto mas pronunciadas sean la astenia y la falta de irritacion, ya en las afecciones febriles, ya en las neuralgias irritaciones de las mucosas. NUX MOSCHATA (NUEZ MOSCADA). I.--Historia. Es el fruto del _myristica moschata_, de la familia de las miristceas laurneas, _Juss_.--De la dioecia monadelfia, _Linn_.--Este medicamento procede de las Indias, donde es conocido y usado desde la mas remota antigedad. Los mdicos de Europa le han tomado quiz del arte culinario en el que se hacia grande abuso en la edad media; le han recomendado siempre en las dispepsias, flatulencia, diarreas y vmitos atnicos, en la amenorrea por inercia del tero, en la clorosis y en muchas afecciones gstricas y nerviosas de carcter astnico, y asimismo en ciertas parlisis. A los numerosos ensayos hechos en el hombre sano en estos ltimos tiempos, debemos las ideas mas positivas sobre su accion; y sin embargo, hay en nuestro concepto mas de un vaco, ya porque lo que conocemos de sus propiedades se limita en general afecciones nerviosas astnicas, ya porque en la clase de enfermedades cuyo crculo se circunscribe, el arte emplea ordinariamente otros medios mas conocidos. II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos. La _nuez moscada_ parece estar esclusivamente relacionada con los dos sistemas nerviosos, el de la vida de relacion, y el de la vida orgnica; por lo cual se observa debilidad muscular, instabilidad nerviosa, atona funcional, espasmos y parlisis. La astenia de los rganos digestivos, de los secretorios y del sistema circulatorio domina la escena, as como tambien la diminucion del calor animal. En realidad el gran nmero de sntomas recogidos en las esperimentaciones y envenenamientos, no espresan otra cosa en los diversos sistemas y rganos desde la debilidad muscular hasta la parlisis de una parte dada; desde la sensibilidad dolorosa general y la agitacion pasiva del sistema muscular hasta la insensibilidad inercia de la fibra; desde la alegra y cierta escitacion moral automtica hasta el delirio y la prdida de la memoria; desde la sequedad de las superficies mucosas hasta la hipersecrecion; desde el apetito sed inmoderada hasta la adipsia, la anorexia y pronta saciedad; en fin, desde la escitacion febril precedida de sntomas violentos de concentracion hasta la fiebre con diarrea colicuativa, espectoracion sanguinolenta y sudores impregnados de sangre. La mayor parte de los sntomas espresan esa volubilidad nerviosa que precede acompaa la atona del sistema nervioso de ambas vidas, inorgnica y orgnica; y respecto la ltima, la observacion solo ha revelado la atona al travs de los sntomas siguientes: gran debilidad del estmago, la digestion fatiga estraordinariamente; hay eructos, incomodidades en la cabeza, plenitud del estmago con opresion, calor incmodo en el epigastrio, calambres en el estmago, timpanitis, meteorismo, lentitud en la defecacion y deposiciones blandas, diarreas atnicas ptridas, falta de ereccion y debilidad de las funciones genitales, piel fria y seca, manchas azuladas en la piel. Aun puede demostrarse el carcter astnico de la accion de la _nuez moscada_: 1. por su mayor eficacia en las enfermedades en que est indicada cuando proceden del frio y de un frio hmedo, y en las enfermedades de las mujeres, de las personas de piel fresca, de los hipocondracos, de los sugetos en los que el abuso de la mesa ha debilitado el sistema nervioso; 2. por la agravacion de los sntomas que la son propios, por la influencia del frio y del aire esterior, y por su alivio con la aplicacion del calor; 3. por la somnolencia y debilitacion de la memoria y por la tendencia los sncopes; 4. por la agravacion de los dolores en la parte sobre la que se est echado. Las principales indicaciones de la _nuez moscada_ recaen: 1. sobre la histeria mas general comun, por la atona nerviosa que constituye el fondo de esta afeccion, en personas linfticas, delicadas debilitadas, y que esperimentan, desde mas menos tiempo, las alteraciones nerviosas de los accesos histricos simplemente nerviosos. Este medicamento conviene con principalidad en las convulsiones y accesos de debilidad y desfallecimiento; as como tambien en los accidentes nerviosos propios de las personas de carcter inconstante. La _valeriana_ est mas indicada, respecto estas afecciones, en la impresionabilidad histrica de los sentidos y en una disposicion la desesperacion, que la instabilidad moral; 2. en el estado de debilidad nerviosa de los convalecientes y de los hipocondracos en los que se observan sntomas de irritacion espinal, menstruaciones retardadas dbiles, digestiones muy lentas, calores internos incmodos, accesos de debilidad, laxitud al menor esfuerzo, necesidad de acostarse despues del mas ligero movimiento; 3. en la debilidad muscular que procede de la debilitacion del cerebro y de los nervios, con diminucion de la memoria, y en las parlisis parciales incompletas seguidas consecuencia de fiebres nerviosas graves, en otras varias afecciones, tales como la angina diftrica; 4. en los accidentes graves, tales como diarreas ptridas, espectoracion sanguinolenta en ciertos casos de fiebres nerviosas despues de aliviarse el estado general, por una disposicion local astnica, de reblandecimiento de las membranas mucosas; 5. en algunas neuralgias de los rganos de los sentidos, con caquexia, pltora venosa constitucion del mismo nombre. Las neuralgias del oido, de los dientes....., son dislacerantes, se agravan por la noche, con la humedad y el aire frio, se alivian con el calor y remiten por el dia; estn acompaadas de una sensacion de plenitud de hinchazon de la parte, de pinchazos quemantes, de incomodidades, vrtigos, nuseas, abatimiento, sudores parciales de corta duracion, y en las odontalgias en que las encas sangran con facilidad; 6. en las gastro-atonas con calor acre y calambres en el estmago, falta de apetito y sed, sensacion de plenitud, timpanizacion del estmago, sntomas de hepatitis crnica, flatuosidades, diarreas, y en general, en las dispepsias de los que han abusado de las tisanas y de las bebidas acuosas templadas; 7. en la inercia de los rganos gnito-urinarios, con carencia de deseos venreos y de ereccion, y flujo prosttico; 8. en la dismenorrea irregularidad de las reglas por debilidad del tero, cuando hay sensacion de espulsion por la vagina en la poca catamenial, lumbago, laxitud, indisposicion gstrica, aflujo de saliva de viscosidades en la boca. La accion de la _nuez moscada_, en fin, puede utilizarse en la eclampsia de los nios caqucticos, en algunas fiebres intermitentes crnicas, en los clicos flatulentos de las personas delicadas de los gastrnomos, en algunos casos de asma y de bronquitis crnica con debilitacion y flegmorragia, y en ciertas afecciones de sugetos anmicos profundamente debilitados, tales como descenso del recto, vmitos, afeccion escorbtica, desfallecimientos, etc..... =Dsis.=--Se usa generalmente la tintura las trituraciones: la primera, la dsis de 2 5 gotas en agua, y las ltimas, por fracciones de 5 10 centgramos varias veces al dia. Los desrdenes nerviosos en general, ya del sistema nervioso crebro-espinal, ya del digestivo, exigen dsis mucho mas dbiles: una gota de la primera atenuacion de la tercera, y veces, cuatro cinco glbulos de la sesta duodcima y aun de una mas elevada, especialmente en personas irritables y sanguneas. En los indivduos nerviosos, la accion de este medicamento es fugaz inconstante si la dsis es muy dbil, asercion que solo chocar mdicos poco familiarizados con la prctica homeoptica. NUX VOMICA (NUEZ VMICA). I.--Historia. Es la semilla del _strychnos nuez vmica_, de la familia de las apocneas, _Juss._--Pentandria diginia, _Linn._--Algunos prcticos no han titubeado en reunir en un mismo captulo y en una misma esposicion, la _haba de San Ignacio_, la _nuez vmica_ y la _estricnina_. Siendo esta un elemento constitutivo esencial de las dos primeras sustancias, ofrece en verdad grande analoga de accion con ellas; pero esta analoga es mayor con la _nuez vmica_, por lo cual tratamos de esta con separacion, y confundimos la _estricnina_ con aquella, advirtiendo sin embargo que este artculo est consagrado la _nuez vmica_, aunque sin prejuzgar las cuestiones relativas los sntomas que diferencian su accion de la de la _estricnina_, y menos aun las diferencias que existen en los efectos de las diversas sales de la ltima, efectos que no estn aun suficientemente esperimentados, debidos principalmente al alcalide puro que es el preferible en la prctica. No sucede lo mismo con la _nuez vmica_, pues mejor conocida por las numerosas esperiencias hechas en el hombre sano, y por su uso frecuente en las enfermedades[13], ocupa hoy un lugar distinguido en la materia mdica. Empleada primeramente la _nux vmica_ de un modo emprico, ha sido muy poco conocida porque se la ha usado dsis capaces de producir inmediatamente efectos nerviosos y espasmdicos que anulaban, como es natural, la mayor parte de los especiales, considerndosela tan solo como un poderoso escitante del aparato raquidiano. Otros hicieron de ella despues un hipostenizante espinal, y la mayora la reservaban para los casos de paraplega; y por mas de un siglo, se tuvieron en muy poco los sntomas que desarrollaba en los rganos digestivos y circulatorios. Prcticos de diversas escuelas la emplean y recomiendan, sin embargo, en la fiebre intermitente, en el asma, la coqueluche, los clicos, la disentera, el clera, la peste, la hipocondra, la histeria, la epilepsia, gota, hidropesa, amaurosis y parlisis, la encefalitis y mielitis crnicas, y hasta en las inflamaciones francas. Teniendo, como tenemos, una patogenesia estensa de la _nuez vmica_, compuesta: 1. de los sntomas recogidos en el hombre sano; 2. de los consignados por varios autores; y 3. por numerosos casos de curacion, podemos especificar sus indicaciones, tanto por los sntomas, como por las condiciones de edad, de temperamento, de clima, las mas anlogas sus efectos y las mas favorables su accion. La _nuez vmica_ pues, en consideracion estos datos, es ya uno de los medicamentos mas tiles, mas usado en varios y numerosos casos. II.--Efectos fisiolgicos. Los sntomas de la _nuez vmica_ espresan una accion electiva en los sistemas nervioso y gstrico. Se ha exagerado infundadamente su poderosa influencia en los nervios ganglionares, en el rquis, en el cerebro, en los sentidos, en los rganos digestivos y en el sistema venoso, segun que se prestaba mas atencion su eficacia en las neuropatas sobre todo convulsivas, en los accesos de espasmos, de dolores, de fiebres mas menos peridicas, en las afecciones gstricas, en las congestiones, hemorragias, flegmasas y afecciones inflamatorias de las membranas mucosas y del tero. Su influencia en el sistema nervioso ganglionar y raquidiano se hace sentir desde los vasos capilares hasta las estremidades nerviosas; desde la digestion hasta la plasticidad, lo cual esplica los sntomas prodrmicos febriles y la afeccion de los capilares arteriales que se halla entre sus efectos; esto esplica tambien sus numerosos sntomas espasmdicos, paralticos, asmticos, gstricos, y la importancia que la han dado ciertos prcticos en el tratamiento de las afecciones de la mdula, y particularmente su parte lumbar, de las fiebres de curso paroxsmico y de las enfermedades de los rganos de la respiracion y de la digestion. Su accion en el aparato gstrico es de tal modo especial, que domina todas las formas morbosas en las que puede jugar con ventaja, que por lo menos constituye parte de todas sus indicaciones; de todo lo cual se podr formar una idea, diciendo que es el regulador de la inervacion abdominal. En esto consiste su diferencia de la _pulsatila_ respecto la influencia en los rganos digestivos y en todo el sistema de la vena-porta. El doctor Rau la atribuia una accion especial en los nervios ganglionares, y la cual referia los dolores, las estancaciones venosas, los espasmos, las congestiones, las pltoras abdominales, las inflamaciones y las escitaciones nerviosas del cerebro y de la periferia. Esta manera de ver resume con bastante exactitud la patogenesia de la _nuez vmica_, y su estudio ha conducido otros autores considerar la accion de este medicamento sobre el sistema nervioso ganglionar como esencial y como la causa que determina en las cavidades viscerales y otros rganos, congestiones, obstrucciones, irritaciones y flogoses, de donde resultan las neuralgias, los espasmos, las afecciones febriles que se pueden llamar gstricas, venosas, hemorroidales, uterinas, mucosas, y en las que siempre domina el eretismo. Distantes estamos, sin embargo, de la poca en que los espasmos, las parlisis, fenmenos sobresalientes de la _nuez vmica_, absorbian la atencion impedian observar los fenmenos mas especiales que la constituyen hoy en uno de los medicamentos mas importantes y la dan su mayor influencia en sus relaciones con el aparato gstrico. Es de observacion que todo grupo de sntomas gstricos en los que se desenvuelve el eretismo, haya no fiebre, corresponde mas menos directamente la accion de la _nuez vmica_; y que toda enfermedad, aguda crnica, que reclama este medicamento, ofrece por cualquier lado que se la mire, una afeccion gstrica una alteracion de las funciones digestivas, sea cual quiera la forma de la enfermedad nerviosa, sangunea linftica. Por esta razon se ve que su primera influencia se espresa por alteraciones nerviosas y gstricas, as como tambien en el perodo agudo de su accion, es decir, cuando el sistema circulatorio toma parte en las sinergias patogensicas, como en el estado crnico de su accion, cuando el organismo entero se ha modificado por el medicamento hasta en el aparato nutritivo y en la plasticidad. No se puede negar que el eretismo, cierta tension rigidez de la fibra, presiden siempre la evolucion de la accion de la _nuez vmica_ en todos los aparatos orgnicos. Este eretismo constituye por lo tanto una disposicion caracterstica de todos los estados morbosos que son propios de este medicamento, y distingue todos los sntomas nerviosos sanguneos y gstricos. El moral est en armona con esta disposicion de los rganos, presentando en la _nuez vmica_ los fenmenos siguientes: humor irascible, carcter colrico, irritable, imperioso, hasta el punto que una de sus principales contraindicaciones es el carcter dulce y tmido del enfermo. Los fenmenos de sobreescitacion moral y de los sentidos pertenecen su accion directa sobre el cerebro y los nervios de relacion; los sntomas de depresion moral y de apata son el resultado de una disposicion hipocondraca y efecto de la influencia gstrica sobre el cerebro; pero no se puede decir, como lo dice un autor moderno, que la accion de la _nuez vmica_ sobre el alma es absolutamente deprimente, que la priva de la aptitud reflexiva, que debilita la voluntad pesar de su esfuerzo y de la terquedad para con los dems; porque las observaciones clnicas demuestran que esta tenacidad irascibilidad son caractersticas en los casos propios de la _nuez vmica_, y porque las esperiencias lo confirman en su accion sobre el hombre sano. Est suficientemente probado por la observacion y la esperiencia, que la _nuez vmica_ corresponde principalmente las personas morenas de organizacion seca, los adultos, los temperamentos bilioso y nervioso bilioso sanguneo, los hombres entregados los escesos de la buena mesa, del caf, de las bebidas alcohlicas, as como tambien las personas de bufete y que tienen una vida sedentaria que exalta el espritu y activa la influencia del sistema gstrico venoso abdominal, aun en las constituciones linfticas. Las numerosas esperimentaciones de muchos medicamentos en el hombre sano hacen resaltar bajo este punto de vista un hecho que es muy importante en la prctica: queremos indicar las modificaciones morales anlogas las fsicas, y que tantas veces bastan para diferenciarlas, y para caracterizar la accion de varias sustancias. Recordarmos en pocas palabras, que la _nuez vmica_ difiere, en cuanto al moral, del _acnito_ por su ansiedad y la fijeza de sus ideas, de la _manzanilla_ por su carcter apesadumbrado y terco, de la _pulsatila_ por su tristeza y dulzura; si bien son anlogos de la _nuez vmica_ bajo otros puntos de vista; de la _coca de Levante_ por el humor desapacible y la concentracion en s mismo; de la _ignacia_ por su despecho indignacion, y tambien por su vivacidad y su dulzura, en las afecciones gstricas. Las enfermedades de las personas que dejamos indicadas, son aun mas propias de la _nuez vmica_, si residen en pases clidos, en sitios elevados y secos, en la estacion del esto. Se advierte que el _arsnico_ se halla en condiciones de eficacia casi siempre opuestas las de la _nuez vmica_; se ha podido apreciar que se adapta mejor un estado moral contrario, que obra mas eficazmente en personas distintamente dispuestas. La _nuez vmica_ tiene una accion estnica, mientras que la del _arsnico_ es deprimente. Aquella exalta la vitalidad al desordenarla, el _arsnico_ la abate al perturbarla, y mientras que este tiende la estincion de la vida por un ataque directo, la _nuez vmica_ aniquila, sofocndola por la escitacion. As pues, los sntomas siguientes de la _nuez vmica_ son completamente opuestos los del _arsnico_ en las mismas categoras, agravacion de los padecimientos por la maana despues de dormir y por las bebidas alcohlicas, por las vigilias, por la vida sedentaria, por el calor, el movimiento y los alimentos; alivio de los padecimientos estando acostado; elevacion y mejora del pulso, aumento del calor, gusto amargo y repugnante de los alimentos, manifestacion de los fenmenos nerviosos la primera influencia del medicamento. Este antagonismo entre la _nuez vmica_ y el _arsnico_ desaparece en los casos graves en que la vida est prxima estinguirse, porque los dos medicamentos se confunden y convierten en sus ltimos efectos sobre la inervacion ganglionar, en una potencia de depresion y de aniquilacion, que, aunque diferente por su naturaleza, conduce un mismo fin. Uno y otro medicamento gozan, pues, de una grande eficacia en las afecciones asmticas y gastrlgicas, en las neuralgias y neuroses graves, hasta en las circunstancias de mas peligro en que la inminencia de una parlisis de una inercia de la fibra anuncian una inervacion desfalleciente. La _nuez vmica_ es aun, con el arsnico y la _pulsatila_, uno de los mejores medios que se pueden oponer en general las consecuencias, los escesos de las bebidas alcohlicas y del _opio_. En estos casos, aun en el estado crnico y astnico, la irritabilidad de la fibra y el eretismo son un signo indicador de la _nuez vmica_. Este eretismo que caracteriza igual y particularmente su estado agudo, la aproxima la _brionia_, no solo por el ritmo de sus neuralgias, sino porque en uno y otro medicamento, las afecciones se agravan por el movimiento, por el aire libre y despues de comer; en la _brionia_, sin embargo, la agravacion se presenta hcia media noche, mientras que en la _nuez vmica_ se verifica ya por el dia. Considerada, en fin, la _nuez vmica_ bajo el punto de vista de la irritabilidad de la fibra y del eretismo sanguneo nervioso, es el antdoto del _azufre_ en las flegmasas y las fiebres subagudas, crnicas lentas. A pesar de nuestro deseo de concluir, tenemos que indicar aun la accion de la _nuez vmica_ en la contractilidad irritabilidad de la fibra. Sus sntomas espresan una influencia activa sobre la fibra; sus espasmos son estnicos y todos sus fenmenos nerviosos, aun en el estado grave y en el diatsico crnico, son irritativos y con eretismo. La clnica corrobora estos datos por su uso en la hernia estrangulada, en las contracciones espasmdicas, y en las violentas del tero y los estados espasmdicos activos; en el esceso de irritabilidad de las personas nerviosas, y la disposicion estnica que se opone al efecto natural de los medicamentos apropiados. El esceso de sensibilidad los medicamentos, ya por medio del sistema nervioso crebro-espinal en las enfermedades agudas, ya por los nervios ganglionares en las enfermedades crnicas y gstricas, se calma muy bien con la _nuez vmica_: este estado debe distinguirse de la irritabilidad neuro-astnica de la _manzanilla_ y la de la _pulsatila_ que es debida la anemia la venosidad. Por otra parte, el fondo nervioso y astnico de la _pulsatila_ y de la _manzanilla_ se espresa por una movilidad que se halla tambien en los efectos de la _ignacia_ y sobre todo del _caf_. Preciso es, pues, convenir en que la accion de la _nuez vmica_ en la irritabilidad muscular y la contractilidad de la fibra es estnica, y opuesta completamente la del _opio_, aun en los casos en que la atona de los tejidos y la inercia de la fibra inclinasen creer en una astenia real. Si se observan bien las afecciones de este gnero, el estreimiento rebelde, por ejemplo, en el que es eficaz la _nuez vmica_, se reconocer que mas bien hay irritabilidad que inercia; que el estreimiento es ertico y no astnico. De esto no se deduce que la _nuez vmica_ no corresponda tambien la atona de la fibra que resulta de su irritabilidad, tanto en los msculos voluntarios como en las fibras de los de la vida orgnica y animadas por los nervios ganglionares; de suerte, que en los casos de inercia real de la fibra y de los esfnteres, por ejemplo la incontinencia de orina de los viejos, no pertenece la _nuez vmica_ sino cuando haya irritacion primordial y una debilidad, consecuencia de la astenia y de la inercia, de las que nos ocuparmos, y que reclaman la eficacia de este medicamento. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Fiebres y afecciones flegmsicas._--El hombre civilizado sufre pocas enfermedades en cuya curacion no intervenga la _nuez vmica_. Establecermos sus indicaciones por los sntomas esenciales, sin volver despues las que emanan del estado general, de la naturaleza sitio de la enfermedad, del temperamento y otras circunstancias favorables y anlogas la accion de la _nuez vmica_. En el perodo prodrmico de las fiebres, corresponde este medicamento un estado espasmdico mas grave que el de _acnito_, y en el que se observa el azulamiento de los dedos de las manos, y de la cara, las contracciones espasmdicas de las estremidades, desfallecimientos, calofros parciales en medio del frio general, dolores de estmago, espiraciones ardorosas que vuelven hcia el corazon, ansiedad; el sistema nervioso ganglionar est vivamente afectado; los fenmenos gstricos, los clicos, los conatos al vmito, el color amarillento de la piel y de la cara, solo se desarrollan durante el calor y en la agudeza de la fiebre. Pero tambien se reproduce el calofro en este mismo estado de agudeza, especialmente por poco que se descubra el enfermo, y aun el mismo sudor est mezclado con calofros y bocanadas de calor. El eretismo caracterizado por la sequedad de la boca y de la piel, las orinas escasas encendidas, domina la escena y preside los movimientos congestivos de la cabeza, el pecho y vientre, con estension desigual del calor y de la rubicundez, y con calofros irritabilidad. Respecto la fiebre intermitente, el carcter esencial que desde el principio presenta la _nuez vmica_, es la afeccion de la mdula espinal, como se ve por los vrtigos apoplticos, ansiedad, temblor, debilidad suma y paraltica de los miembros, las rodillas se doblan, tiemblan las piernas, y hay, por lo tanto, sncopes, opresion y palpitaciones. Estos sntomas son los que, durante el calor, pueden caracterizar esta especie de fiebre. Los estadios son menos pronunciados en este medicamento que en la _quina_; la apirexia rara vez es completa, y ofrece sntomas gstricos, tales como diarrea biliosa, disentera con sed viva, tenesmo, dolores clicos, deposiciones como espumosas y sanguinolentas. La _ipecacuana_ es en este caso su mejor auxiliar, si los accesos empiezan tambien por la maana. El eretismo es el distintivo mas caracterstico de las fiebres gstricas biliosas, de las catarrales reumticas propias de la _nuez vmica_; hay calor, ansiedad, sed, diminucion de las orinas, calofros frecuentes; en la fiebre reumtica, se afectan mas bien los msculos que los tejidos blancos, la parte carnosa de los miembros mejor que las articulaciones; la agravacion, en fin, es nocturna. La indicacion de este medicamento en las fiebres gstricas es incomparablemente mas frecuente, pues si bien la _pulsatila_ rivaliza muchas veces en eficacia, en esta es mas propia y frecuente la flojedad y relajacion en las fiebres, especialmente en el estado mas agudo; adems, en los casos dudosos, la _pulsatila_ se adapta y requiere temperamentos delicados, linfticos, como las mujeres, los jvenes, las personas plidas y menos irascibles. La _nuez vmica_ es un escelente medio en la fiebre puerperal, cuando, sin supresion de los loquios, hay una notable escitacion de la parte inferior de la mdula y de los plexos citico hipogstrico, eretismo en el bajo vientre y violenta concentracion en el aparato uterino. El predominio de las afecciones espasmdicas y del delirio en el estado puerperal, anuncia adems que la vida ha sufrido profundas alteraciones, y que puede presentarse la ataxia por cualquiera causa, ya en la forma inflamatoria, ya en la adinmica y ptrida; de modo que pueden estar indicados varios medicamentos en la fiebre puerperal, si se la individualiza ahora como lo hemos hecho ya, pero siendo el carcter principal de esta fiebre una escitacion sangunea y nerviosa que alterna con una postracion inercia notables, es conveniente dirigirse desde luego los medicamentos que corresponden este carcter mltiple de la afeccion. Despues de la _ipecacuana_, los mas principales son la _nuez vmica_, el _arsnico_, la _manzanilla_: sabido es que la _brionia_ se adapta la afeccion del peritoneo, la _belladona_ una inflamacion mas franca, el _opio_ un estado de postracion, el _caf_ otro mas decididamente nervioso. La _nuez vmica_ y la _coca de Levante_ tienen la propiedad de provocar el sudor suprimido en el curso de una fiebre eruptiva, cuando hay orgasmo con un estado de tension, que tiene como en suspension todas las secreciones. Con menos orgasmo, pero mas nerviosidad, el medicamento indicado es la _manzanilla_, especialmente si la causa de la supresion es un enfriamiento, como sucede ordinariamente. Las erupciones agudas propias de la _nuez vmica_, ni tienen el carcter de putridez que las de la _brionia_, el _rhux_, el _arsnico_, ni el de flogosis de _acnito_ y _belladona_, ni el venoso de la _pulsatila_, sino un carcter gstrico como para el _antimonio_: estas erupciones son sintomticas de estados saburrales con un eretismo al que _antimonio_ es estrao. Este eretismo con ansiedad caracteriza eminentemente la gastritis, la enteritis, la hepatitis y la neumona biliosa que reclaman la _nuez vmica_ y el _arsnico_ muchas veces, pero sin tanto orgasmo febril como para la _brionia_. Las indicaciones de la _nuez vmica_ en estas flegmasas pertenecen sobre todo los adultos, los hombres irascibles, las constituciones secas, los habitantes de los climas clidos templados, las personas entregadas los escesos de la mesa suculenta, de las bebidas alcohlicas y del caf, los trabajos de gabinete, mas bien que al cansancio de un trabajo esterior y una insolacion. En las afecciones agudas de las membranas mucosas, la _nuez vmica_ ejerce una influencia secundaria, y rara vez est indicada en primer trmino. En estas flegmasas, especialmente, son las en que se debe dar un gran valor al principio de su desarrollo; en la _nuez vmica_, por ejemplo, el calor precede al calofro, el estreimiento la diarrea, la sequedad y el calor urente de las superficies mucosas al flujo mucoso. Estas flegmasas catarrales son casi infebriles, pero con mucho eretismo y calofros; se observa la falta de flojedad, la sequedad de las superficies exhalantes, y en las laringitis y bronquitis la coqueluche, la tos seca y fatigosa, la voz ronca, una sensacion de araamiento de cosquilleo en la garganta, movimientos espasmdicos de la laringe, nuseas..... La _ipecacuana_, la _cina_, la _cicuta_, la _drosera_ tienen igualmente una tos irritativa, pero menos eretismo general; la _belladona_, la _brionia_, el _mercurio_, la _pulsatila_ tienen mas fiebre con menos irritacion nerviosa y eretismo. A la _nuez vmica_ pertenecen aun: 1. el muguet grave con estreimiento, palidez, olor ptrido del aliento, estomatitis subaguda; el _carbon vegetal_ es su sucesor en los casos en que el abatimiento aumenta, en los que la boca se pone quemante y la saliva teida de sangre; 2. ciertas oftalmas catarrales, artrticas y aun escrofulosas, cuando la fotofobia es estremada y que los grandes dolores son provocados por la mas dbil luz y por el movimiento; hay tumefaccion y rubicundez como por equmosis, eretismo local y general, movimientos congestivos en la cabeza, irritaciones crnicas de la conjuntiva, con tumefaccion y rubicundez oscura en las personas dedicadas al estudio, en los glotones y los borrachos; 3. ciertas anginas por recidiva, otitis, corizas inflamatorios, vmitos crnicos, estreimientos, leucorreas, catarros de la vejiga, principalmente en las personas referidas; 4. las oftalmas venosas de los recien nacidos y otras flegmasas subagudas de este gnero; 5. erisipelas que se reproducen en los adultos, por la influencia de saburras, de la edad crtica, de los stasis sanguneos abdominales, y cuando hay induracion del tejido celular y disposicion la supuracion y la gangrena; 6. en ciertas inflamaciones de los testculos, de la matriz, en fin, etc..., dependientes de las mismas causas. =B.= _Afecciones apirticas y crnicas._--El eretismo el estado de exaltacion vital con tension de la fibra y diminucion de las secreciones que la diferencian del orgasmo, subsiste en la _nuez vmica_, aun en su accion crnica y diatsica. As, pues, el eretismo es uno de los caractres mas constantes de las enfermedades crnicas recientes y no febriles, adaptadas este medicamento. Constituye uno de los principales elementos de las congestiones y hemorragias, ya que estas afecciones principios de afeccion dependan de un estmulo flegmsico venoso, ya procedan de otras causas mas comunes del eretismo, tales como la clera, los trabajos mentales, la vida sedentaria, los abusos de la mesa, las bebidas alcohlicas y el caf: este estado es activo y opuesto al que resulta de una indignacion sin reaccion, porque en este ltimo caso las congestiones son pasivas, adinmicas y corresponden mejor al _opio_. Las congestiones y hemorragias de la _nuez vmica_ son irritativas, erticas, activas; dependen de un estado venoso abdominal con gastricismo, estado provocado por las causas de eretismo que hemos sealado. 1. _Hemorrides. Congestiones. Hemorragias._--El molmen hemorroidal y las hemorrides, sobre todo secas, por su carcter gstrico con dolores pasivos en el ano, traccion en el intestino ciego, clicos, calor, ardor quemante en el hipogastrio, por la edad madura adulta de las personas que las padecen y por las causas que las escitan mas comunmente, como los escesos en beber y comer, la vida sedentaria de gabinete, son particularmente del recurso de la _nuez vmica_. El _azufre_ administrado despues es igualmente eficaz, y cuando la irritacion inflamatoria se ha disminuido no solo con la _nuez vmica_, sino tambien con el _capsicum annuum_, el _aloes_..... Las congestiones en la cabeza, en el pecho, estmago, hgado, etc..... que exigen la _nuez vmica_, estn en las condiciones que acabamos de enumerar, y que nos dispensan trazar el cuadro de sus sntomas particulares, sntomas que se refieren al estado pletrico venoso, ertico, con los accidentes propios del punto en que se fijan y de la _pars mandans_ que las domina. Los casos de hematuria, lo mismo que los de hematemesis, estn dentro de la esfera de accion de este medicamento, aunque la sangre proceda de los vasos varicosos del cuello de la vejiga y de la prstata. Despues vermos cules son las indicaciones de la _nuez vmica_ en la metrorragia. Entre las hemorragias que la pertenecen, citarmos las apoplejas por escesos habituales de las bebidas alcohlicas, y las apoplejas gstricas en las que la _ipecacuana_ es tambien un eficacsimo agente curativo. No debe olvidarse, que para estos dos medicamentos, la accion sobre el cerebro es consecutiva de la influencia gstrica, y que la _nuez vmica_, por su eretismo, se diferencia bastante de la _ipecacuana_, hasta en su insomnio, efecto de la irritabilidad de la fibra, sostenida y escitada por la de los rganos digestivos. 2. _Clicos. Gastralgias. Gastropatas._--Usada la _nux_ despues alternada con el _azufre_ y el _carbon vegetal_, se adapta perfectamente las afecciones crnicas en que viene dominar la venosidad, y especialmente en ciertos clicos y gastralgias, en enteralgias y gastropatas erticas con inapetencia, tension en los hipocondrios, timpanitis y sofocaciones en la cabeza despues de comer. Los dolores, por ejemplo, la gastralgia tienen un carcter calambride, pero no la sensacion de ardor quemante de la que carecen los calambres y las neuralgias de la _nuez vmica_: esta sensacion solo se manifiesta en algunas irritaciones de las mucosas; de suerte que, en las lesiones de la sensibilidad, tiene el carcter distintivo de la accion del _carbon vegetal_ en los casos mas anlogos los de la _nuez vmica_. 3. _Bronquitis. Aborto. Vmitos de las embarazadas._--Por las razones espuestas, este medicamento est indicado en las bronquitis y toses secas, gstricas, acompaadas de cefalalgia y estreimiento; en ciertas afecciones de la cabeza crnicas, dependientes del estado del estmago y que se agravan por la maana al aire libre; en la disposicion y facilidad al aborto consecuencia del estado varicoso del tero de su cuello, por congestiones estra-catameniales; en los vmitos rebeldes del embarazo, usado alternativamente con la _ipecacuana_. Sin embargo, el _arsnico_, la _pulsatila_, el _opio_, la _platina_ son tiles en ciertos vmitos rebeldes la _nuez vmica_ y la _ipecacuana_, que presentan otros sntomas indicadores, procedentes, ya de la flojedad inercia del tero, ya de su estremada sensibilidad. 4. _Diabetes. Artritis. Clculos. Hipocondra._--La _nuez vmica_ combate eficazmente las irritaciones gstricas y el eretismo que complican ciertas afecciones diabticas, artrticas y calculosas. En este ltimo caso, el doctor Gross agregaba la _zarzaparrilla_. Es mas til aun la _nuez vmica_ en la hipocondra de las personas dedicadas los estudios y en la de los borrachos, con alteraciones nerviosas que espresan la instabilidad en la inervacion ganglionar, mas bien una falta de armona en su accion sobre las diversas partes de los rganos digestivos. Indicarmos al efecto que esta hipocondra difiere de la del _licopodio_, porque la de este depende del herpetismo, y de la correspondiente la _estafisagria_ y el _fsforo_, porque en estos no depende de los abusos de la mesa, sino de escesos venreos y de las simpatas que despiertan los rganos gnito-urinarios. 5. _Sabaones. Estado venoso._--Los sabaones y las estancaciones venosas de las estremidades son propias de la _nuez vmica_, si las personas son nerviosas, de vida sedentaria, entregadas una alimentacion suculenta. Este medicamento, en fin, est indicado en padecimientos provocados por un estado venoso de plenitud en el sistema de la vena-porta, y con principalidad en el estreimiento llamado hemorroidal, en el que ejerce una accion mas pronta que el _oro_, el _licopodio_, el _azufre_ y el _carbon vegetal_. 6. _Estreimiento gstrico y nervioso. Ileo. Hernia estrangulada._--La _nuez vmica_ corresponde tambien al estreimiento procedente de la irritabilidad del tubo intestinal; en estos casos, se presenta con frecuencia cierta irritacion sangunea, en la que la _brionia_ alternada con la _nuez vmica_, es muy eficaz. Esta ltima es muy conveniente en los estreimientos con alteraciones gstricas, prdida del apetito, amargor de la boca, esfuerzos intiles para defecar, insomnio, ansiedad, calofros, movimientos en la cabeza y en el pecho. La carencia de esfuerzos para defecar la falta de accion de las partes musculares que favorecen la defecacion, escluye siempre la _nuez vmica_; pero es el mejor medicamento para corregir los accidentes que resultan de una brusca desaparicion de la diarrea. Los fenmenos graves conocidos con el nombre de pasion ilaca, de vlvulo y de invaginacion, as como los de la hernia estrangulada, pueden disiparse con el auxilio de la _nuez vmica_. En todos los casos se debe averiguar la causa y apreciar el orgen espasmdico y ertico de la afeccion. La _belladona_ es al parecer preferible en la mayora de los casos. 7. _Descenso del tero. Edad crtica. Metrorragias._--La _nuez vmica_ es por el contrario superior _belladona_, el _oro_, el _platino_, en el prolapsus del tero con un estado congestivo que es mas bien causa que efecto, y que arrastra lleva consigo ordinariamente la existencia de irritaciones y leucorreas. El prolapsus de la vagina reclama con preferencia el hierro, el _carbon vegetal_, el _mercurio_, la _belladona_ misma, si es preciso combatir la vez un estado de flogosis. La _nuez vmica_ disipa la alteracion de los rganos de la generacion, en las mujeres que en la edad crtica padecen congestiones uterinas, pltora abdominal, metrorragias y ansiedades. La _belladona_ y el _carbonato de cal_ estn mas indicados en estos accidentes, si hay tenesmo, lumbago y afecciones congestivas fluxiones simpticas. En general, son propias de la _nuez vmica_ las menstruaciones abundantes y anticipadas, especialmente cuando influencias morales han escitado los nervios, y, siempre que la fluxion est sostenida por la pltora por la estancacion venosa abdominal y acompaada de ese eretismo gstrico que produce el estreimiento. Exigen tambien la _nuez vmica_ las mujeres irritables, coloradas, morenas en las irritaciones catameniales, en sus metrorragias, aun con clorosis. Mas pesar de que este medicamento produce en estos casos un efecto rpido y hasta admirable muchas veces, modifica menos el estado general de la circulacion abdominal que la sensibilidad mas bien la inervacion ganglionar, por cuya razon es mejor usarle en el momento de presentarse los padecimientos. Varios medicamentos pueden sostener su accion, tales como la _manzanilla_, la _sabina_, el _carbonato de cal_..... 8. _Afecciones de los rganos urinarios._--As como la _belladona_, el _azufre_, la _creosota_ se adaptan mejor la incontinencia de orina nocturna y de los nios, la _nuez vmica_ corresponde mas bien la diurna de los viejos y de los adultos; del mismo modo que en cierto flujo blenorrgico con tenesmo uretral, retencion de orina disuria, irritabilidad general y local, y estancacion venosa de la mucosa y de la uretra. 9. _Afecciones del sistema linftico._--Las afecciones del sistema linftico, en general, solo tienen relacion con la _nuez vmica_ por el estado de eretismo de la economa. Si esto se agrega el concurso de sntomas gstricos y nerviosos, este medicamento ser eficaz en diversos perodos de la mesenteritis, de la tabes mesentrica, en los infartos de las glndulas y de los vasos linfticos, y en la debilidad muscular de los nios cacoqumicos que esperimentan dificultad para aprender andar. 10. _Delirium tremens. Melancola. Epilepsia._--La accion de la _nuez vmica_ sobre el cerebro es por estension de la que ejerce en los nervios ganglionares y por su influencia en las vsceras abdominales. As pues, apenas est indicada mas que en los casos de _delirium tremens_, de hipocondra altamente desarrollada, de melancola suicida de suicidio angustioso, afecciones que tienen su asiento su punto de partida en el sistema gstrico y que reconocen por causa la exaltacion del sistema nervioso ganglionar del de la vena-porta por trabajos de gabinete, por escesos en las bebidas alcohlicas, etc..... Se ha hablado mucho del uso de la _nuez vmica_ en la epilepsia, pero el resultado no ha correspondido las esperanzas concebidas _ priori_ y fundadas en que los espasmos y las perturbaciones de la contractilidad y de la sensibilidad, se hallan en la patogenesia de este medicamento. No se ha comprendido que su accion sobre el cerebro y los nervios de relacion est siempre dominado por su influencia en los nervios ganglionares, y por consiguiente que solo es til en los accesos epileptiformes sin prdida de conocimiento y en los cuales se observa una alteracion de los rganos digestivos. 11. _Ninfomana. Hemicrnea. Neuralgias._--La _nuez vmica_ est frecuentemente indicada en las neuroses que dependen de la irritabilidad uterina exaltada, como en la ninfomana por ejemplo. Esta misma exaltacion de la sensibilidad y este eretismo constituyen el carcter diferencial de la _nuez vmica_ y del _platino_. La primera corresponde mejor esta afeccion cuando depende del abuso de los placeres por escitacion local; el segundo, cuando la escitacion venosa depende de la influencia cerebral. El histerismo y las neuralgias del aparato genital propias de la _nuez vmica_, reconocen igualmente alguna causa de escitacion local y un carcter de irritabilidad, mas menos sostenidas por la sensibilidad, por las licencias de la imaginacion y por la irritacion de la porcion inferior de la mdula espinal. En el sistema gstrico y el estmago es donde se debe buscar la causa orgen de la hemicrnea propia de la _nuez vmica_. Se observa con especialidad una sensacion como de magullamiento en el cerebro y alteraciones en el estmago, bajo-vientre, asimismo una influencia hemorroidal. Este medicamento es el nico masa propsito para combatir las cefalalgias producidas por el uso de las bebidas espirituosas, por los escesos de la mesa, por los trabajos mentales. Obra tanto mejor, cuanto mas sanguneo impresionable es el enfermo, si hay una sensacion de vaco como de embriaguez en la cabeza, con presion en la region del corazon, dolor, tenesmo en los hipocondrios, incomodidades, regurgitaciones, estreimiento. Este medicamento es especfico en la alteracion general con irritabilidad y congestion en la cabeza, palpitacion y prdida del apetito, cuando se retardan las deposiciones en personas de vida sedentaria y habitualmente estreidas; y tambien en las neuralgias del tero durante la gestacion simpticas de este rgano y que se sitan en el estmago, en los riones, en la cabeza, en los dientes: en estas neuralgias es preferible la _belladona_ si son congestivas. Aunque los dolores de la _nuez vmica_ tengan formas tan variables como las de muchos medicamentos, generalmente son constrictivos, calambrides y dislacerantes; pero la sensacion de contusion y de adormecimiento que les acompaa subsigue, es uno de los caractres esenciales. Estos dolores se agravan despues de media noche, al levantarse, durante despues del movimiento. Hay accesos de malestar despues de comer, muchas veces espasmos violentos en el paroxismo y temblores. 12. _Afecciones reumticas._--La _brionia_, el _zumaque_ y la _nuez vmica_ corresponden casi igualmente las odontalgias reumticas con sin fiebre, con sin fenmenos congestivos. Es difcil diferenciar bien estos medicamentos, pues tienen casi las mismas condiciones de mejora de agravacion, la misma aptitud estenderse las partes prximas. El eretismo, las condiciones de edad, de sexo, y de estacion son muy anlogas en todos. Este dolor, sin embargo, es mas peridico y mas francamente ertico en la _nuez vmica_. La _coca de Levante_ y la _nuez vmica_ se aproximan al _trtaro estibiado_ en las afecciones reumticas, por las fluxiones y los dolores articulares con contracciones musculares, estremecimientos y gastricismo. Los dolores de la _nuez vmica_ ocupan con particularidad el rquis terminan en l; producen una incomodidad y un abatimiento que hacen difciles imposibles los movimientos en la cama; no hay sudores ni chasquidos articulares, y por otra parte, les acompaa siempre el eretismo. Preciso es, en la prctica, tener en cuenta los sntomas particulares y locales, pero sin despreciar nunca los caractres generales. En el lumbago, por ejemplo, la indicacion de la _nuez vmica_ resulta de los dolores por sacudidas y punzadas, en su estension hcia el cuello y las partes genitales, en cierta rigidez y debilidad de las estremidades, en movimientos convulsivos, en una palabra, en los sntomas que revelan alguna afeccion de la mdula; el _rhododendrum_ corresponde tambien al lumbago con alteracion de la mdula, y sobre todo en la estension del dolor de arriba abajo; pero los caractres generales de la _nuez vmica_ no son los mismos; su eretismo y su gastricismo le distinguen de este medicamento. El reumatismo articular agudo exige la _nuez vmica_ con preferencia la _brionia_, cuando las fibras musculares de los miembros no estn exentos de una sensacion dolorosa de contusion, cuando hay menos fiebre, y que se observa adormecimiento, debilidad en la parte, dificultad en moverse, y una tendencia la periodicidad. Es raro que la _nuez vmica_ no tenga indicacion en la gota si se atiende que las causas son muy anlogas las condiciones de agravacion de los efectos de este medicamento. No est limitado tan solo combatir sus causas, regularizar las funciones digestivas, sino que es de grande utilidad en el tratamiento de esta afeccion. 13. _Mielitis. Corea. Parlisis._--La _nuez vmica_ est en relacion con la mielitis crnica que se manifiesta por convulsiones y movimientos de los msculos involuntarios. Hay grande irritabilidad de la fibra y un estado de tension que no permite se la confunda con el _zumaque_ y la _belladona_. En las paraplegias y hemiplegias consecuencia de reumatismos, y en las parlisis que suceden las neuroses, neuralgias ciertas enfermedades agudas, la _nuez vmica_ juega por sus sntomas propios y por ese estado de irritabilidad y de eretismo. Juega tambien, no solo en la corea alcohlica, sino en el baile de San Vito, en el que casi siempre es til. Importante es advertir que para que la parlisis requiera la _nuez vmica_, necesita la circunstancia de tener por causa una grande escitacion de la accion nerviosa, as como la gangrena en el _arsnico_ debe ser el resultado de una inflamacion escesiva. H aqu, pues, la razon de que la _nuez vmica_ no puede estar completamente escluida del tratamiento de los estreimientos rebeldes debidos la falta de esfuerzos y la parlisis de los esfnteres, cuando este estado es el resultado de una irritabilidad elevada hasta el esceso y que conduce la atona, la inercia. 14. _Asma._--Esta afeccion es una de las en que menos se puede prescindir de la _nuez vmica_ para su tratamiento. Este medicamento parece obrar sobre los msculos que concurren la respiracion y tambien sin duda sobre el pneumogstrico, mientras que el _arsnico_ obra principalmente sobre el ltimo, sobre la inervacion pulmonal; del carcter neurlgico y convulsivo resulta el que se alternen con frecuencia estos dos medicamentos para la curacion del asma esencial y de la mayor parte de las afecciones asmticas. Varios son los medicamentos eficaces en el asma, segun que domine el elemento congestivo, paraltico, inflamatorio, nervioso, tales son: la _ipecacuana_, el _trtaro estibiado_, la _brionia_, la _lobelia_, etc..... 15. _Afecciones cutneas. Irritaciones crnicas de las mucosas esternas._--La accion de la _nuez vmica_ sobre la piel tiene algo de agudo, segun lo espresa el estado general de espasmo febril convulsivo, el eretismo sanguneo, el gastricismo, la afeccion del hgado y de la nutricion. Por eso se observa la piel fria, azulada con manchas de este mismo color, prurito picante y quemante por la maana y por la tarde, sensaciones de escoriacion tambien quemante, fornculos por erupcion sucesiva, acn, color amarillo ictrico, sensacion de quemazon en los puntos escoriados los cuales se ponen tumefactos y encendidos, y en las lceras que dan sangre, erupciones miliares pruritosas, marasmo rpido. H aqu, pues, otras tantas circunstancias que indican la _nuez vmica_ en las hepatitis crnicas, erupciones gstricas, el acn pustuloso, fornculos que se reproducen, etc..... Se la emplea tambien en ciertos casos de secrecion sebcea en los prpados, de irritacion del borde libre de los mismos y de la conjuntiva, en las personas entregadas las bebidas, en algunas estomatitis, aun con aftas, y en las irritaciones crnicas de la mucosa de la boca con tumefaccion de las encas y frecuentes ulceraciones aftosas, especialmente si estn muy sensibles. Se observa en este caso cierta insidiosa disposicion del estmago de los intestinos en armona con este estado de la boca, y dolores quemantes, en fin, que acompaan todas las irritaciones mucosas de la _nuez vmica_. Es tambien eficaz en las fisuras del ano con contractura, dolor quemante, irritabilidad general, en los prolapsus del recto, sobre todo de los nios, consecuencia de los esfuerzos en la espulsion de materiales dursimos tenesmo disentrico. =Dsis.=--La _nuez vmica_ est indicada en tantas enfermedades, que es necesario variar las dsis de 1 10 gotas y aun mas de la tintura, hasta unos glbulos de la trigsima atenuacion, debindose usar las mas pequeas en los sugetos mas irritables y en los desrdenes funcionales y las afecciones neurlgicas y erticas. Indicarmos adems, que aparte de las consideraciones de edad, de sexo, de temperamento, de gnero de vida, de clima, que ya hemos manifestado estar en armona con los efectos de la _nuez vmica_, hay otras que conviene tener presentes en su administracion: la _nuez_ _vmica_ obra mejor por la maana, y al efecto, cuando es posible, se la administra al anochecer; sus efectos son entonces mas suaves, particularmente en las dismenorreas erticas, en las menstruaciones escesivas, en las afecciones neurlgicas, el estreimiento..... Administrada por la maana en casos de este gnero en personas muy irritables, su accion molesta y provoca con frecuencia la agravacion de una multitud de sntomas que se manifiestan por la maana. Se evita tambien el darla despues de comer en personas que padecen calambres de estmago, gastralgias, afecciones gstricas, neurlgicas venosas, y ciertos estados congestivos, porque justamente entonces se desarrollan mas los padecimientos se presentan. En el asma se administra por el dia, y en todo tiempo en las enfermedades agudas rpidas, aun en los accesos de dolor. Creemos til, en fin, hacer, una vez para siempre, la indicacion aplicable tambien otros medicamentos, pero con especialidad la _brionia_, la _manzanilla_, al _azufre_...., que pesar de la debilidad de la dsis, es preciso contar con las agravaciones que pueden sobrevenir, si se desprecian estas precauciones en las personas irascibles, vivas, muy irritables, de fibra seca y tirante. El _acnito_, la _brionia_ y el _rnica_ son medios convenientes para calmar la irritabilidad exasperada por la _nuez vmica_, ya presente un carcter mas sanguneo que nervioso, vice-versa, ya que se estienda la contractilidad. La _manzanilla_ y la _brionia_ templan la irritacion que la _nux_ produce en los rganos digestivos; el _caf_ y el _alcohol_, la del cerebro; el _arsnico_ y la _brionia_, la del aparato respiratorio; la _estafisagria_ y la _manzanilla_ modifican la morosidad y la irascibilidad; la _coca de Levante_ y el _rnica_, los accidentes paralticos. OPIUM I.--Historia[14]. Esta sustancia es el jugo seco de las cabezas verdes de la amapola somnfera de la familia de la papaverceas, _Juss._--De la poliandria monognea, _Linn._--El _opio_, en las obras de teraputica moderna, tiene un captulo de sus efectos fisiolgicos, pero que casi nicamente se refieren los txicos, perturbadores, eliminadores, y no los realmente fisiolgicos y especiales, que se estienden todos los aparatos, todo el organismo por una continuidad de efectos tranquilos, que, desde la primera impresion en la economa, se eleva hasta la plenitud de su accion, la cronicidad y la discrasia. Ya hemos consignado varias veces los dbiles resultados de estos estudios incompletos, por lo cual no insistirmos, permitindonos tan solo manifestar que el _opio_ es uno de los medicamentos menos conocido, mas incompletamente estudiado, lo cual confesar todo hombre instruido, si conoce las estraas divergencias en las opiniones que los autores han emitido sobre este medicamento. El _opio_ dsis grandes calma ciertos dolores, estingue el sentimiento de otros, y algunas veces alivia el insomnio; muchos prcticos se han concretado esto, y como el dolor y el insomnio son sntomas comunes la mayor parte de las enfermedades, el _opio_ ha sido empleado en casi todas ellas. Se le da en la tisis para calmar la tos; en el perodo prodrmico de las fiebres eruptivas, para producir el sueo, y en otros muchos casos agudos en los que solo puede conseguirse con su uso la agravacion del malestar, el aumento de la fiebre, del eretismo y el peligro. Se le ha administrado sucesivamente con mas menos xito, en las neuralgias, neuroses, epilepsia y otras varias afecciones convulsivas, en el asma, la corea, el _delirium tremens_, el ttanos, la demencia, la diarrea, la disentera, las hemorragias uterinas..... No debemos pasar en silencio la incalificable prctica de dar el _opio_ mezclado con otros medicamentos en la creencia de hacer tolerables las dsis fuertes y administrar este enemigo de todo movimiento espansivo en las fiebres eruptivas y otras enfermedades indicadas anteriormente. II.--Efectos fisiolgicos. El _opio_ es entre todos los medicamentos el que con mas claridad presenta sus efectos especiales como procedentes de la escitacion de los sistemas nervioso y sanguneo, escitacion que conduce la inercia de uno y otro sistema, las congestiones pasivas, la insensibilidad. En su accion aguda, se exalta la sensibilidad, y se debilita en la crnica. La sangre est mas oxigenada y escitada en la accion aguda, y menos en la crnica; y la lentitud del curso de este lquido contribuye realzar su cualidad venosa, cualidad que la hace impropia para la escitacion normal de los rganos. El _opio_ no es un narctico; pues si obra electivamente sobre el cerebro y los nervios de relacion, lo hace por la mediacion del sistema ganglionar el que se dirige primeramente, y tan solo al parecer para influir sobre el cerebro. Los efectos de este medicamento y la especialidad de su accion se pueden resumir en los sntomas siguientes: Sensacion de fuerza y de vigor, insomnio, calofros seguidos de calor, irritabilidad escesiva de los msculos que estn bajo el imperio de la voluntad, pulso lleno y frecuente, chispas delante de los ojos, tintineo en los oidos, aturdimiento, pesadez de cabeza, alegra, grande afluencia de ideas, descaro, sequedad de la boca, exaltacion del apetito venreo, calor y constriccion en el pecho, agilidad de los miembros. Estos sntomas de escitacion privativos del _opio_ son de mas menos duracion y aumentan segun las dsis; as es que se observa: inquietudes en los miembros, cara encendida que cambia rpidamente de color, calor quemante y prurito en todo el cuerpo, pulso duro y acelerado, somnolencia, tranquilidad de espritu, divagacion delirio, vrtigos con calor, congestion en la cabeza y fuertes pulsaciones, alteracion de la vista, pesadez en el estmago y en el vientre con latido, estreimiento, disuria, escitacion de los rganos gnito-urinarios y poluciones con erecciones, dificultad en la respiracion, presion en el pecho. A estos sntomas siguen los siguientes: indiferencia, delirio, prdida de los sentidos, sueo comatoso, cara rubicunda, ardorosa y como abotagada, sequedad en la piel y aumento de las orinas deposiciones diarricas, sudor caliente algunas veces y supresion de las escreciones, cargazon de la cabeza con necesidad de cerrar los ojos, oscurecimiento de la vista, palabra difcil y lenta, nuseas, vmitos, dolores en el estmago, stasis amorosos impotencia, opresion con angustia respiracion lenta y ruidosa, tumefaccion de las venas. Estos mismos sntomas, si las dsis son grandes, se hacen ms y ms narcticos: insensibilidad general, temblores, sacudidas, accesos de sofocacion, hinchazon azulada de todo el cuerpo, sueo comatoso con ronquido, ojos abiertos y convulsivos, cara encendida y tumefacta, labios azulados hinchados, pulso lento intermitente, prdida de los sentidos, relajacion de los msculos de la cara y del cuerpo, movimientos convulsivos, frio general, timpanitis, deposiciones involuntarias, prpados y labios pndulos, parlisis de la lengua y de las estremidades. A dsis bastante pequeas para poder continuar en su uso por mucho tiempo, los sntomas espresan la alteracion de la sensibilidad y de la contractilidad, la lesion de las fuerzas digestivas, el incremento del sistema venoso y la alteracion de la sangre, como se ve por los siguientes: cefalalgia, tenesmo, vrtigos y pinchazos dolorosos en la cabeza, neuralgias vivas y rpidas que pasan de un punto otro, tirones dolorosos en los miembros, sacudidas espasmdicas, calor quemante en el abdmen, en el pecho, en la region precordial, dolores calambrides en las estremidades, gastralgias, calambres en el estmago y la matriz, accesos de sofocacion, constriccion dolorosa en el pecho, agitaciones musculares, grande debilidad y relajacion de la fibra. Al negar Hahnemann al _opio_ la propiedad de escitar dolores, procedi as sin duda por haberle esperimentado dsis muy dbiles muy fuertes; pues la facilidad con que hemos producido el sntoma dolor ya mencionado, y las observaciones que hemos hecho sobre dos personas saturadas de _opio_, nos hacen temer que otros esperimentadores no hayan dirigido sus investigaciones hcia este punto. La accion crnica del _opio_ ofrece sntomas notables: enflaquecimiento general, sensibilidad escesiva al frio, piel y cara plida y terrosa, hinchazon de las venas, infiltracion serosa de todo el cuerpo, prurito de la piel, hinchazon azulada de los dedos de pis y manos, y especialmente del dedo gordo del pi, sueo angustioso, inconstancia moral, carcter asustadizo, debilidad de las facultades intelectuales, errores de imaginacion, turbacion de la cabeza, escitabilidad nerviosa, zumbido de oidos, dientes vacilantes, encas tumefactas y que sangran con facilidad, salivacion, gusto amargo, repugnancia los alimentos, lentitud y debilidad de la digestion, gastralgia, facilidad vomitar, flatulencia, estreimiento tenaz, orinas escasas y oscuras, poluciones sin ereccion, tos seca por accesos. Los que abusan del _opio_ estn flacos; sus movimientos nutritivos y escretorios son lentos, los nervios ganglionares no animan al parecer los rganos de la nutricion y de las secreciones, y tampoco influyen activamente en los nervios de relacion. Pero de que al lado de esta inercia se observe cierta irritabilidad nerviosa del cerebro y de la mdula oblongada, no se puede deducir que el _opio_ ejerce una accion opuesta en las dos vidas, orgnica y de relacion, como quieren algunos mdicos. Esta opinion no tiene en su apoyo razon alguna fundada; pues la diversidad de fenmenos que dejamos indicados y que corresponden las dos vidas, puede muy bien depender de que la influencia de la voluntad en los rganos sometidos la misma no est en armona con la fuerza que les anima; y en todo caso, puede esplicarse por las contracciones automticas y por la lesion astnica de la contractilidad; la inervacion crebro-espinal est tan debilitada como la inervacion ganglionar. La irritabilidad moral y la de la fibra, en el _opio_, son puramente astnicas y de la misma naturaleza que la de la _manzanilla_. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Afecciones nerviosas._--Los resultados clnicos sancionan completamente los datos que sobre la accion del _opio_ hemos recogido y espuesto, y bastar por lo tanto que nos limitemos al estudio de los hechos, con abstraccion de todas las teoras muy eruditas veces, pero mucho menos sencillas que los procedimientos de la naturaleza. El _opio_ es el medicamento mas apto para combatir el ataque brusco y como fulminante de la actividad vital producido por la indignacion; pero de la indignacion pasiva, es decir, cuando el organismo sufre el espanto sin que el moral se reaccione, no de la indignacion que despierta la clera un sentimiento afectivo como exige el _acnito_. El _opio_ sobreescita la fibra para sumirla en la inercia insensibilidad; la indignacion produce los mismos efectos, predominando veces el ltimo hasta el punto de ser el nico que puede apreciarse, como sucede cuando el espanto parece que paraliza, que produce deposiciones orinas involuntarias, que tiende al aborto, que suprime los loquios, las reglas. Aqu no hay ni efecto primitivo, ni secundario, sino tan solo un efecto simple y progresivo de la tension la inercia por una misma accion. Por la astenia final que caracteriza su accion, corresponde el _opio_ exactamente las congestiones producidas por la concentracion del susto miedo en las diversas vsceras, impidiendo de este modo el desarrollo de una reaccion febril muchas veces terrible, y en la que es preciso usarle, sin olvidar el _acnito_ el _rnica_ por lo mismo. La epilepsia nocturna, el insomnio, la hemicrnea, las personas pletricas con sentidos obtusos y afectados de incomodidades, de ardores en las cavidades viscerales, son propias del _opio_, as como el _delirium tremens_ de los borrachos en el segundo perodo, secundado con el _estramonio_ y despues el _rnica_ _caf_. El clico de plomo halla en el _opio_ su mejor remedio; el _platino_ es con frecuencia til despues de l. No queremos omitir el indicar los escelentes resultados del _opio_ en los espasmos de los nios con respiracion difcil y stasis sanguneo en los capilares, cuando se presentan simplemente por accesos, precedidos de gritos, y que la _manzanilla_, la _belladona_ y la _ignacia_ no han sido suficientes. Se debe recurrir al _opio_ en ciertas neuroses con temblor de las estremidades, insomnio, agitacion, ansiedad en los miembros, estreimiento, y en la mana enajenacion mental caracterizadas por el cambio frecuente de calor en la cara, por la alternacion de postracion y estilacion, con inyeccion venosa de los ojos muchas veces, movimientos convulsivos, estreimiento. En sugetos debilitados por largas y frecuentes escitaciones cerebrales con marasmo, piel seca y terrosa amarilla, apetito pervertido nulo, atona digestiva, abultamiento de las venas, escasez de las secreciones, se usar con buenos resultados el _opio_ en las neuralgias de los aparatos sensoriales, ya sean puramente nerviosas que tengan un carcter congestivo, bien calambrides, lancinantes, fijas, que tengan un curso irregular, constante, intermitente. El _opio_ combate igualmente las neuralgias de las personas pletricas, y de los viejos en los que la receptividad medicinal est debilitada y la influencia cerebral disminuida. El _opio_, en fin, est indicado en las neuralgias que se desarrollan sobre un fondo de eretismo con exaltacion de la irritabilidad impresionabilidad de los sentidos, con la condicion de que se le administre las dsis mas atenuadas y pequeas. Si la prctica de los mdicos antiguos no confirma este dato, y si prcticos modernos desprecian esta propiedad del _opio_, es porque su masiva posologia es casi la misma en todos los casos, y porque no varian las dsis. Este medicamento en general es apto despertar la sensibilidad en personas refractarias la accion medicamentosa, aun en las enfermedades agudas, si bien estas solo corresponden la insensibilidad debida al estado de pltora de congestion cerebral. El _mercurio_ tiene, como el _opio_ y el _azufre_, el privilegio de escitar la vitalidad; pero el _opio_ obra mejor en la insensibilidad, y los otros en la inercia, y los tres, en los dos estados reunidos. Entre los casos que reclaman mas justamente el _opio_, se halla el asma pletrico por congestion pulmonal, y sobre todo el estreimiento crnico sin tenesmo y esfuerzos espulsivos, aun en los nios y las mujeres embarazadas. En los casos rebeldes es preciso insistir en su uso y ayudar veces su accion con varias dsis intercurrentes de _nuez vmica_, de _plomo_, de _cantrida_. Hay pocas afecciones, que, como en este estreimiento, sea necesario emplear mas medios curativos y con mas perseverancia, especialmente si se ha abusado de las lavativas y de los baos tibios. No indicarmos los efectos del _opio_ en algunos casos de hernia estrangulada y de vlvulo, porque este medicamento es absolutamente inferior la _nuez vmica_, la _belladona_ sobre todo, y aun al _plomo_; pero harmos mencion de su uso en el clico saturnino en el que tiene una importancia esencial, indicarmos su eficacia en algunos flujos pasivos por inercia y falta de inervacion ganglionar, tales como cierta diarrea acuosa, reciente antigua, la salivacion, hasta la mercurial, el tialismo de los viejos, el esceso de orinas poco elaboradas y acuosas, la leucorrea de la misma naturaleza y unida algun principio especial de enfermedades crnicas. =B.= _Afecciones del sistema sanguneo._--Ya hemos indicado que la astenia nerviosa propia del _opio_ no carece de alguna irritabilidad de la fibra, mejor aun, que no est exenta de cierta alteracion de la contractilidad. La astenia es la tendencia y el fondo de todos los efectos del _opio_, es el resultado final y directo: es esencial su accion, y en esto se diferencia de la de la _nuez vmica_, que es indirecta. H aqu los caractres diferenciales de la astenia del _opio_: espasmos clnicos, automticos, postracion general, insensibilidad; los stasis venosos que resultan, no se limitan al sistema capilar, la congestion se estiende los grandes vasos y hasta el corazon, cuyos movimientos paraliza. Sin embargo, corresponde al _opio_ toda estancacion venosa con color azulado, sin aumento de calor, y limitada una parte dada, aunque sea crnica: esta es la nica afeccion en que este medicamento se adapta la forma crnica; tales son los sabaones con hinchazon roja oscura sin prurito ni dolor, ciertas gangrenas seniles en el perodo de congestion pasiva, afecciones en las que el _opio_ auxiliado del _centeno de cornezuelo_ es de innegable eficacia. Pero los casos en que el _opio_ est con mas frecuencia y mas directamente indicado, es en las congestiones pasivas, venosas, sin sensacion de ardor, y desarrolladas en un rgano cualquiera por la indignacion otra emocion pronta, triste y enervante, especialmente si hay espasmos, como en las mujeres paridas y en los nios, y en los movimientos convulsivos con estancacion en los capilares cutneos, frio y azulamiento de la piel, ojos fijos, pupilas dilatadas, congestion cerebral y relajacion de las fuerzas. El _opio_ juega en el coma soporoso, si hay sacudidas convulsivas movimientos espasmdicos, agilidad de los miembros con rigideces parciales y momentneas, hinchazones azuladas negruzcas de la cara, lividez de las estremidades, labios pndulos, pulso pequeo intermitente, respiracion suspirosa. Est contraindicado por el estado catalptico con pupilas contraidas, sin grande cambio en la calorificacion y coloracion de la piel: pero est indicado en la asfixia de los recien nacidos con cianosis, y en la asfixia por submersion con stasis sanguneo en la periferia apoplega capilar, en la apoplega cerebral con insensibilidad y otros sntomas referidos anteriormente, particularmente si la congestion es debida la emocion paralizante de una grande indignacion, una costumbre de las congestiones que dispone la postracion y la congestion pasiva propias de este medicamento. =C.= _Afecciones febriles._--Hay fiebres cuyos prodromos son notables por el frio, las sugilaciones, el azulamiento de los dedos de las manos, por temblores musculares espasmos, por la somnolencia, por la detencion y postracion que precede al desarrollo del calor y de la reaccion: estas fiebres, intermitentes continuas, exigen el uso del _opio_, que en dsis dbiles decide la reaccion, la regulariza y disipa el estado de congestion pasiva de los centros nerviosos. No titubeamos en manifestar que el _opio_ transforma as desde el principio las fiebres nerviosas y llenas de peligros en fiebres simples y de ninguna gravedad; es uno de los mas satisfactorios triunfos del mdico, si bien las circunstancias no permiten los que son profanos su arte el apreciar sus actos y sus resultados. El delirio con temblor de los msculos, relajacion de las fuerzas, ojos fijos, en la fiebre tifodea y nerviosa ptrida, cede al _opio_ que disipa la astenia nerviosa la par que el stasis sanguneo del cerebro. Los accesos comatosos de las fiebres perniciosas estn en este caso, cuando empiezan por la aberracion de los sentidos, la agitacion, la divagacion de la imaginacion el menosprecio los objetos mas usuales; el coma se apodera poco poco del sugeto; hay inmovilidad completa, calor vivo, sudor abundante y caliente; el calor va desapareciendo, el sudor se hace frio y la muerte sucede irremediablemente en medio de una insensibidad completa. El _opio_ solo obra en los prodromos de un acceso semejante y en los primeros momentos del coma; pero es mas seguro, y veces el nico medio salvador, el provocar grandes perturbaciones para trasportar otras actividades las sinergias morbosas. El predominio de los espasmos y del delirio, es decir, de la afeccion cerebral, en las fiebres puerperales, reclama tambien el _opio_, cuando la postracion y la inercia se sobreponen la escitacion. Este medicamento tiene otras distintas indicaciones que la _ipecacuana_, la _manzanilla_, el _beleo_, la _belladona_, la _nuez vmica_..... en las fiebres: estas indicaciones son: la postracion general, la dureza, rareza intermitencia del pulso, el delirio pasivo, el enfriamiento de la piel, la cara mas bien violada que roja, el calor en la cabeza, las convulsiones pasivas. En los casos en que coincida la supresion de los loquios con este estado indicante del _opio_, pero con palidez de la cara, es preferible el _beleo_. _Arnica_ puede tener aqu una influencia importante en la salvacion del enfermo, si hay irritabilidad manifiesta de la fibra, rigidez de los tejidos, menos espasmo, grande prdida y estremada sensibilidad al ruido del dia al travs del delirio y el desrden de las facultades intelectuales. El _opio_ por fin se adapta muy bien la inercia que suspende los dolores de parto en algunas circunstancias, y en ese estado puerperal en que la congestion uterina comprime todas las simpatas orgnicas y termina por la muerte en pocos dias, en medio de la inercia, de la insensibilidad, del _subdelirium_, de la timpanitis, de la estincion sucesiva del pulso y del calor. =Dsis.=--Segun la mayor menor postracion, se prescribe el _opio_ la dsis de 5 6 y 20 gotas de la tintura, hasta la de algunos glbulos de la tercera atenuacion, procurando dar las mas dbiles en los casos mas anlogos los sntomas del medicamento. Pero cuando se necesita obrar en un sentido contrario, se puede elevar mas las dsis de las trituraciones de la tintura. Estos casos son mucho mas raros de lo que se cree, y el conocimiento cada vez mejor de los datos de la materia mdica ofrece al prctico medios semejantes mas directos. Es preciso prevenirse contra las dsis algun tanto elevadas de un medicamento que tiene el funesto privilegio, fuera de la ley de los semejantes, de alterar la marcha de una enfermedad, agravar la fiebre, suspender un exantema, un movimiento crtico, de oponerse la relajacion y de complicar desnaturalizar la afeccion primitiva. PHOSPHORUS.--PHOSPHORI ACIDUM (FSFORO.--ACIDO FOSFRICO). I.--Historia. No podemos afirmar hasta qu punto difieren por sus efectos el _fsforo_ y el _cido fosfrico_: corresponden al ltimo la mayor parte de las observaciones atribuidas al _fsforo_ puro; por otra parte, se han administrado muchas veces indiferentemente uno otro. Hahnemann mismo ha recogido, entre los sntomas del _fsforo_, muchos fenmenos producidos por los cidos _fosforoso_ y _fosfrico_. Las multiplicadas observaciones recogidas en Alemania y Francia hace veinte aos sobre los efectos txicos del _fsforo_ en las fbricas de cerillas, no son en su mayor parte mas que apreciaciones de los efectos txicos de este medicamento en sus diversos grados de oxigenacion[15]. Podemos, pues, reunir en un mismo captulo el _fsforo_ y el _cido fosfrico_, por mas que algunos autores los hayan tratado separadamente; pues este proceder se funda al parecer, mas bien en consideraciones tericas que en observaciones positivas. En ltimo resultado, los sntomas atribuidos al _fsforo_ son con corta diferencia los mismos que los del _cido fosfrico_; pues los autores de sus patogenesias solamente han variado los trminos de su espresion. As pues, si para el _fsforo_ se dice dolor quemante en los miembros, en el _cido fosfrico_ se consigna dolores ostecopos quemantes; mientras que al primero se le atribuye tension, calambre, al segundo se le dan dolores calambrides presivos: en la patogenesia del _fsforo_ se halla ardor de la sangre y congestiones; en la del _cido fosfrico_ hay fuerte hervor de aquella con grande agitacion; all, debilidad y chasquido en las articulaciones, y aqu, chasquido en los miembros y las articulaciones: al _fsforo_ puro se le da el que los sntomas se manifiesten por la maana y por la tarde en la cama, y al _cido_ se atribuye el que los dolores se agraven con el reposo; en el primero hay hormigueo en la piel, fungus hematodes, erupciones urticarias, marasmo y consuncion, y en el segundo, hormigueo subcutneo, condiloma, vesculas sarnosas, erupciones granulares con dolor quemante, enflaquecimiento con aspecto enfermizo y hundimiento de los ojos, etc. Esto no obstante, puesto que la clnica no ha sancionado aun los sntomas que tienden diferenciar su accion, establecermos algunas variaciones entre uno y otro, al consignar los efectos fisiolgicos y teraputicos. Desde el descubrimiento del _fsforo_, fines del siglo XVII, ha sido empleado con algun xito en ciertas locuras, convulsiones y fiebres nerviosas graves. Desde el siglo XVIII hasta nuestros dias, se ha manifestado til en muchas fiebres adinmicas, tifodeas, biliosas, intermitentes, en algunas neumonas y pleuresas, en casos de reumatismo, de gota, oftalma, apopleja, hidrocfalo, de cefalalgia, de convulsiones epileptiformes, de parlisis, de clorosis, de amenorrea, de consuncion senil, de tisis pulmonal, de hemorragia pasiva, de sudores, costras serpiginosas de los nios, angina de pecho, de cries y de raquitismo. Siempre la indicacion culminante del _fsforo_ radica en la estremada debilitacion de la vitalidad dependiente, ya de un ataque directo la vida, ya de una alteracion de la sangre en el curso de una afeccion febril, ya de un flujo una erupcion que las fuerzas del organismo no pueden desarrollar. La esperiencia ha confirmado, propagado y precisado los datos legados por el empirismo; y nos admirarmos que un dia llegue el _fsforo_ realizar respecto al aniquilamiento de la inervacion lo que el hierro en una especie de cloro-anemia. El _fsforo_ es hoy ya, como el _hierro_, un alimento, un medicamento reconstitutivo; los cuerpos grasos fosforados, estraidos de la pulpa crebro-espinal de los animales, llaman la atencion con el nombre de fosfoleina y se les emplea como alimentos. Pero la esperiencia no ha confirmado aun esta especie de medicacion. II.--Efectos fisiolgicos. Este es otro de los medicamentos escitantes en su primera manifestacion, como se ve por los sntomas siguientes: sensacion de bienestar, de fuerza, de agilidad; sensibilidad escesiva de todos los rganos, de la vista, del oido, del olfato, del estmago, de los rganos gnito-urinarios; pulso acelerado y duro, agitacion de la sangre, congestiones en la cabeza, en el pecho; hambre despues de comer, bulimia, sed, deseo de cosas frescas; inflamacion de las mucosas de los ojos, de los oidos, de la nariz, del estmago. El carcter de estos sntomas de escitacion, aunque escasos en nmero, manifiestan ya una accion astnica en el sistema nervioso crebro-espinal y en los nervios ganglionares, en los sistemas sanguneo y linftico y en la vida nutritiva, porque el _fsforo_ tiene una esfera de accion inmensa. Los dolores tienen todos el mismo carcter astnico; son dislacerantes por punzadas, acompaados de rubicundeces, de tumefacciones inflamatorias, pero mas especialmente de palidez, de temblores, de sensibilidad escesiva, de ardores quemantes, de pulsaciones, de angustia, de tension y de presion, de rigidez y debilidad. Los calambres, espasmos y tiranteces son seguidos de adormecimiento y de sensacion de dislaceracion rotura. Hay tambien grande debilidad, hormigueo, parlisis, desvanecimiento, imposibilidad de permanecer al aire, en el que, sin embargo, se alivian los dolores de cabeza debidos la escitacion; agravacion de los dolores en la cama, despues de comer, alivio por el movimiento y aun por la presion algunas veces, facilidad acatarrarse, terminacion de las inflamaciones por supuracion, y de las irritaciones catarrales por secrecion mucosa abundante, hemorragia fcil de las heridas, de las lceras, hemorragias pasivas de las membranas mucosas, ambliopia, debilidad de la vista, zumbido, sordera, anosmia; exaltacion del apetito venreo con erecciones violentas, que produce grande abatimiento, padecimientos febriles y nerviosos; poluciones frecuentes, eyaculaciones sin energa y muy prontas en el cito; las deposiciones parece que agotan las fuerzas; falta el gusto y el apetito; abatimiento, en fin, despues de comer, acedas, desarrollo de gases, calofros, horripilaciones, frio de las estremidades, calofros seguidos de calor y de sudor, calor seco, sobre todo en la palma de la mano, etc. A los sntomas referidos agregamos los siguientes: enflaquecimiento estremado, aspecto enfermizo, erupciones, manchas, vesculas, granos, fornculos, sabaones, con sensacion quemante veces; rubicundez de los ojos, lagrimeo, hinchazon de los mismos y secrecion de legaas; otorrea amarillenta; tumefaccion de la nariz y flujo de mucosidades amarillas y verdosas; hinchazon de la cara y aspecto plido y trreo de la misma; labios agrietados, ulceraciones y erupciones en los labios y en sus comisuras, tumefaccion y exhalacion sangunea en las encas, vacilacion y aflojamiento de los dientes, escoriaciones y vesculas en la boca, flujo de saliva y mucosidades, vmitos de materias mucosas, cidas, sanguinolentas y de sangre pura, deposiciones mucosas, biliosas, lientricas, laxitud prolongada del vientre, orina abundante, frecuente, clara y mas generalmente blanquecina y sedimentosa; leucorrea corrosiva, espectoracion mucosa, purulenta, de sangre; erupciones herpticas variadas, infarto de los gnglios linfticos..... El _fsforo_ presenta mas que el _cido fosfrico_ la accion escitante inicial. En el _cido fosfrico_ est veces hasta oscurecida por la hipostenia que determina; pero presenta en contraposicion efectos mas notables en la vida vegetativa, principalmente en los tejidos cutneo y seo; el _fsforo_ que obra con mas actividad en el tejido celular y en el de los rganos parenquimatosos por el sistema sanguneo, no modifica quiz estos tejidos mas que el _cido fosfrico_, pero tiene sobre ellos desde el principio una accion mas directa. As, pues, el _fsforo_ est en un trmino medio entre la _pulsatila_ y el _cido fosfrico_, por su electividad en los vasos capilares, ya en las inflamaciones venosas y en las de los rganos glandulares que gozan de grande actividad secretoria, como la glndula mamaria, ya en las flogosis pasivas, en las congestiones astnicas y en las hemorragias ptridas de las fiebres graves nerviosas, casos en los que el _cido clorhdrico_ es tan eficaz como el _fosfrico_ cuyos caractres distintivos son: diarrea, timpanitis, estado de inercia paraltica de los rganos abdominales, y la falta en el sueo comatoso de los gemidos del _cido clorhdrico_. La accion del _fsforo_ y del _cido fosfrico_ predomina en los dos sistemas nerviosos de la vida de relacion y de la orgnica, en la misma sustancia nerviosa, en la nutricion intersticial, mas bien en las estremidades vasculares y la clula orgnica. Su carcter es la alteracion profunda de la vitalidad; y el ltimo trmino de su accion es el aniquilamiento de las fuerzas radicales con parlisis de los esfnteres, relajacion de las bocas exhalantes y de los vasos secretorios, abolicion del processus plstico y del calor animal, stasis venosos, hemorragias y flujos astnicos, espasmos, parlisis de los msculos de relacion, estado colicuativo, de atrofia muscular, de descomposicion de los lquidos y slidos. La accion del _fsforo_ conduce seguramente esta descomposicion y se une lesiones orgnicas, principalmente de los huesos de la cara, como lo prueban las observaciones hechas en el envenenamiento lento que determina en las personas espuestas sus emanaciones. Se comprende cun errneas son las conclusiones de los autores que por no ocurrrseles atenuar convenientemente las dsis de este medicamento, prohiben su uso en los casos de lesiones orgnicas y de alteraciones de los tejidos tanto internas como esternas, porque produce una escitacion sangunea y nerviosa, escitacion que solo puede agravar estas lesiones y alteraciones: fcil es evitar tales resultados, recurriendo dsis bastante dbiles, que desenvolviendo tan solo una accion dinmica, electiva, teraputica, no se d lugar al desarrollo de los efectos generales de la escitacion. Obrando de esta manera, se tiene en el _fsforo_ y su congenere medios funcionales y poderosos para curar ciertas afecciones graves, lesiones orgnicas, para las que no existen otros medicamentos curativos. El _fsforo_, y por consiguiente tambien el _cido fosfrico_, son anlogos del _slice_ en las fiebres nerviosas, pero difieren por su accion mas deprimente de la vitalidad. El _arsnico_ tiene mas analoga con los dos primeros, y estos su vez guardan una proporcion media entre el _arsnico_ y el _cido clorhdrico_. El _carbon vegetal_, aunque menos anlogo por sus efectos los estados graves de las fiebres nerviosas, no es menos capaz que aquellos para reanimar la vitalidad prxima estinguirse: un aniquilamiento estremo es tambien su grande indicacion; pero su accion, mas pronunciada en el sistema capilar de la periferia, le hace mas propsito en los stasis venosos y en una atona que el _fsforo_ requiere mas bien al interior y en las espansiones nerviosas, as como en los centros. Este medicamento tiene mas analoga con la _pulsatila_, por su accion en el sistema venoso y los plexos hipogstrico y uterino; tambien la tiene con el _subcarbonato de potasa_, en la disposicion los tubrculos y en su accion sobre las papilas vasculares y sobre la nutricion; hemos observado que este medicamento ofrece en su accion crnica, como sntoma caracterstico, la hinchazon infiltracion serosa del prpado superior debajo de la ceja, y que el _fsforo_ presenta la hinchazon debajo del ojo. Aun podemos citar su analoga con el _carbonato de cal_ en lo relativo las hipersecreciones mucosas, bronquiales intestinales, con la diferencia que el _carbonato de cal_ obra mas electivamente en la plasticidad, que sus flujos dependen de la astenia vascular y de la abundancia de sus jugos blancos; y que el _fsforo_ produce la atona nerviosa en las superficies mucosas, las cuales segregan jugos mas animalizados, que no abundan en la economa y que son reemplazados algunas veces por la sangre. El _mezereum_, el _fsforo_, el _cido fosfrico_ principalmente, son los mejores auxiliares del _mercurio_, del _slice_ y de la _asaftida_ en las afecciones de los huesos. El _cido fosfrico_ y el _mezereum_ son los mas aptos para curar estas afecciones, cuando dependen del abuso del _mercurio_ de desrdenes escrofulosos graves. El _fsforo_ corresponde las enfermedades producidas por causas que han debilitado profundamente el sistema nervioso. La _quina_ exige una debilitacion por prdida de humores; el _fsforo_, cuando esta prdida se agrega una alteracion funesta, un aniquilamiento por abuso de las sensaciones y de emociones vivas. Esto sentado, el _fsforo_ solo est indicado en las fiebres nerviosas graves. En la prctica, se distingue el _fsforo_ del _cido fosfrico_ en que el primero corresponde las emociones de la ciencia y del misticismo, las privaciones cenobticas y una vida aniquilada por la austeridad; mientras que el segundo se adapta mejor las emociones enervantes de la voluptuosidad, las de un amor desgraciado, los escesos del onanismo y de la orga. Carecemos sobre este asunto de observaciones suficientes. Uno y otro medicamento tienen quiz en estos casos una misma eficacia; y cuando, en fin, se presenta una clorosis dependiente mas bien de la inercia de los sistemas ganglionar y quilfero, se cura con estos mejor que con el _hierro_. La esperiencia ha juzgado ya con mas elementos de certeza sobre las analogas de ciertas constituciones con los efectos del _fsforo_. Se ha reconocido que obra mas favorablemente en las personas vivas, sensibles, linftico-nerviosas, dispuestas la tisis; en indivduos cuyo sistema nervioso est alterado profundamente y por mucho tiempo consecuencia de emociones y de los escesos ya referidos, causas que les mantiene en un estado de neuro-astenia, orgen de una estremada sensibilidad. En general, la diarrea existe, precede por lo menos al estado actual que puede presentar un estreimiento por inercia del intestino. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Estado agudo._--Cualesquiera que sean los sntomas prodrmicos de una fiebre de una flegmasa, no se recurrir _fsforo_, no ser que el principio inicial sea de tal modo nervioso y neurlgico, que pueda estar indicado, lo cual es estremadamente raro; pues seria menester que las sensaciones de ardor quemante, la tension local altamente dolorosa y la estraordinaria actividad de los sentidos, espresasen una inflamacion maligna, con tendencia desde su principio la descomposicion. La fiebre y la flegmasa solo corresponden al _fsforo_ en el perodo nervioso grave en el que la alteracion de la vitalidad la plasticidad refleja sobre la sangre, y cuando este lquido se dispone sufrir una descomposicion por supuracion, por ejemplo, ya en toda la economa, ya en la parte afecta. Los grandes sudores no son raros cuando estas fiebres han llegado al mximum de intensidad; el sudor que se limita la parte anterior en la que la piel pasa fcilmente por las alternativas de sequedad y humedad, el _fsforo_ es poco conveniente, observacion la que Boenninghaussen[16] da grande importancia. Cuando en las fiebres nerviosas graves tifodeas, en su perodo de decrecimiento, hay sudores nocturnos con edema y sensibilidad en la region heptica, el _fsforo_ es el mas apto para disipar esta congestion venosa de mal carcter. Los fenmenos atxicos que complican una fiebre mucosa, dejan con frecuencia en pos de s un estado de postracion, con hinchazon como edematosa inercia de la mucosa, pulmonal gstrica, que reclama el uso de este medicamento. Se ha aplicado con felices resultados el _fsforo_ en la neumona con hepatizacion gris (tercer perodo), y en la terminacion del segundo en los casos mas graves. La pulmona en el tercer perodo presenta sntomas graves que se aproximan los de las fiebres nerviosas ptridas, y que espresan adems el estado del pulmon, como por ejemplo: opresion, respiracion corta y penosa, dificultad de toser y de espectorar, esputos herrumbrosos. La indicacion del _fsforo_ surge del stasis sanguneo producido en el cerebro por el obstculo de la circulacion pulmonal y de la hematosis; hay astenia general y local, se presenta la hepatizacion, observndose aun un resto de agudeza en los sntomas de reaccion; el pulmon est evidentemente privado de la escitacion nerviosa necesaria. Se puede suponer que su accion sobre el pulmon en estos casos completa la de la _brionia_, que corresponde al segundo perodo, al perodo de hepatizacion roja y de exudacion pleurtica. El _fsforo_, por su parte, se adapta adems la defibrinacion y descomposicion de la sangre en el stasis pasivo de la hepatizacion gris, de donde resultan sus indicaciones en las neumonas graves, nerviosas, ptridas, tifodeas, y su menor eficacia en las que son francamente inflamatorias y simples. La accion deprimente del _fsforo_ en los nervios, y su utilidad en las astenias nerviosas, mas bien en las fiebres que han llegado al perodo de malignidad y de postracion, en el que la influencia nerviosa parece como abolida, hace suponer que su eficacia en la neumona avanzada depende de que disipa la astenia nerviosa del pulmon, y de que le vuelve la escitacion vital necesaria. Esta opinion se funda en las observaciones de Hartlaub, que fu el primero que emple el _fsforo_ en estas afecciones, basndose en el conocimiento de sus efectos fisiolgicos. Este mdico le administraba con el objeto de combatir la parlisis pulmonal. Las indicaciones de este medicamento en el perodo nervioso y astnico de las fiebres graves confirman al parecer esta opinion; de suerte que el _azufre_ es mas eficaz que el _fsforo_ en la hepatizacion gris independientemente de la astenia nerviosa. Por otra parte, es un hecho que las neumonas de los nios no ofrecen la indicacion del _fsforo,_ que por lo menos no se alivian con l. La _ipecacuana_ y el _trtaro estibiado_ son por el contrario los medios mas directos que se pueden emplear. Preciso es manifestar tambien que el _fsforo_ est rara vez indicado en las dems enfermedades de la juventud. Y si corresponde al estado nervioso maligno y astnico de que hemos hablado, es porque este estado apenas tiene lugar mas que en enfermedades que ya se han padecido y cuyo sistema nervioso ha sufrido ataques que han alterado la salud en mayor menor grado. Aun en estos enfermos, es quiz despues del _arsnico_, frecuentemente indicado por los sntomas, cuando el _fsforo_ puede jugar en las opresiones crnicas por recidiva, en las pleuresas y las bronquitis graves como ciertas grippes, y en otras afecciones de los rganos respiratorios, como la hidropesa de los pulmones; necesario es, pues, concederle tan solo un carcter nervioso, una congestion astnica, ptrida, maligna. Nos consta que se usa poco, pero esto no es una razon para pasar en silencio las indicaciones de un medicamento tan importante y eficaz. Se le puede emplear con buen xito en la ronquera crnica, especialmente si es una consecuencia del crup, y desde los primeros dias, cuando la mucosa de la laringe es el punto de la irritacion la que sigue la espulsion de falsas membranas; est igualmente recomendado como preservativo del crup, y, al ternado con el _sulfuro de cal_, en la tos bronca que generalmente precede. Las esperimentaciones en animales han podido hacer creer, lo decimos sin recelo, que el _fsforo_ podia desarrollar flegmasas mucosas con una afeccion especial de los folculos de las papilas vasculares, y aun ciertos productos como falsas membranas. Mas sea de esto lo que quiera, el _fsforo_ est muy indicado en la hemotisis rebelde producida por el trabajo de tuberculizacion, en la espectoracion sanguinolenta por lo menos y aun de sangre pura, en jvenes cuya constitucion les predispone la tisis. En los que mejor obra este medicamento, es en los de carcter vivo, sensibles, amables, linfticos, nerviosos y de talla esbelta; estn debilitados y afectados de fiebre lenta, hctica con sudor nocturno matutinal, ronquera y aun afona, tos crnica, laringitis. El _fsforo_ y el cido _fosfrico_ aun pueden ser tiles en el ltimo perodo de la tisis y cuando se presentan los flujos colicuativos. Estos medicamentos son siempre convenientes y aun curativos en toda fiebre hctica, con hipersecreciones colicuativas y en el marasmo senil. Las secreciones simplemente astnicas que subsiguen una violenta inflamacion de las mucosas, son igualmente del recurso del _fsforo_, sobre todo en personas de constitucion delicada con neuro-astenia; el _hierro_ se adapta mejor al estado pituitoso con cloro-anemia; el _mercurio_, en la caquexia linftica con eretismo; la _quina_, en la anemia por prdida de humores. Todos estos medicamentos, sin embargo, pueden convenir, aun en una constitucion sana, en flujos mucosos escesivos, en ciertas circunstancias de convalecencia, de escrfulas, de tuberculizacion, que est en relacion con sus efectos. El _fsforo_, en fin, conviene en las inflamaciones insidiosas de los rganos parenquimatosos, de las membranas mucosas y aun del tejido celular, en personas herpticas y que vienen padeciendo una irritacion cualquiera, un vicio crnico, y en ciertas epidemias de diarrea y de grippe: en esta se ha manifestado algunas veces como especfico. Las flegmasas mas caractersticas tienen mayor tension dolorosa, dolores quemantes, angustia y estremada sensibilidad. En las membranas mucosas se observa adems un dolor vivo de escoriacion de quemazon. Su accion especial sobre la sangre le da una grande eficacia en las inflamaciones erisipelatosas de las mamas, despues de _belladona_, _mercurio_ y _brionia_, cuando hay dolores lancinantes y que la supuracion es inminente; en otras inflamaciones especiales de la laringe, de los ojos, de la nariz, del estmago, etc.; en la mayor parte de otras afecciones, son preferibles otros medicamentos mas especialmente adaptados al elemento inflamatorio. =B.= _Estado crnico._--1. _Afecciones congestivas y hemorrgicas._--La mayor parte de las congestiones que se forman en un rgano importante en el curso de una enfermedad febril, bajo la influencia de ciertas causas de una malignidad particular, no esperimentan modificacion alguna por el _acnito_, cuando ms acaso, una paliacion de poca duracion y sin importancia. Es, pues, necesario recurrir otros medicamentos que mas se adaptan esta causa y al perodo de la enfermedad. As es que despues de _acnito_ y _belladona_, independientemente de estos medicamentos, son muy tiles en diversas congestiones, _rnica_, _pulsatila_, _arsnico_, _fsforo_, _nuez vmica_, _ipecacuana_, _opio_. El _fsforo_ es entre estos uno de los mas especiales. Est particularmente indicado en las congestiones que complican ciertas fiebres graves tifodeas, en el perodo de adinamia y agudeza maligna, cuando la sangre empieza alterarse: en las congestiones torcicas, en el curso de las fiebres exantemticas y tifodeas, y en las congestiones abdominales de la misma naturaleza. Aun est indicado en ciertos stasis venosos de los capilares del pulmon, del abdmen, con calor, tension, sensibilidad, dolor de escoriacion de quemazon. Lo est por ltimo en varias hemorragias, tales como: hematemesis, hematuria, epistaxis, sobre todo la grave de los jvenes. El _cido fosfrico_ se dirige mas particularmente las hemorragias pasivas de las fiebres nerviosas graves, y cuando los cidos minerales, _clorhdrico_, _ntrico_, _sulfrico_, no han sido suficientes no han estado indicados. 2. _Afecciones nerviosas y neurlgicas._--El _fsforo_ corresponde estas afecciones por una multitud de sntomas, lo cual inclina creer que se ha descuidado su uso, puesto que la clnica nos presenta pocos ejemplos, si se escepta la odontalgia, el asma, algunas afecciones reumticas y artrticas y la debilitacion de ciertos sentidos. Esto no obstante, se adapta muy bien las cefalalgias reumticas y artrticas, la hemicrnea, los dolores ostecopos, los clicos espasmdicos y flatulentos, que reconozcan por causa una emocion viva, triste y prolongada, un enfriamiento en jvenes muy sensibles, y caracterizadas por la sensacion de tension, de rigidez de la parte, y calor fatigoso incmodo; y acompaadas adems de agitacion, estremada sensibilidad, tirones, calambres, y seguidas de quebrantamiento, debilidad, abatimiento. Los dolores son dislacerantes lancinantes, pero en su mayor intensidad, se generalizan y se convierten en un escesivo padecimiento con calor quemante y una mezcla confusa de todas las sensaciones mas dolorosas. La odontalgia tiene un carcter puramente nervioso, el dolor es sobre todo dislacerante por sacudidas como de una corriente elctrica; se agrava al aire por la tarde y la maana, y tambien por la noche; hay tialismo y muchas veces un estado escorbtico de la boca. El _fsforo_ es muy til en la gastralgia con dolor presivo escesivo, hasta en el dorso, calmado agravado por el alimento, y en el asma nervioso, espasmdico con calambre, sensacion de tension y de plenitud, calor, palpitacion de corazon, opresion angustiosa, agravacion de esta con el menor movimiento, y presentacion de los accesos por la noche. La ansiedad no permite estar sentado. Ciertas debilidades de los sentidos se tratan ventajosamente con el _fsforo_, como por ejemplo: la disecea por astenia nerviosa, con ruidos, tintineo en el oido y movimientos congestivos; la prdida del olfato con sequedad de la nariz flujo abundante de mucosidades; la ambliopia y la debilidad de la vista con accesos pasajeros y repentinos de ceguera, aurola verdosa alrededor de la luz, manchas negras en el campo de la vision. Los dolores reumticos que reclaman el _fsforo_, afectan con particularidad los msculos, son infebriles con fiebre subaguda, sudores escesivos, sin hinchazon ni calor. Este medicamento se adapta igualmente los dolores reumticos en personas cuyo sistema muscular est muy debilitado, casi atrofiado, en los que por abuso de los placeres se han sumido en un abatimiento casi paraltico; en estos indivduos, en fin, la gota se combate general y primeramente por el _cido fosfrico_, por la _quina_ y la _estafisagria_ despues. 3. _Afecciones de los rganos gnito-urinarios._--El _fsforo_ corresponde en general las irregularidades de la menstruacion, que dependen de una sensibilidad exagerada, de una enervacion escesiva consecuencia del abuso de los placeres. Las reglas son muy abundantes, aunque retardadas veces por un estado espasmdico del tero que irradia al corazon, al estmago, al cerebro, pues se observan palpitaciones con sofocaciones y sensacion de plenitud, vmitos nerviosos, opresion, dolores en la cabeza. Esta cefalalgia histrica se perpeta algunas veces por la repeticion reiterada de las congestiones simpticas, y es lancinante dislacerante, por la tarde y la noche. Hay eretismo, aun en los estados caqucticos y en la neuro-astenia. El _mercurio_ es el medicamento que mas se aproxima al _fsforo_ en semejantes casos. La supresion de las reglas que conduce las congestiones pulmonales y la hemotisis en las jvenes sensibles, linfticas nerviosas, reclama el _fsforo_, as como tambien las menstruaciones anticipadas muy frecuentes por atona uterina con accidentes histricos, eretismo local antes de la presentacion del flujo catamenial, y fenmenos simpticos en otros rganos. En estas circunstancias, y si domina la neuro-astenia, es cuando ceden con el _fsforo_ _cido fosfrico_, el meteorismo del tero, los espasmos de la vejiga, la cistalgia, la exaltacion nerviosa y nocturna del apetito venreo, la ninfomana y la esterilidad nerviosa con irritabilidad uterina y escitacion venrea. En todas estas afecciones debe haber influido el abuso de los placeres venreos del onanismo en su desarrollo y conducir un estado de sensualismo enervante. El _platino_, la _estafisagria_, la _nuez vmica_, la _quina_, corresponden tambien tales afecciones, y tienen su importancia en un tratamiento que tanta sagacidad y perseverancia exige. Cuando el onanismo ha producido la satiriasis y sumido las personas en un estado de estupidez de inercia fsica y moral, con grande irritabilidad orgnica, el _fsforo_ es el mas precioso afrodisiaco. 4. _Afecciones del sistema gstrico._--Est indicado el _fsforo_, cuando los escesos venreos conducen la hipocondra, con flatulencia, diarrea estreimiento, tristeza, disgusto de la vida, irascibilidad, inquietud. Aun cuando la falta de deseos venreos sea una contraindicacion del _fsforo_ en las afecciones menos crnicas, en personas menos aniquiladas, es necesario reconocer, sin embargo, que est muy indicado, cuando la carencia de estos deseos procede de la saciedad, y que la debilidad de los rganos depende del abuso. Hay aun entre los hipocondracos personas muy laboriosas, y entregadas privaciones de todo gnero; el estmago es muy perezoso, las deposiciones son diarricas con flatulencia, involuntarias veces. Generalmente, en las afecciones gstricas propias del _fsforo_, se observa repugnancia los alimentos pronta saciedad, prdida del apetito y hambre estraordinaria veces. La pronta prdida del apetito demuestra la atona de los rganos digestivos; el hambre escesiva espresa la necesidad forzosa de la economa de reparar las fuerzas aniquiladas: estos dos sntomas, en apariencia opuestos, se hallan frecuentemente alternados entre los efectos del _fsforo_. Uno de los principales caractres de la indicacion del _fsforo_, en la mayor parte de las afecciones crnicas del estmago, es una sensacion de frio, seguida de borborigmos y reemplazada en momentos dados, especialmente durante la digestion gstrica, por una sensacion de calor acre con tension en los hipocondrios. Es preferible el _cido fosfrico_ en casos dados de reblandecimiento del estmago y generalmente en el de las mucosas con flegmorragia, cuando es el resultado de inflamaciones intensas, de bronquitis, gastritis, clicos repetidos. En las flegmasas muy agudas de la mucosa del estmago y otras superficies mucosas, cuando el _arsnico_ no est indicado, que no ha sido suficiente, el medicamento preferente es el _fsforo_. En las hemorrides muy dolorosas, tumefactas, fluentes secas, es el _cido fosfrico_ mas conveniente. Respecto los flujos mucosos en que juega el _fsforo_ con buenos resultados, es preciso tener presente, que as como las flegmasas que le son propias, tienen un carcter de agudeza nerviosa especial, as tambien las hipersecreciones que puede curar estn caracterizadas por una astenia especial. El estado de los tejidos no es el mismo en las flegmasas de las glndulas y del tejido celular, la supuracion est prxima y las partes congestionadas se impregnan de una sangre estancada, dispuesta sufrir la alteracion pyognica; las membranas mucosas se modifican tambien en su testura por la inflamacion, se reblandecen, se engruesan. Una de las observaciones prcticas mas importantes que emana de este dato y que la clnica corrobora, es la de que si el _fsforo_ cura los resultados de estas flogosis, tambien cura estas ltimas, desde el momento en que se puede conocer su naturaleza y preveer sus consecuencias. Es asimismo muy conveniente dar en seguida el medicamento indicado en el perodo principal y caracterstico de la enfermedad: el _arsnico_ por ejemplo, en ciertas fiebres tifodeas, el _fsforo_ en algunas inflamaciones nerviosas sobre todo catarrales. Obrando de esta manera, se combate racionalmente desde el principio la causa morbosa especial, causa que es ya el mismo miasma, la misma causa que caracteriza el ltimo perodo. La diarrea propia del fsforo tiene algo de epidmica y de especial, que, como la de la colerina, se prolonga y va mas all. Pero el remedio por escelencia es mas bien el _cido fosfrico_. Se observa en la diarrea propia de este medicamento un carcter paraltico; las membranas del intestino han perdido su tonicidad y contractilidad normal; hay timpanitis, dificultad de contener las deposiciones que se efectan con el menor esfuerzo para ventosear para orinar. La lientera corresponde tambien al _fsforo_, as como la diarrea colicuativa. Pero la inercia intestinal puede en casos dados producir el estreimiento, especialmente si los msculos voluntarios no toman parte en la defecacion. Este estreimiento no puede ser siempre una contraindicacion del _fsforo_, y no lo es por lo menos, cuando coexiste la vez una atona de los rganos sexuales. Las prdidas seminales debilitantes, y el aniquilamiento y escitabilidad como resultado de un onanismo ya corregido, se curan con el uso mas menos prolongado del _fsforo_. En todas estas circunstancias, el _fsforo_ es anlogo al _cido aztico_, al _hidroclorato de hierro_..... 5. _Afecciones del sistema cutneo, linftico y nutritivo._--Con el _fsforo_ y _cido fosfrico_ se pueden tratar: 1. la caparrosa granular limitada las mejillas, con dolores ardientes como los del _arsnico_, sin dolor como en el _cido ntrico_ y el _carbon vegetal_; 2. la costra lctea serpiginosa, el intertrigo y las rubicundeces eritematosas de los huesos articulares en los nios y adultos demacrados; 3. la pityriasis, en la que son preferibles el _arsnico_ y el _licopodio_ cuando se manifiesta por manchas circulares amarillas oscuras; y en general, en las descamaciones secas del epidrmis, los herpes furfurceos sin prurito; 4. el prurito con erupciones psricas urticarias; 5. los herpes secos con pequeas placas rosadas, con alteracion y desprendimiento del epidrmis y las escoriaciones cutneas que resultan; 6. el imptigo y el lquen en general, si bien en estas afecciones pustulosas y vesiculosas, son mas eficaces el _carbonato de cal_, el _causticum_, el _licopodio_ y otros medicamentos. El _fsforo_ es muy til en algunas inflamaciones de los gnglios del cuello con dolores lancinantes, rubicundez, tension y calor vivo; en las oftalmas escrofulosas mas agudas y en las subagudas caracterizadas por una secrecion mucoso-purulenta abundante, rubicundez y tumefaccion de la conjuntiva, dolores vivos y quemantes, fotofobia muy pronunciada, y despues, rugosidades y engrosamiento de la conjuntiva. Tiene, en fin, casi las mismas indicaciones que el _arsnico_. Es raro que el _fsforo_ no est indicado en el tratamiento de las enfermedades de los huesos, principalmente escrofulosas y mercuriales; el _cido fosfrico_ es mas eficaz; y aun la _sabina_ la _asaftida_ y el _slice_, en la periostitis y cries de los huesos. Las lceras que resultan de los sabaones, las psricas fagednicas, varicosas, pueden ser tratadas ventajosamente, despues de la _pulsatila_, el _arsnico_ el _azufre_, con el _cido fosfrico_ que debe emplersele antes del _licopodio_, el _mezereum_ y el _grafito_. Las lceras sangrantes, cubiertas de fungosidades con dolores quemantes grande sensibilidad y sudores glutinosos por la noche, se alivian con el _cido fosfrico_, as como tambien con el _carbon vegetal_. El _fsforo_ tiene una accion especial en las pequeas ulceraciones del interior de la nariz con costras, que al caerse dan algo de sangre, sobre todo cuando son restos de erisipelas que sobrevienen de cuando en cuando. El _cido fosfrico_ se usa en las afecciones del velo del paladar, con dolor de escoriacion, y aun es preferible al _cido ntrico_, cuando la laringitis es un resto sifiltico y que hay rubicundez oscura de un encarnado vivo. Se le prescribe tambien con preferencia al _cido aztico_, al _slice_ y al _carbon vegetal_, en los tumores linfticos supurantes y en las lceras de orgen sifiltico que se han resistido al tratamiento apropiado. El _cido fosfrico_, por ltimo, es un medicamento que merece consideracion en los restos sifilticos, no solo en comparacion con los medicamentos precedentes, sino con el _mezereum_, la _plata_, el _sulfuro de cal_, el _oro_, la _zarzaparrilla_. Ya por los estudios respectivos del _cido aztico_, del _licopodio_, del _carbonato de cal_.... hemos visto que son muy eficaces, segun sus relaciones teraputicas, en escrescencias y vegetaciones distintas. El _cido fosfrico_ y el _fsforo_ obran ventajosamente en las vegetaciones ficiformes, en los condilomas de las partes genitales, en las escrescencias poliposas de la nariz y en las producciones de este gnero que corresponden la _estafisagria_. El _fsforo_ es til en ciertas verrugas lisas y casi trasparentes, del mismo modo que la _tuya_, la _dulcamara_, el _petrleo_, el _carbonato de cal_, el _causticum_, la _sal marina_, poseen tambien propiedades notables en diversas especies de verrugas. Que la eficacia del _fsforo_ en las vegetaciones dependa no de su accion especial en el tipo nutritivo en el drmis, en el corion la clula orgnica, es un hecho que est recomendado para el glaucoma, la catarata y formacion de los tubrculos, as como en la fiebre hctica que acompaa la tuberculizacion. Es tambien muy eficaz en diversas fiebres hcticas, con calor seco por la tarde en la palma de las manos, rubicundez circunscripta de las mejillas, orinas blanquecinas que se descomponen fcilmente, marasmo, debilidad irritabilidad estremada abatimiento fsico y moral, flujo colicuativo, sudores nocturnos, diarrea, lientera, opresion. Es de una importancia real en los padecimientos de los nios y de los jvenes que crecen mucho y rpidamente; en las convalecencias difciles con diarrea, sudor, alopecia, descamacion del epidrmis; en el marasmo senil cuya diarrea rebelde cede tambien con _centeno cornezuelo_; en las caquexias procedentes de prdidas seminales y de escesos venreos, de emociones enervantes, y de una grande actividad moral unida las vigilias desvelos. =Dsis.=--La facilidad con que la nueva posologia vara las dsis y las atenuaciones, escluye todo accidente y permite administrar las sustancias mas txicas, as como las mas activas, y que desgraciadamente habian caido en desuso. El _fsforo_ obra perfectamente la primera, segunda y aun tercera atenuacion, la dsis de 2 5 gotas en agua. Pero cuanto mas anlogo es el medicamento con la enfermedad, tanto mas importa recurrir menores dsis desde la duodcima hasta la trigsima atenuacion. A estos grados de division no es alterable el _fsforo_ por el contacto del aire, como quiz lo es la primera, conviniendo al efecto prescribirle en jarabe simple por gotas sobre un pequeo terron de azcar. PLUMBUM (PLOMO). I.--Historia. De las sales de _plomo_, el acetato es la mas conocida. A esta, pues, y al _plomo_ es nuestro objeto aplicar lo que vamos esponer, dejando al porvenir el determinar el gnero y grado de utilidad de las diversas combinaciones del _plomo_ con el _oxgeno_, el _cloro_, el _azufre_, el _fsforo_, el _tanino_, el _yodo_..... Aun cuando carecemos de esperiencias directas para afirmar positivamente que el _plomo_ no difiere en sus efectos del _acetato de plomo_, los hechos clnicos y txicos, sin embargo, parecen afirmarlo, y nada hay que contrarie la analoga de accion de las dos sustancias. Los antiguos se circunscribieron casi completamente al uso del _plomo_ al esterior. La utilidad de este medicamento empleado esteriormente en lminas sobre las lceras rebeldes, en lociones y pomadas sobre las rubicundeces y escoriaciones con dolores, consecuencia del decbito prolongado y de la frotacion en las inflamaciones erisipelatosas de los pis, despues de largas marchas, y en las contusiones inflamadas, no est desmentida por el uso interno de este medicamento; pues tomado de esta manera, no es menos eficaz en estas afecciones que en los flujos atnicos de las membranas mucosas. Pero ni en estos casos, ni por otros varios, puede clasificarse al _plomo_ de astringente. Obra tan solo, calmando el eretismo local y cambiando las condiciones vitales de los tejidos, restableciendo en la piel y membranas mucosas el estado normal. Las preparaciones del _plomo_ como tpico no pueden tener una accion astringente mas que sobre la epidrmis y el humor sebceo ya segregado, y sobre el epitelio y el humor de los folculos criptas mucosas igualmente segregado: estas preparaciones espesan, coloran y endurecen los productos segregados, como si obrasen sobre cuerpos inertes privados de vida. Es necesario recurrir la accion dinmica del _plomo_ para esplicar sus efectos sedativos y curativos en los eritemas, los stasis sanguneos y las hipersecreciones. Los terapeutistas alemanes italianos son mas exactos y veraces que la mayor parte de los mdicos franceses que limitan las propiedades del _plomo_ los efectos astringentes puramente qumicos. Tambien los primeros han avanzado mas en el uso teraputico de este medicamento, puesto que le han administrado en neumonas, fiebres, hemorragias activas, hidrofobia, melancola, epilepsia, neuralgias y la tisis pulmonal. Algunas de estas aplicaciones estn aceptadas en Francia, como lo prueba el uso del _acetato de plomo_ en los sudores nocturnos, la diarrea de los tsicos, la leucorrea y la gonorrea crnicas. II.--Efectos fisiolgicos. El _plomo_ es uno de los medicamentos de accion hipostenizante mas manifiesta. Pocos son los sntomas de escitacion sangunea que se hallan entre sus efectos fisiolgicos, y aun estos pocos solo proceden de irritaciones subagudas, de congestiones, de estancaciones sanguneas, de afecciones de la piel y de las membranas mucosas, como se ve por los sntomas siguientes: facilidad la inflamacion y supuracion de las heridas ligeras, sequedad de las superficies mucosas, rubicundeces erisipelatosas que tienden al color oscuro y azul, congestion ceflica con pulsaciones, rubicundez de la conjuntiva con dolor y tumefaccion, inflamacion erisipelatosa de la nariz y de los dedos de las manos, inflamacion, hinchazon y pesadez de la lengua, sntomas inflamatorios en las amgdalas, el estmago, el pene, el escroto; calores febriles fugaces, palpitaciones y agitacion sangunea en el pecho. Los sntomas de escitacion nerviosa son mas numerosos: mana y delirio furioso sin fiebre, ojos convulsivos, pupilas contraidas, oido mas sensible al ruido, dolores dislacerantes y calambres en las mandbulas, odontalgia dislacerante, hambre violenta aun despues de comer, vmitos repetidos, violentos dolores del estmago y del vientre, calambres en el estmago intestinos, dislaceraciones y movimientos convulsivos calambres en los miembros, calambres y dolores constrictivos en los rganos internos, los dolores de los miembros invaden con predileccion las partes profundas, por lo cual se les cree ostecopos. Hay, sin embargo, una multitud de sntomas que dan los referidos una significacion menos estnica, tales son: sensacion de ardor quemante, calambres seguidos de temblor, de rigidez, de debilidad, de accesos epileptiformes; flatulencia con hinchazon, sin calor; calofros, frio, sudores frios, y aun viscosos; las neuralgias, adems, se agravan por la noche, el mas ligero ejercicio abate y obliga acostarse, el aire libre incomoda. La astenia, en fin, se manifiesta por otros sntomas como temblores, parlisis, desvanecimientos, melancola, tdio, desnimo, imbecilidad, alteracion de la vista, ceguera, diminucion y prdida del oido, del olfato, del apetito. Los sntomas que espresan la lesion de la contractilidad, son: calambres, rigideces, retracciones, oclusion espasmdica de los prpados, sensacion como de una bola que de la garganta ascendiese la cabeza, hipo, vmitos violentos, clicos constrictivos, retraccion del abdmen, del ano, de los testculos, tos convulsiva, accesos de asma espasmdico; otros muchos sntomas hay que tambien espresan la prdida de la contractilidad, como por ejemplo: flacidez y relajacion de los msculos, parlisis de los prpados, de la faringe y de los miembros, prolapsus del recto, opresion..... No se puede negar al _plomo_ una accion electiva sobre el sistema nervioso de relacion, pero es preciso admitir su primitiva influencia en el sistema nervioso ganglionar y en los vasos capilares sanguneos para esplicar sus efectos; pues refiriendo los sntomas los rganos de donde proceden, y teniendo en cuenta su carcter, se clasifican naturalmente en sntomas del sistema sanguneo de los vasos capilares, en nerviosos espinales, y en sntomas de los nervios ganglionares y de la vida nutritiva y vegetativa. Por consiguiente, la electividad del _plomo_ sobre los nervios espinales, hay que agregar la que tiene sobre los que dirigen y presiden las funciones nutritivas. Esta ltima accion sobre todo est demostrada por las modificaciones, algunas inmediatas, que se verifican en la calorificacion, en la circulacion capilar, en el color de la piel: h aqu, pues, un cuadro que puede completar el de los efectos esenciales del _plomo_: color oscuro, azulado, aplomado de la piel; cara plida, alterada, aspecto como distraido; piel grasienta, lustrosa, manchas negruzcas en la piel, disposicion agrietarse y supurar por la menor lesion, enflaquecimiento de las partes paralizadas; tumefaccion, en particular, de un lado de la cara hinchazon de toda ella, edema de varias partes y aun anasarca; sudores viscosos, esfoliacion de los labios, azulamiento de las encas, salivacion, aflujo de saliva dulzosa, viscosa, aftas en la boca, ennegrecimiento de los dientes, capa mucosa amarillenta de los mismos; eructos dulzosos, regurgitacion de un agua dulzosa agria, vmitos de diversas sustancias y aun las fecales; estreimiento estremado deposiciones disentricas con tenesmo, diarreas rebeldes; retencion de orina, tenesmo de la vejiga; orinas mas frecuentes y abundantes, acuosas, turbias, espesas, sanguinolentas; tumefaccion, escoriacion del pene, del escroto, leucorrea; espectoracion abundante de mucosidades de la laringe, afona, espectoracion de sangre; infartos de algunos gnglios, placas rojas y tumefactas en los dedos de las manos, hinchazon de los pis, sudores ftidos en los mismos. Vamos sealar las indicaciones teraputicas del _plomo_, sin perder de vista este conjunto de sntomas y estas acciones electivas. Se nos permitir el no entretener al lector con una larga disertacion sobre la afeccion conocida con el nombre de _clico saturnino_ _de los pintores_; pues nos bastar presentar el cuadro de los efectos positivos y de las indicaciones puras que facilitan las investigaciones de un medicamento adaptado tal cual estado morboso, esta la otra afeccion, sin restringir su esfera de accion, y concentrando la atencion sobre un hecho culminante que veces tiene menos valor teraputico. Si, por ejemplo, al tratar del _fsforo_ hemos hecho mencion espresa de la cries del maxilar inferior por el efecto txico de esta sustancia, es porque se halla en la esposicion sintomtica que del mismo dejamos trazada, pues pudiendo la cries afectar otros huesos, claro es que no constituye un carcter de su accion mas importante que otros muchos. III.--Efectos teraputicos. Est casi demostrado que el _acetato de plomo_ empleado en solucion al esterior, es un recurso til para combatir ciertas irritaciones infebriles de las mucosas de los ojos, de la boca, de la laringe, de los rganos gnito-urinarios; as como tambien en la oftalma catarral que sobreviene en ciertos estados de parlisis, de debilitacion muscular y de caquexia leuco-flegmsica; en algunas estomatitis con dificultad de hablar, pesadez hinchazon de la lengua, saliva viscosa, dientes negruzcos; en las laringitis con constriccion en la garganta, tos convulsiva, espectoracion viscosa, ronquera y aun afona, hinchazon plida de los tejidos de la faringe; en las leucorreas con aftas dolorosas, escitacion venrea, hinchazon plida de la mucosa vaginal, gonorrea con tumefaccion del pene, constriccion en las bolsas y aun retraccion de los testculos. El uso de este medicamento se halla limitado las afecciones funcionales y orgnicas de las mucosas y de la piel: 1. en la ozena con coriza fluente romadizo; 2. en algunos casos de vmitos rebeldes del embarazo con sntomas de irritacion flegmsica, tendencia al aborto, contraccion violenta de los msculos del abdmen, sensacion de constriccion que asciende hasta la laringe; 3. en la gastro-atona con estreimiento tenaz y accesos de desfallecimiento palpitaciones repentinas; 4. en afecciones escirrosas del estmago intestinos con vmitos violentos; calambres en los miembros, constriccion interna, grande estreimiento diarrea invencible con tenesmo, retraccion de los testculos, calambres de los intestinos; tambien puede usarse en el cncer del estmago con vmitos estercorceos; 5. en las fisuras del ano, con descenso del recto; en este caso, corresponde el _plomo_ la ulceracion estrecha y prolongada que constituye la fisura, as como tambien en las contracciones espasmdicas del esfinter; hay dolor quemante, grande dificultad para las deposiciones; es quiz tan eficaz como el _cido ntrico_ y la _ignacia_ en las fisuras del ano; 6. en ciertas rubicundeces oscuras de la piel, ya erisipelatosas, ya de la naturaleza de los sabaones; 7. en lceras crnicas, sangrantes en las que se desarrollan dolores quemantes, aun cuando se procure cubrir la superficie con lminas muy delgadas de este metal. Es igualmente muy til el plomo: 1. en dolores reumticos que se desenvuelven lentamente, terminan por reaparecer de una manera casi peridica, por la tarde principalmente, repitiendo asimismo por el dia, pero por accesos menos largos intensos. Estos dolores consisten en punzadas dislacerantes, que ocupan las partes profundas de los miembros y estn acompaados de angustia general; se fijan en diversas partes y veces en los cordones espermticos que se retraen dolorosamente. Estas neuralgias son seguidas de una sensacion de parlisis y de palpitaciones de estremecimientos musculares. 2. En ciertos clicos y dolores calambrides con retraccion de las paredes del abdmen, sudores frios viscosos, contracciones espasmdicas en los miembros, con sin fenmenos inflamatorios, stasis sanguneo abdominal, calor quemante y tenesmo, tirones, contracciones internas. Estos clicos son ordinariamente antiguos, se reproducen por accesos, y unas veces hay diarrea, y otras estreimiento que es mas frecuente, alternan la una y el otro. 3. En parlisis parciales con edema, principio de atrofia, carnes flcidas, palidez, sin cambio algunas veces en la plasticidad, pero con diminucion de la contractilidad. En la parlisis propia del _plomo_ hay integridad de los sentidos y de las facultades intelectuales; afecta con preferencia los msculos estensores, lo mismo que en el _cobre_, y lo opuesto del _causticum_. Mas en todos estos casos, el conjunto de fenmenos propios de cada medicamento decide la eleccion. 4. En las enfermedades epileptiformes, en las que los accesos partan de las vsceras y que el cerebro no est afectado lo sea en ltimo trmino. Estos accesos son precedidos de algunos sntomas congestivos locales, por ejemplo, la inflamacion de la lengua, la rubicundez de un ojo. El _cobre_ tiene alguna analoga de accion con el _plomo_ en estas especies de neurosis. =Dsis.=--El _plomo_ se usa como el _cobre_ sus sales y las mismas dsis. Est recomendado para ciertas lceras srdidas el cubrirlas con una lmina muy delgada de _plomo_. Se tendrn presentes todas las precauciones necesarias para la administracion esterior de las pomadas saturninas; porque independientemente de las afecciones cutneas de naturaleza herptica que seria peligroso repercutir, y de las lceras habituales, que como exutorios naturales no deben curarse con aplicaciones astringentes, deben temerse los efectos txicos que pueden resultar de la absorcion del medicamento por las superficies descubiertas. PULSATILLA NIGRICANS (PULSATILA). I.--Historia. Es indudable que los antiguos conocieron esta planta vivaz que es una variedad del gnero anmona, de la familia de las renunculceas, _Juss._, de la polyandria polyginia, _Linn._--De todas las _anmonas_, esta es la sola conocida por sus efectos fisiolgicos, y la nica de que hablarmos: se la conoce con los nombres de _pulsatila_, _pulsatila negruzca_, _anmona de los prados_, _coquelourde_. Es probable que las otras variedades de la anmona (_heptica_, _nemorosa_, _patens_.....) tengan propiedades anlogas. La _pulsatila_, abandonada completamente desde principios de este siglo, es una de las mas preciosas adquisiciones de la materia mdica moderna. Storck nos ha dejado curiosas observaciones sobre sus virtudes. La emple en amaurosis, cataratas y albugos, en los restos consecuencias de las enfermedades venreas, en lceras rebeldes y parlisis. Bonnet ha curado con ella herpes rebeldes, y Ramm la coqueluche. La _pulsatila_ es un remedio popular, en la Siberia, para la sordera. La acritud de esta planta di lugar que se la considerase como un medio violento que se reservaba para las afecciones mas rebeldes. Es bien singular, que los medicamentos muy activos, como este, hayan sido desechados, reservados para el tratamiento de afecciones desesperadas, sin que se haya pensado en atenuar sus dsis investigar los efectos especiales que eran de esperar de su grande actividad. De la obra _Apparatus medicaminum_, de Murray, ha tomado Hahnemann las primeras nociones de su uso. La esperiment hizo esperimentar con sumo cuidado, y gracias sus observaciones y las numerosas que en seguida se hicieron, y que la clnica ha sancionado, la _pulsatila_ es hoy uno de los medicamentos mejor conocidos, de los mas importantes y mas tiles. II.--Efectos fisiolgicos. Posee la _pulsatila_ una accion muy estensa que la pone en relacion con el sistema circulatorio y especialmente el venoso, con el nervioso ganglionar y de relacion, con los vasos capilares y con el sistema linftico. Se la dan efectos pirticos muy marcados, grande influencia sobre la sensibilidad y las funciones digestivas. Todo esto es exacto; pero importa determinar la filiacion de estos efectos, coordinar sus relaciones de analoga y referirlos una accion electiva mas general y dominadora. Esta tarea es mas fcil en este medicamento que en cualquier otro, ya por los numerosos efectos fisiolgicos recogidos con esmero de las multiplicadas esperimentaciones, ya por la multitud de casos clnicos en los que la _pulsatila_ ha manifestado las propiedades mas importantes en afecciones bien caracterizadas. Procediendo por el mtodo esclusivo, vemos que el elemento inflamatorio no est francamente espresado en los sntomas febriles y flogsticos de la _pulsatila_. El frio y los calofros mas violentos no tienen fijeza; son muchas veces parciales, mezclados de calor y sudor igualmente parciales. Se unen nuseas, vmitos, opresion, dolores congestivos en la cabeza. Se desarrolla el calor por influjo y con tumefaccion de las venas y de los capilares: esta tumefaccion venosa tiene un color rojo oscuro, es veces general y lleva consigo la ansiedad, el delirio, la desesperacion, la sensacion de ardor quemante, pero sin sed tan solo en la agudeza del calor; los calofros se reproducen fcilmente, aun por poco que se destape el enfermo. El pulso es generalmente acelerado y pequeo, lleno y lento, y muchas veces lleno y como impedido, aunque frecuente. El orgasmo es venoso y no arterial, el sudor es fcil se declara prontamente, bien hay vmitos hasta biliosos, diarrea, espectoracion abundante. La fiebre es mas intensa por la tarde, los sudores son nocturnos mas abundantes por la maana, con remision de los sntomas febriles. En las flegmasas locales se observa un carcter venoso, la tumefaccion de las venas, inflamaciones rojas azuladas con adinamia adormecimiento y sensacion de frio; algunos calofros que se reproducen con frecuencia, pulsaciones con calor quemante pasajero, enardecimientos de la sangre, hemorragias con aspecto negruzco de la misma, necesidad de reposo y de permanecer acostado. Las flegmasas de la _pulsatila_, ya de la piel, de las mucosas, de los rganos parenquimatosos, se manifiestan por una congestion que no eleva inmediatamente el calor de la parte, sino que relaja los tejidos comprometidos, los cuales se congestionan altamente de sangre reaccionando fcilmente y resultando que la fluxion se disipa por resolucion, por metstasis y sobre todo por flujos biliosos, gstricos, mucosos, segun el sitio de la fluxion; que si esta llega hasta la inflamacion, rara vez termina por supuracion y nunca por un absceso completo y por induracion. Las afecciones neurlgicas tampoco espresan la inflamacion; pues dependen de una congestion del tero de las hemorrides, del cerebro, del estmago; la sensacion de frio las acompaa generalmente, as como la debilidad y la inercia de la parte. A los dolores se unen calofros y opresion; los calofros son tanto mas sensibles, cuanto mas vivo es el dolor. Los dolores son lancinantes tirantes, como golpes violentos y de una grande y rpida tension del nervio; en las neuralgias hay sensacion de ardor quemante; se presentan en diferentes puntos como por lancinaciones, con sensacion de escoriacion que se manifiesta mas principalmente cuando se toca el punto dolorido. Por otra parte, el estado crnico que la _pulsatila_ desarrolla, no consiste tanto en alteraciones de los tejidos como en lesiones profundas de la inervacion. As como la inflamacion no llega la destruccion de los tejidos y al trabajo piognico, del mismo modo los efectos de la _pulsatila_ en la esfera nutritiva no producen la descomposicion de los humores, sino tan solo el empobrecimiento de la sangre que se aproxima la anemia, pero que nada de comun ofrece con las caquexias serosa, escrofulosa....., y menos aun con el estado ptrido de las fiebres nerviosas graves. La plasticidad, pues, no est tan alterada como parece deducirse de las observaciones de los antiguos. Esto no obstante, los sntomas siguientes deben tenerse muy presentes: hinchazones astnicas, hipersecreciones de las mucosas, manchas rojas en la piel, fornculos y orzuelos, tumefacciones rojas, azuladas y varicosas, sabaones, lceras de naturaleza varicosa caracterizadas por una inflamacion roja lustrosa en sus bordes y por exhalacion sangunea en su superficie, endurecimiento de algunas partes del ojo, opacidad de uno de sus humores del cristalino, engrosamiento de las membranas mucosas, infartos de los gnglios y de algunas glndulas, como la prstata. En todos sus efectos descuella el carcter venoso, comprobado adems por las observaciones clnicas. En fin, el ritmo de los sntomas y la naturaleza de las circunstancias que tienen sobre ellos una influencia real, prueban que la accion de la _pulsatila_ en el sistema arterial y nervioso de relacion, as como en el cerebro, es secundaria, que procede directamente de los nervios ganglionares y de sus relaciones con los vasos capilares, y que tiende la astenia, aun en sus efectos hiperestnicos. Debemos considerar, en primer lugar: el carcter variable y movible de los sntomas; que el calofro el calor, la rubicundez el dolor, son parciales y cambian rpidamente de sitio; que las fluxiones reumticas mas inflamatorias desaparecen con una increible facilidad; que el eretismo, la sequedad de las superficies y la sed no acompaan por mucho tiempo constantemente la fiebre las flegmasas, que, pesar del orgasmo de la periferia de algunos rganos, presentan relajacion en diversos puntos, ciertos flujos, sudor, diarrea, vmitos, esputos. El pulso podr ser lleno, pero no duro; es mas bien fcil de deprimir, que tirante, siquiera sea acelerado, lento pequeo. Este carcter del pulso distingue eminentemente la _pulsatila_ del _acnito_, de la _belladona_ y otros medicamentos pirticos, cuya accion electiva se dirige mas especialmente los sistemas sanguneo y crebro-espinal. Se observa en segundo lugar la coexistencia mezcla de los calofros sensibilidad al frio con los fenmenos febriles flegmsicos; que los dolores parece dan orgen la sensacion de frio calofro y cierto temblor de los miembros estando sentado; que la sensacion de ardor quemante que acompaa las congestiones y dolores no es constante; pues con frecuencia se la ve interrumpida por la sensacion de frio, y que aun la misma sensacion quemante que en ciertos casos acompaa las neuralgias, que existe en las fluxiones flegmsicas, ni tiene la fijeza y la profundidad de la quemazon del _carbon vegetal_, ni la del _arsnico_, careciendo adems la _pulsatila_ de las ansiedades y los sntomas nerviosos graves; que la variabilidad de los sntomas de este medicamento afecta asimismo las deposiciones induciendo en ellas cambios de color y consistencia. Es propio, en tercer lugar, de este medicamento: la agravacion por la tarde por la noche en la cama, y por la aplicacion del calor; la mejora por el movimiento, si bien de un modo menos pronunciado que en el _zumaque_; la necesidad de estar acostado sentado; el esceso de sensibilidad de los ojos la luz, el oscurecimiento con mas frecuencia, la alternacion de estos dos efectos, as como tambien del gusto amargo, del cido y de los eructos con gusto los alimentos generalmente; la sensacion de sequedad que abre la marcha en las afecciones catarrales, y que depende del estado flegmsico de las glndulas y criptas mucosas cuya secrecion est impedida por la tumefaccion; la sed viva con lengua hmeda, la repugnancia los alimentos una hambre prontamente satisfecha; la rubicundez de las partes doloridas afectadas, y cuyo calor apenas escede del natural; la agitacion sangunea, el calor seco, la grande inquietud, la pesadilla, cuatro sntomas que tienen lugar por la noche; la opresion, el atascamiento de las vas areas, la pesadez de los miembros, las palpitaciones tumultuosas irregulares del corazon que dificultan la circulacion, hacen refluir la sangre venosa y producen pulsaciones sensibles de las arterias al contacto de la mano en el estmago, en la cabeza y en todo el cuerpo. La influencia de la _pulsatila_ en la hematosis se debe estas circunstancias; la hematosis es incompleta bajo el doble aspecto de la oxigenacion de la sangre y de su elaboracion en los vasos, consecuencia de la estancacion y de la astenia de la circulacion capilar. Corresponde por ltimo este medicamento un estado moral perfectamente anlogo las disposiciones orgnicas, como se ve por los sntomas siguientes: carcter inconstante, amable, dulce y tranquilo; los enfermos lloran en lugar de irritarse, se resignan en vez de resistirse, hay mas bien volubilidad, inconstancia y la timidez de la juventud, que la tenacidad y la persistencia de la edad madura; mas bien la hipocondra y el mal humor del anciano, que la alegra y la indolencia del jven; la delicadeza de los jvenes, el temperamento linftico nervioso, que el vigor del adulto y el temperamento sanguneo y bilioso; hay, por otra parte, mas bien aburrimiento, indecision y desaliento, que confianza en s mismo y firmeza. De suerte que los temperamentos linftico y nervioso, los caractres dulces indecisos, las mujeres y los jvenes, estn en mejores condiciones para recibir la benfica influencia de la _pulsatila_, que los hombres fuertes, que las personas colricas imperiosas, que los temperamentos sanguneos y biliosos. Tambien los viejos apacibles que salivan mucho, y espectoran y arrojan mucosidades abundantes, se hallan en condiciones tan favorables la accion de este medicamento, como los jvenes y los temperamentos linfticos, si no tanto por estas hipersecreciones, por la astenia general al menos, que se dirige mas particularmente los nervios ganglionares de los que dependen estos rganos secretorios, y mas especialmente por el predominio de la sangre venosa. De lo espuesto podemos, pues, deducir: 1. que la accion electiva de la _pulsatila_ afecta al sistema ganglionar, y por este, los sistemas venoso y capilar de todo el organismo; 2. que esta accion tiende la astenia en su perodo sanguneo y nervioso, y que es decididamente astnica en el crnico. De aqu proceden los escelentes efectos de este medicamento, en las afecciones pirticas, neurlgicas, venosas, mucosas y flegmorrgicas de los jvenes, de las mujeres, de las personas rubias de un carcter dulce y ligero, de un temperamento linftico linftico-nervioso. Pero se ha recomendado con mucho esclusivismo su uso en todos los casos y en las afecciones uterinas dismenorricas y clorticas de las jvenes: este medicamento es igualmente eficaz en las afecciones de las membranas mucosas y en las fiebres de personas de temperamento distinto y cuyos rganos predominantes estn debilitados por congestiones habituales, por escitaciones que producen el orgasmo y disponen la astenia local la vez que disminuyen la fuerza de resistencia general y la actividad de la inervacion ganglionar en los tejidos y las vsceras, como sucede en los bebedores, y en las circunstancias siguientes: 1. en personas que habitan en puntos hmedos, frios, que las esponen catarros frecuentes; 2. en los nios generalmente muy abrigados, ya que se acatarren fcilmente por el aumento de la susceptibilidad de la piel debilitada, ya porque el esceso de calor les predisponga congestiones frecuentes; 3. en los jvenes de ambos sexos que por miedo por imprudencia se esponen movimientos congestivos en la cabeza, el corazon, el estmago; 4. en los ancianos habituados los catarros; 5. en los glotones debilitados por los escesos y cuyos rganos digestivos se afectan frecuentemente de fluxiones venosas; 6. en los hemorroidarios. Es muy notable que todas estas personas lloran con facilidad. Espuesta ya detalladamente su accion, resulta que la _pulsatila_ tiene relaciones de analoga: 1. con la _manzanilla_, por la somnolencia congestiva y gstrica, y por el insomnio con inquietud y afluencia de ideas por la tarde; por las fluxiones nerviosas y venosas que no terminan por supuracion, por la astenia nerviosa, y en particular por la debilidad muscular y la languidez de los rganos de los sentidos; 2. con el _caf_, por la agitacion angustiosa, la propension llorar, la agudeza inconstancia de los dolores; 3. con la _ignacia_, por la versatilidad de los calofros y del calor; 4. con la _nuez vmica_, por la dispepsia; 5. con esta misma, el _carbonato de potasa_, el de _cal_, el _elboro blanco_, por el molimen menstrual; 6. con el _carbon vegetal_, el _aloes_ y el _capsicum annuum_, por los clicos hemorroidales; 7. con el _arsnico_ y la _nuez vmica_, por el estado venoso y la astenia nerviosa anlogas las mismas disposiciones orgnicas de los borrachos; 8. con el _carbonato de potasa_ y la _sepia_, por el elemento fluxionario que parte del tero; 9. con el _zumaque_ y el _mercurio_, por el alivio de los padecimientos fuera de la cama; 10. con el _oro_, la _sal de nitro_ y otros, por su accion indirecta sobre el cerebro en la somnolencia y las congestiones locales con estancacion pletrica en el rgano afectado; 11. con el _rhux_ y la _coca de Levante_, por la aparicion de sntomas en un solo lado del cuerpo. Los medicamentos que en general acabamos de citar, son, por su analoga con la _pulsatila_ en circunstancias dadas, sus antdotos en las mismas, lo cual sucede en todos los medicamentos que se relacionan con el de que nos ocupamos, por algunos sntomas locales y por una accion electiva general. Suprfluo impertinente hubiera sido el dedicar para cada medicamento un artculo sus antdotos. Debemos, sin embargo, indicar, respecto los de la _pulsatila_, que varios de ellos tienen, bajo otro punto de vista, efectos opuestos los suyos, como por ejemplo, la _manzanilla_ y la _nuez vmica_, los que, si no siempre, en cuanto al fondo, en la forma al menos, presentan, ya la astenia para la _manzanilla_, ya la diminucion de la contractilidad en la _nuez vmica_, efectos que en estos dos medicamentos, no carecen de cierto eretismo que falta la _pulsatila_, si bien esta, en el principio de su accion, como en el perodo de evolucion completa, ofrece alguna irritabilidad nerviosa, que mas bien es un esceso de sensibilidad. Antes de pasar mas adelante, volvemos recomendar con mas inters que antes, que no olvide el lector las consideraciones precedentes, si quiere sacar partido de las indicaciones teraputicas. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Fiebres eruptivas, biliosas, mucosas._--La _pulsatila_, por sus prolongados calofros, su alternacion con el calor y la irregularidad de estos dos fenmenos, est indicada en los prodromos de algunas afecciones febriles, mxime si se agrega pesadez, apata, sntomas gstricos con nuseas vmitos, neuralgias aunque sean intensas; si los calofros, los calores, las rubicundeces y los dolores afectan con preferencia un lado del cuerpo, el derecho generalmente, como para la _brionia_ y el _causticum_. Si la _pulsatila_ es muy conveniente en el principio de una fiebre puerperal cuyos prodromos consisten en el predominio de los calofros y de la sensacion de frio con ardores y rubicundeces parciales, en la debilidad de la enferma y del grado de resistencia vital, y en el empobrecimiento de la sangre con irregularidad, pero sin supresion de las secreciones; deja de serlo en la misma fiebre confirmada, escepto si hay flebitis; pues en este caso, adems de estar indicada, puede asocirsela muy bien con el _mercurio_. Sus sntomas la hacen propsito al principio de ciertas encefalitis en personas anmicas; su accion es en este caso anloga la del _zinc_, que puede sucederle ventajosamente en el perodo de invasion. Las fiebres eruptivas en su perodo de invasion ofrecen veces la indicacion de la _pulsatila_ que en otras muchas es un medicamento preventivo. El _acnito_ se adapta mejor, como preservativo y curativo, al sarampion cuya erupcion es mas punteada. Esta, que con particularidad es propia de _pulsatila_, tiene los sntomas siguientes: calofros y calores, laxitudes, dolor de cabeza pulsativo, ansiedad, nuseas, vmitos de bilis de mucosidades, coriza violento, flujo seroso por la nariz, ojos encendidos, lagrimosos, fotofobia; pinchazos en la piel, pequeas manchas rojas como picaduras de pulga, ronquera, dolor y ruido mucoso en la garganta, disfagia, tos seca, fatigosa, epistaxis.--Administrada la _pulsatila_ desde el primer momento del sarampion, puede curarle prontamente por medio de la diaforesis abundante, de la calma y del sueo que sobrevienen. El carcter peridico de varios sntomas neurlgicos y febriles de la _pulsatila_, as como sus estados gstricos y la astenia funcional, manifiestan su conveniencia en el tratamiento de las fiebres intermitentes que sobrevienen por la tarde despues de medio dia; que se observa siempre en la apirexia, grande susceptibilidad al frio, falta de apetito, flujo mucoso, tristeza y aversion al movimiento; en los accesos, reaparicion de los calofros al menor contacto del aire esterior aumento de la secrecion salival, mucosa de la nariz y alguna otra: estos sntomas se presentan tambien en el estadio del calor, con orgasmo general, rubicundez, tumefaccion. Apenas hay sed mas que en el estadio del sudor que reemplaza todas las secreciones, aun la diarrea, hasta que termina la accion, por lo cual se observa la falta de secrecion salival y gstrica, falta que desecando por un momento las superficies internas, da lugar al desenvolvimiento de la sed que puede llegar ser viva y muy pronunciada. Algunas dsis de _pulsatila_ auxilian muchas veces la accion del _arsnico_ en fiebres intermitentes con obstrucciones abdominales. Se ha dicho con alguna razon que la _pulsatila_ es poco conveniente en el perodo agudo de las afecciones febriles, llegndose generalmente desterrarla de su tratamiento. Es cierto que sus sntomas, y la clnica lo confirma, la indican en el mximum de agudeza de varias fiebres; pero es cuando no hay sntoma alguno nervioso grave; cuando desde el principio predominan los fenmenos venosos, gstricos y linfticos mucosos; cuando la agudeza de la fiebre conduce al abatimiento, las congestiones pasivas, la inyeccion de los capilares sin eretismo constante. La _pulsatila_, pues, es admirablemente eficaz en las fiebres gstricas biliosas y saburrales, y en las de las mucosas, antes del desarrollo de sntomas atxicos, aun cuando haya coma; cuando la reaccion est en todo su vigor, que parece adormecida por la pltora cerebral. Estos casos son mas propios de los jvenes entregados las bebidas, y que padecen habitualmente congestiones venosas por su gnero de vida; que no hay sed y que se desarrollan calofros en medio del ardor febril y de varios sntomas de laxitud, tales como orinas abundantes y turbias, piel madorosa, salivacion, espectoracion, vmitos amargos; pero que existen dolores de cabeza obtusos y vertiginosos, rubicundez en la piel y sobre todo en la cara que est como tumefacta. La _pulsatila_ es la mas apta para curar esta clase de fiebres. =B.= _Afecciones catarrales y flegmorrgicas._--Este medicamento es de una incontestable eficacia en diversas fiebres catarrales, ya en su principio, ya en el perodo de agudeza, y frecuentemente en el de relajacion laxitud. Los sntomas culminantes son: malestar, sensacion de frio, calofros repetidos, aun por el simple cambio de posicion, bocanadas incmodas de calor, tumefaccion con rubicundez de la piel de la cara, lagrimeo, esputos, salivacion abundante, sequedad de la garganta sin sed, araamiento en la traquearteria, tos seca, vmitos, agravacion, estando echado sobre el dorso, sentado en la cama despues de haberse acostado. La _ruda_, el _mercurio_ y la _eufrasia_ tienen gran analoga de accion, cuando la afeccion est principalmente localizada en las membranas de los ojos, de la nariz, de la garganta, de los bronquios. La _pulsatila_ est mas relacionada con la _digital_, la _dulcamara_, el _mercurio_, la _manzanilla_, cuando la mucosa digestiva es la mas afectada. En todas estas fiebres, est mas indicada la _pulsatila_ en los perodos de invasion y de relajacion flojedad que en el flegmsico, aun cuando en muchas ocasiones es conveniente en el perodo de mayor agudeza, en enfermos, que por su edad, sexo y constitucion armonizan con su accion, y siempre que haya un fondo de astenia que se espresa por el frio, calofros, la volubilidad de los sntomas, los stasis sanguneos, la rubicundez viva de las mucosas afectadas, y calor mas pronunciado y seco por la tarde y la noche. =C.= _Flegmasas y afecciones irritativas locales._--Todas las flegmasas venosas y linfticas estn en relacion con la _pulsatila_ en atencion los lmites de los caractres de la accion; la otitis sobre todo, en la que este medicamento est tanto mas indicado, cuanto mas jven y delicado es el enfermo; la inflamacion ocupa con preferencia las partes intermedias, el oido interno; el dolor, aunque agudsimo, est caracterizado por las pulsaciones y por las sensaciones de frio que le interrumpen. La otorrea que sobreviene despues de la inflamacion se corrige eficazmente por la _pulsatila_ cuando el flujo es moco-purulento y espeso. Este medicamento cura igualmente estos flujos, aunque se localicen en otra mucosa, como la del ojo, de la vagina..... Lo mismo sucede en la sordera debida la congestion de la mucosa auricular y su hipersecrecion..... Se ha usado ventajosamente la _pulsatila_ en la oftalma escrofulosa, menstrual y catarral, en cuyas afecciones son sus mejores auxiliares el _mercurio_ y el _azufre_. En estos casos hay aglutinacion de los prpados al despertar, rubicundez de la conjuntiva fuerte inyeccion de los capilares. La _pulsatila_, as como la _eufrasia_ y la _sepia_, es eficaz en ciertos desrdenes internos del ojo con deformidad de la pupila, amaurosis incipiente y que se desarrolla lentamente. La _pulsatila_ juega igualmente en la angina menstrual y en la que se desarrolla paulatinamente, que no pasa del estado subagudo despues del uso del _mercurio_; que presenta sequedad de la garganta sin sed, sensacion de tension y de hinchazon en la parte afecta, color oscuro, endolorimiento de los gnglios del cuello, calofros con sin fiebre. Corresponde tambien al estado de laxitud, de hinchazon hipersecreccion de todas las mucosas debidas la inflamacion catarral; el _azufre_ y la _quina_ completan su accion. Combate con prontitud el coriza que se presenta con sus sntomas esenciales, como cefalalgia frontal hcia la raiz de la nariz, inapetencia, adipsia, calofros por la tarde, prdida del gusto y del olfato; secrecion abundante de mucosidades espesas, amarillas, verdosas de mal olor. La estension de esta afeccion la laringe con ronquera y aun afona, sensacion de escoriacion y de picazon, tos hmeda y dolores en el pecho, exige tambien la _pulsatila_. Bien se puede decir que este medicamento corresponde igualmente en todos los flujos mucosos serosos de la economa, siempre que procedan de una inflamacion fluxion anterior; pero no es conveniente en los flujos colicuativos. Es muy eficaz para reproducir un flujo suprimido por la presentacion de otro, como la supresion del sudor, por ejemplo, por una secrecion bronquial, pero no por un enfriamiento propio de _acnito_ y _dulcamara_, ni por una emocion moral por el dolor, como para la _manzanilla_ y la _ignacia_, ni por debilidad radical por congestion del cerebro, como en la _quina_ y el _mercurio_..... La inflamacion de las mamas reclama generalmente _pulsatila_ durante la lactancia poco despues del parto; est indicada frecuentemente en la amenorrea y dismenorrea de las jvenes de mujeres delicadas impresionables al frio. La leucorrea, en fin, propia de este medicamento, es la que procede de congestiones frecuentes, de menstruaciones difciles, estado venoso con pesadez, calor y calofros. =D.= _Afecciones de los rganos respiratorios._ 1. _Bronquitis._--La _pulsatila_ debe usarse en el perodo subirritativo de la bronquitis con secrecion mucosa fcil; cuando la tos no es seca como en las primeras horas, en la que se hace prontamente hmeda con fcil espectoracion; que los esputos son abundantes, amarillos amargos, salados inspidos, cuando hay frecuentes nuseas y fuertes sacudimientos del estmago; que la tos es escitada por un cosquilleo en la laringe, por escozor, araamiento y sensacion de sequedad mas manifiesta por la tarde acostndose y por la noche; que hay dolores en el vientre y el dorso, con pinchazos en estos puntos y en la espalda despues de toser, sensacion como de contusion en el pecho. En estos casos mas que en otros, importa tener en cuenta los sntomas generales de la _pulsatila_, porque administrada en una bronquitis ertica y francamente inflamatoria en su perodo de flojedad, podria agravar la enfermedad y prolongarla, cambiando la tos hmeda y fcil en seca incomoda. 2. _Neumona._--Puede usarse este medicamento despues de la _brionia_ en la neumona catarral y benigna, en personas delicadas, sensibles, dbiles, en el momento de efectuarse la resolucion, cuando la espectoracion es mas fcil y abundante, que es mas sanguinolenta y que el torax est dolorido y hay dolores errticos. 3. _Hemotisis._--Esta afeccion requiere _pulsatila_, cuando los esputos sanguinolentos son grumosos en cogulos negruzcos. Est especialmente indicada en la hemotisis menstrual y en la de los hemorroidarios. Juzgamos de inters el designar en este momento algunos medicamentos convenientes en la espectoracion de sangre: son preferibles _acnito_, _rnica_, _ipecacuana_, _brionia_, _belladona_, cuando la sangre espectorada es arterial roja y no coagulada, y con eretismo y congestion activa; la _drosera_, la _digital_, el _mezereum_, el _azoato de potasa_, cuando las estremidades estn frias, la sangre encendida y el enfermo plido; el _rhux_, si los esputos sanguinolentos se repiten largos intrvalos y en pequea cantidad; el _cido sulfrico_ en la hemotisis crnica; el _ledum palustre_, cuando la sangre se espectora solo por la violencia de la tos; el _carbon vegetal_, si la espectoracion sanguinolenta es precedida y seguida de una sensacion de calor quemante..... 4. _Coqueluche._--Aun cuando la _pulsatila_ sea poco conveniente en esta afeccion, bueno ser, sin embargo, pensar en ella para ciertas toses espasmdicas con sensacion de constriccion en la laringe y en los bronquios; debe figurar tambien al lado del _elboro blanco_ en el tratamiento de las toses espasmdicas con calofros, palidez habitual de la cara, prdida del apetito, adipsia..... La _pulsatila_ es generalmente til en la tos hmeda y cuando la espectoracion es libre: este ltimo carcter la diferencia del _trtaro estibiado_, del _senega_ y de la _escila_; difiere del _yodo_, de la _ipecacuana_, de la _dulcamara_ y de la _belladona_, por un estado menos congestivo, y porque corresponde los restos de la flegmasa y sus consecuencias, mientras que estos medicamentos se adaptan mejor al estado flegmsico inicial, agudo subagudo; difiere, en fin, de la _nuez vmica_, de la _brionia_, de la _manzanilla_, por su eretismo menos manifiesto y por los caractres generales de su accion. El asma cuyo acceso se presenta por la tarde al acostarse, el asma senil y el producido por el edema pulmonal, con respiracion vesicular, exige _pulsatila_, si hay fenmenos congestivos astnicos, espectoracion abundante, malestar general, grande sensibilidad al frio. El _estao_ merece ser tomado en consideracion en padecimientos asmticos de este gnero. =E.= _Afecciones de los rganos digestivos._ 1. _Saburra gstrica._--Se usa frecuentemente la _pulsatila_ en ciertos desrdenes gstricos que empiezan por malestar, calofros y repugnancia los alimentos, en cuyos casos puede, en efecto, prevenir un embarazo gstrico y una gastropata de larga duracion. Este medicamento es casi especfico en las gastroses y otras afecciones que, con fiebre sin ella, son producidas por los alimentos grasientos, y que se perpetuan pesar de su espulsion por el emtico, cuando ya no es tiempo de recurrir este evacuante; tambien es eficacsima la _pulsatila_ cuando la reaccion es lenta, que hay frio calofros, salivacion, vmitos diarrea. Ultimamente, el carcter linftico venoso que se manifiesta desde el principio en el curso de la evolucion de una enfermedad aguda, no puede reclamar tan justamente este medicamento, como cuando esta enfermedad afecta los rganos digestivos. H aqu la marcha de estas afecciones: la inflamacion es sintomtica de la saburra gstrica producida por las causas ya referidas; se presenta primeramente una fluxion que desarrolla una especie de empacho gstrico, por lo cual el estmago funciona mal, y no se reacciona con los lquidos biliosos y los que afluyen de todas partes. Desde este momento, la fluxion se espresa por sntomas que podrian exigir otros medicamentos, si la indicacion de la _pulsatila_ no estuviese asegurada por los caractres generales de su accion. Estos sntomas son: repugnancia los alimentos, especialmente la carne, adipsia, lengua sucia, amarillenta, griscea, gusto agrio amargo, eructos amargos con el sabor de los alimentos; acumulacion de agua en la boca, nuseas con frio general, regurgitacion vmito de alimentos de materias verdosas, mucosas, amargas cidas, sensibilidad del epigastrio la presion. 2. _Irritaciones gastro-intestinales. Gastralgias. Enteralgias._--La influencia de la _pulsatila_ en las irritaciones del tubo digestivo con estreimiento, producidas por el esceso de las bebidas por el abuso de los placeres de los sentidos, es importante aunque secundaria. Es mi medio seguro para curar las gastralgias desarrolladas por stasis escitaciones venosas de este gnero menstruales; los dolores son lancinantes, agravados por el movimiento y un falso paso, hay nuseas contnuas vmitos que son reemplazados por la diarrea; solo hay sed durante la violencia de los dolores; se observa tension y pulsaciones en el epigastrio con angustia, bien una sensacion de corrosion que se alivia comiendo. Es igualmente eficaz en los dolores de vientre que reconocen las mismas causas, con borborigmos, tension y sensibilidad del vientre, pinchazos y dolores calambrides. Conveniente es indicar que en estas enteralgias y gastralgias hay mas bien estreimiento que diarrea, como en _almina_, mientras que en los casos de este gnero propios de la _nuez vmica_, se presenta la diarrea mas que el estreimiento. 3. _Diarrea, vmitos._--La _pulsatila_ es uno de los medicamentos mas eficaces en la diarrea con deposiciones pultceas, mucosas, lquidas, ftidas, que producen una sensacion de quemazon de escozor en el ano, principalmente cuando hay nuseas, eructos, clicos y deposiciones mas frecuentes por la noche. Este medicamento es menos eficaz en los vmitos llamados incoercibles del embarazo que _arsnico_, y mejor aun la _ipecacuana_ y la _nuez vmica_; pero es generalmente mas til que el _opio_ y el _platino_, pudiendo colocrsela al lado del _elboro blanco_. 4. _Afecciones del hgado._--Estas afecciones son muchas veces propias de la _pulsatila_ por sus relaciones con el sistema venoso, si hay angustia, conato vomitar, saliva abundante, deposiciones biliosas, sntomas de hepatitis, y mas principalmente los siguientes: dolor tensivo y lancinante en la region heptica; hinchazon, plenitud en esta region y en la del estmago: dolor pungitivo hcia el omplato derecho; exacerbacion de los dolores por la tarde, vmitos biliosos por la noche; el decbito es la posicion mas soportable; insomnio producido por el calor interno; calofros en el momento de los dolores; rubicundez hinchazon de las venas superficiales; molmen hemorroidal menstrual, alteracion venosa causada por la cesacion de este flujo. La _pulsatila_ est mas indicada en la hepatitis subaguda y crnica que tiene un carcter general de flojedad atona; es adems muy til en la ictericia, sola alternada con la _digital_, con coloracion amarillenta de la piel, boca pastosa, lengua sucia, inapetencia, repugnancia los alimentos, malestar y plenitud en el estmago, deposiciones descoloridas, orina turbia, debilidad, morosidad, desaliento. =F.= _Afecciones de los rganos gnito-urinarios._ 1. _Fluxion del tero. Dismenorrea._--Siendo el estado venoso la base de la indicacion de la _pulsatila_ en todas las afecciones locales, este estado mas que las lesiones orgnicas especiales debe este medicamento su eficacia en las afecciones del tero. Como este rgano es el punto principal de la fluxion de la _pulsatila_, la fluxion, pues, es el orgen de sus indicaciones mas frecuentes en muchas dismenorreas y amenorreas, en las que difcilmente se presenta el flujo catamenial de una sangre negruzca. Como por otra parte la fluxion propia de la _pulsatila_ es rpida, movible, errtica, y que con frecuencia reviste las aparentes formas de un reumatismo vago, conserva este carcter, ya se fije no en el tero, ya concluya por disiparse se dirija otros rganos, por lo cual se observa con frecuencia en los desrdenes menstruales, erisipelas por recidiva, oftalmas, afecciones gstricas intestinales con vmitos, sntomas de gastritis, diarrea. En este supuesto, se comprende fcilmente el abuso que algunos prcticos han cometido administrando la _pulsatila_ en las supresiones retardacion de las reglas, cuando estos accidentes no coinciden con la debilidad orgnica, y aun la escitacion nerviosa unida al linfatismo, estados anlogos las modificaciones que tiende producir este medicamento, elementos necesarios de su intervencion eficaz en teraputica. Es un hecho que las congestiones permanentes flegmsicas y estnicas que se efectan en el tero y que retardan, suprimen aumentan el flujo menstrual, no corresponden la _pulsatila_, sino al _acnito_, _belladona_, _nuez vmica_, _azufre_ y _carbonato de cal_....., y se presentan en mujeres de un temperamento diferente, son mas sanguneas, mas irritables, mas biliosas. No es esto decir, que la _pulsatila_ no pueda estar indicada en ciertas fluxiones, aun uterinas, mas estables, mas activas y que se manifiestan en tales personas; pero aun en estos casos, se descubre un fondo de astenia y de lentitud en el curso de estas congestiones. Estas dependen de disposiciones venosas debidas una estancacion habitual de estas partes, una diminucion de la contractilidad por la repeticion de las congestiones, la alteracion de la inervacion del tero por el abuso de los placeres por un estado neurlgico reumtico. De aqu resulta que las mujeres que han abortado varias veces, y las que estn en la edad crtica, hallen en la _pulsatila_ un medicamento herico para las perturbaciones menstruales, especialmente si hay retardacion supresion del flujo. Por lo que precede se deduce que la _magnesia_, el _subcarbonato de potasa_, el _hierro_, la _sepia_, el _carbon vegetal_ y la _manzanilla_, tienen indicaciones diferentes de las de la _pulsatila_ y los medicamentos citados en el perodo anterior, pero con condiciones sintomticas y diatsicas opuestas, si bien la _pulsatila_, por su esfera de accion, corresponde algunas veces metrorragias menstruaciones anticipadas que se repiten con frecuencia. Este medicamento es de una eficacia maravillosa en las mujeres delicadas, linfticas nerviosas y melanclicas, con sueo pesado, frio habitual en las estremidades, y alternativas de calor pasajero; dispuestas la diarrea, los corizas, la leucorrea, odontalgias que cambian fcilmente de sitio, coincidiendo con la no aparicion de la menstruacion, que se retarda por algunos dias, que se han suprimido. La _pulsatila_, en estos casos, regulariza provoca la menstruacion y corrige las incomodidades accesorias simpticas. Tambien combate los clicos menstruales que se presentan en las primeras horas de la aparicion de las reglas, con pesadez en el hipogastrio, sensacion de presion en las caderas y hcia los riones, tirones en los muslos, adormecimiento de las partes inferiores estando sentada, y presion dolorosa en el sacro como para defecar. Generalmente hay dolores en el dorso, alteracion de la vista, nuseas, bostezos, retardacion insuficiencia menstrual. El _elboro blanco_ y el _subcarbonato de potasa_ usados como intercurrentes con la _pulsatila_ en los dias intermedios de perodo perodo, son algunas veces de una eficacia completa. 2. _Metrorragia. Parto. Fiebre lctea. Agalactia._--Aparte de los servicios que presta este medicamento en la amenorrea y otros desrdenes de la menstruacion, es tambien conveniente en las metrorragias y flujo abundante de una sangre negra y en cogulos, con las circunstancias de juventud, temperamento, edad crtica y otros sntomas que corresponden su accion. Es necesaria frecuentemente la _pulsatila_ en los accidentes de la menopausia para moderar los efectos generales de la _nuez vmica_, para facilitar completar la accion del _carbonato de cal_ sobre el tero. La clnica ha demostrado que la _pulsatila_ tiene una accion electiva sobre el tejido de la matriz; que esta accion merece llamar la consideracion, para emplearla en los casos precedentes, y que presenta aun un dato precioso cuando se trata de volver la contractilidad de este rgano su tipo normal. As es como calma los falsos dolores de parto y los que se estienden los riones, regulariza los verdaderos y acelera la espulsion de la placenta. Posee la ciencia observaciones que indican la propiedad de armonizar y dirigir las contracciones uterinas, y por consiguiente la de corregir una falsa posicion del feto y facilitar la version en sentido favorable al parto. La creacion en un hospital de una clnica de este gnero seria de la mayor importancia. La metritis subaguda y crnica, ya que su desarrollo haya sido lento y oculto, que se desenvuelva rpidamente, que se la alivie con medicamentos apropiados tales como el _acnito_ y la _belladona_... cede con _pulsatila_, que es la que corresponde en los dolores espansivos hcia el tero y la vagina, en los constrictivos y lancinantes del cuello, en la sensacion de ardor quemante en la vagina y grandes labios, y en la metritis producida por la supresion de las reglas. Acelera la espulsion de la placenta si no hay hemorragia violenta, pues en este caso es preferible el _secale cornutum_ aun cuando es mas conveniente la introduccion de la mano para la estraccion. La _pulsatila_ reproduce los loquios suprimidos por un enfriamiento por una emocion triste, provocando en el tero la fluxion que tiende abandonar este rgano y estenderse al peritneo, el cerebro..., evitando la _pulsatila_ por este congestionamiento la secrecion lctea en las recien paridas que no quieren no deben criar, y en las nodrizas que desean suprimirla. Su uso en la fiebre lctea exige, mas que en cualquier otro caso, la existencia de sntomas generales anlogos los efectos del medicamento. Tambien se emplea la _pulsatila_ en algunos casos de agalactia, en aquellos precisamente en que la congestion del tero se perpeta y cuando este rgano no es la _pars mandans_ de la fluxion que debe favorecer la secrecion lctea. Es frecuente en estas circunstancias que se presenten calofros que alternen con sudores parciales generales, grande laxitud, sueo interrumpido por ensueos, y en medio de estos sntomas, el aumento de los loquios, blancos ya, y la desaparicion de la leche en los pechos: administrada la _pulsatila_ convenientemente puede prevenir la fiebre puerperal una flebitis, y conseguir que reaparezca la secrecion lctea. 3. _Prostatitis. Disuria. Catarro de la vagina, de la vejiga, de la uretra._--Las inflamaciones de la prstata obligan ordinariamente recurrir este medicamento en las personas que han padecido de escrfulas, en los viejos, en los linfticos y de un temperamento venoso: los dolores son quemantes con presion en el cuello de la vejiga, calofros frecuentes, depsito mucoso en la orina, que sale en chorro delgado y pequeo..... Cuando este estado agudo pasa al crnico, aun es con frecuencia til la _pulsatila_, si bien hay necesidad de emplear otros medicamentos adaptados los nuevos sntomas. La mujer reune circunstancias mas favorables la accion de la _pulsatila_ por las condiciones de constitucion y temperamento ya referidas; pero cuando estas existen, se la puede usar ventajosamente en los espasmos y neuralgias de la vejiga; el _licopodio_ es muy conveniente en casos de este gnero. La _pulsatila_ tambien lo es cuando hay retencion de orina en momentos dados, movimientos febriles por la tarde y calofros repetidos. Su eficacia se estiende las afecciones catarrales de la vejiga. La retencion de orina en los nios, sea inflamatoria nerviosa, exige ordinariamente este medicamento. Es igualmente eficaz en las afecciones catarrales de la vejiga, con flujo gonorrico, y en las inflamaciones sifilticas de la mucosa de la uretra de la vagina, pero disipando antes la violencia de la inflamacion con _acnito_, _belladona_, _mercurio_, _cannabis_ _cantharis_. Es tambien til la _pulsatila_ en la gonorrea catarral con sin afeccion de la prstata; la miccion intermitente, el color rojo-oscuro del prepucio, los dolores que irradian las ngles y los muslos, exigen este medicamento, teniendo en consideracion los sntomas generales. Es igualmente recomendable en la gonorrea crnica, con la _tuya_, y en la orquitis por supresion del flujo uretral, con _rnica_ y _clematis_, en el concepto de que no haya otro medicamento mas apropiado por alguna afeccion especial. Agregarmos todas estas indicaciones, las que tiene la _pulsatila_ en los flujos vaginales. Corresponde la leucorrea con supresion de las reglas dismenorrea, la leucorrea incolora, de moco espeso, lechoso, abundante, aun cuando hubiese sntomas inflamatorios: tension, ardores quemantes, tumefaccion azulada. =G.= _Afecciones venosas particulares._--La _pulsatila_ ataca todo el sistema sanguneo, por lo mismo que obra electivamente sobre los vasos capilares y las venas; todas las partes pueden ser el sitio de fluxiones venosas anlogas las de este medicamento, es decir, movibles, que rara vez incompletamente terminan por supuracion, y que mas bien tienen un carcter linftico que arterial. Independientemente de las fluxiones y flegmasas que dejamos indicadas, referiremos ahora: 1. la inflamacion de la vena crural de la obturadora, y la angioleucitis que resulta, en cuyas afecciones son muchas veces tiles la _brionia_, el _arsnico_, el _azufre_, el _mercurio_, sobre todo este ltimo alternado con la _pulsatila_; 2. varias flebitis inflamaciones venosas de los miembros inferiores durante el embarazo; 3. ciertos tumores de un rojo oscuro, plidos con aurola roja; 4. la dilatacion venosa del cuello de la vejiga y de la matriz con los sntomas especiales de cada rgano; 5. padecimientos hemorroidarios, erisipelatosos y otras afecciones venosas procedentes del abuso del _azufre_, aguas minerales sulfurosas, del _mercurio_; 6. ciertos stasis venosos abdominales; 7. las congestiones y las estagnaciones venosas abdominales; 8. los tumores hemorroidales, especialmente los de las recien paridas; 9. la epistaxis y otras hemorragias de una sangre negra, que se verifican en membranas mucosas engrosadas y que hace mucho tiempo se hallan congestionadas. Agregarmos para las congestiones en general, y como sntomas esenciales, el abultamiento de las venas, la sensacion reiterada del frio, la pesadez y adormecimiento del miembro afectado, el estado de debilidad y de anemia, cierta pltora venosa, y el color rojo-oscuro de la arola que rodea las congestiones esternas y que las indica en las mucosas visibles. Este carcter, que aislado carece de valor, le tiene real cuando est unido otros suficientes para formar un cuadro sintomtico anlogo los efectos de la _pulsatila_ y que puede servir para diferenciar su indicacion de la de cualquier otro medicamento. Por esta razon puede estar indicada la _pulsatila_ en el absceso del ano, antes de su abertura y aun de la supuracion; mas si del exmen de la parte resulta que el color es rojo-oscuro y que est lustrosa y tirante, la _brionia_ es conveniente; y si hay dolor al tacto, lo ser el _sulfuro de cal_. Este medicamento acelera el trabajo supuratorio, trabajo que exige _arsnico_ cuando hay dolores quemantes. El _calomelano_ obra sobre el absceso mismo, y el _biyoduro de mercurio_ disipa la induracion que queda despues. =H.= _Afecciones linfticas._--La fluxion que se fija en los gnglios y vasos linfticos se confunde frecuentemente con la flebitis en los miembros, y con irritaciones mucosas en el interior. Se emplea la _pulsatila_, la _cicuta_, el _mercurio_ y el _azufre_ en estas irritaciones inflamaciones, as como tambien juega la primera en el tratamiento de la adenitis escrofulosa; es, en fin, la mas generalmente indicada en todas las afecciones escrofulosas por sus sntomas caractersticos. =I.= _Afeccion anmica, clortica._--La _pulsatila_ es un medicamento que no debe despreciarse en la clorosis; est generalmente indicada con la _cicuta mayor_ y antes del _hierro_, y es casi igual la _sepia_ y el _subcarbonato de potasa_. La afeccion en la que la _pulsatila_ se manifiesta eficaz, es siempre posterior la diminucion, la retardacion supresion de las reglas; cuando la fluxion uterina se va sucesivamente debilitando que falta totalmente, indicando al parecer que los rganos de la quilificacion son el punto de partida de la dolencia, y por consiguiente el centro de las obstrucciones, de las estancaciones que alteran la hematosis. Es preciso, pues, establecer una distincion entre la clorosis anemia del _hierro_ y las afecciones propias de la _pulsatila_ y otros medicamentos. Esto esplica el por qu cada uno de estos no cura, tanto como es necesario, todas las afecciones clorticas y anmicas, y por qu muchos prcticos atribuyen la _pulsatila_ curaciones numerosas, mientras que otros, como el doctor Kirsch, la destituyen de accion sobre las mismas. Es cierto que, despues del _hierro_, hay pocos medicamentos mas tiles en la clorosis y en las afeciones consecutivas, es decir, en la supresion del flujo menstrual. La tisis simple, en semejante circunstancia, ha cedido la _pulsatila_ en las jvenes y mujeres de buena edad, linfticas y nerviosas. =K.= _Afecciones reumticas, neurlgicas y nerviosas._--La fiebre reumtica subinflamatoria con calofros habituales, agravacion por la tarde, cambio repentino del sitio de los dolores y de la tumefaccion, se cura se modifica muy bien por la accion de la _pulsatila_, que se caracteriza por una tumefaccion muy dolorosa de las articulaciones, tumefaccion que pasa frecuente y casi sbitamente de una articulacion otra; por el color rojo claro de las hinchazones reumticas; por los dolores dislacerantes, ardientes y quemantes veces, y por el adormecimiento y pesadez de los miembros afectados. Los vmitos, la diarrea los sudores nocturnos matutinales son sntomas tan caractersticos como la movilidad del dolor y de la tumefaccion. En este ltimo caso, el _mercurio_ est tambien muy indicado. El lumbago y la citica que corresponden la _pulsatila_, presentan el alivio cambiando de posicion, y la agravacion por la tarde y cada dos dias. El lumbago que contina se declara despues del parto, cede la _pulsatila_; en cuyo caso, parece que disipa algun infarto de la matriz, causa de este accidente. Mencionarmos al efecto la eficacia de este medicamento en los dolores vivos que esperimentan las mujeres en el quinto sexto mes del embarazo hcia el fondo del tero y que las impide muchas veces el permanecer en la cama por la noche. La hemicrnea que se fija en uno de los filetes del quinto par, ofrece formas muy variadas, debidas principalmente las relaciones ntimas del mismo con el gran simptico que concurre la neuralgia por las influencias del estmago y del tero, de donde resultan tres formas de hemicrnea: 1. la esencial, 2. la gstrica, 3. la uterina. La _pulsatila_ corresponde las dos ltimas en atencion que las fluxiones venosas uterinas constituyen la _pars mandans_ de la hemicrnea; la uterina depende del estado del estmago y es muy irregular en sus accesiones; procede de la fluxion catamenial, y solo presenta entonces la irregularidad antes, durante despues de las reglas. Las cefalalgias crnicas dependen generalmente del estmago, veces de un stasis venoso cerebral, rara vez del tero. Las neuralgias reumticas que tienen esta forma, el tic doloroso de la cara, la otalgia, la odontalgia y los dolores errticos que reclaman la _pulsatila_, se adaptan tambien con frecuencia al _mercurio_. Estos dos medicamentos pueden alternarse falta de indicaciones diferenciales. Estas, sin embargo, pueden precisarse: el _mercurio_ tiene dolores mas fijos, agravados por el frio, nocturnos mas que vespertinos; los de la _pulsatila_ ocupan partes mas superficiales, son movibles peridicos, el aire libre les alivia. Como su accion en el cerebro es indirecta, solo juega en ciertas afecciones mentales sintomticas de una afeccion gstrica uterina primitiva; la ansiedad, los temores, el insomnio, son los sntomas comunes, y por esto es por lo que puede adaptarse al suicidio angustioso, as como otros medicamentos cuya accion en estos casos se dirige principalmente al vientre, tales son: la _nuez vmica_, el _mercurio_, el _arsnico_..... Debe las simpatas abdominales el poder obrar sobre la mdula espinal y el estar algunas veces indicada en ciertas afecciones espasmdicas, sobre todo de los nios, de las jvenes que padecen la amenorrea consecuencia de una emocion, de las mujeres paridas y de las histricas. =L.= _Afecciones de la piel._--Hemos hablado de las indicaciones de la _pulsatila_ en la erisipela flegmonosa y en las fluxiones de la piel; nos bastar mencionar ahora la erisipela simple, en la que la _pulsatila_ es muy til cuando cambia de sitio se presenta en la poca menstrual, ya haya supresion, ya que reaparezca constantemente. Las relaciones de esta erisipela con el flujo menstrual, es una de sus indicaciones, as como tambien la rubicundez oscura y su fcil resolucion. Debe generalmente preceder el uso de la _belladona_; la _sepia_ y el _sulfuro de cal_ reemplazan subsiguen ordinariamente la _pulsatila_. Pero en la erisipela de la cabeza est muy poco indicada, no ser que haya inflamacion del oido interno. Es muy conveniente casi siempre en las rubicundeces venosas anlogas los sabaones y en estos mismos, especialmente en sus fenmenos inflamatorios con prurito, ardor quemante, calor. El _azufre_, el _carbonato de potasa_, la _nuez vmica_, el _causticum_, el _carbon vegetal_, el _arsnico_..... estn indicados despues de la _pulsatila_ en el rden en que les hemos colocado. Hay un cierto nmero de afecciones papulosas, pustulosas, bulbosas, como el lquen, el ectima, la rupia, que la _pulsatila_ contribuye modificar ventajosamente en las circunstancias escepcionales en que se observan vrices, rubicundeces sin calor, eflides y un estado de linfatismo, que dan estas afecciones un carcter de rebelda muy notable. Las lceras srdidas, varicosas y aun antiguas, de un color rojo oscuro, son, entre todas las lesiones de tejido, las que mas armonizan con la _pulsatila_. =Dsis.=--La tintura es la preparacion mas segura y mas activa, tanto para la _pulsatila_, como para todos los vegetales frescos y herbceos, principalmente cuando deben, como esta, sus propiedades un aceite esencial, un principio voltil que desaparece en gran parte por la desecacion. Se han visto casos felices empleada la dsis de 20 gotas de la tintura en agua para vienticuatro horas. Pero una sola es con mas frecuencia suficiente. En el tratamiento de afecciones con eretismo local, en las neuralgias y en las personas delicadas, basta generalmente una gota algunos glbulos de la tercera, sesta, dcimaoctava y trigsima atenuacion. La esperiencia, en fin, ha demostrado bien pronto al prctico la necesidad de las dsis dbiles, y designado los casos en los que son las mas convenientes. Sentimos no poder indicar en este momento los datos generales respecto al asunto. El uso esterno de una infusion teiforme de _pulsatila_ de 10 20 gotas de su tintura para 500 gramos de agua, debe limitarse las lociones para ciertas lceras de que ya nos hemos ocupado. RHABARBARUM (RUIBARBO). I.--Historia. El ruibarbo que se usa en homeopata es el de la China y de la India, y se emplea la raiz. Esta planta es de la familia de las poligneas de _Juss_.--De la eneandria triginia de _Linn_.--Los antiguos apenas le han usado mas que como un purgante laxante. Est considerado como un evacuante de la bilis. Los trabajos mismos de los que han querido consignar la utilidad de los purgantes, prueban su funesta influencia sobre el hgado y los rganos digestivos; las fluxiones repetidas sobre estos rganos por la accion del purgante, aumentan la cantidad y escitan la vitalidad, produciendo al fin la atona que da lugar los infartos abdominales y hepticos, las dispepsias, los stasis venosos del sistema de la vena porta. Una prctica mdica basada en el conocimiento de los efectos especiales de los medicamentos, debe prescindir casi completamente de los purgantes y otros evacuantes, puesto que llena las indicaciones teraputicas de una manera mas directa, fin de volver la sensibilidad, la contractilidad y las secreciones su armona fisiolgica, su tipo normal. Escrita la presente obra bajo estas bases, no podemos ocuparnos de los evacuantes en particular, y al hablar del _ruibarbo_, debemos prescindir de sus efectos perturbadores y eliminadores, investigar los especiales, que son mucho mas mdicos, mas tiles, mas importantes. La indicacion de evacuar, mas rara en verdad de lo que se cree, y que la farmacodinamia reducir sus justos lmites, se llenar siempre bastante cmodamente con purgantes y emticos demasiado conocidos para que nos detengamos en su estudio. No aceptamos las esplicaciones contradictorias y antifisiolgicas de muchos autores para clasificarlas de una manera cualquiera, ni queremos juzgar de los efectos por las esperiencias hechas con las enormes dsis, como Giacomini lo ha realizado con el _ruibarbo_; pues limita sus efectos una sedacion general y la hipostenia del tubo digestivo, si bien debemos manifestar que le ha faltado muy poco para llegar establecer mas especialmente su esfera de accion por los efectos fisiolgicos. II.--Efectos fisiolgicos. El _ruibarbo_ posee una accion inmediata sobre el sistema sanguneo por influencia quiz de los nervios de la vida orgnica. Esta accion es sedativa, pues disminuye el nmero de pulsaciones y afloja el curso de la sangre; produce tambien primeramente la debilidad hipostenia del aparato gastro-intestinal, y como consecuencia rigorosa, vienen despues la alteracion de las facultades digestivas, el aniquilamiento de la quilificacion, la afeccion del sistema venoso, de la hematosis y de la nutricion. Esta hipostenia y esta caquexia final se distinguen de otras por fenmenos propios del _ruibarbo_. Se observan sntomas de eretismo y de otra especie, ya en la piel, ya en otros aparatos orgnicos, con cuya enumeracion se abraza todas las fases de la accion de este medicamento. Para las funciones digestivas: gusto inspido, agrio algunas veces, repugnancia los alimentos, bien prdida del gusto, inapetencia; nuseas con clicos, plenitud del estmago, retortijones de vientre que obligan encogerse, desarrollo de gases, timpanitis, diarrea griscea oscura mezclada con mucosidades, algunas veces abundante con vmitos y grande debilidad, deposiciones con calofros; aumento de la secrecion urinaria, miccion frecuente y fcil, como por debilidad de la vejiga; adormecimiento de los miembros sobre los que se est echado, laxitud y pesadez del cuerpo, ojos como debilitados y abatidos; audicion embotada; grande laxitud y debilidad muscular, somnolencia. Respecto los fenmenos generales: horripilacion sin frio esterior, calofros y calor alternantes con ansiedad y repugnancia para todo, calor en las estremidades y cara fresca, sudor al menor movimiento, sudor fresco en la cara, y aun frio algunas veces en las palmas de las manos, deposiciones diarricas de olor agrio, endolorimiento de las articulaciones, sensacion de flojedad y de insensibilidad en la lengua, palpitaciones, estremecimientos en todos los msculos, rigideces de los miembros, hinchazon de las venas y calor en las manos, latidos en la cabeza, en los ojos, en los oidos, en el estmago, dolores pulsativos, atontamiento estupefaciente de la cabeza. El estado de eretismo astnico se espresa por los sntomas siguientes: sueo agitado, ensueos angustiosos, incomodidades en la cabeza despues del sueo, calor en la palma de las manos, escozor en los ojos, lagrimeo, pupilas contraidas, odontalgia con prurito, calor en la nariz, dolores con sensacion de frio en los dientes, contraccion de la faringe, del estmago, del vientre; diarrea con tenesmo, conato urgente de deponer sin resultado, orina encendida, sensacion de ardor en la uretra al orinar, diversos dolores presivos y lancinantes. Los fenmenos morales armonizan con esta accion hipostenizante, como se ve por la indiferencia, pereza, divagacion, adormecimiento de los sentidos; el humor apesadumbrado y los deseos impetuosos son tambien sntomas morales que representan como los anteriores el eretismo. Recogidos estos sntomas de las observaciones antiguas y modernas, y observados igualmente por la esperimentacion, no pueden ponerse en duda. Se podr s completarlos con ensayos mas numerosos, pero no perdern su importancia, porque han sufrido ya la confirmacion de la clnica. Rstanos tan solo presentar el ltimo carcter de la accion del _ruibarbo_, carcter que consiste en su influencia sobre el sistema arterial y crebro-espinal, y que no desarrolla sntoma alguno inflamatorio, ni nervioso esencial. De este ltimo carcter, de esta influencia del _ruibarbo_ surge la notable indicacion de este medicamento en una multitud de casos en los que padece el sistema gstrico sin despertar simpatas activas en otros aparatos, sino tan solo pasivas, y con mucha lentitud, por la lesion profunda de la nutricion. Cuando el organismo no repara sus prdidas por la insuficiencia de materiales nutritivos, se forman estancaciones venosas y linfticas, focos de los fenmenos erticos que ya hemos indicado y que proceden de la neuro-astenia. III.--Efectos teraputicos. Hemos indicado, y repetimos, que la clnica ha sancionado estos datos demostrando la eficacia tantas veces admirable del _ruibarbo_: 1. en las caquexias con obstrucciones abdominales y alteracion de la quilificacion, especialmente en las mujeres y los nios, se observa generalmente vrtigos dolor presivo en el vrtice de la cabeza, ciertos dolores tirantes, calambrodeos, con sensacion de frio, latidos en las cavidades viscerales, alrededor de las articulaciones, estremecimiento de los prpados, de los labios y de varios msculos; 2. En la diarrea crnica de los nios y aun de personas adultas, con marasmo, piel arrugada, amarillenta trrea y seca, sudor por la noche por el menor movimiento, dolores clicos que impiden estar en pi; en las diarreas espumosas de olor agrio con agitacion y debilidad estremada, pulso rpido y pequeo: 3. Anemia por nutricion insuficiente en los nios aun en los que estn mamando, en personas que usan legumbres farinceas y alimentos no fermentados. El _ruibarbo_, en fin, por su accion electiva sobre el aparato gstrico, es anlogo de la _cina_, en cuanto la accion crnica y diatsica del primero; pero la ltima es mas eficaz en las caquexias de los nios y de las personas linfticas cuando proceden de las alteraciones de las funciones digestivas, y presentan palidez, hinchazon de la cara, grande agitacion algunas veces, dentera, contracciones musculares en los miembros. En atencion lo espuesto, choca en verdad el poco uso que muchos mdicos hacen del _ruibarbo_, si se esceptan los casos en los que se le administra como laxante y como tnico, pues parecia natural, que un medicamento que posee propiedades tan marcadas y una esfera de accion tan clara, tuviera el derecho de llamar la atencion del prctico. =Dsis.=--Ya se use la tintura las trituraciones, es decir, las tres primeras atenuaciones por trituracion, jams se pasa de 2 3 gotas de la primera, de 2 3 decgramos de las segundas, si la indicacion est basada en las relaciones de analoga con la enfermedad. Es aun preferible limitarse por regla general, emplear algunos glbulos de la tercera atenuacion disueltos en agua pura para tomar cucharadas con algunas horas de intrvalo. RHUS TOXICODENDRON (ZUMAQUE VENENOSO). I.--Historia. Este arbusto es de la familia de las Terebintceas, _Juss._--De la pentandria triginia, _Linn._--Estensamente han hablado los autores de las curiosas propiedades de este arbusto. Sus emanaciones, en cierta poca del ao, producen en los que se esponen ellas rubicundeces, prurito quemante, tumefacciones erisipelatosas, erupciones pustulosas y vesiculosas, malestar, opresion, fiebre, adormecimiento, convulsiones, parlisis. Estos efectos txicos nos ayudarn descubrir la accion electiva del _zumaque_, accion que no nos detendrmos en investigar. Cosa admirable! mientras que los medicamentos revelan propiedades bien diversas y espresan efectos mas menos especiales, y una accion electiva caracterstica con la que puede enriquecerse la teraputica, se empea esta en limitarse reconocer tan solo una accion estnica, astnica, en dividirlos en hiperestenizantes escitantes, y en hipostenizantes debilitantes: desarmndose as para el mayor nmero de enfermedades especiales cuyo carcter no es ciertamente ni la irritacion, ni la debilidad, se ve compelido el mdico negar por una parte la esencialidad morbosa, y por otra, las diversas especialidades de las afecciones. En la inflamacion, por ejemplo, solo ve la escitacion sangunea y sus efectos materiales, y no sabe no quiere tener en cuenta el carcter catarral, nervioso, linftico, reumtico, venoso, herptico, ptrido, maligno de esta inflamacion, cuya naturaleza no puede ser apreciada por las investigaciones antomo-patolgicas. En armona con este proceder, no concibe en los medicamentos propiedades adaptadas la naturaleza de las diversas inflamaciones y de cualquiera otra afeccion; abandona la mayor parte de las sustancias activas de la materia mdica por adoptar medicaciones indirectas que, en general, se las denomina antiflogsticas, etc... Combate el mal dirigindose los rganos y por estos la vitalidad, en lugar de dirigirse esta para modificar los rganos. Rechaza el _fsforo_ y acepta la _malva_, se limita la _harina de linaza_ sin sospechar que el _arsnico_ obraria mas directamente y de un modo mas antiflogstico; se circunscribe, en fin, la investigacion de sustancias que se puedan administrar grandes dsis sin perjudicar, y no procura hallar sustancias que dadas dsis pequeas dbiles puedan curar. Obrando de esta manera es como desgraciada y voluntariamente se priva de los _venenos_, bajo el pretesto de que son peligrosos, sin reparar que por su grande actividad son los mejores, los mas especiales, los mas poderosos medicamentos; y que la cuestion solo versa sobre atenuar convenientemente sus dsis y aun sus preparaciones oficinales, para manejarlos sin peligro, para que puedan desplegar toda la especialidad de su accion, formando as un arsenal de armas distintas contra el carcter, el genio, la especialidad y la variedad de todas las afecciones morbosas. Ya hemos visto que el _acnito_, la _belladona_, la _brionia_, la _manzanilla_, el _rnica_, la _nuez vmica_, la _pulsatila_, el _arsnico_, el _mercurio_, el _fsforo_... son medicamentos que se adaptan las inflamaciones de carcter franco, ertico, reumtico, ptrido, maligno..... Tambien hemos presentado los diversos agentes de la materia mdica que corresponden diversas especies de saburra gstrica, de neuralgia, de erupciones, de astenia, de irritacion..... Ahora vamos ocuparnos de otro medicamento que, como los anteriores, posee propiedades antiflogsticas, neurlgicas, etc., caracterizadas por una accion especial y por efectos distintos. II.--Efectos fisiolgicos. Las analogas del _rhus_ con la _brionia_ son numerosas, estn reconocidas por los principales esperimentadores y que confusamente han designado como procedentes de los fenmenos nerviosos, venosos y linfticos; pero lo que no es exacto es el creer que sus sntomas se presentan en sentido inverso. La accion de estos dos medicamentos es primeramente escitante, y debilitante despues. Su diferencia consiste en que la _brionia_ es activa hasta en los sntomas graves de la esfera nerviosa; en que su accion se espresa desde el principio por la tension irritabilidad de la fibra, por la sequedad de las superficies exhalantes y la diminucion de las secreciones, por un pulso mas fuerte, por una cefalalgia frontal tensiva..... La accion del _zumaque_ no tiene el mismo eretismo, pues este y el orgasmo son efmeros y con caractres de astenia y malignidad, mas bien de putridez. Del estudio comparativo de los sntomas de los dos medicamentos resulta que sus diferencias esenciales proceden de los fenmenos del rden sanguneo y de sus relaciones con los sistemas nerviosos crebro-espinal y ganglionar. Las congestiones del _rhus_ son mas bien stasis sanguneos, flogoses lvidas, ptridas, y que, en lugar de tension y actividad, presentan estancaciones y flojos serosos; la serosidad se separa al parecer pasivamente de la sangre, como en muchas erupciones, tumefacciones, erisipelas, eritemas; su fluxion reumtica es subaguda con rubicundez plida, hormigueo, rigidez, pulsacion, adormecimiento paraltico; el delirio es pasivo, el pulso deprimido al menos en el estado mas caracterstico de su accion; los dolores se agravan con el reposo, lo cual es contrario de la _brionia_, se alivian por la escitacion del movimiento y dejan en pos de s adormecimiento y debilidad; el ejercicio sostenido los disipa casi completamente, pero son mas penosos y aun se reproducen al empezar moverse; y son tanto mas fuertes en el reposo, cuanto mas prolongado ha sido el ejercicio. En general, bien se puede decir que la accion del _zumaque_ en la circulacion, tiende la adinamia y la putridez, y que la que ejerce sobre la inervacion, tiende las convulsiones pasivas y la parlisis. Tiene relaciones importantes con la piel y las membranas mucosas y serosas por el sistema arterial, que se manifiestan principalmente en el estado febril, en el que se despiertan todas las simpatas, aprecindose mejor las relaciones de la superficie esterior con las internas. Se observan en todas las mucosas sntomas de irritacion, rubicundez, estancaciones, flujos consecutivos; y es evidente que la somnolencia, el coma, el estupor, el delirio pasivo, como la ansiedad y el insomnio, son debidos una fluxion pasiva, una congestion capilar de las meninges. Los sntomas del vientre y del pecho indican un estado semejante del peritneo y de la pleura, y las articulaciones presentan todos los signos de la afeccion de sus membranas sinoviales. Por otra parte, las inflamaciones erisipelatosas, las erupciones urticarias, vesiculosas, pustulosas, petequiales, que aparecen en la piel, son tanto mas tiles para disminuir la afeccion interna, cuanto mas inmediatamente al principio de la fiebre se desarrollan: en este caso tienen un carcter mas activo, aunque siempre especial. Cuando estas erupciones y fluxiones se presentan en el ltimo perodo de la fiebre, son absolutamente pasivas, no tienen influencia alguna favorable en los fenmenos internos, pudiendo considerarlas, por el contrario, como un signo de putridez y una sntoma de gravedad mas que agregar los dems del cuadro. Estas erupciones, as como las verrugas, los rgades y la afeccion de las aponeurosis, de los ligamentos y de las articulaciones confirman la accion particular del _zumaque_ sobre el drmis y los tejidos blancos. Estas erupciones, verrugas, rgades y la afeccion de las aponeurosis, de los ligamentos, de los tejidos blancos, prueban adems que el _rhus_ tiene una accion igualmente importante sobre el sistema linftico y los vasos blancos. Los stasis sanguneos, algunas erupciones lvidas, las petequias, las erisipelas, el carcter de la inflamacion de las mucosas, los flujos mucosos y serosos, manifiestan tambien la accion del _zumaque_ en los vasos capilares, en el sistema venoso y en las membranas mucosas. Las neuralgias, en fin, y los dolores que ya indicarmos, as como los fenmenos nerviosos generales de que nos vamos ocupar, espresan la accion del _rhus_ en el sistema nervioso, y todos estos fenmenos juntos demuestran en este medicamento una tendencia astnica, ptrida, que se eleva basta la parlisis, la descomposicion de los lquidos, y de la sangre especialmente. H aqu, pues, la esfera de accion y la electividad del _zumaque venenoso_. Por ellas puede apreciarse que sus propiedades no son estensas como algunos pretenden, ni tampoco limitadas la simple hipostenia sangunea y nerviosa. En las aplicaciones clnicas en que vamos entrar, sealarmos los sntomas esenciales de su indicacion en las diversas afecciones que est llamado curar. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Fiebres. Flegmasas._--Las fiebres tifodeas, el tifus, y mas generalmente las fiebres nerviosas graves, son del dominio de este medicamento. El orgasmo sanguneo carece de turgencia nerviosa vital y tiende la estancacion de sangre en las cavidades, su degeneracion ptrida, la diminucion de la plasticidad y debilitacion de la inervacion, la parlisis muscular, al coma, la inercia intelectual. Es raro que estas fiebres estn exentas de la versatilidad y de los sntomas atxicos. Como el stasis sanguneo y la ingurgitacion pasiva con pstulas vesculas constituyen el carcter de estas fluxiones, el _zumaque_ no corresponde al exantema intestinal de la fiebre tifodea propiamente dicha, sino mas bien la enteritis eritematosa. Es mas eficaz en las fiebres nerviosas, idiopticas, que no proceden de fiebres gstricas, biliosas mucosas; pero aun en estas fiebres, y en los estados tifodeos, ejerce el _rhus_ una influencia tan favorable, que atena y disipa los sntomas graves que le son propios alternndole con el _arsnico_, porque si bien el _zumaque_ no corresponde enteramente la lesion orgnica, se adapta la malignidad, con tanta mas razon, cuanto que su accion sobre el sistema nervioso tiene al parecer su orgen en la inflamacion infiltracion ptrida de la piel, y especialmente de las mucosas, cuando esta inflamacion altera simultneamente muchas papilas nerviosas que se desvanecen ocultndose en sus membranas, y que obran simpticamente sobre el cerebro desarrollando el coma la adinamia. De estas consideraciones resulta la indicacion del _zumaque_, no solo en las fiebres tifodeas, sino en las nerviosas, ya esenciales, ya que sobrevienen en el curso de una fiebre exantemtica, cuando se observa un estado tifodeo propio de la _brionia_, pero con pulso mas dbil, salto de tendones mas constantes, adinamia mas notable, delirio mas ligero y mas soporoso, putridez mas pronunciada; el enfermo delira unas veces y otras goza de completo conocimiento, pero generalmente est sumido en un estado de estupor y de atontamiento que impide percibir clara y distintamente; la postracion ha llegado su mximum, hay parlisis de los msculos de relacion; la lengua est encendida, seca, negruzca, los labios negros; mucosidades viscosas ocupan la faringe; los ojos estn empaados fijos y lagrimosos, las mejillas encendidas; el epigastrio est muy sensible, la orina turbia suprimida, veces sale como por atona del esfinter de la vejiga, y se presentan deposiciones involuntarias. Cuando ni el _rhus_ ni el _fsforo_ producen efecto alguno y la piel se pone fria, el _espritu de alcanfor_ es el mejor medio para reanimar la reaccion. Mas no siempre las indicaciones del _zumaque_ se refieren un estado tan grave. Es muy conveniente en la fiebre mucosa, exantemtica, catarral, cualquiera otra, cuando cesan los sntomas de orgasmo sanguneo y de eretismo y que la reaccion se detiene por algun tiempo durante el cual empiezan desenvolverse los fenmenos graves consecutivos. Tambien est indicado, cuando en las diarreas, los exantemas y las afecciones reumticas tiende desaparecer la fluxion en medio de estos sntomas; pero su eficacia se limita casos de este gnero producidos por una causa astnica, como el enfriamiento en el agua por ejemplo, consecuencia de una lluvia cuya humedad ha desaparecido, por la permanencia en el agua, especialmente cuando la reaccion no se ha establecido convenientemente. Las fiebres que resultan, presentan un fondo de astenia y de nerviosidad en medio de la mas viva reaccion; hay congestiones, infiltraciones, flujos, erupciones acompaadas de delirio, dolores agudos en todos los miembros y grande debilidad muscular. El enfermo no puede soportar el aire esterior, ni permanecer sentado sin desfallecimiento, se ve obligado acostarse, y las partes sobre que se echa, se adormecen. En esta circunstancia y cuando la afeccion es reumtica, hay agravacion por la maana, dolores, calofros y calores en un solo lado, el izquierdo principalmente. El _zumaque_ es un medicamento muy apropiado en la fiebre que acompaa al ergotismo convulsivo, pero mas especialmente en la prpura hemorrgica febril: en esta afeccion corresponde la fiebre, los vrtigos, la hemorragia que se verifica en la corides y en los humores del ojo, la exhalacion sangunea que se efecta en los oidos, en los bronquios, en la nariz, en la superficie misma del cerebro, accidentes todos caracterizados por sntomas locales y debilidad paraltica de un lado del cuerpo. La piel est sembrada de manchas azuladas, de equmosis lvidos, de petequias variadas. Esta afeccion, funesta cuando es epidmica, se trata tan eficazmente como cuando es benigna, como la prpura hemorrgica de Werlhoff. La _estafisagria_ es generalmente preferible al _rhus_; deben alternarse cuando uno otro obran dbilmente, administrndoles en dsis mayores que en otros casos. Ser mas eficaz el _percloruro de hierro_? El _rhus_, en fin, est indicado en fiebres intermitentes generalmente graves, irregulares; hay frio tembloroso al aire libre, el calofro alterna primero con el calor, y reaparece con el menor movimiento; se presenta sed, grande abatimiento, quebrantamiento dolores en los miembros, vrtigos, salivacion. El calor es violento con orgasmo sanguneo, ya en la cabeza, en el pecho, en el vientre en la piel, ya es apenas sensible. El sudor es nocturno, generalmente corregido por la diarrea por algun resto de congestion en el cerebro, en los oidos....., con ansiedad, cefalalgia, palpitaciones, disecea, erupciones urticarias. Si el lector ha comprendido bien el estado febril que corresponde los fenmenos generales del _zumaque_, bastar indicar ahora: 1. la neumona tifodea y la de los viejos, con congestion pasiva, stasis sanguneo; la hemotisis misma, aun con sntomas adinmicos, ptridos, atxicos; algunas neumonas catarrales y epidmicas en las que los fenmenos locales permanecen estacionados, la fiebre se debilita y el estado tifodeo se desarrolla; 2. ciertas hemotisis pasivas unidas erisipelas, erupciones urticarias que recidivan con frecuencia sin lesiones orgnicas del pulmon y por congestion astnica de la mucosa; la tos nocturna agravada por la tarde y por el aire frio y aliviada por el calor; el _rhus_ est especialmente indicado si hay salivacion esputos abundantes, alguna sequedad y violenta opresion, congestion de la mucosa bronquial. =B.= _Afecciones de las membranas mucosas. Escrfulas. Afecciones de los tejidos blancos._--Las oftalmas escrofulosas y reumticas son muy anlogas los efectos del _zumaque_: hay inyeccion considerable y rubicunda, dolor quemante con grande tumefaccion, fotofobia, lagrimeo sequedad al principio, y secrecion mucoso-purulenta despues, qumosis en fin, ulceracion de la crnea, tumefaccion de los prpados. La laringitis reclama este medicamento, cuando los sntomas comunes se unen algunos de los siguientes: sensacion de frio en la laringe al inspirar; la laringitis es crnica, y el menor accidente, la mas ligera impresion de aire provocan la irritacion y congestion pasajera; hay dolores quemantes, y el aire espirado sale muy caliente. En esta afeccion, la mucosa de la laringe tiene un color rojo oscuro azulado, y la de los bronquios participa casi siempre de la congestion por la opresion, la tos, la espectoracion, la hemoptisis. El _rhus_ se usa en este caso antes despues del _sulfuro de cal_, el _fsforo_..... Las afecciones de la mucosa gastro-intestinal con congestion pasiva, astenia nerviosa, eritema que se exacerba hasta levantar el epitelio, pertenecen al _zumaque_ si hay deposiciones mucosas, sanguinolentas, tenesmo dolores insoportables; fiebre y muchas veces hemorragia intestinal con tenesmo. Estas disenteras generalmente son epidmicas. Es menos eficaz este medicamento en ciertas irritaciones subagudas de la mucosa de la uretra de la vagina, con ardor al orinar, inflamacion del glande con levantamiento del epitelio, exudacion sanguinolenta, disuria por congestion de la mucosa; en la vagina se presentan vesculas quemantes y flujos serosos, reglas anticipadas aumentadas, y aun enfisema de los grandes labios. El _arsnico_ y la _estafisagria_ corresponden esta irritacion pasiva y alterante de la mucosa gnito-urinaria. Algo semejante es lo que ocurre en la mucosa nasal cuando es propio del _zumaque_: la epistaxis se manifiesta tan solo por sonarse bajar la cabeza, hay romadizo, estornudos calambrodeos, secrecion de mucosidades generalmente ftidas, y ozena. El _rhus_ puede corregir las consecuencias de un enfriamiento en el agua de una fiebre durante la cual el organismo est como postrado, cuando estas consecuencias consisten en rubicundeces erisipelatosas, erupciones pustulosas en las partes genitales y en otros puntos, parotitis y adenitis linfticas escrofulosas, lceras sucias, infartos articulares edematosos. Los infartos ganglinicos escrofulosos que proceden de habitar parajes hmedos, exigen el _zumaque_, as como el _azufre_ y el _mercurio_. El _rhus_ es til en algunas inflamaciones ganglinicas escrofulosas, si la piel que cubre estas partes presenta un color rojo oscuro, signo de la estancacion de la sangre en los vasos capilares. Para tratar con xito estos casos debe agregarse la _dulcamara_: estos dos medicamentos obran en los desrdenes de este gnero provocados por la repercusion de la actividad de la piel, del mismo modo que en las flogosis pasivas de las mucosas debidas la misma causa. Uno y otro medicamento son muy convenientes para resolver la induracion de algunos gnglios linfticos aislados: en estos casos han solido ser mas eficaces que la _cicuta_. El _zumaque_, en fin, es uno de los mejores medios, despues de _rnica_, en las contusiones y lesiones de los tendones y tejidos blancos, de las articulaciones, en las torceduras y falsas luxaciones y en las distensiones que hayan sufrido estas partes. =C.= _Afecciones reumticas, neurlgicas, espasmdicas y paralticas._--Es conveniente el _zumaque_ en los dolores que se agravan con el reposo y en los que se exacerban por el frio y por los cambios atmosfricos. Son tensivos, dislacerantes, quemantes, semejantes veces los de una luxacion, como si rayasen la superficie sea; hay adormecimiento, hormigueo, insensibilidad, estremecimientos musculares de las partes afectas. Es igualmente til en el reumatismo muscular que en el articular, y mejor aun en el infebril; est, sin embargo, indicado en estas afecciones, si hay sed ardiente, gusto ptrido, sensacion de parlisis y adormecimiento general grande dificultad moverse, punzadas dolorosas, tirantez en los msculos y hasta en la estremidad de los tendones, rigidez y tumefaccion con sin rubicundez de las articulaciones, sudores abundantes, en el momento en que los dolores son mas agudos, y cuando el enfermo intenta moverse. Este ltimo sntoma es esencial y debido la irritabilidad que acompaa la flogosis reciente de las articulaciones. Tambien en este caso hay una agitacion que obliga cambiar incesantemente de posicion, causa de una agravacion real permaneciendo en reposo. Es notable que el _zumaque_ tenga una accion mas pronunciada y eficaz en los dolores que aparecen en las personas sanas durante las epidemias de fiebre tifodea; en los dolores de cabeza presivos, nocturnos, en la cefalalgia espansiva y con pulsaciones que persisten despues de las fiebres nerviosas graves que constituyen un sntoma molesto en su perodo de decrecimiento y de convalecencia; en ciertas afecciones, en fin, del corazon que tienen el mismo orgen, con pltora venosa local de carcter reumtico, palpitaciones violentas estando sentado durante el reposo, dolor lancinante con rigidez y endolorimiento de la espalda del mismo lado, sensacion de temblor del corazon, dolores en el dorso con impresion de frio y debilidad muscular general, opresion angustiosa, cefalalgia obtusa. Cuanto mas aislado y apirtico es el dolor, tanto mas se caracteriza por la mejora con el movimiento y por la agravacion en el reposo, hasta el punto de obligar salir de la cama. La citica y una multitud de neuralgias de este gnero reclaman su uso, y se le puede alternar con la _brionia_. La odontalgia ofrece mas dificultades de diagnstico, porque el movimiento de las mandbulas no la modifica sensiblemente; se la distinguir de la de otros medicamentos, por su orgen reumtico, y de la que pertenece la _brionia_ y _nuez vmica_, en que la del primero es mas peridica, y en la de los ltimos hay mas eretismo general. La odontalgia, en fin, que presenta la forma que las dems que corresponden este medicamento, ofrece generalmente sensacion de escoriacion aliviada por el calor esterior por la impresion del aire frio, unindose la sensacion de hormigueo en el intrvalo de las punzadas. Los espasmos y las convulsiones propias del _zumaque_ dependen siempre de una causa astnica y son generalmente el preludio de la parlisis. La rigidez, el adormecimiento el hormigueo, acompaan y siguen la conmocion espasmdica. La eclampsia tetnica y el corea, producidos por un enfriamiento en el agua, son las principales indicaciones. La parlisis que cura el _rhus_, es la que resulta de las afecciones agudas, locales, y principalmente febriles, en las fiebres nerviosa, atxica y tifodea. Esta parlisis no es general, sino que afecta un lado del cuerpo, con particularidad las estremidades inferiores. La causa es generalmente una afeccion reumtica; sucede los dolores, la citica entre otros. En este caso, la parlisis es incompleta algunas veces. Respecto las parlisis propias del _zumaque_, debemos hacer notar que debilitan las facultades intelectuales y aniquilan sucesivamente las musculares de otras partes del cuerpo. Tal es, pues, la tendencia de este medicamento: debilitacion de las fuerzas orgnicas y de la potencia psquica. =D.= _Afecciones cutneas._--Segun los caractres ya conocidos de la accion del _zumaque_, es innecesario presentar las indicaciones de este medicamento con objeto de analizarlas. Es especial en la erisipela vesiculosa, sobre todo de la cara, con los sntomas febriles comunes; en ciertas erupciones flictenides, rubicundas, con fiebre, sed, insomnio, grande escozor que ocupa casi toda la piel que est como escoriada; y en la zona, para la cual puede usarse antes el _mercurio_, pero no el _arsnico_ y el _grafito_, ni aun el _causticum_, pesar de estar indicados algunas veces. El _zumaque_ es muy til en varios casos de erisipelas por recidiva con desprendimiento del epidrmis y exudacion de una serosidad amarilla que se seca veces y forma un herpe crustceo. Despues de _rhus_, son generalmente necesarios para disipar los restos de rubicundez hinchazon, el _carbonato de cal_ y el _grafito_. Ciertas rubicundeces venosas de la nariz, de los dedos de las manos... las eflorescencias rosceas y los sabaones, pueden tratarse con xito con el _zumaque_, si la piel est lisa y no hay tension y ardor; la _ruda_ puede alternarse con el _rhus_ en estos casos. El _zumaque_ no es inferior al _pensamiento silvestre_, pero s la _estafisagria_, en las erupciones de la cara conocidas con el nombre de costra lctea y serpiginosa, con fondo encendido y exudacion serosa que produce la caida y renovacion de las costras. Las erupciones hmedas en el cuero cabelludo con rubicundez en su rededor, reclaman el _zumaque_ y muchas veces el _laurel-rosa_ y el _grafito_. La tia con vesculas, cuyas placas exudan un lquido puriforme, es la que con preferencia exige el _rhus_. Las erupciones vesiculosas, flictenides y las pustulosas son las afecciones cutneas mas anlogas este medicamento. Las costras consecutivas se sitan sobre una base roja; segrega serosidad, hay prurito y escozor, veces son indolentes. En general, las erupciones impetiginosas sobre fondo rubicundo y violceo, sobre todo en los nios, ceden bien al _rhus_. Puede, sin embargo, ser preferible la _estafisagria_, del mismo modo que en el eczema lo es el _mercurio_, y en la forma seca, el _petrleo_, el _carbon vegetal_, el _subcarbonato de potasa_ y la _sal marina_. No terminarmos el estudio de este medicamento sin indicar la facilidad con que ciertas afecciones locales cutneas mucosas simpatizan al cerebro. Esto depende de que cuando son estensas en superficie de carcter astnico ptrido, comprenden en las lesiones epidrmicas y epitlicas gran nmero de papilas nerviosas que trasmiten al cerebro la alteracion local con su carcter astnico y ptrido. Esto es lo que se observa en erupciones urticarias sobre base rubicunda, en erupciones flictenides con denudacion del drmis en grande estension, en ciertas rubicundeces eritematosas vesiculares, en algunas diarreas y bronquitis epidmicas, y en irritaciones antiguas del estmago con dispepsia y vmitos por obstruccion de la membrana mucosa. =Dsis.=--Las dsis del _zumaque_ son las mismas que las del _acnito_, la _brionia_, la _sabina_..... SABINA (SABINA). I.--Historia. La _sabina_ es de la familia de las conferas, _Juss._--De la dioecia monadelfia, _Linn._--Este medicamento est casi olvidado hoy, aun en las metrorragias y afecciones artrticas. Se la abandona, al parecer, con la _ruda_ al grosero empirismo que hace de ellos un uso ilcito, sin tener en cuenta que la prctica mdica puede hallar en ellas propiedades tanto mas preciosas cuanto mas slidamente se deducen de los ensayos fisiolgicos y de los hechos clnicos. Lo poco que se ha escrito hace un siglo es suficiente para inspirar confianza en este medicamento, por otra parte muy activo. En pocas pginas lo consignarmos, bastando al efecto un cuadro sinttico de los datos esperimentales y clnicos. II.--Efectos fisiolgicos. Pueden estos dividirse en tres grupos de los que proceden sus propiedades. El primero espresa su accion en el corazon arterial y capilares del mismo nombre, el segundo en los nervios de relacion, el tercero en la plasticidad y la nutricion intersticial. Es, sin embargo, indispensable completar el estudio de este medicamento, pues le hemos examinado varias veces en la materia mdica, y estamos convencidos de lo mucho que puede ganar con nuevas y mas completas esperimentaciones. El eretismo domina en los sntomas de los tres grupos. El primero corresponde mas bien al espasmo de la invasion febril y al perodo de concentracion que al elemento inflamatorio general; es mas propio de la congestion activa hemorrgica que de la fluxion flegmsica. El segundo parece que parte mas bien de la periferia del rbol nervioso la atmsfera y papilas nerviosas que estn en relacion de accion y reaccion con el sistema capilar arterial, que de los centros; de lo cual resulta que las neuralgias conducen siempre la fluxion ertica de la parte afecta, por lo menos, son consecutivas de la misma. El tercero es una consecuencia del primero, y el ltimo trmino de la afeccion de los capilares arteriales, de donde resultan los depsitos tofceos, las periostosis, las sensaciones quemantes, las escoriaciones, las lceras costrosas, los sudores nocturnos, los tumores erctiles, los condilomas. La accion de la _sabina_ se dirige principalmente la tero, las membranas mucosas, los tejidos blancos y las articulaciones, lo cual esplica su influencia preponderante, en los lmites de su esfera de accion, sobre el sistema linftico y nutritivo; y en la plenitud de la misma, sobre los sistemas arterial, capilar y nervioso. III.--Efectos teraputicos. Los efectos teraputicos son poco numerosos, pero bien determinados. Se ha dicho que la _sabina_ es el _acnito_ del tero, en el sentido de que su accion ertica sobre el sistema arterial se pronuncia mas principalmente en el tero, de un modo opuesto al del _centeno cornezuelo_. La _sabina_ tiene una propiedad admirablemente eficaz en las menstruaciones escesivas, las congestiones y las hemorragias activas de este rgano. En las mujeres robustas, de un temperamento mas delicado, pero sanguneo y nervioso, corrige las prdidas de sangre de un color rojo; en las de constitucion fuerte corresponde tambien algunas veces los flujos de sangre negra y venosa, cuando las pulsaciones arteriales se sienten en todas partes, que hay palpitaciones y pulso fuerte, pero retardado; en una palabra, en el estado del orgasmo sanguneo y de pltora uterina; en las mujeres dbiles y aniquiladas, pero con irritabilidad del sistema sanguneo, las prdidas de sangre venosa son mas frecuentes en el estado congestivo y de pltora ertica del tero. Para otras hemorragias, especialmente la del pulmon, la _sabina_ se diferencia poco de la _brionia_, dando esta la preferencia, y aun al _acnito_ y el _rnica_. Insistamos un momento mas sobre sus relaciones con el tero. La indicacion de la _sabina_ supone siempre una irritabilidad uterina con congestion activa, exaltacion sangunea y nerviosa, que se espresa por el aumento de los deseos venreos, por dolores contractivos en la matriz, dolores como de parto, grande sensibilidad y aun turgencia hormigueo en los pechos. En estas condiciones, las menstruaciones son escesivas, se presentan hasta dos veces al mes, y se prolongan por ocho diez dias, se elevan hasta la metrorragia. La sangre tiene generalmente un color rojo, aunque veces es negruzca. Las jvenes que tienen menstruaciones abundantes y muy frecuentes, no siempre deben considerrselas como enfermas. Cuanto mas pletricas y precoces, cuanto mas sanguneas irritables son, mas debe atender el mdico prudente la precocidad de las pasiones cuya satisfaccion se efecta generalmente tarde, y mas debe detenerse en considerar estos flujos menstruales escedentes como un desahogo de que se vale la naturaleza para mantener el equilibrio entre el flujo de sangre destinada la generacion, pero provocado por las costumbres sociales, y el retraso en la satisfaccion de las necesidades instintivas del tero. Procurar en estos casos contener las prdidas de sangre de los rganos de la generacion, es esponer las personas congestiones pulmonales, un orgasmo uterino, que conduzcan la tisis al histerismo. Debe el mdico limitarse la administracion de dbiles dsis de _belladona_ y _carbonato de cal_, de la _sabina_ misma, sin intentar violentar la naturaleza, ni menos aun operar depleciones sanguneas cuyo efecto seria eternizar un estado que la edad modificar poco poco, y que el matrimonio cura. En cualquiera otra circunstancia, la _sabina_ calma con xito el eretismo uterino congestivo, regulariza el flujo menstrual, cura las metrorragias, modera los loquios escesivos y estiende su accion las prdidas de sangre que se prolongan mas all de la edad crtica, no solo en las mujeres pletricas, sino en las de constitucion delicada quebrantada con accion predominante del tero congestionado irritable, puesto que se observan los sntomas indicados anteriormente y las pulsaciones arteriales sentidas en diversas partes. La pltora, el orgasmo de la matriz con su eretismo y exaltacion del apetito venreo, dependientes mas bien del estado de los rganos que de las disposiciones morales, es algunas veces una condicion opuesta la corrupcion de las costumbres y una causa de la esterilidad. La _sabina_ corrige este estado regularizando la vitalidad del tero y disminuyendo la abundancia y frecuencia de las menstruaciones que es su resultado mas general. Algunas dsis de _carbonato de cal_ contribuyen eficazmente obtener este resultado. La misma medicacion se emplea con ventaja en las disposiciones al aborto que reconocen las mismas causas. Respecto la propiedad de la _sabina_ de disminuir las menstruaciones escesivas y de curar las metrorragias debidas al eretismo y la pltora uterina, la esperiencia nos sugiere una observacion que diferencia la accion de este medicamento de la de cualquier otro empleado en estados opuestos, es decir, con eretismo y pltora uterina, pero con supresion menstruacion difcil. Esta observacion consiste, en que, as como ciertos medicamentos gozan de una accion electiva sobre el sistema venoso y no sobre el arterial, sobre los centros nerviosos y no sobre la periferia y sus espansiones, la congestion catamenial de la _sabina_ ocupa principalmente los capilares arteriales, limita el eretismo y la irritabilidad, y tiende, por el contrario, activar la hemorragia por los capilares venosos que solo estn ingurgitados, que reciben, pero que no pueden retener ni arrojar, sino solamente eliminar. El _acnito_ y algunos pocos medicamentos que obran sobre el sistema arterial y que son mas francamente estnicos que los dems, obran del mismo modo que la _sabina_ en las hemorragias activas en general. La _sabina_ por sus efectos fisiolgicos es muy anloga la gota, especialmente la irregular, por accesos incompletos, y con reumatismo articular, pero siempre en personas de temperamento sanguneo, irritable pletrico. Los dolores son lancinantes y dislacerantes, afectan principalmente las articulaciones y el periostio de los huesos largos, se siente un dolor quemante y presivo. El aire fresco les alivia, y estn acompaados de sensacion de pesadez en la parte y malestar general. En las afecciones reumticas hay generalmente tumefaccion roja y lustrosa de las articulaciones. Esta inflamacion se presenta en el dedo gordo del pi en los casos de gota propios de la _sabina_. La _brionia_ y el _rnica_, en union con la anterior, son los medicamentos mas apropiados en los casos agudos y erticos sanguneos. La _sabina_ adems es eficaz en una multitud de padecimientos gotosos y reumticos: en cefleas cefalalgias congestivas, pulsativas y vertiginosas; en la diminucion de la audicion y de la vision por congestiones frecuentes con calor, tension, pulsaciones arteriales locales; en odontalgias con dolor tirante, presivo, pulsacion, agravacion por el movimiento de las mandbulas y por el calor de la cama; en anginas congestivas que ocupan las amgdalas y los pilares del paladar, aun con latidos y calor; en la dispepsia irritativa con sensacion de plenitud, lancinacion, calor, presion en el epigastrio, deposiciones irregulares, espulsion de gases; en hemorrides fluentes, irritativas, con hormigueo, y mas generalmente flujo de mucosidades sanguinolentas. Cuando la gota en fin ha desfigurado las articulaciones con concreciones tofceas depositadas en diferentes puntos, tambien es til la _sabina_ aun en personas debilitadas y de nutricion alterada, porque el impulso del corazon sigue fuerte y vivo, y porque hay irritabilidad general, un estado de tension que escluye el flujo mucoso habitual y las secreciones astnicas. Swediaur usaba con xito la _sabina_ para combatir las vegetaciones rojizas y los condilomas[17]. Otros, despues de l, han obtenido escelentes resultados en las producciones sicsicas que se habian resistido la _tuya_ y al _cido ntrico_ en dsis dbiles. Las enfermedades del periostio se combaten igualmente con la _sabina_ en condiciones de flogosis local y de irritabilidad que no permiten recurrir primeramente al _fsforo_, _mercurio_, _slice_..... La _sabina_ aun es til cuando en estas circunstancias se desarrolla una lesion que necrosa los huesos, y una ulceracion muy dolorosa con bordes encendidos, lustrosos y tirantes. En fin, la leucorrea inflamatoria y pruritosa con pus bien formado, ftido, espeso, se combate ventajosamente con la _sabina_, si hay disposiciones generales anlogas sus efectos. =Dsis.=--Las dsis y modo de administracion de la _sabina_ son las mismas que para otros medicamentos, tales como _acnito_, _clchico_, _opio_, _tuya_..... SAMBUCUS NIGRA (SACO). I.--Historia. El _saco_ es de la familia de las madreselvas, _Juss._--De la pentandria triginia de _Linn._--Para la preparacion de esta planta sometida la esperimentacion se usa toda ella: las flores, las hojas y la segunda corteza: con estas se hace la tintura, que es de la que tratamos. Se ha empleado el _saco_ desde los tiempos mas remotos y Hahnemann ha aprovechado en sus estudios todas las observaciones anteriores, citando al efecto veintidos autores en el cuadro sintomtico de este medicamento. II.--Efectos fisiolgicos. Aunque la esfera de accion de este medicamento es muy limitada, las esperimentaciones le han caracterizado exactamente y han confirmado algunas de las propiedades admitidas en la antigedad. Indicarmos primeramente que en todos tiempos se han administrado las flores en afecciones catarrales que presentan casi los mismos sntomas generales que _ipecacuana_, y que la corteza tambien se ha usado en algunas afecciones hidrpicas anlogas las de este medicamento. Se citan envenenamientos por el _saco_, como se ve por los sntomas siguientes: vmitos, evacuaciones serosas, debilidad estremada, sudores copiosos, palidez y alteracion de los rasgos de la cara, estado comatoso, marasmo considerable. Pero los sntomas especiales desarrollados por la influencia de dsis insuficientes para producir efectos graves, nos dan mejor la medida de su accion y el carcter de su electividad. Espresan un ataque particular del sistema nervioso que se revela hasta en los fenmenos febriles: la horripilacion violenta est acompaada de frio glacial en las estremidades y seguida de un calor insoportable y de sudores escesivos, siempre sin sed, y con temor de descubrirse. Hay delirio accidental, en ciertos momentos, escitacion sangunea, sensacion de temblor, tendencia al sueo sin poder dormir, angustia, ensueos frecuentes, temblor y opresion, disnea considerable; la pupila, que primero est contraida, se dilata prontamente. Se observan sntomas congestivos en la cabeza, en la nariz, en la cara, en el pecho, en el tero, pero con un carcter nervioso astnico propio la accion del _saco_ hasta en el estado febril. Las secreciones participan de esta nerviosidad; la sequedad de la piel y de las mucosas as como su irritacion cesan prontamente, y son reemplazadas por sudores abundantes, orinas, mucosidades. Las menstruaciones son exageradas; los dolores del interior de la cabeza, que consisten en tension y sacudidas en el cerebro, presion de dentro fuera, dislaceraciones en la frente y sienes, presion, entorpecimiento, hormigueo, dolores calambrides y prurito afectan con preferencia los rganos de los sentidos y las vsceras; los dolores lancinantes y dislacerantes se presentan del mismo modo en las partes musculares que en las articulaciones. Hay pesadez paraltica y temblor, agravacion durante el reposo y mejora por el movimiento, escepto en el vrtigo congestivo que se aumenta con el movimiento de la cabeza. El carcter de astenia que se descubre en la generalidad de los sntomas, domina en los siguientes: cara plida y trrea, hinchazon hidrpica, edema de los pis, enflaquecimiento escesivo, pulso lento y pequeo; en los que continuacion indicamos, espresan el eretismo la irritacion nerviosa y sangunea; rubicundez circunscripta de las mejillas, tos profunda y como hueca con agitacion y sed, y accesos de tos sofocante con gritos. III.--Efectos teraputicos. Los efectos curativos del _saco_ son notables: 1. en la coqueluche con ronquera por acumulacion de mucosidades en la faringe, tos sofocante con gritos, respiracion sibilante, cara hinchada en el intrvalo de los accesos de tos durante los cuales se pone azulada, sudores escesivos con el calor de la cuna; 2. En la bronquitis con respiracion angustiosa, temblorosa y espectoracion abundante; 3. En el asma de Millar y espasmo de la glotis, en los nios y en el catarro sofocante propio de su edad; 4. En el sudor ingls, aun con miliar y en los sudores escesivos, espontneos y debilitantes, con hormigueo, picotazos en la piel y escitacion de la sangre. En esta afeccion se observa tambien una sensacion interior de temblor, tendencia al sueo y somnolencia, sin que se pueda dormir por impedirlo la ansiedad que obliga estarse moviendo, por una sensacion de calor fatigoso y ensueos angustiosos que se presentan en el momento de dormirse. El decaimiento rpido de las fuerzas exige _arsnico_; el _mercurio_ est tambien muy indicado, y los dos medicamentos son los que deben inspirar mas confianza en los casos graves[18]. Carecemos de datos suficientes para afirmar lo mas mnimo respecto la indicacion del _saco_ en las intermitentes, en las hidropesas, en el coriza de los recien nacidos y la tisis. Debemos ser tanto mas reservados, cuanto que el carcter nervioso de su accion, la vivacidad de sus sntomas de reaccion y la falta la debilidad de la potencia reaccionadora del sistema nervioso que est bajo su influencia, se adaptan al parecer las enfermedades de los nios y de las personas delicadas, de un temperamento linftico-nervioso sanguneo nervioso anlogo la constitucion de la juventud. =Dsis.=--Las de este medicamento son las mismas que las propuestas para _acnito_, _manzanilla_, _clchico_. SECALE CORNUTUM (CENTENO CORNEZUELO). I.--Historia. El _centeno_ es una gramnea de la triandria diginia de _Linn._--El grano est sujeto una degeneracion slida y corniforme que constituye el tizon de que tratamos. Esta sustancia ha sido objeto de muchos trabajos[19], especialmente en cuanto sus indicaciones en el parto y en las hemorragias despues. De admirar es, que despues de tantos trabajos, no estn aun claramente formuladas sus indicaciones, y que no se haya estendido su uso mayor nmero de enfermedades. Llama la atencion este medicamento, porque sus propiedades son bien manifiestas, y porque el pueblo le ha usado antes que el mdico. En el estudio de este medicamento, debemos mirar como inconexos los sntomas recogidos por los autores que han descrito el ergotismo, la _convulsio raphania_ de Linneo y todas las enfermedades convulsivas y gangrenosas epidmicas, en las que el _centeno cornezuelo_ no es la nica causa sino otros granos mezclados con los de este medicamento, y aun otras influencias. Esta sustancia, pues, es una de las mas astnicas y menos pirticas, puesto que no se ve entre sus sntomas ningun rasgo de escitacion sangunea. Solo los ensayos sobre el hombre sano, mas numerosos y estensos que los efectuados por mdicos aislados y por sociedades mdicas de esperimentadores, en Alemania, han podido dar conocer algunos efectos febriles y cierta influencia en el sistema sanguneo; pero estos efectos nunca podrn ser considerados como estnicos. La accion de este medicamento, lgica y clnicamente deducida de una srie conveniente de hechos, no puede cambiar, ni en su espresion esencial, ni en su electividad. Precisadas adems sus indicaciones por esta accion, los futuros conocimientos fisiolgicos del medicamento solo podrn influir en estender su uso otros casos morbosos, en vez de cambiarlos restringirlos. De este modo es como pueden ser tiles la ciencia todas las adquisiciones nuevas, limitando cada medicamento su esfera de accion, sustrayndole las interpretaciones de una prctica aventurada y perpetuando sus indicaciones. II.--Efectos fisiolgicos. La accion de este medicamento sobre el sistema capilar, la nutricion intersticial y los rganos secretorios, es astnica, y se estiende prontamente los centros nerviosos privados de las oscilaciones estimulantes de la actividad plstica y de la de los capilares. No es la nutricion la que se altera esencialmente por este medicamento, sino mas bien la inervacion ganglionar, y la crebro-espinal despues. Las lesiones orgnicas y el marasmo dependen siempre de la inercia nerviosa. Los sntomas que comprueban esta sntesis, son los siguientes: 1. _En el sistema nervioso_: angustia, ansiedad con ardor quemante en la region precordial, estupor y aun coma, laxitud despues del sueo, cansancio y pesadez de los miembros, sensacion de quebrantamiento general y de hormigueo, adormecimiento y rigidez en los mismos, calambres en diversas partes, abolicion de los movimientos voluntarios, parlisis de las estremidades, prdida de la palabra, alternativas de palpitaciones de corazon y de calma, lentitud de la respiracion, dispepsia espasmdica, movimientos espasmdicos del tero, clicos violentos, vmitos espasmdicos, deglucion imposible, vrtigos y dilatacion de las pupilas, debilitacion de la vista, del oido, mayor aun de la voz, abatimiento moral, sensacion de adormecimiento en lo esterior de la cabeza, diminucion de las facultades intelectuales. A estos sntomas preceden otros de escitacion nerviosa, como hilaridad mal humor, sensacion agradable de ligereza en la cabeza, resplandores y chispas en los ojos, agudeza del oido, exaltacion del sentido del tacto en la punta de los dedos de las manos. 2. _En el sistema capilar_: piel seca y arrugada, petequias, manchas lvidas, piel fria, frio, y alternativas de calofros y calor, hinchazones edematosas de las estremidades, stasis sanguneos en las cavidades, con vrtigos, sensacion de presion y de plenitud con sequedad y ardor, epistaxis, hemorragia uterina. 3. _En los rganos secretorios_: lagrimeo abundante, aumento de la secrecion nasal, salivacion escesiva, regurgitacion de serosidades y mucosidades viscosas, vmitos mucosos, y evacuaciones alvinas lquidas, diarrea mucosa, miccion frecuente y abundante, leucorrea, loquios escesivos y sero-sanguinolentos. No debemos omitir algunos sntomas raros de sequedad de las superficies mucosas, pulso acelerado y duro algunas veces. 4. _En la esfera nutritiva_: en esta se presentan la mayor parte de los sntomas precedentes, y adems, cara y ojos hundidos, alteracion de los rasgos de la cara, marasmo. Debemos hacer observar igualmente que las hipersecreciones se fijan mas bien en las glndulas salivales y las criptas mucosas del intestino, por lo cual, la piel est seca, la mucosa gnito-urinaria mas bien irritada y seca que hmeda; el hgado parece que suspende su funcion secretoria, mientras que los riones aumentan la suya. Estos sntomas deben, en nuestro concepto, ser mas variables que los otros. A medida que nos separamos de la electividad del medicamento, se observa mas que su accion depende del estado particular en que se halla la vitalidad del organismo de la persona que est bajo su influencia. La inercia de la fibra que domina los efectos de este medicamento, le hace anlogo las constituciones de las personas flojas y linfticas, y las de temperamento venoso, aniquiladas y dispuestas flujos mucosos atnicos. No es intil indicar que entre los sntomas de este medicamento en los sistemas venoso y capilar, se observa una tendencia conservar en la sangre su carcter venoso; lo cual depende principalmente de la falta de oxigenacion en el pulmon por la diminucion de la frecuencia de la respiracion y de la lentitud de su curso en los capilares. Sin embargo, no produce un estado asftico tan marcado como el _carbon vegetal_; pero obra mas que este en la fibra orgnica, y por consiguiente se adapta mejor la inercia de los tejidos, lo cual esplica su grande eficacia en las hemorragias pasivas, en la inercia del tero que se opone dificulta la espulsion de su producto, en la del hgado que disminuye suspende la secrecion de la bilis..... El _centeno cornezuelo_, respecto al sistema nervioso, es tan recomendable como la _ipecacuana_ y, salvo la angustia, como el _elboro_ y el _arsnico_, cuando la debilidad no es proporcionada los sntomas concomitantes, y que reclamaria otro medicamento, si esta debilidad por su esceso mismo no espresase un peligro; de aqu resulta que el _centeno cornezuelo_ est frecuentemente indicado por un sntoma insignificante, como una deposicion diarrica, un coriza, un dolor en la cabeza, un vmito, un clico, una epistaxis, una leucorrea, y una erupcion miliar infebril, si la debilidad caracterstica les acompaa. III.--Efectos teraputicos. La accion teraputica de este medicamento sobre el sistema nervioso le hace apropiado para curar, solo auxiliado del _cobre_ del _opio_, los espasmos astnicos, los calambres musculares, y con principalidad las afecciones mucosas mas menos pasivas, el corea puramente nervioso y por debilidad paraltica, las convulsiones astnicas procedentes de neuralgias y de congestiones pasivas mezcladas con ellas. En todos estos casos, el _centeno cornezuelo_ es un poderoso antiespasmdico; sus convulsiones se estienden de los centros la periferia, afectan los msculos de relacion y tambien las vsceras, como el pulmon y el hgado, por ejemplo. Se le emplea con resultados en el ergotismo, en las parlisis consecutivas de espasmos y en la eclampsia, y en algunas afecciones procedentes de fiebres y flegmasas agudas, cuando estas han debilitado profundamente el sistema nervioso y desarrollado una gran debilidad general y una inercia estraordinaria de la actividad plstica; cuando han dejado en pos de s parlisis parciales, y que los enfermos recobran con suma dificultad sus fuerzas y que tardan en repararse del aniquilamiento y consuncion. En estas circunstancias, el semblante est alterado, los ojos rodeados de un crculo oscuro y hundidos, la piel seca, sucia, arrugada y fria, el pulso lento y dbil. Este medicamento est muy indicado en la inercia del tero, ya haya amenorrea dismenorrea astnicas, que el tero no influya sobre el feto en el acto del parto, que no se contraiga despues de terminado, ya, en fin, que sea inminente un descenso por la laxitud de su tejido de sus ligamentos. Est contraindicado en el trabajo del parto si el cuello del tero no est dilatado; pero es muy conveniente para impedir la espulsion en una metrorragia que tiende provocar el aborto en los primeros meses de la gestacion. Es eficaz por su accion teraputica sobre el sistema capilar, en las hemorragias pasivas con abatimiento fsico y moral del enfermo, inercia de la fibra, stasis sanguneo, congestion astnica. Por esta razon cura ciertas hemoptisis, epistaxis, etc..... y sobre todo la metrorragia y las menstruaciones escesivas. Es un escelente medicamento para las afecciones gangrenosas por astenia completa con stasis sanguneo crnico, mas que por congestion rpida, aunque sea pasiva, en cuyo caso son preferibles el _carbon vegetal_ y el _arsnico_; tampoco parece indicado el _centeno_ en la gangrena del tero. Este medicamento tiene relaciones especiales con las mucosas y los rganos de las secreciones, por lo cual es eficaz en los flujos pasivos de serosidades mucosidades no elaboradas, que se presentan involuntariamente, como por parlisis de los esfnteres por atona de los vasos inercia de las papilas nerviosas: tal es, por ejemplo, la diarrea acuosa de los viejos; la mucosa con sin grumos blanquecinos y sin bilis; la salivacion flujo de saliva filamentosa y clara, sin olor; la orina abundante y frecuente; la leucorrea y espermatorrea; el coriza con mucosidades claras, muy flidas y abundantes. Los flujos astnicos intestinales, y en los rganos gnito-urinarios de la mujer, que presentan ardor quemante y calambres; pero todos estos flujos son diferentes de los colicuativos de mucosidades muy elaboradas, y que corresponden otros medicamentos que por sus efectos se adaptan mejor estos ltimos flujos. Creemos que no se nos inculpar de exagerar la importancia del _centeno_; pero si alguno procediese as, bien pronto opinar como nosotros por poco que le emplee siguiendo estas indicaciones. No terminarmos sin emitir la opinion de que la accion electiva de este medicamento se dirige principalmente la fibra, en oposicion y antagonismo al _rnica_ cuyo carcter es estnico. =Dsis.=--Las indicaciones del _centeno cornezuelo_ basadas en la ley de los semejantes, no exigen mas dsis que tres cuatro gotas de la tintura en agua, bastando muchas veces algunos glbulos empapados en la tercera sesta atenuacion, y en algunas neuralgias aun se puede disminuir la dsis. Ciertos casos de gangrena senil, de lceras atnicas y otras afecciones locales de esta naturaleza se limpian lavan ventajosamente con un cocimiento de uno dos gramos de _centeno cornezuelo_ por litro de agua. SASSAPARILLA SMILAX (ZARZAPARRILLA). I.--Historia. La _zarzaparrilla_ es de la familia de los esprragos, _Juss._--De la dioecia hexandria, _Linn._--La raiz de esta planta es muy usada desde hace dos siglos, siendo intil investigar si lo ha sido ttulo de sudorfico y de depurativo, agente especial de una medicacion antisifiltica, antiartrtica..... Lo que conviene que conste, es que apenas se la ha empleado mas que en afecciones rebeldes otros medicamentos, como las venreas, las mercuriales, reumticas, artrticas, en sus formas cutneas, ulcerosas, neurlgicas, de la mayor cronicidad, por cuya razon muchos prcticos la han negado propiedades activas, por lo cual no la han usado ya sola, haciendo de su cocimiento y de su jarabe el escipiente y el vehculo de medicamentos mas acreditados. Teraputicamente hablando, la confianza da un medicamento propiedades de que despues la desconfianza le priva, por lo cual la esperiencia es la que decide completamente. Pero esta esperiencia ha sido ya invocada; se ha ensayado en el hombre sano, y recogidos todos los sntomas hasta de nuestros antepasados, resulta: que la _zarzaparrilla_ no es inerte, y que debe conservar su importancia en el tratamiento de enfermedades cuya curacion se la ha confiado en otros tiempos[20]. II.--Efectos fisiolgicos. Cuatro son los grupos de sntomas que no se pueden negar este medicamento, y que ofrecen grande variedad en sus formas y espresion. El primero en la piel, caracterizado por su rugosidad y sequedad, por la sensibilidad del cuero cabelludo, la alopecia, granos rojizos y costras en la frente y en la cara, manchas rojas en las piernas, rgades, vesculas purulentas, urticaria, eczema. Los caractres generales de estos sntomas son: prurito, sobre todo en la cama, sensacion de ardor quemante, sequedad. El sistema nervioso es el punto de partida del segundo grupo, cuyos sntomas son: vrtigos fijando la vista por indisposicion del estmago y por las nuseas, hemicrnea con dolores calambrides, cefalalgia lancinante, dolores en otras partes tambien lancinantes, dislacerantes y presivos en los miembros; los dolores se fijan principalmente en las articulaciones y estn acompaados de temblores, rigidez paraltica, con tumefaccion ardorosa algunas veces. El tercer grupo corresponde al sistema sanguneo, y sus sntomas consisten en calofros repetidos, aun por la noche; calor por la tarde con escitacion sangunea, palpitaciones, sudor en la frente, latidos en la cabeza, palpitaciones de corazon. El cuarto est constituido por los sntomas de las secreciones y escreciones; se dirige la piel, las mucosas, las glndulas, al sistema linftico. Todas las mucosas estn irritadas; y presentan primeramente sequedad, tension, dolor como de quemazon y erosion; hay diaforesis. En las mucosas del ojo, del oido, de la faringe y de los bronquios, la secrecion es menor, y la irritacion mayor; el moco nasal es viscoso y escaso, el de la vagina y la uretra es mas bien purulento sero-purulento, y las deposiciones moco-serosas son cres, corrosivas. Los sntomas de la faringe, el pecho y los rganos gnito-urinarios son mas importantes. En la boca y faringe hay salivacion, espasmos constrictivos, sensacion de ulceracion y de apretamiento, tos violenta, fenmenos de angina, irritacion de la laringe, aftas en la boca; en el pecho, sntomas de asma y de pleuresa; en los rganos gnito-urinarios, tenesmo vesical, calambres de la vejiga, sntomas de irritacion de la prstata, orinas turbias, barrosas, escasas, encendidas, que contienen grumos mucosos y aun sangre y arenillas; en el hombre, moco seroso, gonorrico; en la mujer, dismenorrea irritativa, leucorrea moco-purulenta serosa y escoriacion entre los muslos. III.--Efectos teraputicos. La esperiencia indica que la _zarzaparrilla_ es til: 1. en enfermedades venreas tratadas con dsis escesivas largo tiempo continuadas de _mercurio_, y cuando en estas circunstancias hay erupciones cutneas irritaciones en la boca, vagina, uretra, con sin aftas. 2. En los dolores reumticos procedentes de la supresion de una gonorrea de siflides, con enflaquecimiento y piel como marchita. 3. En algunos casos de arenilla, en personas debilitadas, de nutricion alterada, y cuando la piel ha perdido su suavidad y ha cesado de ser un emuntorio natural. Este medicamento se adapta igualmente infartos de la prstata, espasmos y dolores de la vejiga, en personas de condiciones anlogas. 4. En herpes secos escamosos, aislados por placas esparcidas por toda la piel, y situadas sobre manchas rojizas, un poco elevadas, y en las que se siente el prurito y se verifica la descamacion de la piel. 5. En la costra serpiginosa que veces invade toda la cara en los nios, y que suele constituir un sntoma de las escrfulas y de la sarna, y aun quiz de sfilis degenerada en sus transmigraciones hereditarias. La _dulcamara_, la _clematis_ y el _arsnico_ no siempre son preferibles la _zarzaparrilla_ en esta afeccion. =Dsis.=--De una dos gotas de la tintura al dia, es quiz la mejor preparacion de este medicamento. No queremos, sin embargo, escluir el cocimiento la dsis de 50 gramos para 2 litros de agua que se reduzca 1; pero se han obtenido escelentes resultados de dsis mas dbiles, como 2 gotas de la primera tercera atenuacion, en afecciones irritativas y neurlgicas anlogas este medicamento. SEPIA (GIBIA ORDINARIA, TINTA DE GIBIA). I.--Historia. El lquido negro tinta de _sepia_ procede de un molusco cefalpodo que lleva este nombre. Los antiguos, despues de Hipcrates, han empleado la concha interna y los huevos de la _sepia_ y de sus diversas especies, en calidad de astringente y de diurtico. Reconocieron en estas sustancias la propiedad de escitar las contracciones uterinas para la espulsion de la placenta, y la de restablecer los loquios suprimidos. Se han usado desde la poca de Plinio, en las afecciones crnicas de la vejiga, del tero y de la piel, y en ciertas secreciones de la mucosa gnito-urinaria. Es probable que Hahnemann haya ensayado la tinta de _sepia_ por los datos de la antigedad; y no deja verdaderamente de ser notable, que sus ensayos, aparte de las propiedades mas estensas que han descubierto en esta sustancia, hayan confirmado la esperiencia de los antiguos, que daban propiedades muy anlogas todas las partes de este animal. Nos admira que este gran teraputico atribuya la _sepia_ efectos tan escitantes de la circulacion, que exigiesen en su concepto calmarlos con el _acnito_; porque despues de quince aos que nos hemos dedicado al estudio de los medicamentos fisiolgica y clnicamente, confesamos no haber podido jams descubrir en la _sepia_ su efecto directamente escitante sobre el sistema sanguneo, ni fenmenos que merezcan el nombre de flogosis de fiebre por su conjunto. II.--Efectos fisiolgicos. No es posible hallar en el cuadro de sntomas fisiolgicos y de hechos clnicos una accion real de la _sepia_ en el sistema sanguneo, ni una esfera de accion tan estensa como pretenden muchos prcticos, especialmente alemanes. Tiene sin duda relaciones particulares con los sistemas venoso y linftico; verdad es que todos los sntomas referentes los dems sistemas orgnicos se apoyan en estas relaciones y dependen de las alteraciones de los sistemas referidos, ya por sus ramificaciones, ya por su estmulo, por su vitalidad. La clnica ha demostrado adems que los numerosos sntomas nerviosos y sobre todo neurlgicos de la _sepia_ suponen siempre una afeccion uterina abdominal, y muchas veces un principio herptico separado de la piel de las mucosas y que altera el sistema nervioso, resultando de esto su accion reactiva del tero la piel, al cerebro, las mucosas, de la piel al tero y al sistema nervioso, del linftico todos los dems. Varios autores han dado la _sepia_ la denominacion de _pulsatila crnica_, en consideracion sus fenmenos uterinos y los dependientes del tero; otros la comparan con el _licopodio_, por sus fenmenos sanguneos, linfticos y cutneos, cuando se buscan sus analogas en una afeccion herptica, en padecimientos procedentes de la misma afeccion, generalizada y con carcter discrsico. Se ha podido decir, en fin, que era el _opio_ de las mujeres delicadas, en afecciones dolorosas dependientes de una discrasia de este gnero, de un estado particular del tero, pero no de una lesion orgnica. La accion electiva de este medicamento est corroborada por todas sus circunstancias, por la relacion singular del estado morboso que tiende desarrollar, con el que ofrecen las personas debilitadas por escesos y emociones morales habituales, naturalmente delicadas, sensibles y de un temperamento linftico nervioso: estos enfermos tienen la piel fina, blanca, plida y cubierta frecuentemente de manchas rojizas; son muy impresionables al aire frio, se resfrian fcilmente, y suelen esperimentar conmociones y estremecimientos en los miembros, accesos de debilidad y desfallecimiento, laxitud grande, escitacion sangunea y pulsaciones por todo el cuerpo, sudores fciles; estn dispuestos flujos mucosos, hinchazones frias, reumticas y escrofulosas, y dolores lancinantes y pulsativos, que el calor esterior alivia, el frio agrava, y los que se unen calofros: en estas personas, pues, desarrolla toda su eficacia, y en la pubertad antes que la edad avanzada haga desaparecer su aptitud la venosidad y la nerviosidad. Las disposiciones morales de este medicamento son muy anlogas las de la _pulsatila_, variando tan solo desde la tristeza llorosa una inquietud resignada, si bien se presentan algunas veces el desaliento y la propension irritarse en las afecciones del aparato gnito-urinario. Por lo espuesto se comprende que la _sepia_ se adapta particularmente las enfermedades de las mujeres, sin dejar por eso de ser til en los hombres, especialmente en los jvenes y entregados al onanismo, en los cuales es muy eficaz, con especialidad si se alteran las vas digestivas, y que hay tristeza, abatimiento, taciturnidad. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Afecciones febriles._--Este medicamento no corresponde la fiebre propiamente dicha, sino tan solo estados discrsicos, herpticos, venosos, escrofulosos, con sin afeccion local, y que desarrollan una escitacion sangunea que se eleva hasta las congestiones, las tumefacciones activas, las irritaciones gstricas y mucosas...., pero que es pasajera y nunca termina por supuracion ni suscita crsis. Ha sido til en ciertas fiebres mucosas y catarrales, en algunos casos subagudos, que se prolongan mas all del lmite mas largo, despues _pulsatila_, y cuando el _azufre_ est contraindicado por la falta de eretismo habitual y de irritabilidad orgnica: la lengua est blanca, hay vesculas dolores de escoriacion en la boca, sensacion de frio, calofros frecuentes, dolores incomodidades que abaten, congestion venosa abdominal con tension y timpanitis sensibilidad y calor, sntomas que, unidos los de saburra, exigen al parecer el uso de un purgante, el cual, sin embargo, aumenta los padecimientos y agrava la fiebre. La _sepia_ es til en fiebres lentas que complican ciertas afecciones catarrales y neurlgicas, en personas dbiles y linfticas, que sudan por la menor causa; pero esta es mas bien ertica y depende de una nutricion insuficiente y de alteraciones continuas nacidas de la falta de armona entre la piel y las mucosas. El estado de atona de estas superficies se espresa por fluxiones pasajeras, por irritaciones crnicas superficiales, por flujos de sudores de mucosidades, por una estremada sensibilidad al frio, calores vivos con enardecimiento de la sangre por la noche en la cama y calofros frecuentes, y por la falta de calor por el dia sin energa vital; el calor, adems, rara vez es general, se fija principalmente en la cabeza, con rubicundez y tumefaccion en la cara algunas veces, y frio en las estremidades inferiores y en los muslos. Todos estos datos son aplicables las fiebres intermitentes propias de la _sepia_. Necesario es confesar, sin embargo, que se ha exagerado mucho en Alemania su importancia en estas especies de fiebres. Solo conviene en intermitentes en que la nutricion est debilitada por congestiones repetidas en los rganos abdominales en el perodo de concentracion, por sudores constantes debidos la atona y laxitud de la piel, por tratamientos anteriores y por antiguas afecciones venreas tratadas con altas dsis de _mercurio_ y _sales de yodo_. Est con mas frecuencia indicada en fiebres larvadas, neurlgicas, con hemicrnea peridica, congestiones venosas abdominales y flujo mucoso y aun diarrico. =B.= _Flegmasas, subirritaciones._--Las flegmasas que corresponde la _sepia_, reconocen una disposicion venosa uterina abdominal, un estado caquctico, una infeccion herptica, una ditesis escrofulosa; el rgano afectado est debilitado por afecciones anteriores; hay sensacion de sequedad, rubicundez, calor, quemazon, sensacion de escoriacion, tumefaccion. A pesar de la sensacion de sequedad, hay cierta exudacion serosa, ordinariamente acre y que desarrolla irritaciones en la parte cutnea prxima, en la punta de la nariz que se pone encendida, en los prpados que se inflaman, en los grandes labios y entre los muslos. Estas irritaciones son generalmente de carcter herptico escrofuloso, y cuando cesan, dejan en pos de s una laxitud y engrosamiento de las mucosas, que da lugar corizas y leucorreas tenaces; amigdalitis y anginas; oftalmas que se reproducen con frecuencia, y que se complican con desrdenes menstruales y con la edad crtica. Es raro que los prpados no estn rubicundos y no haya orzuelos; que en la boca no se desarrolle alguna tumefaccion con desprendimiento del epitelio en forma de placas; en la vulva, irritaciones y escoriaciones de la misma especie; en el prepucio, erupciones vesiculosas hmedas, irritaciones y flujos crnicos; en la piel, en fin, manchas y erupciones secas, furfurceas, eczemticas. La atona de la fibra, la astenia general y el linfatismo de la _sepia_ la distinguen en estos casos del _azufre_, porque este presenta mas eretismo en su accion, si bien en muchos casos la de aquella no carece de irritabilidad y de orgasmo sanguneo, principalmente en las recrudescencias de las afecciones mucosas y en las gastropatas. =C.= _Irritaciones crnicas, flujos astnicos._--La _sepia_ est tambien indicada, si existen las condiciones y circunstancias ya espuestas, en las afecciones siguientes: 1. En la otorrea escrofulosa con serosidad purulenta; 2. En la oftalma crnica con hinchazon y lesion superficial; por ejemplo, pstulas en la conjuntiva; 3. En la ozena y flujo crnico de mucosidades ftidas en la nariz; 4. En los vmitos crnicos; en las regurgitaciones de mucosidades viscosas y acedas con gastralgia; 5. En algunas diarreas debilitantes, hasta en los nios; 6. En flujos mucosos por el ano con lancinaciones prurito; 7. En la leucorrea serosa y ftida; 8. En la gonorrea crnica, serosa, verdosa, gota militar; 9. En el sudor escesivo del escroto, de los pis, de la axila; 10. En la dispepsia y afecciones crnicas del estmago intestinos, con estreimiento rebelde, pirosis, enflaquecimiento y sensacion de frio en el estmago, que alterna con incomodidades en la cabeza, calofros esternos, nuseas por accesos generalmente; 11. En la miccion nocturna en la cama durante el primer sueo; 12. En algunos casos de lesion orgnica del corazon y del hgado con dolor local, sordo y ardoroso, horripilaciones ictericia en la afeccion heptica; 13. En la esterilidad; 14. En la ascitis, abultamiento del vientre despues de la menopausia, y en las afecciones mucosas y serosas procedentes de flegmasas lentas, de irritaciones subagudas, de congestiones, de estancaciones y obstrucciones venosas y linfticas. =D.= _Afecciones uterinas. Desrdenes de la menstruacion._--La accion de la _sepia_ sobre el tero merece una esposicion particular. Pocos medicamentos corresponden mejor al elemento venoso congestivo, sobre todo si la escena es en el tero. Los medicamentos pirticos, como el _acnito_, _rnica_, _nuez vmica_, _brionia_ y otros, juegan en la supresion en la dismenorrea por eretismo general y local de la matriz, por accesos de plasticidad de la sangre que sale con dificultad en cogulos. La _sepia_ y otros medicamentos de accion deprimente y discrsica obran eficazmente, por el contrario, en supresiones y dismenorreas con empobrecimiento de la sangre, y en hemorragias uterinas con condiciones astnicas de la matriz. De este modo es como la _sepia_ se adapta las supresiones y dismenorreas con eretismo local inercia general, con nerviosidad astnica y anmica algunas veces, y en menstruaciones escesivas en metrorragias con astenia local y clorosis. La congestion pasiva est caracterizada en este caso por dolores presivos hcia la plvis, aun sin lumbago, dolores que aumentan estraordinariamente si la mujer permanece levantada. Este carcter es propio tambien, en estos casos, de los dolores del _azafran_ y de la _quina_. En las congestiones uterinas en la poca de la gestacion con tendencia al aborto, la _sepia_ corresponde al estado de flacidez de los tejidos, pues si hay mucho eretismo, es preciso alternarla con la _nuez vmica_, limitarse usar esta ltima. Para apreciar debidamente toda la accion de la _sepia_ en los desrdenes menstruales, y para llenar exactamente sus indicaciones, es necesario atender las alteraciones simpticas que parten del tero, ya por efecto de su congestion, ya por la susceptibilidad del sistema nervioso en un organismo debilitado naturalmente delicado, impresionable, especialmente en el momento en que el tero es la _pars mandans_ de toda fluxion. Estos desrdenes simpticos consisten en clicos, opresion, odontalgia, cefalalgia, hemicrnea, quebrantamiento general, dolores lancinantes en los pechos. La _sepia_ corresponde tambien en la clorosis, aunque pocas veces basta ella sola para modificarla. =E.= _Afecciones nerviosas y neurlgicas._--Al hablar de estas afecciones, insistirmos en su carcter venoso y astnico, carcter que establece sus relaciones con los efectos de la _sepia_. La hemicrnea es sintomtica de padecimientos gstricos uterinos; los enfermos son dbiles, estreidos, tristes, generalmente plidos, secos, histricos; los hombres padecen habitualmente de pirosis, de digestiones difciles y de sensacion de frio con timidez las corrientes de aire. El histerismo est caracterizado por el frio en el dorso y aun en todas partes; por calambres en el estmago, miembros, y mas aun en el pecho; predominio de la tristeza. La odontalgia es pulsativa, se agrava por el aire frio, molesta particularmente las embarazadas, y en fin, como otras muchas neuralgias propias de la _sepia_, se une y complica las fluxiones, los movimientos sanguneos, las palpitaciones, opresiones y otros mil distintos males que aparecen con preferencia por la noche, despues de comer, y se disipan por el ejercicio violento que promueve el sudor. La _sepia_ conviene tambien en accesos de opresion nocturna con convulsiones epileptiformes, en agitaciones nocturnas con desvaros y cierta especie de sonambulismo, en el tercer perodo de la coqueluche, y asimismo en el segundo, cuando hay un vicio herptico que contribuye perpetuar la enfermedad aumentar la irritacion bronquial. =F.= _Afecciones cutneas._--Las afecciones cutneas en las que la _sepia_ es eficaz, son: 1. Las fluxiones erisipelatosas, sobre todo de la cara, que recidivan en las pocas menstruales; 2. El intertrigo y otras irritaciones eritematosas de los pliegues de los miembros, la escoriacion del pezon y del prepucio, y la disposicion supurar que ofrecen aun las mas ligeras lesiones de la piel; 3. El acn y ciertas lesiones verrugosas y tuberculosas de la piel, con placas pitirisicas, prurito y hormigueo; 4. Las lceras varicosas de las estremidades, con rezumamiento. 5. Las erupciones furfurceas, vesiculosas, liquenoides, el herpe anular circular, el pruriginoso del pabellon del oido y de las partes laterales inferiores de la cara. Pero se ha exagerado mucho la eficacia de la _sepia_ en todas estas afecciones cutneas, debiendo satisfacerse el mdico con que tan solo las mejore, dejando otros medicamentos el mrito de la curacion. Debemos esceptuar el herpe anular que se cura muy bien con este medicamento. Es preciso, en todos los casos, insistir en su uso, si se quiere curar modificar ventajosamente las enfermedades de la piel. Terminamos aqu, porque creemos haber recorrido las principales indicaciones de la _sepia_. Si para algunos hemos exagerado la importancia de una sustancia que pasa por inerte, y para otros hemos reducido y limitado su aplicacion, tengan entendido todos _que el arte est basado en la observacion, y que la esperiencia constituye la ciencia_, por lo cual apelamos su buena f, y les recomendamos que continuen observando y esperimentando. =Dsis.=--La _sepia_ es un medicamento, que administrado en las tres primeras atenuaciones trituraciones, puede obrar ventajosamente como alterante en afecciones rebeldes; en este concepto, se le puede usar la dsis de 1 2 decgramos varias veces al dia. Pero con frecuencia es mas eficaz en afecciones irritativas, y en lesiones de la sensibilidad y de la contractilidad, recurriendo atenuaciones mas elevadas, de la sesta la trigsima, la dsis de 2 3 gotas 5 6 glbulos en agua para veinticuatro horas. SILICEA (SLICE). I.--Historia. El _slice_ obtenido por procedimientos de que no debemos ocuparnos aqu, es una sustancia terrosa, un xido cuya base poco conocida aun, se la llama _silicium_. El _slice_ forma, por su combinacion con distintas bases, sales diferentes esparcidas en la naturaleza y en los terrenos. Recomendamos con confianza el estudio del _slice_ los autores que pretenden conocer las aguas minerales sin tener en cuenta el slice y silicatos que algunas contienen[21]. Se las clasifica, con nombres mas menos aceptables, en aguas yoduradas, ferruginosas, alcalinas..... pero no se ha creado todava la clase de _silceas_, aun cuando algunas deben al _slice_ sus propiedades. Esto solo basta para probar los graves errores de las actuales clasificaciones de las aguas, si no hubiera otro mas grave; si no se hubiese despreciado casi completamente el estudio de los sntomas fisiolgicos que cada manantial mnero-medicinal produce en particular. Hubieramos querido dar en esta obra un estudio completo de las aguas salutferas de Bondonneau, situadas en el distrito de Montlimar; pero remitimos los lectores que deseen conocerlas; la patogenesia de las aguas _silicatadas_ cuyo trabajo hemos publicado[22]. Cuando por primera vez se publicaron casos de curacion obtenidos por el _slice_, no sorprende hubiera incrdulos irreflexivos; pero hoy, despues de medio siglo y de innumerables hechos, es indispensable reconocer una actividad real, generalmente muy estensa, en el _slice_ y otras sustancias reputadas por inertes, y que lo son en verdad en su estado bruto, natural; pero que, sin embargo, cuando se las divide y atena suficientemente, adquieren propiedades incontestables, ya por su reduccion al estado molecular, ya por la libertad que su accion medicinal adquiere y que la fuerza de cohesion impedia su manifestacion. Trasportadas estas molculas perfectamente divididas hasta los mas pequeos vasos de la economa, pueden penetrar en el torrente de la circulacion y en las corrientes elctricas cuya existencia en el organismo est perfectamente probada. El uso de la pila y la aplicacion razonada de la electricidad al tratamiento de las enfermedades nos descubrirn algun dia con sus progresos ciertos misterios relativos la accion de los medicamentos; nos esplicarn el por qu, en casos dados, medicamentos muy divididos obran instantneamente desde un rgano otro que no est contiguo; porque en algunas enfermedades las secreciones de la piel se hacen alcalinas y las de las mucosas cidas..... y la ciencia podr ensayar el formular algunas leyes posolgicas, desde la dsis miasmtica, semejante al miasma de una afeccion epidmica, hasta la casi igual de medicamento dada para combatirla, las dsis mas materiales de las que estn destinadas reconstituir los elementos orgnicos y obrar de una manera alterante y reconstitutiva. No carecemos de antecedentes al efecto, respecto al _slice_: muchas aguas minerales deben sus virtudes esta sustancia; los afiladores y picapedreros suelen padecer afecciones especiales causadas por el _slice_, y sus tomos, esparcidos por el aire de ciertos talleres, ocasionan enfermedades y producen sntomas morbosos. Juzgamos que nuestros lectores estn al corriente de la literatura mdica y que, por consiguiente, conocen los trabajos que diversos autores han publicado respecto este asunto, por lo cual nos limitamos tomar acta y sacar partido de este estudio. Utilizarmos igualmente las esperimentaciones de Hahnemann[23] y otros mdicos, experiencias plenamente confirmadas por las observaciones clnicas y por un nmero de hechos de todo gnero y siempre creciente. II.--Efectos fisiolgicos. Las relaciones de este medicamento son mas especiales con los aparatos del sistema nutritivo. Su accion sobre el sistema sanguneo arterial es un efecto efmero de su primera impresion; pues cuando se inicia la fiebre hctica, es sintomtica de una lesion orgnica de una alteracion profunda de la vida nutritiva, es decir, de los manantiales de la vida, como la linfa, el quilo y la sangre venosa; los fundamentos los estmulos, ambas cosas la vez se alteran. No pretendemos escluir por esto al _slice_ de que pueda estar indicado en las fiebres lentas y hcticas esenciales, las que corresponde adems por el ataque que las fuerzas vitales sufren por su influencia, necesaria por el efecto mismo de la alteracion de los rganos y de sus estmulos. Tampoco escluimos de las indicaciones de este medicamento las afecciones nerviosas y neurlgicas, las cuales conviene, si no por su accion electiva y directa, por los efectos al menos que se desarrollan antes que su evolucion se haya completado y caracterizado en todos los sistemas. Es evidente que obrando profundamente la _silicea_ en los tejidos, desde la piel hasta el sistema seo, espresa sus tendencias por una srie de efectos intermediarios entre su primera impresion, completamente nerviosa, y el ltimo trmino de su accion, totalmente orgnica, y que estos efectos llegan todos los aparatos, todos los sistemas; es verdad que los sntomas del _slice_ se pueden dividir, como los del _acnito_, en sntomas nerviosos del perodo inicial prodrmico, en nerviosos del perodo activo y en los del crnico, astnico, en el que se desarrollan las lesiones orgnicas; pero el _slice_, sin embargo, no es un medicamento pirtico, porque su patogenesia cuenta entre sus efectos mas fenmenos nerviosos crnicos del ltimo perodo y mas sntomas febriles, procedentes de la alteracion orgnica y nutritiva, que los que son propios de la fiebre esencial; si el _acnito_, en fin, tiende afectar electiva y directamente el sistema arterial, el _slice_ dirige su electividad la esfera nutritiva, y los sistemas nervioso y sanguneo solo se afectan particularmente por la discrasia creada por la influencia de aquel. Los sntomas caractersticos del _slice_ son indudablemente astnicos, ya con flojedad de los tejidos y de las superficies afectadas, y eretismo en la afeccion simptica de los sistemas nervioso y circulatorio, ya con eretismo general y alteracion de la sangre, de los tejidos y del trabajo de descomposicion orgnica. Los dolores son lancinantes, dislacerantes; afectan con preferencia los tejidos blancos y las articulaciones, estn acompaados de adormecimiento, quebrantamiento y debilidad paraltica, sobre todo por la tarde; estos mismos se agravan aparecen por la noche, por el movimiento, al aire libre y por los cambios de tiempo. Hay calambres en los msculos de los miembros, algunas convulsiones epileptiformes, estremecimientos musculares, agitaciones orgnicas despues de haber estado sentado por largo tiempo, y temblores con flojedad por la maana despues de dormir; la marcha es vacilante; los nios tardan en andar; un poco de vino el alimento producen efervescencia de la sangre, el marasmo se hace escesivo, las fuerzas se pierden completamente, se presentan desvanecimientos echndose en decbito lateral, la menor impresion del aire produce resfriados, las estremidades se enfrian y los miembros lo estn tambien al tacto. La cara est plida, trrea, como encerada; la superficie cutnea espresa una sensibilidad dolorosa, las menores lesiones tienden ulcerarse; hay prurito, diferentes erupciones, vegetaciones, induraciones, inflamaciones forunculosas y carbuncosas, lceras fungosas, fagednicas, cries, focos de supuracion. Los gnglios linfticos se infartan, supuran, se hacen fistulosos; el trayecto de los vasos linfticos se presenta duro y sensible; el pus de los abscesos y de las lceras es ftido y de mal carcter. Hay inquietud nocturna con sueos lascivos terrorficos, ansiedad nerviosa, movimientos congestivos en la cabeza y latidos enardecimientos; y aunque los sntomas relativos al sueo varian algunas veces, una de las contraindicaciones de la _silicea_ es el sueo apacible y tranquilo; la repugnancia los alimentos, la pronta saciedad y la prdida del apetito indican la atona de los rganos digestivos; el hambre escesiva produce la necesidad forzosa de reparar las fuerzas aniquiladas suministrando la economa los materiales reparadores que la faltan. Los caractres del moral son: ansiedad, agitacion, disposicion la desconfianza y terquedad, al desaliento y la apata. No creemos preciso estendernos mas en enumerar los sntomas que caracterizan al _slice_; pues tanto para las fuerzas nerviosas como para las circulatorias, para los rganos de los sentidos como para los digestivos, siempre se observa una irritabilidad, una sobreimpresionabilidad, una tension, un orgasmo efmeros, y una astenia constante, una flojedad y flujos mucosos, serosos, purulentos y colicuativos, que no impiden exista cierto eretismo febril, que sobrevienen con alguna periodicidad siguiendo el curso del sol y presentndose principalmente desde cerca de las diez de la maana hasta el crepsculo. Ciertos fenmenos nerviosos son igualmente intermitentes, pero largos perodos se agravan en el novilunio plenilunio; algunos adems afectan una mitad del cuerpo, un lado de la cabeza por ejemplo. Todos estos sntomas especiales corresponden afecciones en las que se les observa con singular regularidad: as es que hay fiebres lentas nerviosas que se exacerban por el dia; la tnia y la epilepsia incomodan los enfermos en ciertos perodos lunares; las afecciones neurlgicas y paralticas son semi-laterales y semi-cranianas... Para lo que nos resta que decir, suponemos que el lector no perder de vista el estado general del organismo bajo la accion del _slice_, tal como acabamos de presentarle en un sucinto cuadro, que sin ser privativo de un temperamento y sexo dado, corresponde las afecciones de las personas de cualquiera constitucion y edad que sean. Vamos, pues, establecer sumariamente las indicaciones del _slice_ en una multitud de casos que puede curar modificar bastante para dar lugar al uso prudente de otro medicamento mas apropiado. El _slice_ es muy conveniente despues de _belladona_, _pulsatila_, _rhux_ y _mercurio_ en las afecciones de la esfera sangunea; despues de la _espigelia_, la _pulsatila_, el _mercurio_ y el _fsforo_, en las de la esfera nerviosa; del _licopodio_, el _sulfuro de cal_ y el _arsnico_, en las de la vida nutritiva y plstica; ltimamente, despues de _slice_ completan estn frecuentemente indicados el _arsnico_, el _carbon vegetal_, el _azufre_, la _sepia_, el _carbonato de cal_ y el _licopodio_. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Fiebres. Flegmasas._--En las fiebres hcticas el _slice_ es muy anlogo de _fsforo_. El enfermo es muy sensible al frio, hay frecuentes accesos de calor de corta duracion; fiebre ardiente sin calofros durante el dia y sudor nocturno. Se suda por poco que se pasee, y por la maana se presenta un sudor muy debilitante. Existen abscesos, focos de supuracion, infartos, flujos mucosos que debilitan y sostienen la fiebre con reabsorcion purulenta muchas veces. Encendimiento de las mejillas como si fueran manchas con calor quemante, sensacion igual en la punta de los dedos de la mano y grande ardor en los pis por la tarde, y por ltimo, frio habitual en las estremidades. Los edemas de los pis son frecuentes, as como las palpitaciones, la opresion, la palidez, el enflaquecimiento y la debilidad general, escepto en los paroxismos de la fiebre, durante los cuales goza el enfermo de cierta energa fsica y moral. La tos con espectoracion abundante, los vmitos viscosos por la maana en medio de los accesos de tos, la disnea, los esputos sanguinolentos y los sudores nocturnos le indican tambien en la tisis. El _slice_ est bien indicado en los nios en los jvenes en un estado de desarrollo enfermizo, con fiebre, dolores violentos en las articulaciones, adormecimiento de los miembros, escitacion sangunea pulsaciones arteriales. Es tambien necesario en la fiebre de denticion que se prolonga demasiado y cuando los nios enflaquecen mucho. No corresponde en las flegmasas, mas que en los casos graves de estrangulacion, de falta de estension de los tejidos por constriccion de las aponeurosis de las vainas tendinosas, y en inflamaciones de mal carcter gangrenosas, tales como: 1. El panadizo, que puede hacer abortar si se le usa antes de la supuracion; 2. Ciertas inflamaciones de las partes fibrosas articulares, inestensibles, de la rodilla por ejemplo, con calor quemante, dolores vivos, y cuando estas inflamaciones proceden de una herida, de un golpe contusion; 3. El fornculo carbuncoso, el carbunco y la pstula maligna, con grande tension de la piel, dolor generalmente intolerable; se usa despues de la _brionia_ y antes del _arsnico_ casi siempre; 4. Las inflamaciones que terminan por induracion con debilitacion y adormecimiento de la parte. =B.= _Necrosis. Pstulas. Afecciones escrofulosas. Caquexias. Piogenia._--Las necrosis que resultan de las flogosis intensas que terminan por supuracion gangrena, se tratan muy bien con _slice_, del mismo modo que la fstula lagrimal y la estercorcea con tension inflamatoria, sin cuya circunstancia son preferibles el _causticum_ y el _carbonato de cal_. El _slice_ es un escelente medio curativo en las oftalmas escrofulosas con inminencia de perforacion de la crnea, en las inflamaciones de la misma con tumefaccion de los bordes libres de los prpados, y en los casos mas graves de estas especies de oftalmas en el estado crnico indolentes generalmente. Las afecciones escrofulosas que reclaman el uso de este medicamento son los mas graves, como se ve por los sntomas siguientes: fiebre lenta, abolicion de la nutricion, flujos colicuativos, infartos induraciones de los gnglios y vasos linfticos y del tejido celular, abscesos frios, trayectos fistulosos, cries, raquitismo, tabes mesentrica. La _silicea_ es igualmente til en otras varias afecciones escrofulosas infebriles, tales como bubones, hidrocele, lceras de bordes callosos; en el coriza crnico con mucosidades abundantes y romadizo nicamente mientras duran las exacerbaciones febriles. En las caquexias de las personas linfticas aniquiladas por largas enfermedades, cuando estn caracterizadas por el eretismo, fiebre lenta agravada despues de comer, estreimiento, espectoracion abundante vmitos por la maana, cefalalgia obtusa, dolores errticos generalmente muy vivos, piel terrosa, amarillenta, seca y muy blanca, cubierta veces de manchas pitirisicas, el _slice_ es el medicamento mas propio para restablecer la armona en las funciones, reconstituir la tonicidad de los tejidos, la plasticidad de la sangre, dirigir las fuerzas nutritivas y activar la vitalidad del sistema seo y de la piel. Es un medio esencial en la ditesis purulenta, sobre todo despues de largas enfermedades y cuando hay eretismo interno y flojedad con descomposicion piognica en la piel, en el tejido celular subcutneo, abscesos en la superficie. =C.= _Afecciones nerviosas y neurlgicas._--Entre las afecciones de este gnero que el _slice_ puede curar, indicarmos: 1. el insomnio nocturno con sueo interrumpido por ensueos lascivos y espantosos, bocanadas de calor, enardecimiento de la sangre, somnolencia por el dia, grande abatimiento; el referido insomnio es rebelde y generalmente sin afeccion alguna orgnica. 2. La hemicrnea esencial con vrtigos y nuseas vmitos, principalmente por la maana; los dolores son dislacerantes por accesos, y parecen salir de los ojos cada movimiento de estension; las lancinaciones, los latidos y el vrtigo forman parte, y la elevacion de los ojos y la accion de bajarse aumentan el vrtigo; todo esto se agrega generalmente sudor en la frente. 3. Ciertas neuralgias de la cara, de la cabeza, de los ojos, de los dientes y de los oidos. Son tirantes por sacudidas y punzadas dislacerantes, agravadas por el tacto; en el intrvalo de los paroxismos hay hormigueo, prurito, debilidad; la vista, el oido y el olfato estn exaltados al principio de la neuralgia mientras existe, pierden al fin su agudeza y se embotan; se presentan calofros y frio de las estremidades, y en momentos dados, sudores parciales de los pis, de las axilas; la nariz est seca, con costras y escoriaciones al interior; los ojos lagrimean, hay irritacion en la mucosa de la boca, pero la piel est generalmente muy blanca y plida. 4. La gastralgia se presenta unas veces con pirosis, otras con hipo nuseas y vmitos viscosos; hay calor, pesadez, sensibilidad y sensacion de constriccion; estreimiento tenaz, ventosidades, eructos, somnolencia, abatimiento, frio de las estremidades, prdida del apetito, digestiones lentas y laboriosas, bulimia frecuente, imposibilidad, sin embargo, de satisfacer el apetito. 5. La bulimia, especie de hambre canina que obliga comer con esceso y frecuentemente, es propia del _slice_, ya sea esencial, sintomtica, cuando los enfermos son secos, nerviosos, irritables, de saliva abundante, deposiciones fciles diarricas, y sudores, sobre todo nocturnos. 6. La disecea y la ambliopia amaurtica en personas muy impresionables, cuando la vista y el oido estn debilitados por el abuso de los estimulantes propios. 7. La impresionabilidad escesiva de las personas cuya nutricion es insuficiente, no por la calidad de los alimentos, sino por falta de asimilacion; que estn estreidas, dispuestas neuralgias repentinas, al erotismo, la melancola. 8. La coqueluche en el ltimo perodo. 9. Ciertas afecciones histricas, epileptiformes y paralticas, procedentes de escesos erticos, de trabajos forzados de gabinete, de neuralgias rebeldes, de hemicrneas; las convulsiones son calambrides y afectan los msculos de relacion; la parlisis es incompleta y corresponde la sensibilidad, acompaada frecuentemente de atrofia. 10. En fin, corresponde al _slice_, el asma nervioso esencial en el que la tos es seca y espasmdica; que la opresion impide permanecer acostado y bajarse; que hay constriccion en la faringe y latidos debajo del esternon; que los accesos se presentan cualquier hora, pero mas especialmente despues de acostado; que la respiracion sigue siendo corta y sibilante; que se reproduce por la noche aun cuando no haya acceso asmtico: este medicamento es igualmente til en esta afeccion, cuando despues de una duracion ms menos prolongada, ha modificado la mucosa bronquial; cuando el asma se ha hecho hmedo y toma la forma de un catarro sofocante; que la tos provoca vmitos y una espectoracion abundante y muchas veces purulenta. =D.= _Afecciones cutneas. Induraciones. Vegetaciones. Dartros._--La accion del _slice_ en el sistema cutneo es de las mas notables. Sin salir de los lmites de su electividad sobre la nutricion intersticial y las fuerzas plsticas, produce un empobrecimiento particular de los jugos nutritivos que la ciencia apreciar algun dia, pero como esta accion determina mil formas de lesiones cutneas, de prdidas de sustancias, de erosiones fagednicas, es mas anloga la del _arsnico_ que cualquier otro medicamento. Se ha dicho de muchos modos, y Lobethal lo ha espresado tambien despues, que de todos los remedios de la materia mdica, ninguno es tan apto como el _slice_ para corregir la disposicion viciosa de las lceras mas malignas, para convertir una sanies ftida en pus de buena calidad, para prevenir la cries de los huesos subyacentes, para combatir las lceras escrofulosas saniosas, los abscesos mltiples con comunicaciones fistulosas y pus de mala ley, las lceras fungosas y rebeldes, las callosas, herpticas, varicosas, corrosivas y sobre todo sicsicas, es decir, que reemplazan una escrescencia verrugosa y que tienen un fondo grisceo con bordes duros. Este medicamento est tambien indicado en las cries, en la induracion de los gnglios y en su supuracion con trayectos fistulosos, y en otros casos de este gnero de que ya nos hemos ocupado mas arriba. Uno de los caractres comunes de estas lesiones propias del _slice_ es el tener los bordes callosos, endurecidos, de estar situadas en tejidos que ofrecen la misma dureza, en nudosidades tuberculosas. Este medicamento es atendible en las induraciones del ploro, del cuello de la matriz y en otros infartos internos, ya indolentes, ya con dolores lancinantes. As como el _carbonato de cal_ y los medicamentos que obran especialmente sobre la nutricion y los jugos nutritivos, corresponden las alteraciones de los tejidos y las vegetaciones, las escrescencias y exuberancias vegetativas, del mismo modo goza el _slice_ de una accion igualmente favorable en las lceras de que acabamos de hablar, en las fisuras y ulceraciones largas y estrechas, como ciertos rgades del pezon y otras partes de piel fina, alterada por una afeccion herptica; es igualmente eficaz en las producciones verrugosas sicsicas; su indicacion, en estos casos, tan solo difiere de la de la _tuya_, del _licopodio_, del _cido aztico_...., en que el _slice_ corresponde mas granos sicsicos, tirantes, lustrosos, lancinantes, duros y dispuestos degenerar al comenzar formarse. Entre las numerosas formas de las afecciones cutneas anlogas las del _slice_, citarmos, por haberse curado muchas veces por lo menos haberse modificado mas ventajosamente con l, las erupciones papulosas, psoriformes, impetiginosas y pitirisicas, en las que la piel est seca, lisa, pero con placas de pitiriasis diseminadas aqu y acull, que sirven generalmente de base las vesculas, las ppulas, las costras herpticas de una afeccion mas avanzada. Podria decirse que carece la piel de jugos nutritivos para reparar y sostener su tejido, y que la plasticidad reduce sus lmites hasta el punto que los cabellos se caen y que el cuero cabelludo se cubre de una capa de pelculas furfurceas. Este es uno de los caractres del _slice_, as como la rubicundez en la piel de la nariz y en la de algunas articulaciones. Estos intertrigos, estas rubicundeces, esta alopecia y estas pelculas furfurceas son frecuentemente un sntoma de astenia en los convalecientes, que, en union con otros sntomas, reclaman el uso del _slice_. Sea cual quiera el nmero de sus indicaciones, no podemos lisonjearnos de haberlas espuesto todas; solo hemos pretendido inculcar la idea de que este medicamento no cura por s solo todas las afecciones que dejamos enumeradas; pues se ha podido comprender que solo corresponde uno de sus perodos, que produce cambios favorables y dispone al organismo la accion de otros medicamentos, lo cual es muy conveniente en una multitud de afecciones crnicas y de lesiones orgnicas rebeldes, y generalmente de las que mas se resisten los tratamientos empleados. =Dsis.=--Pocas veces son preferibles las primeras atenuaciones las mas elevadas; sin embargo, suele ser conveniente espolvorear una lcera con la segunda tercera trituracion, lavarla curarla con una solucion de algunos decgramos de la tercera atenuacion en 250 gramos de agua. Administrado al interior la dsis de algunas gotas glbulos de la sesta la trigsima, es como se obtienen del _slice_ mejores efectos; la eficacia de estas dsis es generalmente superior las dems, especialmente en los casos de eretismo irritabilidad. SPIGELIA (ESPIGELIA). I.--Historia. La usada en homeopata es la _spigelia anthelmia_ de las Antillas y de la Amrica del Sur. Es de la familia de las gencianas, _Juss._--De la pentandria monoginia. _Linn._--Esta planta fresca exhala un olor viroso y ftido; es venenosa. Sus efectos txicos son: diminucion del pulso, vrtigos, nuseas, desvanecimientos, estupor, coma, dilatacion de las pupilas, salto de tendones, pulsaciones, stasis sanguneos en las vsceras y en la piel, opresion, disnea paraltica. Conocida en Europa desde 1739, solo se la ha usado como febrfuga. Las esperiencias hechas en muchas ocasiones y los resultados prcticos obtenidos en una multitud de afecciones, prueban que sus propiedades son mas estensas interesantes que lo que al principio se crey. II.--Efectos fisiolgicos. La _espigelia_ es antihelmntica como la _cina_, si bien esta es mas especial y superior en las afecciones verminosas de la infancia. La _espigelia_ afecta la plasticidad y el sistema nutritivo tan electivamente como la _cina_, por lo cual es su anloga; administrada por mucho tiempo y dsis alterantes diatsicas, modifica las secreciones de la mucosa digestiva y los jugos destinados entrar en circulacion por los capilares venosos y linfticos; les priva de la elaboracion necesaria al estmulo de los rganos y les pone en condiciones favorables al sostenimiento y multiplicacion de los entozoarios, particularmente de los lumbricides; goza al mismo tiempo de una electividad notable sobre el sistema nervioso crebro-espinal, al que afecta directa y simultneamente, mientras que la _cina_ solo lo hace indirectamente y por el intermedio de su accion en la vida vegetativa, sobre los lquidos elementales y sobre el sistema nervioso ganglionar. La _espigelia_ dirige su accion los dos sistemas nerviosos, al de relacion y al de nutricion. Sus efectos sobre las esferas nerviosa y nutritiva son caractersticos y esenciales, pero los nerviosos son consecutivos de los discrsicos. La _espigelia_, en este sentido, es mas anloga de la _nuez moscada_ y del _mercurio_ que del _rnica_, _rhux_, _brionia_. La _espigelia_ por su accion crnica y en cuanto los fenmenos de la sensibilidad y contractilidad, tiene en efecto mas relaciones de analoga con _rnica_ y _brionia_ que con otros medicamentos; pero el _zumaque_ lo es mas por el carcter astnico de su accion sobre los nervios de relacion. El _causticum_ y el _slice_ se relacionan tambien con _espigelia_ por los fenmenos de la vida vegetativa. Esta ltima, en fin, es anloga de _acnito_ por su influencia en los nervios de la cara; su accion nerviosa se dirige, sin embargo, con especialidad los nervios que se distribuyen en los ojos, y los ganglionares de los plexos cervicales y torcicos. Est admitido que obra mas eficazmente en las personas debilitadas y de una constitucion deteriorada, plidas, demacradas, aunque algo polisrcicas, frioleras y predispuestas accidentes neurlgicos; y tambien en casos de dolores con decaimiento general, depresion del pulso, agravacion de los sntomas generales por el movimiento y el aire frio, y en neuralgias producidas por la accion del frio y del agua igualmente fria y por el reposo. III.--Efectos teraputicos. Vamos completar la descripcion de los efectos fisiolgicos que grandes rasgos acabamos de hacer, con las indicaciones que por sus efectos curativos espondremos, y en las cuales se advertir que su accion sobre el sistema nervioso crebro-espinal es tan astnica como la que ejerce sobre los rganos de la nutricion y aun sobre esta misma. 1. _Fiebres._--A pesar de lo que se ha dicho sobre su eficacia en las fiebres intermitentes, le creemos poco capaz de llenar indicaciones de este gnero de enfermedades, aun cuando sean larvadas. Las neuralgias de la _espigelia_, sin embargo, tienen un curso intermitente, ya que no exactamente peridico; se presentan por accesos que empiezan por incomodidades, espulsion de gases, calofros y aun bocanadas de calor. Disipados estos fenmenos accesorios, se fijan los dolores, y suelen hacerse sumamente agudos, acompaados de algunos movimientos convulsivos y seguidos de pesadez y quebrantamiento. Este medicamento corresponde ciertas neuralgias que complican una fiebre intermitente rebelde con alteracion profunda de la nutricion y atona de los rganos digestivos. Su eficacia se manifiesta mas en ciertas fiebres verminosas que han resistido la _cina_, que reclaman al parecer su administracion por una palidez estremada, debilidad paraltica, mucosidades nasales abundantes, tension del vientre y dolores en algunos puntos del mismo, diarrea, opresion, palpitaciones con ansiedad, hambre canina sin convulsion. 2. _Congestiones._--La _espigelia_ est indicada en las opresiones y palpitaciones congestivas, en la congestion y stasis venosa abdominal, cuando, adems de los sntomas propios de estas congestiones y pltoras locales, hay sequedad y mal estado de la piel, orzuelos y otros granos de carcter venoso, tendencia al desfallecimiento, frio, vrtigos, ansiedad. 3. _Flegmasas subagudas y crnicas._--Rubicundeces lvidas, irritaciones de las mucosas, flujos serosos, mucosos y purulentos, neuralgia, dolor de escoriacion, latido, tales son los sntomas locales; pero, proceden del empobrecimiento de la sangre mejor aun del esceso de jugos blancos alterados y en un estado escrofuloso, son de carcter artrtico. Este ltimo aspecto es el que domina en la oftalma y las diversas afecciones del ojo que son propias de _espigelia_. Los mdicos de la Amrica del Norte la tienen en grande aprecio para las diversas formas de oftalma artrtica, cuando los sntomas comunes se agregan dolores lancinantes y quemantes, afeccion ocular mas bien profunda que superficial, sensacion de dilatacion del globo del ojo, inyeccion varicosa que ocasiona veces la formacion de un cordoncito alrededor de la crnea. Se debe recurrir este medicamento cuando las neuralgias las congestiones artrticas del ojo y de las partes prximas afectan este rgano hasta el oscurecimiento glaucomatoso. Las afecciones neurlgicas y orgnicas del corazon, igualmente artrticas reumticas, corresponden _espigelia_, cuando se observa una falta de espontaneidad entre los latidos del corazon y los del pulso, palpitaciones irregulares y violentas, sensacion de temblor de ondulacion en la region del corazon, dolores lancinantes, imposibilidad de estar echado sobre el lado izquierdo, dolores que desde el corazon atraviesan el dorso, palpitaciones con opresion y ansiedad. Cuando este estado persiste se reproduce con frecuencia, se agregan sntomas febriles largos intrvalos; una especie de fiebre con dolores vagos, endolorimiento del cuerpo, sed, hambre estraordinaria, abatimiento, angustia en el pecho. 4. _Neurosis._--La angina de pecho asma de Millar se calma, se mitigan sus angustias, sus constricciones pectorales, sus palpitaciones, su peligro inminente de sofocacion, por la accion de la _espigelia_. Este medicamento calma tambien ciertos calambres del estmago, que consisten en una sensacion de presion, en lancinaciones que dificultan detienen un instante la respiracion; el epigastrio est muy sensible y no puede soportar el contacto de los vrtigos. La menor presion sobre el estmago produce angustias, palpitaciones y bocanadas de calor en la cara. 5. _Neuralgias._--La hemicrnea reclama _espigelia_ en personas artrticas de padres de igual disposicion, si se agrava al aire libre por el ruido y el movimiento; si es conmovente, vertiginosa y casi peridica. El occipucio est sensible al tacto, la nuca rgida y la cabeza parece que va estallar. Se adapta muy bien ciertos tics dolorosos y la odontalgia; cuando los dolores pasan rpidamente, se estienden al oido, al cuello, la espalda; se sitan con preferencia en la rbita, acompaados de ansiedades y palpitaciones de corazon; si hay frecuentemente hinchazon palidez de la cara, tumefaccion roja y tirante muy dolorosa al tacto; el dolor de los dientes parece como que va arrancarlos, presentndose desapareciendo con rapidez, en oposicion los de _estao_ que se disipan lentamente. Otros varios sntomas pueden justificar el uso de la _espigelia_ en algunos casos de fiebre catarral, de coriza, de diarrea, de irritacion escorbtica de la boca, de bronquitis, de dolores reumticos en los miembros, de dispepsia con gusto ptrido y fetidez del aliento, de ciertas afecciones en la piel, tales como fornculos, rubicundez herptica de las alas de la nariz, escrescencias verrugosas, pequeos accesos en las estremidades, gangliones en el cuello. El porvenir la dar quiz mas importancia en estos casos, que otros medicamentos mas conocidos y comprobados hoy por la esperiencia. =Dsis.=--Las dsis de la _espigelia_ son las mismas que dejamos indicadas para el _clchico_, el _aloes_, el _acnito_... SQUILLA (ESCILA, CEBOLLA ALBARRANA). I.--Historia. La cebolla de la _escila_ es la parte usual de esta planta que corresponde los asfdelos, _Juss._--Hexandria monoginia, _Linn._--Este medicamento ha sido tan usado antes como despreciado est hoy, causa sin duda de la falta de exactitud en las indicaciones que nos han legado los antiguos. Porque justo es decir, que nuestra poca no merece las inculpaciones que la dirigen teraputicos severos de abandonar una multitud de medicamentos como la _escila_ y aun otros mas importantes que ella. Es preferible privarse de remedios mal conocidos, que emplearlos sin datos suficientes, y multiplicar las prescripciones cambiando todos los dias de medicamentos. Pero la poca de estacionamiento en los progresos de la materia mdica, el olvido de los medios menos conocidos, la duda que les rechaza, no dura mas que lo que se tarda en el exmen y revision de los materiales acumulados por los siglos; tiempo difcil, trabajo inmenso del que la teraputica saldr, est saliendo ya, depurada, mas rica y poderosa. II.--Efectos fisiolgicos. Los autores antiguos han insistido repetidamente sobre los efectos irritantes de la _escila_, ya porque atendian demasiado la accion qumica y mecnica, ya porque pretendian obtener los resultados con dsis exageradas y aun txicas. La prctica general, sin embargo, estaba acorde en reconocer propiedades en oposicion con sus ideas: as pues se la empleaba en las bronquitis, en la tisis mucosa y en las inflamaciones mismas agudas del pulmon y de las pleuras, en las afecciones asmticas y nefrticas, en el escorbuto y las hidropesas, y en las enfermedades de la cabeza con derrame seroso en las meninges. Se usaba la _escila_ no solo como antiflogstica, sino como diurtica, sudorfica, atenuante disolvente y espectorante. Difcil nos seria apreciar su accion sin los trabajos de Hahnemann y algunos mdicos, que independientemente de los efectos de la _escila_ recogidos en los autores antiguos, la han esperimentado en s mismos y en otras personas sanas. Los hechos clnicos perfectamente observados, aunque poco numerosos, son de grande importancia prctica porque confirman las deducciones. El primer efecto de la _escila_ en el organismo es mas nervioso que sanguneo, y corresponde al perodo inicial de una fiebre flegmasa catarrales. Esta primera impresion de la _escila_ sobre el dinamismo vital, tiene un carcter de astenia y de venosidad; se dirige con preferencia las membranas serosas y mucosas y los rganos de secrecion, como lo hace un agente congestivo sobre estos rganos y los pulmones, tejidos provistos de una gran cantidad de vasos capilares con los que est en relacion directa este medicamento. Los alemanes utilizan esta accion nerviosa y sangunea de la _escila_ emplendola despues de _acnito_, del medicamento pirtico mejor indicado, en calidad de antiflogstico, en las afecciones catarrales. Sus principales sntomas son: sensacion de frio interior y calor esterior, pesadez y cansancio de los miembros, inquietud muscular, prurito picazon en la piel, sueo agitado, dolor de contusion en los ojos, vrtigos con nuseas, sensibilidad dolorosa en el vrtice de la cabeza, dislaceraciones en los ojos, en los oidos y los miembros, sensacion de ardor y de quemazon en los ojos y en la faringe, escitacion violenta de las membranas mucosas que exhalan sangre, especialmente en los rganos gnito-urinarios, que segregan una serosidad acre y caliente como en los ojos, en la nariz. III.--Efectos teraputicos. La _escila_ est mas principalmente indicada en las flegmasas catarrales con secreciones aumentadas y mucosidades glutinosas. Los sntomas que la indican en estas circunstancias son: palidez, calofros, calor ardiente por bocanadas, frio glacial de las estremidades con calor del cuerpo, tos violenta precedida de estertor mucoso, tos seca, fatigosa, con espectoracion de mucosidades viscosas, esputos mucosos abundantes, opresion que disminuye despues de la espectoracion; esputos rojizos, cefalalgia, latidos en el pecho y en la cabeza, sudores en la frente, en las axilas, en el pecho; orinas encendidas y mas escasas; estornudos frecuentes, coriza fluente, mucosidades nasales abundantes, veces cres, corrosivas, pero trasparentes. Disposicion al frio, irritabilidad triste, abatimiento fsico, prurito y erupciones cutneas algunas veces, en el borde de las alas de la nariz y en los labios, ardor en la uretra en la vulva. Los nios dispuestos irritaciones catarrales, son afectados con frecuencia de lombrices, ascrides; las deposiciones son menos digeridas, diarricas y ftidas. Su eficacia no se limita la mucosa bronquial, sino que se estiende la de los ojos, de la nariz y las membranas serosas del pecho y del abdmen. En estas ltimas, la afeccion es subaguda y se verifican derrames puramente serosos en sus cavidades, por cuya razon la _escila_ se adapta las hidropesas activas. En su esfera de accion, la serosidad es el producto de la hiperemia de las serosas y no de la estancacion de sangre en el tejido privado de tonicidad. Todo lo que se ha escrito sobre las propiedades diurticas y sudorficas de este medicamento, respecto al tratamiento de las hidropesas pasivas, se refiere hechos de curacion que pertenecen al perodo flegmsico del derrame seroso, segun lo demuestran los efectos fisiolgicos de este medicamento. La comparacion establecida con la _digital_ seria vlida si descansase sobre la analoga de accion correspondiente al perodo subagudo y en la secrecion exuberante de las membranas serosas; pero no es as. Mas esto no impide emplear frecuentemente la _digital_ con la _escila_, alternadas, no ttulo de evacuante espoliativa, es decir, antiflogstica derivativa, sino porque obran electivamente, la primera sobre la hiperemia con hipersecrecion serosa, y la segunda sobre la tonicidad de la fibra debilitada generalmente con tendencia debilitarse. No omitirmos indicar la utilidad de la _escila_ en ciertas dispepsias con languidez y frio incmodo habitual, cuando hay repugnancia para los alimentos hambre escesiva que con nada se satisface, diarrea y veces estreimiento, engrosamiento blando de las mucosas digestivas, sensibilidad, tension, irritacion frecuente con sed viva; pero especialmente cuando hay aumento de viscosidades filamentosas, vomituriciones mucosas, mucosidades que ascienden hasta la faringe, gusto inspido y deseo de bebidas cidas. =Dsis.=--Las dsis de la _escila_ son las mismas que las indicadas para la _zarzaparrilla_. STANNUM (ESTAO). I.--Historia. Nada nos han legado los antiguos sobre el uso teraputico del estao, y h ya un siglo que se le ha empleado casi nicamente como vermfugo. Alston ha sido el primero que le ha recomendado para la tnia; Sthal y F. Hoffman le han preconizado contra la tisis pulmonal, el cncer, las lceras srdidas. En varias farmacopeas se encuentran consignadas distintas preparaciones del _estao_ que figuran como remedios para estas enfermedades y la epilepsia, el histerismo, la leucorrea. A Hahnemann debemos lo que se sabe de mas positivo de este medicamento; pues Mr. Trousseau hace de l un simple antihelmntico. El _estao_ metlico convenientemente dividido por trituraciones sucesivas con azcar de leche, que favorece la division, es la preparacion mas conocida y la que ha servido para formales y concienzudas esperimentaciones. Es indudable que existen otras preparaciones del _estao_ que tienen propiedades anlogas y quiz mas importantes, pero son muy poco conocidas aun para que merezcan un lugar en esta obra. Esceptuamos el _bi-cloruro de estao fumante_ recientemente esperimentado y que parece llamado ocupar algun dia un distinguido lugar en la materia mdica. II.--Efectos fisiolgicos. La esfera de accion del _estao_ est claramente delineada: 1. por los sntomas relativos al sistema nervioso de relacion por una parte, y al del nutritivo por otra; 2. por la relacion dependencia en que estn todos estos sntomas de una accion mas especial de este medicamento sobre los nervios de la vida orgnica y sus plexos mas aislados, como los de los rganos de la generacion entre otros. Todos los efectos de esta sustancia espresan su influencia astnica en el organismo, por la mediacion del sistema nervioso ganglionar. En este sistema, pues, es necesario buscar el punto de partida de las afecciones de los nervios de relacion y de la alteracion de la plasticidad. Los dolores, los espasmos, las lesiones de la sensibilidad conducen la parlisis; las congestiones irritaciones la prdida de la contractilidad de la fibra, las hipersecreciones y al estado colicuativo; y su vez las alteraciones profundas de la inervacion y de la nutricion reaccionan sobre la circulacion cuyos sntomas corresponden la fiebre hctica. H aqu la sntesis de los estudios fisiolgicos del _estao_ y la clave de sus indicaciones teraputicas. Generalmente hemos determinado las relaciones de accion y de electividad de los medicamentos, por caractres generales, con el objeto de que el lector pueda investigarlas por s mismo. Respecto al _estao_, no es difcil apreciar que es anlogo al _oro_ por su accion astnica sobre la fibra y su estado crnico; por las hipersecreciones, al _sulfuro de cal_, la _pulsatila_; por sus flujos colicuativos, al _arsnico_..... Este exmen de las relaciones analogas de los medicamentos es uno de los ejercicios mas instructivos cuando se hace teniendo la vista toda la patogenesia y especializando los sntomas diferenciales; es un escelente mtodo para estudiar fondo la materia mdica, es decir, el orgen de nuestras indicaciones, el fundamento del arte de curar, y el punto mas rido, el mas difcil y descuidado hasta hoy, la parte, preciso es decirlo, mas abandonada los caprichos de la imaginacion y de los sistemas. Las neuralgias propias del _estao_ son frecuentemente precedidas de una especie de sobreescitacion del rgano; se agravan insensiblemente y disminuyen del mismo modo; consisten en presiones, tiranteces, ardores quemantes; el movimiento las agrava y aumenta la debilidad como si se acabasen las fuerzas; los sntomas febriles y las secreciones exageradas se alivian y disminuyen, al contrario, por la escitacion del movimiento. Los espasmos se presentan por accesos, y consisten, ya en dolores de calambre con saltos musculares inquietudes en todo el cuerpo, ya en convulsiones que se generalizan y simulan la epilepsia con una _aura_ interna, generalmente en el abdmen en las partes genitales. Los dolores y los espasmos no parten jams de los centros, sino de la periferia. Esta marcha de la circunferencia los centros es propia del _estao_ para todos los fenmenos nerviosos y sanguneos, porque la irritacion de las mucosas nace del mal estado de los tejidos y de las alteraciones locales de la nutricion y de la inervacion, y cuya marcha se verifica de los rganos esternos los internos. Del mismo modo las afecciones paralticas tienen su orgen en las ltimas ramificaciones de los nervios, en las estremidades de las pulpas nerviosas. Los sntomas febriles, en fin, parten de las estremidades de los vasos capilares esparcidos en los tejidos profundamente afectados; la fiebre hctica toma su orgen en la alteracion de la trama orgnica y en las prdidas de la economa procedentes de las flegmorragias, de los sudores, diarreas colicuativas. A los sntomas de exaltacion nerviosa acompaan los de escitacion sangunea, que dependen como aquellos, del eretismo que se desarrolla en la economa por el movimiento de descomposicion mucosa y purulenta que se verifica en la inmensa superficie de las mucosas. Los sistemas nervioso y sanguneo, escitados por este trabajo, solo toman parte para acelerar la terminacion fatal: circulando la sangre con mas viveza, aumenta las prdidas en los rganos afectados, el pulmon, los intestinos, la vagina; y las escitaciones venreas producen necesidades cuyo cumplimiento concluye de aniquilar las pocas fuerzas que restan. Es probable que la exaltacion del apetito venreo sea algunas veces causado por un aumento de secrecion tambien por una espermatorrea. El estado moral y fsico est en armona con lo que acabamos de indicar, como se ve por lo siguiente: angustia y melancola que disponen al llanto, taciturnidad, desaliento, hipocondra, mal humor, acceso de clera. Abatimiento fsico y moral, temblor, ansiedades musculares, pesadez, fatiga estremada aun con solo hablar, marasmo escesivo, ardor quemante en las manos y los pis, y en sus palmas y plantas, con hinchazon frecuente, horripilaciones y calofros que recorren el cuerpo; calor ardiente insoportable; pulso pequeo y acelerado, sudores matinales, nocturnos en estremo debilitantes, deposiciones con tenesmo, y este suele veces impedir aquellas, diarrea mucosa; leucorrea abundante con diminucion de fuerzas; espectoracion mucosa, verdosa, purulenta, muy abundante. III.--Efectos teraputicos. Las indicaciones teraputicas del _estao_ completarn el conocimiento del conjunto de sus efectos. Se ha usado muy poco este medicamento en las neuralgias, si se esceptan los dolores con traccion, que aumentan y disminuyen lentamente. El _estao_ cuenta entre sus efectos, dolores que mas bien se refieren afecciones paralticas y contracciones de los msculos de los tendones. Ha sido muy til en diversas afecciones espasmdicas y paralticas: 1. la histeria con leucorrea continua y debilitante, presion uterina como una contraccion, tension dolorosa en el ombligo, espasmos abdominales, alivio por la presion, sensacion de tumefaccion en la garganta, salivacion, dificultad para hablar; 2. las convulsiones eclmpsicas que se reproducen con frecuencia, la epilepsia, especialmente en personas aniquiladas por prdidas leucorricas diarricas, y en los nios en la poca de la denticion, cuando la salida de cada diente desarrolla accesos espasmdicos y que la nutricion se disminuye. Sin embargo, los mdicos alemanes que mas han usado el _estao_, no le creen bastante anlogo la constitucion del nio, lo cual es exacto hasta cierto punto, pues supone la perfeccion la evolucion completa del sistema nervioso, casi como en el _arsnico_ y en oposicion al _carbonato de cal_; 3. el asma hmedo con bronquitis flegmorrgica; 4. la hipocondra con espasmos, saltos musculares, alivio por la marcha, desaliento y sudores nocturnos; 5. ciertas hemiplegias y parlisis con flujos colicuativos, como por ejemplo sudores nocturnos rebeldes y angustiosos. El _estao_ domina la teraputica de las afecciones de las membranas mucosas, cuando hay estancacion, plenitud, debilidad nerviosa, aumento de las secreciones mucosa y purulenta en los puntos que han padecido irritaciones frecuentes; tal es el catarro flegmorrgico y la tisis mucosa y larngea, el catarro crnico de la vejiga con aumento de moco de pus, pero no de sustancias viscosas. Estas afecciones se refieren principalmente los viejos. El _estao_, por ltimo, es el medicamento importante en todas las edades, _positis ponendis_. El _azufre_, el _slice_, la _pulsatila_, el _carbonato de cal_, el _subcarbonato de potasa_, son sus anlogos, segun la edad de la persona y la cronicidad de la enfermedad. El _yodo_ y el _mercurio_ son mas adecuados para el tratamiento de la leucorrea propia de _estao_; el _sulfuro de cal_, el _yodo_, el _fsforo_, el _slice_ son los mas anlogos en la laringitis purulenta. De los buenos resultados obtenidos con el _estao_ en ciertos casos, se deduce que las superficies mucosas poco estensas, tales como la de la nariz, la del ojo, la del oido, son el sitio, mas bien que de secreciones moco-purulentas, de un engrosamiento con sequedad y aun ulceraciones: de estas observaciones resulta que se le puede administrar en la ozena con romadizo y sequedad, en la disecea con tintineo y obstruccion, en oftalmas secas con prurito y escozor quemante, dolor tractivo, estremecimientos de los prpados y convulsiones del ojo. Ninguna de estas afecciones carece de un estado de caquexia con debilitacion por secreciones escesivas anteriores, las cuales producen el estado de sequedad y de eretismo de estas partes, as como las que se efectan por superficies estensas, por la existencia simultnea de sudores colicuativos, producen el estado de sequedad y de eretismo de estas partes. El _estao_ es tanto mas til en los sudores de los tsicos, cuanto mas indicado est en la fiebre hctica y en las prdidas que se verifican por el pulmon y la mucosa bronquial. Las diarreas crnicas con marasmo y con atona del intestino que se distiende por los gases son tambien del dominio del _estao_, as como la gastralgia atnica con calambres, vomituriciones pituitosas de alimentos, grande lentitud de las digestiones, indigestiones frecuentes con gusto huevos podridos, aliento ftido. Se curan, en fin, con el _estao_ las afecciones verminosas con palidez, caquexia, abundancia de viscosidades diarrea, lombrices, ascrides, y aun la tnia, afecciones todas que se modifican muy bien con este medicamento, en atencion la modificacion que el mismo induce en el estado caquctico y en la afeccion de las membranas mucosas y de la inervacion, y porque disipa la gastro-atona y los fenmenos nerviosos y convulsivos que dependen del mal estado de las mucosas y de la presencia de las lombrices y aun de la tnia en las vas digestivas. =Dsis.=--Pueden tener aplicacion todas las dsis desde algunos centgramos de la primera trituracion hasta unas gotas de la dcimaoctava dilucion. Sern preferibles las trituraciones, la dsis de 2 3 decgramos, en los casos de caquexia de una afeccion rebelde con poca irritabilidad. Estas mismas dsis son tambien las mas convenientes en afecciones de las membranas mucosas y en la helmintasis, pudiendo repetirlas cada veinticuatro horas. En la mayora de los dems casos se recurrir atenuaciones mas elevadas. STAPHYSAGRIA (ESTAFISAGRIA). I.--Historia. Esta planta es de la familia de las ranunculceas, _Juss._--De la poliandria triginia, _Linn._--La parte medicinal es la semilla, y el polvo de esta se ha usado y todava se emplea esteriormente contra ciertos parsitos que se anidan en el organismo. Los antiguos la creian conveniente para escitar el vmito, la salivacion y para calmar la odontalgia. Mucho distan estos datos, intiles en general, para determinar las indicaciones especiales que corresponden esta sustancia. II.--Efectos fisiolgicos. Consignarmos primeramente que la _estafisagria_ tiene relaciones de analoga con los sistemas linftico y nervioso de la vida orgnica, y que los efectos que prueban esta analoga son astnicos, profundos y durables, que atacan los vasos y gnglios linfticos, los capilares y las membranas mucosas los linfticos y venosos, los tejidos blancos, y particularmente la piel, el periostio y los huesos. Pero aparte de su esfera de accion vegetativa y de los tejidos, la _estafisagria_ no tiene el mismo carcter de fijeza en sus efectos, que siempre son hipostenizantes, con tendencia la astenia al menos, y aun cuando la circulacion haya tomado parte, siempre espresan esta tendencia por circunstancias de agravacion de mejora caractersticas. En el sistema nervioso los dolores son mas bien errticos que fijos: consisten en lancinaciones, tracciones dislacerantes, calambres dolorosos; el frio, el tacto, el movimiento les agravan, y con el calor y el reposo se alivian. Conste, sin embargo, que los vrtigos, la sensacion de ardor quemante y los fenmenos congestivos se agravan, por el contrario, con el reposo y se alivian por el movimiento. Las afecciones de la cabeza estn siempre acompaadas de pesadez, vrtigos de un movimiento de dilatacion dolorosa de dentro afuera. Hay tambien dolores en otras cavidades; esperimentndose, adems, ya plenitud, ya debilidad interior. En los dolores de los miembros hay sensacion de debilidad, de torpeza. Se observan rayos luminosos oscuros chispas en el campo de la vision, una aurola alrededor de la luz, sensibilidad dolorosa en todos los miembros. Las lesiones de la sensibilidad estn siempre acompaadas de una afeccion herptica escrofulosa, visible no; unas veces hay prurito, rubicundeces como de sabaones, tumefacciones articulares, gangliones, fornculos, erupciones herpticas, piel enfermiza; otras, escozor en los ojos, lagrimeo, formacion de legaas, irritacion de las mucosas del oido, nariz, rganos gnito-urinarios, estado escorbtico de la enca; en otras varias, todas estas formas herpticas han desaparecido mas menos completamente y tienden reproducirse. Los fenmenos febriles proceden siempre de un estado caquctico; no son dirigidos por la fuerza nerviosa, ni sostenidos y encaminados una crsis favorable: consisten en calofros y horripilaciones aun por la noche, paroxismos febriles compuestos de frio, calor escesivo en la piel con pinchazos y ardores en las mucosas esternas, calor quemante tan solo en los pis y manos, sudores fciles, nocturnos, parciales, con especialidad en la frente y generalmente frios. Agregarmos que la fiebre afecta veces un tipo intermitente, que el sueo es inquieto, alterado por ensueos incmodos, despertndose sobresaltado, sueo no reparador, por lo menos sintiendo despues agitaciones musculares, sensacion de contusion, bostezos, movimientos congestivos en la cabeza y en el pecho. El corazon es el punto de una especie de pltora tumultuosa con enardecimiento de la sangre, calor en los hipocondrios, palpitaciones, temblor al menor movimiento, despues de dormir y de tomar un alimento cualquiera, y asimismo por un trabajo intelectual. El estado moral sin comentarios, consiste en humor hipocondraco, preocupaciones tristes, debilidad de la memoria, instabilidad de las ideas, errores de imaginacion, ansiedad procedente con principalidad de la rectitud de la voluntad en oposicion con la impotencia de los sentidos, errores y estravos de la imaginacion, de todo lo cual resulta cierta susceptibilidad, despecho y mal humor. Los sntomas del sistema linftico, cutneo, mucoso son: prurito, hormigueo, erupciones miliares crnicas, gangliones pruritosos, dartros escamosos, infartos de los gnglios, fornculos repetidos, lceras con punzadas; sensacion quemante prurito que acompaa la mayora de las afecciones cutneas, pelculas furfurceas abundantes en el cuero cabelludo, favus prurito y exudacion ftida, inflamacion del borde libre de los prpados, flujo muco-purulento en los ngulos de los ojos, prurito y escozor de la conjuntiva, erupcion detrs de las orejas y en la nariz, ulceracion en la misma, coriza fluente, costras y lceras en los labios, tumefaccion de los mismos, induraciones y escrescencias en las encas, palidez, blancura, ulceracion de estas, aflojamiento y cries de los dientes, estado escorbtico de la boca, tialismo, saliva sanguinolenta, tumefaccion de las amgdalas, dispepsia, espulsion de gases, colitis; irritacion de la mucosa gnito-urinaria con prurito, ardores quemantes, escrescencias, sensibilidad aumentada, poluciones frecuentes, flujo prosttico en el acto de defecar, sntomas de laringitis, tos y esputos purulentos, dolor de ulceracion en el pecho, opresiones, contracciones, ansiedad. Una de las particularidades de los sntomas de la _estafisagria_ es la de aparecer agravarse despues de un acceso de clera una viva indignacion, de la irascibilidad sostenida por contrariedades; las emociones dan lugar calambres en la base del pecho, palpitaciones, debilidad en el estmago, inercia paraltica de un lado del cuerpo. El estado moral ya espresado y los sntomas siguientes son circunstancias favorables la accion teraputica de este medicamento: piel enfermiza y que la menor causa la hace supurar, cara macilenta, ojos hundidos rodeados de un crculo azulado, inflamacion de los huesos cries, tumefacciones peristicas articulares, accesos de desvanecimiento, disecea, obturacion de la nariz, alteracion de la vista, debilidad de la palabra, prdida del apetito, hambre insaciable, inercia, calambres, estremecimiento en las estremidades, con debilidad de las inferiores. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Fiebres._--La _estafisagria_ est indicada en estados febriles con entorpecimiento general, diminucion de la calorificacion, estincion lenta de las fuerzas vitales, sin ataxia propiamente dicha. El perodo de decrecimiento de ciertas fiebres mucosas est mas especialmente en este caso; lo mismo sucede con algunas eruptivas, con la prpura hemorrgica y con las fiebres intermitentes caracterizadas por la falta del estadio del calor. =B.= _Oftalma. Ozena. Afecciones uterinas._--Las irritaciones subagudas, venosas escrofulosas de las membranas mucosas reclaman este medicamento en algunos de los casos siguientes: 1. en la oftalma con escrescencias mucosas de la conjuntiva, rubicundez oscura, dolores profundos, lgrimas cres, legaas. 2. La ozena y las irritaciones de la membrana pituitaria con mucosidades y materias purulentas, estriadas de sangre, rojizas; ulceraciones, afecciones poliposas de la nariz. 3. Leucorrea acre, aftas muy pruritosas quemantes, engrosamiento de la membrana mucosa, escrescencias poliposas, infarto, ulceracion induracion del cuello de la matriz con reglas anticipadas, deseos erticos. La _estafisagria_ es indispensable cuando reconocen por causa los escesos de la Venus el onamismo, si hay hipocondra sntomas de histeria, bien si las personas sometidas por mucho tiempo las emociones penosas del pesar con despecho irascibilidad, estn debilitadas, caqucticas. Los medicamentos anlogos _estafisagria_ en estos casos son: el _fsforo_, el _mezereum_, la _thuya_, el _arsnico_....., los que, en union de _estafisagria_, son veces escelentes paliativos de los dolores propios del escirro el cncer del tero. =C.= _Afeccion escorbtica. Gastropatas. Congestiones._--La _estafisagria_ es muy til en las aftas de la boca, y especialmente en el muguet grave, con tendencia crnica, y afeccion escorbtica en la boca con hemorragia fcil de las encas, fungosidades y ulceraciones, saliva sanguinolenta, hinchazon de la cara. Este medicamento goza en este caso de cierta especificidad. Reclaman tambien este medicamento algunas afecciones del estmago; las digestiones lentas, el gusto ptrido, la salivacion, la inercia del intestino, la cefalalgia aturdimiento contnuo de la cabeza, las orinas escasas y sucias, la inapetencia bulimia, diarrea debilitante, y las congestiones stasis venosos abdominales, torcicos ceflicos, producidos sostenidos por pesares profundos que irritan incesantemente, y cuando hay sntomas de irritacion de una parte dada de las mucosas, mal estado de la boca de los rganos digestivos. =D.= _Hipocondra. Histerismo. Artritis._--Entre las afecciones del sistema nervioso que la _estafisagria_ puede curar, estn la hipocondra y el histerismo que tienen su punto de partida en los rganos sexuales y que son debidos escesos libidinosos, cuyas consecuencias profundamente debilitantes se adaptan tan bien este medicamento, como las neurosis causadas por emociones morales enervantes, por escitaciones que parten del interior, como la indignacion y aun el pesar mal soportados. Este medicamento es absolutamente eficaz en la tristeza y la melancola hipocondraca. Es tambien til en los dolores artrticos y los accesos de la gota escitados por escesos venreos, en las odontalgias y neuralgias que se desarrollan en medio de movimientos congestivos producidos por la clera, procedentes de las preocupaciones del pesar y de las emociones del sensualismo en personas de constitucion deteriorada: estas afecciones se agravan con el frio y se alivian con la calma y resignacion. Los calambres, tanto internos como esternos, que tienen el mismo orgen, ceden indistintamente con _estafisagria_ _coloquntida_, y en todos los casos son estos dos medicamentos antdotos recprocos. =E.= _Caquexias y lesiones escrofulosas._--La _estafisagria_ est poco usada en la escrfula simple. Es conveniente en la caquexia escrofulosa con diminucion del calor animal, aniquilamiento, sensacion como de cansancio y fatiga al despertar, calor como por bocanadas muy incmodas con palpitaciones. Tambien lo es en los tumores blancos articulares, en las partes esponjosas y articulares de los huesos, en las induraciones linfticas con ulceraciones sucias y dolores tensivos, en ciertas inflamaciones gangrenosas de las estremidades por apagamiento lento de la vitalidad infartos blancos y dolorosos. =F.= _Afecciones herpticas, sicsicas._--Las afecciones cutneas del dominio de la _estafisagria_ son: 1. algunas erupciones miliares crnicas, ciertas costras lcteas serpiginosas con exudacion abundante y ftida, herpes flictenides generales con vastas escoriaciones, supuracion y exudacion abundante, y prurito general, la tia hmeda, pruritosa con gangliones y nudosidades linfticas en el cuello. 2. La _estafisagria_, despues del _arsnico_, es el medicamento mas til en las lceras y los herpes fagednicos corrosivos, y tambien en los sicsicos; es muy eficaz en las vegetaciones y escrescencias carnosas que se desarrollan en los tejidos corroidos en vas de destruccion. Posee igualmente una accion curativa notable en ciertas erupciones forunculosas y tuberculosas, y aun sicsicas, de las membranas mucosas. Se la emplea con buen resultado en la scosis ficiforme y los condilomas de la boca, del ano y de las partes genitales, seguidas no de sfilis degenerada; se adapta mejor las escrescencias gruesas, rojas y exudantes, semejantes la frambuesa; el _cido aztico_ es en estos casos tan activo como la _estafisagria_. Este medicamento, sin embargo, ha curado condilomas que se habian resistido la _thuya_, al _cido ntrico_, al _licopodio_, al _azufre_ y otros agentes curativos. =Dsis.=--La _estafisagria_ se usa las mismas dsis que el _acnito_, el _clchico_, la _thuya_..., y veces es til emplearla simultneamente al esterior en lociones sobre las lceras, herpes, etc., la dsis de una parte de la tintura para diez de agua comun. SULPHUR (AZUFRE). I.--Historia. El _azufre_ es uno de los medicamentos conocidos desde los mas remotos tiempos y cuyo uso est mas generalizado, y por consiguiente del que mas se ha abusado. Lo que mas admira desde luego en el exmen de los trabajos que ha dado lugar, es la incertidumbre que reina sobre su accion electiva y sus verdaderas propiedades dinmicas. Se le ha convertido en espectorante, estomacal, sudorfico, tnico, escitante, fundente, resolutivo, laxante; cada autor, en fin, ha creido ver una faz de curabilidad, cuando no se ha atenido su accion mecnica y qumica. Basta considerar las indicaciones que hoy llena en ciertas aguas minerales sulfurosas, para convencerse de la oscuridad que reina, no solo en cuanto sus propiedades, sino en su posologia, puesto que es raro el autor que indica las dsis con las que se obtienen los efectos discrsicos, y que confunden generalmente el retroceso de un herpe bajo la influencia del _azufre_ ciertas dsis con su curacion su metstasis por dsis sumamente dbiles. Debemos los trabajos de Hahnemann y los de varios mdicos que tambien se han dedicado al progreso de la materia mdica, el conocer la grande esfera de accion del _azufre_. Aun les debemos ms, pues al describir los efectos fisiolgicos han trazado la patologia de las enfermedades crnicas, como Hahnemann lo ha hecho de la ditesis herptica, universalmente reconocida hoy[24] como la mas comun, la mas general, y que poseemos en el _azufre_ el medicamento que mejor corresponde la misma en todas sus manifestaciones. Siendo tan numerosos los hechos y tantos los documentos que debemos analizar, esperimentamos cierto embarazo, mas principalmente en el estudio del _azufre_ que en el de otros medicamentos, para dar esta obra el rden y claridad que la parte prctica de nuestra esposicion exige, y para no faltar la concision que nos hemos propuesto observar. Antes de pasar adelante creemos conveniente sentar un principio mas menos esplcitamente admitido hoy, que est basado en la mas rigorosa observacion de los hechos. Este principio consiste en que as como se ha reconocido en la sfilis tres y aun cuatro perodos, que constituyen la srie de sus evoluciones en el organismo, del mismo modo es preciso establecer para el herpetismo los perodos primario, secundario, terciario y aun cuaternario, segun que la afeccion herptica se fija en la piel (herpes primario), que invade las membranas mucosas (herpes secundario), que se estiende los vasos y gnglios linfticos (terciario), que ataca los rganos parenquimatosos y constituye las lesiones orgnicas (herpes cuaternario): estas diversas manifestaciones del herpetismo corresponden la electividad del _azufre_ y la evolucion completa de su accion en el organismo. II.--Efectos fisiolgicos. Los efectos del _azufre_ se espresan en toda la economa y tienen algo, en cierto modo, de todas las enfermedades. Su accion electiva afecta al sistema capilar arterial y venoso, lo cual le da una esfera de accion universal y bastante precisa sin embargo, con un carcter de eretismo en el que domina la irritabilidad del rbol circulatorio. Bajo la influencia del _azufre_ parece que el organismo est sometido un trabajo de descomposicion lenta, en el que, acelerado el processus plstico por la irritabilidad del sistema nervioso y de la circulacion arterial, gasta las fuerzas de la vida orgnica. Este movimiento molecular exagerado lleva la esfera nutritiva materiales alterados que aceleran la marcha de la caquexia. Todos los sntomas, as fsicos como morales, espresan el modo de obrar del _azufre_, en lo cual difiere muy poco de otros medicamentos, como el _mercurio_ por ejemplo. Pero as como este obra con preferencia en el sistema linftico y la plasticidad, dando lugar los derrames serosos, infartos pasivos, erosion de los tejidos y la disolucion de los elementos orgnicos, el _azufre_ ataca directamente los fenmenos de la vida vegetativa por la irritabilidad nerviosa y sangunea, resultando el eretismo y la persistencia de la plasticidad y de la nutricion aun en medio de las mas grandes desorganizaciones. El _azufre_ es las afecciones crnicas lo que el _acnito_ las agudas, y en los lmites de esta comparacion es preciso armonizar el eretismo y la inflamacion. La cronicidad y la profundidad de la afeccion forman la sntesis del _azufre_; la agudeza, la menor estension del mal y la corta duracion de accion constituyen la del _acnito_. Pero ni este ni aquel tienen el carcter deletreo del _arsnico_, ni la versatilidad de la _manzanilla_. El _azufre_ conviene todas las constituciones, todos los temperamentos, todas las edades, con la circunstancia, que ejerce tanta mayor influencia en el organismo, cuanto mas manifiesta es la ditesis herptica en uno de sus perodos primario, secundario..., y que es mas anlogo las constituciones escrofulosas irritables, los temperamentos bilioso, venoso linftico-nervioso, sometidos enfermedades rebeldes, en personas sanguneas linfticas aniquiladas marasmdicas. Tambien corresponde comunmente afecciones que se agravan por la tarde y por la noche, al aire libre y con el calor de la cama, alivindose con el de la habitacion y con el movimiento; pero en las lesiones de la sensibilidad influyen menos estas circunstancias. Este medicamento es el que mas prudencia exige para emplearle en el tratamiento de las afecciones crnicas inflamatorias con eretismo, sobre todo en la lesion del pulmon. Nunca sern bastante dbiles las dsis en casos de esta especie, puesto que se trata de obtener un efecto especial y electivo, desprovisto cuanto sea posible de la accion irritativa sobre el sistema arterial. El _azufre_, mejor que ningun otro medicamento, puede despertar la receptividad medicinal en el organismo, apagada al parecer por la frecuente repeticion de las dsis; ninguno mejor que l escita el sistema sanguneo y la sensibilidad, y desarrolla, en el curso de una enfermedad crnica estacionaria y astnica, una recrudescencia de los fenmenos de reaccion, algun sntoma antiguo que la d mas importancia fin de establecer un tratamiento sobre bases mas seguras, y poder elegir medicamentos que se adapten mejor, tanto al fondo como la forma de la afeccion. Esta particularidad del _azufre_ le hace aplicable las enfermedades crnicas poco conocidas y mal determinadas, porque generalmente reproduce algunos sntomas de la afeccion primitiva latente, cuya aparicion facilita la eleccion de un medicamento mas apropiado. El _mercurio_ y el _opio_ tienen, como el _azufre_, el privilegio de escitar la vitalidad; pero este es mas apto que aquellos para despertar la irritabilidad fibrilar en los vasos capilares absorbentes y exhalantes. El _opio_ desenvuelve mas particularmente la actividad del sistema nervioso de la vida de relacion, mientras que el _azufre_ estimula la accion del sistema circulatorio arterial y venoso. La accion directa del _azufre_ sobre este sistema es escitante; pero en la discrsica, la escitacion se fija en algun rgano cuya testura est alterada, por lo menos mas particularmente afectado, y la astenia que se desenvuelve en el organismo, se oscurece de cuando en cuando por la escitacion local que tiende generalizarse, resultando recrudescencias, movimientos febriles fluxionarios, neuralgias de forma intermitente. El _azufre_ corresponde por su accion electiva irritativa sobre el sistema capilar arterial y venoso, al herpetismo cutneo, mucoso, linftico y parenquimatoso, y esta indicacion se comprueba aun mejor: 1. por su accion alternativa de dentro afuera, del esterior al interior, es decir, de la piel las mucosas y otros rganos y _vice-versa_; 2. por su influencia directa en los rganos provistos de vasos capilares sanguneos, lo que es lo mismo, en todos los rganos, esceptuando los tejidos seo y fibroso, sobre los cuales, en efecto, su accion es nula muy poco pronunciada; 3. por sus manifestaciones cutneas constituyendo una ditesis aguda y aun crnica, anloga la herptica por sus vesculas, sus granos, su prurito, sus rubicundeces y sus diversas erupciones acompaadas siempre de sntomas de irritacion sangunea. Todo esto da al _azufre_ el carcter de medicamento por escelencia de la ditesis herptica y del herpes, tanto en sus diversas formas, como en su existencia _in potentia_ latente, y en las trasformaciones mas remotas; de suerte que rara es la enfermedad crnica en cuyo tratamiento no preste el _azufre_ su poderoso auxilio, ya como medicamento que se adapta los sntomas de estas enfermedades, ya considerado como antiherptico. Para presentar el cuadro de los sntomas esenciales del _azufre_, seria menester reproducir los que caracterizan una multitud de enfermedades crnicas; son, pues, muy numerosos y representan afecciones asmticas, tisiformes, flegmorrgicas, hemoticas, hemorrgicas, mucosas, nerviosas, linfticas, escrofulosas, venosas, lesiones orgnicas, enfermedades cutneas, caquexias, fiebres; pero todas tienen el carcter irritativo debido la sobreescitacion de los capilares arteriales y venosos; la mayor parte, por no decir todas, esperimentan recrudescencias febriles, y aun cuando se fijen en el sistema linftico venoso, hay dolor, rubicundez, eretismo local por lo menos. Los infartos escrofulosos no corresponden por lo mismo este medicamento, si no presentan estos caractres y aun la ulceracion; en fin, las afecciones puras de los huesos, de los ligamentos y tejidos blancos correspondern su esfera de accion, siempre que haya inflamacion crnica con eretismo, y cuando la sangre arterial se estienda los capilares linfticos venosos. Para evitar repeticiones, completarmos los detalles relativos la accion fisiolgica del _azufre_ con sus efectos teraputicos. III.--Efectos teraputicos. =A.= _Afecciones febriles._--Los efectos curativos del azufre en las afecciones febriles son anlogos sus efectos fisiolgicos. Estas afecciones dependen siempre, ya de una lesion orgnica, de una fluxion herptica, de un exantema, ya de una alteracion de los lquidos slidos que sobreviene en el curso de una fiebre esencial. En todos estos casos la fiebre es mas bien insidiosa que intensa. La fiebre hctica subaguda de este gnero es ertica, generalmente remitente, alguna vez intermitente, siempre irregular en sus estadios; el frio es angustioso, el enfermo muy sensible la impresion del aire esterior, el calor acre y seco. El sudor se presenta generalmente en el momento en que el sueo produce la laxitud, y calma la irritabilidad de la fibra. Esta calma y este sudor son sin embargo, por regla general, parciales desigualmente repartidos por lo menos. El sudor es cido y de olor agrio y acre. Sucede asimismo que tanto los calofros como el calor y el sudor existen simultneamente, pero en distintas partes del cuerpo. Las exacerbaciones nocturnas se presentan con calor incmodo y con alternativas de frio, calor y sudores parciales. El calor est acompaado de rubicundeces, especialmente en la cara y partes provistas de muchos nervios, en relacion simptica con los rganos esenciales. Las palmas de las manos y plantas de los pis son, bajo este punto de vista, las partes en las que el frio, calor y sudor se espresan con mas intensidad, prueba evidente de que existe una lesion profunda y una grande irritabilidad. El _azufre_ interviene en una fiebre subaguda cualquiera, cuando el enfermo padece ha tenido alguna flogosis subaguda, una neuralgia, una congestion, aunque solo sea hemorroidal, una erupcion, siempre que estos accidentes se presenten con frecuencia bajo una otra forma, cambiando de sitio, segun las estaciones y las evoluciones de la actividad vital en los diversos rganos, en las grandes pocas fisiolgicas de la existencia, como por ejemplo cuando las costras serpiginosas, las adenitis... de la infancia, suceden los dartros, las oftalmas... de una edad avanzada; y cuando mas tarde aun, las laringitis, las hemicrneas... reemplazan las gastritis, las hemorrides, las leucorreas... los infartos del hgado y catarros de la vejiga..... en fin, cuando, en todas las edades, pero en diversas estaciones, se manifiestan fluxiones, fornculos, epistaxis, neurosis, erisipelas... Toda fiebre, aunque sea grave, exantemtica no, que en el perodo eruptivo de decrecimiento se hace estacionaria con un eretismo y sequedad que aniquilan las fuerzas del enfermo, reclama el uso del _azufre_, que para mayor seguridad puede alternarse con el _acnito_. Se administra igualmente el _azufre_ en el curso de una fiebre para escitar la reaccion reanimar una erupcion que languidece y para impedir la insensibilidad del organismo la accion de los medicamentos mas apropiados, lo cual ocurre especialmente en ciertas fiebres mucosas catarrales subagudas, y en aquellas en que el sistema nervioso ha sufrido un violento ataque que le mantiene sumido en la astenia, como sucede en las fiebres nerviosas y algunas eruptivas; en estos casos, pues, el _azufre_ es apto para moderar la violencia de la erupcion, sobre todo en la viruela, en el perodo de supuracion, en cuyo caso el _azufre_ dispone al organismo para la accion del _mercurio_. Tambien se le ha usado como preservativo del sarampion, y sus sntomas no contrarian ciertamente esta medicacion. =B.= _Afecciones de los bronquios, del pulmon y de las pleuras._--El _azufre_ est indicado en las afecciones del pulmon y de los bronquios por muchos de sus sntomas. En la neumona de curso no muy agudo, el _azufre_ guarda un trmino medio entre la _brionia_ y el _fsforo_. Corresponde adems por su accion, cuando la hepatizacion y exudacion serosa y aun plstica han llegado su apogeo y empiezan perder el carcter de agudeza. La indicacion del _azufre_ exige un eretismo, un resto de irritacion sangunea que no requiere el _fsforo_ y que es insuficiente para _brionia_. El _azufre_ es tanto mas til cuanto mas se dirige su accion al tejido celular y la red capilar de los rganos parenquimatosos y de los tejidos de estensa superficie, y cuanto mas altera esta accion el processus plstico y mas escita los vasos capilares en el sentido de las trasformaciones orgnicas que tienden la reabsorcion de la exudacion y la desinfartacion de los tejidos. Es tambien muy conveniente en la pleuresa, en la que se presentan los calofros en la poca en que la fiebre parece estacionarse, y cuando el organismo empieza reaccionar sobre los productos de la inflamacion. En general, todos los derrames en las pleuras, en el peritneo y otras membranas serosas, ya lquidos, ya seudo-membranosos, reclaman por un momento el uso del _azufre_ antes que haya desaparecido la agudeza, y generalmente la vez antes que el _sulfuro de cal_. =C.= _Afecciones flegmsicas, congestiones venosas._--La accion especial del _azufre_ en los folculos sebceos de las mucosas le constituye en un medicamento utilsimo y frecuentemente indicado en las flogosis subagudas de las membranas mucosas con irritacion eretismo; tales son, segun lo hemos observado, las bronquitis subagudas crnicas con exacerbacion, la tisis mucosa, el catarro vesical... No es menos eficaz en las flegmasas del tejido celular y de los rganos parenquimatosos, cuando la irritabilidad local y la hiperemia han aglomerado la sangre arterial en vasos capilares contiguos y continuos, de los que est escluida en el estado fisiolgico, precisndose para esto que la inflamacion prolongue su duracion, pero conservando, sin embargo, parte de la agudeza y de la irritabilidad. El _azufre_, en fin, conviene en toda afeccion flegmsica y febril de carcter ertico, ya tenga una marcha lenta, que no conduzca francamente una erupcion, una fluxion, ya que cuando la afeccion llegue al perodo de supuracion, de exudacion secrecion, termine por induracion por flujo de pus, por derrames serosos abundantes secreciones mucosas, pero conservando siempre en estos casos cierta irritacion sangunea general local. Segun los datos que dejamos sentados, fcilmente se puede deducir que el _azufre_ est indicado: 1. en la diarrea crnica irritativa y con atona profunda,--doble indicacion que puede llenarse con dsis mas menos dbiles,--as como en la lientera, en el estreimiento sobre todo hemorroidal, en la uretritis antigua gota militar con flujo seroso y sin dolor; la _thuya_ es muy til despues del _azufre_; 2. En todos los flujos mucosos y moco-purulentos, sea cual quiera el sitio; 3. En muchas hipersecreciones secreciones alteradas anormales, cuya etiologa es oscura y su causa indeterminada; en el sudor de los pis y de las axilas, en la capa grasienta de los cabellos, de las palmas de las manos de la piel de la barba, y aun en la secrecion oleaginosa de todo el cuerpo, simplemente en el sudor general local con aumento de calor y marasmo; 4. En la irritacion de las hemorrides, despues de la _nuez vmica_, y en la mayor parte de las hemorragias con eretismo, tales como la hematuria, epistaxis... y aun la misma menstruacion escesiva anticipada, as como tambien en la supresion de la misma por atona anmica escrofulosa; 5. En las congestiones ceflicas, pulmonales, abdominales, hepticas... cuando las hemorrides son la _pars mandans_, en personas irritables sanguneas. =D.= _Caquexias._--La ditesis herptica juega en todas las indicaciones del _azufre_, ya en sus transformaciones en sus perodos secundario terciario, ya cuando es evidente, visible, esterna, con formas irrecusables sntomas claramente indicadores. Estas afecciones son crnicas, y en su estado general se percibe un deterioro debido al predominio del movimiento eliminador sobre el constitutivo de los rganos, lo cual esplica la indicacion del _azufre_ en la ditesis clortica, anmica, para la cual es anloga la _sal marina_; en la ditesis escrofulosa con toda clase de afecciones, como oftalma, tabes mesentrica, raquitismo, erupciones, lceras, diarrea y otros flujos mucosos y purulentos, y en todas las ditesis en que se observe lo siguiente: 1. enflaquecimiento con eretismo general y flojedad en las mucosas con abundante secrecion de mucosidades de pus, y algunas veces edema y derrames serosos con sequedad y eretismo de las superficies mucosas; 2. grande susceptibilidad al aire frio y al viento, y facilidad acatarrarse y contraer dolores reumticos; 3. erupciones, manchas rojas, afecciones glandulares; 4. apetito pronunciado y reparacion insuficiente de los elementos orgnicos. El _azufre_ basta por si solo para curar veces las afecciones que se desarrollan en estas circunstancias con un carcter herptico: por ejemplo, inflamaciones subirritativas del ojo, cuyas partes todas estn alteradas por su accion profunda y duradera. Pero ya en las oftalmas, ya en cualquiera afeccion de este gnero, se le alterna frecuentemente con el _acnito_, la _manzanilla_, y administrndose antes que el _azufre_, el _carbonato de cal_, el _slice_...; pero insistiendo despues cuanto convenga en el medicamento de que tratamos, y repitiendo las dsis tanto mas, cuanto mas diste el enfermo de la primera edad. El _azufre_, en fin, cuando se le usa con constancia y dsis convenientes la edad del enfermo, temperamento ndole de la dolencia que se trata de combatir, produce curaciones que intilmente se trataria de obtener con muchos medicamentos. No es el _azufre_ el medicamento mas apto para estimular el sistema capilar, aumentar el movimiento nutritivo y escitar la eliminacion de los elementos constitutivos de los tejidos y de los jugos nutritivos? En esto consiste el predominio de su influencia en el corazon y capilares sanguneos; de que pueda disipar los stasis y la inercia venosa y linftica, siempre que la existencia de lesiones orgnicas graves no contraindiquen su uso inspiren temores fundados de que se estiendan y agraven. Ya lo hemos dicho; pero la importancia del objeto merece que repitamos que se cambia en general muy pronto de medicamento en el curso de un tratamiento. Pero volviendo nuestro asunto, hubiramos debido indicar el gran nmero de afecciones crnicas, desde la catarata hasta la cries, para llenar cumplidamente la esposicion de las que exigen el uso del _azufre_, ya por su electividad, como por la analoga de sus efectos con el herpetismo. Mas proseguirmos tan solo la enumeracion de las mas cardinales y que sirven como de tipo para el uso del _azufre_ en otras del mismo gnero. =E.= _Afecciones nerviosas y neurlgicas._--Las neuroses, las neuralgias y las parlisis propias del _azufre_ reconocen por causa el herpetismo, una metstasis dartrosa, una erupcion abortada, una ditesis herptica hereditaria. Siempre que los antecedentes los sntomas existentes conduzcan al mdico formar este diagnstico etiolgico, es necesario administrar el _azufre_, aparte de los medicamentos mas especialmente indicados: 1. en las afecciones convulsivas crnicas, en la coqueluche rebelde, en el histerismo y los accesos epileptiformes; 2. en la hipocondra, en diversas manas religiosas y filosficas, en la enajenacion mental consecuencia de falsas crsis de las fiebres nerviosas, de los escesos en el estudio; 3. en la gota crnica, sobre todo irregular, con violento eretismo local, rubicundez y tension, atona profunda y sobreescitacion nerviosa cerebral general; 4. en los dolores reumticos de la cabeza, de los dientes, de los miembros; en las afecciones reumticas de las articulaciones de las vsceras y de las membranas serosas; 5. en el asma y toda afeccion asmtica; 6. en enfermedades neuro-astnicas y en ciertos casos de atrofia muscular, especialmente en los nios. La ciencia reconoce hoy y la clnica h ya mucho tiempo que tiene establecidas las relaciones de todas las afecciones de este gnero con las erupciones cutneas y el herpes mucoso secundario. =F.= _Afecciones cutneas._--Si se divide los exantemas crnicos en tres clases segun la parte de los tegumentos que afectan, sea el epidrmis, el drmis y el cuerpo mucoso de Malpigio, el _azufre_ est indicado en todas, porque reune en sus efectos sobre el sistema cutneo los de todos los medicamentos, ya consistan en el reblandecimiento, esfoliacion prdida de sustancia, ya en la induracion, granulacion, hipertrofia, nueva formacion. Muchos medicamentos son, sin embargo, sus mejores auxiliares, no solo para preparar las lesiones y los tejidos su accion, sino tambien para completarla especializarla ms. En las divisiones ordinarias de las afecciones cutneas, el _azufre_ corresponde las formas vesiculosas y papulosas, las erupciones psricas sarnosas, miliares costrosas, en las manchas rojas, hepticas y furfurceas, cuando en estas afecciones hay prurito desagradable, con calor despues de rascarse. Este prurito ardiente, si existe solo, mas violento por la noche y en la cama que por el dia, reclama igualmente el _azufre_. Entre las particularidades de los efectos del _azufre_ sobresalen algunos que le hacen til: en la miliar y la urticaria, que afectan completamente un miembro con prurito y escoriaciones; en las costras herpticas sobre una base inflamatoria, pruritosa y caliente, que se abren fcilmente; en las erupciones secas de la cabeza y del cuero cabelludo; en la costra lctea serpiginosa, en las escoriaciones epidrmicas de las palmas de las manos; en la pityriasis con alopecia; en los herpes furfurceos con flctenas, en las grietas del pezon despues de _rnica_, haya no aurola eritematosa, y en las que tambien juega el _grafito_; en el intertrigo, en los sabaones inflamados, en la rubicundez de la nariz y otros stasis sanguneos cutneos con prurito y calor; en las lceras con pus sanguinolento y seroso; en los empeines paos, obstruccion de los folculos sebceos en los que se acumula una materia caseiforme y cuya inflamacion produce un acn propio del _grafito_; en los casos de sarna trasformada inveterada con grande prurito, cuando las vesculas aparecen en todas partes menos en las manos, que se presentan en estaciones y en regiones orgnicas dadas, que se ulceran frecuentemente, se cubren de costras y se complican con fornculos saniosos; en el panadizo y otras inflamaciones tambien erisipelatosas que se reproducen con frecuencia y alternan con orzuelos, irritacion en la laringe, dolores reumticos. H aqu, pues, el medicamento que ha podido considerrsele como una panacea y un blsamo: espuestas quedan sus indicaciones, que con sentimiento hemos reducido tan corta estension. Alintanos la idea de haber auxiliado al lector fin de determinar su electividad y sus propiedades, y de haberle puesto en disposicion de aprovechar su patogenesia y los anlisis de sus efectos clnicos. =Dsis.=--Las observaciones que dejamos ya hechas sobre las dsis, tienen ahora una esplicacion particular. En general no existen razones bastante satisfactorias para optar con preferencia por las pequeas las grandes. Es por consiguiente lgico y natural el recurrir dsis tanto mas dbiles cuanto mas apropiado sea el medicamento, puesto que tiende escitar la reaccion curativa en el sentido de las sinergias morbosas. Las dsis mas fuertes deben reservarse para los casos en que las indicaciones sean menos precisas, basadas mas bien en un conjunto de fenmenos discrsicos racionales, que, como espresion sinttica del estado morboso, no se adaptan exactamente los sntomas especiales capaces de caracterizar mejor el diagnstico de la enfermedad y del medicamento. La accion, pues, del _azufre_, caracterizada por el eretismo en los fenmenos propios de su esfera activa, determinaria especialmente, si coexistiese una lesion orgnica interna, un incremento de irritabilidad insidiosa, funesta por lo mismo, si en estas circunstancias no se le administrase las dsis mas dbiles. No hay el mismo peligro en los estados diatsicos sin lesion orgnica interna, ya convenga tan solo al fondo herptico de la afeccion, ya se pretenda estimular el sistema sanguneo, disipar la inercia y despertar alguna manifestacion herptica. Las tres primeras trituraciones y la tintura del _azufre_, hechas segun lo preceptuado en la farmacopea hahnemanniana, son dsis suficientes para muchas afecciones esternas, tales como dartros, lceras, irritaciones eritematosas crnicas, y en la misma sarna; se administran 2 3 decgramos de la primera la tercera trituracion, en tres cuatro dsis al dia, bien de 2 20 gotas de la tintura por fracciones de la misma manera. Las aplicaciones esteriores, aun en la sarna, no deben pasar nunca de estas cantidades, ya en pomada con dos partes de la tintura de la primera trituracion para quince de manteca, ya en lociones con dos partes de la tintura para diez quince de agua pura. Estas lociones repetidas tres cuatro veces al dia, constituyen quiz el mejor modo de tratar la sarna, dando al interior dsis como las que se acaban de designar, y continuando el tratamiento por una decena de dias. No ignoramos que se puede suprimir una erupcion sarnosa en menos tiempo; pero la esperiencia prueba que estas supresiones no son ordinariamente verdaderas curaciones. Se puede, en fin, espolvorear ventajosamente las lceras srdidas, varicosas y ciertas lesiones cutneas exudantes, con la segunda tercera trituracion. Las afecciones orgnicas internas del pulmon, del hgado..., con fiebre hctica, exigen dsis mas dbiles; bastan algunos glbulos de la trigsima atenuacion; y no es por lo general lo mejor repetirlas sin que hayan pasado bastantes dias y aun semanas veces, porque la accion del _azufre_ se prolonga adems bastante en estos casos para permitir intercalar algun otro medicamento durante el tiempo de su accion. El organismo se escita algunas veces peligrosamente con la influencia de las dsis fuertes; y lesiones, como las del pulmon por ejemplo, pueden agravarse insidiosamente, mientras que con las dbiles se calma la irritabilidad y la fiebre, obrando favorablemente en los tejidos alterados. Las dsis medias de la sesta la trigsima atenuacion son preferibles en casos en que la irritabilidad es menor, y en las afecciones cutneas, lesiones esternas, escrfulas, etc. Insistiendo aun sobre este asunto, dirmos que no hay medicamento que mas precise adaptar bien sus dsis al gnero de enfermedad, su intensidad y al temperamento del enfermo: todos los grados de la escala posolgica son necesarios en el _azufre_, y todos tienen su oportunidad. Solo deben usarse las dsis miasmticas, si as podemos espresarnos, para no conmover el organismo y dar lugar frecuentes agravaciones. El azufre, en fin, es el mas relacionado con un gran nmero de enfermedades y medicamentos, y el que tiene antdotos mas numerosos, sindolo l su vez de muchos medicamentos. Concluirmos con indicar el abuso que se hace de ciertas aguas _sulfurosas_ como antdoto del _mercurio_, en casos de sfilis tratados por grandes dsis del mismo, pues seria mas racional el limitarse dsis suficientes, pero no escesivas y perjudiciales. SULPHURIS ACIDUM (ACIDO SULFRICO). I.--Historia. El _cido sulfrico_ es un medicamento que despues de habrsele usado mucho en otro tiempo, como lo prueban los trabajos de Merat y Delens[25], y las observaciones de Dippes, Sydenham, Haller, etc., est hoy relegado la limonada mineral preconizada contra el clico de plomo. Adems del uso esterior que de l se hacia en el tratamiento de las lceras atnicas, de los dartros; aparte de su aplicacion en gargarismos inyecciones en las aftas y lceras de la boca, ciertas anginas, irritaciones aftosas en la vulva y vagina, se le prescribia bajo la forma de elixir, agua de Rabel, etc., contra un gran nmero de enfermedades agudas y crnicas, tales como fiebres inflamatorias, intermitentes, exantemticas, malignas, ptridas en diversos perodos, dndosele, en fin, el sobrenombre de antisptico. Se le empleaba tambien en las neumonas, la tisis, los sudores colicuativos, hemorragias pasivas, escorbuto, prpura hemorrgica, hidropesas, _delirium tremens_ de los borrachos, epilepsia, corea, diarrea y otros flujos mucosos, reumatismo, artritis, sfilis, escrfula... Esto era mucho seguramente para el _cido sulfrico_, y la desconfianza de los observadores mas rgidos mas ilustrados contribuyeron bastante al abandono de un medicamento que debieron hallar ineficaz muchas veces. Los contra-estimulistas que quieren que el _cido sulfrico_ sea un hipostenizante vascular, olvidan sus sntomas especiales, y admiten que las enfermedades en las que se manifiesta eficaz, son de naturaleza hipostenizante, desde la epilepsia hasta el escorbuto, sin distinguir los perodos de la enfermedad. Es curioso el ver que se obtienen de repente, por las dsis elevadas, cuando hay tolerancia medicinal, efectos realmente sedativos hipostenizantes, sin que el organismo pase, al menos sensiblemente, por la escitacion primordial que pertenece la casi universalidad de los medicamentos; adems estos efectos se adaptan, si bien por casualidad y por las especialidades de su accion, un cierto nmero de enfermedades que son indudablemente de carcter hipostnico, es decir, propias del _cido sulfrico_. II.--Efectos fisiolgicos. En atencion los datos cientficos y las esperiencias de la escuela hahnemanniana, preciso es reconocer que este medicamento tiene una accion electiva sobre el sistema capilar venoso y sobre los nervios ganglionares por los cuales obra tambien en los de relacion. El _cido sulfrico_ es uno de los medicamentos mas francamente hipostenizantes y que menos provocan la escitacion sangunea y nerviosa en su primera influencia sobre el organismo. Los pocos sntomas febriles no se refieren mas que escitaciones erticas del sistema sanguneo de aquel estado caquctico en que la nutricion es nula por la lentitud de la inervacion ganglionar. El calor es mas bien sensacional que real, bien es efmero, aunque acre y de carcter nervioso; puesto que est acompaado de palpitaciones, disnea, prurito en la piel y sed; el pulso es pequeo y dbil; la impresion del aire esterior del frio abate; se presenta el sudor al menor movimiento, y se aumenta por la maana. El sistema nervioso no est menos astnico: laxitud con sensacion de debilidad, que hace vacilar en los movimientos, dolores dislacerantes con sensacion de debilidad, calambres en los miembros, salto de tendones, abatimiento melanclico, vrtigos acompaados de presion, de pesadez, de debilidad de vacilamiento en la cabeza. La odontalgia y los dolores en general se agravan por el frio y se alivian con el calor; el lado izquierdo del cuerpo es el mas particularmente afectado. De su cuadro sintomtico se desprende claramente ser muy caracterstica la debilidad y cierto estado que anuncia la descomposicion de la sangre; se observan adems manchas rojas, lvidas, de mas menos grandor, sobre la superficie del cuerpo; sabaones, hinchazones edematosas, escoriaciones, lceras ptridas, hemorragias, hemorrides, irritaciones de los ojos, tumefaccion, ulceracion de las encas que sangran la menor presion, salivacion, espectoracion sanguinolenta, aftas en la boca, sntomas de irritacion en todas las mucosas; alteracion del gusto, hambre escesiva con gastralgia y pirosis, y aun vmitos despues de haberla satisfecho; sensibilidad en el epigastrio y abdmen, clicos, deposiciones diarricas, sanguinolentas, diarrea ptrida, orinas mucosas, sanguinolentas que se descomponen poco tiempo de la miccion; escitacion venrea producida por la irritacion de la mucosa vaginal con reglas escesivas, anticipadas; leucorrea acre, quemante, sanguinolenta; espermatorrea sin sensacion voluptuosa; sntomas de laringitis, espectoracion de sangre, opresion, debilidad de los rganos respiratorios, palpitaciones y dolores lancinantes en el corazon. III.--Efectos teraputicos. Por sus relaciones con los sistemas venoso y ganglionar, este medicamento afecta particularmente los rganos de la nutricion y las membranas mucosas, y modifica con especialidad las fuerzas plsticas. Est indicado con preferencia: 1. en las lesiones de la sensibilidad y de la contractilidad; neuralgias, dolores reumticos y artrticos, debilidad paraltica, calambres, convulsiones, cuando estos sntomas son el resultado de la caquexia correspondiente su electividad y su astenia particular; 2. en las congestiones venosas y hemorragias, aun las uterinas y hemorroidales dependientes de la insuficiencia de accion arterial y nerviosa, debidas al stasis venoso, que generalmente tiene su _pars mandans_ en los movimientos fluxionarios del tero de las hemorrides en lo que concierne la hemoptisis; 3. en las flogoses subagudas de los bronquios, del tubo intestinal, de los rganos gnito-urinarios, de los ojos, de la nariz y de la piel, pero que tienen un carcter anmico, con prurito, sequedad en su principio, ardor y flujo de mucosidades serosas, cres, cidas, mal elaboradas y que tienden la putridez desde que son segregadas, con aftas y lceras sensibles, sangrantes, aunque plidas y de mal aspecto; rubicundeces, en fin, como de equmosis sabaones, fornculos aplanados y dolorosos. Las indicaciones que mas particularmente puede llenar el cido sulfrico son las siguientes: 1. en las fiebres ardientes en sugetos cacoqumicos, cuando hay sed viva, pulsaciones en las sienes y sequedad de la boca. As como el _acnito_ es el antiflogstico de las personas sanguneas, el _cido sulfrico_ es el antiflogstico de los cacoqumicos, de los temperamentos venosos, de las constituciones aniquiladas, de los escrofulosos, de los afectados de hemorrides y debilitados por las prdidas repetidas de sangre, de los febricitantes, en fin, sometidos accesos de fiebre violenta con diversos flujos mucosos serosos, mal estado de los rganos digestivos infarto del bazo, del hgado, de los gnglios, aun con usion ictrica. 2. En las hemorragias pasivas y aun en las ptridas, por ejemplo las que se presentan en el ltimo perodo de las fiebres nerviosas graves, y cuando la sangre sale de las superficies atnicas de las mucosas congestionadas y de las lceras. Los _cidos aztico_, _clorhdrico_, _fosfrico_ y _sulfrico_ son anlogos, en estos casos, en sus indicaciones, que solo varian por algunos sntomas que se apreciarn despues de haber leido las pginas consagradas cada uno de ellos. 3. En la gastro-atona con secrecion aumentada de las mucosidades gstricas intestinales, plenitud venosa y entorpecimiento en la circulacion de la vena porta. 4. En la gastro-enteritis y el muguet de los nios despues de _borax_ y casi con las mismas indicaciones: vientre flojo, deposiciones amarillas, espumosas y como cortadas en pedacitos, borborigmos, fiebre escasa, pulso pequeo, palidez y tristeza. 5. En el ltimo perodo de algunas fiebres mucosas y catarrales, en simples corizas y bronquitis, en personas plidas y polisrcicas, muy dispuestas padecimientos de larga duracion por su disposicion orgnica, y caracterizados por flujos mucosos, aftas, y por la sensacion de corrosion. 6. En la esterilidad por esceso de flujo catamenial en mujeres dbiles. 7. En las convulsiones epileptiformes de personas exnimes, sobre todo en la edad adulta; en los calambres musculares y el clico saturnino, con tal que las personas no sean irritables; en las hernias de los nios de testura blanda: en estos casos es preferible el _cido sulfrico_ al _licopodio_, al _azufre_ y aun la _nuez vmica_. El _cido sulfrico_ est ciertamente muy olvidado, pesar de que su esfera de accion no es menor que la del _cido aztico_. Si este es de grande importancia como antimercurial, el _cido sulfrico_, por el _azufre_ que entra en su composicion, es mas eficaz contra el herpes; pero el herpes secundario mucoso, como lo prueban sus efectos fisiolgicos que le hacen propsito para tratar con xito el muguet, las aftas con ligeras escoriaciones laterales, en las irritaciones crnicas y pruritosas de las membranas mucosas y de las grietas de los labios. Ultimamente, no deja de ser til en el tratamiento de algunas afecciones cutneas con prurito general, manchas rojizas, pruritosas, placas lvidas y azuladas, escoriaciones espontneas cubiertas con costras amarillas, sabaones, erupciones secas en las manos y entre los dedos de las mismas. =Dsis.=--Las dsis y modo de administracion son las mismas que para el _cido clorhdrico_. THUYA OCCIDENTALIS (TUYA OCCIDENTAL). I.--Historia. La _tuya occidental_ _del Canad_ es un rbol de la familia de las conferas, _Juss._--De la monoecia monadelfia, _Linn._--Aun ignorariamos probablemente que Boerhaave y algunos mdicos ingleses y americanos se han ocupado de la _thuya_ del Canad, si Hahnemann no se hubiera propuesto recoger todos los hechos conocidos sobre el uso de esta sustancia, particularmente en la hidropesa y en los dolores indeterminados de los miembros. A Hahnemann nicamente debe la teraputica esta preciosa adquisicion: sus trabajos sobre la _thuya_ forman parte de la historia de la scosis de los condilomas, afeccion especial que este hombre incansable ha sometido el primero la observacion regular y un tratamiento especfico en el que este medicamento entra como uno de sus primeros agentes. Pero antes de todo dirmos algo sobre la scosis. La definicion que se ha dado de esta palabra[26] se aplica la mentagra; pero en la palabra _fic_[27] se halla la definicion que da Celso de la scosis, que dice consiste en escrescencias carnosas, situadas comunmente en los lmites de las mucosas y de la piel, y que degeneran veces en lceras. Se presenta la scosis con tanta frecuencia consecuencia de la sfilis, que ha dado lugar confundir estos dos vrus. Hahnemann quiere que se les distinga, pero no ha dado los caractres diferenciales. En una memoria del doctor Petroz sobre la scosis, se halla lo siguiente: Toda especie de tumor que se forma debajo del epidrmis, en el espesor del drmis, en el tejido papilar y la sustancia gris de Malpigio, debe considerarse como un producto de la scosis, cuando no reconoce por causa la viruela el vrus sifiltico: cuando este existe, la formacion de la escrescencia es debida la complicacion de la sfilis con la scosis. Las producciones sicsicas son elevaciones del epidrmis del epitelio por las papilas hipertrofiadas y situadas sobre un punto endurecido por una inflamacion crnica y que sobreviene ordinariamente consecuencia de un golpe, de una compresion, de un araazo. Las formas varian segun la testura de la parte en que se sitan, y tambien probablemente, segun que la escrescencia es puramente sicsica, mezclada con el vrus sifiltico, el herpetismo..... En la piel presenta mas bien el aspecto de verrugas; en las mucosas, partes sexuales, mrgen del ano, en el borde del ojo y de los labios, tiene una forma mas carnosa, mas blanda, confundindose por lo mismo con el grano canceroso. Las verrugas ficiformes pedunculadas, los condilomas, las vegetaciones llamadas crestas de gallo y coliflores, son manifestaciones de la scosis. Se divide, pues, esta afeccion en aguda, crnica y sifiltica: esta ltima variedad no tiene signo caracterstico, menos que no se acepte por tal su aparicion con los fenmenos primitivos de la sfilis: los resultados del tratamiento prueban su naturaleza. La scosis aguda consiste especialmente en un grano duro por lo general, cnico y rubicundo que degenera veces en lcera corrosiva de fondo grisceo, bordes duros y elevados; se sienten punzadas durante el trabajo de la degeneracion; el grano se pone muy dolorido y se forma la lcera: en estos casos es frecuente la fiebre. Algunas veces la escrescencia verrugosa, ficiforme, lisa indolente, se hiende abre con sin dolor, y se divide en varios lbulos. La scosis crnica constituye las vegetaciones que hemos enumerado, y se presenta con preferencia hcia los cuarenta aos. Se puede admitir con Boeninghausen, como signo de la scosis hereditaria y de la indicacion de la _thuya_, dos sntomas que despues enumerarmos entre sus efectos fisiolgicos, y son el abultamiento de la pulpa en la punta de los dedos, as de las manos como de los pis. La distincion que acabamos de establecer, segun el parecer de algunos autores y la observacion de los hechos, no escluye, en concepto de otros, la idea de que la scosis es siempre de orgen sifiltico. Conveniente es, sin embargo, indicar, sin pretender resolver la cuestion, que el caballo y el perro padecen frecuentemente la scosis; todo el mundo conoce esta afeccion de la boca en el perro, que se estiende en pocos dias toda la cavidad y la llena de vegetaciones. La _thuya_ es el especfico, porque las hace desaparecer rpidamente, sin necesidad del fuego ni de los custicos, y sin la escision: estas operaciones, en ltimo resultado, favorecen la reproduccion de las escrescencias sicsicas, y aun hacen que sean mas numerosas. Desarrollndose, pues, la scosis del caballo y del perro sin sfilis y sin fenmenos mistos, tienden establecer que esta afeccion es independiente de la sfilis. Las vegetaciones poliposas son quizs una forma de la scosis, as como tambien se ha dado el mismo orgen la zona, la viruela, y ciertas lceras que se presentan en el drmis. Creemos por lo menos que teniendo la _thuya_ una poderosa accion electiva sobre el drmis, obra muy favorablemente en ciertas lesiones de esta parte. Otros varios medicamentos tienen una accion anloga la _thuya_, en cuanto las diversas vegetaciones ficiformes, como son: el _cido aztico_, el _licopodio_, el _carbonato de cal_, el _slice_, el _bismuto_, la _sabina_; aun indicarmos, respecto las escrescencias en general y ciertos plipos, el _fsforo_, el _causticum_, la _dulcamara_, el _antimonio_, el _acetato de cobre_, el _teucrium marum_, la _artemisa_. En resmen, el tratamiento de las vegetaciones y otras escrescencias de este gnero, as como las terribles lceras que suceden ciertos _ficus_, granos y condilomas, es una de las mas bellas conquistas de la teraputica moderna; conquista que debemos Hahnemann, quien, si bien ha sido muy esclusivo al atribuir la _thuya_ una especificidad que no tiene, puesto que hay necesidad de recurrir en muchos casos al _cido ntrico_, al _licopodio_ y otros medicamentos; es una verdad, que la _thuya_ obra con tanta mas eficacia cuanto mas independiente es la vegetacion de cualquier otro vrus, que se desarrolla sobre las mucosas en los puntos prximos la piel, y que presenta una forma pedunculada, lisa, de color rojizo y de consistencia mas bien blanda que dura. Esto no quiere decir que este medicamento no tenga mayores indicaciones en ciertos granos sicsicos en la piel, con forma pedunculada y tambien verrugosa, pero siempre lisa y con cierta rubicundez. II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos. Est perfectamente demostrado que la _thuya_ posee una accion especial sobre el drmis, y aun sobre todas las partes de la superficie cutnea, sin que su influencia se lmite por eso este sistema. Ofrece en el conjunto de sus sntomas, ya una escitacion sangunea muy marcada y fenmenos de irritacion de las membranas mucosas, ya la astenia y la alteracion de la nutricion; presenta, en fin, neuralgias que se refieren, tanto al perodo hiperestnico, como al hipostnico, y que consisten en dolores variados, ya esenciales, ya sintomticos de las neuralgias reumticas, la hemicrnea, los tics dolorosos, el clavo histrico. Las afecciones febriles y flegmsicas propias de la _thuya_ estn aun mal definidas, y la clnica posee pocos hechos al efecto, si se esceptan algunos casos de fiebre intermitente remitente, y mas bien fiebres catarrales en las que predominan los calofros. La _thuya_, adems, es eficaz en el romadizo rebelde, el coriza, ciertas oftalmas, estomatitis, uretritis, cuando las mucosas estn tumefactas presentan algunos puntos de las mismas como hipertrofiados, desarrollo estraordinario del sistema vascular, sensibilidad aumentada, flujo seroso, mucoso y aun purulento. Su indicacion se estiende hasta la leucorrea serosa y gonorrea subaguda; al coriza con flujo acuoso, romadizo, estado escrofuloso, la ozena misma; la catarata seguida de oftalma con qumosis, tubrculos mucosos de la conjuntiva, flujo sero-mucoso. El _azufre_ es un buen auxiliar, y debe insistirse en estos dos medicamentos administrados uno despues de otro alternndolos. Es til tambien la _thuya_ en la gonorrea con escrescencias, en los condilomas exudantes, en los chancros con vegetaciones carnosas; en cuyas tres indicaciones es insuficiente el _cido ntrico_, y en las que la _thuya_ puede jugar sola alternada con l. Este medicamento es el remedio por escelencia de los tubrculos mucosos, de las vegetaciones pedunculadas de base ancha, lisas con sin irritacion de la mucosa colindante, en el ano, en otros puntos. El _licopodio_ es su anlogo en estos casos. Sabemos que el _cido aztico_ corresponde mejor las vegetaciones mltiples, granuladas, exudantes y sangrantes; pero tambien hemos espresado ya que la escision no es una prctica racional. Las aftas repetidas mltiples de fondo plido, con bordes irregulares y sensibles situadas sobre mucosas irritadas, corresponden la _thuya_. En los chancros serpiginosos que se curan por un lado para estenderse por otro, y en las escoriaciones del prepucio y de la vagina con exudacion serosa purulenta, se debe alternar el _cido ntrico_ con la _thuya_, si las preparaciones mercuriales no tienen ya indicacion, si agravan el padecimiento. La accion especial de la _thuya_ sobre la piel inclina emplearle con xito en la viruela, y algunos prcticos opinan, fundados en los hechos, que es el medicamento importante, si no especfico, y aun el preservativo. Se la ha dado, como al _mercurio_, la propiedad de impedir las cicatrices indelebles de las pstulas de la viruela, administrndola hcia el fin del perodo de supuracion. Se presentan ocasiones con frecuencia de emplear la _thuya_ en algunas afecciones cutneas, las siflides especialmente, con preferencia en las formas pustulosas, el acn, la mentagra, ciertos sabaones, en manchas de un rojo oscuro, y en la rubicundez de la caparrosa en la nariz, los labios y el menton. Esta rubicundez se diferencia de las otras afecciones anlogas, por la sensacion de calor y algunas punzadas, principalmente por la tarde y noche, por la disposicion la tumefaccion roja y caliente de los dedos de pis y manos, del pabellon de la oreja, de las alas de la nariz, por la facilidad abultarse, las venas y por la sensibilidad general de la piel. Esta disposicion de las venas, el sudor en las partes genitales, en las manos y en los pis; la existencia anterior de nudosidades en la cara, las manchas rojizas, los granos verrugosos y las escrescencias son circunstancias que pueden caracterizar las neuralgias propias de la _thuya_; se observa tambien efervescencia sangunea, pulsaciones arteriales, chasquido en las articulaciones, preferencia marcada afectarse, el lado izquierdo, la agravacion por la noche, con el calor y el movimiento, y que los fenmenos de la circulacion se exacerban, por el contrario, con el reposo. Pretenden algunos que las muchas neuralgias que la _thuya_ puede curar, son de orgen sicsico, as como ciertos dolores reumticos le tienen gonorrico, sifiltico..., lo cual es aun problemtico y que la prctica aclarar algun dia; mas sea de esto lo que quiera, la _thuya_ no es el nico medicamento que se dirige la causa mas bien que al sntoma; pero es una verdad prctica, que cura en efecto ciertas neuralgias, manifestacion de una ditesis sicsica, y que la aparicion de las escrescencias es precedida frecuentemente de neuralgias reumticas, y que se manifiestan muchas veces despues de la escision de aquellas, de la espontnea presentacion de las vegetaciones sicsicas. La hemicrnea, que consiste en un dolor como de clavo histrico, que por lo menos ocupa un punto limitado hcia las suturas, con conmociones vivas y como golpes de dolor, que se alivia inclinando la cabeza hacia atrs, est en relacion con los efectos de la _thuya_. Merece sin duda que se la use mas en las neuralgias histricas, parte de las reputadas esenciales, y en ciertos casos de ninfomana, consecuencia del onanismo, con temblor de los miembros, estremecimientos, sudores y calores frecuentes, movimientos congestivos en la cabeza y en el pecho. Hay vrtigos y sensacion como de embriaguez, oscurecimiento de la vista, incomodidades en la cabeza por la maana, lancinaciones en las sienes, malestar y endolorimiento dislaceracion en el occipucio, encendimiento de la cara en momentos dados, sobre todo por la maana al despertar; en el pecho: opresion, agitacion y sensacion de hinchazon, violentas palpitaciones y sensibilidad dolorosa del corazon. Las neuralgias propias de la _thuya_ son generalmente tirantes y lancinantes, como por sacudidas circunscriptas puntos limitados, rara vez son fijas, ocupan los msculos las articulaciones, que dan chasquidos con el movimiento de estension. Atacan mas comunmente las personas adultas, que sudan estraordinariamente en las junturas, que tienen las venas superficiales muy pronunciadas, la piel laxa y muy porosa, con granos, nudosidades y ciertas escrescencias vegetaciones adquiridas congnitas. Si nos fuera dable esponer algunos resultados de nuestra prctica, agregariamos que la _thuya_ es eficaz en ciertas laringitis, incontinencias de orina, catarro crnico de la nariz, tortcolis, cefalalgia sorda, rebelde insomnio. Pero preferimos terminar este captulo, haciendo observar que cuando se emplee la _thuya_ en escrescencias y otras afecciones esteriores, debe usarse esterior interiormente en tintura poco diluida. Unas veces son ineficaces las dsis fuertes para el interior, en otras, sucede lo contrario; es uno de los medicamentos mas difciles de dosificar; pero, repetimos, que es una de las mas preciosas adquisiciones de la teraputica, aun cuando limitase su uso las escrescencias y vegetaciones, mal tratadas hasta hoy por la escision, en atencion la facilidad de reproducirse y multiplicarse, por la influencia del grmen ditesis, que no puede desconocerse sin inconvenientes. =Dsis.=--Las dsis de la _thuya_ para el interior son las mismas que las indicadas en el _acnito_, _carbonato de cal_..... Se la emplea generalmente en solucion, en la proporcion de una parte de la tintura para una dos de agua pura, tocando con ella las vegetaciones varias veces al dia con un pincel. Se puede aplicar en pomada en algunas lceras, compuesta con diez partes de enjundia y una de tintura, dndola simultneamente al interior. VALERIANA OFFICINALIS (VALERIANA). I.--Historia. Se hace la tintura con la raiz fresca. Es de la familia de las dipsceas, de _Juss._--De la triandria monoginia, _Linn._--Tambien se la llama _pequea valeriana_. Fundados en numerosos documentos antiguos y modernos, bien podemos afirmar, as de este medicamento como de otros muchos, que los trabajos de Hahnemann y sus discpulos, que nos han servido de gua en nuestras propias esperiencias y aplicaciones clnicas, son altamente preferibles. Los antiguos han recomendado escesivamente la _valeriana_: en la hemicrnea, parlisis, amenorrea, pleuresa, fiebres intermitentes, ptridas y nerviosas, el tifus. Tissot exageraba de tal manera la eficacia de este medicamento, que creia incurable toda convulsion que se resistiese su uso, como si todas las convulsiones tuviesen un mismo carcter y reconociesen una misma causa. Bouteille confiaba tanto en la _valeriana_ que la proponia como profilctica de la hidrofobia. El profesor Trousseau hace de ella el medicamento esencial del histerismo. Giacomini es mas moderado, pero sin atender, segun su costumbre, las especialidades y la accion electiva del medicamento; creia la _valeriana_ un hipostenizante vascular y espinal, ni mas ni menos que como la _asaftida_, _rnica_, _zumaque venenoso_ y aun el _plomo_, medicamentos que confunde en una accion general, aunque mas dbil en la _valeriana_. II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos. Tomada la _valeriana_ dsis fuertes, desplega una accion intensa, pero inconstante. Es indudable que las angustias, las palpitaciones, el encendimiento de la cara, los vrtigos congestivos, los sudores, las laxitudes espontneas, y la debilidad paraltica son efectos perturbadores, de poca duracion, y casi intiles para basar en ellos las indicaciones, como lo prueba suficientemente la clnica; y los hechos son siempre mas elocuentes que las disertaciones y discursos. Por los hechos y los sntomas que la esperimentacion fisiolgica revela, la _valeriana_ tiene una accion electiva sobre los nervios espinales y ganglionares, de la cual resultan: la tension y movilidad nerviosa, congestion y calores fugaces, espasmos parciales, sensibilidad irritabilidad escesivas, insensibilidad despues; desrden, en fin, de la sensibilidad, y desarmona de la inervacion. Pocos medicamentos habr que se adapten mejor que la _valeriana_ la nerviosidad de las mujeres delicadas y de los nios escesivamente sensibles y afectados por las lombrices; mas no corresponde la sobreimpresionabilidad de los sentidos y la movilidad nerviosa, elemento importante del histerismo, y por lo tanto en este mismo. La _valeriana_ est asimismo contraindicada en la bola histrica, pero no cuando solamente hay sensacion de calor que asciende del epigastrio del ombligo hasta la faringe, con nuseas casi siempre. Estas bocanadas de calor ascendente son un sntoma caracterstico de su accion. Altera la circulacion momentneamente; y sin embargo, se adapta con exactitud ciertas afecciones reumticas con fiebre subaguda, dolores errticos numerosos, y sensacion de quebrantamiento y debilidad, ttulo de regulador del sistema nervioso. Bajo este punto de vista tambien est indicada la _valeriana_ en las fiebres nerviosas y tifodeas, cuando el pulso es pequeo y rpido, si hay exaltacion de los sentidos de la vista y del oido al tacto, salto de tendones sin constancia, inercia del sistema muscular, orinas abundantes, bocanadas de calor que se elevan hcia la cabeza, erupcion miliar algunas veces, delirio tranquilo que consiste en alucinaciones, el enfermo se cree, por ejemplo, en el borde de la cama, para hacer sitio otro. Se preferir igualmente la _valeriana_ cualquiera otro, en las fiebres verminosas de los nios y en toda fiebre con predominio nervioso, principalmente cuando hay palidez, ansiedades, palpitaciones de corazon, estremecimientos musculares. Agregarmos estas indicaciones algunos datos tiles para el uso de la _valeriana_ en el estado de nerviosidad impresionabilidad de las personas hipocondracas que duermen mal, que siempre tienen dolores, procedentes de flatuosidades en su concepto, y de ciertas ideas que las angustian; sienten con frecuencia hambre estraordinaria, con nuseas y aun vmitos, deposiciones diarricas; por lo general las orinas son abundantes y claras. Si bien la _valeriana_ no es capaz de curar completamente estos padecimientos nerviosos, en cuanto sus causas diatsicas al menos, es sin embargo muy til y puede favorecer la eleccion de medicamentos mas fundamentales, por las modificaciones que induce en el estado general. Si, en fin, la importancia de la _valeriana_ en el tratamiento del histerismo es inferior la del _elboro_ en las mismas circunstancias, el lector podr juzgar de la riqueza teraputica que le ofrece la materia mdica, despues de haber visto en esta obra un buen nmero de medicamentos eminentemente antihistricos. =Dsis.=--Las dsis de la _valeriana_ son las mismas que las ya indicadas en otros medicamentos, que se administran en diversas atenuaciones en tintura. VERATRUM ALBUM (ELBORO BLANCO). I.--Historia. Esta planta es de la familia de las colchicceas, _Juss._--De la poligamia monoecia, _Linn._--La raiz fresca es la parte usada, y se la trata segun arte. Casi completamente abandonado este medicamento durante muchos siglos, ha necesitado que Hahnemann, quien tanto debe la teraputica, le sacar del olvido principios de actual. _Su disertacion histrica y mdica sobre el elboro y el eleborismo de los antiguos_[28], es un monumento de erudicion. El _elboro_ era el remedio de todos los males graves y crnicos, pero sin fiebre. Acudian enfermos en gran nmero, aun desde los pases mas remotos, Anticyra, ciudad de la Grecia, donde habia establecimientos dirigidos por mdicos que sometian los enfermos al _eleborismo_, medicacion en estremo violenta. Tambien se trataba de este modo la enagenacion mental, la melancola, las neuralgias, los reumatismos, la gota, la epilepsia, los vrtigos y las parlisis, la elefantiasis, las afecciones herpticas, los clculos, la escrfula, la hipocondra, el cncer oculto. Hipcrates trataba el clera de su tiempo, indgeno sin duda, con el _elboro_. Este herico medicamento, en fin, caia al mismo tiempo que la Grecia sucumba ante la grandeza absorbente de Roma; y en la edad media no se volvi hablar de l. Mas tarde se hizo alguna mencion indecisa. Se confundia, por lo tanto, las diversas especies de _elboro_, hasta que Hahnemann, no contento con dar conocer la grande importancia que los antiguos dieron este medicamento, se entreg numerosas esperimentaciones, que, repetidas por algunos mdicos, los hechos las han confirmado altamente, desde el clera asitico, hasta las neuralgias y toses convulsivas. II.--Efectos fisiolgicos. El _elboro blanco_ tiene relaciones muy marcadas con el nervio vago y sus ramificaciones. Esta accion sobre los nervios ganglionares es mas limitada que la del _arsnico_; y si bien es tan intensa, tan deprimente y tan rpidamente mortal en los casos de intoxicacion, es sin embargo menos duradera y ataca menos profundamente la vida vegetativa, porque no tiene la misma cronicidad, aunque aniquila prontamente la nutricion y conduce un rpido marasmo por abundantes evacuaciones. El _elboro_ tiene algunas analogas especiales con el _arsnico_, especialmente la de producir una inmensa debilidad que no guarda proporcion con el estado morboso, y con ocasion de un sntoma insignificante en cualquiera otra circunstancia, como, por ejemplo, una deposicion, un coriza, una neuralgia, un calofro.... La _ipecacuana_ y el _centeno de cornezuelo_ son anlogos en este sentido. Afecciones espasmdicas viscerales, histeria, alteraciones nerviosas del corazon y de la respiracion, desrdenes funcionales, tos convulsiva, vmitos y diarrea espasmdicos y atxicos, estincion casi completa del calor esterior, sudores frios, prdida repentina de las fuerzas musculares, fiebres con sntomas nerviosos graves y curso rpido, neuralgias por accesos que se elevan hasta la locura, accesos de calambres, sensacion de quebrantamiento y adormecimiento de los miembros, trismus de las mandbulas, accesos epileptiformes, sncopes especialmente al moverse, marcha vacilante, marasmo general, piel flcida y sin elasticidad, debilidad paraltica, agravacion de los dolores con el frio, la humedad y el calor de la cama, desaparicion paseando, reproduccion de los mismos generalmente por la maanita, h aqu sntomas que recomiendan justamente al _elboro_ en muchas afecciones graves. Aun especificarmos mas las indicaciones, consignando otros sntomas particulares cada afeccion. La ingestion de agua agrava los vmitos del _elboro_; lo contrario sucede en el _cobre_. Los vmitos del primero reaparecen al levantarse, y se calman acostndose. Se desarrollan, en fin, como los sntomas neurlgicos espasmdicos, es decir, por accesos, pero precedidos de un sentimiento de desesperacion y desaliento: sus calambres se alivian por la presion. Cuando las dsis fuertes desarrollan el frio estremado, se combaten eficazmente con el _alcanfor_; el adormecimiento letrgico y las neuralgias, con el _caf_; el frio con ansiedad y congestion, calor en la cabeza, con el _beleo_, etc..... La _veratrina_, principio activo del _elboro_, ha producido por la esperimentacion efectos anlogos los del _arsnico_, lo cual ha inducido Pfaf denominarle _arsnico vegetal_, ya por sus efectos violentos y mortales aun dsis moderadas, ya por la analoga de algunos de los efectos de este alcalide con el _arsnico_. La _veratrina_ desarrolla sntomas semejantes los del _elboro_. Su accion es la misma en el fondo. III.--Efectos teraputicos. Ya estamos en el caso de precisar los indicaciones del _elboro_, indicaciones todas que estn tan bien caracterizadas, que no ser quiz posible hallar en la materia mdica medios de suplir su eficacia: 1. en el clera asitico y en el indgeno, en las grandes y rpidas perturbaciones de las funciones digestivas, aun siendo el resultado de una indigestion, pero que hay evacuaciones repetidas y mas menos numerosas por vmitos y diarrea; que la materia de estas evacuaciones es acuosa, no elaborada, con grumos blancos que sobrenadan en el liquido, carcter de las evacuaciones del clera confirmado; que hay palidez, frio estremado en la piel que se pone trrea y flcida; los ojos estn hundidos, rodeados de un crculo azulado, y se presentan calambres en los msculos de las estremidades. El _elboro_ ha sido muy eficaz en las simples diarreas de la colerina, que se presentan por la influencia de la epidemia; innumerables observaciones comprueban, adems, su poder preventivo del clera, ya se le administre solo, ya alternado con el _cobre_, que tambien se adapta la afeccion profunda del sistema nervioso y mas particularmente los calambres. 2. En ciertas afecciones febriles, generalmente rpidas intermitentes, en las que domina el frio, al esterior sobre todo, que el calor solo se manifiesta en el interior, que la orina es oscura, y que hay sudor frio en el tronco y en la frente. Los vmitos y las deyecciones alvinas no harian mas que confirmar mas y mas la necesidad del _elboro_. Hay aun fiebres atxicas y afecciones nerviosas graves, con frio prolongado y violento, calor limitado las vsceras, asimismo concentrado en la cabeza en el pecho, y caracterizado, ya por palpitaciones y angustia, ya, en el estmago intestinos, por una perturbacion profunda de la inervacion y deyecciones repetidas; por sudores frios tan solo en la cabeza algunas veces; por espasmos musculares convulsiones generales; por dolores violentos veces en un punto de la columna vertebral en otras partes, y por la falta de deyecciones. En estos casos, puede preferirse el _alcanfor_ y ser su accion tan prontamente til, si no hay evacuaciones no dominan la escena. El _elboro_ facilita la evacuacion menstrual en mujeres frioleras, cuando un frio glacial de las estremidades de la piel en general parece como que contiene el flujo catamenial. Este medicamento es tambien muy til en ciertos vmitos de sangre, con mucho frio esterior, acompaado de espasmos, de angustia, de palpitaciones y calor interior. En anlogas circunstancias, es conveniente el _elboro_ en los vmitos incoercibles del embarazo, en las convulsiones epileptiformes, en la coqueluche, en el histerismo, en el asma; en los dos ltimos casos hay sed y diarrea despues de comer; y en todas las indicaciones de este medicamento se observa pulso pequeo y frecuente, casi estinguido veces; frio esterior, ronquera, sudores frios, debilidad muscular y grande abatimiento, aun cuando la afeccion solo dure dos tres dias: emaciacion, ojos hundidos, piel fria, arrugada, sin elasticidad. La tos seca y ronca con araamiento cosquilleo en la faringe, sin sntoma general notable, se cura veces con el _elboro_, ya solo, ya alternado con la _nuez vmica_ la _drosera_. Es igualmente eficaz en la ozena con coriza seco y ligera hinchazon de la nariz con periostitis; en algunas diarreas producidas por las bebidas frias; cefalalgias y hemicrneas histricas con gran debilidad muscular; hambre escesiva en los convalecientes; disposicion desvanecerse despues de haber salido de una enfermedad aguda, grave; dispepsia con vmito de los alimentos y estreimiento rebelde, solo este ltimo, en personas que siempre tienen hambre y se sacian prontamente, en los hipocondracos y maniticos. En la hipocondra con estremada debilidad y angustia moral, y en la hernia estrangulada, puede el _elboro_, ya que no curar, producir un cambio que facilite la accion de otros medicamentos, administrado grandes dsis, desarrollar una perturbacion favorable al desarrollo consecutivo de sus efectos especiales, como se observa cuando se le usa en ciertas manas con agitacion y delirio, en la locura esencial con lubricidad, estreimiento, timpanitis, horripilacion y saltos musculares. Es conveniente establecer la distincion en el estreimiento y la diarrea del _elboro_, de que esta y los vmitos existen cuando el cerebro no est afectado, mientras que el estreimiento exige que los efectos del medicamento le hayan perturbado y se presente delirio, alucinaciones, que exista un estado de tension en el que el sistema nervioso de relacion est como comprimido por neuralgias violentas, con desesperacion. Estas neuralgias del _elboro_ se presentan por accesos, son dislacerantes, y sus fenmenos generales son: postracion sudor frio, horripilaciones, ansiedad y palpitaciones de corazon; aunque hay sensacion de frio, el calor de la cama les agrava. El _elboro_, en fin, est mas indicado en los dolores de cabeza y cefleas con frio en el vrtice, con sensacion de frio y calor alternados, que en las cefalalgias con calor, latidos y sntomas de congestion. =Dsis.=--Deben preferirse en general las dsis mas dbiles, desde 2 3 gotas de la tintura hasta algunos glbulos de la tercera y dcimaoctava atenuacion. Estas cantidades se dan por fracciones mas menos repetidas, segun la urgencia del mal. No es propio de esta obra el tratar de los efectos violentos de eliminacion, de las dsis purgantes, emticas, y de otras indicaciones que se separan de la ley de los semejantes, sino tan solo, de las dsis, que, aunque considerables, son aptas desarrollar efectos especiales que estn dentro de las atribuciones de esta ley teraputica. ZINCUM (ZINC). I.--Historia. El _zinc metlico_ y el _xido de zinc_ son los nicos esperimentados y cuyos efectos son anlogos, por lo cual solo nos ocuparmos de estas dos sustancias, reuinindolas bajo un mismo nombre. Creemos, sin embargo, que la accion de las diversas sales de _zinc_ tienen analogas bastante exactas con las del metal y su xido. El _xido de zinc_ era el nico que antes se usaba en la elefantiasis, la viruela, la coqueluche, el asma nervioso, la cardialgia crnica, el histerismo, la corea, la epilepsia, convulsiones parciales, oftalma, lceras ftidas, grietas en la piel, en los labios y en los pezones, en las escoriaciones de los nios y ciertas alteraciones de la vista. El _sulfato de zinc_ ha sido preferido para inyecciones en las gonorreas, y en fiebres nerviosas y eruptivas, palpitaciones, neuralgias, ttanos..... Las preparaciones de _zinc_, en general, eran consideradas como antiespasmdicas y antiherpticas y desecativas; pero las indicaciones simplemente nominales de las enfermedades para las que se preconizaban eran tan vagas, que se ha concluido por olvidarlas casi del todo, y por considerar al _zinc_ como un antiespasmdico infiel. II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos. Los efectos del _zinc_ manifiestan sus propiedades positivas. Su accion electiva sobre el sistema nervioso ganglionar no es dudosa; por ella se esplican las particularidades de sus efectos en el sistema nervioso de relacion y en la circulacion, y la misma demuestra su influencia en la piel y las mucosas. Esta accion electiva del _zinc_ es deprimente, casi hasta la abolicion del orgasmo fisiolgico: la sensacion de frio penetra hasta los huesos, hay temblores violentos de todo el cuerpo, debilidad escesiva, repugnancia para el movimiento, insensibilidad; la sensacion de frio conduce este estado por una exaltacion de la sensibilidad y de la contractilidad, y pesar de que todos los sntomas tienen una tendencia astnica, es asimismo precedida por otros sntomas de irritacion sangunea sin fijeza y con un carcter astnico y venoso. Espondrmos los principales de estos sntomas al recorrer las diversas indicaciones de este medicamento: 1. en algunas fiebres catarrales, en la encefalitis de los nios y en el hidrocfalo despues de _acnito_ y _belladona_, cuando predomina el estado nervioso, y en ese perodo inicial irritativo en el que la fiebre se manifiesta por horripilaciones, temblor de los miembros, calofros con frio esterior y calor interior, sed, vmitos nuseas, orina abundante y clara, contraccion de las pupilas, sequedad de las superficies mucosas; en los sntomas de estincion de las fuerzas vitales de parlisis incipiente en el hidrocfalo, la encefalitis, y en las fiebres exantemticas de los nios en el ltimo perodo; 2. En ciertas afecciones pneumnicas, hepticas, gstricas, uterinas, consecuencia del eretismo que sobreviene despues de una convulsion, una neuralgia, un susto: en estas circunstancias se desenvuelve un estado nervioso general, una fiebre indeterminada nerviosa con calofros y temblores; hay adems, segun el sitio de la afeccion, opresion, tos, espectoracion sanguinolenta, sensacion de calor en el pecho, punzadas, palpitaciones, movimientos irregulares y sacudimientos del corazon; punzadas en los hipocondrios, tension y sensibilidad en la region heptica, meteorismo, estreimiento, calor y latidos en el vientre, dolores clicos, espulsion de gases, diarrea mucosa y aun sanguinolenta, sensibilidad escesiva de los rganos genitales, sntomas histricos, sensacion quemante al orinar, orina sanguinolenta, presion y tension hipogstrica, lumbago; 3. En algunas flogoses subagudas de las mucosas, y en particular del ojo con rubicundez en las carnculas; sequedad, dolores quemantes, escoriacion, supuracion en ellas; inflamacion veces del borde de los prpados y flujo de mucosidades purulentas, oftalmas blenorrgicas que se combaten primeramente con medicamentos apropiados la causa y la agudeza, como el _mercurio_, la _belladona_, el _sulfuro de cal_, etc...., en las flogosis subagudas, en fin, de la uretra, de la vagina y del recto; con exudacion serosa, flujo mucoso-purulento, escozor, prurito, sensacion de escoriacion y de quemadura; 4. En ciertas congestiones venosas del hipogastrio con vrices, estreimiento y sntomas de gastritis de enteritis crnica, hipocondra, nerviosidad y esa grande susceptibilidad moral; suelen presentarse vmitos hematuria; en la dismenorrea y retardacion de las reglas por una afeccion espasmdica, y en la metrorragia congestiva, por lo menos en la menstruacion escesiva y anticipada; en la disposicion al aborto por la misma causa de congestion de stasis venoso y de vrices internas; en las afecciones varicosas de los miembros inferiores, sabaones y rubicundeces irritativas de la piel de la nariz y de su mucosa con coriza seco y ozena; 5. En las grietas del pezon y particularmente de las mucosas en los lmites de la piel, en los labios, en las partes genitales, en la nariz, en los ngulos de los ojos; en algunos casos de prurito, sobre todo en las articulaciones, de imptigo crnico, de herpes secos con costras muy antiguas, y lceras herpticas y otras varias con bordes irritados, en las que se desarrollan granos pequeos fornculos; 6. En los dolores artrticos y reumticos complicados con debilidad general y tumefaccion crnica de las articulaciones afectadas; en los dolores dislacerantes de los reumticos, cuando se agravan con el calor y por el movimiento sobre todo, as como por la escitacion sangunea que determina y se caracteriza por la hinchazon de las venas superficiales; 7. En ciertos accesos espasmdicos histricos, epilpticos, con gritos en su principio; pero mas bien en el estado habitual de irritabilidad de las personas as afectadas; en una especie de ninfomana en mujeres recien paridas, procedente de una irritacion de los rganos genitales con diminucion de la secrecion lctea, y en la dismenorrea amenorrea resultantes del onanismo con irritacion de las partes esteriores de los rganos de la generacion; 8. En la hipocondra acompaada de espasmos, de estremecimientos musculares, de sensibilidad general al aire libre que obliga descansar, sueo agitado, desaliento ideas de suicidio; 9. En algunas parlisis aisladas, que se desenvuelven lentamente en medio de las grandes perturbaciones nerviosas consecuencia de neuralgias repetidas, en un estado de consuncion y de debilidad muscular general; en la amaurosis que se desarrolla lentamente consecuencia de padecimientos de este gnero artrticos. =Dsis.=--Se le emplea como el _grafito_. Las afecciones locales esteriores reclaman el uso del _zinc_ al interior principalmente; pero ser muy conveniente en inyecciones, lociones pomadas; y en estos casos, ya se est usando el _zinc_ su xido al interior, se puede emplear sin dificultad el _sulfato de zinc_ al esterior. El uso esterno de las preparaciones de _zinc_ exige grandes precauciones, porque dsis grandes, suprime fcilmente irritaciones que su ndole herptica hace rebeldes en sus cambios de formas, tanto esterior como interiormente, con gran detrimento de los enfermos que se creen curados de las referidas irritaciones en la vulva, en los prpados..., y solo han logrado trasformar esta ligera enfermedad en catarros, gastropatas y afecciones crnicas mas incmodas y frecuentemente graves. Estas metstasis, lo decimos como de paso, consisten veces en repercusiones peligrosas, repercusiones que tambien se observan con frecuencia por el uso de las aguas minerales sulfurosas, cuya accion, en personas herpticas, es muy notable, y sin embargo, bastante desatendida por desgracia. =FIN DEL TOMO SEGUNDO.= * * * * * PUBLICACIONES HOMEOPTICAS DE LA LIBRERA ESTRANJERA Y NACIONAL, CIENTFICA Y LITERARIA DE BAILLY-BAILLIERE Librero de cmara de SS. MM., de la Universidad central, del Congreso de los Sres. Diputados y de la Academia de jurisprudencia y legislacion, _Plaza del Prncipe Don Alfonso, nm. 8, Madrid._ ALVAREZ DE ARAUJO Y CUELLAR. Anuario de Medicina homeoptica.--Ao I.--Contiene: 1. prlogo del autor; 2. fechas que recuerdan sucesos importantes en la vida y trabajos cientficos de Hahnemann; 3. higiene urbana de Madrid; 4. la vida del campo, comparada con la de las grandes poblaciones, bajo el punto de vista higinico; 5. longevidad humana; 6. apuntes para la historia de la Homeopata en Espaa; 7. algunas noticias sobre el estado de la Homeopata fuera de Espaa; 8. esposicion aforstica de la doctrina mdica de Hahnemann; 9. objeciones que vulgarmente se hacen la Homeopata, y su refutacion; 10. el _por qu_ de la accion de los medicamentos homeopticos, y el _cmo_ fsicamente se demuestran; 11. _algunas consideraciones sobre el valor caracterstico de los sntomas_,--por Boenninghaussen; 12. _manual de materia mdica_, sea resmen de los principales efectos patognicos de 45 medicamentos (nuevos) con las indicaciones clnicas. Madrid, 1862. Un tomo en 8., 16 rs. en Madrid y 19 en provincias, franco de porte. ARSTEGUI. Instruccion compendiada del Mtodo preservativo y del tratamiento homeoptico del Clera-morbo epidmico, Madrid, 1854. Un folleto en 8., 4 rs. en Madrid y 6 en provincias, franco de porte. BOENNINGHAUSEN. Los Lados del cuerpo, como tambien las afinidades de los medicamentos. Estudios homeopticos. Obra traducida del aleman al francs por Ph. de Molinari, indivduo de las Sociedades de medicina homeoptica de Pars, Blgica, Holanda, y de otras sociedades cientficas. Vertida del francs al castellano, por el Dr. Jph. Ant. Alvarez-Peralta, indivduo de la Sociedad Hahnemanniana matritense, de la Sociedad filantrpico-magntica de Paris, etc. 1857. En 8., 4 rs. en Madrid y 5 en provincias, franco de porte. CHARG. Tratamiento homeoptico, preservativo y curativo del Clera epidmico; instruccion popular que puede servir de Guia en ausencia del mdico. Traducido del francs por el Dr. D. J. M. G. Barcelona, 1854. Un folleto en 18., un real en Madrid y 2 en provincias, franco de porte. CHEPMELL. Nuevo manual de Homeopata domstica, reducido sus verdaderos lmites, con algunas instrucciones sobre la dieta y el rgimen; traducido de la _quinta edicion_ bajo la direccion de D. J. Sanllehy. Barcelona, 1856. Un tomo en 8., 12 rs. en Madrid y 14 en provincias, franco de porte. CROSERIO. Manual homeoptico de Obstetricia--Socorros que puede prestar la homeopata al arte de los partos. Habana, 1855. Un tomo en 12., 16 rs. en Madrid y 18 en provincias, franco de porte. CRUXENT. Los Pillos homepatas y el Dr. D. Antonio Mendoza. Barcelona, 1853. Un folleto en 8., 6 rs. en Madrid y 8 en provincias, franco de porte. CRUXENT. Cartas edificantes instructivas sobre la Homeopata, dirigidas una persona del bello sexo. Barcelona, 1857. Un tomo en 4., 16 rs. en Madrid y 20 en provincias, franco de porte. CRUXENT. El Clera, la Homeopata y la Alopata, sea Reglas higinicas, profilcticas y curativas que podr ser til consultar antes y despues que el clera haya empezado hacer sentir sus efectos. Cuba, 1850. Un folleto en 8., 4 rs. en Madrid y 6 en provincias, franco de porte. DICCIONARIO manual de Homeopata, por D. M. P. E. Madrid, 1856. Un tomo en 18., 10 rs. en Madrid y 12 en provincias, franco de porte. ESPANET. Tratado metdico y prctico de Materia mdica y de teraputica, fundado en la ley de los semejantes; traducido del francs al espaol por el profesor y mdico homepata D. Pio Hernandez Espeso. Madrid, 1862. 2 tomos en 8. de unas 500 pginas cada uno, 40 rs. en Madrid y 46 en provincias, franco de porte. ESPANET. Estudios elementales de Homeopata, y aplicaciones prcticas para uso de los mdicos, eclesiasticos, comunidades religiosas, familias, etc.; traducidos al espaol bajo la direccion de D. Juan Sanllehy. Barcelona. Un tomo en 12., 12 rs. en Madrid y 14 en provincias, franco de porte. FLEURY. La Homeopata puesta al alcance de todo el mundo; traducida del francs al castellano. Cdiz, 1840. Un tomo en 4., 8 rs. en Madrid y 9 en provincias, franco de porte. GARCA LOPEZ. _La Intoxicacion paludiana el Paludismo._--Tratado completo de las Fiebres intermitentes, remitentes y contnuas, de las neuropatas, caquexias y dems enfermedades que se producen por los miasmas paldicos, con la Geografa mdica de Espaa en sus relaciones con estas enfermedades: por D. Anastasio Garca Lopez, antiguo interno de la Facultad central, mdico-director de baos minerales, etc. Madrid, 1861. Un tomo en 4., 24 rs. en Madrid y 28 en provincias, franco de porte. GAUTHIER. Tratado prctico del Magnetismo, Resmen de todos los principios y procedimientos usados hasta el dia; traducido al castellano por D. Isidoro Manuel de Villanueva. _Segunda edicion._ Madrid, 1856. Un tomo, 24 rs. en Madrid y 28 en provincias, franco de porte. GUYARD. La Medicina aloptica, juzgada por los mismos mdicos. Madrid, 1848. Un tomo en 4., 14 rs. HAAS. Manual del Mdico homepata, sea la Homeopata al alcance de todos. Habana, 1855. En 18., 26 rs. en Madrid y 30 franco de porte por el correo. HAHNEMANN. Esposicion de la doctrina mdico-homeoptica, Organon del arte de curar. _Tercera edicion_, arreglada la sesta francesa, y aumentada con la vida y retrato del autor, publicada por el Dr. D. Juan Sanllehy. Barcelona. Un tomo en 4., 22 rs. en Madrid y 26 en provincias, franco de porte. HARTMANN. Teraputica homeoptica de las Enfermedades de los nios; traducida del aleman al francs, con notas, por el Dr. Leon Simon, hijo, y del francs al castellano bajo la direccion de D. Roman Fernandez del Rio, doctor en medicina y ciruga, etc. Madrid, 1853. Un tomo en 4., 24 rs. en Madrid y 28 en provincias, franco de porte. HARTMANN. Farmacopea homeoptica; traducida de la _quinta edicion_ alemana. Barcelona, 1846. Un tomo en 8., 6 rs. en Madrid y 7 en provincias, franco de porte. HARTMANN. Tratado prctico de teraputica homeoptica de las Enfermedades agudas y crnicas; traducido al francs de la edicion alemana por A. J. L. Jourdan, socio de la Academia nacional de Paris, y del francs al castellano por D. Pio Hernandez y Espeso, mdico homepata, catedrtico de homeopata en el Instituto espaol, socio fundador del Instituto homeoptico, etc. Madrid, 1863. 2 tomos en 8. marquilla.--SEGUNDA EDICION.--(_En prensa_). HEMPELL. Medicina domstica homeoptica del pueblo. Habana, 1857. Un tomo en 8., 26 rs. en Madrid y 30 en provincias, franco de porte. HERING. Medicina homeoptica domstica, Guia de las familias para que sus indivduos puedan tratarse por s mismos homeopticamente en la mayora de casos, y en los urgentes y graves prestar auxilios eficaces los enfermos hasta la llegada de un mdico homepata; por el Dr. C. Hering (de Filadelfia). _Tercera edicion_ espaola, arreglada la ltima edicion publicada por el mismo autor (y que difiere en mucho de las anteriores), y la cuarta edicion francesa; traducida al espaol, revisada, corregida, anotada y considerablemente aumentada, por D. Angel Alvarez de Araujo y Cuellar, miembro honorario de la Sociedad mdica homeoptica de Francia, etc. La parte aumentada contiene: una breve exposicion de las doctrinas mdicas; nociones generales de higiene; noticias sobre el clima de las Antillas y Filipinas; reglas higinicas y de aclimatacion, que deben observarse en las mismas por los europeos; alimentos que les son permitidos y prohibidos estando enfermos; tratamiento que conviene seguir en las enfermedades mas temibles de aquellos pases, de la Amrica en general, Asia y costa de Africa, y en algunos otros casos de enfermedades comunes en ciertas provincias de Espaa, como son la _suette_, etc., etc.; antropologa, temperamentos y medicamentos que les son apropiados, as como las diferentes edades y sexos; profilxis de las enfermedades hereditarias. Obra nica en su clase. Madrid, 1861. Un volmen en 8., de mas de 700 pginas, de buena impresion y escelente papel. Se vende 24 rs. en Madrid y 28 en provincias, franco de porte. HIRSCHEL. Guia del Mdico homepata la cabecera del enfermo y repertorio de teraputica homeoptica. Traducida del aleman al francs por el Dr. Leon Simon, hijo, y de este al espaol, por D. Silverio Rodriguez Lopez. Madrid, 1859. Un tomo en 12., 16 rs. en Madrid y 18 en provincias, franco de porte. JAHR. Nuevo manual de Medicina homeoptica. _Primera parte_: Manual de materia mdica, Resmen de los principales efectos de los medicamentos homeopticos, con indicacion de las observaciones clnicas. _Segunda parte_: Repertorio teraputico sintomatolgico, tablas alfabticas de los principales sntomas de los medicamentos homeopticos con avisos clnicos; traducido del francs al castellano de la ltima edicion, por D. Silverio Rodriguez Lopez, mdico homepata. _Segunda edicion_ espaola. Madrid, 1858. 4 tomos en 8., 80 rs. en Madrid y 96 en provincias, franco de porte. JAHR. Tratamiento homeoptico curativo y preservativo del Clera: obra til todas las familias, puesta en espaol bajo la direccion del Dr. D. Juan Sanllehy. 1853. En 8., 4 rs. en Madrid y 5 en prov., franco de porte. JAHR. Nociones elementales acerca de la Homeopata y del modo de practicarla, con algunos de los mas importantes efectos de diez de los principales remedios homeopticos; dedicadas las personas de buena f que quieran convencerse esperimentalmente de la verdad de esta doctrina. Vertidas al castellano de la ltima edicion francesa, por los seores D. Toms Pellicer, mdico homepata, y D. J. Alvarez Peralta (de Puerto-Rico), escritor mdico, indivduos de la Sociedad Hahnemanniana matritense. Segunda edicion espaola. Madrid, 1854. Un tomo en 8., 8 rs. en Madrid y 9 en provincias, franco de porte. JAHR Y CATELLAN. Nueva Farmacopea homeoptica, Historia natural y preparacion de los medicamentos homeopticos, y Posologia, de la administracion de las dsis. _Segunda edicion_, revisada y considerablemente aumentada, con 135 figuras intercaladas en el testo; traducida al espaol por D. Silverio Rodriguez Lopez, mdico homepata. Madrid, 1860. Un tomo en 8., buena impresion, con 135 grabados. Precio: 30 rs. en Madrid y 34 en provincias, franco de porte. JAHR. Del tratamiento homeoptico de las Enfermedades de las mujeres; traducido del francs por D. Silverio Rodriguez Lopez, mdico homepata. Madrid, 1862. Un tomo en 8., 24 rs. en Madrid y 28 en provincias, franco de porte. LA BANDERA de la Homeopata de la Habana, peridico semanal y especial de la doctrina de Hahnemann. Habana, 1856. Un tomo en 4., 80 rs. en Madrid y 98 en provincias, franco de porte. LA HOMEOPATA simplificada, sea Aplicacion de doce remedios las enfermedades mas comunes; traducida del ingls por P. L. Madrid, 1861. En 18., 2 rs. en Madrid y 3 en provincias, franco de porte por el correo. MANUAL de Medicina homeoptica, alfabtico y nosolgicamente arreglado. Puede usarse como el Vade mecum de los mdicos, el compaero de los viajeros el mdico de la familia. Habana, 1855. Un tomo en 4., 41 rs. en Madrid y 46 en provincias, franco de porte. MATERIA mdica homeoptica. Patogenesia de los medicamentos llamados brasileos; publicacion del Instituto homeoptico de Rio-Janeiro; version castellana por ***. Madrid, 1859. Un tomo en 8. Precio: 20 rs. en Madrid y 24 en provincias, franco de porte. PELLICER. Instruccion metdica al alcance de toda clase de personas acerca del uso de los remedios homeopticos, preservativos y curativos del clera epidmico, conforme las ltimas observaciones, as nacionales como estranjeras, dedicada la Sociedad Hahnemanniana matritense. Madrid, 1855. Un folleto en 8., 4 rs. en Madrid y 6 en provincias, franco de porte. RAPOU. Preceptos higinicos para el tratamiento homeoptico de las enfermedades agudas y crnicas, y una instruccion sobre el modo de consultar un mdico ausente. Traducidos de la tercera edicion. Toledo, 1854. En 12., 3 rs. en Madrid y 4 en provincias, franco de porte. RAPOU. La Homeopata al alcance de todos. Traducida al castellano por el licenciado en medicina D. Jos Perez Valls. Zaragoza, 1849. Un folleto en 8., 5 rs. en Madrid y 7 en provincias, franco de porte. RAPOU. Lo que es la Homeopata. _Segunda edicion_, traducida por D. Manuel Pascual y Berzosa. Valladolid, 1860. En 8., 10 rs. en Madrid y 12 franco de porte por el correo. REQUIN. Anlisis crtico de la Homeopata. Madrid, 1851. En 18., 4 rs. RUOFF. Guia del Homepata, Tratamiento de mas de mil enfermedades. Madrid, 1846. Un tomo en 8., 20 rs. en Madrid y 24 en provincias, franco de porte. SIMON (HIJO). Tratado de las enfermedades venreas y su tratamiento homeoptico; traducido del francs al castellano, con autorizacion del autor, por un Doctor en medicina y ciruga. Madrid, 1861. Un tomo en 8. 26 rs. en Madrid y 30 en provincias, franco de porte. STRUCH. Medicina domstica homeoptica, arreglada para la isla de Cuba. _Secunda edicion._ Habana, 1857. En 18., 10 rs. en Madrid y 12 franco de porte por el correo. TESTE (A.). Sistematizacion prctica de la materia mdica homeoptica; vertida al castellano por D. Toms Pellicer, mdico homepata, y D. J. Alvarez Peralta (de Puerto-Rico), escritor mdico, indivduos de la Sociedad Hahnemanniana matritense. Madrid, 1855. Un tomo en 4., 2 rs. en Madrid y 36 en provincias, franco de porte. TESTE. Tratado homeoptico de las Enfermedades agudas y crnicas de los nios; traducido por D. Jos Mateu Garin, profesor de medicina. Valencia, 1850. Un tomo en 12., 18 rs. en Madrid y 20 en provincias, franco de porte. TESTE. Manual prctico del Magnetismo animal, Esposicion metdica de los procedimientos empleados para producir los fenmenos magnticos, y su aplicacion al estudio y al tratamiento de las enfermedades. Traducido y reformado por Mariano Cub y Soler, y Magin Pers y Ramona. Barcelona, 1845. Un tomo, 20 rs. en Madrid y 24 en provincias, franco de porte. * * * * * OBSERVACIONES PRCTICAS DE SAMUEL HAHNEMANN Y CLASIFICACION DE SUS INVESTIGACIONES SOBRE LAS PROPIEDADES CARACTERISTICAS DE LOS MEDICAMENTOS POR LUD. DE PARSEVAL DOCTOR EN MEDICINA DE LA FACULTAD DE PARIS. Traducidas al castellano POR D. JOSE PEREZ VALLS LICENCIADO EN MEDICINA, CONDECORADO CON LA CRUZ DE MRITO Y DISTINCION DE EPIDEMIAS, ETC. Esta obra, eminentemente prctica, como lo indica su ttulo, es indispensable todo mdico prctico, y tambien puede ser de mucho inters y hasta necesaria para toda persona que lejos del facultativo necesite cuidarse por s mismo hasta la llegada de este. Forma un bonito tomo de unas 368 pginas, buen papel, letra clara y esmerada impresion. Madrid, 1862. Un tomo en 8., 22 rs. en Madrid y 24 en provincias, franco de porte. CUB Y SOLER. La Frenologa y sus glorias: lecciones de frenologa ilustradas con 170 retratos autnticos y otros diseos. Barcelona, 1852-1857. Un tomo en 4., 120 rs. en Madrid y 128 en provincias, franco de porte. EL CRITERIO mdico. rgano oficial de la Sociedad Hahnemanniana matritense. Tomo III (XIV de la coleccion). Se publica los dias 10 y 25 de cada mes por cuadernos de 24 pginas de esmerada impresion y buen papel con su cubierta. _Precios de suscricion._ En Espaa y Portugal, 60 rs. al ao; en la Habana y Puerto-Rico, 90 rs. por un ao; en el estranjero y dems puntos de Ultramar, 120.--En Madrid se admiten suscriciones por trimestres, en provincias por semestres, en los dems puntos solo por un ao. * * * * * OBSERVACIONES PRCTICAS =DE SAMUEL HAHNEMANN= Y CLASIFICACION DE SUS INVESTIGACIONES SOBRE LAS PROPIEDADES CARACTERISTICAS DE LOS MEDICAMENTOS POR LUD. DE PARSEVAL Doctor en Medicina de la Facultad de Pars Traducidas al castellano POR D. JOSE PEREZ VALLS Licenciado en medicina, condecorado con la cruz de mrito y distincion de Epidemias, etc. Madrid, 1862. Un tomo en 12. Precio: 22 rs. en Madrid y 24 en provincias, franco de porte. =SIMON= (HIJO). _Tratado de las Enfermedades venreas_, y su tratamiento homeoptico; traducido del francs al castellano, con autorizacion del autor, por un Doctor en medicina y ciruga. Madrid, 1861. Un tomo en 8. Precio: 26 rs. en Madrid y 30 en provincias, franco de porte. =JAHR.= _Del Tratamiento homeoptico de las Enfermedades de las mujeres_; traducido del francs por D. Silverio Rodriguez Lopez, mdico homepata. Madrid, 1862. Un tomo en 8. Precio: reales en Madrid y 28 en provincias, franco de porte. =HARTMANN.= _Teraputica homeoptica de las Enfermedades de los nios_; traducida del aleman al francs, con notas, por el Dr. Leon Simon, hijo, y del francs al castellano bajo la direccion de D. Roman Fernandez del Ro, doctor en medicina y ciruga, etc. Madrid, 1853. Un tomo en 4., 24 rs. en Madrid y 28 en provincias, franco de porte. * * * * * Madrid: 1862.--Imp. de D. C. Bailly-Bailliere. NOTAS: [1] _Doctrine et traitement homoeopathique des maladies croniques._ Paris, 1846, t. II, p. 226. [2] _Guide de l'homeopathe_, 2. edic. Paris, 1851. [3] _Trait des maladies vnriennes_, en _Etudes de mdecine homoeopathique_. Paris, 1855, p. 217-254. [4] Vase la discusion recientemente suscitada en el seno de la Academia de medicina sobre esta cuestion. (_Bullet. de l'Acadmie de mdecine_, tomo XXV, p. 377 y siguientes). [5] _Doctrine et traitement homoeopathique des maladies croniques_, t. II, p. 304. [6] Beauvais; _Effets toxiques et pathogntiques de plusieurs mdicaments sur l'conomie animale dans l'tat de sant_. Paris, 1845, p. 96. [7] _Apparatus medicaminum_, Goetingue, 1796, t. V, p. 486. [8] Vase S. Hahnemann; _Trait des maladies vnriennes (Etudes de mdecine homoeopatique)_. Paris, 1855, t. I, p. 1-256. [9] Vase la importante obra que acaba de publicar Mr. el doctor Leon Simon (hijo): _Des maladies vnriennes et de leur traitement homoeopathique_. Paris, 1860. [10] _Trait de thrapeutique et de matire mdicale_, 6. edic. Paris, 1858. [11] _Pharmacopeia medici practici universalis._ Bruselas, 1803. [12] _Trait de matire mdicale._ Paris, 1834, 3 vol. en 8. [13] Bayle; _Bibliothque de thrapeutique_. Paris, 1850, t. II, p. 128. [14] Consltese Aubergier: _De la culture du pavot en France pour la recolte de l'opium_. (_Mmoire de l'Acadmie de mdecine_, t. XIX, p. 49 y sig.). [15] Vase la interesante discusion que ha dado lugar esta cuestion importante en la Academia de medicina. (_Bulletin de l'Acadmie de Medecine._ 1860, t. XXV, p. 246 y sig.). [16] _Manuel de thrapeutique homoeopathique_, trad. por el doctor Roth. Paris, 1846, en 12. [17] _Trait des maladies vnriennes._ Paris, 1817. [18] Perrussel, _La suette et le cholra, traits par l'homoeopathie._ Paris, 1856, en 8.. [19] Consltese Courhaut; _Trait de ergot de seigle et de ses effets sur l'conomie animale_. Chalons, 1827, en 8.--Espezel; _De la action hiposthenisante du seigle ergot_, 1844, en 8.--Levrat; _Recherches et observations sur l'emploi thrapeutique du seigle ergot_. Paris, 1852, en 8.--Millet; _Du seigle ergot_. Paris, 1854, en 4.--Payan; _Mmoire sur l'ergot du seigle_. Paris, 1841, en 8.--Un artculo importante de Bayle, _Bibliothque de thrapeutique_. Paris, 1835, t. III, p. 373 hasta la 557. [20] Beauvais; _Effets toxiques et pathogntiques de plusieurs mdicaments_. Paris, 1855, p. 179. [21] _Dict. gnral des eaux minerales._ Paris, 1860, t. II, p. 757. [22] _Journ. de la socit gallicane de mdecine homoeopathique_, 1859, t. IV, pg. 65. [23] _Doctrine et traitement homoepathique des maladies croniques._ Paris, 1846, t. III, p. 426. [24] _Doctrine et traitement homoeopathique des maladies chroniques._ Paris, 1846, t. III, p. 501. [25] _Dictionnaire universel de matire mdicale et de thrapeutique gnrale._ [26] Nysten; _Dictionnaire de mdecine, de chirurgie, de pharmacie, des sciences accessoires_. 11. edicion, revista y corregida por E. Littr y Ch. Robin. Paris, 1858, p. 1367. [27] _Ibidem_, p. 573. [28] _Etudes de mdecine homoeopathique_, Paris. 1855, 2. srie, en 8., pg. 153 y siguientes.--Vase tambien el importante captulo que le ha dedicado Beauvais. (_Efects toxiques et patogntiques de plusieurs mdicaments sur l'conomie animale._ Paris, 1845, p. 232 hasta la 325). End of the Project Gutenberg EBook of Tratado metdico y prctico de Materia Mdica y de Teraputica, by Alexis Espanet License: Share Alike