Produced by Chuck Greif, Adrian Mastronardi and the Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was produced from images generously made available by the Bibliothque nationale de France (BnF/Gallica) at http://gallica.bnf.fr) [Nota del transcriptor: Se conservaba la ortografa original de la obra] DIARIO DEL VIAGE AL RIO BERMEJO, POR FRAY FRANCISCO MORILLO, DEL ORDEN DE SAN FRANCISCO. =Primera Edicion.= BUENOS-AIRES. IMPRENTA DEL ESTADO. 1837. PROEMIO AL DIARIO DEL P. MORILLO. Lo que nunca pens hacer el poder colosal de Espaa durante su larga dominacion en el Nuevo Mundo, lo egecut un pobre religioso, que en su fragil canoa se lanz entre un enjambre de brbaros por una senda desconocida. Destinado egercer las funciones de capellan en la expedicion proyectada en 1780 para reconocer la posibilidad de navegar el Bermejo, el P. Morillo, cuja relacion publicamos ahora, carg con la responsabilidad, y usurp la gloria de esta empresa: y sin empearnos en justificar los arbitrios de que se vali para realizarla, nos corresponde exponer las ventajas que pueden sacarse de tan importante descubrimiento. Esta investigacion nos conduce examinar una opinion de Azara sobre los proyectos de colonizacion del Chaco, que declar, si no imposibles, almenos estriles en sus resultados:--opinion falsa, vertida en un momento de irritacion contra el gobernador Als y el obispo Cantillana que los patrocinaban. El crdito de este escritor ha bastado para hacer dudar de lo que nos parece evidente, ni se necesitan muchas pruebas para impugnarlo. Apoyaremos nuestras conjeturas en los hechos mas bvios, porque lo que mas importa es popularizar una idea provechosa. Antes de engolfarnos en estos clculos, sentimos la necesidad de presentar en bosquejo los tres ensayos de navegacion practicados hasta ahora en el rio Bermejo.--El mas antiguo es precisamente el que forma el objeto del presente diario. Empez el 17 de Noviembre, y se acab el 16 de Febrero, cuyos meses corresponden los de Junio, Julio y Agosto en el otro hemisferio, y por consiguiente la estacion mas clida del ao. De estos 92 dias hay que rebajar 67, pasados en las reducciones de San Bernardo el Vertiz, y de Lacangay; quedando apenas 25 dias tiles para el viage emprendido desde los arranques navegables del Bermejo hasta su desembocadura en el rio Paraguay. En este intrvalo recorri el P. Morillo la distancia de 352-1/2 leguas, mientras que el coronel Cornejo habia empleado 30 dias para sacar sus canoas del rio de Ledesma, y otros 34 para llegar poco mas all de las juntas del rio Colorado con el de Juju. En el diario que examinamos, esta distancia se halla distribuida del modo siguiente:-- _Leguas._ ________ 70. Desde las juntas del rio de Juju con el de Tarija[1], hasta los Caymanes. 146. Desde los Caymanes, hasta la reduccion de San Bernardo el Vertiz. 25. Desde San Bernardo, hasta la reduccion de Lacangay. 61-1/2. Desde Lacangay, hasta el Paso de los Guaycurs. 33. Desde el Paso de los Guaycurs, hasta el Salto de Is. 18. Desde el Salto de Is, hasta la confluencia del Bermejo con el Paraguay. ________ 353-1/2 [Nota 1: Este punto de reunion del Rio Grande de Jujuy con el de Tarija Bermejo, se llama _Juntas de San Francisco_, simplemente _las Juntas_. Dista cerca de 70 leguas de Tarija, 50 de Jujuy, y 16 de Oran. Nos valdremos en adelante del nombre de _Juntas_ para sealar este punto, que es tambien donde el Bermejo empieza ser navegable.] Las naciones, tribus, establecidas en ambas orillas, eran los Mataguayos hasta los Caymanes; los Matacos, los Chunupes, los Malbales, los Sinipes, los Atalales, y los Tobas, hasta Lacangay; y estos ltimos mesclados con los Mocobes, desde esta reduccion hasta el rio Paraguay. La profundidad del rio, que fu sondeado diariamente con el mayor esmero, era (donde menos) en las orillas 6 cuartas, y en el medio, de 3 hasta 9 varas; excepto en un solo parage donde quedaba reducida 2.-- El diario de Cornejo (cuyo viage empez el 9 de Julio, y se acab el 20 de Agosto de 1790) no est del todo conforme con estos detalles: en lo que mas discrepa es en las distancias; por ejemplo:-- _Segun Morillo._ ---- _Segun Cornejo._ __________ _________ Desde las Juntas, hasta el arroyo del Cayman 70 ---- 85-1/2 Desde este arroyo, hasta San Bernardo el Vertiz 146 ---- 112 Desde San Bernardo, hasta Lacangay 25 ---- 26 Desde Lacangay, hasta el Paso de los Guaycurs 60-1/2 ---- 88-1/4 Desde el Paso de los Guaycurs, hasta el Salto de Is 33 ---- 27-1/4 Desde el Salto de Is, hasta la confluencia del Bermejo con el rio Paraguay 18 ---- 26-3/4 __________ _________ Distancia total, desde las Juntas hasta la desembocadura del Bermejo en el rio Paraguay 352-1/2 ---- 366-1/4 ========== ========= La sonda, que forma la parte mas esencial del reconocimiento de Morillo, se halla confirmada por Cornejo en la introduccion de su diario, donde dice: "que por mucho que esplaye el rio no le falta canal, y en ella _tres varas_ de fondo."-- El ltimo esplorador del Bermejo ha sido el Sr. Soria, que tuvo la desgracia de caer en poder del Dictador del Paraguay en donde permaneci por espacio de cinco aos. El informe que public[2] al salir de su cautiverio, se funda en los pocos recuerdos que le quedaban de este viage, por haber sido despojado de sus papeles: la misma suerte cupo al Sr. Descalzi que lo acompaaba en clase de piloto. Los pormenores de esta empresa, en lo que toca al rio, pueden reducirse los siguientes.--La navegacion dur 59 dias, desde el 15 de Junio hasta el 12 de Agosto de 1826, estando el rio en estado de decrecencia, lo que debe atribuirse la lentitud del viage. El barco era plano, de dos proas, con 52 pies de quilla, 16 de manga, y 3-1/2 de puntal, medida de Pars. Calaba 22 pulgadas, y en ninguna parte tenian las aguas menos de 25 pulgadas, elevndolas las corrientes, donde menos, hasta 4 varas. Las lluvias empiezan en Octubre, y duran hasta fin de Marzo. Los rios crecen desde Noviembre hasta Marzo, y decrecen desde Abril hasta Octubre. Los meses de mayor caudal son Enero, Febrero, Marzo; y los de mas baja, Julio, Agosto y Setiembre, sin que deje el rio de ser navegable. Sus corrientes son mansas, y ni aun cerca del Salto de Is pueden decirse violentas. [Nota 2: _Informe del Comisionado de la Sociedad del rio Bermejo los Sres. Accionistas._ Buenos Aires, 1831, en 4.] Este ltimo trozo del Bermejo fu navegado tambien por el coronel Arias, acompaado del P. Morillo, que se le junt en Lacangay; y por consiguiente esta excursion debe considerarse como el complemento del viage de aquel religioso. Salieron de la reduccion de Lacangay el 9 de Febrero de 1781, y desembocaron al rio Paraguay el 16 del mismo mes; recorriendo en estos siete dias, ( mas bien seis, por haber empezado el viage las 4 de la tarde del primer dia, y concludose en el Bermejo al mediodia del ltimo) una distancia de 120-1/2 leguas, saber: _Leguas._ ________ De Lacangay al Paso de los Guaycurs 53-1/2 Del Paso de los Guaycurs al Salto de Is 49 Del Salto de Is la confluencia del Bermejo con el rio Paraguay 18 ________ 120-1/2 ======== La sonda vari desde nueve cuartas hasta nueve varas, y en la desembocadura del rio no alcanz su fondo. El nico tropiezo de esta navegacion fu el Salto de Is,--banco de greda, de 6 7 pies de elevacion perpendicular, formado en un punto donde se divide el rio al rededor de un islote de cerca de media cuadra de largo. Si, como nos parece probable, este obstculo debe su rigen la acumulacion sucesiva del sedimento de las aguas, producida por algun tronco atravesado en la canal, nada mas fcil que removerlo para dejar desembarazada en todas sus partes la navegacion del Bermejo: aunque no pueda decirse que el banco la estorbe, puesto que pasaron por encima de l, Morillo, Cornejo y Soria, y los dos ltimos, estando el rio en estado de decrecencia. Para que se cotejen las pocas, y la duracion respectiva de estos reconocimientos, las reasumiremos en la siguiente tablilla. EMPEZ. SE ACAB. DUR. _El viage de_ | | _Morillo_--el 17 de Noviembre de 1780|el 16 de Febrero de 1781 |25 dias | | tiles. _Cornejo_--el 9 de Julio de 1790 |el 20 de Agosto siguiente|42 ---- _Soria_--el 15 de Junio de 182[?] |el 12 de Agosto siguiente|58 ---- Resulta, pues, que de las tres navegaciones, (que son hasta ahora las nicas que se han emprendido en el rio Bermejo) la mas rpida fu la primera, y la mas lenta la ltima, guardando un rden inverso del que suele presentar esta clase de empresas. En todos los diarios se pondera la extension de los campos, la feracidad del suelo, y el aspecto pintoresco de las vegas, sombreadas de una variedad de rboles, tan lozanos como corpulentos. Los cedros, los vinales, los lapachos, los algarrobos, etc. ostentan dimensiones colosales, y cuentan siglos, de existencia. Las tribus litorales son agrestes, pero no feroces, y ninguna de ellas se ha resistido al deseo de colonizarlos. El mal exito de estos ensayos debe buscarse en otras causas, y algunas de ellas hemos indicado en nuestros precedentes articulos. Es prueba del ndole dcil de estos indgenas, la facilidad con que se prestaron las insinuaciones de Matorras, los planes de Arias, al trnsito de todos los que han explorado el Bermejo, mal escoltados y sin influjo en los gefes de estas tribus. Cornejo pas con 32 individuos, Soria con 21, y el P. Morillo con 4, incluso su _pagecillo_. En el _Informe los accionistas_, etc.[3] se hace mencion de un viage de Azara al Bermejo:--viage, del que no se halla vestigio alguno en sus obras, y tampoco en los papeles inditos que dej en manos de su amigo Cervio, y que forman ahora parte de nuestra coleccion. La poca exactitud con que habla el Sr. Soria de los que le precedieron en su navegacion, y la omision muy notable que en la resea histrica hace del viage del P. Morillo, nos inducen dudar del que atribuye Azara. No seria estrao que hubiese equivocado las 20 leguas andadas por este marino en el Pilcomayo, con las que supone haya navegado en el rio adyacente. Sea de esto lo que fuere, nada agregaria este hecho los que hemos alegado para demostrar la posibilidad de navegar el Bermejo; y en cuanto su conveniencia, procuraremos dar nuestros argumentos toda la fuerza de una verdad demostrada. [Nota 3: Pg. 6.] Dos grandes caminos cruzan el territorio argentino: el uno sirve las comunicaciones mercantiles de Buenos Aires con las provincias de San Luis, Mendoza, y la repblica de Chile: el otro, para las que la misma ciudad mantiene con Crdoba, Santiago, Tucuman, Salta, y Jujuy, cuya prolongacion conduce las provincias del Alto Per, Bolivia. El primero cuenta 319-1/2 leguas de extension hasta Mendoza, ademas de otras 104 para pasar de esta ciudad la de Santiago de Chile por el desastroso paso de Uspallata en la Cordillera: y el segundo, abraza una extension de 528 leguas, hasta Laquiaca, que en esta direccion marca el punto de contacto de la Repblica Argentina con la Boliviana. Esta ltima distancia se subdivide en el modo siguiente: De Buenos Aires Crdoba 192 -- Crdoba Santiago del Estero 130 -- Santiago Tucuman 40 -- Tucuman Salta 89 -- Salta Jujuy 18 -- Jujuy Laquiaca 59 ______ 528 leguas. ====== Veintinueve leguas antes de llegar Laquiaca, saliendo de Jujuy para el Per, se halla Humahuaca, que segun Cornejo, dista 22 leguas de las juntas del rio de Jujuy con el de Tarija, donde ambos rios, con el nombre de _Bermejo_, empiezan ser navegables. Las Provincias Argentinas no tienen mas medios de conduccion que los carros, de los que hay grandes talleres en Tucuman; y pesar de la buena calidad de las maderas que se emplean en esta clase de obras, asi como de su fuerte construccion, no duran arriba de dos aos, por la aspereza de los caminos, y la accion alternativa del sol y de las lluvias, que quedan expuestos continuamente. Puede sentarse que en este bienio una carreta hace cuatro veces el camino de Buenos Aires Salta, (dos de ida y dos de vuelta, lo que llaman en el pais _dos viages redondos_). No todos los meses del ao son propsito para estos viages, aunque ninguno est exceptuado para emprenderlos. Los troperos prefieren salir de Salta en el mes de Abril, Mayo, en que disminuyen los arroyos y las caadas, y evitan hacerlo en los de Julio, Agosto, Setiembre y Octubre, por la suma escasez de aguas y pastos. Es muy notable que no sigan la misma regla en su regreso: por que el tiempo que consideran mas propsito para cargar en Buenos Aires, es desde Abril hasta mediados de Noviembre. Talvez se explique esta anomalia por la necesidad de aprovechar el tiempo y de no aumentar los gastos de cada viage _redondo_, como sucederia si se tuviese que aguardar en Buenos Aires los meses mas favorables. Estas expediciones suelen hacerse en _tropas_ de 14 carretas, cuyo nmero adoptaremos por base de nuestros clculos. El precio ordinario de una carreta, comprada en Tucuman, es de 50 pesos[4], y por consiguiente el costo total de las 14 carretas ser de 700 pesos, las que, segun digimos, quedan inutilizadas al cabo de dos viajes _redondos_: y por consiguiente cargaremos cada uno de ellos la mitad, $350 El viage de Salta Buenos Aires se hace con tres _mudas_ de bueyes. La 1. de 100 animales, de Salta Tucuman; la 2. de 130, de Tucuman los arroyos de Buenos Aires; y la 3. de 84, de los arroyos la capital. La segunda de estas _mudas_ suele ser propiedad del tropero, y cuesta su dueo 910 pesos, razn de 7 pesos cada buey: cuyo interes, al 1-1/2 por ciento al mes, suman en cada ao 163 6 Los dems bueyes los obtiene, fletndolos al precio de 2 pesos cada uno; y por consiguiente, por los 184 que le faltan, tendr que desembolsar 368 pesos para llegar Buenos Aires, y otros tantos para volver Salta, total en cada viage redondo 736 Entre animales extraviados muertos, y el salario de los peones para devolver los que quedan sus respectivos dueos, debe calcularse, cuando menos, un quebranto de 500 Salario de 21 sirvientes, incluso el capataz 1,210 Importe de 60 reses para su manutencion durante un viage _redondo_ 300 Derechos de peages, pasaportes, etc. 266 ________ $3,525 6 ======== [Nota 4: Todos los gastos estan regulados en pesos fuertes, de 20 reales de vellon cada uno.] [Nota 5: El flete de 14 carretas de Buenos Aires Salta, inclusos los derechos de trnsito, es 2,800 pesos, y 2,100, la vuelta.--Importe de los fletes de un viage _redondo_ 4,900.] En el viage de Salta Buenos Aires se emplean de 80 90 dias, y algo menos en la vuelta. Sin embargo, las paradas, las _invernadas_, los descansos, absorven otros seis siete meses: asi es que en ltimo resultado se tiene que invertir un ao entero en cada viage redondo, cuyos beneficios para el tropero, pesar de ser muy subidos los fletes[5], no corresponden ni sus erogaciones, ni sus afanes. Agregense las dificultades que ofrecen en estos viages, el paso de infinitos arroyos, las averias que ocasionan, y veces los peligros que presentan, y se convendr en la necesidad de arbitrar medios de conduccion mas prontos y menos costosos. No es posible calcular con la misma precision los trasportes por agua, por ser insuficientes los datos que nos han transmitido los navegadores del Bermejo. Ninguno de estos reconocimientos lleva el carcter de cientfico, y vano seria buscar en ellos los elementos necesarios para determinar el estado normal del rio, las causas y los efectos de sus alteraciones, la fuerza de las corrientes, los vientos peridicos dominantes, los auxilios obstculos que presentan la navegacion; siendo hasta problemtica la verdadera profundidad de las aguas, que Morillo y Cornejo regulan, cuando menos, en 3 varas, mientras que Soria y Descalzi la reducen de 20 25 pulgadas. En la imposibilidad de verificar estos clculos, nos vemos obligados preferir los mas desfavorables, aunque dudamos de su exactitud: y por consiguiente los barcos de 8,000 arroba, que los primeros exploradores del Bermejo consideraron propsito para esta navegacion, substituiremos las balandras de 25 26 toneladas, que necesitan menos fondo que el indicado por Soria. Talvez convendria adoptar el principio, recien admitido en Francia por la _Compaia general de la navegacion de los rios_, etc., de aplicar los trasportes maritimos las fuerzas locomotivas de los terrestres; estableciendo convoyes, _tropas_ de barcos, como las hay de carretas, y poniendo al remolque de un buque de vapor muchos otros de carga, del mismo modo que un carro de vapor arrastra los _waggons_ en los carriles de fierro. De este modo se obtendria un grande ahorro en los gastos, y podrian reducirse notablemente las dimensiones de los barcos. Pero, aun cuando tuviesemos que circunscribirnos los medios ordinarios de conduccion, siendo susceptibles los barcos (en nuestra hiptesis de ser de 25 26 toneladas) de recibir la carga de 14 carretas,[6] resultar que el flete de una balandra deberia subir 3,525 pesos 6 rs. metlico, para igualar el de una tropa de carretas, lo que no necesita demostracion para probar que es imposible. [Nota 6: Cada 80 arrobas componen una tonelada, y por consiguiente un barco de 26 toneladas admitir 2,080 arrobas, carga casi igual la que recibe una tropa de 14 carretas.] El costo principal de un barco de 25 toneladas, es de 4,500 pesos, al que no daremos mas duracion que 15 aos, en los cuales se necesitarn otros 400 pesos anuales para conservarlo en buen estado de servicio. Gastar pues el empresario de un barco, cada ao: Interes de los 4,500 pesos invertidos en la compra del barco, al 1-1/2 por ciento al mes 810 Gastos de manutencion del barco 400 Salario, y vveres de la tripulacion[7] 1,500 Derechos de peages, pasaportes, etc., para dos viages (suponindolos iguales los que paga un tropero) 532 __________ 3,242 Los que multiplicados por 15 __________ Dan un total de 48,630 ========== Mientras el tropero, en el mismo periodo, tendr que desembolsar cada ano 3,525 6 Los que multiplicados por 15 __________ Dan un total de 52,886 2 ========== [Nota 7: Sueldo del patron 300 al ao -- del prctico 300 -- de 4 marineros 480 -- provisiones 500 _____ Por cada dos viages 1,580 ===== ] Pero con esto har 15 viages redondos, cuando al otro realizar 30. Y no solo se conseguir mas actividad en las transacciones mercantiles, lo que es de suma importancia en un pais donde el interes del dinero es tan alto, sino que se evitarn las averias tan frecuentes como perjudiciales en el actual sistema de conduccion. Si no nos retrajese el temor de fastidiar con detalles minuciosos los que solo se fijan en los resultados, probariamos que en esta larga y penosa travesia de Buenos Aires Salta, casi no hay paso que no sea un tropiezo. Sin poner en cuenta los temporales, los huracanes, las _polvaderas_ por un lado, la falta de agua, de abrigo y de recursos por otro, son imponderables las dificultades que presenta el vado de los infinitos arroyos y caadas que inundan todo el camino; sobre todo el de los rios de Santiago, del rio Pasage, del Tercero de Crdoba en el verano, de los arroyos de Buenos Aires en el invierno. Hay caadas que no pueden transitarse en un dia, y en que los animales tienen que trasnochar, hundidos en el agua hasta el vientre. Cuando el viage es feliz se descargan dos veces las carretas en la provincia de Santiago, una tercera vez en Tucuman, y muy pocas son las tropas que llegan su destino sin que se le vuelque algun carro, cuyos accidentes, ordinarios fortuitos, ocasionan crecidos gastos, trabajos y quebrantos. Pero de qu serviria ponderar mas los inconvenientes de los transportes terrestres, cuando son palpables las ventajas que ofrecen los martimos? Los comprenderemos en pocos renglones para hacerlas mas evidentes. Un tropero gasta 52,886 pesos 2 rs. para hacer 15 viages _redondos_ de Buenos Aires Salta; _y_ un barquero, 48,630 para duplicarlos: en otros trminos, la conduccion de 2,100 arrobas costar ---- en carretas 3,525 ---- en barco, la mitad de 3,242, 1,621 Lo que importa un ahorro de mas de la mitad en los fletes. Pero estos clculos por demasiado rigurosos son inexactos. Ninguna reduccion puede hacerse en los gastos de una tropa de carretas, mientras que todo es susceptible de economia en un barco. Su capacidad, por el nuevo sistema de construccion adoptado en esta clase de embarcaciones, puede ser casi doble; y con el auxilio del vapor los seis meses que hemos asignado cada viage redondo, talvez alcancen emprender tres. La vida de un barco es tambien mas larga que la que le hemos supuesto, sobre todo si se emplean, (como es natural) en su construccion las exquisitas maderas de Corrientes, del Paraguay. Queda por ltimo el casco del que puede sacarse una tercera parte de su costo en su mayor deterioro. De esta empresa pende en gran parte el porvenir de estas provincias. El primer buque que descargue la vista de las serranias de Centa, producir un cambio total en las relaciones mercantiles de esta parte del globo. La facilidad de extraer del corazon del Per los ricos productos que abriga, fecundizar muchos grmenes de prosperidad, desatendidos ignorados; la civilizacion se difundir con la industria, y una y otra mejorarn la suerte de tantos pueblos sumidos aun en su primitiva barbarie. El aislamiento en que yacen es un obstculo insuperable sus progresos. Los Abipoues, los Tobas, los Chiriguanos, los Juracares, vagan ahora, como vagaban en los primeros aos de la conquista, por los hermosos campos que se desplegan desde las orillas del Paran, hasta las fuentes del Mamor y del Guapay. Insensibles los encantos de la naturaleza, se arrastran tristemente por aquellas soledades, que solo aguardan la mano del hombre inteligente para convertirse en una mansion deliciosa. Cuando esto suceda, se preguntar, Quien fu el audaz argonauta que surc primero las aguas del Bermejo? Qu fruto recogi de sus trabajos? y dnde est el monumento que se levant su memoria...? Hemos interrogado varios contemporaneos del P. Morillo, y todos los datos que nos ha sido posible adquirir acerca de su persona se reducen los siguientes. Naci en el reino de Andalucia, y visti temprano el hbito de los Recoletos. Movido del deseo de emplearse en la conversion de los infieles, pas Amrica, donde lleg ser prelado de su rden en la provincia de Salta. La parte que tom en la expedicion del Coronel Cornejo aparece en su diario, y por mas fundadas que sean las quejas de este gefe, no bastan arrebatarle la gloria de un importante descubrimiento. La enemistad de un rival poderoso le oblig separarse de sus hermanos de Salta, y fue buscar un asilo Montevideo, donde acab su vida en el claustro al rayar de la presente centuria. Si algun pensamiento mundano se mezcl las ltimas efusiones de su corazon religioso, el recuerdo de la navegacion del Bermejo debi llenarlo de esperanzas, y arrancarle el grito consolador de _Non omnis moriar_............ =PEDRO DE ANGELES.= _Buenos Aires, Julio de 1838._ DIARIO DE MORILLO. El ao del Seor de 1780 de la era vulgar, sal con el capitan subalterno, D. Adrian Cornejo, del nuevo astillero del Rio de Ledesma, distante de la ciudad de Salta 38 leguas, y de la de Jujuy 26, en compaia de 20 individuos, que era el nmero de esta fluvial tripulacion: en un barco de ocho varas de quilla y dos canoas; siendo nuestra derrota hasta la ciudad de Corrientes, descubriendo este camino hasta hoy no descubierto. Dicha expedicion era costo; y costas del referido Cornejo, por haberlo as prometido al Soberano, salvo mi su Capellan, que venia sin pr alguno. Salimos, pues, del astillero citado, medio acabar el barco, y caminando por dicho Rio de Ledesma, por espacio de treinta dias, avanzamos tan solo tres leguas de camino por lo pobre de sus aguas, igual pobreza de peones. El 4 de Setiembre llegamos al Rio de Jujuy, cuyo curso gira de S. N, en el que se incorpora dicho Rio de Ledesma: siendo su nacimiento de una sierra as llamada, la parte del poniente; y sus mrgenes la parte del S, distante dos leguas, se halla una reduccion llamada _San Ignacio de Tobas_, cargo de los religiosos de mi orden; y un presidio llamado _San Bernardo_: y la parte del N, en distancia de una legua, se halla el Fuerte de Nuestra Seora del Rosario de Ledesma, construidos uno y otro en la jurisdiccion de Jujuy. Caminando las 6 leguas, llegamos las juntas del Rio de Ocloyas, habiendo caminado tres dias para avanzar dichas 6 leguas; y el dia 7 de Setiembre lleg Cornejo dichas juntas. A la sazon me hallaba yo en este sitio la expectativa de dicha embarcacion, y al cuidado de los vveres que aqu estaban: y el mismo dia de su arrivo se bendigeron por m el barco y canoas: y cargando los mantenimientos, avis el prctico Guzman, de nacion paraguayo, ser cortos, y el camino dilatado: lo que respondi el capitan Comandante, _que en la entrada que habia hecho Pizarro su gente se habia mantenido con perros: que en Lacangay le proveeria el Comandante General Arias_. Este Rio de Ocloyas es de mas aguas que el de Ledesma: debe su origen al famoso Cerro de Calilegua, que est la parte del poniente, y su curso va al naciente. El 8 de Setiembre, la una de la tarde, salimos de la incorporacion de este rio con el de Jujuy; y navegando por este, al cuarto de legua se encall el barco, y fu preciso sacar la carga y parar hasta el siguiente dia. El 9, como las once del dia, se puso el barco en franquia, y caminando aquel dia y tres mas. El 13 llegamos las juntas del Rio de Sora, observando en nuestro Rio de Jujuy continuas vueltas de poniente oriente; y en sus riberas sauzales y cejas de montes de pacares, cedros, lapachos, &a. Este Rio de Sora se hace famoso por sus aguas; son gustosas y saluberrimas, mas de ser tan delgadas y esquilmadas. Nace este, como el antecedente, del Cerro de Calilegua, y dista ocho leguas de las antecedentes juntas, las que caminamos en cinco dias. Aqu paramos hasta el dia 16, y en este parage se calafate parte del barco, y se le puso techo de palos de sauces y cueros. Dista el Rio de Sora del de Ocloyas, por tierra, 4 leguas. Tiene el Rio de Sora su ingreso al oriente en el de Jujuy. El 17, como las once del dia, salimos de las juntas de Sora, y caminando este con cinco dias mas, y encontrando dilatadas playas el 23, llegamos al rio que llaman _de las Piedras_: habiendo observado en estas mrgenes pasadas los mismos caaverales, sauzales y montes, que antes se han notado en los demas rios, y sus riberas mucha palizada, que arrebata en tiempo de sus crecientes, distando estas juntas de las pasadas 13 leguas. Hasta aqu ha tenido de sonda el Rio de Jujuy, (que es el de nuestra navegacion) media vara de agua, siendo sus playas continuadas. Debe este Rio de las Piedras sus caudales al citado Cerro de Calilegua: dista del de Sora 7 leguas por tierra. El 24 salimos de estas juntas de nuestro rio. El 27 llegamos al Rio Seco: no tributa este anuales pechos al de Jujuy, porque siendo sus arenales excesivos por donde pasa, convierte sus aguas en propia substancia, dando mrito llamarle _Seco_, pues solo pecha en tiempo de crecientes; debiendo su origen al ya citado Cerro de Calilegua. Dista este rio 9 leguas por agua del de las Piedras, y cinco por tierra. A la entra de este rio con el de Jujuy, la parte del poniente, observamos una barranca de tierra gredosa y colorada, de altura de 16 varas, y de longitud de media cuadra. En las mrgenes de nuestro rio se hallan famosas cejas de montes de todas maderas: continan sus playas, y la sonda de estas poco mas de media vara. El 27, saliendo de esta jornada, y siguiendo nuestro rio, el dos de Octubre llegamos al rio que llaman _Colorado_. Debe este su ser al expresado Cerro de Calilegua, y al tributar este aguas al de Jujuy, forma una grande laguna al lado del poniente. Tiene sus riberas gran copia de maderas que arrebata el rio en sus crecientes: es este rio muy pantanoso, y con dificultad lo pasan caballo en sus pasos. Su sonda en la entrada tiene poco mas de cuarta de agua, y esta es encarnada como sangre: dista esta junta de la antecedente 8 leguas por agua, y por tierra 5. En estas juntas paramos dia 3 y 4, sin haber podido aventurar mas camino que dos cuadras, pues la sonda de sus playas no llegaba cuarta de agua. Esta noche determin el Capitan comandante, que fuese uno reconocer la distancia que habia al Rio de Tarija, y las playas del nuestro de Jujuy; y ofrecindome yo esta empresa, y pidindole me diese alguna regalia para gratificar los indios que encontrase, respondiome: _no traia mas que plvora y balas_. Y hacindole presente ser preciso el cebo del regalo para sosegar los indios, respondi: _que si los demas entraban en sus conquistas con regalos, l no_. El 5, como las ocho de la maana, sal con el prctico Francisco Miguel Guzman, en una pequea canoa, quedando en este lugar dicho Capitan comandante, con nimo de caminar paulatinamente, y siguiendo aguas abajo el Rio de Jujuy: las nueve de la noche llegu las juntas del Rio de Tarija, con distancia de 12 leguas de donde dej el barco. El 6, habiendo reconocido las juntas de dichos rios, camin dos leguas mas abajo, ya incorporados, reconociendo sus playas, y en estas tenian de sonda seis cuartas; y en los demas, de cuatro y cinco varas. Regres buscar mi expedicion, rio arriba de Jujuy, y paramos entre unos sauzales hacer noche. El 7, las cinco de la tarde, llegu donde estaba el barco, que solo habia caminado una legua escasa. A mi llegada, con las nuevas favorables que d de ser el rio navegable desde las juntas con el de Tarija, se hizo una salva. Dijo el prctico Guzman al Capitan que de all en adelante, hasta llegar las juntas del Rio Tarija, por causa de sus playas, gastaria cerca de un mes: que ya no habia mas que una petaca de bizcocho y otras dos menos de media, y de charque muy poco: que el camino era dilatado, que precisaba proveerse de comida, porque en adelante no habia esperanzas de hallar auxilios, y que le avisaba esto, porque era de su obligacion. Impuesto de todo el Capitan comandante, con consejo de los demas, determin mandar letra al capitan del real Presidio de Centa, D. Rafael Arias, para que le diese socorro. No sabimos de cierto donde caia dicho presidio; y hacindome cargo de la presente necesidad, me ofrec practicar esta diligencia: y el dia 8, al romper el sol, sal en una canoita en compaia de dicho prctico y un muchacho llamado Quinteros. Tir con estos rio abajo, buscando las juntas del Rio de Tarija, para que por l me pudiese conducir rio arriba mi destino. El 9 llegamos al Rio de Tarija como las once del dia, y caminando rio arriba, observamos su entrada tener la parte del N una sierra alta. A la legua otra sierra al lado del S, una y otra montuosas; y por el medio de ellas corre este rio. Se registran una y otra mrgen cuantiosas maderas de nogales, laureles, cedros, quina-quina, pacares, lapachos, &a. La sonda de este dia, de cinco cuartas en lo menos, y lo restante de tres varas, salvo una canal de tres cuartas su sonda: aqu paramos en un recodo la parte del S, habiendo caminado este dia 5 leguas. El 10 salimos de este parage, y caminando hcia el poniente, d el rio dilatadas vueltas de N S, y la parte de este le entra un rio llamado _Santa Cruz_, que debe su origen al dicho Cerro de Calilegua. Hllense en medio de este rio unas piedras pmez: divdese el rio en dos brazos, uno la parte del S, y este tiene de dichas piedras; su sonda, de mas de dos varas, y otro la parte del N, que fu por donde pasamos; su sonda tres cuartas de agua. Hllanse diferentes piedras en medio del rio, pero dan seguro paso. Al ponerse el sol paramos en una de estas piedras, junto una barranca que est al lado del N: caminamos este dia 6 leguas. Su sonda, de mas de tres varas, salvo las dichas canales: tiene el rio barrancas altas y maderas de las ya dichas. El 11 caminamos al salir el sol: reconocimos bojeaba el rio con mucha variedad, y tenia en sus mrgenes barrancas tan eminentes que pasaban de treinta varias de altura; y la legua encontramos una rpida canal que entraba por el N, y traia piedras menudas. Su sonda, de cuatro cuartas; y la parte del S est una vistosa isleta, llena de rboles y laureles y otros rboles: tenia esta isleta como una legua de largo. Observamos ser tanta la copia de tigres este dia, que de cinco y de seis paseaban las riberas. Se encuentra en medio del rio una piedra pmez, de altura de dos varas, y de longitud doce, y de ancho dos y media varas; dividiendo el rio en dos brazos: el del S con menos agua, y el del N con tres varas de agua. Caminabamos escasos de comida, por habersenos mojado la plvora, que la caza era nuestro alimento; y sin saber como, de lo alto de una barranca cay, al pasar, al rio una cierva, y atracando la canoa, la tomamos viva, sin mas lesion que estar desquijarada, quiz de la caida. Acordme con este prodigio, de la promesa de mi Serfico Patriarca, y le rend las gracias con el _Te-Deum_ al Supremo Proveedor de todas las cosas. Paramos este dia puestas del sol, al lado del S, junto unas saucerias; y la sonda de este dia, salvo las canales, fu de mas de tres varas. Anduvimos 5 leguas. El 12, al salir el sol, seguimos nuestra navegacion: la legua encontramos una canal; la sonda de vara. Hace aqu una vistosa isla de monte al S y N: aqu se divide el rio en dos brazos; el del S es de mas aguas. Observamos una barranca que mira al poniente, de desmedida altura; su cimiento de piedra pmez: aqu paramos. La sonda de tres varas; salvo las expresadas canales. Anduvimos este dia tres leguas, por haber parado mediodia. El 13 caminamos al salir el sol, y poco par, por haber enfermado, y me mantuve el 14. El 15 camin las diez del dia: la legua se halla una canal, con sonda de menos de vara: sigue una encumbrada barranca al lado del N, como de una legua. Hace una isla de famosa arboleda, de largo media legua: d aqu el rio una vuelta al S de legua; vuelve al N, que es su giro. Hace el rio dos brazos, y en medio forma una isla de nogales; el del lado del N es de mas agua. Vuelve la legua dividirse en dos brazos; el del N de mas agua: su sonda dos varas; y lo demas de este dia, salvo la expresada canal, de tres varas. Anduvimos este dia 4 leguas. El 16, salimos al salir el sol: d el rio vueltas de N S, y al poniente una y otra mrgen hay elevadas barrancas con algunas cuevas, criaderos de tigres; y los hay con tal abundancia, que los veiamos de cinco y seis, pero sin hacer dao. A la parte del N vimos una indiada; vino uno de ellos la canoa, y djome ser chiriguano. Los demas con la novedad se quedaron admirados: dironme paso. A la media legua se divide el rio en tres brazos: el del medio es de mas agua, pues tiene cinco cuartas: aqu hace una dilatada playa, y aqu finalizan las dos sierras de N S. A la media legua, puestas del sol, llegamos al Rio de Centa, que hasta este parage llaman _Grande_ al Rio de Tarija. El Rio de Tarija corre del N: pasa por una elevada sierra, y es su curso muy despeado hasta incorporarse al de Centa, que viene del poniente, quien contribuyen sus aguas los rios de San Andres, San Ignacio Iruya, cuyas vertientes vienen del Per, y juntos componen el de Centa, as llamado: porque antes de llegar al frondoso Valle de Centa se llama de _San Andres_; y aqu pierde el nombre este, y toma el de Centa, en cuyas mrgenes est construido un fuerte y reduccion de vistosa fabrica, que el ao de 1779 hizo el Seor D. Andres Mestre, actual Gobernador y Capitan General de la provincia del Tucuman: tiene este fuerte 40 plazas. La reduccion es de indios Mataguayos y Orejones, que estan al cargo de religiosos de mi rden. Y caminando rio arriba de Centa, sin saber donde estaba dicho fuerte y reduccion, la media legua encontr una senda. Aqu atamos la canoa, y sal pi con el prctico reconocer terreno: poco encontramos con un paso del rio y lo pas desnudo; poco encontramos con otro paso hice lo mismo; y al otro paso me qued dormir esta noche. El 17 al amanecer rogule al prctico Guzman fuera ver si encontraba dicho fuerte, y que me trajse caballo para conducirme, pues me hallaba algo enfermo. Sali en dicha solicitud, y las ocho de la maana trajronme caballos dos partidarios, y la legua de camino llegu dicho fuerte, que dista de las juntas del Rio de Tarija con el de Centa dos leguas. Entregu mi llegada dicho capitan la carta de mi comision, y enterado de ella, dijo: que dicha carta contenia condujose seis reses vivas al mismo sitio donde estaba el barco; y no pudiendo verificar esta remesa, respondi en carta dicho capitan no podia ser por causa de los montes. Que en aquel fuerte daria las que necesitase, pues estaba pronto al socorro, como obra de servicio del Rey su Seor; pues conducirlas donde ordenaba no era posible. Esta carta, con otra que yo escrib, remit mi Capitan comandante, en la que le decia, que distaba su casa 50 leguas de este fuerte, que suspendiese el viage y se proveyese de manutenciones, que en doce dias le era fcil proveerse. Esta carta la entregu al prctico Guzman, y habiendo conchabado dos indios ladinos, acompaaron por tierra al dicho prctico, y por las seales que les dimos vinieron en conocimiento donde estaba el barco, y de su distancia, que serian 12 leguas. Salieron con las cartas las diez del dia: aquella tarde extendose un rumor entre los indios, que venian en el barco indios Tobas, sus contrarios: y armados unos 50 indios, fueron en alcance de dicho Guzman, al que no permitieron llegase al barco sin que primero ellos lo bombeasen, y registrasen qu gente venia en el barco: y habiendo visto no venian indios Tobas, lo condujeron al sitio del barco. El 18 lleg dicho Guzman donde estaba el barco, y habiendo tirado un tiro antes de llegar, viendo el acompaamiento de indios, los soldados de la expedicion se asustaron, caso por ser los primeros indios que habian visto. Entreg las cartas que llevaba; las ley dicho Capitan comandante, y leidas dijo dicho prctico, "caminemos, y mas que se quede el P. Capellan y la comitiva." A que respondi el prctico:--"yo no camino, no dar providencias de comida; pues ya no tiene mas que petaca y media de bizcocho: que dejase el barco, que l se quedaria custodindolo con dos peones, interin se proveia de todo lo necesario." Pasado tiempo escribi dos cartas, la una para el capitan de dicho fuerte, en que le pedia caballos y mulas para conducir al fuerte su gente y equipaje; y otra para m, en que me suplicaba intercediese con dicho capitan para que con brevedad las despachase: estas dos cartas las trajo dicho prctico. El 19 lleg al fuerte dicho prctico, y entregando la carta al capitan, sin aguardar mas oficios, despach con dos partidarios y dicho prctico las cabalgaduras que le pedia: y con ellas, puesto en camino dicho Capitan comandante y algunos de los suyos, lleg al presidio el dia 21, y su equipaje el 24, donde se mantuvo hasta el 26. Habl dicho Capitan comandante, animndole la secuela de nuestro fluvial viage, hacindole presente, qu dirian de nosotros en asunto de tanto honor. Que despachase Salta por comestibles; que sentia hubiese arrojado el barco y canoa sin dejar custodia alguna, que nos mantuviesemos en aquel fuerte. A lo que me respondi con bastante enfado; _que l sabia lo que debia de hacer_: por lo que, no pudindolo persuadir, busqu caballo y me vine al Fuerte de Ledesma, que dista 30 leguas del de Centa. El 29 lleg al Fuerte de Ledesma dicho Capitan comandante con sus hijos y el Asesor; y volvindole instar la secuela de nuestro viage, y hacerle cargo como habia dejado arrojado al prctico Guzman en el de Centa, y que habia fletado un caballo para venirse; que lo llamase, y se hiciese cargo que no encontraria otro prctico; que como no dejaba quienes custodiasen el barco?--- Respondome esto, "que ya habia gastado bastante, y que no se le habia olvidado lo que habia de hacer." A lo que respond, que tomaba el camino descubrir el rio, y cumplir con las rdenes de capellan y licencia de mis prelados. Fese este dia para su casa, y nos dej all m y al prctico. Reflexionando hallarme con despachos del Superior Gobierno, con patentes de mis Prelados regulares, y que costa de los reales erarios habia sido conducido de Europa estas Amricas el ao de 1771, con el objeto de emplearme en la conversion de infieles; y que me hallaba _ex-lege_, sin asignacion conventual, resolv por estos motivos el caminar, aviarme de lo preciso y seguir la navegacion iniciada, con el fin de reconocer los indios y descubrir si el Rio Bermejo era navegable; para que descubiertas y conocidas las naciones de sus orillas, pudiesen entrar misioneros apostlicos cultivar la copiosa mies de la via del Seor, y otras utilidades que pudiesen resultar favor del Rey, Nuestro Seor. Ayudme esta resolucion el ver al prctico Guzman determinado venir conmigo sin interes alguno, y al prctico D. Juan Nuez con el estipendio de 80 pesos, y D. Jos Parrilla europeo, y mi pajecillo: y habiendo suplicado unos amigos me habilitasen de avios y regalias para los indios, lo egecutaron con presteza, y hacindome una remesa de seis cargas, clavos y herramientas para hacer una canoa, llegu al Fuerte de Centa, y sacando certificacion del desistimiento de dicho Capitan comandante, de los oficiales de dicho fuerte, llegu el 15 de Noviembre de 1780 al mismo sitio, donde habia dicho Cornejo dejado el barco con mi gente, cargas y cuatro arrieros, con el fin de trabajar mi canoa: cuando hall la canoa que traia dicho Cornejo hacheada en un lado, y habindola compuesto, determin caminar en esta. A las cuatro de la tarde segu por el Rio de Jujuy, y poco trecho me salieron como unos 100 Mataguayos de la reduccion de Centa, y dndoles unas regalias me desped de ellos. D el rio vueltas de naciente poniente, y sus orillas pobladas de sauces y montes: habiendo andado 7 leguas, paramos entre unos sauces al lado del poniente. En estas 7 leguas se forman diversas playas, y sus sendas algunas de dos cuartas: en una fu preciso descargar la canoa. Hallamos en una canal unas piedras, que son las nicas que tiene este rio, de media vara de alto; estas estn al lado del naciente. Esta noche cay una fuerte tormenta de agua y viento, y me llev el sombrero que lo necesitaba: pero en recompensa dole al rio lo que le faltaba para darnos paso franco. El 16 salimos al ser de dia, y encontramos tres playas; su senda de tres cuartas: dejbanse ver por una y otra orilla vistosas cejas de montes con famosas maderas. A la parte del naciente salome una indiada de mas de 300 de toda chusma, de nacion Mataguaya, un ladino llambase _Mariano_. Exortles que abrazasen la F de Jesu-Cristo, ponderndoles las ventajas que lograban, y los males de que salian: que me respondi, queria reduccion en el parage llamado _Mayjol_, prximo de all: dles buenas esperanzas, y regalndoles tabaco, cuchillos, gualcas y ropas, segu mi camino. A las ocho del dia llegu al Rio de Tarija, que por el poniente se incorpora con el de Jujuy, que viene del S. En estas juntas hace una anchurosa playa el rio, que al lado del S est poblada de sauces y caaverales: al lado del N es monte alto: aqu se acaban los montes, y desde aqu se llama este rio el _Bermejo_, _Colorado_. Da el rio diversas vueltas de N S: divisamos entre unos sauces, al lado del N, un indio caballo, quien, para llamar los suyos, toc una corneta: y como no viniesen, se desapareci de nuestra vista, por mas que lo llamamos. Hay la parte del N una laguna grande. Anduvimos este dia por el Rio de Jujuy; 4 leguas, y por el Bermejo 7. Paramos puestas del sol: la sonda de este dia por la playa, seis cuartas, y lo restante de tres y cuatro varas; una y otra orilla todo es campo. El 17 salimos de esta jornada, caminamos 19 leguas hasta que paramos en un recodo, y en este espacio de navegacion observamos que nuestro rio d diversas vueltas y revueltas al S, N y O. A las 6 leguas de camino entra un rio llamado _Santa Rita_, _Mais Gordo_, que debe su nacimiento la Sierra del Alumbre, Santa Brbara. A las 2 leguas, dejando el rio su natural vereda, rompe por estrao giro, y caminando poco mas de legua, vuelve la madre natural. Hay diversas cejas de montes y campaas de una y otra banda. Al lado del N nos sali una indiada Mataguaya de unos 350, y entre ellos algunos Orejones; y habiendo practicado con ellos el mismo evanglico y piadoso oficio que con los pasados, instndoles se redujesen, todo era decir: _dme_, _Padre_. Dles taladro, cuchillos y gualcas, y me dieron paso franco: se arrojaron 6 indios de estos al rio, diciendo, no les habia dado ellos: regallos, y uno algo ladino se fu embarcado con nosotros como dos leguas. Al ponerse el sol, por la parte del N nos sali otra indiada Mataguaya, de unos 200 indios de toda chusmas: arrojronse al rio, y tomando la canoa la llevaron donde estaban. Repartles algunas cosas, y habiendo dado unas varas de ropa uno que al parecer era el que mas mandaba, le dije: _toma capitan_; y cuantos habia querian ser capitanes, porque les diese mas: dos de estos se vinieron embarcados con nosotros como una legua. La sonda de este dia en las playas, de mas de seis cuartas, y lo demas de tres varas: y habiendo parado de noche junto unos sauces al lado del S, v cenar mis cuatro convidados, y habiendo llovido esta noche, se valieron de la obscuridad para robarme mis gergas, unos calzones de un peon y otras cosas. El 18 salimos de aqu como las ocho del dia, y caminando como 4 leguas, entraba en nuestro rio, entre unos sauzales, otro por la parte del S con sonda de media vara, que dicen ser el _Dorado_, que debe sus vertientes al Cerro del Alumbre. De esta entrada, la media legua, el rio, dejando su antigua madre, se extraa hcia la parte del S por espacio de una legua, y vuelve su natural cajon. A la parte del N registramos una rancheria, en la que se dej ver un indio, y al vernos ech huir. Aqu topamos algunos _tilbes_ armados para pescar: su construccion es de palos parados, tejidos con juncos, y les dejan una puerta, y entra por ella el pescado, y cerrada la puerta le toman con abundancia. Encontramos la parte del N una laguna grande, cuyas aguas, aunque en pequea copia, se entran en el rio. A la parte del N encontramos cinco rancherias desiertas. Paramos esta noche en una pennsula: anduvimos este dia 15 leguas. La sonda en la playa es de seis cuartas; lo demas del rio, de mas de tres varas: sus mrgenes todo campos y sauzales. Bien anochecido, pasaron 10 indios de la banda del S la nuestra. Repartles algunas cosas: me dijeron que su ladino era _Amaya_, y contentos se despidieron. El 19 caminamos siguiendo nuestro rumbo al oriente, y de all corta distancia se divide el rio en dos brazos, que se juntan las dos cuadras. A la parte del S se halla una rancheria grande despoblada, que se supone ser de indios Mataguayos: la parte del N se incorpora un rio con el nuestro, que llaman unos de _San Antonio_, y otros de las _Conchas_, cuyo giro viene del N, y su nacimiento totalmente incgnito: en la entrada tiene de sonda media vara. A las 3 leguas de este rio, la parte del N, sali una indiada Mataguaya, de unos 200 de toda chusmas tenian lenguars en la lengua _quichua_, y por medio de mi paje exhortles la conversion de la F: y haciendo poco aprecio, solo aspiraban pedir tabaco y otros cosas. Regalles y quedaron contentos: mas unos 12 de estos, ocultndose entre los sauces, me siguieron dos leguas, y arrojronse la canoa. A este tiempo, salt de la banda del S, otra indiada de mas de 300 Matacos de toda chusma, y huyeron los 12 que me seguian. Son todos de una misma nacion, pero enemigos declarados los del S con los del N; y suelen decir los del S: _Mataco bueno_, _Mataguayo malo_, y al contrario los del N. Estaban todos bebidos, cayeron sobre la canoa, y apoderados de ella, nos llevaron donde estaba la chusma. Salt tierra, y preguntles: qu querian? que yo era su amigo, que los regalara, que no hiciesen dao los mios. Hablaban con enojo en su lengua, y al cabo de un buen rato dijo el ladino: _saca, Padre, mucho tabaco, bizcochos y cuchillos_. Dles con abundancia, y no hubiesen quedado contentos, si no hubiese dado algunos de los capitanes un sombrero y unas varas de ropa. De all, como la legua, sali otra indiada, como de unos 200 de toda chusma: practicaron la misma diligencia que los antecedentes, quisieron llevarselo todo: pero habiendo dado un capitan, que mandaba entre ellos, unas varas de ropa y seis cuchillos, los content el capitan con unas gualcas, charque y bizcochos que les d, y me dieron paso. A la media legua, la parte del S, topamos una rancheria las mrgenes del rio, que era de un indio ladino llamado _Francisco_: recibome este indio con mucho agrado, quien exhort acerca de su reduccion: hcele presente nuestra santa ley; y me dijo, que su hermano Estevan, y l con el indio Mariano, querian reduccion en _Mais Gordo_. Dles algunas cosas: serian de toda chusma poco mas de 100: paramos junto la misma ranchera. La sonda, de seis cuartas: anduvimos este dia, por las continuas paradas, 8 leguas; todo es campo en las mrgenes de este dia, con algunas cejas de monte. El 20 amaneci lloviendo con fuerte viento, mas por huir de los indios caminamos como una legua: y lloviendo como estaba, de la parte del N se arrojaron al rio, entre hombres y mugeres, mas de 200, que algunos estuvieron ya para ahogarse. Llegaron la canoa, y apoderados de ella, querian llevarlo todo: dles algunas cosas, y dejronme. Arrimme un recodo de la parte del N, donde pudimos refugiarnos del agua y del viento. Todo este dia par, iban y venian los indios, quienes les mostraba por su ladino las verdades de Jesu-Cristo, y las mentiras de Satans. Este dia D. Jos Parilla le di un accidente, que qued mas de una hora por muerto; y salimos poco despues por haberse aliviado dicho Parilla. Anduvimos una legua: la sonda de tres varas. El 21, saliendo al amanecer, la legua de camino encontramos una rancheria de 150 indios de toda chusma, al lado del N, que nos estaban aguardando dentro de unos sauces, y uno de ellos en voz alta, dijo: si _no hay tabaco, no hay caballo_. Comprendle el misterio, y atracando la canoa donde estaban, dndoles tabaco y otras cosas, par. A poco volvieron salir 6 indios, de los que ya dejbamos atras, diciendo, que ellos no les habia dado tabaco: volvles dar, y se fueron. Aqu el rio da vuelta la parte del N por espacio de dos leguas, y vuelve al naciente. A la parte del S sali una indiada Mataca: su ladino se llamaba _Luis_, quien antes conocia; pues este con su gente trabaj en Salta en el convento, estando yo de guardian; y de toda chusma habria 220. Tratles de su conversion, y me respondi que ya habia tratado con su amigo el Seor Arias. Regallos, y me regal dicho ladino un poco de miel: paramos junto unas rancherias la parte del S. Dijronme los indios que serian como unos 200 de toda chusma, que su ladino era _Lopez_, que vendria presto, (conocia este indio) y lo mand llamar. Anduvimos este dia 13 leguas: la sonda de mas de 6 cuartas en la playa, y lo demas de tres varas. Las orillas del rio en este dia son campos, sauzales y cejas de monte: dles estos indios bizcocho y carne para cenar. El 22 por la madrugada lleg el dicho ladino Lopez, hablle l y los suyos, exhortndolos que pidiesen reduccion, y me dijo, que l, con el hijo del difunto Jos Antonio, habian hablado al Seor Arias, cerca de reduccion. Preguntles donde estaba el Jos Antonio, y qu familia tenia: y me dijo, "ya lo has pasado, pues est dentro, en unas lagunas, y tiene mas de 200 indios". Regalles cuchillos, ropa, tabaco y otras cosas: dironme unos zapallos, y me desped de ellos. A la legua de camino, al lado del N de un bosque espeso de sauces, sali un indio: huy al vernos, y habiendo ido llamar sus compaeros, como la legua, nos sali una comitiva de indios, que serian 50, todos con armas. Pidironme tabaco; mas un viejo con desagrado daba voces en su lengua, y me quit de la mano el tabaco que tenia, como enfadado: dles otras cosas y se fueron. Da el rio muchas vueltas de N S por campos abiertos. A la parte del N salieron 12 indios con tu ladino: dles tabaco y bizcocho, y todo era preguntar donde parbamos aquella noche? Siguironnos, ocultndose trechos mas de dos leguas, y habiendo encontrado la parte del S dos indios de la rancheria de _Josengo_, les dije lo llamasen. Seguannos los del N, ocultndose veces, y habiendo llegado Josengo con su gente, luego que vieron estos, dispararon los 12 que nos seguian. Habl con dicho Josengo, y otro ladino llamado _Ignacio_, acerca de su conversion, y me dijeron ambos, que ya habian tenido tratados con dicho Seor Arias, que en f de su deseo le habian dado cuatro muchachos hijos suyos, para que los tuviese como en rehenes. Regalles algunas cosas, y paramos en este parage, que dijeron llamarse los _Caymanes_: anduvimos este dia 14 leguas. La sonda por las playas de mas de seis cuartas, y lo restante de mas de tres varas: pobladas las mrgenes del rio de campos y sauzales. El 23 al amanecer regal toda la chusma que habia llegado esta noche, que serian 250. Despedme de mis amigos: nuestro rio da vueltas y revueltas, sin perder su natural giro al naciente. A las dos leguas, del lado del N, salieron como 80 indios Mataguayos, arrojronse al rio, apresronme la canoa, y furiosos querian estorbar nuestro trnsito: pero al cabo del tabaco y otras regalas se rindieron, y nos dieron paso franco. Como las 5 leguas, la parte del S, encontramos con la rancheria de _Lope Mozo_, de nacion Mataca, que componia el nmero de 130 indios de toda chusma: recibome con agrado: demostrme el gozo que tenia de la oferta de reduccion que les habia hecho el Seor Arias, y habindolos regalado, en recompensa dironme una lechiguana, y gustosos se despidieron. Como las tres leguas de esta rancheria, la parte del S, encontr con la del ladino _Tineo_, que se compondr de mas de 300 indios, entre chicos y grandes: dles entender por dos ladinos que tenian, la ceguedad en que vivian; los daos que les habian de resultar de la idolatria sus almas, y por esta las necesidades que pasaban: que prestasen vasallaje al Rey, mi Seor, de las Espaas, que este Seor los favoreceria: y siendo estos, como los judios, carnales, expliqules con ejemplos materiales las ventajas que lograrian en nuestra religion, de presente y de futuro. Dles entender la hermosura de la graca, y la fealdad del pecado, la eternidad consabida en uno y otro extremo de pena y gloria, con la duracion del alma, y otros puntos que juzgu por convenientes, los que oyeron con gusto: y tratndoles de reduccion, un ladino, llamado _Lorenzo_, me respondi lo mismo que ya me habia informado Ignacio, su compaero; por lo que conoc de cierto en estos deseo de reducirse. Preguntles por su caudillo Tineo, y me dijeron, que estaba muy enfermo, y distante de all 15 leguas, por lo que con harto dolor mio no pude ir socorrerle en su mayor necesidad. Dles todos varias regalias, especializndome con los dos ladinos: quedarnse gustosos, y despedme de ellos. A la legua, la parte del N, salieron unos 50 indios Mataguayos; dles tabaco y unas gualcas, y quedaron contentos. Paramos este dia en un recodo que hace el rio la parte del S. Anduvimos 18 leguas: la sonda, por lo menor, seis cuartas, lo mas cuatro varas. Llaman este parage _la Esqina_: las orillas del rio son campos y cejas de montes. El 24 salimos al ser de dia: las dos leguas encontramos una caja de monte alto, con rboles de palo santo, la parte del S, y la del N, eminentes palmares que siguen como 6 leguas. Encontramos este dia la parte del S, una rancheria despoblada, cuya construccion indicaba ser de Chunupes, con algunos pescaderos que tenian en el rio: aqu paramos en esta rancheria, habiendo caminado 18 leguas. La sonda lo menos de dos varas, lo mas de cinco y seis. Registramos en sus orillas este dia montes, palmares y campos. El 25, caminando de esta jornada, llegamos la rancheria del famoso General de los Chunipes, Sinips y Malbales, _Antecapibax_, quien encontr con sus dos valerosos capitanes, _Chinchin_ y _Guanchil_, y habindoles hablado sobre su conversion, me di entender dicho General el deseo de su conversion, y cuanto placer habia tenido de conocer al espaol, y haber tratado su amigo, el General Arias; y que hacia muy poco habia mandado mensage acerca del sitio de su reduccion, avisndole de su grave enfermedad que habia padecido, en la que imagin morir; pero que el Dios de los cristianos le habria otorgado tiempo para cumplir sus deseos: que l y las tres naciones de su mando estaban prontos cumplir su escritura. Agradme mucho esta gente, que es agigantada, hermosa de rostro, blanca, despejada, muy culta y aseada en su vestido. Es dicho General muy circunspecto y afable, sin que desmienta su seorio su gratitud: es temido y respetado de los suyos; pues, queriendo bajar algunos solteros y solteras la canoa, para verla por curiosidad, mandles en su lengua se estuviesen quietos, y lo practicaron, y splicas mias se les permiti paso su curiosidad, que n, no lo consiguiesen. Hzome presente, que su amigo, _el espaol_ Arias, les habia recomendado los que viniesen por agua, y que en su poder habia dejado una vaca para que la diese nuestra pasada: que estaba pronta, y que ya habia enviado por ella. Agradecles, y les dije que la comiesen en mi nombre. Gratifiqules cuanto pude, y suplicronme quedase all aquel dia con ellos, cuyo ruego no pude condescender. Al despedirme, me abraz dicho General, y me suplic intercediese mi respeto para que su amigo Arias les diese reduccion en aquel parage, y le persuadiese que esta mudanza no era veleidad de su parte, sino buscar para los suyos su mayor comodidad: que estuviese cierto de su constante amistad, y rogme una y muchas veces fuese yo su cura. A una y otra splica le ofrec el s. Regalme un cordero, que la verdad estaba hermoso de gordo, y despedme. Se compone esta rancheria de Chunupes y Malbales, de 330 indios de toda chusma. De esta rancheria, en distancia de 5 leguas la parte del N, sali otra de Mataguayos, de 130 indios de toda chusma. No tenia ya tabaco que darles, que es lo que mas aprecian, y se contentaron con sal, bizcocho, charque y unos clavos que traia. Encontramos por la parte del S tres rancherias de Chunupes, despobladas: paramos en la ltima hacer mediodia; y estando comiendo, pas una india Sinip caballo, cerca de nosotros: llamla y vino donde nosotros estbamos. Dle un poco de bizcocho y unas cintas, y generosa, echando mano sus mochilas, me regal todos los choclos y zapallos que traia, y se fu: estando comiendo llegaron otros dos indios Sinips: comieron conmigo, y se fueron. Seguimos nuestro camino, y habiendo andado 16 leguas este dia, paramos junto unas barrancas salitrosas; su altura de tres varas. La sonda de este dia, por ir el rio recogido, de mas de dos varas en lo menos, y en lo mas, de seis y siete varas: las mrgenes del rio estn pobladas de palmares y cejas de montes. Ya anochecido, pas de la banda del N un indio Mataguayo: convidle cenar conmigo, y despues de haber cenado bien, se despidi con seales de amigo, y la media noche vino por el agua con otros cinco indios, y nos hurtaron la caldera de calentar agua, un plato de estao y otras cosas. El 26 vino un indio Sinip, con su lanza caballo: dle un cuchillo, y djome: _yo Sinip bueno, Mataguayo malo_: _yo guapo_: sigui la orilla del rio en pos de nosotros. A poca distancia sali de la parte del N una indiada Mataguaya, de ciento y mas indios, siendo su caudillo el antecedente convidado y ladron nocturno: se arrojaron la canoa, y el indio Sinip que nos acompaaba, se arroj al rio y pas donde yo estaba, y habindoles regalado charque, bizcocho y gualcas, quedaron contentos. Siguironnos unos 12, y nunca se atrevieron llegar, temerosos del indio Sinip que caballo nos acompaaba: fuse el indio Sinip. Este dia caminamos 16 leguas; su sonda por las playas, de seis cuartas, lo demas de tres varas. Las orillas del rio son campos abiertos, palmares y rboles de palo santo: gira su curso derecho de poniente naciente, con solo una vuelta que da, como de una legua, hcia el poniente. El 27 caminamos 18 leguas: la sonda como el antecedente dia, y lo mismo las mrgenes del rio. Encontramos unas rancherias desiertas, y en una de ellas habia dos perros que nos siguieron. Observamos en adelante una gran quemazon la parte del N, y la del S nos salieron 6 indios Sinips, que habindolos gratificado, uno de ellos recomend su caballo sus compaeros, se encontr en la canoa, y nos acompa todo este dia y esta noche. El 28, habiendo salido con el sol, las dos leguas de camino a la parte del S, nos salieron unos indios Sinips; uno de ellos era algo ladino: preguntle por su capitan, y djome que se llamaba _Dupulem_; que estaba all cerca, que le iria llamar. Con efecto, las dos leguas sali dicho capitan, con su ladino indiada de mas de 200 de chusma. Exhortles la F de Jesu-Cristo; respondironme que su General, y _el espaol_ Arias habian tratado sobre este punto; y aunque sus soldados habian variado cuanto al sitio, habia sido con pesar suyo, porque l qued con _el espaol_ en salir _ la Caada del Padre Roque_: pero que su General y soldados habian mudado de consejo en esta parte, y que l estaba en nimo de pasar Lacangay dar cuenta al _Ap_ (que as llaman al superior en su lengua.) Me di una carta, que el Auditor de la expedicion reduccional habia dejado para el de la fluvial: regalme un cordero y unos zapallos, quedndome corrido vista de esta generosidad no tener mucho que regalarles. Solo esta indiada, como la pasada, es hermosa, culta, bien criada y vestida: despedme de ellos, y aqu se qued el indio que me vino acompaando. A poco, al lado del S, sali una indiada de nacion Atalul, de unos 60 de toda chusma, de la reduccion de Macapilo, y su ladino se llamaba _Pascual_. Enterado de sus apostasias, exhortles con amor fuesen su reduccion: y me respondieron, que al regreso de su cura, el P. Fray Antonio Lapa, del rden serfico, tenian tratado su vuelta. Propsele me acompaase hasta donde estaba el Seor Arias, y le daria unas varas de ropa, acept el partido, y se embarc con nosotros: y habiendo dado los suyos bizcocho, sal y yerba, seguimos por el rio; y saltando por dos veces en tierra, reconocimos en estas dos partes el nuevo carril que habia abierto la expedicion reduccional. Anduvimos este dia 12 leguas, la sonda, de mas de seis cuartas en las playas, y lo restante de cuatro varas. Observamos una y otra mrgen cejas de montes, campos y algunos palmares: todo este dia el rio corre al naciente. El 29, acompaados del indio, anduvimos 18 leguas: observamos una y otra banda del rio famosos campos, cejas de monte y palmares que lo hermosean. La sonda como en la antecedente jornada: da el rio este dia tres vueltas, dos al N y una al S, y vuelve su natural giro, que es el naciente. El 30 caminamos 17 leguas, y en distintas partes se observan barrancas salitrosas, y en ellas el nuevo carril. La sonda, de siete cuartas lo menos, lo mas de cinco varas. Observamos una y otra mrgen del rio repetidas cejas de monte y barrancas salitrosas: da el rio repetidas vueltas de N S, y una al poniente. DICIEMBRE. El 1. de este mes caminamos 13 leguas: las 6 leguas encontr con una rancheria de Mataguayos, la parte del N, como unos 100: regalles un poco de bizcocho, y camin. Como las dos leguas encontr con una rancheria de Tobas la parte del S. Dijronme que eran del pueblo que se estaba haciendo: serian como 200 de toda chusma, y habindoles pedido un indio para que acompaase D. Jos Parrilla, por tierra, adonde estaba el Comandante General D. Francisco Arias, y darle aviso de mi llegada, franquearon indio y caballo, y dijronme distaba el nuevo pueblo cinco leguas: regallos, y la media legua habia la parte del N una rancheria de 100 Mataguayos. Arrojse un Mataco tuerto al rio, pidiendo tabaco; metieron prisa la canoa mis remeros, y no nos pudo dar alcance. En las mrgenes este dia eran mas frecuentes las cejas de montes y algunos campos, y da vueltas el rio de N S: la sonda de este dia, de siete cuartas. Al ponerse el sol par en frente del nuevo pueblo de _San Bernardo el Vertiz_, que se principiaba edificar: dej mi canoa distante como media legua del pueblo, y pas ver al Seor Arias. Recibome este con alguna suspension; y preguntme como no venia el Comandante Cornejo? Informle de su regreso Salta y desistimiento de su empresa. Mand dicho Seor se tomase sumaria informacion del suceso, y que interin se producia, yo y los mios nos mantuviesemos raigo en dicho pueblo. Prodjose la informacion mandada, y por auto definitivo resolvi S. S. ser mi relacion verdica, y no haber embarazo para mi transporte: pero que, atendiendo al piadoso fin que me trajo, y que estos pueblos estaban escasos de operarios apostlicos, por no haber venido los curas doctrineros, me mantuviese en dicho pueblo para dar el pasto espiritual los indios, y finalizados que fuesen, seguira mi viage. Este mandato era en nombre del Exmo. Seor Virey de Buenos Aires, de quien en este particular tenia por cartas sus facultades. Obedec el mandato. Matveme en el ministerio de la conversion, que se me habia destinado en dicho pueblo de San Bernardo, hasta el 26 de Enero; en cuyo dia sal conduciendo en mi canoa, con mis prcticos y remeros, al Comandante General, y siete de sus oficiales, al pueblo de los Mocobes de Dolores de Santiago: nos dimos la vela el referido dia, como las 11: d el rio vueltas de N. S. Como las cuatro leguas la parte del N habia una rancheria: manifestronse algunos indios, mas ninguno llegse junto la canoa. D una vuelta el rio de una legua hcia el N: vuelve su natural giro: paramos al lado del N, junto un sitio que llaman _la Laguna Quemada_. La sonda de este dia, lo menos de tres varas, lo mas de seis. Caminamos 11 leguas: las mrgenes del rio son cejas de montes y campos. El 27, caminamos al salir el sol: las 4 leguas la parte del S, sale del rio una laguna grande: como las 2 leguas hay en el rio una isla pequea. Encontramos al lado del N una rancheria de Tobas, como de unos 200. Deja el rio el curso antiguo que corria al N, y rompe al oriente: anduvimos este dia 14 leguas: la sonda y mrgenes del rio como en el antecedente dia: paramos media legua enfrente del pueblo de Dolores de Lacangay, al que nos fuimos todos. Mantveme en este pueblo hasta que se hizo la colocacion de la iglesia, cuyo sermon prediqu; y habiendo mandado hacer el Comandante General una canoa, aunque pequea, con la nuestra hicimos una balza, y en ella se embarc S. S. en compaa de otros 18 mas, el dia 9 de Febrero del presente ao puestas del sol. Anduvimos media legua por causa del viento; la sonda, de tres varas. El dia 10 salimos al salir el sol: d el rio vueltas de N S, todo campo y tales cuales cejas de montes: la sonda de este dia, de tres varas lo menos, y lo mas seis y siete: anduvimos este dia 12 leguas. El 11, salimos al romper el dia, y d el rio repetidas vueltas de N S. aunque no muy dilatadas: vuelve su giro natural que es el naciente. Encontramos unas rancherias viejas: la sonda de este dia y mrgenes del rio, como en el antecedente dia: anduvimos 14 leguas. El 12, salimos al salir el sol: bojea el rio todos rumbos: al lado del N estaba la rancheria del capitan _Nogoniti_, de nacion Toba, con unos 80 de toda chusma del pueblo ya fundado. A este rumbo del N sale del rio una laguna grande: al lado del S encontramos con los caciques _Dadignoti_ y _Quiniguayquin_ de nacion Mocobs, con sus familias. A este rumbo hace el rio barrancas de altura de seis varas, y el cimiento de tierra negra: aqu hace el rio una herradura, y angosta por espacio de 8 leguas, siendo su anchura de 50 varas. Aqu sali al lado del S una indiada, de unos 80 indios Mocobes del cacique _Almelcoy_: paramos anochecido al lado del N. La sonda, de tres varas lo menos: anduvimos este dia 18 leguas: todo es campo este dia, cejas de monte, y solo sigue uno y otro mrgen el monte como unas 5 leguas. Dia 13, salimos al amanecer, sigue el rio recogido y su anchura de mas de 60 varas: su rumbo de S N con repetidas vueltas, y otras al naciente: un lado y otro algunas cejas de monte y sauzales. Hllase al lado del N una rancheria despoblada: paramos con una hora de sol al lado del S, en el sitio que llaman el _Paso de los Guaycurs_: anduvimos este dia 16 leguas: la sonda de mas de 3 varas lo menos. Dia 14, salimos al amanecer: la legua de camino al lado del N, encontramos un madrejon que le administra agua al rio. A las 10 leguas se divide el rio en dos brazos, el del S de mas agua, y el del N de menos: hace aqu el rio un remanso grande: no entra este dia el brazo que se apart. Todo este dia son cejas de montes, y sauzales las mrgenes de nuestro rio: paramos puestas de sol: anduvimos este dia 18 leguas: la sonda de mas de tres varas lo menos, y lo mas de ocho y nueve. Dia 15, salimos al amanecer, sigue el rio estrecho. A las 3 leguas encontramos una division del rio en dos brazos, junto este un remanso, y en l tuvimos alguna demora para salir, por la violencia de las aguas y la desigualdad de las canoas: poco entra este en el rio: sale al lado del N un poco de agua del rio, y gira su curso hasta dos cuadras: sale la parte del N un brazo del rio, y entra este la media legua. Todo este paraje es barrancas de tierra negra: brese el rio en dos brazos, uno al S y otro al N, el del S de mas agua. Se halla en medio del rio una isla de ocho varas de largo y seis de ancho: divdese en otros dos brazos, uno al S y otro al N, y entra las 6 cuadras: entra al lado del N un rio de los brazos antecedentes, que habian salido de este rumbo. Sale un brazo de este rio al lado del S, en medio hay una barranca de 12 varas de altura y hace isla, y vuelve entrar en el rio. Anduvimos este dia 15 leguas: la sonda, de mas de tres varas: se componen las orillas del rio de sauces, cejas de montes y algunos palmares. Dia 16, salimos al romper el alba: sigue el rio todo palmares sin barrancas: las 3 leguas al lado del S sale un madrejon con un poco de agua, al lado del N hay una laguna grande, entra por la parte un brazo de agua que es el primero que se apart, aunque este dicen sale cerca de la nueva reduccion de _Remolinos_. Se acaban los palmares, que tendrn 7 leguas de largo: entran sauzales y montes: entra en el Rio del Paraguay al ESE: su anchura de mas de 100 varas: su entrada hace una laguna al lado del S. Anduvimos esto dia 18 leguas, habiendo entrado como la una del dia en el Rio del Paraguay. Dista esta entrada del Fuerte de Curupayt de los Correntinos, 11 leguas, de Corrientes, 23. No se halla en Rio Bermejo, desde las juntas del Rio de Jujuy con el de Tarija, una piedra ni palizada. Siguiendo por el Rio del Paraguay, las 11 leguas de navegacion encontramos la parte del S un Fuerte, llamado _Curupayt_ de Correntinos: siguiendo de este fuerte el rio, y entrando en un brazo que v juntarse con el Paran-Min, navegando por dicho Paran, las 13 leguas de navegacion llegamos la ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes. _Noticias de las leguas, maderas, gneros de peces, animales terrestres y aqutiles que se observan en los rios de Tarija, Cenia, Jujuy y Bermejo._ Desde las juntas del Rio de Ledesma con el de Jujuy, que este corre de S N por un dilatado valle, entre las dos famosas sierras de Calilegua y del Alumbre, Santa Brbara, hasta juntarse con el Rio de Tarija, hay por agua 47 leguas, y por tierra 27. Desde el Fuerte de Nuestra Seora de las Angustias de Centa, hasta las juntas de dicho rio con el de Tarija, por agua 3 leguas, por tierra 2; y de estas las juntas del de Jujuy, por agua 26 leguas. Juntos los referidos rios, que desde aqu se llaman _el Bermejo_, hasta el nuevo pueblo de San Bernardo el Vertiz, y el de Dolores de Santiago, hay por agua 222 leguas, y por tierra 115. De estos pueblos la entrada del Bermejo con el del Paraguay, hay 85 leguas por agua, y por tierra 50. De la entrada en el del Paraguay al Fuerte de Curupayt, por agua 11 leguas: de este fuerte la ciudad de Corrientes, 12; que en su resumen, desde la ciudad de Corrientes hasta las juntas del Rio de Jujuy con el de Tarija, que es hasta donde es navegable el rio en embarcaciones de seis ocho mil arrobas, (segun el parecer de mis dos prcticos) hay por agua 281 leguas, y por tierra 173. El Rio de Jujuy nunca es navegable, por lo extenso de sus playas y palizadas: desde donde es navegable el rio, hasta el pueblo de Humaguaca por camino transitable, hay 28 leguas. En el valle que forman los dos rios de Jujuy y Tarija, hay de S N, 80 leguas de latitud, y de longitud 28, y en este sitio hay famosas maderas de cedros, pacares, nogales, laureles, lapachos, quina-quina y otras mas. En las mrgenes del Bermejo y sus campos se hallan vinales, palo santo, algarrobos y palmas. Se hallan en dichos rios pescados con abundancia, como son dorados paces, robalos, surubes, armados, rayas, pates, sabalos, palometas y bagres. En la misma forma se hallan animales aqutiles, como son lobos blancos, negros y bermejos, nutrias, capirabas: y de los terrestres, tigres, leones, osos hormigueros, corzos, venados, jabales y liebres. _Naciones de indios que se hallan las mrgenes del Bermejo._ A la parte del S, caminando de poniente naciente, Matacos, Chunupis, Sinips, Malbales, Corroas, Atalales, Pasaynes, Tobas, Mocobes: la parte del N, Mataguayos, Orejones, Chiriguanos, Pelichocos, Pitalees, que en lengua de indios se ha corrompido en _Pitelahas_, Cocolotes, Inimacs, Muchicois y Sotenahs, Tocoytes, que as llaman los que llamamos _Tobas_, Cayjafes, que todos los de estas naciones llamamos los espaoles _Guaycurs_, no porque haya nacion de Guaycurs, sino porque esta voz _Guaicur_ significa inhumanidad fiereza. Estn estas naciones entre el Bermejo y Pilcomayo, y tienen el mismo idioma que los Tobas. End of the Project Gutenberg EBook of Diario del viaje al rio Bermejo, by Francisco Morillo License: Share Alike